Mostrando entradas con la etiqueta In memoriam. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta In memoriam. Mostrar todas las entradas

14 octubre 2026

CARMEN BACHILLER
El papel de cohesión social de los olmos históricos de Guadalajara desaparecidos por la grafiosis: “Queremos recuperarlos”

Un libro aborda la historia de los árboles que durante siglos presidieron plazas y ermitas y hasta fueron escenario imprescindible para la celebración de los concejos que gobernaban los municipios
Partido de pelota y tertulia bajo el olmo en Sotodosos (Guadalajara) Foto: Fondo Tomás Camarillo /Centro de la Fotografía y la Imagen Histórica de Guadalajara
Durante generaciones, los grandes olmos fueron mucho más que árboles en los pueblos de Guadalajara. Presidían plazas y ermitas, daban sombra a vecinos y visitantes y, en torno a sus copas, se desarrollaba buena parte de la vida social.
     Bajo su generosa sombra se colocaban los vendedores ambulantes, allí tocaban los músicos y se representaban obras de teatro. En algunos pueblos era allí donde se reunía el ganado comunal antes de salir a los pastos. A veces hacía las veces de parada del autobús.
     En momentos festivos, era el lugar elegido para que las procesiones se detuvieran. Incluso durante la Fiesta del Corpus se convertían en altar de obligada visita. De sus ramas colgaban al ‘Judas’ en Semana Santa, un muñeco de paja y trapo que terminaba siendo apaleado y quemado.

     Más allá de eso, solo unos pocos se convirtieron en olmos concejiles. En torno a ellos se sentaban los miembros del concejo municipal para gobernar el pueblo, como currió en la población de Canales de Molina.
    Son algunos de los detalles vinculados a la costumbre popular en casi toda la provincia que recoge la publicación de 55 Olmos históricos de la provincia de Guadalajara, editado por la Asociación Micorriza, una entidad fundada en 2013, de carácter socio-ambiental, que trabaja en la conservación del patrimonio natural y cultural de las áreas rurales y “para la transformación de una sociedad más respetuosa con su entorno”, como ellos mismos definen. 
     Rafael Marco es técnico de medio ambiente en esta asociación y se ha encargado de coordinar un libro coral en el que han participado Ossian de Leyva Briongos, Rodrigo García Vegas, Iván Maldonado García y Javier Aragoncillo del Río. También han colaborado Ignacio Abella Mina, David León Carbonero y Luis Gil Sánchez.

Olmo de Mochales, en Guadalajara Foto: Severino Gil. Década de 1950

     La obra documenta 55 ejemplares emblemáticos de la especie Ulmus minor. “Queremos que se sepa que en casi todas las plazas de los pueblos de la provincia de Guadalajara había uno de estos árboles en una posición importante”.
     El libro recupera la memoria de aquellos ejemplares y reivindica su papel como parte del patrimonio natural, cultural y paisajístico de la provincia. La idea surgió allá por 2014, tras editar otra publicación. “Cuando hablábamos con los vecinos siempre sacaban a relucir el olmo de la plaza del pueblo. Se les iluminaban los ojos. Fueron un instrumento de vertebración municipal”.

 Placa en el Ayuntamiento de Pareja (Guadalajara)

El olmo y la olma que retrató Cela en su ‘Viaje a la Alcarria’

     En el libro Viaje a la Alcarria (1948), Camilo José Cela también habló de los olmos como elementos fundamentales del paisaje castellano, ofreciendo sombra y refugio al caminante en caminos o plazas de los pueblos.
     Una de las referencias más sonoras se refiere a la famosa ‘olma’ del municipio de Pareja. Una placa recuerda hoy en este pueblo cómo lo describió el premio Nobel de Literatura durante su viaje por el sur de la provincia.
      “
Escudo de Pareja con su olmo
La plaza es amplia y cuadrada, y en el centro tiene una fuente de varios caños, con un pilón alrededor, y un olmo añoso -olma le llaman porque es redondo, copudo, matriarcal-, un olmo tan viejo, quizás, como la piedra más vieja del pueblo
”.
     Lo cierto es que la distinción entre olmo y olma, dice Rafael Marco, “no tiene sentido científicamente hablando”, pero reconoce que es algo que se ha instaurado en la cultura popular de Guadalajara, según el aspecto del árbol.

