"Quién hubiera dicho que estos poemas de otros iban a ser míos, después de todo hay hombres que no fui y sin embargo quise ser, si no por una vida al menos por un rato..." Mario Benedetti.
A los amantes de los árboles,... localización, poesía, cuentos/leyendas, etc.
TOMÁS CASAL PITA El roble de San Wolfgan, Babiera, Alemania
Este es el conocido como “Roble de San Wolfgang” en Baviera que, con una circunferencia de casi 10 metros, es uno de los robles (Quercus robur) más gruesos de Alemania. El roble toma su nombre de San Wolfgang, uno de los primeros obispos de la zona, aunque ciertamente nadie sabe porqué, pero también a él está dedicada la capilla del castillo vecino "Schloss Haus". El roble da una impresión de gran vejez: el tronco está completamente hueco y exteriormente muestra muchos bultos.
Es característico de él, una enorme rama horizontal que ha sido sostenida por postes durante al menos el último siglo. Según la leyenda el árbol tendría unos 1250 años y el santo habría predicado bajo su copa hace 1.000 años. Como todas las leyendas, es curiosa, pero nada más. Las mediciones de grosor del árbol en los últimos 120 años, permiten
Foto de 1905
conocer su velocidad de crecimiento y por ello se le otorga una edad de 400 a 500 años, o un máximo de 600 años, pero siempre muy lejos de la leyenda (cosa por otro lado muy frecuente; pocos sitios hay en España que no tengan un árbol “milenario”, aunque sólo tenga un par de metros de perímetro).
El castillo próximo en cuyas tierras crece el roble, hunde sus raíces al menos en el siglo XII y ha sido permanentemente habitado y modernizado. Desde 1835 hasta 2008 en que fue vendido, perteneció a la familia Thurn und Taxis. Ésta era una familia de origen italiano que en el siglo XV fundó un servicio privado de mensajería que duró hasta el XVIII, para entonces ya eran ricos y, desde finales del XVII, alemanes con título de Príncipes. En la actualidad son una de las familias más ricas de Alemania conocida por ser propietaria de un gran número de cervecerías, entre otras cosas, claro. En el jardín del castillo de los príncipes de Thurn und Taxis, durante muchos años, era el deber del aprendiz más joven del jardinero cuidar el bienestar del árbol. Su jornada laboral comenzaba con una inspección obligatoria del viejo roble. Solo cuando estaba seguro de que todavía estaba en la entrada superior del parque y en buen estado de salud, podía comenzar el trabajo del jardinero. Todo un ejemplo.
GUILLERMO CARVAJAL Investigadores descubren cómo los robles engañan a sus depredadores retrasando su ciclo en primavera
Un bosque de antiguos robles en la Baja Franconia, Baviera, Alemania. Crédito: Drow69 / Wikimedia Commons
Un estudio internacional publicado en Nature Ecology &
Evolution, demuestra que los robles afectados por orugas del año
anterior modifican su calendario de floración para evitar a sus
depredadores.
El análisis, realizado mediante satélites radar Sentinel-1 sobre 2.400 kilómetros cuadrados de bosque en Baja Franconia (Alemania), revela que esta estrategia pasajera y reversible es más eficaz que la producción de taninos amargos. La primavera en los ecosistemas forestales sigue un guion milenario: los insectos, especialmente las orugas de diversas especies de lepidópteros, eclosionan sincronizados con la aparición de las primeras hojas de los árboles, que en sus estados juveniles son tiernas y ricas en nutrientes. Este fenómeno asegura a los fitófagos una fuente inmediata de alimento y permite que las colonias inicien su desarrollo sin carencias iniciales. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores acaba de documentar una respuesta adaptativa en los robles que altera por completo esta ventana ecológica: si un árbol sufre un ataque intenso de orugas durante un año, retrasa su brotación unos tres días en la primavera siguiente. Esta demora fenológica, que podría parecer irrelevante a simple vista, tiene consecuencias devastadoras para los insectos defoliadores. Cuando las orugas emergen de sus puestas, confiando en encontrar las yemas ya abiertas, se topan literalmente con un plato vacío: las hojas permanecen aún plegadas y firmes dentro de los botones florales, inaccesibles para la alimentación inicial.
