sábado, 5 de octubre de 2019

MADELINE SHARAFIAN (USA, 1993)
Acorn
Cortometraje realizado en 2013

« Growing up is hard, but it’s also beautiful. We can do it! »
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lunes, 16 de septiembre de 2019


Cae "La Centinela", la palmera más alta de Elche, 15.09.2019 

El ejemplar de 25 metros se ubicaba detrás del Hort del Xocolater y el desplome ha podído venir motivado por la acumulación de agua tras la gota fría 

      Elche ha amanecido esta mañana con una triste noticia, ya que la palmera más alta de la ciudad, la conocida como "La Centinela" se ha desplomado. Este ejemplar de 25 metros de altura se ubicaba en el Parque Municipal detrás de la casa del Hort del Xocolater en el estanque pequeño de patos. Todavía se desconocen alos motivos de la caída, aunque desde el Consistorio señalan que podría deberse a una acumulación de agua en la zona tras la gota fría. Esta palmera tiene más de 200 años y una gran acumulación de agua en el parque ha podido motivar que el tronco haya absorbido mucha agua y al coger peso en la parte superior haya hecho quebrar el tronco, según fuentes municipales.
     Por el momento se descarta que estuviese afectada por picudo, según una primera inspección. Desde el Ayuntamiento señalan que este ejemplar estaba catalogado como palmera singular dentro del Palmeral Patrimonio de la Humanidad, por lo que contaba con una atención especial en su cuidado y revisiones.

      Esta palmera datilera está resquebrajada y tenía una peana que indicaba que era el ejemplar más alto del patrimonio local, después de que cogiera el testigo en 2015 cuando cayó "La Golondrina", de 28 metros y más de 200 años de edad.
      "La Centinela", por su parte, tenía también más de dos siglos de vida y su nombre se le debe al cantautor ilicitano Pepe Tejera, que en una de sus canciones se dirigía al palmeral ilicitano como "centinelas de mi pueblo".

Fuente de la última foto: TeleElx
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miércoles, 4 de septiembre de 2019

STEFANO MANCUSO (Italia, 1965)
“Debemos cubrir nuestras ciudades de vegetación”
Foto: Mané Espinosa

Stefano Mancuso, neurobiólogo vegetal. Tengo 54 años. Nací en Calabria y vivo en Florencia. Estoy casado, sin hijos. Soy profesor en la Universidad de Florencia, donde dirijo el Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal. El capitalismo es el peor enemigo del medio ambiente. Creo en un principio divino

Mundos por descubrir
Empezó a estudiar el mundo vegetal sin hacer ruido en su laboratorio de la Universidad de Florencia. Hoy es una de las autoridades mundiales en el campo de la neurobiología vegetal, ha publicado más de 250 artículos científicos en revistas internacionales y varios libros en los que demuestra la inteligencia de las plantas, un concepto que nos cuesta entender porque, como los pulpos, no tienen cerebro, sin embargo aprenden, tienen memoria, cuidan de sus hijos, toman decisiones, resuelven problemas. En El increíble viaje de las plantas (Galaxia Gutemberg), una delicia, explica como se mueven y viajan. Insiste en que debemos inspirarnos en el reino vegetal para afrontar los retos que amenazan la vida de este planeta.
 

La vida ha vuelto a Chernóbil. 
Sí, equilibrada, exuberante. Con algunos colegas hemos estudiado durante años el área de exclusión, 30 kilómetros en torno a la zona de la central nuclear.
 

Imposible para la vida humana.
Nadie la ha pisado en los últimos 30 años. Esperábamos la muerte de cualquier tipo de vida debido a la radiación.

Pero no.
Eliminar al ser humano ha permitido que esta zona se convierta en uno de los territorios de mayor biodiversidad de Europa. Lo ocurrido roza lo increíble: han crecido las plantas, los ­árboles, y han vuelto los osos, lobos, caballos, ­alces, zorros, pájaros.... Y la lluvia.
¡...!
Todos los parámetros que se pueden observar nos indican que el ser humano es mucho más peligroso que la radicación nuclear.