Un árbol ‘todoterreno’ que los romanos plantaron por media Europa

     La elección del olmo para ocupar un lugar central en las plazas tampoco era casual. El Ulmus minor, la especie más habitual en estos espacios, reunía unas características especialmente adecuadas para el entorno urbano tradicional.
     “Es un árbol todoterreno que crece rápido, hasta un metro al año”, explica Marco. Su copa es muy densa y proporciona una sombra abundante, soporta tanto las altas temperaturas estivales como los inviernos fríos y no resulta especialmente exigente con el suelo.
     Además, toleraba bien una de las condiciones más difíciles de las plazas de los pueblos: la compactación provocada por el tránsito de personas y carros de otros tiempos.
El viejo olmo histórico de Mandayona, en Guadalajara. Fuente: Asociación de Mujeres de Mandayona
     Su facilidad para reproducirse contribuyó también a su enorme expansión histórica. Marco recuerda que los romanos utilizaron el olmo como soporte para cultivar la vid mediante el sistema de viña alta. Para ello se empleaban estaquillas, ramas de olmo capaces de enraizar con facilidad.
     La expansión de este sistema contribuyó a extender el cultivo del olmo por Europa, pero también dejó una población con una variabilidad genética reducida y vulnerable a las enfermedades.

La enfermedad que vació las plazas

     Micorriza maneja una lista de los 55 pueblos que tuvieron uno de esos olmos (u olmas) históricos. Ya no existen, al menos no están los originales. La razón es una enfermedad que afecta a esta especie. La grafiosis acabó con buena parte de los grandes olmos que durante siglos habían presidido los pueblos. La enfermedad, causada por hongos del género Ophiostoma y transmitida por pequeños escarabajos escolítidos, bloquea los vasos conductores del árbol hasta impedir que el agua llegue a las hojas.
     La cepa más agresiva, Ophiostoma novo-ulmi, provocó durante las décadas de 1970 y 1980 una auténtica catástrofe para las poblaciones de olmos en Europa y América. “De aquellos 55 no queda ninguno”, lamenta Marco, al referirse a los ejemplares históricos documentados en el libro.
     Desde hace varios lustros desde el Gobierno de España se ha impulsado la investigación para conservar los recursos genéticos de los olmos ibéricos y obtener ejemplares tolerantes o resistentes a la enfermedad, en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid.
     Ese esfuerzo científico ha permitido localizar olmos supervivientes, estudiar su resistencia y reproducir mediante clonación aquellos ejemplares capaces de soportar la grafiosis. El objetivo es recuperar el Ulmus minor autóctono y devolverlo progresivamente a espacios donde desapareció.
     A partir del año 2015, el Gobierno de España comenzó a donar algunos de estos árboles autóctonos resistentes a la grafiosis. “Cinco asociaciones ambientales nos pusimos de acuerdo para asesorar a los ayuntamientos en Guadalajara” y algunos de ellos se sumaron a la iniciativa. Según Rafael Marco, entre 30 y 40 municipios han plantado nuevos olmos en los últimos años, entre ellos Pareja, Maranchón, Molina de Aragón, Sigüenza, Yela, Marchamalo, Torrejón del Rey o Cifuentes.
     En la actualidad, el programa español de conservación de los olmos permite solicitar plantas, estacas o semillas dentro de las iniciativas de conservación de los recursos genéticos forestales. El plazo anual para presentar solicitudes se extiende del 1 de junio al 15 de octubre.
Pareja (Guadalajara) planta en su Plaza Mayor un ejemplar de olmo en sustitución a su centenaria Olma Vieja
     Para quienes han publicado este libro, recuperar estos árboles supone algo más que plantar una especie autóctona. No se trata de plantar árboles, sino de reconstruir una parte de la memoria colectiva asociada a ellos. “Son muchos los años que llevamos desarrollando proyectos de restauración ecológica, de educación y sensibilización ambiental, de recuperación del patrimonio etnográfico... pero de entre todas las líneas de trabajo y proyectos que llevamos a cabo, siempre nos hemos preocupado de una forma especial por los árboles singulares, intentando protegerlos y conservarlos frente al desconocimiento y las agresiones externas que puedan sufrir”.
     Rafael Marco afirma que “los grandes olmos que habitaban en las plazas y ermitas de nuestros pueblos también eran árboles singulares y hemos escrito este libro para que nunca los olvidemos. Nos gustaría que en la medida de lo posible pudieran recuperarse. No es un pasado tan lejano. La gente más mayor todavía lo recuerda”.
     Sin embargo, reconoce que no resulta sencillo. “Ahora la distribución de las plazas ha cambiado. El trazado urbano no es el mismo, ni tampoco los materiales que se usan en el diseño. Algunas ya no tienen hueco para ponerlo”, advierte.

Lo hemos leído aquí
-----

08 septiembre 2026

La muerte del árbol que cambió la perspectiva del homo "sapiens"


VALLEY OF THE GIANTS
Eucaliptos rojos – The Red Tingle Trees
(Eucalyptus jacksonii
)

Al interesado en los árboles el nombre de "Valle de los Gigantes" le despierta la imaginación. Nos vamos al sur de Perth, Australia Occidental, tomando ruta Albany Hwy o el famoso Bibbulmun Track de 1000 km hasta Albany. A 400 km se encuentra el Walpole-Nornalup National Park (de 194 km²) lugar de gigantes eucaliptos que llaman tingles, un espacio que, aunque pequeño, contiene una especial biodiversidad.       

