Mostrando entradas con la etiqueta Olmos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Olmos. Mostrar todas las entradas

17 octubre 2026

ÁLEX MARTÍ 
Navajas apuntala el mítico olmo de la plaza ante el riesgo de derrumbe

Este árbol fue plantado en 1636 y el Ayuntamiento ha contratado a una empresa experta al estar en riesgo la plaza y los edificios que hay alrededor de este monumento

El olmo de Navajas mide más de 19 metros y preside la plaza de la localidad. (C. A. D. )

El Ayuntamiento de Navajas ha iniciado los trabajos para apuntalar el mítico olmo de la plaza Mayor ante el riesgo de derrumbe. Se trata de un árbol que lo plantó Roque Pastor en 1636, como bien indica la placa que hay en la fuente que da pie a esta gran especie y que, desde entonces, ha sido testigo mudo de la historia de la localidad.
     El olmo mide más de 19 metros y, además, corona una gran jardinera de cerámica que sirve para protegerlo. Es un árbol que es un símbolo de la localidad y que da vida a todo el centro de la localidad.
     Tal y como explica el alcalde de la localidad, Roberto Torres, «vino la brigada del Centro de Investigación Forestal de la Generalitat que hace todos los años un seguimiento y nos indicaron que era necesario asegurar el árbol ante el peligro que suponía para la plaza».
     El Ayuntamiento ha tenido que acordonar la plaza y contactar con una empresa especializada, llamada Doctor Árbol, que actúa sobre los árboles monumentales.
     Esta empresa, tal y como señala el alcalde, «hicieron un informe para desarrollar la ejecución de las mejoras» y que ya se ha realizado de manera que «se descarga el peso de la copa sobre el tronco que está hueco». Cabe señalar que el árbol es todo un símbolo del municipio y uno de los principales referentes de la localidad y de la comarca del Palancia, junto al Salto de la Novia y su paraje.  
    Según explica la propia web municipal, su plantación respondió a la necesidad de afirmar y reforzar lazos entre los nuevos repobladores cristianos tras la expulsión de los moriscos, teniendo como símbolo de esa unión el magnífico ejemplar de olmo que a día de hoy todavía conserva la Plaza.
     Desde entonces y durante todos estos años, el olmo ha contemplado el paso de generaciones, ha estado presente en todos los acontecimientos históricos y forma parte del paisaje urbano de esta localidad por lo que desde el Ayuntamiento se realiza un mantenimiento todos los años.
     El alcalde ha manifestado que «la verdad es que es un gran monumento» que forma parte de la «memoria sentimental de todas las generaciones de los vecinos de Navajas» de ahí la necesidad constante de llevar a cabo revisiones en este mítico árbol en cuya plaza se ubica el Ayuntamiento de la localidad, pero también varias viviendas y, sobre todo, una gran cantidad de bares y cafeterías que dan vida a esta localidad que tiene una gran vocación turística.

Lo hemos leído aquí  

Información:
Fotos del árbol
https://castellonplaza.com/castellonplaza/UnrbolparaunpueblodecmoelcentenarioOlmodeNavajasdevolviladignidadalmunicipio1
https://www.facebook.com/p/OLMO-de-Navajas-%C3%81rbol-del-A%C3%B1o-en-Espa%C3%B1a-2019-100057155931481/ 

-----

14 octubre 2026

CARMEN BACHILLER
El papel de cohesión social de los olmos históricos de Guadalajara desaparecidos por la grafiosis: “Queremos recuperarlos”

Un libro aborda la historia de los árboles que durante siglos presidieron plazas y ermitas y hasta fueron escenario imprescindible para la celebración de los concejos que gobernaban los municipios
Partido de pelota y tertulia bajo el olmo en Sotodosos (Guadalajara) Foto: Fondo Tomás Camarillo /Centro de la Fotografía y la Imagen Histórica de Guadalajara
Durante generaciones, los grandes olmos fueron mucho más que árboles en los pueblos de Guadalajara. Presidían plazas y ermitas, daban sombra a vecinos y visitantes y, en torno a sus copas, se desarrollaba buena parte de la vida social.
     Bajo su generosa sombra se colocaban los vendedores ambulantes, allí tocaban los músicos y se representaban obras de teatro. En algunos pueblos era allí donde se reunía el ganado comunal antes de salir a los pastos. A veces hacía las veces de parada del autobús.
     En momentos festivos, era el lugar elegido para que las procesiones se detuvieran. Incluso durante la Fiesta del Corpus se convertían en altar de obligada visita. De sus ramas colgaban al ‘Judas’ en Semana Santa, un muñeco de paja y trapo que terminaba siendo apaleado y quemado.

     Más allá de eso, solo unos pocos se convirtieron en olmos concejiles. En torno a ellos se sentaban los miembros del concejo municipal para gobernar el pueblo, como currió en la población de Canales de Molina.
    Son algunos de los detalles vinculados a la costumbre popular en casi toda la provincia que recoge la publicación de 55 Olmos históricos de la provincia de Guadalajara, editado por la Asociación Micorriza, una entidad fundada en 2013, de carácter socio-ambiental, que trabaja en la conservación del patrimonio natural y cultural de las áreas rurales y “para la transformación de una sociedad más respetuosa con su entorno”, como ellos mismos definen. 
     Rafael Marco es técnico de medio ambiente en esta asociación y se ha encargado de coordinar un libro coral en el que han participado Ossian de Leyva Briongos, Rodrigo García Vegas, Iván Maldonado García y Javier Aragoncillo del Río. También han colaborado Ignacio Abella Mina, David León Carbonero y Luis Gil Sánchez.

