"Quién hubiera dicho que estos poemas de otros iban a ser míos, después de todo hay hombres que no fui y sin embargo quise ser, si no por una vida al menos por un rato..." Mario Benedetti.
A los amantes de los árboles,... localización, poesía, cuentos/leyendas, etc.
29 junio 2013
ANTONIO COLINAS (León, 1946)
“Para un nuevo tratado de armonías”
Rev. Occidente nº 194-195
“El álamo joven crecía y crecía
buscando la luz, superó incluso la altura de la azotea de la casa.
Ahora, una mañana, hemos descubierto que el árbol se inclina
peligrosamente y que, tarde o temprano, acabará cayendo. Por eso
debemos cortarlo. El joven y brioso álamo nos demuestra que no se
puede buscar la luz sin que las raíces sean lo suficientemente
profundas. El ser –como el álamo- debe crecer en igual medida:
hacia arriba y hacia abajo, hacia la luz y hacia las sombras, para no
caer derrotado por el exceso” “Recuerdo también ahora otro álamo
de mis tierras altas. Crecía en el centro y en la soledad de un
páramo. Un día, después de una fuerte tormenta, apareció
completamente sin hojas. Todas las hojas estaban sobre el suelo.
Había caído sobre él una descarga eléctrica y murió. En este
caso el álamo nos prueba que es peligroso ascender demasiado donde
todo es desnudez, donde nada asciende. Importante es la armonía con
el entorno. “Nada de lo que destaca brilla”, escribió un
pensador oriental.”
EL ENEBRO DE SABIÑÁN - Zaragoza "El enebro ya es de todos" Se aceptan los dos nombres... Sabiñán/Saviñán
Parecía que el viento no estaba de acuerdo con esta afirmación, al menos en el momento en que yo visitaba el enebro. Había subido hasta él, disfrutando de la hora de camino que hay entre el pueblo y la pequeña loma en la que está encaramado el enebro desde hace mas de 1.000 años.
El paseo, de 3,5 km y 330 m de desnivel, se disfruta desde el principio
porque te permite observar el trabajo concienzudo de las gentes
mimando los frutales -manzanos, cerezos, almendros, u olivos- que
allí cultivan y con cada metro de esfuerzo la vista sobre el valle del Jalón se va ampliando, río que es la arteria de este pueblo.
Se inicia el recorrido en el puente de piedra que da acceso a las
fincas de labor y al apeadero de tren, entre la bienvenida de una
poesía dedicada a un olmo -ya desaparecido- junto al puente y la alineación de una quincena de maduros plataneros. Los carteles indicativos nos
facilitan la buena dirección hacia el enebro. Este primer tramo, de
unos 40 minutos, se puede realizar en coche hasta llegar a un finca de
viejos olivos. Allí el camino nos muestra el enebro recortado en lo alto de la
loma y toma una dirección hacia la izquierda que parece alejarse de
nuestro objetivo pero no es así, pronto retomamos la buena
dirección. La senda se empina pero al llegar a la primera
construcción derruida tenemos la alegría de una cantarina fuente.
Allí termina la finca de olivos y seguiremos por la senda
marcada. Ya estamos cerca de la finca adquirida por los entusiastas amigos
de la Asociación Sabinius Sabinianus
Al llegar a la loma el viento era tan
frío y tan fuerte que no dejaba contemplar el enebro. Sólo el muro
de la caseta derruída de los pastores daba algo de cobijo. El viento
parecía decir “Idos, vete, el enebro sólo a mí me pertenece”. En la soledad de la montaña... al viento, al sol, a la lluvia... sólo a ellos les pertenece. Me prometí volver y así lo hice un par de años más tarde con mejor tiempo.
Datos: Extracto de la Revista "Enebro", número 43-44, de 2004
Cuando fui a realizar la pequeña excursión para visitar este árbol no tenía idea de lo que este pueblo quería y se había sacrificado por este enebro.
