lunes, 21 de agosto de 2017

LEYENDA DE LOS DRAGOS GEMELOS
Isla de La Palma, Canarias

La isla de La Palma es un lugar de leyenda, su geografía, su posición en el mapa, su altura, sus bosques... En el barrio de Miranda, en Breña Alta, se custodian dos hermosos ejemplares de dragos que han crecido juntos entrelazando sus ramas.

La bella Urbina
      La leyenda de los Dragos Gemelos se remonta justo a la época previa a la conquista y en la misma participan dos hermanos gemelos, Urunte y Timizara, y una bonita doncella benahorita de nombre Urbina.
     Ninguno lograba sobreponerse al otro en el amor por la hermosa doncella y la hermandad y la amistad que se habían profesado se tornó en odio feroz.
     Los dos aguerridos y encelados gemelos determinaron resolver su disputa en una pelea a vida o muerte por el amor de Urbina. Tan sangrienta fue la pelea que ninguno salió vivo.
     La doncella, al enterarse de la triste desventura, se consideró causante del fallecimiento de sus dos pretendientes y juró que jamás sería de nadie, sino del recuerdo de los dos hermanos. Apenada y desconsolada quiso que la imagen de los dos jóvenes fuera superior a su propia existencia. Se trasladó por las agrestes laderas de la Cumbre recubiertas de hojas, árboles y arbustos de la mítica y húmeda laurisilva, al poniente de La Palma, en busca de dos gajos de dragos para luego, cariñosamente, plantarlos paralelos y próximos en el mismo lugar donde los dos hermanos habían derramado su sangre.  Cada día iba a regarlos con su cántaro, ya que sentía el mismo amor y compasión por ambos. De esta forma, según el relato, se cumplieron los deseos de inmortalidad de un recuerdo y, sobre todo, de un amor.

Agrupación Aduares

Dragos gemelos


 

A Aduares se le puede seguir en Facebook  y también en www.aduares.es
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viernes, 18 de agosto de 2017

FEDERICO GARCÍA LORCA (Granada 1998-18 de agosto de 1936)
Paisaje

 
 
 
 
 
El campo
de olivos

se abre y se cierra
como un abanico.
Sobre el olivar
hay un cielo hundido
y una lluvia oscura
de luceros fríos.

Tiembla junco y penumbra
a la orilla del río.
Se riza el aire gris.

Los olivos
están cargados
de gritos.

Una bandada
de pájaros cautivos,
que mueven sus larguísimas
colas en lo sombrío.
 

Poemas del cante jondo. Siguiriya gitana.
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martes, 15 de agosto de 2017

EL ÁRBOL EN EL ARTE
en http://wetreesinart.tumblr.com/

Jason Middlebrook (American, born 1966), Underlife, 2010-2013, Steel, fiberglass, glass tile, mortar and grout, 16 x 40 x 30 feet, Buffalo NY, Permanent collection Albright Knox


 Johanna Calle (Colombian, born 1965), Perimetros II, 2014, Typed text on Japanese Paper, 249 × 186 cm

 Alfred Lombard (Fr., 1884 - 1973), Bord de mer, vers 1905, huile sur toile, 55 x 81,5 cm


 Michel Buylen (Belgian, b. 1953), Ripa VIII (Beastly weather). Acrylic on hardboard, 25 x 35 cm.


 Miscellanea d'alchimia, Codex Ashburnham 1166, folio 16, Florence, Biblioteca Medicea Laurenziana di Firenze


 Henri-Joseph Harpignies (1819 – 1916), Landscape with an Artist Sketching, 1885, Watercolor Over Graphite On Heavy Wove (Paper Dimensions: Sheet: 280 x 395 mm (11 x 15 9/16 in.)


 Leo Piron (Belgian, 1899-1962), White Farmhouse. Oil on canvas, 45.5 x 55 cm.


Andy Warhol (American, 1928-1987). Do It Yourself (Landscape), 1962. Acrylic, pencil and Letraset on linen. 69 ¾ x 54 1/8 in. (177.2 x 137.5 cm), Cologne, Museum Ludwig 
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sábado, 12 de agosto de 2017

REVISTA NATURE, en Sinc
El Amazonas captura menos carbono porque los árboles acortan su vida

Bosque amazónico en Brasil. /Peter van der Sleen.
     En las últimas décadas, la selva amazónica ha actuado como un gran sumidero de carbono ayudando a frenar el ritmo del cambio climático. Sin embargo, un artículo publicado hoy en Nature indica que esto comienza a cambiar. Los bosques están perdiendo su capacidad de capturar carbono de la atmósfera porque la tasa de mortalidad de los árboles se ha incrementado, según un amplio estudio que ha analizado datos de 30 años en una serie de parcelas forestales y en el que han participado casi 100 investigadores.
     El dióxido de carbono (CO2) es un ingrediente clave para la fotosíntesis, así que el aumento de su presencia en la atmósfera, inicialmente estimuló el crecimiento de los árboles de la Amazonia, que a su vez necesitaban absorber aún más carbono. Sin embargo, a más largo plazo este fenómeno ha tenido consecuencias inesperadas. Todas las fases de la vida de los árboles se aceleran, “viven más rápido”, dicen los investigadores, así que también mueren más jóvenes.
     Las tasas de mortalidad se han incrementado más de un tercio desde mediados de la década de 1980 y esto está afectando a la capacidad del Amazonas para almacenar carbono, según los datos recogidos en Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guayana y Guayana Francesa.
    “Todavía no entendemos lo suficiente cuál es la relación entre el crecimiento de los árboles y su mortalidad”, afirma en declaraciones a Sinc Roel Brienen, investigador de la Facultad de Geografía de la Universidad de Leeds, que ha liderado el trabajo. Por eso, aunque los niveles de CO2 sigan aumentando en el futuro, no cree que necesariamente la vida de los árboles siga acortándose.
     “Tiene que haber un límite, de la misma forma que existe un límite en la estimulación del crecimiento”, asegura, puesto que los nutrientes son limitados y el incremento de las temperaturas, que también prevé el cambio climático, podría frenar el crecimiento acelerado de la vegetación que se ha observado en la actualidad.
    Los científicos creen que las recientes sequías y las temperaturas inusualmente altas en la Amazonia también pueden haber tenido cierta influencia en estos resultados. Aunque el aumento de la mortalidad de los árboles comenzó mucho antes de la intensa sequía de 2005, la ausencia de precipitaciones parece haber incrementado las muertes de árboles en millones.
     En cualquier caso, el artículo no deja lugar a dudas sobre la pérdida de capacidad de esta región como sumidero de carbono. Desde los años 90, la cantidad de CO2 que almacena la biomasa de los bosques amazónicos ha disminuido a la mitad y en la actualidad ya ni siquiera absorben las emisiones de combustibles fósiles de América Latina.
     Los bosques almacenan carbono en forma de biomasa en sus tallos, hojas, raíces o en la materia orgánica del suelo. Por eso, estos nuevos datos son especialmente llamativos en relación con las previsiones sobre cambio climático, ya que muchos modelos dan por supuesto el aumento continuo del almacenamiento de carbono por parte de los bosques tropicales y ahora se demuestra justo lo contrario.