Olmo de Mochales, en Guadalajara Foto: Severino Gil. Década de 1950

     La obra documenta 55 ejemplares emblemáticos de la especie Ulmus minor. “Queremos que se sepa que en casi todas las plazas de los pueblos de la provincia de Guadalajara había uno de estos árboles en una posición importante”.
     El libro recupera la memoria de aquellos ejemplares y reivindica su papel como parte del patrimonio natural, cultural y paisajístico de la provincia. La idea surgió allá por 2014, tras editar otra publicación. “Cuando hablábamos con los vecinos siempre sacaban a relucir el olmo de la plaza del pueblo. Se les iluminaban los ojos. Fueron un instrumento de vertebración municipal”.

 Placa en el Ayuntamiento de Pareja (Guadalajara)

El olmo y la olma que retrató Cela en su ‘Viaje a la Alcarria’

     En el libro Viaje a la Alcarria (1948), Camilo José Cela también habló de los olmos como elementos fundamentales del paisaje castellano, ofreciendo sombra y refugio al caminante en caminos o plazas de los pueblos.
     Una de las referencias más sonoras se refiere a la famosa ‘olma’ del municipio de Pareja. Una placa recuerda hoy en este pueblo cómo lo describió el premio Nobel de Literatura durante su viaje por el sur de la provincia.
      “
Escudo de Pareja con su olmo
La plaza es amplia y cuadrada, y en el centro tiene una fuente de varios caños, con un pilón alrededor, y un olmo añoso -olma le llaman porque es redondo, copudo, matriarcal-, un olmo tan viejo, quizás, como la piedra más vieja del pueblo
”.
     Lo cierto es que la distinción entre olmo y olma, dice Rafael Marco, “no tiene sentido científicamente hablando”, pero reconoce que es algo que se ha instaurado en la cultura popular de Guadalajara, según el aspecto del árbol.

Un árbol ‘todoterreno’ que los romanos plantaron por media Europa

     La elección del olmo para ocupar un lugar central en las plazas tampoco era casual. El Ulmus minor, la especie más habitual en estos espacios, reunía unas características especialmente adecuadas para el entorno urbano tradicional.
     “Es un árbol todoterreno que crece rápido, hasta un metro al año”, explica Marco. Su copa es muy densa y proporciona una sombra abundante, soporta tanto las altas temperaturas estivales como los inviernos fríos y no resulta especialmente exigente con el suelo.
     Además, toleraba bien una de las condiciones más difíciles de las plazas de los pueblos: la compactación provocada por el tránsito de personas y carros de otros tiempos.
El viejo olmo histórico de Mandayona, en Guadalajara. Fuente: Asociación de Mujeres de Mandayona
     Su facilidad para reproducirse contribuyó también a su enorme expansión histórica. Marco recuerda que los romanos utilizaron el olmo como soporte para cultivar la vid mediante el sistema de viña alta. Para ello se empleaban estaquillas, ramas de olmo capaces de enraizar con facilidad.
     La expansión de este sistema contribuyó a extender el cultivo del olmo por Europa, pero también dejó una población con una variabilidad genética reducida y vulnerable a las enfermedades.