Serpiente Arco Iris del Bibbulmun Track

     El tingle rojo (Eucalyptus jacksonii) es la estrella de este parque, un árbol magnífico, famoso por su enorme base que se agiganta a medida que crece en altura, adaptando sus someras raíces al suelo granítico. Hay otras especies de tingles... el Rate's o el tingle amarillo (Eucalyptus brevistylis y Eucalypus guilfoylei), pero el tingle rojo les gana en tamaño. (El lector podrá aducir que son demasiados nombres pero hay que considerar que Australia contiene unos 700 tipos de eucaliptos).
      El primer parque nacional en este área se creó en 1924, región que ya destacó por el tingle de floración roja, utilizado ornamentalmente (Corymbia ficifolia, previamente Eucalyptus ficifolia) y por su alta densidad de orquídeas únicas. La información obtenida de Walpole Parks and Wildlife estima la extensión del bosque de tingle rojo original era de unos 30 km²,  ahora 
20 km² se conservan totalmente protegidos de la tala y administrado por el Departamento para preservar este hábitat único ya que la distribución de estos organismos es muy limitada. Desde la última glaciación (hace unos 6.500 años), las precipitaciones han disminuido y los tingles sólo consiguen persistir en las cimas de las colinas que reciben más de 1.200 mm de lluvia al año.
      Este bosque de tingle rojo, aunque pequeño, nunca se inspeccionó exhaustivamente debido a su aislamiento. A pesar de que la madera roja de tingle es de una calidad excepcional, similar a Jarrah, (Eucaliptus marginata), es difícil de trabajar. Su enorme tamaño, a menudo hueco y quemado en la base, dificultaba la tala de forma segura. El jarrah es más abundante y más fácil de manejar en los ingenios de explotación maredera.
      En la década de 1920 se descubrió un tingle (eucalipto) gigantesco al que los hongos, el fuego y el tiempo habían vaciado su interior. Se le llamó el Giant Tingle, se le calculaban unos 400 años, un volumen de entre 180 y 200 m³ y una circunfrencia a 1,3m de 19 m. Durante décadas fue una atracción turística. Los visitantes aparcaban el coche en su interior y se hacían fotografías. El resultado llegó a ser fatal para el árbol
pues colapsó en 1990, incapaz de mantener su gran estructura en un suelo mil veces compactado. Ese año lo habían visitado 140.000 personas y por fin se entendió que las visitas amenazaban gravemente todo el entorno. La zona se cerró hasta 1996 cuando se crearon dos cortos circuitos, el "Tingle Shelter" y el "Ancient Empire Walk" donde se pueden visitar con comodidad otras joyas del lugar. Se construyó una pasarela metálica que es accesible en silla de ruedas, la "Tree Top Walk". Esta rampa metálica asciende ligeramente mientras va ganando gran altura respecto del suelo ya que va a favor de la pendiente. Tiene una longitud de 600m y llega a alcanzar los 40 m en vertical, que eleva al visitante a la altura de las copas de los árboles y permite ver cómo el viento zarandea con más fuerza la copa de los árboles más altos.

      Tree Top Walk fue diseñado por With Architecture Studio y permite la contemplación al mismo tiempo que preserva y protege el área.

      La fase de construcción procuró minimizar el impacto en esta área ecológicamente sensible, y los diseñadores optaron por técnicas de construcción lentas pero poco invasivas. Los puentes de acero son tan livianos que se balancean suavemente al cruzarlos. Todo esto crea la sensación de estar suspendido en el aire, como si fueras parte del dosel del bosque. Los puentes colgantes permiten a los visitantes conocer de cerca los gigantescos árboles y ver el paisaje desde una perspectiva completamente nueva mientras se aprende sobre la biodiversidad de Australia. Tree Top Walk es un gran ejemplo de cómo la arquitectura paisajística puede utilizar el diseño para conciliar y equilibrar la necesidad del turismo con la necesidad de preservar y proteger la naturaleza, a la vez de que puede financiar ampliamente las necesidades de mantenimiento del parque. Su coste total fue de 1,8 millones de AU$, pero para 2007 ya había atraído a 2,2 millones de visitantes al parque. El diseño contempla ampliar tanto la pasarela como los dos edificios (baños y centro de visitantes), en caso de que así lo requieran demandas futuras.