Reducir las emisiones, aún más necesario
     “Esperamos que este trabajo sirva de acicate para mejorar los modelos, que también deben simular la mortalidad de los árboles”, comenta Roel Brienen. “De las emisiones humanas de CO2, el 45% son absorbidas por el océano y la tierra, pero más de la mitad vuelve de nuevo a la atmósfera. Si observamos que otros bosques tropicales también pierden su papel como sumidero y esta situación continúa en el futuro, necesitaríamos recortes más profundos en las emisiones de gases de efecto invernadero”, declara.
     A partir de este trabajo, los científicos se plantean, por un lado, comprender mejor el aumento de la mortalidad de los árboles, y por otro, extender el estudio a bosques de todo el mundo a la vez que siguen vigilando la Amazonia.
     El trabajo publicado por Nature ha sido coordinado por la Red Amazónica de Inventarios Forestales (RAINFOR), una singular red de investigación dedicada a monitorear los bosques amazónicos en 321 parcelas forestales permanentes de la Amazonia distribuidas por los ocho países participantes y que juntas suman seis millones de kilómetros cuadrados. Los investigadores han identificado y medido 200.000 árboles y han registrado la muerte y el nacimiento de otros muchos desde la década de 1980.

Informción
http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-Amazonas-captura-menos-carbono-porque-los-arboles-acortan-su-vida
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jueves, 10 de agosto de 2017

LA BATALLA DE LOS ÁRBOLES

La Batalla de los Árboles es un texto complejo en cuanto a su traducción, sus interpretaciones y el cúmulo de influencias de la mitología celta y la tradición galesa que posee. Para llevar a cabo este apartado se ha utilizado la traducción que Robert Graves realizó en su obra "La Diosa Blanca" a partir de la traducción hecha en el siglo XIX por D.W. Nash. El propio autor nos advierte de las posibles modificaciones que esta versión puede tener respecto a lo que sería el original, por lo que hay que acercarse a ella con cuidado...


«Las copas de las hayas han retoñado recientemente,
se han cambiado y renovado de su estado marchito.
Cuando el haya prospera con hechizos y letanías
las copas de los robles se enmarañan y hay esperanza para los árboles.
He despojado al helecho, con el que descubrí todos los secretos,
el viejo Math ap Mathonury no sabía más que yo.
Con nueve clases de facultades Dios me ha dotado:
soy fruto de frutos recogidas de nueve clases de árboles:
ciruelo, membrillo, arándano, morera,
frambuesa, peral, cerezo negro y blanco con el serbo en mí participan.
Desde mi sede en Fefynedd, una ciudad que es fuerte,
observé los árboles y las cosas verdes que se apresuraban.
Apartándose de la felicidad se disponían a asumir
las formas de las principales letras del alfabeto.
Los viajeros se asombraban, los guerreros se espantaban
ante la renovación de conflictos como los que causó Gwydion.
Bajo la raíz de la lengua una lucha sumamente terrible,
y otra furiosa detrás, en la cabeza.
Los alisos de la primera fila iniciaron la refriega.
El sauce y el fresno silvestre tardaron en ordenarse.
El acebo, verde oscuro, tomó una actitud resuelta;
está armado con muchas puntas de lanza que hieren la mano.
Con el pisotear del rápido roble cielo y tierra resuenan;
«Recio Guardián de la Puerta» es su nombre en todas las lenguas.
Grande era el árgoma en la batalla, y la hiedra en su flor;
el avellano era el árbitro en ese tiempo encantado.
Tosco y salvaje era el abeto, cruel el fresno,
no se desvía la medida de un pie, golpea directamente en el corazón.
El abedul, aunque muy noble, tardó mucho en armarse,
pero no fue por cobardía, sino por su gran tamaño.
El brezo consolaba a la gente exánime,
los álamos de larga resistencia sufrían mucho en la lucha.
Algunos de ellos eran expulsados del campo de batalla
a causa de los agujeros hechos en ellos por la fuerza del enemigo.
Muy airada estaba la vid cuyos secuaces son los olmos;
yo la elogio mucho ante los gobernantes de los reinos.
Fuertes caudillos eran el endrino con su fruto nocivo,
el espino blanco no amado de naturaleza parecida,
la caña que persigue velozmente, la retama con su cría,
y la hiniesta que no se comportó bien hasta que la domaron.
El tejo que desparrama dotes estaba malhumorado al margen de la lucha,
con el saúco lento para arder entre fuegos que chamuscan,
y la bendita manzana silvestre riendo de orgullo
desde el Gorchan de Moelderw junto a la roca.
Resguardados se quedan el ligustro y la madreselva,
inexpertos en la batalla, y el pino cortesano.
Pero yo, aunque menospreciado porque no era grande,
combatí árboles en vuestra formación,
en el campo de Goddeu Brig».
Extracto de..
http://lashojasdelbosque.blogspot.com.co/2015/10/el-curioso-caso-de-los-arboles-movientes.html
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martes, 8 de agosto de 2017

