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17 septiembre 2026

EL CASTAGNO DELLA NAVE, Italia
Castanea sativa (Fagaceae)

Este enorme castaño crece en un campo cultivado de propiedad privada, en el municipio de Mascali (Catania/Sicilia). El árbol tiene 23 metros de perímetro, tocón elevado que se asemeja al casco de un velero (de ahí su nombre: "Castagno della Nave" - ​​"El castaño del barco") y del que salen tres ramas principales: la más grande tiene una circunferencia de unos 4 metros, mientras que el árbol alcanza una altura de 25 metros. Este hermoso ejemplar que sobrepasa el milenio, es reconocido como el segundo árbol más antiguo y grande de Italia. A este legendario árbol también le llama "Castagno di S. Agata" o "Arrisbigghiasonnu" -"el que te despierta del sueño"- porque sus ramas bajas llamaban la atención de los cansados ​​carreteros que pasaban o por el ininterrumpido canto de los pájaros entre su follaje. 

Cómo llegar: Este árbol se encuentra a unos 600 metros del famoso "Castaño de los Cien Caballos", junto a la carretera provincial n.º 84 que conecta Sant'Alfio con Linguaglossa, en un cruce en el límite con el municipio de Mascali (Catania). 

Ficha botánica: El castaño común está ampliamente extendido por el sur de Europa, ampliamente cultivado desde la antigüedad por sus nutritivos frutos. Al moler los frutos, se obtiene una harina muy apreciada que antiguamente era un componente esencial en la alimentación, gracias a su alto contenido calórico. Aunque se cultiva principalmente por sus frutos, el tanino de su corteza se utiliza en la fabricación de cueros, para transformar la piel cruda en cuero duradero, dándole firmeza, cuerpo y un envejecimiento característico, aunque es un proceso más lento y artesanal que el curtido al cromo. El extracto de castaño es adecuado para el curtido de pieles pesadas y en especial del cuero para suelas, puesto que permiten obtener un alto rendimiento en peso, un cuero firme, compacto pero flexible, elástico, de buen color, resistente a la luz y con buena impermeabilidad al agua. Los castaños también son apreciados como excelente leña. Su madera es más resistente que la de otros árboles, por lo que es ideal para utilizarla en exteriores. 

La Castanea sativa Mill. es un árbol grande, caducifolio y muy longevo, que puede vivir más de 500 años. Pertenece a la familia Fagaceas, originaria del sureste de Europa. Esta especie es moderadamente heliófila y tolera bien las heladas tardías. Crece bien en climas suboceánicos, mientras que tiende a evitar los ambientes continentales. Prefiere suelos sueltos y frescos, ricos en nutrientes como potasio y fósforo, con una reacción ácida o subácida. El castaño crece entre 200 y 830 metros sobre el nivel del mar en los Alpes, mientras que tiende a alcanzar altitudes mayores, de 100 a 1300 metros, en el sur de los Apeninos.

Los castaños son plantas altamente melíferas, ideales para colmenas trashumantes. La miel de castaño es particularmente rica en fructosa, tiene un color oscuro, un regusto amargo y puede evitar la cristalización durante mucho tiempo. 

 

Lo hemos leído aquí 
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19 junio 2025

El futuro del Castaño

UNIVERSIDAD DE OVIEDO, marzo 2025
El cambio climático amenaza al castaño en la Península Ibérica
El investigador Pedro Álvarez, de la Universidad de Oviedo, junto a un castaño.

El castaño europeo (Castanea sativa), una de las especies nativas más emblemáticas de la Península Ibérica, fue inicialmente promovido por griegos y romanos debido a su alto valor alimenticio y forestal, aunque no fue hasta la Edad Media cuando su cultivo se consolidó como una práctica habitual en muchos sistemas agroforestales, ya que proporcionaba madera de alta calidad y frutos básicos para las comunidades rurales. A lo largo de los siglos, ha mantenido un papel relevante en los ecosistemas ibéricos y en la economía local, pero el impacto del cambio climático podría poner en jaque su distribución y capacidad productiva en las próximas décadas.
     Un estudio publicado en la revista Frontiers in Forests and Global Change y en el que participan investigadores de la Universidad de Oviedo, de la Universidad de Santiago de Compostela, del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (Universidad de Oviedo, CSIC, Principado de Asturias), de la Universidad de Granada y de la Fundación Oso Pardo ha evaluado la idoneidad del hábitat del castaño hasta el año 2100 bajo diferentes escenarios climáticos. Los resultados anticipan una tendencia a la reducción de esa idoneidad, con pérdidas más pronunciadas en las regiones mediterráneas, mientras que las zonas atlánticas presentan una mayor resiliencia.
     Pedro Álvarez, profesor del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas de la Universidad de Oviedo, subraya que el hábitat idóneo del castaño está estrechamente vinculado a regiones húmedas, con precipitaciones anuales superiores a ochocientos litros por metro cuadrado y temperaturas medias de entre diez y quince grados centígrados. Estas condiciones se encuentran en la actualidad principalmente en el norte de la Península Ibérica. “Las proyecciones climáticas de nuestro estudio indican que el hábitat idóneo para el castaño sufrirá una reducción progresiva en las próximas décadas, especialmente en las regiones mediterráneas, donde el aumento de temperaturas y la disminución de precipitaciones limitarán su capacidad de supervivencia”, apunta este investigador.
     En cambio, “las regiones atlánticas, con mayores niveles de humedad, muestran una mayor resiliencia frente al cambio climático, aunque el castaño podría verse afectado por la competencia con otras especies más adaptadas a las nuevas condiciones”, añade. Como consecuencia, se estima que el castaño experimentará un desplazamiento altitudinal de unos sesenta metros de media, migrando hacia zonas más elevadas donde las condiciones ambientales sean más favorables.