 

 

 
Documentación:
https://www.withstudio.com.au/portfolio/valley-of-the-giants-tree-top-walk/
Landscope Magazine (Spring 1996), published by the Department of Conservation and Land Management
https://www.traveltips4trip.com/valley-of-the-giants-western-australia/#cost
https://www.treetopwalk.com.au/tree-top-walk-discover-more
Fotos propias y de la red
-----

17 mayo 2026

Lanzarote (4 de 4)

En diciembre de 2025 se presentó el trabajo de catalogación de los árboles singulares de Lanzarote. En una criba preliminar se documentaron 86 árboles singulares, 78 conjuntos de árboles y dos rodales silvestres. La isla de Lanzarote, a pesar de las dificultades que presenta su clima árido muy escaso de lluvias, presenta, solamente en el Parque Nacional de Timanfaya, un conjunto de 1700 matos*, palabra canaria que se refiere, coloquialmente, a los arbustos leñosos xerófilos, formando matorrales de aulagas y plantas similares en zonas de malpaís o zona volcánica. El biólogo Rafael Paredes nos dice que este patrimonio vegetal está en constante riesgo debido a la fragilidad del ecosistema local.

  En  este catálogo habría entrado, sin duda, la Palmera Torcida, (Phoenix canariensis), que se encontraba en la Montaña Negra, en Testeina, (Tías). Esta palmera fue vandalizada el 31 de octubre de 2022. Era uno de los hitos emblemáticos de la isla, sobre todo desde que se dio a conocer en las redes sociales. La policía parece que indagó a fondo pero nunca mas se conoció de los malhechores. Todo el personal oficial y público en general puso en grito en el cielo pero nada mas se supo.

 

Fotos del lugar   

*Matos: En las islas, este término abarca especies arbustivas de tallos ramosos que crecen en saladares (como la aulaga o el incienso), arbustos en general, e incluso se utiliza en Gran Canaria (GC) y Tenerife (Tf) para describir plantas de jardín.

 ----- 

02 mayo 2026

El Pino Macareno en el recuerdo

PACO SANZ VALENTÍN 
Al pino Macareno

de "Monumental Trees"

Peñafiel tiene tres cosas
que no hay en el mundo entero.
Una es la plaza del Coso,
otra, el castillo-museo,
y la tercera, señores,
es el Pino Macareno

Esta copla que regía
desde el año mil seiscientos
van a tener que cambiarla
en la revisión de enero.
Y es que el pino, el pobre pino,
ayer mismo se fue al cielo
tras una vejez plagada
de maltratos y desprecios.

Creció en terreno propicio,
sobrado de agua y de suelo,
bebiendo del Duratón,
y llegó a ser tal portento,
que tres hombres de buen brazo
no lo abarcaban completo.
Con treinta metros de altura,
durante siglos enteros
fue lo más alto que había
en todo el valle del Duero.

A pesar de su tamaño,
era un pino bien discreto,
tan elegante y hermoso
si lo veías de lejos,
que hasta que no te acercabas
no apreciabas sus talentos.
No creo que haya en España
otro pino piñonero
con esa combinación
de tamaño y porte regio.

Pino fiel, con quien no hubo
cortesía y miramientos.
En vez de darle la holgura
a que tenía derecho,
un espacio amplio y acorde
donde disfrutar del tiempo,
le dio Peñafiel la espalda
como un hijo sin afecto.
Lo encerraron entre casas,
entre cemento, entre hierros.
No mereció tal desdén
el pobre de Macareno,
ni es extraño que muriera
al ver tanto menosprecio.

Pero tranquilos, amigos,
que puede tener arreglo.
Hay que sembrar un piñón
y dejar que corra el tiempo.
Tendremos un pino igual
en el dos mil cuatrocientos. 

Foto: PACO SANZ VALENTÍN 

de "wordpress.com"
2013, foto aquí

Se localizaba en Peñafiel, en la C/ del Pino Macareno. Por su altura era visible desde el cruce con la N-122. Tenía un tronco cilíndrico y recto, de 4,7m de circunferencia era muy esbelto. Su copa que alcanzaba los 29 m. había sido reducida cuando cayó una de sus ramas principales a consecuencia de un ataque de terminas. Tenía unos 220 años y había sido catalogado como singular. El viento derribó su copa el día 21 de diciembre de 2019. Hoy sólo queda una parte del tronco que, imagino, lo habrán anclado al suelo.

"Macareno": Coloquialmente se usa para describir a alguien apuesto, majo, valiente o, a veces, fanfarrón (baladrón). También puede referirse a una tonalidad de marrón claro. Es un término que define principalmente al vecino o perteneciente al barrio de la Macarena en Sevilla. 

