martes, 29 de diciembre de 2020

Leyenda del Lapacho


LEYENDA DEL LAPACHO
(guayacán, ipé, aranguaney, cortez blanco y amarillo cañahuato, puy, cañada, curarire, palo de arco, apamate, tajy, polvillo, primavera, etc)

      Cuenta la historia, que cuando Dios estaba preparando el mundo, se reunió una tarde con todos los árboles y pidió que cada árbol eligiera la época en la que cada uno de ellos quisiera florecer y así, embellecer la tierra.
      En un estallido de alegría comenzaron todos a gritar: “otoño, verano, primavera!”
      Dios vio que ninguno elegía la estación de invierno, entonces preguntó:
      - ¿Por qué nadie elige la época de invierno?
      Cada uno tenía su razón. ¡Muy seco! ¡muy frío! ¡muchos incendios! ...
      Entonces Dios dijo:
      Necesito al menos un árbol que embelese el invierno, que sea valiente y capaz de enfrentarse al frío, la sequía y las quemas y en ese frío poder embellecer el mundo...
      Se quedaron todos en silencio.
      Fue entonces que un árbol callado y tranquilo al fondo, sacudió sus hojas y dijo:
      -¡Yo voy!...
      Y Dios con una sonrisa preguntó:
      - ¿Cuál es tu nombre?
      ¡Me llamo Lapacho, Señor!
      Los otros árboles quedaron asombrados del coraje del Lapacho y su locura de querer florecer en invierno.
      Entonces Dios dijo:
      - Por atender mi pedido te haré florecer en el invierno no sólo con un color, sino con varios, para que también en invierno, el mundo sea colorido.
      Tendrás diferentes colores y texturas y tu linaje será enorme.
      Y así Dios hizo uno de los más hermosos árboles que da color al invierno. Y así tenemos al Lapacho: blanco, amarillo, amarillo del pantano, amarillo de la hoja lisa, amarillo niebla, rosa, púrpura, morado...



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sábado, 26 de diciembre de 2020

Animación: Baobab

NICOLAS LOESNER
Baobab

     Cortometraje animado (6'55) realizado en 2012 por Nicolas Loesner, Anaëlle Moreau, Marina Steck, Simon Taroni y Benjamin Tron. Es un cortometraje de graduación para la Supinfocom Rubika Valencienne.
     En un bosque, un mono y una mujer-árbol conviven pacíficamente hasta el día en que el hombre entra en este paraíso escondido y pone de cabeza su destino. El equipo indica que buscaron voluntariamente obtener una especial representación ilustrativa para reforzar el lado onírico de la leyenda.
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martes, 22 de diciembre de 2020

Incendios de Australia

RICARDO VÉLEZ, Ingeniero de Montes
Informe de los profesionales forestales australianos al Senado de su país tras los incendios del verano 2019-2020

      Los grandes incendios forestales son endémicos en Australia. El verano austral, de diciembre a febrero, es la época de peligro en ese país. Siendo tan extenso como toda Europa, el peligro se concentra principalmente en el Este (Nueva Gales del Sur) y en el Sudeste (Victoria), aunque también aparece en el resto de las provincias costeras, pero generalmente con menor intensidad.
      Existe una impresionante base de datos sobre grandes incendios, generalmente concentrados en las provincias citadas. Por ejemplo, en 1938-1939 durante la temporada denominada “Black Friday” ardieron 2 millones de hectáreas, murieron 71 personas y el fuego destruyó 650 edificios. En 2008-2009 en el periodo llamado “Black Saturday” hubo 173 muertos y 2.000 edificios destruidos.
       El reciente verano austral 2019-2020, llamado “Black Summer”, dejó también cifras de daños enormes, con 19 millones de hectáreas recorridas por el fuego, 34 muertos y 6.000 edificios quemados. Asimismo, se calculó que las emisiones de CO2 a la atmósfera por los incendios superaron los 300 millones de toneladas.
Estas terribles cifras han hecho que los poderes públicos se preocuparan desde siempre por desarrollar planes preventivos basados en los conocimientos técnicos disponibles en cada tiempo. Por ejemplo, en 1939 se constituyó lo que allí se llama una “Royal Commission” para analizar el problema y hacer propuestas. Lo mismo ha sucedido este año. Concretamente el Senado australiano ha comenzado a recabar informes que ayuden a revisar las políticas actuales para preparar un futuro plan nacional de acción.
     Uno de los informes principales ha sido presentado conjuntamente por “The Institute of Foresters of
Australia” (que reúne a los forestales profesionales) y los “Australian Forest Growers”(asociación de propietarios de montes comerciales), (en adelante IFA+AFG). 
     Los profesionales muestran su desacuerdo con la afirmación que atribuye los grandes incendios al cambio climático y los presenta como inevitables. El fuego ha estado siempre presente en Australia, como muestra el pirofitismo generalizado de las especies nativas. Los agentes naturales, como sequía y rayos, no son ninguna novedad. 
     IFA+AFG señalan como determinante de la actual gravedad e intensidad de los incendios la creciente acumulación de combustibles forestales en los montes, debida a la insuficiencia de inversiones en selvicultura preventiva, tanto en montes públicos como en privados. Las recomendaciones de las Royal Commissions de 1939 y 2009 se han seguido deficientemente. En ellas, se insistía en el uso del fuego prescrito para reducción de combustibles como técnica más adecuada para trabajar en ecosistemas pirofíticos, típicos de Australia, cuya biodiversidad se mantiene con presencia de fuegos de baja intensidad.
     El fuego prescrito se ha ido limitando al mantenimiento de fajas cortafuegos alrededor de zonas de interfaz urbano-forestal (IUF). Esta medida, que es acertada, resulta insuficiente ante la expansión de la IUF alrededor de las grandes ciudades.
      IAF+AFG se muestran preocupados por la tendencia a tratar los incendios forestales simplemente como emergencias, olvidando la prevención, y concentrando las inversiones en la contratación de costosos medios aéreos, de aplicación limitada en los enormes fuegos, en los que la visibilidad es muy reducida por el humo. Señalan que el exceso de confianza en los medios aéreos reduce la aplicación de las técnicas de ataque terrestre directo e indirecto con brigadas apoyadas por maquinaria pesada. Las operaciones nocturnas también se limitan.
      IAF+AFG solicitan apoyo de los servicios meteorológicos oficiales sin coste tanto para la aplicación de fuego prescrito como para las operaciones de extinción. Solicitan también refuerzo de los programas de investigación sobre selvicultura preventiva incluyendo la utilización del fuego prescrito, así como de los programas de formación de personal y actualización de los equipos de los servicios de emergencias.
      Finalmente, señalan la conveniencia de auditar de qué manera se aplicaron las medidas recomendadas por las Royal Commissions de 1939 y 2009 y las consecuencias positivas y negativas de esa aplicación.

