sábado, 16 de marzo de 2019

VÍCTOR S. VÉLEZ
Catedrales de madera, raíces de León
En LaNuevaCrónica.com
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     La provincia de León cuenta con 46 árboles catalogados como «monumentales», algunos con más de 1.000 años, según la plataforma internacional ‘Monumental Trees’. Repartidos por todo el territorio, su elección se encuentra motivada por su elevada edad, su destacable altura y grosor o ciertos elementos de singularidad que los hacen únicos.
      El Bierzo, especialmente en la zona de los Ancares, y la Montaña oriental son las comarcas que presentan un mayor número de árboles monumentales. La mayoría de estos ejemplares cuentan con apodos y sobrenombres de larga tradición y son reconocidos y apreciados por los vecinos de los entornos en los que echaron sus raíces. Algunos incluso sirven como reclamo turístico y lograr atraer un buen número de visitantes a los bosques en los que habitan.

     Aunque la mayor parte de estas 46 joyas arquitectónicas de la naturaleza leonesa son grandes robles, también se puede encontrar en la lista algún que otro castaño, olmo, nogal, alcornoque, haya o tejo. Otros son incluso más inusuales como el cedro del Himalaya del patio de El Albéitar, único árbol de la capital leonesa en este catálogo.

‘El Cantín’ y otros milenarios

     Uno de los más espectaculares de la provincia y el más ancho, con un grosor de casi 13 metros de circunferencia, es ‘En Cantín’ de Villasumil. Ubicado en el corazón de la reserva de la biosfera de los Ancares leoneses, se trata de una catedral milenaria de espectaculares raíces y corteza que ostenta el honor de ser el castaño más viejo de España.
      En cuanto a la altura el mayor gigante que tiene León, según ‘Monumental Trees’, es un álamo negro que se encuentra en Fabero a orillas del arroyo Coucilleros. Un roble en Oseja de Sajambre, el castaño de Morla de la Valdería en el municipio de Castrocontrigo o la encina carrasca conocida como ‘Xardón de Peruchín’ junto a la cementerio del pueblo berciano de Otero, son otros de los techos vegetales de la provincia.
      Sin embargo aunque su sombra sea más alargada, ninguno puede competir con el habitante más anciano de la provincia: el tejo milenario de San Cristóbal de la Valdueza. También conocido como ‘El Teixo’, los expertos lo catalogan como el segundo tejo con mayor edad de Europa, con al menos 1.200 años sobre sus raíces. Sobre la quinta de los mil años también estarían ‘El Cantín’ de Villasumil de Ancares’, ‘El Mayoral’ de Almanza o el ‘Roblón de la Loma Cueto Rey’ ubicado en el paraje de Las Hormas en Riaño.
      Todos ellos únicos y singulares, se encuentran escondidos en los bosques del territorio leonés como silenciosos testigos del paso de los siglos. El ‘Humeiro da Coutiña Grande’, ‘La Potrona’, el nogal del ‘Tío Eusebio’, el ‘Roble Jatero’, el tejo ‘de Borbonejo’, la secuoya ‘de Villa Clara’ o el ‘Zufreiro del Frade’, son solo algunos de los nombres de estos monumentos naturales que esconden increíbles historias en lo más profundo de sus centenarias raíces. 

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martes, 12 de marzo de 2019

JOSÉ GRASSIA
Ramificación de las palmeras

Phoenix dactylifera. Huerto del Cura. 
     Las palmeras pueden ser unicaules o multicaules según tengan uno o varios estípites. En el primer caso presentan un tronco solitario, más o menos grueso, que puede ser liso, anillado, con restos foliares, fibras o espinas y que crece hasta una altura característica para la especie.
     En cambio, en el caso de las multicaules, desde un mismo sistema radicular prosperan distintas yemas de crecimiento dando origen a un estípite cada una.
     La característica que comparten las unicaules y multicaules es que cada estípite tiene en el ápice una única yema de crecimiento que da origen a las hojas que forman la corona o copa.
     Por regla general, si dicha yema apical se daña, la palma muere al no poder seguir emitiendo las hojas que son las encargadas de realizar la fotosíntesis, el intercambio gaseoso, etc etc .
     No obstante lo antedicho, se presentan casos donde, ante el daño de la yema apical, la palma reacciona, en un desesperado intento de sobrevivir, activando otra célula que procura reemplazar a la dañada para que la palma continúe viviendo.
     En determinados casos de accidentes apicales, se activa una nueva yema de crecimiento, aun cuando la dañada siga viva. En este caso nos encontramos con una palma con dos puntos de crecimiento desde donde se desarrollaran dos coronas de hojas completas que florecerán y fructificaran a su debido tiempo.
     Si bien no esta totalmente claro el motivo, es evidente que algunas especies tienen mayor tendencia a ramificar que otras. Así también algunos individuos son particularmente propensos a activar nuevas yemas de crecimiento ya que podemos hallar palmeras con varias ramificaciones.
     Es posible que esta sea una estrategia de supervivencia de algunas especies sometidas a fenómenos meteorológicos propios de su hábitat como lo son los vientos intensos, rayos, incendios forestales durante la estación seca y/o animales depredadores que coman su cogollo. Por ejemplo, el oso negro (Ursus americanus) se alimenta de los "corazones" (los brotes terminales, palmitos) de Sabal y Serenoa, dañando o matando a las palmas (Roof 1997).
     Afortunadamente muchas especies de palmeras tienen una gran resistencia al fuego y tremenda capacidad de recuperación posterior a los incendios. Especies como Chamaerops humilis, Copernicia alba, Whasingtonia spp. y Butia spp. son capaces de soportar los incendios forestales y sobrevivir renovando su corona de hojas en las estaciones posteriores. A pesar de ello, muchos ejemplares no lo soportan y mueren.
     Es así como es frecuente ver palmas ramificadas de los géneros Sabal y Colpothrinax de las áreas de huracanes del Caribe o de Copernicia y Butia de las extensas llanuras de pastizales en Sudamérica expuestas a los incendios estivales.
     También se da el caso de especies que suelen ramificar, ya sea desde la base como en la parte aérea del tronco, en forma espontánea, sin daño mediante.Tal es el caso de Phoenix dactylifera y Dypsis lutescens, entre otras.
     Aquí es necesario dejar en claro que no debemos confundir las palmas ramificadas espontáneamente o por accidente apical, con aquellas que su crecimiento es naturalmente ramificado en forma dicotómica, es decir, que no solo se bifurcan sino que lo hacen una y otra vez, lo cual es algo totalmente inusual, no solo en la familia de las palmáceas sino entre todas las plantas superiores. Tal es el caso del género Hyphaene que crece en pleno desierto.