Adecuación del espacio como parque, Foto aquí
Información: 
https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/201406/01/penafiel-dara-relieve-pino-20140601175406.html#:~:text=Pe%C3%B1afiel%20dar%C3%A1%20m%C3%A1s%20relieve%20al%
20Pino%20Macareno,Pino%20Macareno%2C%20con%20las%20obras%20reci%C3%A9n%20empezadas.
https://valladolidenbici.wordpress.com/author/piscatorem/
https://www.monumentaltrees.com/es/esp/castillayleon/penafiel/30527_pinomacareno/
https://valladolidenbici.wordpress.com/2020/04/21/pino-macareno/
https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/provincia/fuerte-viento-derriba-20191221172839-nt.html 
https://www.sdlmedioambiente.com/Edadarbol/valladolid.html

21 de diciembre 2019, "El Norte de Castilla"
21 de diciembre 2019, "El Norte de Castilla"
de "VENERABLES ÁRBOLES", febrero 2026
-----

18 marzo 2026

Cuando un vecino ilustre muere...



LUCÍA GARCÍA, en "Cadena SER Sociedad"
Un pueblo de Tenerife llora la pérdida de un árbol centenario: "Plantaba otro drago mañana"


El alcalde del municipio de Los Realejos no se opone a replantar otro drago. Los técnicos del Cabildo se han llevado esquejes y ramas para intentar reproducir la especie y crear nuevos ejemplares

Un ruido ensordecedor estremeció las casas de los vecinos del Realejo Bajo durante la tarde de este miércoles. El emblemático drago de San Francisco se había partido y roto en mil pedazos. Todo ocurrió en torno a las ocho y media de la noche cuando se escuchó un gran estruendo, seguido "del sonido cuando se araña la chapa de un coche". Así es como los vecinos describen el ruido, incluso "Como una bomba. Yo pensé que era el Teide", añade una señora que, aún habiendo pasado más de 12 horas, todavía mantenía el susto en el cuerpo.
     "Susto, disgusto y pena", dicen algunos, quienes todavía no se creen haber perdido el símbolo del municipio, en concreto de San Francisco. Un ejemplar de casi 300 años, según los historiadores, que afirman tener registros de esta especie allá por el año 1750.
     El paisaje no es el mismo, sin duda, "falta algo". Gaspar es el vecino que más cerca vive, su casa está más cerca del drago que la propia puerta del cementerio de San Francisco. "Apenas a 10 metros estoy, menos mal que cayó para la carretera y no encima de mi casa", comenta Gaspar. Ha explicado que ya no podrá decir "mi casa es la que está debajo del drago", algo que le apena enormemente, pues en sus 40 años que lleva viviendo ahí, "siempre lo veía desde donde fuera que me asomara".

Desoladora imagen
     Toda la calle está consternada por la pérdida de este ejemplar: "jugábamos ahí de pequeños, yo vendí flores para el cementerio a la sombra del drago, es como si perdiéramos a un familiar"...Son los comentarios que durante la mañana de este jueves se escuchaban entre las decenas de personas que se reunieron para ver aquella imagen desoladora.
     Al menos seis coches resultaron dañados, algunos con afecciones serias: "Me lo darán por siniestro total", decía uno de los vecinos que tenía una furgoneta totalmente sepultada por las ramas. Otros tenían menores daños, como arañazos o golpes en las defensas. Todos fueron fotografiados por los peritos para hacer las pertinentes reclamaciones.
     A lo largo del jueves, aunque es probable que se tarde más de una jornada, se irán retirando los restos del drago, no sin antes que los técnicos del Cabildo hayan rescatado algunos esquejes con la finalidad de replantar. No aseguran que funcione, ya que el ejemplar tiene muchísimos años y la reproducción es compleja, "pero se va a intentar". 

Sacar nuevos ejemplares
     Adolfo González, el alcalde del municipio, ha asegurado que el objetivo de que se recojan esas ramas es replantar para "sacar nuevos ejemplares de esquejes que se están retirando y poder hacer replantes de esta joya botánica que hemos perdido en Canarias, en Los Realejos desde luego, pero es una joya botánica de Canarias".
     En cuanto a las causas de lo ocurrido, han acudido al lugar expertos de Sanidad Vegetal del Gobierno de Canarias, profesionales del Jardín Botánico de Puerto de la Cruz y del Parque del Drago de Icod de Los Vinos. Todos con el objetivo que obtener información para sacar las primeras conclusiones y emitir los informes correspondientes.
     No obstante, tanto los técnicos como el propio alcalde apuntan a la hipótesis que ha tomado más peso: "La lluvia de estos días ha hecho que el agua en exceso en la copa, que era muy amplia, y un tronco que no era excesivamente ancho, el peso del agua produjo que se desplomara el drago que no tenía afecciones en el tronco", explica González.