El efecto de la herbivoría foliar de los insectos sobre la brotación de los árboles y la herbivoría foliar posterior. Crédito: S. Mallick et al. 2026
El equipo de investigación, liderado por el Dr. Soumen Mallick, investigador postdoctoral en el Centro de Biociencias de la Universidad de Würzburg y primer autor del trabajo, cuantificó el efecto de esta estrategia. La demora de tres días basta para reducir masivamente la tasa de supervivencia de las orugas, y el daño por herbivoría en el roble disminuye en un 55%, una cifra que los autores califican de impresionante. El trabajo publica sus conclusiones en la revista Nature Ecology & Evolution y supone un cambio de paradigma en la comprensión del inicio de la primavera en los bosques templados. Hasta ahora, los modelos ecológicos asumían que el despertar de los árboles tras el invierno dependía casi exclusivamente de factores abióticos, principalmente la temperatura ambiente y el fotoperiodo. Los robles, sin embargo, demuestran con esta respuesta que son capaces de integrar información biológica, específicamente el nivel de infestación sufrido en el ciclo anterior, y modular su fenología en consecuencia. Esta estrategia de retraso es para el roble más efectiva que una defensa química, como la producción de taninos amargos en las hojas, explica el Dr. Mallick, ya que sintetizar estos compuestos requiere un gasto energético considerable para el árbol, mientras que la modificación temporal del ritmo de brotación tiene un coste metabólico inferior. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores abandonaron los métodos tradicionales de observación terrestre, que exigían el seguimiento manual y paciente de árboles individuales. En su lugar, recurrieron a la teledetección de alta precisión mediante la constelación de satélites Sentinel-1, operada por la Agencia Espacial Europea.
El plato todavía está vacío: una oruga está esperando el brote. Crédito: Sven Finnberg
La ventaja técnica de estos satélites radica en que emplean radar de apertura sintética, lo que les permite obtener datos fiables del estado de las copas de los árboles incluso bajo densas capas de nubes, algo esencial en el clima centroeuropeo. El área de estudio abarcó 2.400 kilómetros cuadrados de la región de Baja Franconia, en el norte de Baviera, y el período analizado comprendió cinco años consecutivos, de 2017 a 2021. Los investigadores procesaron un total de 137.500 observaciones individuales extraídas de las imágenes satelitales. La resolución espacial de los datos fue de 10 por 10 metros por píxel, una escala que corresponde aproximadamente al tamaño de la copa de un roble adulto. De esta forma, el equipo pudo monitorizar de manera independiente la respuesta de 27.500 píxeles distribuidos en 60 zonas boscosas diferentes. El año 2019 resultó especialmente revelador para el estudio, dado que en esa anualidad se produjo en la región un brote masivo del denominado gusano esponjoso (Lymantria dispar), una especie de oruga conocida por su capacidad para defoliar extensiones enteras de robledales. Los sensores radar captaron con precisión qué árboles fueron completamente deshojados y cómo respondieron esos mismos individuos al año siguiente, detalla el profesor Jörg Müller, director de la cátedra de Biología de la Conservación y Ecología Forestal de la Universidad de Würzburg, quien actuó como co-supervisor del estudio. La investigación proporciona así una explicación convincente a un fenómeno que los ecólogos y gestores forestales llevaban años observando sin poder justificar: por qué algunos bosques, en determinadas primaveras, no se vuelven verdes con la rapidez que predicen las temperaturas. Hasta ahora, los modelos computacionales que simulan el estado de la vegetación solían adolecer de imprecisiones porque incorporaban únicamente factores inertes, como las series térmicas, omitiendo las interacciones biológicas dinámicas entre plantas y fitófagos. Esta omisión ha llevado a predicciones erróneas sobre la productividad primaria y la salud del arbolado. Los robles, en definitiva, se encuentran inmersos en un tira y afloja evolutivo de consecuencias cada vez más complejas bajo el escenario del cambio climático. Por un lado, el aumento de las temperaturas invernales y primaverales ejerce una presión selectiva para que los árboles adelanten su brotación, aprovechando una estación de crecimiento más larga.
