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5/31/2018

AGUSTÍN Y LEÓN ÁVILA ROMERO
La proliferación de la palma africana destruye el ambiente y la diversidad cultural

en "CONSUMIDORES ORGÁNICOS"
 
     En América Latina, cultivos como la soya, el eucalipto, la caña de azúcar, la palma africana y el hule, entre otros, y la ganaderización capitalista, se desarrollan partir de la devastación de grandes ecosistemas naturales como el Cerrado brasileño, la Amazonia entera y el Gran Chaco en Argentina, Paraguay y Bolivia. En México y Guatemala la pérdida de la Selva Lacandona y del Petén es alarmante.
     Ello se debe al impulso de grandes empresas agroalimentarias donde participa una clase capitalista transnacional, la gran beneficiaria del boom de los mercados de futuros agrícolas y del apoyo gubernamental para desplegar sus estrategias de alianzas y fusiones. Dentro de esta estrategia de dominio territorial que acapara tierras, apoyos fiscales y créditos, que subordina mercados y aumenta la rentabilidad de las empresas transnacionales, se inscribe el impulso a las plantaciones de palma africana.
     El cultivo de palma africana se extiende del sur de Veracruz en México hasta la zona ecuatorial de Colombia, Ecuador y Brasil, generando un entramado de espacios ocupados por esta oleaginosa.
     La expansión del cultivo de palma se debe fundamentalmente a una política de desarrollo rural que ha castigado, vía precios, la producción de cultivos básicos favoreciendo la producción agroindustrial. A ello se suma la dinámica de control territorial de recursos estratégicos que impulsa el paramilitarismo y la violencia para el despojar comunidades en países como Colombia, Guatemala y Honduras.
     Según datos de 2016 del Movimiento Mundial de los Bosques Tropicales (WRM por sus siglas en inglés), en México había entonces 60 mil hectáreas con cultivos de palma, en Guatemala 130 mil, en Honduras 165 mil, en Nicaragua 27 mil 700, en Costa Rica 66 mil 419, en Panamá 8 mil, en Colombia 500 mil y en Ecuador 280 mil hectáreas.
     En México, la producción de palma africana ocurre mediante un proceso de “asociación-cooptación” de la estructura corporativa campesina regional, lo que ha permitido un desarrollo ”consensado” con los campesinos locales, como en el Soconusco, Palenque y Marqués de Comillas en Chiapas.
     Para el caso de las nuevas plantaciones en Campeche, aparecen nuevos actores con mayor capital y con grandes extensiones de tierras que rompen la práctica del “desarrollo consensado” y que se acercan a experiencias cercanas al acaparamiento de tierras practicado sobre todo en África, Sudamérica y Asia.
     La palma africana en México se ha convertido en uno de los impulsos centrales de la deforestación de la Selva Lacandona y de las zonas tropicales del sureste mexicano, y es una actividad promotora del cambio climático. Ello porque el modelo de negocios que promueve, basado en una agricultura de contrato, impulsa a los campesinos a desmontar la floresta para sembrar palma, lo que mercantiliza la economía campesina y deteriora las prácticas culturales propias de los grupos campesinos e indígenas con la llegada de agentes externos.
     Es parte también del proceso de mundialización que ha generado la incorporación de grandes actores económicos a la producción agrícola; las empresas trasnacionales han visto el cultivo de la palma africana como un nicho de oportunidad para abastecer en primer término la industria alimentaria y de cosméticos, y en un segundo término convertir a biodiesel de la pasta obtenida.
     Resaltamos el crecimiento espectacular que está teniendo el cultivo de la palma africana en México, pasando de 49 mil hectáreas sembradas en 2010 a más de 90 mil actualmente, ampliándose la frontera agrícola a través de la destrucción de la cubierta forestal tropical y el despojo a campesinos e indígenas.
     Es un negocio creciente donde a la deforestación que se produce se le suma la alta utilización de agentes químicos y tóxicos y la superexplotación del trabajo a la que son sometidos los trabajadores en la cosecha del producto, utilizando en las regiones de frontera con Guatemala mano de obra sometida a condiciones de trabajo de peonaje en pleno siglo XXI.
     En torno al sitio geográfico que abarcará la Zona Económica Especial de Puerto Chiapas y la Zona Económica Especial de Coatzacoalcos se impulsan los cultivos de este producto agrícola y con ello la construcción de plantas agroindustriales para su posterior transformación. En Puerto Chiapas se tiene la base para construir una planta de producción de biodiesel con base en palma africana con asesoría y tecnología colombiana enmarcado en el Plan Mesoamérica.
      Las empresas transnacionales son los principales responsables de los problemas que causan las plantaciones de palma africana: el acaparamiento de los territorios y de los bienes comunes; la destrucción de áreas biodiversas y formas de vida asociadas; la contaminación por pesticidas de los ríos, arroyos y pozos; el agotamiento y la erosión del suelo; condiciones de trabajo degradantes; y un creciente proceso de financiarización de la naturaleza sobre las tierras y la producción. Hemos señalado tres grandes impactos que genera dicha actividad forestal: concentración del ingreso en pocas empresas y transferencias de subsidios gubernamentales a grandes agentes privados; gran utilización de fertilizantes y agroquímicos que contribuyen enormemente al cambio climático y eliminan de manera extraordinaria la biodiversidad que caracteriza, por ejemplo, al estado de Chiapas; el elemento de imposición colonial-cultural a la vida campesina e indígena, pues los productores son subordinados, simples trabajadores de la agroindustria capitalista.
     Al aceptar el cultivo, por ejemplo, el campesino dueño de las tierras asume una total dependencia con la agroindustria que en su actual fase de expansión del cultivo sólo cubre 50 % de la capacidad de sus fábricas, lo que la obliga a dotar de un precio “atractivo” para los productores. Cuando la actividad se consolide, el precio de compra disminuirá. Debido a los impactos ambientales (erosión, contaminación, costos del desraizamiento), y al control económico por parte de la agroindustria (vía deudas, tienda de raya, insumos y abarrotes), el campesino no podrá hacerse cargo del terreno, y se verá obligado a transferir el terreno a manos privadas, lo que consumará el despojo de miles de hectáreas con amplia disponibilidad de agua.
     Con este cultivo lo que se vive no es una oportunidad para que los campesinos e indígenas se vuelvan empresarios exitosos, sino un terrible proyecto del capital transnacional que valoriza los espacios agrarios, promueve los monocultivos y su paquete agrotóxico y en el futuro el despojo de tierras de campesinos e indígenas a través de la mercantilización de la economía campesina y el deterioro cultural.