¿Cómo asegurar su supervivencia?
     El estudio, publicado en una de las revistas de más impacto en su área del conocimiento, también destaca la necesidad de estrategias de mitigación y adaptación para asegurar la supervivencia del castaño en la Península Ibérica. Entre las principales medidas recomendadas por sus autores se encuentran la selección genética de variedades más resistentes a la sequía y a temperaturas extremas, el manejo eficiente del agua en plantaciones agroforestales y la restauración de ecosistemas forestales degradados. “Estas acciones serán fundamentales para garantizar la sostenibilidad del castaño a largo plazo y preservar su papel en la biodiversidad y en la economía rural de muchas regiones ibéricas”, apunta el profesor de la Universidad de Oviedo.

Rodal de castaños sometidos a podas periódicas.

     El castaño no sólo representa una fuente de recursos madereros y alimentarios, sino que también desempeña un papel clave en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas forestales. Los autores del trabajo explican que su declive podría generar cambios en la composición de los bosques y en la disponibilidad de hábitats para diversas especies, lo que afectaría tanto a la flora como a la fauna dependiente de estos ecosistemas. Por ello, la investigación y el desarrollo de estrategias de conservación y adaptación se presentan como un reto prioritario para científicos, gestores forestales y comunidades rurales que dependen de este recurso.

     Este estudio se ha realizado en el marco del proyecto LIFE19 NAT/ES/000913 "Osos con Futuro", financiado por la Unión Europea y coordinado por la Fundación Oso Pardo. También ha recibido apoyo financiero adicional del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España.

Lo hemos leído aquí 

Estudio de referencia:
Pedro Álvarez-Álvarez y otros autores (2025). Impact of climate change over distribution and potential range of chestnut in the Iberian Peninsula. Frontiers in Forest and Global Change, 8: 1561027. DOI: 10.3389/ffgc.2025.1561027

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29 mayo 2024

El árbol de la Armada, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
El árbol de la Armada Española


De Colin Urwin
Hace casi cuatrocientos treinta años fui arrastrada a la orilla arenosa de la bahía de Ballygally en el bolsillo de un marinero que luchaba por el rey español contra el clima cruel y la reina virgen inglesa.
     El pobre marinero se había ahogado en el mar y nunca llegó a saborear mi dulce pulpa de castaña, pero no me desperdicié y yo sobreviví a ese miserable viaje desde la soleada costa de España y me encontré en Irlanda, muerta de hambre por el frío y la lluvia.
     Y allí podría haber muerto yo misma, arrugada en mi piel, pero enterraron a ese pobre marinero y a mí junto con él. Me estremecí en ese suelo frío y húmedo tan lejos de casa rezando para que el sol calentara la tierra fértil y turbia.
     En la primavera siguiente asomé la cabeza, nunca me sentí tan valiente pero fui recibida por un viento más frío que la tumba. ¡Cómo anhelaba mi tierra natal de naranjas y calor, donde los olivares son fragantes y todas las castañas dulces!
     Pero aquí no me molestaron, y en el clima irlandés mis raíces consumieron la carne, los huesos y las botas de cuero español de mi involuntario amigo marinero, poco mundano e ignorante quien pensó que me consumiría, oh, ¡cómo cambiaron las tornas!
     He visto muchas cosas en mi larga vida ¿quién no?, supongo, pero por cada pregunta respondida, se me plantearon cien más. Desde este tranquilo cementerio vi guerras y hambruna, 
la codicia y la necedad del hombre están grabadas en cada página. Quizás debería estar agradecida de que la locura del hombre me haya traído aquí pero tan lejos de mi tierra, el precio que pagué fue caro, sola me quedé, sin la esperanza de que alguna vez pudiera haber
un árbol joven que creciese de una de mis semillas. No soy un castaño de indias al que trepan los escolares irlandeses, soy un dulce castaño español alejado de mi propia especie
y, aunque de todos los árboles nativos me he apartado, el canto del pinzón y del mirlo me animaron. El petirrojo me visitó en los oscuros días de invierno y en las tardes ruidosas de la primavera. Y ¡qué alegría, cada domingo por la mañana, al escuchar a la gente cantar!.
He soportado el viento y la lluvia, mis ramas han crujido con la nieve, pero a pesar de todo, mi viejo corazón nunca dejó de crecer. Pero no importa dónde te encuentres, debes hacer lo mejor que puedas así seas un castaño dulce español o el irlandés nativo. Y ahora, por desgracia, mi tiempo ha llegado, como debe ser, y a mis semejantes confío mi viejo corazón de madera. Haz de mí algo útil, una glorieta o un asiento donde los peregrinos se tomen un momento para sentarse y descansar los pies, y dejad que los niños trepen y jueguen, mientras tú te acuerdas de mí y cuéntales toda la historia del Árbol de la Armada Española.
 