Son plantas y árboles radiactivos.
La vegetación ha obrado allí un milagro porque ha absorbido toda la radiactividad. Una de las pesadillas es que se produzca un incendio en ese bosque, porque la radiactividad volvería a ser liberada en la atmósfera.

Hay que venerar a esas plantas.
Deberíamos entender que nuestra propia vida depende de las plantas. Lo que comemos, lo que respiramos, todo nuestro planeta depende de ellas. Sin las plantas el planeta Tierra sería como Marte. Las plantas son el principio divino de este planeta.

¿La vida gana siempre?
Nuestro universo va hacia el desorden, la disolución, y la vida va contra esta tendencia, es un acontecimiento fundamental para el universo.

¿Y qué pinta el hombre en este proceso?
El ser humano inventó un concepto que es el drama de todo lo que nos sucede: es el concepto de mejor. Toda nuestra vida se basa en: yo soy mejor, aquel es mejor que ese.
 

¿Pueril?
Cuando tú te sientes superior nace el racismo, la explotación; y si te sientes superior a los otros seres vivos los usas como si fueran cosas. ¿Pero cuál es el objetivo de la vida?

La propagación de la especie.
Nos creemos superiores porque hemos escrito El Quijote, levantado la Capilla Sixtina... No lo somos, nos extinguiremos en unas décadas y todo esto quedará en nada. Existimos desde hace tan sólo 300.000 años, y la vida media de una especie es de cinco millones de años.

No parece que vayamos a llegar.
Estamos devorando el planeta. Nuestra extinción demostrará que nuestro gran cerebro no es una ventaja evolutiva sino una desventaja. Somos peores que el resto de los seres vivos.

Ahora luchamos contra las plantas invasoras de una manera absurda y obsesiva.
Es otra demostración de nuestra estupidez, de que no entendemos la vida. Esta obsesión por la invasión, por la inmigración, ya se trate de plantas, animales o seres humanos, tiene el mismo origen, el de que hay que preservar lo nuestro.

Ya.
No tiene sentido. La vida funciona a través de la migración, que es uno de los factores que permiten la supervivencia de las especies. Nosotros llegamos a Europa desde África hace 30.000 años, que es nada. Y las plantas que crecen hoy aquí no son nativas, todas son plantas invasoras, empezando por las que nos alimentan. La idea de que nos tenemos que proteger de lo foráneo es una estupidez.

Entre tanto, ¿qué ha descubierto sobre el comportamiento de las plantas?
Dos cosas realmente extraordinarias. Hemos demostrado finalmente que las plantas son capaces de memorizar y de aprender. Hasta ahora se pensaba que para ello se necesitaba un cerebro, que la capacidad de memoria y aprendizaje sólo estaba en los animales.

Bueno, en el ser humano es inteligencia, y en el resto, instinto.
Esta es otra de las miles de demostraciones de nuestra presunción extrema. A nuestra especie la hemos llamado sapiens sapiens, ¡dos veces! Tenemos la obsesión de que lo que hacemos nosotros es superior, y eso nos limita.

¿Los cuidados parentales de las plantas son una certeza o sigue en discusión?
Lo sabemos, se han realizado muchísimos es­tudios y podemos afirmar que las plantas pro­digan cuidados parentales a su propia especie que pueden durar 20 años.

¿Qué debemos aprender de ellas?
A convivir. El problema principal del cambio climático es el aumento del anhídrido carbónico en nuestra atmósfera. Tenemos que cubrir nuestras ciudades de vegetación, y no me refiero a tener más parques y avenidas con árboles, sino a cubrir literalmente todo de plantas.

Paredes, azoteas, balcones, calles...
El 70% del CO2se produce en las ciudades, utilizando las plantas lo eliminaríamos. No he enloquecido, con relación a todas las otras soluciones es la más efectiva y barata, y tenemos todas las técnicas para hacerlo.

¿Por qué nos cuesta tanto?
Es un problema cultural, nuestra idea de la ciudad es mineral, en contraposición a la naturaleza, y es dañina incluso para nuestra salud personal, que está directamente vinculada a la presencia de las plantas y los árboles.