La enfermedad que vació las plazas

     Micorriza maneja una lista de los 55 pueblos que tuvieron uno de esos olmos (u olmas) históricos. Ya no existen, al menos no están los originales. La razón es una enfermedad que afecta a esta especie. La grafiosis acabó con buena parte de los grandes olmos que durante siglos habían presidido los pueblos. La enfermedad, causada por hongos del género Ophiostoma y transmitida por pequeños escarabajos escolítidos, bloquea los vasos conductores del árbol hasta impedir que el agua llegue a las hojas.
     La cepa más agresiva, Ophiostoma novo-ulmi, provocó durante las décadas de 1970 y 1980 una auténtica catástrofe para las poblaciones de olmos en Europa y América. “De aquellos 55 no queda ninguno”, lamenta Marco, al referirse a los ejemplares históricos documentados en el libro.
     Desde hace varios lustros desde el Gobierno de España se ha impulsado la investigación para conservar los recursos genéticos de los olmos ibéricos y obtener ejemplares tolerantes o resistentes a la enfermedad, en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid.
     Ese esfuerzo científico ha permitido localizar olmos supervivientes, estudiar su resistencia y reproducir mediante clonación aquellos ejemplares capaces de soportar la grafiosis. El objetivo es recuperar el Ulmus minor autóctono y devolverlo progresivamente a espacios donde desapareció.
     A partir del año 2015, el Gobierno de España comenzó a donar algunos de estos árboles autóctonos resistentes a la grafiosis. “Cinco asociaciones ambientales nos pusimos de acuerdo para asesorar a los ayuntamientos en Guadalajara” y algunos de ellos se sumaron a la iniciativa. Según Rafael Marco, entre 30 y 40 municipios han plantado nuevos olmos en los últimos años, entre ellos Pareja, Maranchón, Molina de Aragón, Sigüenza, Yela, Marchamalo, Torrejón del Rey o Cifuentes.
     En la actualidad, el programa español de conservación de los olmos permite solicitar plantas, estacas o semillas dentro de las iniciativas de conservación de los recursos genéticos forestales. El plazo anual para presentar solicitudes se extiende del 1 de junio al 15 de octubre.
Pareja (Guadalajara) planta en su Plaza Mayor un ejemplar de olmo en sustitución a su centenaria Olma Vieja
     Para quienes han publicado este libro, recuperar estos árboles supone algo más que plantar una especie autóctona. No se trata de plantar árboles, sino de reconstruir una parte de la memoria colectiva asociada a ellos. “Son muchos los años que llevamos desarrollando proyectos de restauración ecológica, de educación y sensibilización ambiental, de recuperación del patrimonio etnográfico... pero de entre todas las líneas de trabajo y proyectos que llevamos a cabo, siempre nos hemos preocupado de una forma especial por los árboles singulares, intentando protegerlos y conservarlos frente al desconocimiento y las agresiones externas que puedan sufrir”.
     Rafael Marco afirma que “los grandes olmos que habitaban en las plazas y ermitas de nuestros pueblos también eran árboles singulares y hemos escrito este libro para que nunca los olvidemos. Nos gustaría que en la medida de lo posible pudieran recuperarse. No es un pasado tan lejano. La gente más mayor todavía lo recuerda”.
     Sin embargo, reconoce que no resulta sencillo. “Ahora la distribución de las plazas ha cambiado. El trazado urbano no es el mismo, ni tampoco los materiales que se usan en el diseño. Algunas ya no tienen hueco para ponerlo”, advierte.

Lo hemos leído aquí
-----

12 agosto 2026

IGNACIO ABELLA MINA (Vitoria, 1960)
OLMOS, La cultura de un árbol venerable

Sinopsis

Desde tiempo inmemorial, en el centro de la plaza principal de cada pueblo o ciudad, habitaba un árbol gigantesco. A su amparo se celebraban fiestas y reuniones vecinales, convirtiéndose en el símbolo identitario de la gente y el territorio. Aunque casi todos han sucumbido a la urbanización salvaje y la grafiosis, variedades resistentes nos permiten restablecer la figura esencial del árbol central para devolverlo al centro de la vida social y cultural. Podemos rescatar para el futuro aquella auténtica ágora viva que representaban aquellas «Olmas» y la plazas «de La Olma»; para disfrutar los múltiples efectos benéficos que producen los viejos árboles sobre su entorno, generando un microclima saludable y propicio para el encuentro, el acuerdo y el bienestar. En Olmos. La cultura de un árbol venerable, el naturalista Ignacio Abella recoge la memoria de cientos de aquellos árboles tutelares por toda la península ibérica, indagando en sus múltiples dimensiones estética y poética, ecológica, paisajística, histórica, pero, sobre todo, identitaria.
----- 

20 febrero 2025

La historia de un superviviente

EL OLMO DE OKLAHOMA CITY

Edificio Alfred P. Murrah

Este olmo americano centenario podría haber sucumbido al brutal atentado de Oklahoma City, pero sobrevivió, siguió creciendo y, lo que es más importante, se convirtió en un icono para la gente de allí y de todo el mundo.
     El atentado en la ciudad de Oklahoma fue perpetrado con un camión bomba en el edificio federal "Alfred P. Murrah" en Oklahoma City, Oklahoma, Estados Unidos, el miércoles 19 de abril de 1995, a las 9:02 am. Murieron 168 personas y más de 680 resultaron heridas, destruyendo más de un tercio del edificio, que tuvo que ser demolido. Los autores fueron dos extremistas antigubernamentales con simpatías con los terroristas supremacistas blancos, Timothy McVeigh y Terry Nichols. El edificio albergaba un conjunto de servicios del gobierno federal de los Estados Unidos: la Social Security Administration, el Federal Bureau of Investigation (FBI), la Drug Enforcement Administration (DEA) y el Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF); también contenía oficinas de reclutamiento del ejército y el cuerpo de marines. En el complejo trabajaban alrededor de 550 empleados.