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sábado, 19 de diciembre de 2020

Los gigantes de la Hoya del Morcillo

JUAN GUZMÁN OJEDA, Ing.Téc. Forestal
El Pino Gordo y el Pino Viejo, los gigantes de la Hoya del Morcillo

Venía a decir el pintor naturalista Lucas de Saá en una entrevista realizada en este medio, PELLAGOFIO, que lo que diferencia la autenticidad y la belleza de un bosque radica en la diversidad de formas de cada uno de sus individuos. Sin duda el encanto y el atractivo de un bosque resultan imperceptibles si todos los árboles se asemejan más a un ejército de clones vegetales. El factor tiempo resulta, pues, determinante para la metamorfosis forestal, pero además en esta impronta particular intervienen otra serie de factores: la ubicación, la perturbación (natural o inducida) y la propia genética forestal.
     El pinar canario constituyó una importante fuente de subsistencia; además de maderas y leñas, este ecosistema también proporcionó numerosas tierras de cultivo, explotadas bajo la licencia de los señoríos insulares en islas como El Hierro. Como consecuencia de ello, y especialmente en las zonas más aplaceradas, se creó un intrincado mosaico de restos de pinar natural con amplios claros o calveros.
     La explotación de estos terrenos para el cultivo de cereales y papas comenzó a decrecer a mediados del pasado siglo XX, de hecho la última vez de la que se tiene constancia que se aró la zona de la Hoya del Morcillo, allá por el año 1962, viene prácticamente a coincidir con las primeras repoblaciones llevadas a cabo por la Administración Forestal. Muchos de los antiguos terrenos de cultivo fueron reforestados con pino canario –siempre con origen genético de Tenerife– desarrollándose parcelas con alta densidad, lo que ha impedido en gran parte la regeneración natural del pinar bimbache.

El pino viejo se caracteriza por una fuerte inclinación hacia el este .| FOTO JUAN GUZMÁN
El pino viejo se caracteriza por una fuerte inclinación hacia el este .| FOTO JUAN GUZMÁN
     La zona recreativa de la Hoya del Morcillo, una de las más extensas de Canarias, se localiza dentro del Parque Rural de Frontera, en el joven municipio de El Pinar. Sus antiguas zonas agrícolas no llegaron a repoblarse, existiendo hoy extensos descampados que prestan sus servicios para el ocio: zonas de acampada, fogones y cocinas, campo de fútbol, área de juegos infantiles, pistas de petanca y hasta terreros de luchas con marcadores rústicos y lavabos de madera.

El centenario con más ramas
      Entre los restos de pinar natural que rodean este equipamiento público perviven dos individuos singulares de morfologías irrepetibles, nos referimos al Pino Gordo (27º 42´51″ N y 17º 59´ 44″ W) y al Pino Viejo (27º 42´ 49″ N y 17º 59´ 45″ W). Imaginamos un pasado en el que ambos ejemplares, separados apenas 90 metros, sobresalían sobre un paisaje donde sólo unos pocos y respetados “árboles padre” rompían la monotonía de los campos de cultivo. Sin duda, con el tiempo esta perturbación inducida terminó por definir sus crecimientos y morfología evolutiva.
     El Pino Gordo del Morcillo es posiblemente uno de los centenarios Pinus canariensis que más ramas bajas conserva. Se trata de un tremendo ejemplar cuyas dimensiones ridiculizan la escala del mobiliario rústico que se dispone junto a su base. Por su aspecto deducimos que este soberbio árbol vivió prácticamente en solitario durante muchos años, recibiendo continuos “baños de luz”. Sus ramas bajas serpentean en el aire, sobre todo en la cara sureste, concediéndole una estampa sin igual. En vertical, se ramifica a tres metros, en tres imponentes pernadas que tocan cielo a una altura de 35 metros. El radio de copa es ancho, próximo a los 10 metros, mientras que su perímetro (a 1,30 m) ronda los 6 metros.
     Por su parte el Pino Viejo, con 30 metros de altura, presenta un aspecto muy diferente. Dicho árbol se caracteriza por la fuerte inclinación hacia el este que presenta su fuste. Al parecer no siempre fue así, ya que a dos metros de altura queda el hueco de inserción de una gruesa rama que partía hacia el oeste. Es muy probable que este enorme pino tuviera la competencia de otros individuos en dirección oeste, mientras que hacia el este el territorio se encontraba despejado, seguramente por coincidir con tierras de labor. Esta circunstancia provocó su carrera hacia la dirección de salida del sol.
     Sorprende también su particular sección acuminada, como si fuera el lomo de un Triceratops, así como su grotesca y a la vez majestuosa copa donde las henchidas ramas describen geometrías y trazos rectilíneos. Su radio de copa es muy amplio, mientras que su perímetro, sobre los cinco metros, es sólo un poco inferior al del Pino Gordo.
     A juzgar por sus topónimos, el Pino Viejo parece tener menor superficie foliar, con débiles rebrotes en muchas partes y también piñas de reducido tamaño. Es posible que el Pino Viejo tenga algo más de edad, pero a buen seguro entre ambos sumen más de mil años, pudiendo perfectamente pertenecer al distinguido elenco de los árboles prehispánicos de Canarias.
     Ambos ejemplares comparten en común el hecho de acumular acículas secas (pinocha o pinillo, según la provincia canaria) atrapadas en sus ramas altas. Dicha circunstancia, así como carecer de cortezas negruzcas, delatan que llevan mucho tiempo escapando de los incendios. Incendios con fatales consecuencias.
      Los incendios forestales han traído fatales consecuencias para los ejemplares adultos de esta isla. A los daños biomecánicos causados por el fuego, más intensos si logra penetrar a la tea interior, suelen asociarse los ataques de la defoliadora Calliteara fortunata, oruga de vivos colores azules y rojizos más conocida como “lagarta del pinar”. Tras los incendios de 1990 y de 2006 han perecido muchos pinos centenarios, la supervivencia de los que fueron mordidos por el fuego constituye un admirable fenómeno de desafío y resistencia.
     Tan digna de aplaudir como interesante es la iniciativa del Proyecto Nisdafe, buscando catalogar y salvaguardar los viejos centenarios bimbaches, así como estudiar y conservar su genética.
     En el Área Recreativa de la Hoya del Morcillo el olor de los fogones se mezcla con los aromas resineros del pinar, pero ha sido precisamente este uso público y sus cortafuegos funcionales los que han protegido del fuego a nuestros dos gigantes. Si tienes oportunidad no dejes de tumbarte bajo ellos y déjate llevar por la especial tranquilidad del momento, eso sí, ten cuidado con los cuervos que seguro que se te aproximan, no vienen a por ti porque estés inmóvil, vienen a pedirte comida porque últimamente están hechos unos revoltosos, atrevidos y confianzudos animalitos.
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jueves, 17 de diciembre de 2020

La Lloca de Canals - Venerar, adorar, honrar, admirar, respetar, reverenciar, considerar, amar, idolatrar, ensalzar...