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2/01/2018

MUNDIYA KEPANGA-MARC DOZIER
Frères des arbres - Hermanos de los árboles

   Película en francés de ARTE France, marzo de 2017, 85 minutos
     Nacido en Papúa Nueva Guinea, Mundiya Kepanga, un líder papú de la tribu Huli, todavía vive en el corazón de uno de los últimos bosques primarios del mundo. Quiere advertir al público sobre la deforestación que ha tenido por el momento dramáticas proporciones en su país y que pronto tendrá un impacto en el futuro de la humanidad. Al mismo tiempo, heredero y transmisor de una cultura ancestral de tradición oral, y con su conocimiento del mundo occidental, su mirada es un puente entre dos mundos. Lejos de las estadísticas y los informes alarmistas, habla con sencillez de la naturaleza, sean en grandes reuniones internacionales, o bien en encuentros con locales. Malicioso, le gusta hacer preguntas simples que ponen el dedo donde molesta para hacer que demos un paso atrás en nuestras acciones. En su papel de "puente" ofreció su cofia más preciada al Museo del Hombre. Con esta donación envía un mensaje a la humanidad: su bosque es un patrimonio universal que hay que salvaguardar.
«Cuando todos los árboles hayan desaparecido, los hermanos de los árboles desaparecerán con ellos»
     Fotógrafo y realizador, Marc Dozier ha publicado numerosos libros y documentales, dedicados a la Papúa Nueva Guinea, en particular la película La Exploración invertida. Pone su experiencia y su conocimiento en el servicio de producciones en la realización de documentales difundidas en grandes canales como National Geographic, BBC, Discovery Channel, Canal +, Arte o Francia 5 y también es fotógrafo integrado en la redacción de la revista francesa Grandes Reportajes desde el 1998.