Cuatro días antes de ser demolido
     En el aparcamiento había un sólo árbol. A lo largo de las décadas, el árbol fue testigo del cambio del horizonte, del crecimiento de la ciudad y de la vida cotidiana de generaciones de personas. Fue ignorado en gran medida (simplemente otro árbol que salpica el centro de la ciudad) hasta ese fatídico día. Según apuntan algunos comentarios, en el momento del atentado, este olmo debía tener como 100 años. La foto más antigua que hemos podido ver data de 1947.
     Fue muy dañado por la bomba, pero sobrevivió incluso a la investigación inicial, cuando los trabajadores querían recuperar pruebas que colgaban de sus ramas e incrustadas en su corteza. La fuerza de la explosión arrancó la mayoría de sus ramas. En su tronco había cristales y plástico incrustados y el fuego de los coches aparcados ennegreció lo que quedaba. Se pensó que el árbol no podría sobrevivir y lo olvidaron. Casi un año después los supervivientes y los trabajadores de rescate se reunieron para una ceremonia conmemorativa junto al árbol que estaba comenzando a florecer nuevamente.
     Cuando comenzó la planificación preliminar para un monumento permanente, se determinó rápidamente que cualquier diseño debía incluir el árbol, una parte integral de la historia de lo que sucedió allí, así como la esperanza para el futuro. El árbol se convirtió en un símbolo firme de resiliencia y su protección fue ordenada como parte de la Declaración de Misión del Memorial. Este árbol superviviente se convirtió en un faro de esperanza y sus raíces calaron muy hondo en el tejido social de la ciudad. Survivor Tree ahora prospera y el diseño "Outdoor Memorial" incluye un mandato para preservar y proteger el árbol por los arboristas del Departamento de Agricultura, Alimentación y Silvicultura de Oklahoma.
      La inscripción del cartel junto al árbol dice: El espíritu de esta ciudad y esta nación no será derrotado; nuestra fe profundamente arraigada nos sostiene.
      Cientos de semillas y clones del Survivor Tree se plantan anualmente y los retoños resultantes se distribuyen cada año en el aniversario del atentado. Miles de árboles hijos de Survivor Tree están creciendo en lugares públicos y privados en todo Estados Unidos.

El presidente Clinton hablando al público junto al árbol - 1996
Después de la bomba

  

Información:
https://es.wikibrief.org/wiki/Oklahoma_City_bombing
https://es.wikibrief.org/wiki/Survivor_Tree
https://memorialmuseum.com/experience/the-survivor-tree/the-survivor-tree-today/
https://memorialmuseum.com/experience/the-survivor-tree/the-survivor-tree-then/
https://www.amazon.com/Survivor-Tree-Oklahomas-Symbol-Hope-Strength/dp/1937054497




1947 El árbol visible entre otros en el patio trasero de una casa.
Era un árbol olvidado en un aparcamiento, sólo él había sobrevivido a la tala
El árbol entre los escombros y la destrucción poco después del atentado
Parte del árbol
 
 -----

08 noviembre 2022

Guía para distinguir los olmos

Proyecto Life+ Olmos Vivos
El género Ulmus


Este género reúne entre 20 y 45 especies según se considere a los diferentes autores que lo han tratado. Se distribuyen por Eurasia y América de Norte. En España se encuentran 3 especies autóctonas y una exótica, Ulmus pumila, con un moderado grado de asilvestramiento. Los olmos comparten algunas características que se describen a continuación:
     Son árboles caducifolios que alcanzan entre los 15 y 20 de altura y que, según especies o individuos, pueden llegar a los 2 metros de diámetro.
     Las ramillas son finas (~2-3 mm) y pubescentes. Desde finales del verano se pueden observar las yemas, que son muy pequeñas (< 3-4 mm), pardas, ovoides, con varias escamas imbricadas y más o menos tomentosas.

Figura 1. Ejemplos de hojas de las especies de olmos.
     Sus hojas son alternas, orientadas formando un plano (dísticas); simples, con un peciolo generalmente corto (de hasta 12 mm) y unas estípulas caducas. El limbo es uno de sus elementos más característicos: es alargado, de forma más o menos ovada, con abundantes nervios secundarios que se distribuyen de forma espaciada y de aspecto más o menos rectos. El margen es doblemente aserrado y su base asimétrica, mostrando un lado más desarrollado que el otro y un ápice alargado. Por su aspecto no es infrecuente que se los confunda con el avellano (Corylus avellana) e incluso, en ocasiones, con el tilo (Tilia sp.)
Figura 2. Ejemplos de flores de las especies de olmos.
     Las flores se encuentran formado fascículos globosos y se desarrollan a finales del invierno, antes de que broten de las hojas. Son muy pequeñas y poco vistosas, bisexuales y ocasionalmente unisexuales por aborto generalmente de la parte femenina. Presentan un cáliz con cierta forma cónica, terminado en un conjunto de lóbulos. En su interior se encuentran unos estambres (el androceo) con unas anteras que sobresalen del cáliz y un diminuto pistilo (el gineceo) que tiene dos apéndices alargados, generalmente de aspecto plumoso (Figura 2). 
Figura 3. Fases en la maduración de la flor. Izquierda, estambres maduros y pistilo inmaduro. Derecha, estambres pasados y pistilo maduro.
     La maduración de las partes masculina y femenina se realiza de forma desfasada; generalmente los estambres se anticipan al pistilo (Figura 3).
     Sus frutos presentan otro de los caracteres más identificativos del género. Son pequeños, secos en la madurez, de aspecto papiráceo y forma más o menos circular u ovoidea (Figura 4), con una semilla muy comprimida, rodeada de un ala (sámara) que presenta una escotadura en el extremo superior, en forma de ojal.
Figura 4. Ejemplos de frutos de las especies de olmos.
      La semilla carece de tejidos de reserva externos y todo el espacio está ocupado por el embrión. Su tamaño, forma y otros detalles son variables según las especies.
 