JULIO LLAMAZARES (León, 1955)
Árboles

La gente se ha ido concienciando ya de la necesidad de proteger la fauna en peligro pero no tanto de hacer lo mismo con nuestros bosques



Copa de las hayas del Hayedo de Montejo, en la Sierra del Rincón, Madrid.
     Mientras que, como cada verano, el fuego convierte en cenizas parte de la masa forestal de un país que no está sobrado de árboles, una nueva enfermedad acaba de hacer su aparición en la península Ibérica amenazando con diezmar diversas especies, los almendros y olivos entre ellas, como antes sucedió con las palmeras, que hoy aparecen decapitadas por miles en nuestros paseos marítimos y jardines, y antes aún con los olmos, que desaparecieron en su totalidad por culpa de la grafiosis, incluido aquél al que el portugués Miguel Torga dedicó uno de sus más bellos poemas: “Na terra onde nascí há um só poeta / Os meus versos sâo folhas dos seus ramos…” (En la tierra donde nací sólo hay un poeta / Mis versos son hojas de sus ramas). La nueva enfermedad arboricida tiene un nombre pintoresco, xylella fastidiosa,pero de gracioso poco. Los agricultores y responsables de Agricultura de Alicante, que es donde se ha detectado el brote, están muy preocupados por cómo pueda afectar a sus diversas especies de árboles y los de Andalucía más: en la región de Apulia, en Italia, que es de donde procede el brote, tuvieron que arrancar más de dos millones de olivos por culpa de la enfermedad.
     La afectación sucesiva de especies arbóreas por diferentes plagas y enfermedades preocupa a los agricultores pero no parece quitarle el sueño al resto de la población, la urbana en especial, para gran parte de la cual los árboles son sólo adornos o, en el mejor de los casos, una compañía agradable cuando el calor aprieta con fuerza y obliga a buscar la sombra. La gente se ha ido concienciando ya de la necesidad de proteger la fauna en peligro, pero no tanto de hacer lo mismo con nuestros bosques.
     Y eso en un país donde el desierto avanza imparable día tras día no deja de ser una irresponsabilidad que habría que trasladar a cada uno de nosotros y no sólo a aquéllos que con su negligencia o acción delictiva provocan incendios o a los que con su analfabetismo paleto arrancaron del borde de las carreteras los miles de chopos que, como en Francia siguen haciendo, les daban sombra con el argumento de su peligrosidad. Porque todos somos responsables de que en España el árbol se siga considerando un adorno si no da fruto o dinero, como sucede con el paisaje en sí.
     ¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que comprendamos la dimensión de la frase del poeta francés Claude Bobin que yo le leí a otro poeta, mi paisano y amigo José Antonio Llamas: “Me gusta apoyar la mano en el tronco de un árbol no para asegurarme de su existencia sino de la mía”?
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sábado, 5 de agosto de 2017

JEAN GIONO (Francia, 1895-1970)

La novela de Jean Giono, "El hombre que plantaba árboles", fue escrita alrededor de 1953, es poco conocida en Francia. El texto se pudo recuperar gracias a que contrariamente a lo que sucede en Francia, la historia ha sido ampliamente difundida en el mundo entero y ha sido traducida a trece idiomas. Lo que ha contribuido también a que se hayan hecho numerosas preguntas alrededor de la personalidad de Eleazar Bouffier y sobre de los bosques de Vergins. Si bien es cierto que el hombre que plantó los árboles es un simple producto de la imaginación del autor, es importante aclarar que, efectivamente, en esta región se realizó un enorme esfuerzo de reforestación, sobretodo a partir de 1880. Cien mil hectáreas habían sido reforestadas antes de la Primera Guerra Mundial utilizando, predominantemente, pino negro de Austria y sotobosque europeo. Actualmente estos bosques son bellísimos y han transformado el paisaje y el régimen de las aguas de esta región.
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Querido Señor:
Siento mucho decepcionarlo, pero Eleazar Bouffier es un personaje inventado. El objetivo de esta historia es el de hacer amar a los árboles, o con mayor precisión: hacer amar plantar árboles (lo que después de todo, es una de mis ideas más preciadas). O, si se considera por el resultado; el objetivo es obtener el mismo resultado de nuestro personaje imaginario.

El texto que usted ha leído en "Trees and life" ha sido traducido al Danés, Finés, Sueco, Noruego, Inglés, Alemán, Ruso, Checoslovaco, Húngaro, Español, Italiano, Yddish y Polaco. Cedo mis derechos gratuitamente a todas las reproducciones. Un americano me ha buscado recientemente para solicitarme la autorización para hacer un tiraje de 100 000 ejemplares del texto que van a ser repartidas gratuitamente en América (algo que tengo bien entendido y aceptado). La Universidad de Zagreb ha hecho una traducción al Yugoslavo.

Este es uno de los textos que he escrito de los que me siento más orgulloso, porque cumple con la función para la que fue escrito. Dicho sea de paso,esta historia no me aporta ningún céntimo. Si a usted le es posible, me encantaría que pudiéramos reunirnos para hablar precisamente de la utilización práctica de este texto. Yo considero que es ya el tiempo de que hagamos una política favorable al árbol, a pesar de que la palabra política parezca bastante mal adaptada.

Muy cordialmente
Jean Giono
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miércoles, 2 de agosto de 2017

ABC Natural, (Ministerio Agricultura)
Una sequía generalizada amenaza a todos los bosques


Los bosques de todo el mundo corren el riesgo de morir debido a la sequía generalizada, según han encontrado investigadores de la Universidad de Stirling, en Reino Unido. Su análisis, publicado en la revista Ecology Letters, sugiere que los bosques están en riesgo de manera global debido a la mayor frecuencia y gravedad de las sequías. El estudio encontró una respuesta similar en árboles en todo el mundo, donde la muerte aumenta de manera consistente con el incremento de la severidad de la sequía.