Sabemos que su presencia mejora la salud.
Se han publicado miles de estudios científicos que lo muestran, incluso un fémur se suelda en la mitad de tiempo ante la presencia de plantas.


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domingo, 18 de agosto de 2019

FEDERICO GARCÍA LORCA (1898 - 18-ag.-1936)
Encina
 


1919

Bajo tu casta sombra, encina vieja,
quiero sondar la fuente de mi vida
y sacar de los fangos de mi sombra
las esmeraldas líricas.

Echo mis redes sobre el agua turbia
y las saco vacías.
¡Más abajo del cieno tenebroso
están mis pedrerías!

¡Hunde en mi pecho tus ramajes santos!
¡oh solitaria encina,
y deja en mi sub-alma
tus secretos y tu pasión tranquila!

Esta tristeza juvenil se pasa,
¡ya lo sé! La alegría
otra vez dejará sus guirnaldas
sobre mi frente herida,
aunque nunca mis redes pescarán
la oculta pedrería
de tristeza inconsciente que reluce
al fondo de mi vida.

Pero mi gran dolor trascendental
es tu dolor, encina.
Es el mismo dolor de las estrellas
y de la flor marchita.

Mis lágrimas resbalan a la tierra
y, como tus resinas,
corren sobre las aguas del gran cauce
que va a la noche fría.
Y nosotros también resbalaremos,
yo con mis pedrerías,
y tú plenas las ramas de invisibles
bellotas metafísicas.
No me abandones nunca en mis pesares,
esquelética amiga.
Cántame con tu boca vieja y casta
una canción antigua,
con palabras de tierra entrelazadas
en la azul melodía.

Vuelvo otra vez a echar las redes sobre
la fuente de mi vida,
redes hechas con hilos de esperanza,
nudos de poesía,
y saco piedras falsas entre un cieno
de pasiones dormidas.

Con el sol del otoño toda el agua
de mi fontana vibra,
y noto que sacando sus raíces
huye de mí la encina.

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sábado, 10 de agosto de 2019

Instituto Politécnico RENSSELAER
Daños a la capa de ozono y al ciclo de retroalimentación que forma el cambio climático.
(24 de junio de 2019)