VICENT ANDRÉS ESTELLÉS (Valencia, 1924-1993)
La Lloca de Canals, Com. Valenciana

En el año 2014 se cumplieron cien años desde que se plantó este magnífico platanero. En el acto conmorativo del centenario el dibujante valenciano Paco Roca al entregar al municipio un cartel dijo: “no se puede disociar la imagen de este árbol de lo que significa para los vecinos de Canals; por eso, quise conocer bien su historia, con el objetivo de plasmar sobre el papel todo el acervo cultural que lleva ligada la Lloca”.
      A su vez el botánico Bernabé Moya, que pronunció una charla centrada en la historia del Día del Árbol y en la figura de Rafael Janini, indicó que “la relevancia de la Lloca de Canals tiene un doble valor: botánico, por todas las características que la hacen diferente a otros ejemplares; y social, por la importancia que ha adquirido durante este siglo de vida que acaba de cumplir en las costumbres de los vecinos y vecinas de Canals”.
      ‘La Lloca’, este es el nombre que las gentes de Canals le dan a su plátano de sombra, cuyo nombre responde -para los no conocedores del idioma- a las gallinas cluecas. Fue plantado por los vecinos el Día del Árbol de 1914. Ha alcanzado una altura de 25m y un perímetro, a 1,30 de altura, de 4,6m. Ahora es punto de encuentro, su majestuosa copa proyecta sobre niños y ancianos su sombra, su compañía, su serenidad. Como clueca se muestra generosa y apenas necesita cuidados, si acaso alguna ligera poda cada decenio. Cerca de la pedanía de Aiacor, en el río Sants de la Pedra, se ha plantado otro platanero que esperamos se haga tan grande como la Lloca.
     El poeta valenciano Vicent Andrés Estellés (1924-1993) hace un tiempo le dedicó este poema:

La lloca

Molta és l’anomenada de la Lloca,
car davall de les branques d’aquest arbre,
com si fos un temple, ple de marbre,
la gent s’ho congrega amb fe no poca.

I delibera allí, a la seua soca,
com si fos el Mur de les lamentacions,
diu els precs i fa les confessions,
i després, amb amor, l’arbre toca.

Car allí es pot forjar qualsevol cosa,
una boda o una revolució.
S’hi pot trobar el crèdit o l’esposa,

s’hi pot fer tertúlia, declaració
i es pot sortir alegre i sense nosa.
Vet aquí de la Lloca el gran ressó.

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martes, 15 de diciembre de 2020

El icho del templo de Bodaiji

TAKAHASHI HIROSHI
El ichō del templo de Bodaiji, en Okayama

Especie: Ichō (Ginkgo biloba, familia Ginkgoaceae, género Ginkgo)
Dirección: :Kōen 1528, Nagi-chō, Katsuta-gun, Okawaya-ken 708-1307
Perímetro del tronco:11,9 m.   Altura: 30 m.     Edad: 900 años.
Designado Monumento Natural Nacional.
Tamaño: ★★★★   Vigor: ★★★★★   Porte: ★★★★   Calidad del ramaje: ★★★★
Majestuosidad: ★★★★★

      Hace tiempo, el templo de Bodaiji de la localidad de Nagi, en Okayama, quedó abandonado y ofrecía una ruinosa imagen, pero ahora luce tan bello que parece otro, pues todo su recinto es objeto de un cuidadoso mantenimiento y hasta se le ha dotado de parking. En un rincón del recinto del templo se alza un gigantesco ichō (Ginkgo biloba) masculino, que está catalogado como el mayor de la región de Chūgoku en su especie. Según una tradición del templo, el sabio budista Hōnen (1133-1212), fundador de la secta de la Tierra Pura (Jōdoshū), en un gesto de determinación en su empeño por coronar con el éxito su formación religiosa, clavó su bastón en la tierra. El bastón germinó y creció hasta convertirse en el venerado árbol. Sea cierta o no la leyenda, llaman la atención en este árbol sus raíces aéreas, popularmente conocidas como chichi (tetas), que cuelgan en gran número de sus ramas. El árbol tiene también un magnífico ramaje, con muchas ramas menudas que surgen como agujas de las ramas más grandes. Esta maraña de raíces aéreas y puntiagudas ramillas que cubren su grueso tronco y sus ramas horizontales merece de por sí una visita. El suyo es un vigor tal que el viejo dicho de “cada vez más viejo y cada vez más fuerte” parece hecho para él. Como suele ocurrir con muchos ichō, también este ejemplar tiene un perímetro mayor a una cierta altura que en la base, pero la impresión visual es, en todo caso, mucho más fuerte que la que puede dejarnos cualquier medida. Uno de los más llamativos ichō de la mitad occidental del país.


Número 013 del mapa


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sábado, 12 de diciembre de 2020

Lupias o lobanillos

LUPIAS O LOBANILLOS

Una lupia o lobanillo es un abultamiento formado en el árbol, generando deformaciones llenas de pequeños nudos producidos por yemas latentes. La madera de estas excrecencias, conocida comercialmente como madera de raíz, es muy apreciada en ebanistería por su bello aspecto.
     Es un tipo de agalla que afecta al tejido leñoso de las plantas, resultado de alguna perturbación sufrida por un árbol. Las causas más habituales son los ataques de insectos, la poda o la fractura. Por estas lesiones se introducen los microorganismos que generan el crecimiento desordenado de las fibras leñosas. La mayoría de los nódulos se desarrollan bajo del suelo, adheridos a las raíces como un tipo de tumores que generalmente no se descubren hasta que el árbol muere o se cae. Estos nudos, a veces, aparecen como grupos de protuberancias bulbosas conectadas por un sistema de raíces en forma de cuerda.
     En algunas especies de árboles las lupias crecen hasta alcanzar grandes tamaños. Entre los más grandes se encuentran los formados en las secuoyas costeras (Sequoia sempervirens), en las que alcanzan tamaños de hasta 8 m, y pueden rodear todo el tronco. El lugar donde se han localizado algunas de las lupias más grandes   del mundo es Port McNeill (Columbia Británica).
     No hemos visto fotos de la lupia más grande que fue cortada en enero de 2009, no sin controversia, en Tamworth, Nueva Gales del Sur, Australia. Estaba situada a 2 m de altura, con una forma que se asemejaba a un trombón.

Madera de raíz de alerce en bruto (Ayrshire, Escocia)
Madera de raíz de alerce en bruto (Ayrshire, Escocia)
Un guardabosques inspecciona una secuoya talada ilegalmente para obtener madera de raíz (Parque nacional y estatal de Redwood, California)
Un guardabosques inspecciona una secuoya talada ilegalmente para obtener madera de raíz (Parque nacional y estatal de Redwood, California)
      Es una madera muy apreciada por su belleza y rareza, caracterizada por el aspecto arremolinado de sus fibras. Es utilizada por fabricantes, artistas y escultores de madera. Hay varios tipos bien conocidos de madera de raíz, entre los que se pueden citar por su interés comercial al abedul, castaño, arce, eucalipto, fresno, nogal o sequoia... Son muy valorados, y se cortan en chapas para muebles, incrustaciones en puertas, marcos de cuadros, objetos domésticos, paneles y molduras interiores de automóviles, instrumentos musicales y torneado de madera.
     La madera de raíz es muy difícil de trabajar a mano o en torno, porque su veta está retorcida y entrelazada, lo que hace que se astille o se rompa de manera impredecible. Esta "veta salvaje" hace que sea extremadamente densa y resistente a las roturas, siendo adecuada para fabricar cuencos o mazas.
      Las grandes secuoyas de los parques nacionales en el oeste de los Estados Unidos e incluso en los parques nacionales y estatales de Redwood, han sido objeto de expolio de lupias de gran tamaño, debido al gran valor comercial. Los furtivos al cortar los nudos de los troncos exponen al árbol a graves infecciones y enfermedades, o talan el árbol para obtener los nudos situados a diversas alturas.
Lupia expuesta en la Universidad de Alberta, Canadá. Mide 127x101x106 cm.
      La página www.miguelenruta.com, hablando del Templo de Confucio de Beijing, nos presentan este viejo ciprés vestido de lupias y nos dice: "Por último, cabe destacar la presencia de árboles antiguos, destacando un ciprés de más de 500 años de antigüedad y que es conocidos como Touch Evil Cypres, debido a una leyenda en la que se cree que este árbol era capaz de distinguir a las personas virtuosas y a las malvadas..." aunque la leyenda, creo, se le atribuye a la tuya oriental (Platycladus orientalis) en el mismo templo.