https://www.youtube.com/watch?v=c9UprJXSVSg&t=3s
Por otro lado, la presión ejercida por los insectos defoliadores, cuyas poblaciones también se ven alteradas por el clima, fuerza a los robles a retrasar la apertura de las yemas para desincronizarse de sus depredadores. La ventaja crucial de la táctica de demora temporal es su carácter transitorio y reversible: como el árbol solo retrasa la brotación si ha sufrido un ataque real en el año precedente, los insectos no pueden desarrollar una adaptación genética permanente a esta defensa. No existe, por tanto, una carrera armamentística evolutiva estable, sino una respuesta plástica que se activa y desactiva según las condiciones. Este juego dinámico es un ejemplo de la alta resiliencia y capacidad de adaptación del bosque en un mundo cambiante, añade el profesor Andreas Prinzing, de la Universidad de Rennes (Francia), también co-supervisor del estudio. El equipo tiene previsto realizar experimentos futuros para desentrañar con mayor precisión los mecanismos moleculares y hormonales que permiten al roble recordar, a lo largo de todo un invierno, la intensidad del ataque de orugas sufrido meses atrás. De momento, la evidencia satelital publicada en Nature Ecology & Evolution demuestra que las encinas centenarias de los bosques franconios no son meros termómetros biológicos, sino estrategistas activos capaces de leer el historial de su propio follaje y decidir, cada primavera, cuándo es seguro desplegar las nuevas hojas.
BRITTA TECKENTRUP, (Alemania, 1969) El árbol de los recuerdos
Zorro había tenido una vida larga y feliz, pero ahora estaba cansado. Observó su querido bosque una última vez y cerró los ojos para siempre. Un libro para enseñarnos a comprender hechos tan importantes en la vida como la muerte o la ausencia de los seres queridos.
En el Sacro Imperio Romano, un Gerichtslinde (“tilo de la corte”, el plural de “linde” es “linden”) era un tilo donde se celebraban las asambleas y los tribunales de justicia, de forma parecida a los árboles de junta y concejo (olmos, tejos, fresnos, robles y otros) en España. Los tilos de la corte solían estar situados fuera de los asentamientos, en campos abiertos "bajo el cielo libre". Cuando se encontraba en el centro del pueblo, el árbol también formaba parte de las festividades, en este sentido conocido como Tanzlinde "danza del tilo". Después de la cristianización, el tilo permaneció asociado con la justicia y la protección benevolente, a menudo dedicado a la Virgen María (Marienlinden) o a los doce apóstoles (Apostellinden).
El tilo cuyas fotografías acompañan el texto –un tilo de hoja pequeña (Tilia platyphyllos)-, está en el cementerio frente a la pequeña iglesia de Collm (en el distrito de Torgau-Oschatz, en Sajonia del Norte, Alemania) y es el más antiguo de ese estado federal. Es un orgulloso árbol de 18 m de alto, con una circunferencia de tronco de aproximadamente 11 m, pero esto es sólo una aproximación, puesto que no hay manera real de medirlo. No está claro si lo que tiene es un tronco, que ha perdido parte de su madera en los siglos, o si son varios árboles unidos ahora en uno sólo. Los locales dicen que es bastante mayor de 1000 años, otros le otorgan una edad de 920+-200 años, con lo que parece que hay cierta unanimidad para considerarlo milenario.
En la Edad Media, era un Gerichtslinde y bajo él se administraba justicia. El margrave, como diputado real, ejercía la jurisdicción suprema al aire libre y aplicaba el "Sachsenspiegel" (El “Espejo Sajón” es el libro de derecho y código legal más importante de la edad media en Alemania, fue escrito aproximadamente en 1220 como registro de la ley existente en ese momento y se siguió usando en algunas regiones de Alemania hasta el 1900). Aquí se decidía la vida o la muerte, se resolvieron las disputas por la propiedad, se juzgaron infracciones y se deliberó sobre el bienestar y la desgracia de la gente.