Lo hemos tomado de... Proyecto Life+ Olmos Vivos
En esta página, publicada en 2017, también nos lo muestran
-----

19 enero 2022

In memoriam... Diario de Sevilla

LUIS SÁNCHEZ-MOLINÍ, en "diario de Sevilla"
Los olmos de Reina Mercedes

La sentencia ya se está ejecutando: un total de 36 olmos del campus de Reina Mercedes pasarán a mejor vida debido a que su estado puede suponer un peligro para los viandantes. No tenemos nada que objetar a la decisión de los técnicos de la Universidad de Sevilla. Ellos sabrán. Pero eso no debe impedir que entonemos aquí nuestra particular endecha en memoria de un árbol, el olmo, que durante un tiempo fue un símbolo de la vieja Europa y que debido a la grafiosis y a la urbanización indiscriminada ha pasado a ser casi un proscrito en nuestros campos y ciudades. Bajo no pocos olmos o negrillos (como se le llamaba popularmente) se sentaron muchos de los concejos de las aldeas y lugares de España a tratar sus asuntos, y el hecho de que el antiguo y ya desaparecido edificio del gobierno municipal de Sevilla (ubicado en la actual plaza Virgen de los Reyes) se llamase el Corral de los Olmos nos indica hasta qué punto el ulmus romano fue un príncipe en la arboleda ibérica. En alguna otra ocasión ya hemos mostrado nuestra intención de fundar una cofradía para dar culto a la Virgen de los Olmos (quizás con la jubilación), anónima imagen medieval que actualmente se encuentra en la capilla de San Antonio de la Catedral y cuya réplica, realizada por Juan Luis Coto en el último tramo del siglo XX, adorna una hornacina de la Giralda. Entre pocos devotos podríamos proveer las ceras, aceites y latines necesarios para honrar esta imagen de tan bello nombre, factura y significado, patrona y abogada de los bosquetes sevillanos.
     Los niños de la Transición hemos visto crecer poco a poco el campus de Reina Mercedes. Lo vimos pasar de su condición de descampado polvoriento, con cines de verano (Los bingueros, Se acabó el petróleo, etcétera) y algunos edificios aislados (pero de buena calidad arquitectónica, como las escuelas de Ingenieros y Arquitectura), al muy digno campus de carreras científicas y técnicas actual, aunque algo apelmazado y con muchos menos metros cuadrados verdes de los que hubieran sido deseables. Ahora nos enteramos del patíbulo que han levantado a estos 36 olmos, cuya sombra buena y fresca será sustituida por la que proporcionarán otras especies mejor adaptadas a los nuevos tiempos: sóforas japónicas, catalpas y árboles del amor. Son especies hermosas y con floraciones muy vistosas, pero nunca podrán sustituir la compostura del olmo, el árbol que don Antonio Machado eligió para cantar en un conocido poema la dignidad de la vejez.


-----

07 abril 2020

El olmo de la calle Dexter, del narrador de historias

‎TOMÁS CASAL PITA 
El olmo de la calle Dexter, en Malden (Massachusetts)
 