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28 mayo 2024

COLIN URWIN
El árbol de la Armada Española

A finales de mayo de 1588, ciento treinta barcos, conocidos en la historia como la Armada Española, zarparon de Coruña, en la costa norte de España. Fondearon frente al puerto francés de Calais esperando un encuentro con el ejército del duque de Parma cuando debían cruzar el canal e invadir Inglaterra. (1)
      (...) El cuerpo de un joven marinero español arrastrado apareció en una pequeña playa de arena en un lugar llamado Ballygally en el condado de Antrim. Su cuerpo fue llevado una milla tierra adentro y enterrado en el cementerio de Cairncastle.
     En sus bolsillos llevaba castañas, que siguen siendo un aperitivo favorito en todo el Mediterráneo y un regalo navideño para nosotros. Una de las castañas germinó y creció un poderoso castaño español, especie no autóctona de estas costas. El árbol permaneció en pie durante más de cuatrocientos treinta años, hasta junio de 2020, cuando literalmente se derrumbó debido a su vejez.
      Era querido por lugareños y turistas, y se le conocía cariñosamente como el Árbol de la Armada Española. Lo extrañaremos y para conmemorar su fallecimiento he escrito estas pocas líneas de verso desde el punto de vista del castaño y el árbol…

The Spanish Armada Tree

Four hundred and thirty two years ago almost to the day
I was washed up on the sandy shore of Ballygally bay
In the pocket of a sailor fighting for the Spanish king
Against the cruel weather and the English virgin queen

The poor sailor had drowned at sea and never got to taste
My sweet chestnut flesh, but I did not go to waste
I survived that wretched  journey from the sunny coast of Spain
And found myself in Ireland starved by cold and rain

And there I might have died myself, shrivelled in my skin
But they buried that poor sailor and me along with him
I shivered in that cold, wet ground so far away from home
Praying for the sun to warm the fertile, peaty loam

Next spring I poked my head up, I never felt so brave
But I was greeted by a wind that was colder than the grave
How I longed for my homeland of oranges and heat
Where the olive groves are fragrant and all the chestnuts sweet

But here I grew undisturbed, but for the Irish weather
My roots consumed the flesh and bones and boots of Spanish leather
Of my unwitting sailor friend, unworldly and unlearned
Who thought he would consume me, oh how the tables turned

I’ve seen many things in my long life, who hasn’t I suppose
But for every question answered a hundred more were posed
From this tranquil churchyard I saw wars and famine rage
The greed and foolishness of man is etched on every page

Perhaps I should be grateful it was man’s folly brought me here
But so far away from my homeland the price I paid was dear
Alone I stood without the hope that ever there might be
A sapling growing somewhere from seed passed on by me

I am not a common Conker tree that Irish school boys climb
I am a sweet Spanish Chestnut estranged from my own kind
And though from all the native trees I have stood apart
From the singing of the Chaffinch and Blackbird I took heart

The Robin through dark winter days, noisy Rooks in spring
What joy each Sunday morning to hear the people sing
I have stood against the wind and rain my boughs have creaked with snow
But still and all my ancient heart never failed to grow

For no matter where you find yourself you must do the best you can
Be you Sweet Spanish chestnut tree or native Irishman
And now, alas, my time has come, as to everything it must
To you my fellow beings my old wooden heart I trust

Make something useful out of me, a bower or a seat
Where pilgrims take a moment to sit down and rest their feet
And let the children climb and play while you remember me
And tell them all the story of the Spanish Armada Tree

El árbol de la Armada Española 

Hace casi cuatrocientos treinta años al amanecer
Fui arrastrada hasta la orilla arenosa de la bahía de Ballygally
En el bolsillo de un marinero que luchaba por el rey español
Contra el clima cruel y la reina virgen inglesa

El pobre marinero se había ahogado en el mar y nunca pudo probar
Mi carne de castaño, pero no me desperdicié 
Sobreviví a ese miserable viaje desde la soleada costa de España
Y me encontré en Irlanda hambrienta por el frío y la lluvia 

Y allí podría haber muerto yo misma, arrugada mi piel
Pero enterraron a ese pobre marinero y a mí junto con él
Temblé en ese suelo frío y húmedo tan lejos de casa
Orando para que el sol calentase la marga fértil y turbosa 

La primavera siguiente asomé la cabeza, nunca me sentí tan valiente 
Pero fui recibido* por un viento más frío que la tumba
Cómo añoré mi patria de naranjas y calor 
Donde los olivares son fragantes y todas las castañas dulces 