En los documentos Collm se menciona por primera vez en 1185 ("in placido Chulmice"). Hasta 1259 se documentan 15 de estas asambleas estatales en la zona que luego se trasladaron a las ciudades que se estaban formando. El silencio se apoderó del tilo. Los señores de la corte local utilizaron más tarde el tilo como picota. Se colocaba un anillo de hierro alrededor del cuello del reo y un papelito describía el crimen que había cometido. Hasta hace unas décadas se podía ver el collar en el tilo.
También se dice que Martín Lutero descansó bajo el tilo de Collmer, pero como todo árbol antiguo, algo de leyenda también le hacía falta al tilo. Desde 1877, con el permiso de la Inspección de la Iglesia Real, se colocó una caja para limosnas (cepillo) en el cementerio frente a la iglesia en el Collmer Linde, con una placa de metal que dice:
Soy el viejo tilo de Collm
y llevo muchos años
en este santo lugar
como altar en honor a Dios.
Con sus poderosas manos
Dios mismo me construyó
Y proclamo en voz alta su honor
al oído que me escucha.
¿Has oído, vagabundo, mi canción?
Ven, ofrece tu grano de arena
al gran dios
en el altar en su honor.
Tu grano de arena sacrificado aquí
No importa lo pequeño que sea
para la casa en su honor será
un bloque de construcción.
Las limosnas recogidas se usaron principalmente para embellecer la iglesia. Entre la iglesia y el tilo se alza una alta cruz de piedra inaugurada el 11 de diciembre de 1921 con la inscripción: "En agradecimiento a los que murieron en la Guerra Mundial, los nombres de los diez caídos de la zona" y una referencia al versículo 15.13 del Evangelio de Juan: “Nadie tiene mayor amor que ese, que da su vida por sus amigos”.
El tilo fue declarado “monumento arbóreo” en 1949. En 1926 y 1953, se llevaron a cabo trabajos de mampostería con escombros y hormigón para reemplazar el duramen que se estaba desintegrando y rellenar así en hueco del tronco. En 1992, tras la caída del muro de Berlín, este cemento fue retirado durante una renovación de árboles con fondos del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Regional de Sajonia, con la esperanza de que el viejo tilo “se rehabilitara a sí mismo”. El árbol es usado por una colonia de murciélagos orejudos como refugio y colmenas de avispas “capro” anidan allí todos los años. En cualquier caso, para el deleite de todos sus visitantes, el viejo tilo reverdece, brota y florece cada año con una frescura juvenil y una vitalidad inquebrantable.
Esta foto corresponde a una “avenida” o “callejón” en el distrito de Verden, en Baja Sajonia (Alemania) entre Kirchlinteln y Kükenmoor y se extiende sobre un tramo de unos 500 metros de largo en el camino de cinco kilómetros que hay entre ambos lugares. Esta denominación de “avenida” o “callejón”, se emplea para las vías de tránsito que están bordeadas de árboles y son considerados bienes culturales valiosos, tanto por su valor paisajístico como por su valor biológico al conectar biotopos y servir a numerosas especies animales como hábitat, alimento y caldo de cultivo, incluidos insectos y murciélagos, estos especialmente protegidos. Desde hace unos años la Federación para el Medio Ambiente y la Conservación de la Naturaleza de Alemania (BUND) convoca anualmente un concurso nacional de fotografía para el "Callejón del año", concurso que fue ganado en 2015 por la primera de las fotografías que aquí se muestran (de Antje Hansen-Käding, escritora de literatura infantil), frente a otras 170 propuestas. Con esta convocatoria, BUND quiere llamar la atención por los atentados contra los árboles y la diversidad biológica de las avenidas en toda Alemania. El jurado estimó que “La calle adoquinada bordeada de poderosos robles es un símbolo de que las avenidas son valiosos tesoros naturales y culturales, que atraviesa campos y pastos, siendo un ejemplo de las antiguas y hermosas avenidas de la Baja Sajonia rural". Según he podido ver, incluso algunos tramos quedan impracticables en el invierno, sumergidos por las crecidas del río.