Se baraja la hipótesis de las abundantes lluvias
     Efectos de la propia naturaleza y del ciclo de la vida. Algo que no termina de convencer a algunos vecinos cercanos: "Faltaba mantenimiento, nadie lo cuidaba y estaba algo torcido, no se le ponía la atención que debería y esto se podía haber evitado".
     No obstante, el alcalde asegura que, "mínimo desde 2021 se le ha estado haciendo un seguimiento a la salud del ejemplar, incluso haciendo frente a una fuerte plaga de cochinilla que le afectó hace tiempo". Insiste en que la causa no fue falta de cuidado.  

¿Y ahora qué?
     Los vecinos se niegan en rotundo en que ahora se use ese espacio para ampliar el cementerio o crear una plaza sin más: "Queremos otro drago que dure otros 300 años más". Y el alcalde no parece ponerle pegas, ya que aseguró que, si fuera por él, "pondría un drago otra vez mañana mismo". En cambio, hay que esperar a los informes y a las tareas de reconstrucción de la zona que ha sido gravemente afectada y se encuentra dentro del Conjunto Histórico del Bien de Interés Cultural del Realejo Bajo.

16 marzo 2026


PATRICIA GINOVÉS, en "LA PROVINCIA"
Wolfredo Wildpret (Tenerife, 1933-2026)


Wolfredo Wildpret no podía ocultar su vocación docente ni por teléfono. Cada llamada con él era una lección sobre Botánica y sobre la vida. Conocí al profesor, al investigador y al entrañable amigo cuando yo no llevaba en esto del periodismo ni dos años pero, desde el principio, él me trató como una profesional más y me supo inculcar la importancia de un área de estudio que era mucho más que su trabajo, era su vida.
     La labor docente de Wildpret traspasó aulas y con nosotros colaboró de manera mensual con El árbol del mes, una sección publicada en La Opinión de Tenerife durante varios años y que surgió de una conversación trivial a la sombra de un tamarindo en Valleseco. Allí me invitó a probar por primera vez ese fruto mientras terminaba de hacerle una entrevista y allí quedó sellada una relación que permitió que su inmenso conocimiento llegara cada mes a los lectores del periódico.
     Sus explicaciones eran dignas de una enciclopedia. No en vano, la leíamos juntos cada vez que preparábamos un nuevo reportaje y con esos encuentros no solo mejoré en el periodismo, sino que aprendí de flores y plantas de la mano del mejor y del que más lo disfrutaba. En más de una ocasión dijo que sería una buena idea publicar todos aquellos reportajes en un libro. Quizás le tome la palabra, Wolfredo. Nos veremos a la sombra del tamarindo.

 De: "Los Vigilantes de los Árboles. Gran Canaria." (Facebook)

 

Biografía 

-----

25 enero 2026

 SELLO / PINO DE FUENTEPIÑA DE 2007

PINO DE FUENTEPIÑA

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Número EDIFIL: 4316
Temática: Árboles monumentales
Fecha de puesta en circulación: 5 de marzo de 2007
Procedimiento de impresión: Huecograbado
Papel: Estucado, engomado, fosforescente
Dentado: 13 3/4
Formato de lo sello: 40,9 x 28,8 mm (horizontal)
Efectos en pliego: 50
Valor postal: 0,78 €
Tirada: 600.000
 
INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Una interesante manera de conocer nuestro patrimonio en árboles monumentales es recurrir a los sellos, ya que Correos, ha dedicado una emisión a aquellos ejemplares que por su condición (ser especie única, por sus dimensiones excepcionales, historia o leyenda, etc.), merecen ser catalogados o clasificados como tales. Entre las especies significadas que han merecido estar plasmadas en sellos figuran: la encina, el ahuehuete, el ciprés y el pino. Éste último, que está representado por un árbol situado en la casa de Fuentepiña, lugar de residencia del que fuera poeta y Premio Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, es el pino que aparece en el sello.

IN MEMORIAM 
 
     En una entrada anterior ya se dijo que había sido talado. A este árbol lo abatió la tormenta "Jana" de Marzo de 2025. Se le quiso dar una oportunidad pero casi un año mas tarde los técnicos han visto que no podía sobrevivir. 
     Posiblemente el pino de Fuentepiña, por sus dimensiones (19,50 m. de altura, 3,80 m. de perímetro a la altura de 1,30 m. y en la base 6,10 m.), no era el más grande de los existentes dentro de nuestro territorio nacional, pero a sus ya considerables medidas, se unía y le engrandecía el constituirse en un símbolo dentro de la toponimia de la literatura "juanramoniana". Más aún cuando desde la imaginación poética y recreación literaria del escritor moguereño y onubense, su popular y entrañable burro Platero, protagonista de su célebre narración lírica "Platero y yo", se dice enterrado bajo este pino de Fuentepiña, lo que motiva que dicho árbol logre tener una trascendencia universal, aunque ello sea consecuencia de una ficción literaria. El pino de Fuentepiña, estaba ubicado en un bello paraje de los entornos de Moguer, por su vinculación con el escenario literario y la obra de Juan Ramón Jiménez, fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Sitio Histórico, por la Junta de Andalucía.
     ¿Por qué algunos árboles nos son tan queridos? Creo recordar que esta sensación que siento hacia ciertos árboles no es la misma que con otras cosas o con otros seres vivos.

