14 octubre 2026

CARMEN BACHILLER
El papel de cohesión social de los olmos históricos de Guadalajara desaparecidos por la grafiosis: “Queremos recuperarlos”

Un libro aborda la historia de los árboles que durante siglos presidieron plazas y ermitas y hasta fueron escenario imprescindible para la celebración de los concejos que gobernaban los municipios
Partido de pelota y tertulia bajo el olmo en Sotodosos (Guadalajara) Foto: Fondo Tomás Camarillo /Centro de la Fotografía y la Imagen Histórica de Guadalajara
Durante generaciones, los grandes olmos fueron mucho más que árboles en los pueblos de Guadalajara. Presidían plazas y ermitas, daban sombra a vecinos y visitantes y, en torno a sus copas, se desarrollaba buena parte de la vida social.
     Bajo su generosa sombra se colocaban los vendedores ambulantes, allí tocaban los músicos y se representaban obras de teatro. En algunos pueblos era allí donde se reunía el ganado comunal antes de salir a los pastos. A veces hacía las veces de parada del autobús.
     En momentos festivos, era el lugar elegido para que las procesiones se detuvieran. Incluso durante la Fiesta del Corpus se convertían en altar de obligada visita. De sus ramas colgaban al ‘Judas’ en Semana Santa, un muñeco de paja y trapo que terminaba siendo apaleado y quemado.

     Más allá de eso, solo unos pocos se convirtieron en olmos concejiles. En torno a ellos se sentaban los miembros del concejo municipal para gobernar el pueblo, como currió en la población de Canales de Molina.
    Son algunos de los detalles vinculados a la costumbre popular en casi toda la provincia que recoge la publicación de 55 Olmos históricos de la provincia de Guadalajara, editado por la Asociación Micorriza, una entidad fundada en 2013, de carácter socio-ambiental, que trabaja en la conservación del patrimonio natural y cultural de las áreas rurales y “para la transformación de una sociedad más respetuosa con su entorno”, como ellos mismos definen. 
     Rafael Marco es técnico de medio ambiente en esta asociación y se ha encargado de coordinar un libro coral en el que han participado Ossian de Leyva Briongos, Rodrigo García Vegas, Iván Maldonado García y Javier Aragoncillo del Río. También han colaborado Ignacio Abella Mina, David León Carbonero y Luis Gil Sánchez.

Olmo de Mochales, en Guadalajara Foto: Severino Gil. Década de 1950

     La obra documenta 55 ejemplares emblemáticos de la especie Ulmus minor. “Queremos que se sepa que en casi todas las plazas de los pueblos de la provincia de Guadalajara había uno de estos árboles en una posición importante”.
     El libro recupera la memoria de aquellos ejemplares y reivindica su papel como parte del patrimonio natural, cultural y paisajístico de la provincia. La idea surgió allá por 2014, tras editar otra publicación. “Cuando hablábamos con los vecinos siempre sacaban a relucir el olmo de la plaza del pueblo. Se les iluminaban los ojos. Fueron un instrumento de vertebración municipal”.

 Placa en el Ayuntamiento de Pareja (Guadalajara)

El olmo y la olma que retrató Cela en su ‘Viaje a la Alcarria’

     En el libro Viaje a la Alcarria (1948), Camilo José Cela también habló de los olmos como elementos fundamentales del paisaje castellano, ofreciendo sombra y refugio al caminante en caminos o plazas de los pueblos.
     Una de las referencias más sonoras se refiere a la famosa ‘olma’ del municipio de Pareja. Una placa recuerda hoy en este pueblo cómo lo describió el premio Nobel de Literatura durante su viaje por el sur de la provincia.
      “
Escudo de Pareja con su olmo
La plaza es amplia y cuadrada, y en el centro tiene una fuente de varios caños, con un pilón alrededor, y un olmo añoso -olma le llaman porque es redondo, copudo, matriarcal-, un olmo tan viejo, quizás, como la piedra más vieja del pueblo
”.
     Lo cierto es que la distinción entre olmo y olma, dice Rafael Marco, “no tiene sentido científicamente hablando”, pero reconoce que es algo que se ha instaurado en la cultura popular de Guadalajara, según el aspecto del árbol.