La BUND destaca como cualidad especial de la “Avenida del año 2015” que “ los viejos robles que la bordean y que tienen alrededor de 100 años, son particularmente necesarios como hábitat para las especies más raras y amenazadas de los bosques alemanes, en su mayoría gestionados de forma intensiva, ya que no se pueden encontrar tales árboles. Las avenidas centenarias con todas sus estructuras como ramas muertas, hongos y formaciones de cuevas, son hábitats importantes. Los robles en particular sirven como hábitat para miles de animales, plantas y hongos desde la raíz hasta la copa. Alrededor de 400 especies de mariposas, por ejemplo, dependen directa o indirectamente del roble”.
Hasta aquí los comentarios de esta organización, pero yo opino que debe haber un error de traducción y/o interpretación, puesto que siempre hablan de robles (Eichen) y a la vista de las fotos a mí me parecen álamos (Polpulus sp) que ellos denominan “Pappeln“.
Este es el gran roble de Ivenack, considerado como el más macizo de Alemania, y muy probablemente también de toda Europa. Crece en el estado de Mecklemburgo-Vorpommern (al noroeste de Alemania, en la frontera con Polonia y bañado por el Mar Báltico). Aunque hay algunos robles en Suecia y en el Reino Unido que tienen una circunferencia algo mayor a la altura del pecho, este es, gracias a la longitud de su tronco y a su gran altura, con mucho el roble más voluminoso de Europa. El letrero frente al roble le da un volumen de madera de 180 metros cúbicos, aunque otras mediciones le otorgan un volumen total de madera de 130 a 140 metros cúbicos. En toda Europa, hay pocos robles con un volumen de más de 100 metros cúbicos y entre otras especies de árboles, hay pocos árboles de este tamaño.
Los robles de Ivenack (además del grande, hay otra serie de ellos) son famosos desde el siglo XIX, y desde entonces se les llama los "robles milenarios" de Ivenack. En 1995, la investigadora Ratburg Blank, indagó sobre su estado sanitario y sobre la edad de estos árboles. Con una barrena de Pressler tomó muestras de testigos de los 40 cm exteriores del tronco de varios robles viejos, y los comparó con los más jóvenes del parque. Estos ancianos robles están huecos, por lo que no pudo obtener la serie total del crecimiento de los árboles desde su juventud. Del roble más grande contó 193 anillos anuales en los 38 cm exteriores; los anillos tenían una anchura media de 1,9 mm. Con lo que estimó que este roble tendría unos 830 años. Sin embargo, otros investigadores consideran como probable que el crecimiento anual de este roble en su juventud fuera bastante más rápido y entonces el roble sería más joven, pudiendo tener entre 700 y 750 años. En la actualidad una simple barrera alrededor de los robles evita la compactación del suelo por el pisoteo de los visitantes en el área de las raíces.
FRIEDRICH NIETZSCHE (Alemania, 1844-1900) Un árbol
Un árbol nos recuerda que para crecer hacia lo alto, hacia lo espiritual, lo abstracto, es necesario estar bien arraigado en la tierra, en lo concreto, en la materia. Es al igual que el ser humano, un ser que une cielo y tierra. Es el portador del fruto acabado, y al mismo tiempo, está en pleno proceso de desarrollo. Nosotros, como seres humanos, somos la máxima expresión de la creación y al mismo tiempo estamos aún en proceso de crecimiento.