(...) El árbol era un olmo que estaba situado en la Calle Dexter, en Malden, una pequeña ciudad cerca de Boston, en el estado de Massachusetts (costa este de los EEUU, más al norte de Nueva York). La calle recibe su nombre de la antigua familia propietaria de la zona, los Dexter, que llegaron en 1663. Tres años más tarde, plantaron una doble hilera de olmos en el camino de acceso a la granja, siendo este el último de los originales. Se trataba de olmos europeos, aunque se desconoce la especie exacta. Datos sin conformar apuntan a que en la época previa a la guerra de la Independencia de los EEUU con Inglaterra, en la propiedad estuvieron escondidos unos cañones. Así mismo, se dice que en 1775, George Washington pasó una tarde allí y ató su caballo a este árbol, que desde entonces fue conocido como "el olmo de Washington", si bien existió otro olmo con el mismo nombre, bajo el cual según la leyenda, Washington tomó el mando de las tropas. Este otro olmo estaba situado en el parque público de Cambridge (también en Massachusetts) y murió en 1923. Las fotos, con pequeñas variaciones en la posición de los hombres y la distancia del fotógrafo, son sin duda del mismo momento (aunque no está claro el año, y según las fuentes varía entre 1894 y 1896). La primera de ellas, rotulada como “Plate XXXVI”, se conserva en la Biblioteca del Congreso de los EEUU y puede ser consultada en la dirección siguiente: https://www.loc.gov/pictures/item/2002715046/
     Los hombres están tratando de librar al árbol de una plaga de de una polilla, la europea polilla gitana "Lymantria dispar dispar". Esta polilla fue llevada a Massachusetts en 1852 y desde Francia, por Étienne Léopold Trouvelot que quería ser entomólogo. Los insectos escaparon y causaron una plaga imposible de controlar. En la actualidad se dice que causan daños por valor de más de 860 millones de dólares anuales. Después del episodio con sus polillas, Trouvelot perdió interés en ellas y decidió recurrir a su experiencia anterior como astrónomo y artista a tiempo parcial. Sus ilustraciones lo llevaron a trabajar en el observatorio de Harvard, y más tarde, una temporada, en el Observatorio Naval de los Estados Unidos, donde se le permitió el acceso a los telescopios de refracción de última generación. Trouvelot se sintió especialmente atraído por el sol, sus protuberancias y las manchas solares "veladas" que descubrió en 1875. Hoy su nombre está vinculado a cráteres tanto en la Luna como en Marte.
     A principios de 1891 se hizo un primer intento de eliminar las polillas del árbol. Un grupo de cuatro hombres, que habían tenido alguna experiencia previa, se pusieron a trabajar para destruir los huevos de la polilla. Después de trabajar durante varios días en el árbol, informaron que estaba despejado. Otro nuevo grupo se puso a trabajar en el árbol, y descubrieron seiscientos grupos de huevos adicionales. A pesar de esto, las orugas reaparecieron en la primavera y se procedió a rociarlo a fondo, utilizando una escalera de extensión de veinte metros de largo, junto con varias escaleras adicionales colocadas en varias partes del árbol. Avanzada la temporada, todo estaba revisado y los pocos racimos de huevos encontrados fueron tratados con aceite de creosota. En 1892, el árbol fue anillado con papel alquitranado, que se mantuvo constantemente húmedo con una mezcla de tinta, alquitrán y aceite. Sin embargo, se encontraron algunas orugas en el árbol, que probablemente eclosionaron debido a los huevos dispersos que habían quedado aún en las grietas de la corteza. En 1893 no aparecieron orugas, y no se encontró ninguna forma de la polilla desde 1892 en el árbol. En las inspecciones del árbol tuvieron mucho cuidado en revisarlo a fondo, desde sus ramas más altas hasta la base del tronco. Se eliminaron las extremidades muertas y se cubrieron  los agujeros, pero no fue necesario ningún otro trabajo en las inspecciones periódicas.
     El olmo Dexter, tenía según las mediciones de la época las siguientes dimensiones: circunferencia en la base, 8,85 metros; circunferencia a 1,80 m del suelo, 6,4 metros, altura, 33 metros; la copa en el eje de nordeste a sudoeste, 32 metros y algunas de las ramas hasta 90 cm de diámetro. Con casi 250 años, el árbol ya muy enfermo, murió en 1915, después de una gran sequía en el año anterior y atacado por otra plaga, esta vez se cita a la "polilla leopardo" (Hypercompe scribonia), una polilla nocturna de la zona, cuyos machos miden unos 5 cm y las hembras 3 cm. Finalmente, los restos del árbol se deterioraron rápidamente, en un clima que le era ajeno, hasta que finalmente el tocón, ya de tan solo 3,4 metros de diámetro y ocho toneladas de peso, fue arrancado y cambiado de lugar con pompa y boato. Allí terminó de pudrirse. En la actualidad es la parte trasera de una pizzería “Dipietro´s”. En el lugar del emplazamiento original, se construyeron posteriormente casas y también la casa de los Dexter fue demolida en 1945, para construir otras en su lugar.
-----

19 febrero 2019

  • El Olmo de Navajas participa en el concurso Árbol Europeo del Año y necesita toda nuestra ayuda para alzarse con la victoria. Podéis apoyarle con vuestra votación entrando en la página de https://www.treeoftheyear.org/ del 1 al 28 de febrero de 2019, donde al votar tendréis que seleccionar siempre dos árboles (no os olvidéis de seleccionar el Olmo de Navajas).
  • Los resultados del certamen europeo se anunciarán en la ceremonia de entrega de premios en Bruselas el próximo 19 de marzo de 2019.
     El pasado mes de noviembre de 2018, el Olmo de Navajas resultó elegido como el mejor árbol de España tras proclamarse campeón en la fase nacional del premio “Árbol del año en España 2019”, un certamen en el que participaron un total de 10 árboles históricos de nuestro país, tal y como puede verse en las votaciones, donde el longevo árbol obtuvo 95.130 votos, muy por encima del segundo clasificado, el Palmera Imperial de Elche con 77.182 votos.
     No fue, sin embargo, hasta el pasado 1 de febrero de 2019 cuando los vecinos de Navajas realizaron una jornada festiva con motivo de la entrega del título acreditativo de dicho reconocimiento como “Árbol del Año en 2019 en España”, un premio que les sirve para poder competir por el título de “Árbol Europeo del Año 2019”, un certamen que cumple nueve ediciones este año y que entregará sus premios el 19 de marzo de 2019.
     Y os preguntaréis, ¿por qué esta publicación si ya obtuvo el premio este árbol castellonense? Pues porque el árbol de Navajas participa en el concurso Árbol Europeo del Año y necesita toda nuestra ayuda para alzarse con la victoria europea. Podéis apoyarle con vuestra votación en https://www.treeoftheyear.org/ del 1 al 28 de febrero de  2019, donde al votar tendréis que seleccionar siempre dos árboles (no os olvidéis de seleccionar el Olmo de Navajas).
     En la última semana (del 22 al 28 de febrero) la votación será secreta y en la página web no se encontrará el número de votos real, por lo que animamos a que compartáis este artículo y pidáis a familiares, amigos y conocidos que voten al árbol castellonense que representa a España. Los resultados se anunciarán en la ceremonia de entrega de premios en Bruselas, el 19 de marzo, donde se entregará a los ganadores (esperemos que el árbol de nuestra Comunitat Valenciana sea el agraciado) el título que obtengan. 
     Volviendo al tema del premio nacional, decir que BOSQUES SIN FRONTERAS, en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, son los encargados cada año de otorgar el premio ÁRBOL DEL AÑO, un reconocimiento que persigue destacar los árboles monumentales como un importante patrimonio natural y cultural a apreciar y proteger, como un medio de fomentar la conservación de la Naturaleza y el desarrollo rural.
     En el Árbol del Año, a diferencia de otros concursos, no es importante la belleza, el tamaño o la edad sino la historia y la relación con las personas, ya que se buscan árboles que sean una parte integrante de la comunidad humana junto a la que viven. Como ocurre en esta ocasión con el Olmo de Navajas, el ganador del concurso español es el representante en el certamen europeo EUROPEAN TREE OF THE YEAR.