Desconozco los días que estará visible en Rutube... dividido en dos partes:
https://rutube.ru/video/8663790b7c25024ff5e03009cf36b6ef/
https://rutube.ru/video/d699bc4b0afbd3c468f54e7919006b63/

Vídeo disponible en VoD 
Información y fotos:  https://boutique.arte.tv/detail/freres_arbres_appel_un_chef_papou
                                     https://www.quaisdudepart.fr/freresdesarbres

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11/17/2015

ACEITE DE PALMA, Indonesia arde

El aceite de palma es un aceite de origen vegetal que se obtiene del mesocarpio de la fruta de la Elaeis guineensis. Es el segundo tipo de aceite con mayor volumen de producción, siendo el primero el aceite de soja. El fruto de la palma es ligeramente rojo, al igual que el aceite embotellado sin refinar. El aceite crudo de palma es una rica fuente de vitamina A y de vitamina E.

La palma es originaria de África occidental, de ella ya se obtenía aceite hace 5.000 años, especialmente en la Guinea Occidental de donde pasó a América, introducida después de los viajes de Colón, y en épocas más recientes fue introducida a Asia desde América. El cultivo en Malasia es de gran importancia económica, provee la mayor cantidad de aceite de palma y sus derivados a nivel mundial. En América, los mayores productores son Colombia y Ecuador.

 

Problemas ambientales

En la actualidad, el cultivo de la palma de aceite está asociado a graves problemas sociales y ambientales, que no son causados por el árbol en sí mismo, sino por el modo en el que está siendo implantado. En este sentido, el boom del aceite de palma a gran escala a nivel mundial tiene serias repercusiones sobre los bosques tropicales, sus habitantes y su biodiversidad. Efectos tales como: la tala de bosques, envenenamiento de suelos, agua y aire por medio de venenos agrícolas, así como conflictos de tierra y empobrecimiento de las poblaciones afectadas son algunas de las consecuencias. Las plantaciones de palma también afectan a la tierra provocando una sequía excesiva.

 

Usos

Culinarios

Los usos son en su gran mayoría culinarios, bien directamente empleado como aceite de freír o aliñar, bien como producto añadido a otros alimentos como los helados, las margarinas, se puede elaborar derivados equivalentes de aceite de cacao, jabones, etc.

Industriales

Se usa como materia prima en la producción de biodiésel. También es usado en producción de piensos para la alimentación animal, sobre todo de terneros, por su alto aporte energético por ración. En la industria cosmética es utilizado para la elaboración de jabones.

 

Composición

El aceite de palma es saturado hasta en un 50%, su composición en promedio es:
  • 40-48% ácidos grasos saturados (principalmente palmítico)
  • 37-46% ácidos grasos monoinsaturados (principalmente oleico)
  • 10% ácidos grasos poliinsaturados.
Debido a su alta proporción de grasas saturadas, se le atribuyen propiedades negativas para la salud humana ya que su consumo prolongado y abundante puede subir la proporción de colesterol LDL en sangre.