La doctora Sarah Greenwood, investigadora postdoctoral en la Facultad de Ciencias Naturales de Stirling, alerta: «Podemos ver que la muerte de los árboles causada por la sequía es consistente en diferentes ambientes alrededor del mundo. Los bosques templados, como los que encontramos en toda Europa, tendrán en gran medida la misma respuesta a la sequía y sufrirán inevitablemente como resultado del incremento de las temperaturas y los cambios en los patrones de lluvias en la Tierra».

Los científicos de este trabajo encontraron características específicas y variadas en diferentes tipos de árboles que pueden alterar su resistencia a la sequía. Las especies con madera más densa y hojas más pequeñas y más gruesas tienden a desenvolverse mejor durante periodos prolongados inusualmente secos.

«Al identificar los rasgos específicos en los árboles que determinan el riesgo de sequía, podemos comprender mejor los patrones globales de mortalidad de los árboles y cómo están reaccionando los bosques del mundo al aumento de las temperaturas y la reducción de las lluvias», subraya el coautor Alastair Jump, profesor de Ecología en Stirling.
«A medida que la temperatura del planeta continúa subiendo, la mortalidad de los árboles afectará a más bosques que nunca. Los bosques almacenan una cantidad sustancial del carbono del mundo y la muerte de los árboles elevará el calentamiento global futuro. Esto tiene implicaciones muy significativas para entender completamente el impacto del cambio climático en nuestro planeta», concluye.
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domingo, 30 de julio de 2017

ERIK STOKSTAD
Pueblos precolombinos dieron forma a la actual selva amazónica
 Pueblos precolombinos dieron forma a la actual selva amazónica

jueves, 27 de julio de 2017


DINASTÍA ZHOU (Siglos XI-VII a J.C.)

En el monte hay olmos espinosos

En el monte hay olmos espinosos
y en la vega, olmos blancos.
Tienes túnicas, tienes faldones
y no los arrastras, no los levantas;
tienes carruajes, tienes caballos
y no los galopas, no los cabalgas.
Te irás apagando, te morirás
y otros los disfrutarán.

En el monte hay ailantos
y en la vega, encinas.
Tienes patios, tienes salones
y no los riegas, no los barres;
tienes campanas, tienes tambores
y no los tañes, no los tocas.
Te irás apagando, te morirás
y otros los poseerán.

En el monte hay zumaques
y en la vega, castaños.
Tienes comida, tienes bebida
y no tienes cítaras y tambores.
Goza la música
alarga con ella el día.
Te irás apagando, te morirás
y otros entrarán en tus alcobas.
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lunes, 24 de julio de 2017

JOSÉ MARÍA LOPERA (Jaén)
Yo nací entre las raíces del olivo

Yo nací en las raíces del olivo,
ascendí por la savia de su tronco,
me hice hombre de trama en su ramaje,
y me ungí con su bálsamo purísimo
hasta quedar lucerna en luz de alma.
Ahora voy por su savia retorcido,
anudado en inviernos por las ramas,
con muchas cicatrices dolorosas
que el hacha cercenó de mi albedrío.
Como un olivo más puesto en hilera.
Y me siento fecundo, sol de soles,
hecho de tierra y agua en mi estructura,
puro soplo del cosmos nebuloso
por la esencia creativa que derramo
en el óleo divino de mis genes. 
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viernes, 21 de julio de 2017


OLAVO BILAC (Brasil, 1865-1918)

Crepúsculo na mata














Na tarde tropical, arfa e pesa a atmosfera.
A vida, na floresta abafada e sonora,
Úmida exalação de aromas evapora,
E no sangre, na seiva e no húmus acelera.

Tudo, entre sombras, -o ar e o chão, a fauna e a flora,
A erva e o pássaro, a pedra e o tronco, os ninhos e a hera,
A água e o réptil, a folha e o insecto, a flor e a fera,
-Tudo vozeia e estala em estos de pletora.

O amor apresta o gozo e o sacrifício na ara:
Guinchos, berros, zenir, silvar, ululos de ira,
Ruflos, chilros, frufrus, balidos de ternura...

Súbito, a excitação declina, a febre pára:
E misteriosamente, em gemido que expira,
Um surdo beijo mormo alquebra a mata escura...
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martes, 18 de julio de 2017

NATALIA BOLIVAR
La leyenda de iroko sobre el cielo y la tierra


Recogido por Ignacio Abella
Hasta hace unas pocas décadas, los negros de Cuba mantenían en secreto la cultura y las creencias de su extraordinaria religión afrocubana, tan sólo los iniciados podían acceder al caudal de sus rituales y conocimientos. Fueron dos mujeres blancas, Lydia Cabrera y Natalia Bolívar quienes recogieron de los ancianos el testigo de esta tradición y lo han transmitido al mundo occidental.

De Natalia Bolívar
En el principio reinaba un perfecto entendimiento entre la Tierra y el Cielo. El Cielo velaba sobre la Tierra. La vida era feliz y la muerte venía sin dolor. Todo pertenecía a todos y nadie tenía que gobernar o conquistar. Pero la Tierra comenzó un día a discutir con el Cielo y dijo que ella era más vieja y poderosa, la creadora y sostenedora: “Sin mí el Cielo no tendría apoyo y se desmoronaría, yo creo a todos los seres vivos y los alimento. Todo nace de mí y todo vuelve a mí.” Oba Olorun, el rey Sol, no respondió pero hizo al Cielo una seña y el Cielo se alejó murmurando: “Tu castigo será tan grande como tu orgullo”. Iroko, la Ceiba, comenzó a meditar en medio del gran silencio que sobrevino. Ella tenía sus raíces hundidas en las entrañas de la Tierra, mientras sus ramas se extendían en lo profundo del cielo. Comprendió entonces que había desaparecido la armonía y sobrevendría una gran desgracia. El Cielo dejó de velar sobre la Tierra, paró de llover y un sol implacable hizo desaparecer toda la vegetación.