Sobre el Olmo de Navajas:
     El Olmo de Navajas, plantado en el siglo XVII, en concreto por Roque Pastor en 1636, es uno de los orgullos históricos de la población de Navajas, Castellón.
     Con 383 años a sus espaldas, el ejemplar que pertenece a la especie Ulmus minor Mill ha contemplado el paso de generaciones en el lugar que se encuentra, en la hoy llamada Plaza del Olmo sobre una tarima circular elevada sobre el nivel de la calle, una tarima que cuenta con unas medidas de unos 7 metros de diámetro y una altura media de 1’40 metros que fue modificada, para aumentar su volumen, en el año 1938. El olmo, que tiene una fuente en uno de sus laterales, se encuentra catalogado como árbol monumental de la Comunidad Valenciana por la Consellería de Medio Ambiente.
     Presenta una altura 13’87 metros, un perímetro de tronco de 6’30 metros, y ocupa una superficie de unos 227 metros cuadrados. Así mismo, tiene un tronco corto que se divide a una altura de 3’50 metrps en dos cimales que forman una copa oval-redondeada, tendente a la forma esférica. El tronco se encuentra en la actualidad completamente hueco como consecuencia de los distintos agentes xilófagos (hongos, insectos, etc.). El árbol se presenta en un estado de desarrollo 9 en una escala que va del 1 (germinación de la semilla) al 10 (muerte del árbol).
     Algunas de sus curiosidades son que forma parte del escudo de la población según Decreto 562/1961 del
6 de abril, o que en 1986 se conmemoró su 350 aniversario con actividades culturales y la creación de la Asociación 350 aniversario del Olmo, fecha en la que también se estrenó “El Himno al Olmo” con música de D. Salvador Chuliá Hernández, director en aquel momento de la banda UAM de Navajas, y letra de Plácido Benet Muñoz, presidente de la Asociación 350 Aniversario del Olmo.
Así mismo, también cabe destacar que Correos emitió un SELLO de la Colección dedicado al “Olmo Centenario de Navajas” -fue el el primer sello de la serie de “Árboles” emitido exclusivamente en la moneda europea- y que emitió
en 2002 dos matasellos, uno de rodillo y otro de ventanilla diseñados por Manolo Rodríguez Vázquez, dedicados al Olmo.
     Otra curiosidad fue que, en 2011, la ONCE emitió un cupón con la imagen del Olmo para conmemorar su 375 aniversario, estrenándose en

ese momento “El Himno dedicado a Roque Pastor”, persona que plantó el Olmo. El himno fue compuesto por Manolo Aucejo Morales e interpretado por la coral A Capella y la banda UAM de Navajas, dirigidas ambas por D. Fernando Sánchez Manzaneque.

 
 -----

02 junio 2018

MIGUEL TORGA (Portugal, 1907-1995)
A um negrilho

Na terra onde nasci há um só poeta.
Os meus versos são folhas dos seus ramos.
Quando chego de longe e conversamos,
É ele que me revela o mundo visitado.
Desce a noite do céu, ergue-se a madrugada,
E a luz do sol aceso ou apagado
É nos seus olhos que se vê pousada.

Esse poeta és tu, mestre da inquietação
Serena!
Tu, imortal avena
Que harmonizas o vento e adormeces o imenso
Redil de estrelas ao luar maninho.
Tu, gigante a sonhar, bosque suspenso
Onde os pássaros e o tempo fazem ninho!
 
                                 Miguel Torga in Diário VII (1956)
 
A un negrillo 
 
En mi tierra natal hay un solo poeta.
Y mis versos son hojas de sus ramas.
Cuando de lejos llego y conversamos,
es él quien me revela el mundo visitado.
Cae la noche del cielo, surge la madrugada
la luz del sol ardiente o apagado
es en sus ojos donde halla posada.
 
Ese poeta eres tú, ¡maestro de la inquietud
serena! 
Tú, inmortal avena.
Que armonizas el viento y arrullas el inmenso
redil de estrellas bajo el resplandor inerte de la luna.
¡Tú, gigante que sueña, bosque suspendido,
donde anidan las aves y el tiempo! 
 