Duke of W4 - 47° 42′ 15" N, 14° 52′ 39″ E  - Agosto 2012, Austria
Roble de las Verrugas de Ares del Maestrat, Castellón
Ahuehuete de Santa María del Tule, Oaxaca, México. En este árbol los "niños guía" juegan con los turistas para enseñarles lo que ellos ven en las lupias del gran árbol... que si el elefante, el león, el dragón... un juego de niños del que no puedes sustraerte.
Fagus sylvatica en un bosque en Lainshaw, Escocia
Texto y fotos de la red
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jueves, 10 de diciembre de 2020

La leyenda El Toborochi

EL TOBOROCHI, leyenda guaraní

      El Toborochi es un arbol nativo de las selvas tropicales y subtropicales de Sudamérica. Conocido también como árbol botella tiene la particularidad de florecer en plena estación invernal cuando la mayoría de los arboles empiezan a perder sus hojas. Con sus flores de color rosado anuncian la llegada del frío y del otoño.
 
      Cuenta una leyenda boliviana que hace mucho tiempo los espíritus de la oscuridad -los Aña- vivían en la tierra como personas, aterrorizando a los primeros guaraníes asesinando a los hombres y secuestrando a las mujeres.
      En una pequeña aldea vivía una muchacha llamada Araverá -Destello en el Cielo-, hija del gran Cacique Ururutï -Cóndor Blanco-. Ella se había casado con el dios Colibrí, Chinu Tumpa, y esperaba un hijo en muy poco tiempo, el mismo que esperaban que se convertiera en el mejor Chamán -Paye- de la región, capaz de derrotar a todos los espíritus del mal.
      Los Aña, al enterarse de la noticia, se propusieron matar a Araverá. Montados en sus caballos alados que lanzaban fuego se dirigieron hacia la aldea; pero Araverá, que ya sabía del peligro escapó volando hacia los últimos confines del universo en la sillita voladora que le había regalado su esposo Colibrí.

      Los Aña la buscaron en el fondo de las aguas, debajo de la tierra y más allá de las estrellas. Cuando la sillita voladora ya no pudo aguantar el peso de Araverá y de su pequeña criatura dentro de su vientre, descendieron a la tierra y se ocultaron dentro de un Toborochi. Los Aña pasaron de largo y nunca pudieron encontrarlos. Ahí adentro, en la barriga del Toborochi, Araverá tuvo a su hijo. El niño creció y vengó la maldad de los Aña, pero su madre se quedó atrapada en la barriga del Toborochi. 
     Cuenta la leyenda que, al llegar el frío, Araverá sale convertida en una hermosa flor rosada para que los colibríes vayan a disfrutar de su néctar. 
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martes, 8 de diciembre de 2020

Metrosideros en Galicia (1), del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
Dos ilustres neozelandeses en A Coruña
      (...) Este árbol es un Metrosideros excelsa, Pohutukawa, como se le llama a este árbol nativo de Nueva Zelanda, de la familia de las mirtáceas, cuyo nombre significa "madera de hierro". En su zona de origen es un hábil colonizador de los campos de lava. En Galicia ha demostrado su resistencia al viento y a la salinidad marina. Su floración es espectacular, debido a sus largos estambres rojos, que recuerdan a los de los Callistemon. Cuando es joven, también es fácil confundirle con la Feijoa, debido al parecido de sus hojas. Sin embargo, de adulto, su porte y sus singulares raíces aéreas (que le han otorgado en Galicia el sobrenombre de "árbol de las brujas") le hacen inconfundible. A diferencia de los ficus, estas raíces no tienden a formar columnas de apoyo. En ocasiones crece como epífito (apoyándose en otro árbol). 
     En Galicia hay dos de ellos catalogados, uno en A Coruña (que hizo del árbol el emblema de la ciudad) con más de 20 metros de altura y cuatro troncos, todos ellos con perímetros entre 3 y 4 metros y unos 150 años de edad. En la palmera próxima, se ha desarrollado un brote epífito. El otro está en Pontedeume (A Coruña), al pie del torreón de Andrade (Casa de Alba). Veinticinco metros de altura y algo más de 5 metros de perímetro, hacen de él también un ejemplar notable, pese a tener sólo cien años. Piensen en ello quienes, tan a menudo, ven un árbol gordo y le convierten automáticamente en milenario.

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sábado, 5 de diciembre de 2020

Si un árbol cae..., de Marshall Curry

 MARSHALL CURRY
"Si un árbol cae"

(Documental de 1h 25', en inglés y subtitulado en francés, tomado de Kapro Arboricole). Subtitulado en español, aunque la imagen no es buena de Foro Revelde)

La historia del ELF -Earth Libertation Front-. Un documental de 2011 de Marshall Curry, nominado al Oscar y premiado en el Festival de Sundance. 
     ELF (Earth Liberation Front) es un grupo de ambientalistas radicales (calificados en 2001 por el FBI como "enemigo público número uno de la seguridad interna") cuyo objetivo es preservar el medio ambiente mediante acciones de sabotaje contra empresas de madera americana. 
     Un documental que presenta este movimiento ambiental del que debemos recordar tanto cosas positivas como negativas. Para meditar y analizar. Un examen minucioso del ambientalismo radical y las implicaciones de las leyes de terrorismo de Estados Unidos. Se nos presenta a Daniel McGowan, un activista de Oregón, un ciudadano medio y nada extremista que fue acusado de terrorismo por intentar sabotear unas instalaciones para deforestar la propiedad de una gran compañía.


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viernes, 4 de diciembre de 2020

Joaquín Araujo - Y elijo...

JOAQUÍN ARAUJO, Madrid 1947
y elijo...

Y elijo la condición del árbol. 
Porque come luz. 
¡Qué delicia desayunar transparencia, 
almorzar lucidez
cenar ocasos anaranjados!
y con ellos construir el verdor
y la sombra
y la rara nube que es toda copa
donde se esconde el canto de
los pájaros. 
Ahora no puedo, 
pero cuando lo deje
seré lo que he elegido.
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miércoles, 2 de diciembre de 2020

Animación: El árbol

SARE SHAFIPOUR
Derakht – El árbol
 

Una mujer y un árbol están profundamente enraizados en un territorio.