Hyphaene tebaica. Especie ramificada naturalmente

Causas de daños en las palmeras
Trithrinax campestris alcanzada por un rayo
Chamaerops humilis dañadas por incendio forestal
Las mismas palmas rebrotadas
Butia yatay después de incendio
La misma vegetacion al año siguiente
Butia yatay que no sobrevivio al incendio
Mauritia flexuosa durante incendio en Brasil
Unos pocos días después

Washingtonia robusta San Diego California
La misma palmera un tiempo después

Palmeras ramificadas

Butia yatay, Corrientes Argentina
Copernicia alba, Chaco Argentina
Colpothrinax wrigthii, Cuba
Euterpe edulis, Brasil
Butia capitata, Rocha Uruguay

Jubaea chilensis, Chile
Livistona chinensis, Tenerife, I. Canarias
Phoenix dactylifera, ramificación aérea. Valencia, España
Phoenix dactylifera ramificación basal. Valencia. España
Phoenix roebelleni. México
Syagrus romanzoffiana. Chaco. Argentina
Roystonea regia, Cuba
Sabal dominguesii
Archontophoenix alexandrae, Ciudad de Resistencia. Chaco.

Washingtonia robusta
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sábado, 9 de marzo de 2019

GEORGES BRASSENS (Francia, 1921-1981)
Auprès de mon arbre 


J'ai plaqué mon chêne                                                          Dejé abandonada mi encina
Comme un saligaud,                                                            como un canalla,
Mon copain le chêne,                                                           mi amiga la encina,
Mon alter ego,                                                                      mi otro yo,
On était du même bois                                                         Estábamos hechos de la misma madera
Un peu rustique, un peu brut,                                               un poco rústico, un poco bruto
Dont on fait n'importe quoi                                                  con lo que hacer cualquier cosa
Sauf, naturell'ment, les flûtes...                                            salvo, naturalmente, las flautas...
J'ai maint'nant des frênes,                                                    Ahora tengo fresnos,
Des arbres de Judée,                                                            árboles de Judea,
Tous de bonne graine,                                                          todos de buena simiente,
De haute futaie...                                                                  de buena solera...
Mais, toi, tu manque' à l'appel,                                            pero tú, tú faltas a mi llamada,
Ma vieill' branche de campagne,                                         la vieja rama de campaña,
Mon seul arbre de Noël,                                                      mi único árbol de Navidad,
Mon mât de cocagne!                                                          mi cucaña!

Auprès de mon arbre,                                                          Cerca de mi árbol,
Je vivais heureux,                                                                yo vivía feliz,
J'aurais jamais dû m'éloigner de mon arbre...                     nunca debí alejarme de mi árbol...
(Bis)

Je suis un pauv' type,                                                          Soy un pobre tipo,
J'aurai plus de joie,                                                             nunca más seré feliz,
J'ai jeté ma pipe,                                                                 he tirado mi pipa,
Ma vieill' pipe en bois,                                                       mi vieja pipa de madera,
Qui' avait fumé sans s' fâcher,                                            que había fumado sin molestarme,
Sans jamais m' brûler la lippe,                                            sin quemarme jamás los labios,
L' tabac d' la vache enragée                                                tabaco de "vaca rabiosa"
Dans sa bonn' vieill' têt' de pipe...                                       en su buena y vieja cazoleta...
J'ai des pip's d'écume                                                          Tengo pipas de espuma
Orné's de fleurons,                                                              adormadas de florones,
De ces pip's qu'on fume                                                      de esas pipas que se fuman
En levant le front,                                                               levantando la frente,
Mais j' retrouv'rai plus, ma foi,                                          jamás volveré a encontrar, lo creo,      
Dans mon cœur ni sur ma lippe,                                        ni en mi corazón ni en mis labios,
Le goût d' ma vieill' pip' en bois,                                       el gusto de mi vieja pipa de madera,
Sacré nom d'un' pipe!                                                        ¡bendita pipa!