 

Aceite de palma, motor de la deforestación en Indonesia

La demanda creciente de aceite de palma por parte de las grandes corporaciones de la alimentación, la cosmética y de agrocombustibles está impulsando la destrucción a gran escala de turberas y selvas tropicales en Indonesia. La degradación y quema de los bosques de turberas de Indonesia causan al año la emisión de 1800 millones de toneladas (Gt) de gases de efecto invernadero. Las plantaciones de palma se implantan tras la destrucción de grandes extensiones de selvas tropicales en Indonesia. Esta destrucción acelera el cambio climático y lleva a especies amenazadas, como el orangután o el tigre de Sumatra, al borde de la extinción. Organizaciones ecologistas como Greenpeace investigaron en 2010 cómo la gran multinacional de la alimentación Nestlé se proveía de aceite de palma del Grupo empresarial Sinar Mas vinculada con la destrucción de las selvas y turberas de Indonesia. El aceite de palma acababa en la elaboración de productos como el Kit Kat. Meses después al informe, Nestlé rompe sus vínculos comerciales con Sinar Mas. Lo mismo hizo Unilever en 2009 después de que se denunciara la compra de aceite de palma de Sinar Mas para la producción de cosméticos Dove. En marzo de 2010, Kraft también canceló sus contratos.

Industria del aceite de palma

El aceite de palma se extrae de la porción pulposa de la fruta mediante varias operaciones. Se afloja la fruta de los racimos utilizando esterilización a vapor. Luego los separadores dividen las hojas y los racimos vacíos de la fruta. Después, se transporta la fruta a los digestores, donde se la calienta para convertirla en pulpa. El aceite libre se drena de la pulpa digerida y luego ésta se exprime y se centrifuga para extraer el aceite crudo restante. Es necesario filtrar y clarificar el líquido para obtener el aceite purificado. Los residuos de la extracción son las nueces rotas y las cáscaras. Entonces es necesario secar las semillas de la palma y colocarlas en las bolsas para su almacenamiento y extracción posterior, algo que, generalmente, se realiza en otro lugar.

El procesamiento del aceite de palma produce grandes cantidades de desperdicios sólidos en la forma de hojas, racimos vacíos, fibras, cáscaras y residuos de la extracción. Los racimos contienen muchos alimentos recuperables y pueden causar molestias y problemas, al tratar de desecharlos. Normalmente las fibras, cáscaras y otros residuos sólidos se queman como combustible, para producir vapor. La quema incontrolada de los desechos sólidos y el escape del aire utilizado para separar las cáscaras de las pepas, causan contaminación atmosférica.

Los desperdicios líquidos se producen, principalmente en los esterilizadores y en el clarificador del aceite. Las causas principales de contaminación son las siguientes:
  • La demanda de oxígeno bioquímico y químico,
  • Los sólidos en suspensión
  • El aceite y la grasa
  • El nitrógeno
  • Ceniza orgánica
Sin embargo se está desarrollando por diferentes partes del mundo sistemas de tratamiento ecológicos de los desechos de la industria.
Esta actividad tiene algunas ventajas:
  • tratamiento de calidad de los desechos
  • generación de biogás, una energía alternativa, permitiendo reducir la cantidad de gases a efecto invernadero
  • generación de un fertilizante de muy buena calidad, lo cual permite reducir indirectamente las producciones de grandes firmas fitosanitarias
  • mejora del rendimiento económico de las plantas, ya que producen la energía necesaria para su funcionamiento y la energía sobrante puede venderse a la red eléctrica nacional

 

La Palma de Aceite en el mundo

La palma de aceite es un cultivo oleaginoso que se ha extendido en el mundo gracias a su alto potencial productivo. Comparado con otros cultivos oleaginosos, su rendimiento en términos de aceite por hectárea, que promedia alrededor de 3.7 toneladas, supera a las oleaginosas tradicionales como la soja, la colza, el girasol y la oliva, semillas que en la actualidad buscan incrementar este rendimiento de aceite por hectárea cultivada vía la aplicación de la biotecnología.