Así aparecieron sobre el mundo la fealdad y la angustia, la enfermedad, el miedo y la miseria. Tan solo la Ceiba, que desde tiempos inmemoriales había reverenciado al Cielo, permaneció verde y saludable y sirvió de refugio a aquellos que habían podido penetrar el secreto que estaba en sus raíces. Ellos se purificaron a los pies de la Ceiba. Hicieron ruegos y sacrificios y el Cielo al fin se conmovió y envió grandes lluvias sobre la Tierra. Lo que quedaba vivo en ella se salvó gracias al refugio que les ofreció Iroko. Pero desde entonces, aunque todo reverdeció de nuevo, el Cielo ya no es amigo, permanece indiferente. Iroko salvó a la Tierra y, si la vida no es más feliz, la culpa hay que echársela al orgullo...

Este mito coincide con muchos otros por todo el mundo que hablan de los árboles y el bosque como guardianes de la armonía y de la salud física y psíquica del ser humano. Los bosques son incansables tejedores de los delicados equilibrios atmosféricos y climáticos de este planeta, nos alimentan y nos protegen de mil modos distintos. Aún hoy los santeros cubanos se internan en la manigua como quien entra a un templo para recuperar su salud y recoger remedios medicinales para el cuerpo y el espíritu. Las bienaventuranzas del árbol alcanzan todas las dimensiones del ser humano y su entorno.
---Fin---

sábado, 15 de julio de 2017

SUSANA RODRÍGUEZ-ECHEVERRÍA Mimosas una plaga en España


     La invasión de acacias australianas como la Acacia dealbata, más conocida como Mimosa, puede causar graves daños en los suelos de los bosques nativos españoles “si no se apuesta por la prevención y erradicación de estas especies en cuanto se detectan”, según alertan la investigadoras Susana Rodríguez-Echeverría y Paula Lorenzo del Centro de Ecología Funcional de la Universidad de Coimbra, autoras del estudio Cambios provocados en el suelo por la invasión de acacias australianas publicado en la revista Ecosistemas de la Asociación Española de Ecología Terrestre. “Los resultados que presentamos en esta investigación muestran que una vez que se ha producido la invasión es muy costoso y difícil volver al estado original”, explican.

     Rodríguez-Echeverría advierte de la importancia de tener en cuenta este estudio en un país como España, donde la Mimosa es la especie de acacia australiana más extendida. “La Mimosa es una de las invasoras más preocupantes a nivel mundial y aparece naturalizada en diversos puntos de España como la Cornisa Cantábrica, Cataluña, oeste de Castilla y León, Extremadura, Andalucía occidental, Valencia y las Canarias orientales, siendo una invasora preocupante solo en Galicia”, apunta. La autora de esta investigación insiste en que “aunque la Mimosa todavía no constituya una amenaza seria en estas zonas su erradicación sólo es posible en este momento, antes de que se convierta en invasora, ya que esta especie puede convertirse rápidamente en un problema según datos extraídos de otras zonas del mundo”. Este estudio también señala la amenaza que representan otras especies de acacias australianas como la Acacia longifolia, Acacia melanoxylon Acacia saligna  presentes sobre todo en puntos de la costa y en los márgenes de autovías en zonas como Andalucía, Valencia y Cataluña.

El suelo, ese gran olvidado
     En este estudio, las investigadoras Rodríguez-Echeverría y Paula Lorenzo hacen una revisión completa de toda la información científica disponible sobre el impacto de las acacias australianas en los suelos invadidos. “El suelo es muchas veces el gran olvidado en las noticias y programas sobre conservación, sin embargo, tiene un papel esencial en el funcionamiento de los ecosistemas”, destaca.
Uno de los principales riesgos asociados a la invasión por acacias australianas es el aumento de la frecuencia e intensidad de los incendios debido a que estas especies producen una gran cantidad de hojarasca altamente inflamable que se acumula en el suelo de los bosques. Este hecho provoca un doble riesgo para la recuperación de los ecosistemas nativos donde el suelo juega un papel protagonista ya que, según explica la investigadora, “las acacias australianas producen un gran número de semillas que pueden permanecer viables en el suelo durante 40 años y la existencia de fuego actúa como un estimulante para la germinación de las semillas de esta especie que tras un incendio pueden invadir rápidamente el espacio abierto”. Esto hace que la recuperación de una zona invadida por acacias bien establecidas se convierta en una tarea muy complicada, en palabras de Rodríguez-Echeverría “no basta con una intervención que elimine los árboles existentes sino que depende de acciones regulares para destruir las nuevas acacias que se establecen en estos espacios”. Además, según muestra este estudio, las consecuencias de las acacias invasoras en los bosques nativos van mas allá de los incendios, esta especie altera la fertilidad de suelo y disminuye la disponibilidad de agua para otras plantas, cultivos agrícolas o forestales, e introducen bacterias nuevas en los suelos invadidos que pueden tener un efecto negativo sobre las plantas nativas.