     Negrilho (Ulmus minor), árvore muito vulgar antigamente em Trás-os-Montes, tem vindo a desaparecer progressivamente, dizimado pela "Grafiose do Ulmeiro", restando alguns troncos que, apesar de secos, ainda têm valor ecológico, servindo de suporte de ninhos de cegonhas.
     Foi uma destas árvores que inspirou Miguel Torga, no seu poema “A um negrilho”, o velho negrilho que existia no Largo do Eiró, em S. Martinho de Anta onde nasceu.
     Desse negrilho resta, apenas, o tronco morto e, junto dele, a poesia que o imortalizou e o busto do poeta e escritor transmontano.

Fotos de Manuela D.L.Ramos 2010
 
-----

15 diciembre 2017

Para distinguir los olmos

OLMOS: APRENDE A DISTINGUIRLOS
De "Olmos Vivos"

     No es infrecuente confundir a los olmos con otras especies de porte arbóreo y arbustivo con las que comparte el hábitat. Primero, por tanto, hay que saber si la planta es o no un olmo para luego distinguir, entre ellos, si se trata del olmo común (Ulmus minor), el ciliado (Ulmus laevis), el de montaña (Ulmus glabra) o el siberiano (Ulmus pumila).

¿ES UN OLMO?

     Las hojas son el carácter más robusto para distinguir a los olmos de otras especies. No obstante, la gran variedad de formas que presentan requiere a veces analizar alguna otra característica para afirmar con seguridad que se trata de un olmo. Las especies con las que es más frecuente confundirlas son el avellano, el tilo, el almez, el carpe y, en ocasiones, el chopo o incluso los Prunus.
     El carácter que mejor diferencia al olmo entre todas ellas es la asimetría en la base del limbo (un lado más desarrollado que otro), aunque sea pequeña pues solo lo comparte con el almez del que es fácil diferenciarlo por la forma de la hoja, mucho más alargada.
     Además, mientras que el limbo del olmo se aprecia un único nervio principal del que salen, a ambos lados, nervios secundarios más o menos paralelos (hoja pinnada o forma de peine); si de la base del limbo salen tres nervios principales sería un almez.
     También el tilo presenta hojas asimétricas pero tiene el peciolo más largo.
     Si aún existen dudas, pues no siempre es clara la asimetría de su hoja, o la simetría de alguno de los otros géneros, estos son algunos de los caracteres que permitirán confirmar que se trata de un olmo:
  1. Las hojas se disponen alternas. Es decir, que en el lugar de unión a la rama sólo se encuentra una hoja, no en parejas (opuestas) o en mayor número (verticiladas).
  2. El peciolo es muy corto. El rabillo que une la hoja a la es de longitud muy reducida en relación con la longitud del limbo.
  3.  El borde del limbo es irregularmente aserrado. Los bordes externos tienen que estar recorridos por una línea poligonal que forma generalmente una sucesión de dientes grandes y pequeños.
  4. Los nervios secundarios numerosos, más o menos rectos y prolongados hasta el borde.
     No obstante, dada la precoz floración del olmo, no es infrecuente encontrar olmos sin hojas pero con flores, carácter que también los diferencia. Las flores del olmo son muy pequeñas (menores de 5 mm) y poco vistosas, de color variable, pero siempre agrupadas en glomérulos que, a su vez, están dispuestos de forma alterna en la ramilla. El rabillo que los une a la rama es de tamaño variable según la especie de olmo de que se trate.
     Finalmente, si te encuentras un olmo con hojas y frutos será muy fácil identificarlos. Los frutos son sámaras pequeñas, redondeadas u ovoideas. Son frutos secos cuando están maduros, pequeños (menos de 3 cm el eje mayor), de aspecto laminar y de forma redondeada u ovada, con un pequeño corte en el extremo superior.

¿QUÉ OLMO ES?  La época del año, así como las condiciones en las que vegetan los olmos, son los factores que determinan las características a las que recurrir para identificar la especie de olmo.

Cuando sólo tienen hojas

     No siempre es concluyente el tipo de hoja para diferenciarlos debido a su gran variabilidad morfológica dentro de la misma especie. En el cuadro adjunto se detallan algunos caracteres que mejor los distinguen:

CARÁCTER

Ulmus minor

Ulmus glabra

Ulmus laevis

  Ulmus pumila

Presencia de costillas en las ramillas frecuente no no no
Longitud del limbo < 8 cm < 18 cm < 8 cm < 7 cm
Base del limbo  claramente asimétrica claramente asimétrica claramente asimétrica poco o muy poco asimétrica
Desfase entre lados en la base del limbo generalmente menor que el peciolo menor que el peciolo generalmente mayor que el peciolo mucho menor que el peciolo
Dientes del margen pronunciados pronunciados muy pronunciados pronunciados
Nervios secundarios bifurcados algunos a lo largo del limbo algunos a lo largo del limbo algunos en la base del limbo algunos a lo largo del limbo

Superficie del haz

áspera o suave

áspera o suave

suave

áspera o suave