Pero aquí crecí tranquilamente, excepto por el clima irlandés
Mis raíces consumieron la carne y los huesos y las botas de cuero español
De mi involuntario amigo marinero, poco mundano e inculto 
Quien pensó que me comería, oh, cómo cambiaron las tornas

He visto muchas cosas en mi larga vida, quién no, supongo
Pero por cada pregunta respondida, se me plantearon cien más
Desde este tranquilo cementerio vi guerras y hambrunas
La avaricia y la insensatez del hombre están grabadas en cada página

Quizás debería estar agradecido de que fue la locura del hombre la que me trajo aquí
Pero tan lejos de mi tierra natal el precio que pagué fue alto 
Solo me quedé sin la esperanza de que alguna vez pudiera haber 
Un retoño que creciese en algún lugar a partir de una de mis semillas

No soy un castaño de Indias común al que trepan los escolares irlandeses
Soy un dulce castaño español alejado de los de mi propia especie
Y aunque de todos los árboles nativos me he apartado 
Del canto del pinzón y del mirlo me he nutrido

El petirrojo en los oscuros días de invierno, los ruidosos grajos en primavera 
Que alegría cada domingo por la mañana escuchar al pueblo cantar 
Me he enfrentado al viento y la lluvia, mis ramas han crujido con la nieve
Pero aún así mi antiguo corazón nunca dejó de latir 

Porque no importa dónde te encuentres, debes hacer lo mejor que puedas
Sea usted dulce castaño español o irlandés nativo 
Y ahora, ay!, ha llegado mi hora, como todo debo
A ustedes, mis semejantes, mi viejo corazón de madera confío 

Haz de mí algo útil, una glorieta o un asiento. 
Donde los peregrinos se tomen un momento para sentarse y descansar sus pies 
Y deja que los niños trepen y jueguen mientras tú me recuerdas
Y cuéntales toda la historia del Árbol de la Armada Española
 
Traducción de Rosa Rincón
*Cambio de género de castaña a arbolito
(1) Abajo se cita el artículo. No lo reproduzco completo porque incide, según otros historiadores, en inexactitudes, comprensivas porque se escribe desde el punto de vista inglés. En este blog ya se ha abordado este hecho en entradas de  2023  y  2018
 
 Lo hemos leído aquí
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28 febrero 2024

Castaños españoles en el Reino Unido

La avenida de las castaños españoles, castillo de Croft, Herefordshire, UK

El castillo de Croft, en Herefordshire, Welsh Marches, ha sido el hogar de la familia Croft desde la conquista normanda, allá por el siglo XI, salvo por un intervalo de poco menos de 200 años. Primero fue un castillo, luego una casa isabelina que estuvo a punto de ser totalmente destruida en la Guerra Civil -siglo XVII-, posteriormente fue restaurada, y una remodelación gótica a mediados del siglo XVIII. Se considera un ejemplo temprano del "renacimiento medieval". El interior muestra la historia de la familia Croft y su encanto es indescriptible. La iglesia adyacente de "San Miguel y todos los Ángeles" es anterior al edificio principal. El reloj es inusual ya que tiene una sola manecilla que señala la hora, lo que añade una leve confusión a un lugar donde el tiempo parece como si se hubiera detenido.

La avenida de los castaños españoles

     Podemos hacer un corto paseo al oeste del castillo para visitar la Avenida Spanish Chestnut. Aunque es uno de los varios que hay en la finca (algunos incluyen hayas y robles), es el más conmovedor, ya que está formado por castaños españoles de 450 años de antigüedad. Se dice que la avenida de líneas simples y triples se plantó a partir de castañas recuperadas de un naufragio español en la costa de Gales. Esa leyenda también nos cuenta que el plan de plantación reflejaba la formación de batalla en forma de media luna de la fatídica Armada de 1588.
      Sus troncos y ramas retorcidos realzan un lapso de tiempo inmóvil. Las contorsiones elementales han cerrado rama sobre rama, rama soldada al tronco. Las tensiones de aplastamiento y tensión quedan congeladas en su lugar. Las heridas antiguas se han cerrado sobre sí mismas. Varios veteranos salen del suelo en espiral. Otro parece haber aprisionado a un elefante con el ojo detenido en el tiempo.
     Si visita el castillo de Croft, pregunte cómo llegar a estos árboles, no le decepcionarán.
 