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19 septiembre 2018
FOOL'S GARDEN PETER FREUDENTHALER/ VOLKER HINKEL Lemon tree
I'm sitting here in the boring room
It's just another rainy Sunday afternoon
I'm wasting my time
I got nothing to do
I'm hanging around
I'm waiting for you
But nothing ever happens and I wonder
I'm driving around in my car
I'm driving too fast
I'm driving too far
I'd like to change my point of view
I feel so lonely
I'm waiting for you
But nothing ever happens and I wonder
I wonder how
I wonder why
Yesterday you told me 'bout the blue blue sky
And all that I can see is just a yellow lemon-tree
I'm turning my head up and down
I'm turning turning turning turning turning around
And all that I can see is just another lemon-tree
I'm sitting here
I miss the power
I'd like to go out taking a shower
But there's a heavy cloud inside my head
I feel so tired
Put myself into bed
While nothing ever happens and I wonder
Isolation is not good for me
Isolation I don't want to sit on the lemon-tree
I'm steppin' around in the desert of joy
Baby anyhow I'll get another toy
And everything will happen and you wonder
I wonder how
I wonder why
Yesterday you told me 'bout the blue blue sky
And all that I can see is just another lemon-tree
I'm turning my head up and down
I'm turning turning turning turning turning around
And all that I can see is just a yellow lemon-tree
And I wonder, wonder
I wonder how
I wonder why
Yesterday you told me 'bout the blue blue sky
And all that I can see, and all that I can see, and all that I can see
Is just a yellow lemon-tree
Limonero
Estoy aquí sentado en la aburrida habitación,
es sólo otra lluviosa tarde de domingo.
Estoy perdiendo el tiempo,
no tengo nada que hacer.
Estoy aquí pasando el rato,
esperándote.
Pero nunca pasa nada y me pregunto...
Estoy conduciendo en mi coche,
estoy conduciendo demasiado rápido,
estoy conduciendo demasiado lejos.
Me gustaría cambiar mi punto de vista,
me siento tan solo
esperándote.
Pero nunca pasa nada y me pregunto...
Me pregunto cómo,
me pregunto por qué,
ayer me hablaste del cielo azul,
y todo lo que puedo ver es un limonero amarillo.
Levanto y agacho mi cabeza,
doy vueltas, vueltas, vueltas y vueltas,
y todo lo que puedo ver es sólo otro limonero amarillo.
¡Canta!
Estoy sentado aquí,
echo de menos la energia.
Me gustaría salir,
darme una ducha,
pero hay una nube negra dentro de mi cabeza.
Me siento tan cansado,
llévame a la cama.
Bueno, nunca pasa nada y me pregunto...
El aislamiento no es bueno para mí.
Aislamiento, no quiero sentarme en el limonero.
Estoy dando vueltas en un desierto de alegria,
nena, de alguna manera, conseguiré otro juguete,
y todo llegará, y te preguntarás...
Me pregunto cómo,
me pregunto por qué,
ayer me hablaste del cielo azul,
y todo lo que puedo ver es un limonero amarillo.
Levanto y agacho mi cabeza,
doy vueltas, vueltas, vueltas y vueltas,
y todo lo que puedo ver es sólo otro limonero amarillo.
Y me pregunto...
Me pregunto cómo,
me pregunto por qué,
ayer me hablaste sobre el cielo azul.
Y todo lo que puedo, y todo lo que puedo,
y todo lo que puedo ver,
es sólo un limonero amarillo.
La ópera SERSE se estrenó en Londres el 15 de abril de 1738 sin mucho éxito. El anónimo libretista de Jerjes no presenta a un rey fracasado en su empresa de dominar Grecia, sino a un rey enamorado, que quiere cambiar a su prometida por la novia de su hermano. El argumento es absolutamente flojo, pero está revestido de una gran música.
La acción transcurre en el 480 a.C. Heródoto en su libro VII de las Historias cuenta que Jerjes encabezó un ejército de más de 100.000 hombres para conquistar Grecia. La belleza y dimensiones de un platanero conmueven al rey, que hace que se detenga la marcha de todo el ejercito. Al día siguiente, le rinde honores como si de un tótem se tratara, rodeando su tronco con una cadena de oro y encarga a la guardia su custodia. Según Heródoto este parón del ejército persa dio tiempo a los griegos a reforzar sus defensas.