« Deseamos un mundo sin guerras para los niños del mañana »
Sare Shafipour nació en 1981 en Kerman (Iran). Diplomado en la Universidad de Téhéran en 2004, produjo su primer corto de animación « Above the gray clouds » en 2010 como proyecto final de la Universidad Tarbiat Modares.
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domingo, 29 de noviembre de 2020

Rubén Darío - La canción de los pinos

RUBÉN DARÍO (Nicaragua, 1867-1916)
La canción de los pinos

     ¡Oh pinos, oh hermanos en tierra y ambiente,
to os amo! Sois dulces, sois buenos, sois graves.
Diríase un árbol que piensa y que siente,
mimado de auroras, poetas y aves.

     Tocó vuestra frente la alada sandalia;
habéis sido mástil, proscenio, curul,
¡oh pinos solares, oh pinos de Italia,
bañados de gracia, de gloria, de azul!

     Sombríos, sin oro del sol, taciturnos,
en medio de brumas glaciales y en
montañas de ensueños, ¡oh pinos nocturnos,
oh pinos del norte, sois bellos también!

     Con gestos de estatuas, de mimos, de actores,
tendiendo a la dulce caricia del mar,
¡oh pinos de Nápoles, redeados de flores,
oh pinos divinos, no os puedo olvidar!

     Cuando en mis errantes pasos peregrinos
la Isala Dorada me ha dado un rincón
do soñar mis sueños, encontré los pinos,
los pinos amados de mi corazón.

     Amados por tristes, por blandos, por bellos.
Por su aroma, aroma de una inmensa flor,
por su aire de monjes, sus largos cabellos,
sus savias, rüídos y nidos de amor.

     ¡Oh pinos antiguos que agitara el viento
de las epopeyas, amados del sol!
¡Oh líricos pinos del Renacimiento,
y de los jardines del suelo español!

     Los brazos eolios se mueven al paso
del aire violento que forma al pasar
rüidos de pluma, rüidos de raso,
rüidos de agua y espumas de mar.

     ¡Oh noche en que trajo tu mano, Destino,
aquella amargura que aún hoy es dolor!
La luna argentaba lo negro de un pino,
y fui consolado por un ruiseñor.

     Románticos somos... ¿Quién que Es, no es romántico?
Aquel que no sienta, ni amor ni dolor,
aquel que no sepa de beso y de cántico,
que se ahorque de un pino; será lo mejor...

     Yo no, Yo persisto. Pretéritas normas
confirman mi anhelo, mi ser, mi existir.
¡Yo soy el amante de ensueños y formas
que viene de lejos y va al porvenir!
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sábado, 28 de noviembre de 2020

Los olmos de Cabeza del Buey en sellos

Los olmos de Cabeza del Buey en sellos de correo

  • Fecha de emisión: 17/09/2020
  • Procedimiento de Impresión: Offset + troquelado interior
  • Papel: Autoadhesivo madera
  • Tamaño del sello: Irregular con forma de anillo de árbol
  • Efectos en pliego: 25
  • Valor postal de los sellos: 3,80 €
  • Tirada: 160.000

Un conjunto de siete olmos centenarios, de unos años de antigüedad, están considerados la última representación de las olmedas urbanas de Extremadura, a pesar de la grafiosis, grave enfermedad que afecta a los Olmos y que ha mermado la población de esta especie de árbol en nuestro país y también en el resto del mundo.
      Estos siete olmos presiden el entorno de la ermita del santuario de Nuestra Señora de Belén, en la localidad de Cabeza del Buey, un lugar de gran valor histórico artístico con orígenes templarios.
      Estos olmos constituyen un conjunto de árboles de más de 150 años de antigüedad. El ejemplar más destacado y que puede considerarse como un árbol monumental, es el primero que nos encontramos, situado cerca de la puerta de la ermita, alcanza una altura de unos 15 metros. Su tronco es muy grueso, con 5 metros de perímetro y está hueco. Están declarados Árboles Singulares de Extremadura.
      Durante años, los Olmos Centenarios han proporcionado sombra y frescura a los romeros que cada 27 de septiembre celebran la Romería de Ntra. Sra. de Belén. Es una de las romerías más antiguas de la comarca de La Serena, de cuya celebración se tiene constancia desde el año 1650.
      Los Olmos de Belén representaron a España como candidatos a Árbol Europeo en el concurso "Tree Of The Year 2018”, concurso en el que quedaron en segundo lugar con 22.323 votos, el mejor puesto obtenido por un representante español en un certamen de estas características.
      El sello que emite Correos dedicado a este tipo de árbol y, en concreto, a este olmedo histórico y singular, está impreso en papel madera y tiene forma de un tronco cortado, en el que podemos apreciar sus anillos, que no solo marcan la edad del árbol, sino que también nos pueden dar detalles sobre el tipo de vida que ha llevado.
     Un troquelado en el centro con la forma de un olmo, completa este sello singular que nos invita a conocer la riqueza natural de nuestro país.

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miércoles, 25 de noviembre de 2020

Documental: Bajo los bosques

VÍCTOR CASAS
Bajo los bosques

Un viaje de norte a sur a través de las relaciones entre bosques, animales y personas; a la sombra de grandes árboles centenarios. Recolectando la belleza de estos vínculos en forma de imágenes, sonidos y palabras, por viejos y nuevos caminos que avanzan desde Galicia a Extremadura, junto a la Raya de Portugal.
      Árboles que forman parte de paisajes creados gracias al trabajo y los conocimientos de muchas generaciones humanas, en busca de alimento, leña, madera y corcho en las diferentes partes de su anatomía vegetal. Árboles de los que se aprovecha todo, que se levantan a la distancia justa de sus vecinos y se podan fomentando la longevidad, la producción de frutos y la sombra generosa en verano, protectora de hierbas y ganados.
Duración: 47 min, Fundación Entretantos
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domingo, 22 de noviembre de 2020

La sabina de la Hoya de la Cruz

 JUAN GUZMÁN OJEDA Ing. Téc. Forestal
Viento y lava contra la tenaz Sabina de la Hoya de la Cruz

«Antaño la sabina fue muy apreciada como leña. Desconocemos, y a la vez agradecemos, que esta pieza viva del museo libre de la biodiversidad canaria haya subsistido hasta nuestros días», escribe Juan Guzmán en esta entrega, la número 32 de la serie “Árboles de Canarias”.

Entre los múltiples paisajes de la que fuera la isla-cuna de los benahoritas, La Palma, llaman especialmente la atención aquellos que mezclan el verde forestal con las tonalidades oscuras de la actividad volcánica reciente. La isla ofrece espectaculares panorámicas en las que el poderoso pino canario (Pinus canariensis) profundiza poco a poco entre la corteza lávica. Resulta curioso observar cómo cambian de coloración los pinos: amarillentos en edades juveniles para luego, una vez alcanzan los nutrientes del antiguo suelo, adquirir su color verde habitual.
     Pero el pino canario, maravillosamente representado en la isla de La Palma, no es el único árbol canario con capacidad de adaptación a las condiciones de los malpaíses. Entre las antiguas coladas de los volcanes del Parque Natural de Cumbre Vieja, la sabina canaria (Juniperus turbinata) también logró encontrar un hábitat ecológico extremo pero, al fin y al cabo, favorable. 