Auprès de mon arbre,
Je vivais heureux,
J'aurais jamais dû m'éloigner de mon arbre...
(Bis)
Le surnom d'infâme                                                           El sobrenombre de infame
Me va comme un gant:                                                      me va como un guante:    
D'avecque ma femme                                                        del lado de mi mujer
J'ai foutu le camp,                                                              lo arruiné,                                         
Parc' que, depuis tant d'anné's,                                           porque, después de tantos años,
C'était pas un' sinécure                                                      no era fácil
De lui voir tout l' temps le nez                                           de verle siempre la nariz
Au milieu de la figure...                                                     en medio de la cara...
Je bats la campagne                                                           Hago batidas
Pour dénicher la                                                                 para encontrar la
Nouvelle compagne                                                           nueva compañera
Valant celle-là,                                                                   conformándose con esa
Qui, bien sûr, laissait beaucoup                                         que, seguro, dejaba muchas
Trop de pierr's dans les lentilles,                                       demasiadas piedras en las lentejas,
Mais se pendait à mon cou                                                pero se colgaba de mi cuello
Quand j' perdais mes billes !                                             cuando todo iba mal!

Auprès de mon arbre,
Je vivais heureux,
J'aurais jamais dû m'éloigner de mon arbre...
(Bis)
J'avais un' mansarde                                                          Tenía una buhardilla
Pour tout logement,                                                           como único alojamiento
Avec des lézardes                                                              con grietas
Sur le firmament,                                                               en el techo,
Je l' savais par cœur depuis                                               me lo sabía de memoria
Et, pour un baiser la course,                                              y, a cambio de un beso,
J'emmenais mes bell's de nuit                                           me llevaba a mis conquistas
Faire un tour sur la grande Ourse...                                   a dar un paseo por la Osa Mayor...
J'habit' plus d' mansarde,                                                  Ya no vivo en una buhardilla,
Il peut désormais                                                               ahora ya puede
Tomber des hall'bardes,                                                    llover a cántaros,
Je m'en bats l'œil mais,                                                     me trae sin cuidado,
Mais si quelqu'un monte aux cieux                                  pero si alguien sube a los cielos,
Moins que moi, j'y pai’ des prunes:                                  sin contarme a mi, yo pago la cuenta:
Y' a cent sept ans, qui dit mieux,                                      hace siglos, por decir algo,
Qu' j'ai pas vu la lune !                                                     que no me como una rosca!
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miércoles, 6 de marzo de 2019

MONICA EVANS, Nueva Zelanda
Cuatro lecciones sobre restauración comunitaria de un experto en manglares
DLandscapes News, del Global Landscapes Forum.

     Salomão Bandeira es un botánico marino de la Universidad Eduardo Mondlane en Maputo, Mozambique, con experiencia en ecosistemas de manglares y plantas marinas. Como profesional en el área, Bandeira ve más allá de la ecología, hacia temas más amplios como la participación comunitaria en las actividades de restauración. Es miembro de la  West Indian Ocean Mangrove Network y también ha sido parte del equipo que formuló el plan de acción para la gestión de manglares en el país.
      Bandeira, conversó con Landscape News y compartió cuatro acciones claves en las acciones de reforestación que funcionan para los bosques y las comunidades, en el marco del próximo Global Landscapes Forum (GLF) de Nairobi.
Estas son sus recomendaciones:
Escuche a la gente local
      “Siempre existe esta idea de que “la restauración es sólo plantar”, pero yo creo que en realidad es una combinación de cosas. En primer lugar, se necesita entender las causas que originaron la degradación y luego evaluar la necesidad de restaurar.
      Aquí en Mozambique, y me parece que en muchas otras partes de África, los manglares son una parte importante de nuestro modo de vida. El sesenta por ciento de los habitantes del país vive en la costa y muchos de ellos usan productos del bosque de manglar todos los días.
Pero Mozambique es un país muy proclive a los ciclones y a las inundaciones, por eso las personas están entendiendo que los manglares son un componente clave para la mitigación de esos desastres. Donde trabajamos, en el estuario de Limpopo, hubo un gran problema: inundaciones enormes.  El río, que tiene usualmente 100 metros de lado a lado, se ensanchó a más de 10 kilómetros y alrededor del 60 por ciento de sus bosques de manglar fueron barridos. Esa fue una conmoción muy fuerte y las comunidades solicitaron ayuda para la reforestación en el lugar, la que ha sido exitosa hasta el momento.
      Creo que se debe contar con miembros de la comunidad que quieran que la restauración  se haga. La restauración no puede depender sólo de estudiosos o académicos universitarios, u otras personas que vienen y van”.


Trabaje con la naturaleza 

     “He criticado la manera en que las personas hacen viveros de manglar aquí. Frecuentemente, los construyen sobre tierra seca y después tratan de instalar todas esas cosas para regar los plantones, que necesitan agua diariamente.
      Pero si se colocan los viveros en algún lugar donde la marea pueda alcanzarlos, no se necesita regarlos en lo absoluto. Desafortunadamente, existen muy pocos proyectos en la región donde esto se hace. Y es una de las cosas que yo siempre enseño a la gente, cada vez que voy al campo”.


Involucre a las mujeres 

     “En muchas sociedades africanas, numerosas actividades de subsistencia son realizadas por las mujeres. Pero, a veces ellas no participan en el trabajo de restauración desde el inicio. Sé que ha habido casos en los que los hombres se reúnen primero y luego incorporan a las mujeres.
      Creo que si se quiere hacer restauración y lograr involucrar a la comunidad de la mejor forma posible, no se puede depender sólo de los ecologistas. Se necesita incluir algunos de estos investigadores sociales o antropólogos, que puedan comunicar muy bien y ayudar a crear confianza para que las mujeres participen.
También existen algunas prácticas tradicionales que las mujeres usan y que son realmente útiles para la reforestación. En un proyecto realizado aquí en Maputo, las mujeres dijeron que sólo recolectaban cangrejos durante la marea muerta. En la marea viva, ellas van a pescar. Entonces, se puede usar eso para incluir temas de sostenibilidad en términos de dejar que las poblaciones se recuperen y no recolectar lo mismo todos los días. Me parece que las mujeres ya están en la labor de restauración, pero hay un gran potencial para tener más éxito si las involucramos aún más”.