La “macdonaldización de la biosfera”
     Durante las últimas décadas el ser humano ha roto muchas barreras geográficas que han permitido la dispersión de numerosas especies invasoras como las acacias australianas, causando graves impactos en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas nativos, según apuntan los investigadores Alvaro Alonso y Pilar Castro-Díez en su estudio "Las invasiones biológicas y su impacto en los ecosistemas". Estas invasiones biológicas han sido definidas por algunos autores como la “macdonaldización de la biosfera” y son consideradas como una parte importante, aunque menos conocida, del llamado “cambio global” que sufre nuestro planeta.
     En el caso de España, el coste directo destinado a las medidas de gestión de especies invasoras durante la primera década de este siglo asciende a unos 50.5 millones de euros, según datos recogidos por la investigadora Jara Andreu (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales, CREAF), Monserrat Vila (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC) y Philip E.Hulme (Centro de Protección Biológica en Lincoln University) en su estudio sobre la percepción de los perjuicios de las plantas exóticas en España. “Estas cifras nos dan una idea de la magnitud del problema ecológico y económico al que nos enfrentamos”, señalan Alvaro Alonso y Pilar Castro-Díez.
     La investigadora Rodríguez-Echeverría concluye que para evitar graves daños en los bosques nativos de España, se debe hacer una mayor inversión en este campo así como en la erradicación de nuevos focos de invasión y, sobre todo, en el control o eliminación de poblaciones invasoras establecidas en áreas protegidas debido al alto riesgo que suponen para estas zonas. Rodríguez-Echeverría considera además que “la mayor apuesta debe hacerse en la prevención a través de la educación y la sensibilización ciudadana, del mantenimiento de los bosques autóctonos en buen estado y también en la prohibición de vender y plantar estas especies”.
     Otro dato sobre la importancia de este problema, es que cada vez son más los miembros de la comunidad científica que van tomando conciencia al respecto, prueba de ello es el auge de las publicaciones científicas en las últimas décadas sobre las evidencias de impactos de las especies exóticas invasoras en diferentes ecosistemas del planeta, según recoge el estudio de Alvaro Alonso y Pilar Castro-Díez.

Mas información:
"Artigo convidado de Susana Rodríguez-Echeverría"
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miércoles, 12 de julio de 2017

UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO, Argentina
¡Cómo elegir qué árbol plantar! 
 (Ideas para ser imitadas)

Si bien no hay una especie perfecta, existen muchas adecuadas para el mayor número de situaciones posibles. Como explica el ingeniero agrónomo y presidente del Consejo de Defensa del Arbolado Público de Mendoza, Sergio Carrieri, hay árboles para sitios amplios como avenidas o veredas de 5 metros, para sitios medio, barrios o calles y veredas de 3 a 5 metros y para sitios angostos es decir calles o veredas menores de 3 metros. Otra recomendación es tener en cuenta la disponibilidad de agua. En el siguiente interactivo podéis conocer las especies recomendadas, sus características y los sitios adecuados para plantarlas. Podés filtrar las especies por su nombre común y conocer su nombre científico y características pasando el mouse por la imagen.

Además la selección debe basarse en el siguiente orden de prioridades:
  • Ser perfectamente adaptable a las condiciones presentes y futuras de suelo, microclima, ambiente, interrelación con otros servicios y prioridades reales de riego. Una zona, barrio o calle puede tener características ecológicas muy distintas a las de su entorno.
  • Adecuación natural de la rusticidad, forma y tamaño al ancho de vereda y calle; longevidad; con hojas pequeñas o medianas (para evitar taponamientos) caducas de caída rápida; follaje semidenso (para tener luz sin sol); sano. No conviene que el ejemplar tenga elementos carnosos (higiene, patinadas) o peligrosos (espinas, frutos grandes), raíces superficiales o ramaje frágil.
  • Debe evitarse la excesiva variación de especies en tramos cortos, por razones estéticas y para poder unificar tratamientos. Cada especie tiene sus propias necesidades y plagas. De aquellas que reúnan estas condiciones y en armonía con su entorno, elegir la especie más hermosa.

Compartimos una tabla interactiva que nos ayudará a elegir qué árbol plantar en base a diferentes criterios. El espacio disponible, así como las posibilidades de riego, son dos de los factores más importantes para tomar una decisión.

Puede que tengamos el espacio, puede que tengamos elegido el árbol que nos gusta, pero puede que este no sea el adecuado. Elegir qué árbol plantar en un determinado espacio puede ser una decisión más difícil de lo que en un principio creemos, sobre todo porque después, cuando el árbol ya es adulto, si no lo hemos elegido bien nos arrepentiremos.
Información
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domingo, 9 de julio de 2017

IGNACIO ABELLA (Vitoria, 1961)
Eucalipto - La desintegración del paisaje
de "Las voces el bosque"

En ausencia de lo sagrado, nada es sagrado, todo está en venta. (Orens Lyons, nación Onondaga)
"Desde la orilla del mar hasta la cima de las más altas montañas del interior se veían poderosos eucaliptos, esos árboles gigantes de los bosques australes”. (Bernardin de St. Pierre – Bosques de Tasmania)


     Para unos pocos, terratenientes o especuladores, su cultivo es un fabuloso negocio que proporciona grandes beneficios a corto plazo, principalmente convirtiendo la madera en celulosa o en energía para las centrales de biomasa (también sirve para entibado de minas, parquets y otros usos).
     Grandes multinacionales imponen su monocultivo, a menudo con la connivencia de los gobiernos de turno, y han emprendido campañas publicitarias muy agresivas, justificando la implantación de éste árbol y tergiversando su repercusión sobre el entorno local y global. Se presentan investigaciones e informes con conclusiones a la carta para avalar los benéficos efectos de esta especie. Sostienen por ejemplo que es muy eficiente en la captura del CO2 y por tanto en la lucha frente al cambio climático. 
     La realidad es que su eficacia en este sentido es nula y prácticamente todo el carbono atrapado vuelve a liberarse de forma rapidísima a la atmósfera, mientras que los bosques autóctonos que desplaza sí hubieran sido muy útiles en este sentido. Se asegura también que crea puestos de trabajo, pero no se habla de los que destruye, al desintegrar la trama social y cultural de los paisajes.
     El interés de las empresas es claro. Propugnan la plantación de grandes extensiones para obtener su materia prima al menor coste posible. En la perversa lógica especulativa, el razonamiento es impecable. Cuando los vaivenes del mercado lo aconsejen, irán a invertir en otro lado. Muchos terratenientes han optado por el eucalipto para obtener beneficios fáciles en una economía rural amenazada por el abandono y el declive de los antiguos sistemas.
     Pero el precio es demasiado alto. La salvaje invasión de los eucaliptales ha tenido un efecto letal para los ganaderos y campesinos que han visto cómo la voracidad de estos nuevos vecinos que sobrepasan en unos pocos años los 20 metros de altura, secaba las fuentes, empobrecía prados y tierras de labor aledaños y sumía en permanente sombra incluso las casas de los pueblos. Sus secuelas son por otra parte fatales al suplantar las especies y usos tradicionales y atentar contra la biodiversidad y el propio futuro de los paisajes y las comunidades que los habitan.
     El eucaliptal se ha convertido así en la antítesis del bosque. Y lo que es peor, una vez plantado, resulta muy difícil y costoso erradicarlo para reconvertir el terreno a otro cultivo o actividad. Francis Hallé, experto en bosques primarios lleva décadas alertando de las consecuencias del cultivo generalizado de estas especies: “La mundialización de los árboles está en marcha – dice este botánico – pero he aquí que favorece sobre todo a los industriales de los países ricos, en cuanto a la gente de los países pobres sus árboles favoritos son especies humildes que no interesan a los financieros ni a los tecnócratas.”
     España y Portugal, Estados Unidos, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, la India, China, Etiopía… son algunos de los países más afectados por este monocultivo. El problema se agudiza en las comunidades más arraigadas como los mapuches, que ven sus paisajes y territorios ancestrales invadidos por empresas sin escrúpulos que aniquilan su economía, su cultura y su identidad. Su oposición a esta nueva forma de conquista, es reprimida de forma implacable.
 