https://www.sellosfilatelicos.com/2017/04/pino-de-fuentepina.html
----- 

16 enero 2026

El adiós a un símbolo

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ (Huelva, 1881- 1958)
La sombra de la tumba de Platero 

El viaje definitivo

… Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará nostáljico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Tomado de «Corazón en el viento», en Poemas agrestes, 1910-1911

----- 


     En marzo de 2025, durante la borrasca "Jana", que trajo lluvia y viento, cayeron muchos árboles. Uno de ellos fue el Pino de Fuentepiña, esa finca donde pasó una temporada el Premio Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez y donde simbólicamente enterró a Platero, "ese pequeño, peludo y suave burro". El pino quedó herido, ahora sabemos que de muerte. Quebrado apoyó, aquel día, su frondosa copa en la tierra, con la raíz esperando o descansando. Los técnicos llegaron a la determinación de que, primero, había que mimarlo y luego darle tiempo para ver si se recuperaba. Hoy, aunque era esperado, dolía escuchar la motosierra trocearlo. Era el final de la sombra que daba cobijo a Platero "sabrás los versos que la soledad me traiga", escribía J.R.J.
     El tiempo es inbatible, ¡vaya verdad! Los restos se repartirán en lugares "juanramonianos" y formarán parte, también, de alguna escultura. Pero hoy preguntando y preguntando hemos logrado un final feliz para esta historia. Hace ocho años gente de la fundación cogió piñas, las plantaron en macetas y una de ellas germinó, hoy es un pequeño árbolito, que probablemente se plante donde estaba su padre. La vida al final, casi siempre, logra abrirse paso.

... por Carlos del Amor
 
-----

07 enero 2026

 

Nos ha llegado la noticia del fallecimiento de Francis Hallé.

No era, en absoluto, una noticia que esperáramos recibir.

Nuestra relación con Francis se inició en 2013, con motivo del congreso de arboricultura celebrado en el Real Jardín Botánico de Madrid, y continuó poco después con la expedición a la Guayana Francesa. En aquel viaje compartimos diez días de trabajo y convivencia junto a Josep Manel Fernández, Santi Uribarrena, Quim Sallés, Kike Castro y Tino Meis. A partir de esa experiencia inicial, y de forma intermitente hasta la fecha, volvimos a coincidir con Francis en distintos eventos y proyectos, siempre con la satisfacción de reencontrarnos.

Quienes compartimos tiempo con él lo recordaremos también por su forma de observar y de pensar dibujando. Para Francis, cualquier papel en blanco era siempre un potencial dibujo. Recordamos además las palabras de su mujer, Odile, al contar que cada vez que pisaba tierra tropical su expresión cambiaba y una leve sonrisa se instalaba en su rostro.

Francis dedicó su vida al estudio de la botánica y a la defensa del arbolado, desarrollando una trayectoria que lo convirtió en una referencia internacional. Su trabajo y su forma de entender los árboles influyeron de manera decisiva en varias generaciones de profesionales, que hoy son a su vez herederos directos de sus teorías e hipótesis sobre la arquitectura arbórea.

Quienes tuvimos la oportunidad de conocerle de cerca destacamos, por encima incluso de su enorme prestigio científico, su forma de relacionarse con las personas. Nunca adoptó una posición de superioridad y trataba del mismo modo a especialistas, trepadores, técnicos o personas simplemente interesadas por los árboles y la naturaleza. No establecía jerarquías en función del conocimiento, sino que valoraba el trato personal, la cercanía y la relación directa de tú a tú. Esa manera abierta y horizontal de estar con la gente fue una de sus señas más reconocibles.

Hasta el final mantuvo una actividad constante, colaborando con editoriales y trabajando en nuevas publicaciones. Recomendamos la lectura de sus obras a quienes estén leyendo este texto, con independencia de su grado de vinculación con la arboricultura profesional.

Su fallecimiento se recibe con tristeza por la pérdida personal y profesional que supone, pero también con la tranquilidad de saber que hasta el último momento siguió dedicado a aquello que más le apasionaba. Para muchos de nosotros fue una referencia constante, no solo por lo que sabía, sino por su manera de estar, de compartir y de tratar a las personas.

Como ocurre con los árboles, muchos pensábamos que Francis era, de algún modo, potencialmente inmortal. Queremos pensar que lo seguirá siendo mientras mantengamos viva su forma de mirar, de trabajar y de relacionarnos, mientras su manera de entender el oficio continúe presente en quienes lo practicamos. En ese sentido, su legado no es solo científico, sino profundamente humano.