     El aumento de la radiación solar que penetra a través de la dañada capa de ozono está interactuando con el clima cambiante, y las consecuencias se están propagando a través de los sistemas naturales de la Tierra, afectando a todo, desde el clima hasta la salud y la abundancia de mamíferos marinos, como focas y pingüinos. Estos hallazgos se detallaron en un artículo publicado en Nature Sustainability por miembros del Plantel de Evaluación de los Efectos Ambientales del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que informa a las partes del Protocolo de Montreal.
     "Lo que estamos viendo es que los cambios en el ozono han cambiado los patrones de temperatura y precipitación en el hemisferio sur, y eso está alterando las condiciones donde están las algas en el océano, lo que altera las condiciones de los peces, las morsas y las focas, por lo que "Estamos viendo muchos cambios en la red alimenticia", dijo Kevin Rose, investigador del Instituto Politécnico Rensselaer que trabaja en el  y es coautor del artículo.
     El Protocolo de Montreal de 1987 sobre sustancias que dañan la capa de ozono, el primer acuerdo ambiental multilateral ratificado por todas las naciones miembros de las Naciones Unidas, fue diseñado para proteger el filtro principal de la Tierra contra la radiación ultravioleta solar al eliminar la producción de sustancias nocivas hechas por el hombre, como la clase de refrigerantes clorofluorocarbonos. El tratado se ha considerado en gran parte como un éxito, ya que se prevee que la media global de la capa de ozono se recuperará a niveles anteriores a 1980 para mediados del siglo XXI.
Sin embargo, a principios de este año, los investigadores informaron haber detectado nuevas emisiones de sustancias que dañan la capa de ozono provenientes del este de Asia, lo que podría amenazar la recuperación de la capa de ozono.
      Desde hace tiempo se sabe que el dañar la capa de ozono aumenta la radiación UV dañina en la superficie de la Tierra, su efecto sobre el clima se ha hecho evidente recientemente. El informe apunta al hemisferio sur, donde un agujero en la capa de ozono sobre la Antártida ha empujado la Oscilación Antártica, el movimiento de norte a sur de un cinturón de viento que rodea el hemisferio sur, más al sur de lo que ha estado en aproximadamente mil años. El movimiento de la Oscilación Antártica, a su vez, contribuye directamente en el cambio climático en el hemisferio sur.
     A medida que las zonas climáticas se han desplazado hacia el sur, los patrones de lluvia, las temperaturas de la superficie del mar y las corrientes oceánicas en grandes áreas del hemisferio sur también han cambiado, afectando a los ecosistemas terrestres y acuáticos. Los efectos se pueden ver en Australia, Nueva Zelanda, la Antártida, América del Sur, África y el Océano Austral.
En los océanos, por ejemplo, algunas áreas se han vuelto más frías y productivas, mientras que otras áreas se han vuelto más cálidas y menos productivas. Los océanos más cálidos están vinculados a la disminución en los lechos de algas marinas de Tasmania y los arrecifes de coral de Brasil, y los ecosistemas que dependen de ellos. Las aguas más frías han beneficiado a algunas poblaciones de pingüinos, aves marinas y focas, que se benefician de mayores poblaciones de krill y peces.
Un estudio informó que las albatros femeninas pueden haberse vuelto un kilogramo más pesadas en ciertas áreas debido a las aguas más frías más productivas relacionadas con el agotamiento de la capa de ozono.
      Rose también señaló los bucles de retroalimentación más sutiles entre el clima y la radiación UV descritos en el informe. Por ejemplo, las concentraciones más altas de dióxido de carbono han llevado a océanos más ácidos, lo que reduce el grosor de las conchas calcificadas, lo que hace que los mariscos sean más vulnerables a la radiación UV. Incluso los humanos, dijo, es probable que usen ropa más liviana en una atmósfera más cálida, haciéndose más susceptibles al daño de los rayos UV.
El informe encontró que el cambio climático también puede estar afectando la capa de ozono y la rapidez con la que la capa de ozono se está recuperando.       "Las emisiones de gases de efecto invernadero atrapan más calor en la atmósfera inferior, lo que conduce a un enfriamiento de la atmósfera superior. Las temperaturas más frías en la atmósfera superior están desacelerando la recuperación de la capa de ozono", dijo Rose.

      Como uno de los tres planteles de científicos que apoyan el Protocolo de Montreal, el Plantel de Evaluación de los Efectos Ambientales se centró en particular en los efectos de la radiación UV, el cambio climático y el agotamiento de la capa de ozono. Treinta y nueve investigadores contribuyeron al artículo, titulado "Agotamiento del ozono, radiación ultravioleta, cambio climático y perspectivas de un futuro sostenible". Rose, una ecóloga acuática, forma parte del grupo de trabajo sobre ecosistemas acuáticos, que es uno de los siete grupos de trabajo que forman parte del plantel.
"Esta colaboración internacional centrada en un problema acuciante de importancia mundial ejemplifica la visión de investigación de The New Polytechnic en Rensselaer", dijo Curt Breneman, decano de la Escuela de Ciencias de Rensselaer ".

Versión original

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martes, 6 de agosto de 2019

CÉSAR-JAVIER PALACIOS
Redescubierto en La Gomera el árbol de las brujas de alcurnia (enero 2013)

     De todas maneras hay que aclarar que no existe un único ejemplar de aderno en La Gomera. Hay bastantes, pero son muy raros. La tradición oral sin embargo lo hizo único, señalando las hojas de este árbol, que se retuercen de una forma muy peculiar, como algo imposible de falsificar. De ahí la leyenda.