 

A 4 km del volcán Teneguía
      Nos trasladamos al sur de La Palma, en concreto al municipio de Fuencaliente. Apenas a cuatro kilómetros de donde se produjo la actividad volcánica terrestre más reciente del archipiélago (Teneguía, en octubre-noviembre de 1971), se encuentra la zona de Las Caletas, un área salpicada por viviendas, pinos y contados ejemplares de viejas sabinas canarias. Desgraciadamente, el incendio forestal de 2009 acabó con varias de ellas, sobre todo las que habitaban junto a la pista forestal de Lomo Alto. 
      En esta ocasión el lugar de culto y admiración forestal se localiza sobre la coordenada 28º 30´ 9.30″ N y 17º 49´ 37.10″ W. Allí, a 590 metros sobre el nivel de un cercano mar –apenas un kilómetro y medio en proyección horizontal– se encuentra postrada la Sabina de la Hoya de la Cruz. Junto a ella se hallan los restos derruidos de una casa que en su día se construyera con materiales volcánicos.      Las limitaciones estacionales creadas por los vientos costeros han modelado un árbol de poca talla, pero no así en anchura. Este atractivo ejemplar consta de dos troncos principales, uno hacia arriba con escasa altura y otro que se extiende ampliamente en paralelo con el inclinado terreno.

Formas caprichosas

      Las características que más resaltan de esta singular sabina son, sin duda, las formas caprichosas que trazan sus troncos y ramas, sus partes planas, quiebros, entrelazadas y hasta bucles parecen el perfecto dibujo resultante de la fusión del viento y la lava. Las ondulaciones del suelo volcánico se confunden con los engrosamientos de la retorcida madera. Algunas partes recuerdan a las grandes cornamentas de los alces.
     Junto a su base, una maraña de gruesas y retorcidas raíces se disponen de manera aérea, dejando entrever las finas fibras rojizas de la corteza. Entre los huecos apreciamos numerosas semillas de tamaño casi diminuto, lo que nos concede una idea tanto de la alta longevidad como de la dureza estacional.

      Su posición solitaria la habrá librado muchas veces de los voraces incendios que suelen azotar los sures palmeros. En la actualidad, especies invasoras como el circundante rabo de gato (Pennisetum setaceum) suponen una grave amenaza en caso de que el fuego se aproximara.
      Antaño la sabina fue muy apreciada por su poder calorífico como leña. Desconocemos, y a la vez agradecemos, que esta pieza viva del museo libre de la biodiversidad canaria haya subsistido hasta nuestros días. Pueden ser muchas las razones que evitaran su corta, quien sabe, quizás fuera para ocultar del sol de la mañana a la vivienda o, por qué no, por el antagonismo surgido entre el hacha y el respeto a su delicada  beleza.

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jueves, 19 de noviembre de 2020

El ailanto, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
El Ailanto

El ailanto (Ailanthus altissima) es un árbol de origen chino, incluido en el catálogo de plantas invasoras, que se reproduce por semillas (hasta 350.000 por árbol) y por vía asexual, con rebrotes de raíz y de tronco. Tolera prácticamente todas las condiciones ambientales, elimina por alelopatía la competencia vegetal, es muy resistente a los herbicidas y su madera es pésima. Lo que se dice toda una "joya", pese a lo cual aún hay gente que lo aprecia.
     No existe unanimidad acerca su llegada a Europa, de la que existen diversas versiones, una de las cuales achaca su llegada al botánico inglés Peter Collinson en 1751. En Italia se conoce, en palabras de Stella, al menos desde 1855 (posiblemente mucho antes). Según este autor, el 4 de noviembre de 1856, dos investigadores de la Academia de Agricultura de Turín (Griseri y Comba) recibieron del misionero piamontés Annibale Fantoni unos capullos del bombícido Samia cynthia, enviados desde la actual provincia de Shandong, en la costa china. Los bombícidos son insectos lepidópteros, generalmente nocturnos, cuyas larvas tejen capullos de seda de diferentes calidades. La especie más conocida es Bombyx mori, o gusano de seda, que se alimenta de morera. El bombícido Samia cynthia, produce la llamada "seda eri", a partir de las hojas del ailanto. Esta seda en el Japón feudal, anterior a la apertura a occidente (sobre 1867), estaba reservada exclusivamente a la familia imperial, y así mismo, tenía prohibida su exportación.
      En 1858, la segunda generación obtenida de aquellos capullos de Samia cynthia, estaba formada por miles de huevos, parte de los cuales Griseri envió a París a Guérin-Meneville, fundador y secretario de la Sociedad Imperial de Plantas y profesor de zoología aplicada. En 1860, éste consiguió convencer a Napoleón III para promover plantaciones de ailanto en Francia. Conseguir seda eri era casi un juego: el ailanto proliferaba, la mariposa no padecía las plagas de la otra, y casi se criaba sola, únicamente había que recoger los capullos y producir el hilo. Como contrapartida esta seda, del grupo de las llamadas "sedas salvajes", tenía una textura más áspera y era difícil de teñir. A finales del siglo XIX la seda europea comenzó su declive y la seda eri fue la primera en caer, junto a la producida por la Samia cynthia ricini, (una subespecie que se alimenta de ricino y que se criaba en Sicilia) y la de algunos satúrnidos asiáticos (Antheraea sp.) A principios del siglo XX, con el declive de la seda en marcha, aún se intentó en Barcelona la cría de Samia cynthia y la de Antheraea pernyi, que produce la seda "tussah". La experiencia terminó en fracaso, pero a resultas de esta iniciativa, aún se encontraron durante años ejemplares de Samia en los ailantos barceloneses (población que se da por desaparecida) y en la actualidad, al aparecer, sobrevive alguna Antheraea en Mallorca y Menorca. Cuando la Samia no dispone de su planta nutricia, se alimenta de aligustre, y también se le ha visto sobrer Prunus sp. y algunas otras plantas. Al salir del huevo, miden unos milímetros y llegan a tamaños de 7 u 8 cm (el adulto tiene una envergadura de alas de hasta 15 cm.), su temperatura ambiental óptima está entre los 20 y 25 ºC con una humedad ambiental de un 65 %. En estas condiciones pueden existir hasta cuatro generaciones al año. A la vista de la proliferación descontrolada del ailanto en muchas zonas del país, no es ninguna insensatez pensar en recuperar a esta mariposa que ya estuvo entre nosotros, tal vez no para conseguir seda, sino como plaga que controle el ailanto. Tal recuperación no puede ser una cuestión de la voluntad de algunos y, en caso de hacerse, deberá ser mediante un estudioso riguroso en las universidades oportunas.
     (...) No hay fecha conocida para la llegada del ailanto (Ailanthus altissima) a España, aunque a Europa parece ser que llegó a mediados del siglo XVIII. (...)  No estaba todavía en el listado de plantas invasoras, ni se concebía aún este concepto. 
     En esta foto de 1903, que me ha autorizado a compartir D. Juan Álvarez Mon desde la página Recuerdos de Madrid, vemos un grupo de hombres delante de unos ailantos y algunas plantas más indistinguibles. Como curiosidad decir que detrás de esos ailantos se hallaba la fuente de la Cibeles.
Samia cynthia
Antheraea pernyi
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martes, 17 de noviembre de 2020