Reunión y sinergias
          “Los foros de los actores involucrados en el tema son una vía muy útil para que las comunidades y los políticos se conecten y manejen la restauración juntos. Nosotros no hacemos mucho de esto en África todavía, pero pienso que podríamos explorar algunas maneras para hacerlo más sostenidamente.
          Por ejemplo, aquí en Mozambique tenemos un departamento de desastres que se convierte en un ministerio gigante por un tiempo muy corto, durante la estación de lluvias y cuando hay mucha inundación. Ellos hacen planes de rescate de personas en la zona.
          Sin embargo, quizás  no son conscientes del rol que desempeñan los manglares en la protección de la zona costera. Y si lo fueran, tal vez podríamos hacer un cofinanciamiento con ellos para la reforestación. Claro, que no es fácil estar en un foro  todos juntos, pero todos tenemos interés en el manejo de manglares y el camino a seguir”.


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    domingo, 3 de marzo de 2019

    ALFREDO PIETRI, Venezuela (1871-1951)
    MIGUEL ÁNGEL GRANADO, Venezuela (1872-1948)
    HIMNO AL ÁRBOL

    Coro
    Al árbol debemos solícito amor
    jamás olvidemos que es obra de Dios. (Bis)

    I
    El Árbol da sombra, como el cielo fe
    con flores alfombras su sólido pie
    sus ramas frondosas aquí extenderá
    y frutos y rosas a todos dará

    II
    Él es tan fecundo rico sin igual
    que sin el mundo sería un erial
    no tendría palacios el hombre ni hogar
    ni aves los espacios ni velas el mar

    III
    Ni santuario digno para la oración
    ni el augusto signo de la redención
    no existirían flores ni incendio ni unción
    ni suaves olores que ofrendar a Dios


    Letra: Alfredo Pietri
    Música: Miguel Ángel Granado
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    jueves, 28 de febrero de 2019

    EDUARDO LLANOS MELUSA (Chile, 1956)
    El árbol genealógico






    heme
    pues aquí
    soy el frondoso
    árbol genealógico
    de toda poesía vieja o nueva
    sea adánica edénica o satánica
    algunas de mis hojas caen es cierto
    pero esponjan la tierra se hacen abono
    mis mejores frutos estallan sobre las cabezas
    de quienes se van por las ramas ramoneando
    o de quienes dormitan y roncan bajo mi sombra
    la verde verdad de mi follaje busca más y más cielo
    por eso mis raíces se hunden en el subsuelo
    acepto riegos y podas mis pájaros cantan
    me olvido de esos que acuchillan mi corteza
    borro sus nombres mientras voy creciendo
    me asustan los hacheros que cumplen
    órdenes municipales o ministeriales
    ¿qué daño hago yo a nadie?
    A TI QUE MIRAS
    TE RUEGO
    RESPETAR
    Y AMAR
    CADA
    RAMA
    TODA
    HOJA
    CADA
    HIJA
    TODO
    NUDO
    DE MI
    TRONCO
    Y POR FAVOR
    NUNCA ORINES
    AQUÍ EN MIS RAÍCES
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    lunes, 25 de febrero de 2019

    STEPHEN LEAHY, en National Geographic
    El suelo de su piso puede estar hecho de madera tropical ilegal

          La nación de Papúa Nueva Guinea, isla del Pacífico, es el hogar de la tercera selva tropical más grande del mundo, pero un nuevo informe sugiere que su gobierno permite la explotación ilegal de ese recurso.
          Los consumidores estadounidenses pueden, sin darse cuenta, alimentar la tala ilegal en los bosques tropicales de Papua Nueva Guinea simplemente comprando en tiendas de muebles y minoristas de mejoras para el hogar como The Home Depot. Una investigación de dos años llevada a cabo por Global Witness , una organización internacional sin fines de lucro exponiendo la injusticia y la destrucción del medio ambiente, ha rastreado el viaje de 9.000 millas de madera de la nación del Pacífico Sur, donde la tala ilegal es desenfrenada. El informe dice que las empresas no están haciendo lo suficiente para garantizar que la madera que están vendiendo es legal.
         Mientras que los EE.UU. prohibe la importación de madera ilegal, China no. Y China vende 15.000 millones de dólares en productos de madera a Estados Unidos cada año. (El año pasado, los gigantes de madera de Estados Unidos, Lumber Liquidators, acordaron pagar $ 13 millones en multas por importar productos fabricados en China vinculados a la tala ilegal en Rusia, una violación de la ley Lacey , que prohíbe el comercio ilegal de fauna y plantas ilegales. 

         El hogar de la tercera selva tropical más grande del mundo, con terreno montañoso y cientos de islas, Papua Nueva Guinea es considerado uno de los lugares más biodiversos de la Tierra. El informe de Global Witness , "Stained Trade", documenta cómo el 12 por ciento de su territorio, más de ocho millones de acres, ha sido cedido a intereses extranjeros en un régimen de arrendamiento de tierras sin arriendo por hasta 99 años, con el gobierno la recaudación de regalías en los registros de exportación.
         Al menos 846 lenguas indígenas se hablan entre los siete millones de habitantes de Papua Nueva Guinea, y bajo la constitución del país, las comunidades indígenas son propietarias de las tierras que tradicionalmente han vivido y utilizado, y los bosques que crecen allí.
         A pesar de esto, y una investigación del gobierno de 2013 revelando que la mayoría de los arrendamientos en áreas indígenas violan la ley, el gobierno no ha actuado para detener la tala ilegal, según Lela Stanley, coautora del informe Global Witness. "Recientemente reelegido primer ministro Peter O'Neill ha estado prometiendo durante años para cancelar los arrendamientos ilegales, pero nada ha cambiado", dijo Stanley a National Geographic.