¿FUTURO? Los paisanos y especialmente las administraciones deben pensar que llega un momento en el que las cuentas no salen (véase lo que sucedió con el ladrillo). Porque cae la demanda de papel, porque se ha saturado el mercado, porque otros países venden a precios más competitivos, etc. Es entonces cuando se descubre que la reconversión de las plantaciones es muy cara y difícil y el eucalipto se revela como un verdadero lastre para el futuro de una región que no puede disponer de los terrenos ocupados.
     El elevado riesgo de incendio del eucaliptal y su facilidad para asilvestrarse e invadir de forma natural otros terrenos, constituyen problemas añadidos. Una vez más gobiernos y compañías juegan al margen de los intereses de los pueblos y sus territorios, empobreciendo de forma casi irreversible suelos, paisajes y personas.
     Frente al secuestro del futuro que representa el eucalipto hemos de encontrar la forma de reconvertir estas plantaciones y utilizar alternativas autóctonas como el abedul. Su rendimiento no es tan grande, pero sus beneficios a otros niveles, compensan su utilización. Paisanos y ciudadanos, podemos, reducir el consumo de papel, reciclar y cuando es posible, trabajar activamente en la divulgación y denuncia de estos falsos bosques. (Ver Integral Práctica)
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jueves, 6 de julio de 2017



ONUSBAAL, Blog sobre biodiversidad y amenazas ambientales de la provincia de Huelva
Biomasa asesina

La debilidad intelectual del ser humano permite a los poderes fácticos labrar la senda del desarrollo económico futuro mediante la implementación de sistemas de adoctrinamiento social tendentes a la consecución de sus objetivos.
Estos sistemas de adoctrinamiento han sido ejecutados durante los últimos años para lograr la aceptación del prefijo “bio” como pasaporte para la implantación de una nueva industria energética cuyas repercusiones ecológicas serán incalculables.
Plantación de eucaliptos en el entorno de Doñana (1)
Plantación de eucaliptos en el entorno de Doñana
En este sentido, basta con leer la prensa local de la provincia de Huelva para comprender como muchas de las noticias aparecidas en los últimos años parecen haber tenido como única finalidad el adoctrinamiento gradual de la sociedad ante la aparición de una nueva industria que pretende la producción de energía mediante la quema de biomasa, y como muestra de ello, en los últimos años se han publicado noticias en las que se ha llegado a decir que los eucaliptos son especies autóctonas propias del Monte Mediterráneo, o que la gestión de la biomasa va a contribuir a la disminución de los incendios forestales y al saneamiento de los bosques. 

Eucaliptos en pleno Parque Nacional de Doñana (2)
Plantación de eucaliptos en Doñána
Resulta necesario hacer constar que la generación de energía a partir de biomasa vegetal tuvo en su origen un planteamiento coherente por cuanto que la materia prima destinada a tal fin lo constituían los restos de podas agrícolas y los subproductos de la industria alimentaria, permitiéndose al mismo tiempo, la gestión de estos subproductos de manera eficiente.
Toda esta propaganda de “buenismo” consentido se ha perpetuado durante años hasta lograr la instauración de una industria obsoleta, que a pesar de haberse presentado como innovadora, posee la virtud de transportarnos al origen de la humanidad cuando nuestros ancestros descubrieron la bendición del fuego como generador de la energía necesaria para el mantenimiento de sus incipientes asentamientos, aunque huelga decir que las necesidades energéticas en la actualidad resultan inimaginables hasta para nosotros mismos, por lo que pensar un una Arcadia ideal en la que el culmen de la sociedad occidental viva de la energía emanada de la quema de los huesos de aceitunas resulta de todo punto ridículo como así parece demostrar el hecho de que las dos plantas energéticas instaladas en la provincia de Huelva necesitarán 400.000 toneladas de biomasa al año.
Pero para comprender las verdaderas implicaciones que estas centrales van a tener en nuestro territorio, solo tenemos que leer la prensa internacional para llegar a la conclusión de que esta industria va a cambiar el concepto que de los bosques tenemos hoy en día, y es, en este sentido desconcertante, saber que esta industria en Inglaterra necesita más de cinco veces toda la madera producida anualmente por los bosques del país, lo cual implica forzosamente una dependencia de las importaciones forestales procedente mayoritariamente del sudeste norteamericano y en menor medida de los bosques boreales de Canadá. Del mismo modo, como demuestra el precedente de la fábrica de papel francesa de Tarascon, una gran parte del abastecimiento de madera necesaria provendrá de importaciones de Sudamérica y Canadá.