Lo hemos leído aquí
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05 enero 2024

Castaño de Ypres, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
El castaño de Ypres, Bélgica

Nombrado “Árbol del Año 2020”en Bélgica, el castaño de Ypres o Ieper, como se lo conoce entre los belgas de habla flamenca, es el único árbol superviviente de una avenida de castaños plantada hacia 1860 cuando las fortificaciones medievales de la ciudad se convirtieron en un parque público.
     Durante la 1ª Guerra Mundial, se quedó en tan sólo un tronco, pero las raíces del árbol eran lo suficientemente profundas y fuertes como para volver a renovar el árbol en cuatro troncos separados, como la propia ciudad que fue reconstruida en los años posteriores a la Gran Guerra. Llegó a flanquear la puerta de Menin, a través de la cual los soldados británicos habían marchado en su camino hacia el frente cercano.
      Durante la ocupación alemana de Bélgica en la Segunda Guerra Mundial, sobrevivió a la búsqueda de leña. En esa época la gente de la ciudad cortó muchos árboles porque hacía frío y necesitaban leña para quemar en las estufas. Debido a que el árbol está en una pendiente no se taló porque los troncos amenazaban con caer sobre las casas.
     Ahora el árbol mide 20 metros de altura con una copa de 30 metros de ancho. El tronco tiene una circunferencia de 9,2 metros. Es uno de los dos únicos árboles de Ypres que han sobrevivido a las dos guerras mundiales. El segundo es un avellano de tres tallos junto a las murallas de la ciudad. Tras esa nominación representaró a su país como candidato a “Árbol Europeo de 2021”


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12 junio 2023

Un castaño de la Armada

PEDRO LUIS CHINCHILLA
The Armada tree


El castaño centenario que crecía desde el siglo XVI en el cementerio de la iglesia de St. Patrick’s, brotó de la castaña que un náufrago de la Armada Invencible guardaba en su bolsillo.

Así, al menos, dice la tradición local que ha mantenido este suceso en su memoria colectiva desde siglos atrás.
     El 28 de octubre de 1588 La Girona, galeaza de la Gran Armada naufragó en Lacada Point (Irlanda del Norte) provocando la muerte a al menos 1.100 marinos, soldados y nobles.
     Debió de pertenecer a este naufragio el pobre desdichado cuyo cadáver fue a dar en la playa de Ballygaly y que sería enterrado en el cementerio de la pequeña iglesia de St. Patrick’s.
     Las castañas que llevaría en su bolsillo (muy posiblemente como remedio el escorbuto que amenazaba a las tripulaciones marítimas del siglo XVI) hicieron el resto y hoy un precioso castaño crece solitario entre las tumbas del cementerio.
     Este árbol, proclamado uno de los 6 árboles antiguos más significativos del Norte de Irlanda en 2017 por el North Ireland Woodland Trust, puede ser visitado hoy en día. El lugar donde podéis visitarlo ha sido introducido en nuestro mapa interactivo del legado de la Armada Invencible en Irlanda.
     Los estudios realizados al árbol datan su nacimiento en el siglo XVI lo que refuerza la credibilidad de la tradición local aunque, como todo este tipo de historias, puede no ser más que eso…leyenda.
     Lamentablemente, tenemos que actualizar este artículo ya que «The Armada Tree» se venció por su propio peso el 29 de junio de 2020. La madera del mismo fue recogida por el artesano Gerard Gray con el propósito de realizar una obra que recuerde la historia de este monumento natural.
El castaño caído por su propio peso.
La madera del «Árbol de la Armada» Previous Story
 
Pedro Luis Chinchilla, creador de armadainvencible.org es profesional del marketing, divulgador histórico e investigador independiente de la Armada de 1588. Es colaborador habitual de la Spanish Armada Ireland y La Girona Gold de Irlanda del Norte y ha realizado intervenciones, podcast, conferencias y artículos para numerosos medios hablados y escritos divulgando la historia de la Armada Invencible (Muy Historia, EsRadio, Cope, ABC, etc.) Fue nombrado en 2019 "Colaborador distinguido" de la Asociación de amigos del Museo de Anclas Philippe Cousteau y en 2023 ha publicado su ensayo «Los prisioneros de la Armada Invencible» editado por Ediciones B de Penguin Random House.
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21 febrero 2022

Entre la magia y la leyenda, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
El castaño de Aníbal

Entre los años 218 y 210 A.C. el general cartaginense Aníbal Barca estaba atacando el imperio romano en la propia península italiana, tras cruzar los Pirineos y los Alpes con su ejército y sus elefantes. Según la leyenda, entre batalla y batalla, pasó por la Garfagnana (un área histórico-geográfica de la provincia de Lucca, en la Toscana, entre los Alpes Apuanos y la principal cadena de los Apeninos, en la Toscana) y ató un elefante enfermo a un castaño, que desde entonces es conocido como el “Castaño del elefante” y también como el “Castaño de Anibal”. 
      Naturalmente la leyenda es falsa, y nadie sabe cómo nació, pero parece destinada a permanecer viva mientras viva el árbol, y seguramente también hasta mucho después. Ni el árbol estaba allí hace 2230 años, ni tendría posibilidad de retener a un elefante, pero la leyenda acerca a numerosos visitantes al árbol (y al restaurante que está enfrente) en la placita del Eva, en Renato di Barga, en la citada provincia de Lucca. El árbol es majestuoso y vigoroso; en el lado que da a la carretera hay una fisura evidente. La copa está compuesta por ramas jóvenes que emergen del tronco a unos 2 m por encima de la base y de las ramas viejas todavía cubiertas por una vegetación exuberante. Ciertamente no es una gran belleza aunque las dimensiones sean respetables, con más de siete metros de perímetro. Respecto a su edad tampoco hay unanimidad, se opina entre los 520 años y los 700, llegando alguno a decir hasta los 800, pero siempre lejos de hablar de “milenarios” que suelen opinarse en nuestro país. 