El kominekaede de Saitama

TAKAHASHI HIROSHI (Yamagata, 1960)
El kominekaede del templo de Saizenji, en Saitama
Especie: Kominekaede (Acer micranthum Sieb. et Zucc., familia Aceraceae, género Acer) *Algunos lo consideran de la especie irohamomiji (Acer palmatum).
Dirección: Yokoze 598, Yokoze-machi, Chichibu-shi, Saitama-ken 368-0072
Perímetro del tronco: 3,8 m.     Altura: 7,2 m.       Edad: 600 años.
Designado Monumento Natural de la Prefectura de Saitama.
Tamaño: ★★★   Vigor: ★★★★   Porte: ★★★★★   Calidad del ramaje: ★★★★★
Majestuosidad: ★★★★
 
El Saizenji es un templo budista de larga historia (fue erigido en 1429) que está situado en una suave pendiente al pie del monte Bukō, en su ladera norte. Desde su emplazamiento se divisa toda la cuenca de Chichibu. Octava escala en la ruta de peregrinación de las 34 Kannon de Chichibu, el Saizenji es muy visitado, por lo que su ambiente suele ser de gran animación. La trinidad budista venerada en el pabellón principal del templo se ha ganado la fe de quienes aspiran a tener una larga vida, siendo conocida desde tiempo inmemorial por el sobrenombre de Bokefūji (“Libradora de la senilidad”). 
      Pero su fama, más que a su condición de templo que acredita con un sello oficial el paso de los peregrinos, se debe al árbol de la especie kominekaede (Acer micranthum Sieb. et Zucc.) que se alza en su recinto. Visible apenas atravesada la puerta principal del templo, extiende su ramaje a todo lo ancho del jardín delantero del hondō o edificio principal. La suya es una copa tan grande que cuesta creer que se trate de una de las variedades de arce japonés (momiji), que colorean de intenso rojo los bosques otoñales del país. Su ramaje tiene una envergadura de 18,9 m Norte-Sur y de 20,6 m Este-Oeste, con un perímetro de copa de 56,3 m, medidas que hacen de este ejemplar uno de los mayores de su especie en el país.
     Como si el propio diseño del templo se hubiera hecho pensando en el famoso árbol, desde la fachada del hondō se obtiene una vista frontal del mismo, con toda la riqueza de sus variaciones estacionales. Durante la temporada de lluvias que precede al verano cuando el árbol ofrece un espectáculo más original, pues el musgo que lo recubre por completo cobra un matiz verde especialmente intenso. Si visitan la zona, no dejen de ver el singular aspecto que adquiere el árbol bajo esta aterciopelada cubierta, que extendiéndose a sus pies como una alfombra, crea una atmósfera de misterio.
Número 012 del mapa

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sábado, 14 de noviembre de 2020

El naranjo navelina

ABEL DOMÍNGUEZ
El Naranjo Navelina

Yo calificaría las variedades de naranja navel como uno de esos tesoros que de vez en cuando nos regala la Naturaleza, pues su obtención ha sido fruto de un hecho espontáneo, debido a una mutación, y que fue documentado por primera vez en 1820 en el huerto de un monasterio de San Salvador de Bahía (Brasil). Entre las características de esta mutación natural se halla su ombligo, de ahí el término "navel", que signfica ombligo en inglés. Ese ombligo es como una especie de embrión de una segunda naranja que permanece atrofiado en el interior del fruto ya maduro, y que podemos observar al desgajar una naranja navel.
      En 1870, informado el Departamento de Agricultura de EEUU, se interesó por esa nueva variedad de naranja obtenida en Brasil, que además de muy dulce, sabrosa y sin semillas, tenía una corteza fácil de pelar, llevándose material genético a Washington, y tres años más tarde involucrando a los agricultores de Florida y California para que comenzaran a cultivarla. Todavía hoy en día es conocida esa variedad como Washington navel.
      De la original navel surgieron otras variedades. Así, en Riverside (California) tuvo lugar en 1910 otra mutación espontánea de la Washington navel, que se demostró altamente productiva. La Universidad de California introdujo esta nueva variedad de navel en Valencia (España) y fue ahí cuando se le bautizó como Navelina. Debieron transcurrir unos 35 años hasta que el centro de investigaciones agrarias de España
accediera a que los viveros comenzasen a distribuir la navelina, extendiéndose rápidamente por el Mediterráneo español y Andalucía.
      En Valencia también se consiguieron otras variedades que triunfan hoy en el mercado. Así, en 1952 un agricultor de Vinarós observó que una rama de un naranjo Navel presentaba unos frutos diferentes al resto del árbol; se había producido otra mutación espontánea. El agricultor decidió injertar esa nueva naranja en otros pies; en pocos años multiplicó el número de plantas y a partir de 1957 salieron al mercado, triunfando plenamente. Esta variedad fue llamada Navelate (de Navel y late -tarde, en inglés-), ya que los frutos maduran más tarde que las otras variedades de navel.
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martes, 10 de noviembre de 2020

El árbol de las manzanas de oro

ABEL DOMÍNGUEZ, en Naturaleza Educativa
El naranjo, El "Árbol de las manzanas de oro"


El naranjo posee una historia de más de 20 millones de años, con sus orígenes anclados en el sudeste asiático. Pertenece a un grupo de plantas (agrios) que comprende también el limonero, mandarino, pomelo o el kumquat; todos ellos descendientes de la familia de plantas denominada Rutáceas. Pero, los primeros agrios poco tenían en común con la naranja dulce y sus variedades de hoy en día, como veremos a lo largo de este artículo.
      Etimológicamente “naranja” proviene del sánscrito “nâranga” (traducido como aroma o fragancia). El término pasó de la India a Arabia donde se le llamó “naranch” (en persa “narang”), pasando después a lengua provenzal en el sur de Francia con el nombre de “naurange”. Esta palabra llegó a través de los árabes a la Península Ibérica, y también de ellos hemos heredado el nombre de la flor (azahar).
      El fruto del naranjo tenía gran simbolismo en muchos países asiáticos. En la antigua China, cuando un joven hacía una ofrenda de naranjas a la novia, significaba una petición de mano.
      En Vietnam, las numerosas pepitas de la naranja simbolizaban fecundidad, y puesto que era necesario una pareja para producirla, era costumbre ofrecer presentes de naranjas a las parejas jóvenes, pues en su ideario del amor una persona aislada no está completa, le falta su “media naranja”.
      La expresión “media naranja” proviene de la obra de Platón “El banquete”, donde muestra una de las historias mitológicas del poeta Aristófanes. En ella, se narra una época remota en la que los humanos tenían forma esférica, como las naranjas; poseían dos caras, cuatro brazos y cuatro piernas; y estos seres podían ser de tres clases: uno compuesto de mujer y mujer, otro de hombre y hombre, y un tercero de hombre y mujer al que llamaban “andrógino”. Todos ellos se consideraban a sí mismos seres superiores, casi perfectos, por lo que, creyéndose dioses, se volvieron vanidosos y se enfrentaron a los verdaderos dioses del Olimpo. Entonces Zeus los castigó con su rayo, partiéndolos por la mitad. Desde entonces, estos “medios seres”, incompletos, es decir, nosotros los seres humanos, de sólo una cara, dos brazos y dos piernas, nos vemos condenados a vagar por la Tierra buscando nuestra otra mitad, nuestro complemento inseparable, nuestra “media naranja”.