         A menudo, la primera vez que una comunidad remota aprende de un arriendo es cuando una barcaza cargada con excavadoras y equipo de registro aparece en el río, dijo. Los hombres empiezan a recortar el viejo bosque que ha sostenido familias durante muchas generaciones. La policía armada en las barcazas amenaza a cualquier persona que obstruya la tala con arresto o palizas y destrucción de sus hogares. "Ha cambiado su estilo de vida", dijo Stanley.
         Casi todos los millones de acres boscosos han sido arrendados a compañías madereras de Malasia, que han trasladado las operaciones de sus propios bosques empobrecidos a Papua Nueva Guinea y las cercanas Islas Salomón.
         Las protestas y los llamamientos al gobierno no han funcionado. La acción legal es difícil y costosa para los grupos indígenas, y los casos judiciales tardan años en adjudicarse.
         Mientras tanto, el corte continúa, destruyendo las fuentes tradicionales de alimento (animales del bosque), agua limpia (por el suelo de enlace, los árboles previenen la erosión y la sedimentación de arroyos y ríos), medicinas tradicionales y materiales de construcción. Entre 2009 y el final de 2016 se habían tomado unos 8,2 millones de yardas cúbicas de madera. Colocados de extremo a extremo, los troncos se extendería desde Nueva York a Los Ángeles y de nuevo.
         "La mayoría de la gente no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo hasta que llegaron las empresas madereras", dijo Eddie Tanago, de Act Now! , una organización de defensa de la comunidad en Port Moresby, capital de Papua Nueva Guinea. "Los arrendamientos convierten a la población local en extranjera en su propia tierra", dijo Tanago, quien agregó que "el gobierno es corrupto y la policía está acostumbrada a reprimir cualquier protesta".
         Un ex-comandante de la policía que trabajaba en campos de tala como parte del equipo de seguridad dijo a Global Witness que la policía estaba bien pagada "para proteger el interés de la compañía".
         "La policía llegó a nuestra comunidad por la noche. La gente temía que pudieran incendiar nuestras casas", dijo Paul Pavol, un terrateniente local convertido en activista. Pavol, que ganó un premio internacional por su lucha por proteger los bosques, está desafiando uno de los contratos de arrendamiento en los tribunales alegando que se trata de fraude y falsificación.
         "Estas personas dicen que ahora poseen la tierra, y hacen lo que quieran. Algo tiene que hacerse para salvar nuestro bosque", dijo Pavol.

    MUEBLES Y PISOS BEHEMOTH 

          China es el principal fabricante mundial de muebles y suelos, adquiriendo más madera que cualquier otro país. En los últimos años, uno de cada 10 troncos importados por China proviene de los arriendos de Papua Nueva Guinea. Global Witness encontró suelos de madera tropical hechos de taun (a veces llamado caoba del Pacífico) a la venta por pequeños importadores de suelos de Estados Unidos, así como minoristas gigantes, incluyendo The Home Depot y Nature Flooring Industries, Inc., subsidiaria estadounidense de China, Home. Casi todos los troncos de taun provienen de Papua Nueva Guinea o de las Islas Salomón, donde la tala ilegal es común, según el informe de Global Witness.
          National Geographic Explorador emergente Topher White está equipando árboles con teléfonos viejos que pueden captar sonidos de la actividad ilegal de registro y enviar alertas en tiempo real a los guardabosques.
         En abril, Global Witness informó a 10 compañías estadounidenses sobre sus hallazgos. Home Depot ya había decidido dejar de vender la madera en 2016 debido a las malas ventas, según el portavoz Stephen Holmes. Home Legend, el proveedor del minorista, junto con Nature Home, están revisando sus cadenas de suministro y procedimientos de abastecimiento, dice el informe. Otras empresas estadounidenses que figuran en el informe no respondieron a las peticiones de comentarios de Global Witness.
         "Es imposible verificar la legalidad de los productos de madera tropical procedentes de China", dijo David Gehl, coordinador de programas de Eurasia con la Agencia de Investigación Ambiental, una organización internacional sin fines de lucro conocida por sus operaciones encubiertas. "He visto la misma documentación usada para diferentes cargas de madera", dijo Gehl, quien no estuvo involucrado en la investigación de Global Witness.
         Según Gehl, la enorme industria manufacturera de madera de China es extremadamente compleja, con muchos miles de empresas, desde aserraderos de mamá-y-pop hasta importadores de troncos multimillonarios e incluso fabricantes más grandes de productos de madera. "La trazabilidad es básicamente imposible".

         Los funcionarios gubernamentales en China son muy conscientes de que su industria de la madera es el mayor importador de troncos ilegales, dijo, pero todo lo que han hecho para solucionar ese problema se establece directrices voluntarias. "Hasta ahora no ha habido ningún impacto".
         Lo que China también ha hecho es prohibir la tala en la mayoría de sus propios bosques naturales. En el reciente Foro Económico Mundial de Davos, los líderes de China promocionaron esta prohibición como parte de sus esfuerzos para combatir el cambio climático. Mientras tanto, dijo Gehl, el país es, con mucho, el mayor importador mundial de troncos procedentes de países como Rusia, Mozambique y Zambia, así como Papua Nueva Guinea y las Islas Salomón.
         "Si China quiere mostrar un verdadero liderazgo global, debe prohibir las importaciones de troncos ilegales", dijo, y añadió que las empresas en Estados Unidos y en otros países no deben comprar productos elaborados en China a partir de maderas tropicales a menos que haya una prueba real de que la madera es legal.