La historia de la compra del terreno en el que se enclaba este enebro por parte de la Asociación "Sabinius Sabinianus" es curiosa y ejemplar. Mi opinión sobre el antiguo propietario del terreno es absolutamente negativa, pero "dame pan y llámame tonto".
En noviembre de 2003, la Asociación tiene noticias de que existen subvenciones para asociaciones sin ánimo de lucro que se dediquen a la conservación del medio natural. Con el fin de preservar la conservación de este árbol, deciden la compra del terreno de cerca de 23 Ha, a razón de 600 euros/ha. Por supuesto que no tenían en caja los 13.800 euros, mas 1.000 de impuestos, que suponía el total de la compra. Este es el resultado de las cuentas...
Desglose del pago:
- El Gobierno de Aragón, a través del Medio Natural de la Conserjería de Medio Ambiente, les concede 6921 euros, pero se pagarán después de que se haya hecho la compra; es decir tienen que pedir un crédito de 7.000 euros a Ibercaja y a Cajalón.
- Venta de 520 parcelas simbólicas por un importe de 6.600 euros. Una respuesta ejemplar de un pueblo de tan sólo de 800 habitantes (de ahí mi crítica hacia el propietario).
- Aportación del Ayuntamiento de Sabiñán, con sus mas y sus menos del PP y PSOE, 2.000 euros
Nombre: Juniperus oxycedrus, enebro, enebro de la miera, cade, chinebro,...
Datos del Enebro: Diámetro 1,9 m; Altura 8 m; Edad 1000 años; Altitud 785 m.
Coordenadas: N 41º 27' 16" - W 1º 35' 46"
Espero que los esfuerzos de repoblación que realizan cada año tengan éxito. Ya se sabe cómo es la naturaleza, hay que ayudarla pero tiene sus propios ciclos.
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17 junio 2013
SABIÑÁN, en el centenario de D.
Paterno Pina (1893-1993)
Recuerdo al olmo
Prócer y noble anciano,
barbudo y corpulento,
que a la orilla del río
en la entrada del pueblo
saludas al que llega
con los brazos abiertos.
Eres como el patriarca.
Eres como el abuelo
de cien generaciones
que desde aquí partieron
a plantar otras tierras,
a poblar otros suelos.
Prócer y noble anciano,
de fortaleza ejemplo,
que sujetas tus carnes
con cinturón de hierro.
Pasarán muchos años
con su largo cortejo
de lluvias y huracanes,
que azotarán tu cuerpo.
Pasarán nuestros hijos,
pasarán nuestros nietos
y tu, seguramente,
seguirás en tu puesto,
a la orilla del río
desafiando al tiempo;
vigilando la entrada
de nuestro amado pueblo
esperando al que llegue
con los brazos abiertos;
y apretando tus carnes
con cinturón de hierro.
Nota: El lugar del olmo lo ocupa un viejo olivo
trasplantado.
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13 junio 2013
RABINDRANATH TAGORE (Calcuta, 1861-1941)
La higuera
Higuera que te yergues como un gigante
desmelenado junto al estanque, ¿te olvidaste del niño, como
olvidaste los pájaros que anidaban en tus ramas y ya se fueron? ¿No
te acuerdas de él, de cuando se sentaba en la ventana y admiraba tus
retorcidas raíces que se hundían en el suelo? Las mujeres vienen a
llenar sus cántaros en el estanque y tu enorme sombra negra se mueve
en la superficie del agua como el sueño se debate en el momento del
despertar.
Los rayos del sol bailan sobre el agua
rizada, como minúsculas lanzaderas que tejieran sin parar una tela
de oro.
Por entre la hierba de la orilla nadan
dos patos, y el niño se sienta, pensativo e inmóvil, para
contemplar sus sombras en el agua.
¡Cómo le gustaría ser el viento para
silbar por entre tus susurrantes ramas, ser tu sombra para tenderse
sobre el agua con el día que declina, ser un pájaro para posarse en
tu rama más alta; cómo le gustaría flotar, como esos patos, entre
las hierbas y las sombras!