La 1ª foto es de Verónica Marchi para “Il Giornale di Barga e della Valle del Serchio” y las otras dos de Saro Sciuto.

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29 junio 2020

El castaño de Istán necesita ayuda

PLATAFORMA SIERRA BERMEJA PARQUE NACIONAL
El castaño de Istán necesita ayuda
      El pasado 31 de octubre de 2017, la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía aprobaba la propuesta del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida LV-CA para que el Castaño Santo de Istán fuese declarado Monumento Natural de Andalucía. Esta declaración de urgencia tenía su especial importancia dado que el más longevo árbol del traspais montañoso de la Costa del Sol requería una intervención diligente para su saneamiento, vallado perimetral y el tratamiento de su afección por la avispilla del castaño, ante el grave estado en que se encontraba. Catorce meses después de este acuerdo político andaluz, la situación de desprotección del castaño sigue igual y sus afecciones han empeorado aún más.
      Si bien el árbol está afectado por la avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus), la pérdida de tierra en su entorno durante décadas con la consiguiente exposición al aire de sus raices, la falta de un mantenimiento necesario acorde a su edad (algunas fuentes lo datan en 800 años de antigüedad) y las afecciones por las numerosas visitas que recibe que no dudan en subir a las ramas para sacar la fotografía que estiman de rigor, han tenido como consecuencia su decadente situación actual.
      Distintos colectivos sociales llevan un tiempo alertando sobre el mal estado del Castaño Santo. Existe en la Plataforma Change.org una iniciativa lanzada en agosto de 2017 que exige a la administración medidas de protección para este patrimonio natural, una campaña que lleva recogidas más de 11.000 firmas. Por otra parte, el grupo de Patrimonio Etnológico y Natural de la asociación vecinal Istán Ahora ha realizado en diciembre de 2018 una actividad de senderismo para llamar la atención sobre la pasividad de la administración andaluza en relación a los acuerdos aprobados por sus diputados en octubre de 2017.
      Desde la Plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional nos sumamos a estas llamadas de atención a la administración andaluza, para que realice las medidas aprobadas por el Parlamento andaluz para la conservación de este popular árbol, tan arraigado en la cultura inmaterial costasoleña, por ser un importante testigo de nuestra Historia, porque moralmente es nuestra obligación conservarlo para las generaciones futuras y porque así fue aprobado por los representantes políticos en la pasada legislatura.
El Castaño Santo, la alquería de Arboto y Sierra Bermeja
      Este monumental ejemplar de castaño (Castanea sativa), cuyo tronco mide 14 metros de circunferencia y tiene una copa de más de 27 metros de diámetro, está situado en término municipal de Istán, en la vertiente este de la sierra de las Apretaderas, a 700 msnm. Crece sobre suelos de gnesises granitoides y micaesquistos de la cuenca del arroyo Hoyo del Bote, pero está integrado en las peridotitas del macizo ultramáfico de Sierra Bermeja, que lo enmarcan paisajísticamente. Su larga historia está asociada a la de la alquería de Arboto, uno de los poblados andalusíes situados más al norte de la Tierra de Marbella.
     La fundación de Arboto está relacionada con los banū buth, la gran división de los beréberes donde se incluían los nafza (Martínez Enamorado, 2009), de donde devienen tanto el topónimo Arboto como el hidrónimo Hoyo del Bote.
      Aunque existe muy poca información al respecto de esta alquería en época andalusí, las fuentes documentales de finales del siglo XV (Urbaneja Ortiz, 2013) refieren algunos datos que apuntan a una población que debió autoabastecerse con la agricultura (15 fanegas de huertas y el resto de secano), en tierras de labor diseminadas por los alrededores de la alquería, junto a la explotación del bosque de alcornoques, quejigos y castaños, y la práctica de la ganadería de cabras y vacas. De su producción de secano destaca el cultivo de cebada, cereal con el que probablemente elaboraban el pan, además de los viñedos. También elaboraban miel y cera para cubrir las necesidades del autoconsumo.