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    viernes, 22 de febrero de 2019

    VÍCTOR J. HERMNÁNDEZ
    Elogio del matorra, en "Vientos del bosque"

    La curruca rabilarga, uno de los habitantes emblemáticos de los matorrales, de R. Crossley

         Con la llegada de la temporada estival, en la que suelen producirse los incendios de mayores proporciones, este año adelantada por las condiciones climatológicas y tristemente iniciada con trágicos incendios, comienzan a surgir los vehementes llamamientos a realizar "limpiezas" de monte. Pero no a limpiar la abundante basura que hemos repartido generosamente los seres humanos por los campos y márgenes de carreteras, caminos, áreas recretivas y núcleos habitados, sino a eliminar el matorral y la vegetación arbustiva como supuesto medio para prevenir el fuego. Se esgrime, además, el lugar común del abandono del campo, de los aprovechamientos agrícolas, ganaderos y forestales, de una forma generalizada, sin apreciar que hay zonas donde dichos aprovechamientos sí pueden contribuir a diversificar el paisaje de forma compatible con la conservación del medio y facilitar la reducción de la progresión del fuego, pero que en otras muchas áreas, con pendientes medias o pronunciadas, como las de montaña, o simplemente de geografía ondulada, y aquellas de climatología más seca, el sobrepastoreo, las quemas y rozas para generar pasto y otros excesos agrosilvícolas, venían produciendo un impacto sobre el medio y los suelos, un impulso a la erosión y desertificación, completamente insostenible.
         También se desconoce, o se olvida, que la eliminación de matorral es una de las técnicas más ampliamente aplicadas por las administraciones, dentro de lo que llaman "silvicultura preventiva". En ocasiones, incluso financiada con fondos europeos para la lucha contra la erosión y desertificación, con los que se elimina el sotobosque protector de los suelos, generando precisamente un aumento muy significativo de la erosión. El abandono en el monte de los montones de matorral cortado, que queda seco en piras que multiplican el riesgo de ignición, o se tritura y se esparce como si fuera pólvora, multiplica los riesgos frente al matorral vivo que con su contenido en agua dificultaba, en comparación, el inicio y el avance del fuego.

         Pero es que además el matorral, los arbustos, el sotobosque, no son "suciedad" sino una parte vital de los medios forestales. En las áreas con suelos más degradados y climatologías secas, es la única cobertura que podemos esperar que proteja los suelos. Y, en la mayoría de los casos, forma parte intermedia de las etapas de sucesión o recuperación natural de la vegetación, una etapa crucial para generar el suelo y las condiciones que propiciarán la recuperación del bosque, además de formar parte, como estrato bajo, de los bosques propiamente dichos. Los matorrales son esenciales para el propio mantenimiento del suelo y de la vegetación: protegen y fijan el suelo frente a la erosión, contribuyen a frenar el agua de lluvia, evitando avenidas y facilitando la recarga de los acuíferos al "colar" el agua en el subsuelo a través de su sistema de raíces; además son la "nodriza" de los árboles, dando sombra, humedad y protegiendo del viento y la helada a las semillas y plantones de los árboles que luego se levantarán sobre el matorral. Y también son alimento y refugio vital de numerosas especies de fauna. Conviene repetir: el matorral es una pieza clave del funcionamiento de los ecosistemas forestales. Por ello, no debería pensarse siquiera en acabar con él, dejando bosques artificiales que más que bosques serían parques o plantaciones de árboles. ¿Qué quedaría para proteger entonces? Hay que evitar que "los árboles no nos dejen ver el bosque".
         Esto no significa que no se pueda hacer un manejo racional del matorral: estudiando cada caso concreto, a amplia escala para planificar de forma general, pero también puntualmente, a escala local, puede ser aconsejable eliminar fajas de matorral en márgenes de ciertas pistas y carreteras, en torno a áreas recreativas, núcleos urbanos y otras zonas habitadas, etc. Pero ha de ser algo puntual y planificado, teniendo en cuenta que hay que respetar las especies protegidas y más singulares, evitar hacer los trabajos en época de cría de la fauna, no desproteger el suelo en zonas de pendiente, etc. Y no olvidando que también es posible contribuir a diversificar la riqueza florística de los matorrales y a avanzar las etapas de sucesión ecológica, como medios para favorecer unos ambientes forestales más resilientes ante el fuego y otras amenazas.

    (Nota: .
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    martes, 19 de febrero de 2019