Sin embargo, dada su importancia en cuanto a rendimiento de aceite y a superficie sembrada especialmente en países como Malasia, Indonesia, Nigeria, Tailandia, Colombia, Nueva Guinea, Costa de Marfil, Costa Rica, Honduras, Brasil,Guatemala y Nicaragua y en consecuencia por la gran producción de aceite de palma en el mundo, destaca la tendencia ascendente que ha mantenido la producción de plantas de palma de aceite.

A pesar de ocupar el segundo lugar dentro de la producción mundial de aceites y grasas, después del aceite de soja, el aceite de palma es el aceite que más se ha comercializo en el mundo, superando por mucho a las exportaciones de su más cercano perseguidor. Las exportaciones de aceite de palma y de soja representan poco más del 70% del total mundial.

Malasia e Indonesia, principales productores de aceite de palma, son también los más importantes países exportadores de aceites y grasas. En conjunto, ambas naciones representan casi el 50% del volumen total exportado de aceites y grasas en el mundo. Le siguen Argentina, Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea.

Información:
https://www.youtube.com/watch?v=Eri0d16TAPY
https://es.wikipedia.org/wiki/Aceite_de_palma
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11/14/2015

PAPUA, en el punto de mira de la agroindustria

El presidente indonesio Joko Widodo prometió al iniciar su mandato en 2014 proteger la selva y respetar los derechos indígenas. Ahora quiere sacrificar 1,2 millones de hectáreas de selvas y territorio ancestral indígena para plantaciones agrícolas ¡Hay que recordar al presidente su promesa electoral!
Excavadoras tumbando la selva  
En Merauke, al sudeste de Papua, ya se han talado más de 1 millón de hectáreas de selvas para plantaciones industriales 

     El 9 de mayo 2015 Merauke extendió la alfombra roja para Joko Widodo. El presidente indonesio viajó al rincón más remoto del país insular para presentar personalmente su gran proyecto: en Merauke, provincia de Papua, las plantaciones de arroz crecerían en los próximos tres años hasta alcanzar 1,2 millones de hectáreas manejadas con la tecnología más moderna de la industria agraria. “Merauke tiene que convertirse en la reserva de arroz no sólo de Indonesia sino del mundo entero”, dijo Widodo y añadió con entusiasmo: “¡Aquí tenemos millones de hectáreas disponibles!”. A medio plazo sería posible según el presidente incluso llegar a 4,6 millones de hectáreas de plantaciones de arroz.
      Lo que no dijo: Merauke quedaría sepultada totalmente bajo los campos de arroz. Sería el fin de este ecosistema único de bosques tropicales, bosques secos, humedales, savanas y manglares. Y el fin de la cultura tradicional y forma de vida de los y las cerca de 70.000 indígenas malind, que viven dispersos en las selvas, que cultivan la palma de sagú y cultivan sus pequeñas parcelas.
     “Vivimos de la selva y del segú y no del arroz”, dice un anciano del pueblo. Entregar nuestra tierra es igual a suicidarnos. Sin tierra no podemos tener más hijos ni nietos, porque no tendrán donde vivir”.
      Las familias malind están con razón alarmadas con los nuevos planes. En Merauke existe ya desde 2010 el mega proyecto agrario MIFEE Merauke Integrated Food and Energy Estate. Más de un millón de hectáreas – un cuarto del distrito – cayó en sólo cuatro o cinco años en las manos de empresas agrarias que plantan palma, caña de azúcar y eucalipto.
     El presidente Joko Widodo prometió antes de su elección proteger las selvas y defender los derechos indígenas. Le pedimos que mantenga su promesa y conserve los paisajes naturales únicos de Papua.
Isla de Borneo, la tercera isla más grande del mundo. Tres estados la comparten, Indonesia, Malasia y Brunéi, y no hay fronteras en el desastre

Información:
https://www.salvalaselva.org/peticion/1000/papua-en-la-mira-de-la-agroindustria?t=361
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