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JUAN GUZMÁN OJEDA, en febrero de 2014, escribía en Pellagofio,
Leyenda del aderno

(...)
Sin hojas en 2014
     Y cierto es que junto al sendero hacia Arure (GR-132) se localiza un viejo aderno (28º 09´48´´ N y 17º 17´ 53´´ W), apenas a 200 metros antes de llegar a oír el borboteo de la fuente. Debemos lamentar que tras la visita realizada en fechas recientes [31 enero 2014], el ejemplar en cuestión no exhibía ninguna hoja y esta especie no es precisamente caduca. Este ejemplar singular que, supuestamente, enlazaría con la cultura oral, probablemente pereciera durante el pasado año. A juzgar por su aspecto, durante su etapa juvenil debió ser víctima de un importante movimiento de tierra o bien puede que viviera subyugado a la sombra de otro gran árbol ya que su tronco, de apenas 6 metros de largo, se encuentra prácticamente horizontal al camino, creciendo desde la pendiente hacia el vacío.
     Ahora, su tortuoso esqueleto vegetal, de más de un metro de diámetro, se encuentra abierto y desgarrado por el paso de los incontables años, sirviendo a modo de gran macetero proporcionando sustrato y soporte a musgos, helechos, líquenes y pequeñas crasas rupícolas.

Desmitificando su soledad
     
Pese a que algunos textos científicos atribuyen la capacidad de esta mirsinácea para emitir brotes de raíz (o geneta), como hace su pariente el marmulán (Sideroxylon canariensis), por nuestra parte no se ha podido advertir la presencia de los mismos, circunstancia que frena la regeneración natural de este individuo en particular. No obstante los guías del Parque Nacional de Garajonay nos confirman la presencia de otros adernos en la zona, desmitificando la creencia popular sobre la solitaria existencia de este árbol en toda la isla.
     Claro está que la causa de la muerte de este ejemplar no debieron de ser las hojas que, como pruebas de fe, les iba regalando a las pobres esclavas del agua que además, a buen seguro, arriesgarían su propia vida para llegar a alcanzarlas. Como recoge José Perera, alguna había más avispada que venía con la hojita del árbol pero con la talla vacía, llenándola en el barranco de Macayo, ya cerca de la entrada a la pedanía urbana de Vallehermoso.
      Y no queremos terminar sin añadir que mientras la bruma siga acariciando y jugando con el monteverde gomero, continuarán manando “las canales” de la fuente para mantener viva tanto la leyenda del único aderno como el sabor también único de la fresca e incomparable agua del monte.

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viernes, 2 de agosto de 2019

DOMINIQUE DIMEY (Francia, 1957)
Chanson pour un arbre


Il a plus de deux cents ans
C’est l’ancêtre, dit le vent
Dit le vent
Les hommes ont bien essayé
Maintes fois de le couper
Le couper
Mais il a levé les bras
En criant : non pas le droit !
Pas le droit !
Je suis vivant comme vous
Je ne peux vivre à genoux
À genoux !

Racines aux pieds
Les pieds dans la terre
Un arbre debout
Face à l’univers
Racines aux pieds
Entre ciel et terre
Un arbre de vie
Attend et espère!

Il respire et il murmure
Il se couvre de verdure
De verdure
Il s’étire et il grandit
Donne des fleurs et des fruits
Et des fruits
Il est l’ombre en plein soleil
La fraîcheur dans le désert
Le désert
Il a un collier d’écorce
Nourri de sève et de force
Et de force

Les enfants lui font la cour
Font la ronde tout autour
Tout autour
Les oiseaux cachent leurs nids
Pour protéger leurs petits
Leurs petits
La pluie sème quelques grains
Les caresses du matin
Du matin
Et la nuit bleue s’y repose
Avec la lune toute rose
Toute rose!