    • El Olmo de Navajas participa en el concurso Árbol Europeo del Año y necesita toda nuestra ayuda para alzarse con la victoria. Podéis apoyarle con vuestra votación entrando en la página de https://www.treeoftheyear.org/ del 1 al 28 de febrero de 2019, donde al votar tendréis que seleccionar siempre dos árboles (no os olvidéis de seleccionar el Olmo de Navajas).
    • Los resultados del certamen europeo se anunciarán en la ceremonia de entrega de premios en Bruselas el próximo 19 de marzo de 2019.
         El pasado mes de noviembre de 2018, el Olmo de Navajas resultó elegido como el mejor árbol de España tras proclamarse campeón en la fase nacional del premio “Árbol del año en España 2019”, un certamen en el que participaron un total de 10 árboles históricos de nuestro país, tal y como puede verse en las votaciones, donde el longevo árbol obtuvo 95.130 votos, muy por encima del segundo clasificado, el Palmera Imperial de Elche con 77.182 votos.
         No fue, sin embargo, hasta el pasado 1 de febrero de 2019 cuando los vecinos de Navajas realizaron una jornada festiva con motivo de la entrega del título acreditativo de dicho reconocimiento como “Árbol del Año en 2019 en España”, un premio que les sirve para poder competir por el título de “Árbol Europeo del Año 2019”, un certamen que cumple nueve ediciones este año y que entregará sus premios el 19 de marzo de 2019.
         Y os preguntaréis, ¿por qué esta publicación si ya obtuvo el premio este árbol castellonense? Pues porque el árbol de Navajas participa en el concurso Árbol Europeo del Año y necesita toda nuestra ayuda para alzarse con la victoria europea. Podéis apoyarle con vuestra votación en https://www.treeoftheyear.org/ del 1 al 28 de febrero de  2019, donde al votar tendréis que seleccionar siempre dos árboles (no os olvidéis de seleccionar el Olmo de Navajas).
         En la última semana (del 22 al 28 de febrero) la votación será secreta y en la página web no se encontrará el número de votos real, por lo que animamos a que compartáis este artículo y pidáis a familiares, amigos y conocidos que voten al árbol castellonense que representa a España. Los resultados se anunciarán en la ceremonia de entrega de premios en Bruselas, el 19 de marzo, donde se entregará a los ganadores (esperemos que el árbol de nuestra Comunitat Valenciana sea el agraciado) el título que obtengan. 
         Volviendo al tema del premio nacional, decir que BOSQUES SIN FRONTERAS, en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, son los encargados cada año de otorgar el premio ÁRBOL DEL AÑO, un reconocimiento que persigue destacar los árboles monumentales como un importante patrimonio natural y cultural a apreciar y proteger, como un medio de fomentar la conservación de la Naturaleza y el desarrollo rural.
         En el Árbol del Año, a diferencia de otros concursos, no es importante la belleza, el tamaño o la edad sino la historia y la relación con las personas, ya que se buscan árboles que sean una parte integrante de la comunidad humana junto a la que viven. Como ocurre en esta ocasión con el Olmo de Navajas, el ganador del concurso español es el representante en el certamen europeo EUROPEAN TREE OF THE YEAR.

    Sobre el Olmo de Navajas:
         El Olmo de Navajas, plantado en el siglo XVII, en concreto por Roque Pastor en 1636, es uno de los orgullos históricos de la población de Navajas, Castellón.
         Con 383 años a sus espaldas, el ejemplar que pertenece a la especie Ulmus minor Mill ha contemplado el paso de generaciones en el lugar que se encuentra, en la hoy llamada Plaza del Olmo sobre una tarima circular elevada sobre el nivel de la calle, una tarima que cuenta con unas medidas de unos 7 metros de diámetro y una altura media de 1’40 metros que fue modificada, para aumentar su volumen, en el año 1938. El olmo, que tiene una fuente en uno de sus laterales, se encuentra catalogado como árbol monumental de la Comunidad Valenciana por la Consellería de Medio Ambiente.
         Presenta una altura 13’87 metros, un perímetro de tronco de 6’30 metros, y ocupa una superficie de unos 227 metros cuadrados. Así mismo, tiene un tronco corto que se divide a una altura de 3’50 metrps en dos cimales que forman una copa oval-redondeada, tendente a la forma esférica. El tronco se encuentra en la actualidad completamente hueco como consecuencia de los distintos agentes xilófagos (hongos, insectos, etc.). El árbol se presenta en un estado de desarrollo 9 en una escala que va del 1 (germinación de la semilla) al 10 (muerte del árbol).
         Algunas de sus curiosidades son que forma parte del escudo de la población según Decreto 562/1961 del
    6 de abril, o que en 1986 se conmemoró su 350 aniversario con actividades culturales y la creación de la Asociación 350 aniversario del Olmo, fecha en la que también se estrenó “El Himno al Olmo” con música de D. Salvador Chuliá Hernández, director en aquel momento de la banda UAM de Navajas, y letra de Plácido Benet Muñoz, presidente de la Asociación 350 Aniversario del Olmo.
    Así mismo, también cabe destacar que Correos emitió un SELLO de la Colección dedicado al “Olmo Centenario de Navajas” -fue el el primer sello de la serie de “Árboles” emitido exclusivamente en la moneda europea- y que emitió
    en 2002 dos matasellos, uno de rodillo y otro de ventanilla diseñados por Manolo Rodríguez Vázquez, dedicados al Olmo.
         Otra curiosidad fue que, en 2011, la ONCE emitió un cupón con la imagen del Olmo para conmemorar su 375 aniversario, estrenándose en

    ese momento “El Himno dedicado a Roque Pastor”, persona que plantó el Olmo. El himno fue compuesto por Manolo Aucejo Morales e interpretado por la coral A Capella y la banda UAM de Navajas, dirigidas ambas por D. Fernando Sánchez Manzaneque.
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    sábado, 16 de febrero de 2019

    JUAN GUZMÁN OJEDA, Ing. Téc. Forestal
    Mil y un nombres de los pinos canarios (y3)


         Los ‘Pinus canariensis’ con nombre propio por causa y efecto de diversos hechos o casualidades históricas integran la tercera parte de este artículo que, en anteriores entregas, abordó los nombres que reciben por razones religiosos o por su forma. Es el caso del Pino del Negro que hay en el valle de la Orotava, aquí fotografiado por Vicente F. Rodríguez García.