      Capitulación de las alquerías de Marbella, en 1482: 


«Don Fernando por la gracia de Dios rey de Castilla, de León, de Aragón, de Seçilia, de Toledo, de Valençia, de Galizia, de Mallorca, de Sevilla, de Çerdeña, de Córdova, de Córçega, de Murçia, de Jahén, de los Algarves, de Algezira, de Gibraltar. Conde de Barçelona; señor de Vizcaya e de Molina; duque de Atenas e de Neopatria, conde de Rusellón e de Çardania; marqués de Oristán e de Goçiano, señor de Ronda e de Marbela e de todas sus villas e serranías. Las cosas que con vos las aljamas, alcaides, alguaciles, viejos e buenos ombres de las villas de Montemayor e Cortix e Alfarican, e Cariad y Foxay, e Ysten e Daydín e Almachar e Arboto e Beniabes e Tramourix, tierra de la mi çibdad de Marbela, yo mando asentar a vuestra suplicaçión çiertos capítulos fechos en esta guisa:…» (Urbaneja Ortiz, 2011)

     La alquería de Arboto empezó a deshabitarse por el descontento generado ante las presiones que la Corona ejerció sobre los mudéjares, a finales del siglo XV y principios del siglo XVI. El censo de población en 1497 cita en Arboto a 25 vecinos, lo que permite estimar su población en unos 125 habitantes. La alquería fue despoblada entre 1501 y 1506, tras las revueltas mudéjares de Sierra Bermeja (Urbaneja Ortiz, 2013).
     El cronista Mármol Carvajal describe a finales del siglo XVI lo intrincado de este lugar andalusí del macizo de Sierra Bermeja y el episodio de la rebelión mudejar:

Luego que don Antonio de Luna partió de la ciudad de Ronda, como dijimos en el capítulo ni del noveno libro, los soldados que quedaron desmandados en compañía de la gente de la ciudad comenzaron a salir por la tierra a robar las alcarías y lugares; y los moros, por huir estos daños, indignados y persuadidos de los que iban huyendo de la Alpujarra, hallándose libres de todo embarazo, comenzaron a hacer la guerra descubierta. Recogieron las mujeres y hijos y los bastimentos que les habían quedado; y subiéndose a lo más áspero de la Sierra Bermeja, se fortificaron en el fuerte de Arbote cerca de Istán, tomando la mar a las espaldas para recebir el socorro que les viniese de Berbería

 

Croquis de Marbella. Indice de las relaciones geográficas enviadas a Tomás López para el Diccionario geográfico de España (1780)
     Parte de la leyenda asociada al Castaño Santo relaciona el sobrenombre de este árbol con un posible episodio histórico por el que «á su sombra se dijo una misa de campaña cuando fueron expulsados los moros de Sierra del Real» (Vázquez García, 1904), si bien el topónimo Sierra del Real sería posterior a este hecho histórico de la expulsión pues, de nuevo Mármol Carvajal en el siglo XVI, cita la montaña a finales de la Edad Media como la Sierra de Arboto, inicio por el este del macizo de Sierra Bermeja.

Este río [río Verde] baxa por unos valles muy hondos, y sale á las guertas de Ístan; y dexando el lugar á la mano izquierda, y la sierra de Arbóto, principio de Sierra bermeja, á la derecha, se mete en la mar, una legua á poniente de Marvella

 
Fuentes documentales:
Mármol Carvajal, L. Historia del rebelion y castigo de los Moriscos del reyno de Granada. (Imprenta de Sancha, segunda edición, 1797)
López, Tomás. Diccionario geográfico de España (1780). Biblioteca Nacional de España, MSS.Micro/14496

Referencias bibliográficas:
Martínez Enamorado, V. Cuando Marbella era una tierra de alquerías (2009). Ayto. de Marbella, Real Academia de San Telmo, Cajamar. 389 pp
Urbaneja Ortiz, C. «Marbelíes. Los últimos musulmanes de Marbela«. Revista Cilniana 24/25 (2011-2013), pp.31-46
Urbaneja Ortiz, C. Mudéjares y moriscos en Istán (2013). CEDMA, 291 pp

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22 mayo 2020

El castañeiro de Bembibre, del narrador de historias

TOMÁS PITA CASAL
El castiñeiro de Bembibre

Foto tomada alrededor de 1910. Médicos de As Frieiras (Gudiña-A Mezquita) y Viana do Bolo posan en la foto a la sombra del majestuoso árbol
Foto de 1936
(...) Este era el “castiñeiro de Bembibre”, que fue famoso por sus dimensiones. Según notas de la época se necesitaban once hombres para poder abrazarlo, por lo que se estimó que tendría unos 20 m de circunferencia; pero según el texto que acompaña a la segunda foto, el tronco, perfectamente sano medía 13 metros de perímetro. Estaba en el balneario de Bembibre, en el Ayuntamiento de Viana do Bolo, en la provincia de Ourense y tuvo la misma suerte que los castaños centenarios famosos por sus grandes dimensiones. En la Guerra Civil fue abatido y con él desapareció sabe Dios cuánta historia del balneario o del propio lugar, narrada mil y una veces bajo la sombra acogedora del viejo castaño. Según referencias de D. Antón Fraguas, fue cortado porque desde una de sus ramas D. Ramón Otero Pedrayo pronunció un discurso en favor del Estatuto Gallego en 1936. Fuese ese el motivo o no, hay que hacer notar que a principios del siglo XX, en Galicia desaparecieron muchísimos soutos (plantaciones de castaño) por efecto de la tinta (Phytophthora cinnamomi). En la actualidad no se puede (no se debe) plantar castaño (excepto el híbrido resistente) por debajo de los 800 m. de altitud.
Foto de 1908, publicada en la Rep. Argentina
Coordenadas: 42.14396, -7.141649  --   N42º 8.638 W7º 8.499  --  42° 8' 38.26" N, 7° 8' 29.94" W
Altitud: 779,45 m