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martes, 30 de julio de 2019


ANGEL ENRIQUE SALVO TIERRA

El braquichito rebelde

     Junto a la Estación Universidad (Málaga) hay una higuera y un azufaifo. Una simpática pareja de orígenes orientales, que llevan conviviendo con nosotros muchos siglos. Sus frutos han formado parte de la dieta de nuestros ancestros y de los asientos de nuestras culturas. Era la pareja perfecta que rodeaba cualquier pueblo o morada campesina. Las azofaifas y los higos y brevas garantizaban la dosis vitamínica suficiente de las familias durante todo el año. Entre ellos comentan que nunca vieron un Junio tan caluroso, dando la razón a los datos de la Agencia Americana de Medio Ambiente que acaba de publicar que ha sido el mes dedicado a Juno en el que nuestro planeta, en sus mares y continentes, ha sufrido más altas temperaturas medias desde que se tienen registros, es decir al menos en estos últimos 140 años. Como no cambie la cosa, comenta la higuera, me veo dando cabrahigos. Por su parte, el azofaifo le replica que estando cuajado de frutos presiente que madurarán demasiado pronto, antes de que retornen del norte las aves que se encargan de diseminar sus semillas.
    Debéis ser optimistas, les comento, habéis sobrevivido a peores momentos. Entonces me señalan a un braquichito de hojas de arce que cercano a ellos ha sido talado en pleno centro del inteligente Campus, para mayor gozo de quienes desean aparcar sus coches. El árbol de fuego se ha revelado ante tal mutilación, y ha rebrotado de su tocón con fuerza inusitada. Lo ves, me incide el azofaifo, a pesar de su fuerza está condenado a desaparecer. Esa es la diferencia entre la Ley de la Naturleza y la condición humana. Entonces la higuera me cuenta la historia de un nogal de Pakistán que lleva encadenado desde hace más de un siglo, siendo el reo más antiguo que la humanidad ha conocido. La razón fue que un oficial británico en sus delirios de paranoia etílica pensó que era perseguido por el árbol al sentir la agitación de sus ramas. En su sobervia humana no dudó en condenarlo a estar encadenado de por vida. Al igual que a nuestro braquichito, es el más representativo monumento a la estupidez con la que la humanidad trata a la Naturaleza. Que Agosto se apiade de todos.
Foto: Angel Enrique Salvo Tierra
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viernes, 26 de julio de 2019

Nogal encadenado en Pakistán

     Landi Kotal, una pequeña localidad de Pakistán que se encuentra en la zona fronteriza con Afganistán, mantiene desde hace 118 años un nogal arrestado y encadenado. La insólita historia de este árbol se remonta a 1898, época en que las tropas inglesas ocupaban la región asiática.
     Según relatan los ancianos del lugar, un oficial inglés llamado James Squid caminaba junto al nogal cuando notó que alguien estaba a sus espaldas y lo vigilaba. El viento mecía las ramas del árbol pero el estado de embriaguez del militar le hizo creer que era una verdadera amenaza.
El árbol lleva 118 años de arresto


El árbol lleva 118 años de arresto (Facebook)
     Según explicó el capitán pakistaní Nasir Farooq a un periodista del diario inglés The Telegraph: “El oficial inglés estaba tan borracho como una cuba, y pegó un grito cuando una de las ramas del nogal lo rozó. Algunos habitantes se rieron de la situación y para borrar la vergüenza que había pasado, el militar emitió la orden de arresto alegando que el nogal intentaría escaparse a la ciudad de Peshawar”.
     Desde entonces han pasado 118 años y el pobre árbol sigue sentenciado a permanecer preso y de una de sus ramas cuelga un cartel de madera en el que se puede leer “I am under arrest” (estoy bajo arresto) y su peculiar historia. 

     Lo cierto es que los ingleses se fueron de Pakistán pero los habitantes de Landi Kotal nunca liberaron el nogal, que con el paso del tiempo se ha convertido en una atracción turística en la que incluso hoy, algunos visitantes fotografían la curiosa estampa para difundirla en las redes sociales.