       
      Tras presentar a nuestra conífera aciculada por su conexión con el culto religioso, así como con su arquitectura forestal y el extenso grupo de los “pino-topónimos” locales de las dos entregas anteriores, nos queda un pequeño pero interesante grupo que responde, en esencia, a hechos o sucesos acaecidos al pie de estos árboles singulares.
         Aunque podamos explicar o recuperar algunos nombres por su causa y efecto, lo cierto es que, dada la cuasi extinción de nuestro patrimonio oral-forestal, algunos resultan de difícil asociación mientras que otros ya se han perdido en la noche de los tiempos. No obstante determinados calificativos invitan a imaginar algunas teorías, surgiendo la duda sobre todo cuando la certeza juega con distintas posibilidades.
         Antes era costumbre que los grandes especímenes de Pinus canariensis que se ubicaban sobre puntos de mayor cota, constituyeran puntos de referencia ya fuera para el descanso, el encuentro o incluso la pernocta obligada. No en vano buena parte de estas rutas sirvieron para el intercambio de productos locales, especialmente cuando escaseaban o abundaban en uno u otro extremo. Por ejemplo, el Pino de la Mesa, hito entre los municipios de La Orotava y Arafo (Tenerife), que sirvió de punto de encuentro para el trueque de varas y horquetas para la viña, por garrafas de vino blanco madurado al sur insular. Se dice que junto al mismo se construía una mesa para realizar el intercambio de viandas o útiles. También el Pino Piletas fue otro gran ejemplar bajo cuya sombra garafianos y sauceros (La Palma) compartieron gratos momentos, mientras permutaban ñames para el potaje por sacos de nutritivas y dulces almendras.

    En el pinar de Vacíaborracha
         No hace mucho existió en La Palma un ejemplar conocido como Pino de la Bota, uno de los máximos exponentes del denominado pinar de Vacíaborracha, allá por el camino que baja de cumbres hacia Garafía. Ambos topónimos guardan una estrecha correlación: al parecer en el Pino de la Bota los pastores y transeúntes del pinar colgaban las “pellejas de cabra” tratadas para guardar el vino; debía ser un lugar bien orientado, fresco y visible. La vacía también fue un sinónimo para señalar las pellejas o botas para conservar el vino.


    pino-del-negro-3115-2
         Por su parte, tanto en Gran Canaria como en Tenerife encontramos dos pinos de etimología muy cercana, en la primera el Pino del Mulato (Tejeda) y en la segunda el Pino del Negro (La Orotava). Ambos epítetos responden a la presencia de alguien de color en la zona, circunstancia que debió de llamar mucho la atención de los lugareños de la época. Del primero podemos decir que se trató del ejemplar más alto conocido de Gran Canaria, medía 46 metros y su fallo mortal, debido a la gran herida causada en su base, se produjo en junio del pasado año 2012. De su historia poco conocemos salvo que creció cerca de un antiguo manantial concediéndole un soberbio crecimiento. Del segundo se dice que el terrateniente Arroyo, en uno de sus viajes a África, trajo consigo un nativo que puso a vigilar sus fincas de la entrada de ganado. Según la tradición oral, este fiel servidor, que vivía en el monte, solía cobrarse en reses ajenas su manutención hasta que los enojados pastores, muy cerca del Pino del Negro, decidieron tomarse la justicia por su mano.
        Pero también los pinos han servido para marcar tiempos y distancias, así, el Pino de la Hora, que vivió cerca del antiguo secadero de piñas de Ñameritas (Gran Canaria) marcaba la hora de camino que hay entre las casas forestales de Inagua y de Pajonales. Sobre el Pino de la Medida (Tenerife), no hemos logrado descubrir su nombre tan extraño como directo.
         Más bien sacado del cancionero popular encontramos al Pino del Lugar donde el Buey Habló (Garachico). Este chocante nombre se asocia a la fábula en la que un buey cayó agotado mientras trabajaba, siendo azotado por el dueño, entonces el buey que le acompañaba, cual personaje de Walt Disney y para sorpresa del arriero, exclamó: “Aguante compañero, que si no nuestro dueño se verá perjudicado”.

    Malsonante
         Aunque resulte algo malsonante, no queremos olvidar al Pino de la Mierda (Vilaflor). Este individuo de escatológico nombre recibió tal denominación porque durante la segunda mitad del pasado siglo, cuando las cuadrillas de las repoblaciones forestales se dirigían a diario a las cumbres, si alguien se veía en la necesidad solía desviarse hasta él para realizar tan placentero acto.
         También como parte del anecdotario forestal, en El Hierro aparece el conocido Pino Piloto. Este nombre viene a referirse al apellido de un intrépido de La Restinga que, movido por el hambre, escaló al árbol para capturar cuervines, pero acabó siendo víctima de una severa caída. Curiosamente el apellido encuentra gran casualidad con el vuelo libre que protagonizó este pobre desdichado. En la misma isla vivió hasta finales del pasado siglo el conocido como Pino Guásimo, individuo vegetal que recibió tal adjetivo por la nada desdeñable utilidad de ser una mini-alberca natural de agua potable.
         Sobre otros ejemplares conocidos como el Pino de la Pelota, Pino de la Quilla, Pino del Consuelo, Pino de las Mujeres, Pino del Mediodía, Pino del Guirre, Pino del Ahorcado o Pino Marinero no hemos logrado contrastar sus etiquetas. En cualquier caso, dejamos este espacio misterioso bien a la fantasía forestal de cada uno o bien al encuentro casual y propicio con nuestros expertos de monte, esos sabios y científicos del pinar, gente afable que en vez de bata suelen lucir cachorra, mostacho y cigarro apagado.


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