Queremos pensar que sus últimas imágenes, o al menos algunas de ellas, estuvieron ligadas a ese bosque tropical que tanto significó para él. Nuestras condolencias a Odile, su esposa, y al resto de su familia.

Firmado,

Enrique Conde
Rubén Fariñas

⸻

Nota personal de los autores

Aunque te decimos adiós, sabemos que ese adiós no es para siempre. Como tus explicaciones sobre el “chablis”, cuando un gigante del bosque tropical llega a su fin, este abre un claro de luz en el bosque, un claro de luz donde el ciclo de la vida continua.
Eso has sido tú, un árbol majestuoso y gigante que deja su legado. Te recordaremos siempre como Botánico, pero sobre todo como la persona que fuiste y por los momentos y risas que compartimos a tu lado.
Que la tierra te sea leve amigo.

-----

29 noviembre 2025

D. SÁNCHEZ, en "La Gaceta de Salamanca", nov-25
El haya de Herguijuela de la Sierra, derribado por la fuerza del viento 

Este árbol contaba con más de 400 años de vida y 28 metros de altura 

La riqueza natural de la provincia, y más concretamente la de Herguijuela de la Sierra, ha perdido en estos días uno de sus tesoros más preciados y únicos. El Haya de esta localidad, un imponente árbol de más de 400 años de antigüedad y una altura superior a los 28 metros e incluido en el listado de árboles singulares de Castilla y León, ha caído derribado por los fuertes vientos de los últimos días.
     Según denuncian los vecinos en redes sociales, durante los últimos tiempos habían advertido del estado de esta joya natural «pidiendo que le bajaran de altura, debido a que su media copa ya no podía aguantar el fuerte viento que en diferentes épocas azota esta zona» y que además, «el avispón europeo hace unos años debilitó dos enormes ramas de este haya». Este árbol era una rareza en la provincia y en el conjunto de Castilla y León al estar en el punto más meridional de la península ibérica. 

     La haya contaba con tres ramas, de las cuales dos se bifurcaban a su vez y se encontraba en el margen del arroyo que fluye cercano al municipio, enclavado en el Parque Natural de las Batuecas - Sierra de Francia y había objeto de múltiples investigaciones. Durante los últimos años, el Ayuntamiento de Herguijuela y la Junta de Castilla y León llevaron a cabo una serie de actuaciones medioambientales para asegurar su conservación y evitar su deterioro. En 2014 una nevada hizo que perdiera una de sus ramas, lo que disparó todas las alarmas entre los vecinos de la localidad, que han mostrado en numerosas ocasiones su preocupación por su estado. Una perdida muy «dolorosa», tal y como señala el alcalde la localidad, Jorge Sánchez.
     Este árbol era el protagonista también de una ruta senderista muy popular y que permitía al caminantes adentrarse en el bello entorno de esta pequeña localidad serrana, ya que este haya se situada a poco más de 2 kilómetros del núcleo urbano. Era tal la singularidad de este imponente haya que Iberia incluyó su visita en la revista oficial que lanza esta compañía entre sus viajeros. 
     Por desgracia, la fuerza del viento de los últimos días de las diferentes borrascas que han cruzado la provincia salmantina hicieron mella en el tronco de este elemento natural, derribándolo y poniendo fin a su longevidad. Por su parte, los vecinos piden a la Junta de Castilla y León que tome medidas «en las otras 19 hayas próximas, que se protejan de los corzos, porque apenas tienen 60 años». La provincia charra pierde por tanto una de la joyas naturales de la Sierra de Francia.

Árboles singulares en la provincia
     Esta haya de Herguijuela formaba parte del listado de los árboles singulares de la provincia de Salamanca que confecciona la Junta de Castilla y León, con el objetivo de regular su protección y conservación por su valor monumental, histórico o científico con especial relevancia de determinados ejemplares de especies arbóreas cuyo valor monumental, histórico o científico. 

Otros árboles destacados
     Hasta la caída de este haya, un total de 14 árboles formaban el listado en la provincia charra, estando la mayoría de ellos en la zona suroeste. En Salamanca se encuentra la Sequoia de la Universidad, ubicada en el claustro de las Escuelas Mayores; en Béjar, otra sequoia preside el Jardín de El Bosque mientras que el Cedro centenario es parada obligada en la finca de La Francesa; en la Sierra de Francia quedan el Roble de la Pradera y La Alberca, el pino albercano o el Tejo del Monasterio de las Batuecas; mientras que en Miróbriga están el gran cedro del parque de La Florida o el ciprés junto a la catedral.

 

 Lo hemos leído aquí

-----