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martes, 16 de julio de 2019

ANTONIO CERRILLO, en La Vanguadia
El expolio del lentisco
Cuadrillas de trabajadores clandestinos entran sin permiso en las fincas y extraen masivamente la planta para ser comercializada


El expolio del lentisco

¿Es el último saqueo a la Naturaleza? Los bosques catalanes (y de otras zonas del Mediterráneo) están sufriendo una extracción masiva de lentisco, una planta mediterránea que está siendo objeto de un comercio clandestino y sin control. Propietarios forestales, excursionistas y otros sectores ciudadanos apuntan que el lentisco sufre un verdadero expolio, y denuncian tanto los daños como la conflictividad que se ocasiona.
La falta de protección específica de esta planta y la insuficiente de vigilancia son dos circunstancias que se producen en un contexto de falta de respuestas de la Administración autonómica, mientras se está incrementando de manera exponencial este aprovechamiento de recursos forestales.
El resultado es un lucrativo mercado que empieza a tener impactos ambientales. Por eso, diversos sectores reclaman al Departament d’Agricultura una actitud más activa para prevenir los daños y los conflictos que se están ya ocasionando.
“Los veo cada mañana; son cuadrillas de trabajadores que se adentran en el bosque, y actúan con impunidad; convencidos de que nadie les va a decir nada”, explica Sabina M. R., de Fontrubí (Alt Penedès), que suele toparse con ellos en su paseos con su perros.
La extracción irregular del lentisco está registrando un aumento exponencial en los últimos años.
El Departament d’Agricultura admite que el corte indiscriminado de esta planta “es una práctica que se ha visto incrementada en diferentes lugares de Catalunya, especialmente en zonas periurbanas”.

Organización
Un trabajador transporta un fardo de lentiscoEstos trabajadores (o los responsables de estos operativos) deberían pedir permiso, al menos, para legitimar su actividad; pero no lo hacen.
Y además, se repiten los conflictos con los dueños de bosques, que no pueden parar estas incursiones.
Las operaciones se hacen con un despliegue de recogedores muy bien organizado.
Los conductores de decenas de furgonetas reparten los trabajadores irregulares por diversas zonas a primeras horas de la mañana para hacer acopio de estas plantas.
Las cuadrillas podan el lentisco, hacen ramos y luego agrupan los fardos que son recogidos por los vehículos.
El material es transportado al mercado de la flor de Vilassar para venderlo a diferentes almacenes que comercializan la planta (entre ellos a Holanda), que tienen diversos usos ornamentales, incluidas las ceremonias funerarias.

Planta apreciada
La planta es muy resistente. No se arranca, sino que se poda y luego viaja en camiones frigoríficos, lo que permite una buena conservación.
La recolección cubre amplios territorios: en primavera y otoño, Garraf, Alt Penedès, Baix Penedés, Baix Llobregat o Tarragonès, mientras que en verano se actúa en comarcas interiores, más húmedas.

Denuncias
Los denunciantes se quejan de que los agentes rurales no están actuando con la contundencia necesaria. Los dueños de fincas dicen sentirse indefensos y lamentan que sus quejas caigan en saco roto. Los agentes rurales sólo actúan si reciben una denuncia formal del propietario; pero los expedientes no prosperan, aducen. “Nadie de la Administración se ha preocupado de hacer una evaluación de la situación que se están ocasionando”, afirman. Furgoneta de transporte
Al ser preguntado por estas quejas, el Departament d’Agricultura señala que, “a fecha de hoy, no hay ninguna normativa administrativa específica sectorial”, por lo que “únicamente se puede exigir la autorización del titular de los terrenos”.
En un escrito de respuesta, la Direcció General d’Ecosistemes Forestals i Gestió del Medi comenta que se “está trabajando en la elaboración de una orden que regule determinados aprovechamientos forestales silvestres no madereros y su comercialización”. Y que en esta normativa, se ha incluido, entre otros, el lentisco.