Frondi tenere e belle
del mio platano amato
per voi risplenda il fato.
Tuoni, lampi, e procelle
non v'oltraggino mai la cara pace,
né giunga a profanarvi austro rapace.
Ombra mai fu
di vegetabile,
cara ed amabile,
soave più.
______
Frondas tiernas y bellas
de mi plátano amado,
¡que os favorezca el destino!
Que truenos, relámpagos y tempestades
no turben vuestra querida paz,
ni os logre profanar el viento del sur.
Nunca fue la sombra
de una planta,
más querida
y amable.
(Ammira il platano) (Contempla el árbol)
Resumen extraído de:
http://classicgrandtour.com/2012/07/22/jerjes-un-rey-enamorado/ Otras interpertaciones...
Bosque Negro, Alemania, ubicado en el estado de Baden-Württemberg. Este bosque fue, en la época medieval, una importante región minera para Europa.
Los campos del pozo del Dragón, campos de te, cerca de Hangzhou, han atraído visitantes desde hace 1.000 años
Campos de tulipanes en Holanda. Los primeros tulipanes que llegaron a Holanda en 1594 venían de la mano del botánico francés Charles de Lécluse. Procedentes de Turquía, no tardaron en ponerse de moda y en cotizarse a precios que, entonces, podían alcanzar el de una casa.
Seaside Park, Japón, situado cerca de la ciudad japonesa de Hitachinaki. Este parque floral cubre un total de 3,5 hectáreas llenas de flores. Especialmente conocido por sus nemophilas azules, sus flores se organizan formando un mosaico dividido por colores, que van cambiando su tonalidad en cada época del año.
Tianzi, China. Esta región está plena de picos calcáreos (cárstico) en forma de pilares, rodeados de ríos y bosques, es patrimonio mndial de la Unesco
Delta del río Liaohe, al
suroeste de la ciudad de Panjin en China, la asombrosa Playa Roja recibe
su nombre y apariencia por un tipo de alga que crece en los suelos
salinos y alcalinos de su delta, lo cual le da su impresionante
color.
Takinoue, el pueblo rosado. Cerca de Asahikawa -Hokkaido, Japón-. Sus campos están cubiertos de Phlox subulata, una menta, que da un efecto perfecto en el mes de mayo.
Francia, uno de los grandes atractivos de la Provenza
es la ruta de los campos de lavanda. Es recomendable recorrerlos en su
época de floración, que va desde mediados de junio a mediados de julio.
La floración de colza en China se produce a mediados de marzo en la ciudad de Huangshan, ubicada al este de China.
Parque Geológico de Zhangye, China, provincia de Gansu.
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15 marzo 2014
FLORIAN REXROTH (Alemania, 1981)
Fotógrafo
Ha envuelto todo lo que rodea a los elementos elegidos, aislando, en este caso, los árboles y alguna circunstancia pasajera.
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16 marzo 2010
JOHANN WOLFGANG VON GOETHE (Alemania, 1749-1832) Ginkgo biloba
Las hojas de este árbol, que del Oriente
a mi jardín ha venido, lo adorna ahora,
un arcano sentido tienen, que al sabio
de reflexión le brindan materia obvia.
¿Será este árbol extraño algún ser vivo
que un día en dos mitades se dividiera?
¿O dos seres que tanto se comprendieron,
que fundirse en un solo ser decidieran?
La clave de este enigma tan inquietante
yo dentro de mí mismo creo haberla hallado;
¿no adivinas tú mismo, por mis canciones,
que soy sencillo y doble como este árbol?
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GINKGO BILOBA
Zie dit kleinood in mijn gaarde: boomblad uit de oriënt, siert met zijn geheime waarde, ingewijden welbekend. Leeft het als een enkel wezen, innerlijk in twee gedeeld? Of vormt juist het uitgelezen tweetal één herkenbaar beeld? Langzaam rijpende ideeën werpen op die vragen licht. Voel je niet dat ik in tweeën eenling ben in mijn gedicht?