“The Garden of Hesperides” (1894) – Ricciardo Meacci
El jardín de las Hespérides sería, según la mitología, un maravilloso huerto repleto de naranjos (las “manzanas de oro”), vigilado por las tres ninfas de los árboles frutales.
      La mitología griega también nos habla de un hermoso jardín que se hallaría en las montañas de Atlas, vigilado por tres ninfas, las Hespérides. Ese jardín estaría repleto de árboles con manzanas de oro, que habrían sido regalo de bodas a la diosa Hera por parte de Gea (la Tierra). Estas “manzanas de oro” serían en realidad naranjos, cuyos valiosos frutos dorados proporcionaban la inmortalidad a los que se alimentasen de ellos.
      En la obra “Histoire Naturelle del Oranges” (1818), de los franceses Riso y Poiteau, se describe la expansión de los agrios según la mitología griega, estableciendo la noción más antigua que se tiene sobre ellos a las expediciones de Héracles, quien habría conquistado las “manzanas de oro” del Jardín de las Hespérides.
      La delicada y aromática flor del naranjo o azahar, tiene igualmente su espacio en la historia; simboliza pureza y virginidad. Era costumbre ya en la antigua China, utilizar flores de azahar en las bodas, como símbolo de castidad, pureza e inocencia de la novia.
      En la Edad Media y en la época victoriana, según las posibilidades de cada familia, todas las novias portaban ramos, tiaras o diademas de variadas flores, pero en ellas nunca podían faltar las flores de azahar, que además de la castidad significaba también fecundidad del matrimonio. En algunos países, la fecundidad también se asociaba con el naranjo por producir este árbol simultáneamente, flores, frutos y hojas. Los árabes, que también tenían la tradición de que las novias portasen flores de azahar en las bodas, fueron quienes introdujeron esta costumbre en Europa, junto con una hermosa leyenda:


      “En la Península Ibérica (España y Portugal), un árbol de naranjo era un privilegio real, nadie más podía poseerlo ni disfrutar de su belleza ni su aroma. En una ocasión, un embajador francés fascinado por las flores del naranjo, intentó sobornar sin éxito al fiel jardinero real para que le vendiera un esqueje. Entonces, la hija del jardinero, que deseaba casarse pero no disponía de dinero, aprovechó la ocasion y aceptó el soborno, vendiéndole un brote de aquellos bellísimos árboles. La joven, como señal de gratitud al naranjo que ayudó a materializar su deseo, el día de su boda adornó su cabeza con una guirnalda de flores de azahar. Desde entonces, comenzó a extenderse entre las novias la costumbre de portar flores de azahar en sus bodas, como un talismán para atraer la felicidad”.

      Al margen de la leyenda y la mitología, la naranja tiene su origen real en Asia, hace miles de años, en una región al sur de China e Indonesia, y que posteriormente se extendió a la India. Se tiene referencia de esta fruta en un bando del emperador Ta-Yu, alrededor del siglo XXIII a.C., donde entre los impuestos a recaudar se estipulaba también la entrega de dos tipos de naranjas, grandes y pequeñas. Probablemente, una de esas “naranjas” sería la mandarina, que llegaría mucho más tarde a Occidente con el nombre común de “naranja de la China”.
      Siglos después, en el IV a.C. aparece de nuevo una referencia a la naranja a través de la pluma de Teofastro (discípulo de Aristóteles), en una obra titulada “Historia de las plantas”, donde describe más de 500 especies que fueron descubiertas en los viajes de Alejandro el Magno durante la conquista de Asia. Uno de esos frutales era el cidro o cidra, que Teofastro llamaba “manzana médica” por sus propiedades medicinales. Virgilio (70-19 a.C.) fue el primer escritor latino en mencionar el cidro, y en destacar sus características medicinales antirreumáticas, entre otras propiedades.
      Ya en nuestra era, el médico y botánico griego Dioscórides, alrededor del año 60 o 70 d.C., en su obra “Materia Médica” describe las propiedades medicinales del fruto y la semilla de la naranja, y también Galeno de Pérgamo (año 130-210 d.C) hace mención de ellas, recomendando la corteza de la naranja como tónico estomacal.
      Durante el Imperio romano se manifestó una cultura agrícola importante, resultando fácil localizar referencias a los agrios en los escritos de la época. Así, Columela (siglo I d.C.) en su obra “Historia Natural”, habla sobre características, cultivo y propiedades del cidro. También Palladio (siglo IV d.C.), en su obra “Tratado de Agricultura”, explica las labores agrícolas del cidro, como la reproducción, trasplante, poda, riego o abonado.
      El árbol del naranjo amargo llegó a Occidente a través de la Ruta de la seda, después de haberse extendido a Japón y la India. Los árabes lo introdujeron en el sur de España y después a toda Europa. Se utilizaba sobre todo con fines decorativos por lo llamativo de los frutos y las flores; los árabes los plantaban en calles, jardines y patios de las mezquitas. El naranjo dulce (Citrus sinensis) se consiguió más tarde a base de distintos cruces con otros cítricos. El portugués Vasco de Gama, que regresó de Asia en el año 1520, fue quien introdujo las nuevas variedades de naranjas de la China, que resultaban más dulces y de mejor calidad.
      Actualmente, los trabajos de investigación sobre la génesis de los cítricos, estiman que las diferentes clases que hoy conocemos derivan de tres taxones principales: los cidros, los mandarinos y los pummelos o zamboas. Esos tres taxones procederían a su vez de un ancestro común originado hace unos 20 millones de años, sobre mediados del periodo terciario, en algún lugar del sureste asiático.
      Todas las diferentes especies e híbridos de cítricos que se hallan en el mundo, han sido fruto de la selección natural, las mutaciones espontáneas y, en los últimos tiempos, producidos directamente por la mano humana.
       Finalmente, concluir con un verso del gran Lope de Vega, donde la naranja y el azahar son objeto de la poética:

Naranjitas me tira la niña
en Valencia por Navidad,
pues a fe que si se las tiro
que se le han de volver azahar.
A una máscara salí
y paréme a su ventana;
amaneció su mañana
y el sol en sus ojos vi.
Naranjitas desde allí
me tiró para furor;
como no sabe de amor
piensa que todo es burlar,
pues a fe que si se las tiro
que se le han de volver azahar.  

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