El subdirector general de Boscos, Enric Vadell, juzgó, no obstante, que hay “quejas puntuales”, pero afirmó que la inclusión del lentisco en la posible nueva regulación “no es una demanda prioritaria del sector”.
Vadell recalcó que, aunque no hay una normativa específica para proteger la planta, tanto el Código Civil como la Ley Forestal catalana garantizan que “no se puede hacer cualquier aprovechamiento”.
El Departament d’Agricultura informó que en el 2018 los agentes forestales se presentaron 14 denuncias y en lo que va de año ya han formulado 12.
Otras fuentes insisten en la posibilidad -y la conveniencia- de que se eche mano a la ley estatal de Montes para reforzar la contundencia, pues ésta tipifica como sanción administrativa “la corta, quema, arranque o inutilización de ejemplares arbóreos o arbustivos de especies forestales, salvo casos excepcionales autorizados…”

Los vecinos consultados por este diario se quejan de la falta de respuestas reales al problema. “Si estos recolectores no tienen autorización no deberían poder actuar. Y, sin embargo, vemos que entran en los bosques como Pedro por su casa. Los agentes rurales no pueden hacer la vista gorda y dejarlos que salgan con el lentisco”, señala Sabina R. M.

“Avisamos a los agentes rurales y nos dicen que el lentisco no está protegido. ¡Pero el bosque sí está protegido! No se pueden dejar basura ni restos de poda por todas partes. No se puede matar de esta manera a los arbustos. Se están saltando la normativa”, añade un propietario de Garrraf. “Antes venían cuatro individuos; ahora son 40; a las siete y media de la mañana ya están trabajando. Van a saco; cogen el lentisco sin ningún miramiento; si respetar la floración ni los ciclos de la naturaleza. Y si les dice algo, se encaran contigo”, señala este propietario.

En noviembre del 2011, el Parlament aprobó una resolución (ICV y CiU) en la que se pidió que se tomaran medidas contra la “destrucción” del lentisco, que “pone en peligro de desaparición a este especie” (Pistacia lentiscus)


Impactos de todo tipo, irregularidades
Ramos desaprovechados


Ramos desaprovechados
La extracción del lentisco comporta no solo impactos ambientales. Los restos desaprovechados de las plantas no aptas para el comercio se abandonan en el medio natural, lo mismo que otros residuos generados por los trabajadores en su actividad diaria (gomas usadas para hacer los fajos, papel aluminio, botellas, bolsas).
Es habitual también que estos trabajadores hagan fuego en el suelo para calentar su comida, sin que adopten las mínimas condiciones de prevención de incendios. Además, estas personas no tienen ningún tipo de contrato y cobran en metálico.
También se está infringiendo la normativa de seguridad viaria, pues frecuentemente las furgonetas llevan 10 trabajadores con permiso para dos. “Yo pago mis impuestos y espero que sirva para algo. Aquí el descontrol es total”, dice un propietario con desánimo.
El exalcade de Argençola (Anoia), el psicólogo Toni Lloret Grau, ya pidió hace años al Departament d’Agricultura que se elaborara urgentemente un reglamento para facilitar la intervención en los distintos niveles de la cadena de recolección y venta de lentisco.
Lloret expuso que ‘las personas que hacen estas recolecciones, a menudo grupos que quedan repartidas por los bosques desde mañana hasta la tarde, no piden permisos ni a los propietarios de los bosques, ni a los ayuntamientos, ni a la asociación de propietarios forestales de Argençola”. Dadas las grandes cantidades de productos que cosechan, es evidente que se trata de una actividad económica, expuso. También denunció “el hecho de que estas personas hagan fuego incontroladamente en el bosque, sin pedir el preceptivo permiso, algo que los habitantes de la zona sí que tienen que pedir...”.

Una especie mediterránea, refugio de aves
El lentisco es una especie muy típica del área mediterránea que crece en comunidades con mirto, coscoja, palmito, aladierno, zarzaparrilla y sirve de protección y alimento a pájaros y otra fauna exclusivos de este ecosistema.
Crece en forma de mata y a medida que envejece, desarrolla troncos gruesos y gran cantidad de ramas gruesas y largas, de forma que puede convertirse en un árbol de hasta 7 metros. De flores pequeñas, el fruto es una drupa, roja y luego negra, no comestible para el hombre pero sí para las aves.
En la época clásica y en la Grecia actual el lentisco se emplea como chicle; de su látex se elabora una goma aromática llamada almáciga o mástique, usada en medicina odontológica y para hacer barnices. También se utiliza para aromatizar licores.
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