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Talas rasas para biomasa en Canadá (3)

Así es que… ¿De dónde se van a obtener los recursos necesarios para  la producción de electricidad? Pues indudablemente de los bosques, y de otros cultivos energéticos como los procedentes de plantaciones de mimosas, eucaliptos, kiris, paletosas y cardos marianos, con los que ya se han hecho pruebas en la provincia de Huelva, por lo tanto, es de esperar que después de haber sufrido la devastación forestal de los bosques autóctonos por parte de ENCE que llegó a tener más de 300.000 hectáreas de eucaliptos para la producción de celulosa, hoy tendremos que padecer la instalación de nuevas plantaciones y una más que discutible gestión “sostenible” de nuestros bosques autóctonos.
En este contexto, estamos asistiendo a intervenciones forestales sumamente agresivas llevadas a cabo incluso en periodo de reproducción de aves y mamíferos, aspecto comprobable fácilmente en el entorno de Doñana con la existencia de grandes pilas de material vegetal y amontonamiento de troncos tras las labores forestales.


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Intervención en plena época de reproducción de avifauna (4)
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Esto ya no es un bosque (5)
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Árboles apilados para el transporte (6)

Resulta evidente la alteración del monte tras el paso de la maquinaria, sobre todo en lo concerniente a la eliminación del sotobosque y en la pérdida de la densidad arbórea original, especialmente si consideramos el extraordinario sotobosque que habitualmente conforma este ecosistema dándole coherencia biológica al conjunto. Así, podemos ver abundantísimos labiernagos, palmitos, madroños, coscojas, alcornoques, brezos, lentiscos, majuelos, ruscos, piruetanos, enebros y sabinas, así como sauces, chopos, álamos, tarajes, fresnos, olmos y arraclanes en los entornos más húmedos, y todas estas actuaciones bajo el amparo de unas premisas manifiestamente cuestionables como las siguientes:
1.- Afirmar que la utilización de biomasa para la generación de energía contribuye a la disminución de dióxido de carbono atmosférico es completamente falso, ya que tras la eliminacion de la cubierta vegetal, el bosque es privado precisamente de la biomasa responsable de la fijación de dicho compuesto como elemento integrante de su estructura vegetal.
2.- La limpieza de los montes permite la disminución de los incendios. Este dogma es incierto en el caso de bosques monoespecificos de pinos, dado que la naturaleza pirófila de dichas masas, unido al carácter homogéneo de las plantaciones, permite la aparición de los más devastadores incendios forestales, los denominados incendios de copa.
3.- Decir que la obtención de biomasa permite el saneamiento de las masas forestales resulta improcedente por cuanto que los protocolos para la gestión de algunas enfermedades aconseja la limitación del tránsito de animales y maquinaria al objeto de impedir la propagación de las mismas, y por otra parte, confiar en la gestión responsable de los bosques por parte de una industria que recibe subvenciones por la quema de los bosques, no merece confianza alguna.
Al margen de lo indicado, resulta paradójico el hecho de que el propio Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, destaca el papel de los bosques como sumideros de CO2, indicando al mismo tiempo que la pérdida de los mismos contribuye a la liberación del dióxido de carbono fijado.


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Magnífico bosque antes de las intervenciones (7)

Pero la utilización de biomasa para la elaboración de pellets, o como medio para la obtención de energía eléctrica, tiene otras implicaciones socio-económicas profundamente injustas, si consideramos el hecho de que la sede social de estas empresas se encuentra habitualmente en otras regiones distintas, por lo que sus beneficios de explotación engrosan las balanzas fiscales de aquellas comunidades en las que tienen domiciliada su sede. Por lo tanto, resulta hiriente el hecho de que esta circunstancia permita la extracción de recursos de un entorno para favorecer la economía de otras regiones que no padecen tal expolio, ni tampoco los efectos de la contaminación derivada de sus procesos industriales. En relación a este aspecto, recomendamos la lectura de nuestros artículos titulados “El eucalipto: El cáncer de los bosques“, y “Contaminación minera“, para comprobar el efecto devastador que estas industrias han tenido en la provincia de Huelva.
También resulta inadecuado afirmar que el mercado de la energía se encuentra liberalizado, ya que para que este extremo fuera realmente cierto, los ciudadanos deberíamos tener la facultad de poder elegir el origen de las fuentes de energía de nuestra propia factura eléctrica.
Para finalizar, queremos manifestar que la verdadera causa por la cual esta industria se está promocionando, no puede deberse verdaderamente a cuestiones medioambientales por encontrar  indefendibles, al menos desde un punto de vista ecológico, los efectos devastadores que se están observando en los ecosistemas tras las actuaciones forestales, por lo que creemos que la verdadera causa del surgimiento de esta industria responde a un escenario futuro de escasez debido a la baja actividad solar proyectada para el año 2027 como consecuencia de los cambios en el baricentro del sistema solar.

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Calentamientos y enfriamientos globales debidos al baricentro

Este aspecto es perfectamente conocido y respaldado por el modelo solar de Valentina Zherkova, y dado que este es un tema de sumo interés desde un punto de vista ecológico, estamos ultimando una entrada que va a discutir los efectos catastróficos que los mínimos solares tienen en la economía mundial.
Recordemos que en el último milenio se han producido 4 mínimos solares debido a cambios en el baricentro solar, y que en el último periodo frío, denominado “La Pequeña Edad de Hielo”, un tercio de la población mundial pereció debido al frío y a los efectos derivados del mismo.
Eso es todo, como siempre esperamos que esta entrada haya sido de vuestro interés.

Créditos de imágenes e informaciones:

Foto de portada: http://www.abc.es/hemeroteca/biomasa
Fotos (1,4,5,6 y 7): Propiedad de los autores, y pueden ser utilizadas referenciando el lugar del que fueron obtenidas.


(3) https://www.diagonalperiodico.net/global/30480-biomasa-la-nueva-amenaza-para-bosques-francia.html
https://onusbaal.wordpress.com/2017/03/25/biomasa-asesina/
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