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10 junio 2018

LEYENDA DEL CASTAÑO DE LA ARMADA INVENCIBLE
Carncastle, Irlanda del Norte 
Información de: La Armada Invencible 

El Árbol de la Armada Invencible
The “Armada tree”, el castaño en el cementerio de la iglesia de St. Patrick’s

 

     El 28 de octubre de 1588 La Girona, galeaza de la Gran Armada, naufragó en Lacada Point (Irlanda del Norte) provocando la muerte de al menos 1.100 marinos, soldados y nobles.
     Debió de pertenecer a este naufragio el pobre desdichado cuyo cadáver fue a dar a la playa de Ballygaly y que sería enterrado en el cementerio de la pequeña iglesia de St. Patrick’s.
     Las castañas que llevaría en su bolsillo (muy posiblemente como remedio al escorbuto que amenazaba a las tripulaciones marítimas del siglo XVI) hicieron el resto y hoy un precioso castaño crece solitario entre las tumbas del cementerio.
     Este árbol, proclamado como uno de los 6 árboles antiguos más significativos del Norte de Irlanda en 2017 por el North Ireland Woodland Trust, puede ser visitado hoy en día. El lugar donde podéis visitarlo ha sido introducido en nuestro mapa interactivo del legado de la Armada Invencible en Irlanda.
     Los estudios realizados al árbol datan su nacimiento en el siglo XVI lo que refuerza la credibilidad de la tradición local aunque, como todo este tipo de historias, puede no ser más que eso…leyenda.

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Árbol caído:  fotografía de Mal McCann, en The Irish News, el 9/9/2020
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28 marzo 2017

CASTAÑAR DEL TIEMBLO, Ávila
Plataforma “Salvemos el Castañar de El Tiemblo"
De... A21.es

La mañana del 19 de marzo ha quedado constituida en El Tiemblo la Plataforma “Salvemos el Castañar de El Tiemblo”. Tras una exposición de los motivos que han llevado a esta convocatoria, se ha pasado a las exposición de las propuestas y a un intercambio de opiniones entre los más de 100 asistentes.
     Motivados por la masificación que sufre desde hace años el Castañar de El Tiemblo y el deterioro que ello implica, un grupo de ciudadanos decidió impulsar una plataforma para urgir a las instituciones implicadas en la aplicación de una serie de medidas urgentes para conseguir la protección del Castañar, que supongan un primer paso hacia un modelo distinto de la administración de los recursos naturales. Un modelo, que partiendo del punto de partida, irrenunciable de la supervivencia y conservación del bosque para las generaciones futuras, sea capaz además de hacer del mismo un motor de desarrollo local.
Algunas de las propuestas que se han acordado han sido:
– Establecer un número máximo de visitas por día.
– Realización de las visitas en grupos, con horarios establecidos, siempre con un guía acompañante.
– Implantar sistema de cita previa, reservando un porcentaje para las visitas del día, pases para el sector hostelero y de rutas turísticas de la zona y pases para los naturales y residentes en El Tiemblo.
– Reservar un día laborable para la visita de colegios, asociaciones, etc. , siempre respetando las mismas condiciones establecidas para las visitas generales en cuanto a número máximo de visitantes y acompañamiento de guía.
– Mejora de los senderos establecidos, señalizando las distintas especies de flora que se encuentran dentro de las sendas con carteles explicativos de otras especies (robles, alisos, ulagas, peonías, etc) y acotarlas físicamente en los casos en los que se considere necesario (pradera de narcisos).
– Posibilidad de crear un centro de información para la acogida de los visitantes dentro del pueblo, donde se recojan los pases, se pueda conseguir toda la oferta de alojamientos y restaurantes, y que tenga capacidad para orientar y en su caso redirigir a los visitantes que no hayan podido acceder, ofreciendo rutas alternativas.
– Elaborar las rutas alternativas antes mencionadas, que amplíen la oferta para aprovechar el flujo de visitantes y darle continuidad a lo largo del año
-Visitas adaptadas a la función educativa en el caso de colegios
– Rutas alternativas aprovechando el patrimonio histórico, natural y etnológico de la zona ( Pozo de la Nieve, Barrancas, Toros de Guisando, Monasterio de los Jerónimos, Puentes medievales, Hornos de las Tinajas, Ruta Jaras en flor (abril/mayo), bodegas, queserías, etc.). Estos itinerarios pueden servir para atraer y mantener la atención de diferentes tipologías de visitantes, multiplicando las posibilidades de desarrollo que un turismo responsable puede ofrecer.
     La plataforma, un vez constituida, pretende continuar con las acciones necesarias hasta conseguir , un Plan de Uso público, que adopte las medidas urgentes que garanticen la conservación de El Castañar de El Tiemblo, que haga que las autoridades orienten su esfuerzo a una gestión distinta y sostenible de los recursos naturales.

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