Un árbol ‘todoterreno’ que los romanos plantaron por media Europa

     La elección del olmo para ocupar un lugar central en las plazas tampoco era casual. El Ulmus minor, la especie más habitual en estos espacios, reunía unas características especialmente adecuadas para el entorno urbano tradicional.
     “Es un árbol todoterreno que crece rápido, hasta un metro al año”, explica Marco. Su copa es muy densa y proporciona una sombra abundante, soporta tanto las altas temperaturas estivales como los inviernos fríos y no resulta especialmente exigente con el suelo.
     Además, toleraba bien una de las condiciones más difíciles de las plazas de los pueblos: la compactación provocada por el tránsito de personas y carros de otros tiempos.
El viejo olmo histórico de Mandayona, en Guadalajara. Fuente: Asociación de Mujeres de Mandayona
     Su facilidad para reproducirse contribuyó también a su enorme expansión histórica. Marco recuerda que los romanos utilizaron el olmo como soporte para cultivar la vid mediante el sistema de viña alta. Para ello se empleaban estaquillas, ramas de olmo capaces de enraizar con facilidad.
     La expansión de este sistema contribuyó a extender el cultivo del olmo por Europa, pero también dejó una población con una variabilidad genética reducida y vulnerable a las enfermedades.

La enfermedad que vació las plazas

     Micorriza maneja una lista de los 55 pueblos que tuvieron uno de esos olmos (u olmas) históricos. Ya no existen, al menos no están los originales. La razón es una enfermedad que afecta a esta especie. La grafiosis acabó con buena parte de los grandes olmos que durante siglos habían presidido los pueblos. La enfermedad, causada por hongos del género Ophiostoma y transmitida por pequeños escarabajos escolítidos, bloquea los vasos conductores del árbol hasta impedir que el agua llegue a las hojas.
     La cepa más agresiva, Ophiostoma novo-ulmi, provocó durante las décadas de 1970 y 1980 una auténtica catástrofe para las poblaciones de olmos en Europa y América. “De aquellos 55 no queda ninguno”, lamenta Marco, al referirse a los ejemplares históricos documentados en el libro.
     Desde hace varios lustros desde el Gobierno de España se ha impulsado la investigación para conservar los recursos genéticos de los olmos ibéricos y obtener ejemplares tolerantes o resistentes a la enfermedad, en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid.
     Ese esfuerzo científico ha permitido localizar olmos supervivientes, estudiar su resistencia y reproducir mediante clonación aquellos ejemplares capaces de soportar la grafiosis. El objetivo es recuperar el Ulmus minor autóctono y devolverlo progresivamente a espacios donde desapareció.
     A partir del año 2015, el Gobierno de España comenzó a donar algunos de estos árboles autóctonos resistentes a la grafiosis. “Cinco asociaciones ambientales nos pusimos de acuerdo para asesorar a los ayuntamientos en Guadalajara” y algunos de ellos se sumaron a la iniciativa. Según Rafael Marco, entre 30 y 40 municipios han plantado nuevos olmos en los últimos años, entre ellos Pareja, Maranchón, Molina de Aragón, Sigüenza, Yela, Marchamalo, Torrejón del Rey o Cifuentes.
     En la actualidad, el programa español de conservación de los olmos permite solicitar plantas, estacas o semillas dentro de las iniciativas de conservación de los recursos genéticos forestales. El plazo anual para presentar solicitudes se extiende del 1 de junio al 15 de octubre.
Pareja (Guadalajara) planta en su Plaza Mayor un ejemplar de olmo en sustitución a su centenaria Olma Vieja
     Para quienes han publicado este libro, recuperar estos árboles supone algo más que plantar una especie autóctona. No se trata de plantar árboles, sino de reconstruir una parte de la memoria colectiva asociada a ellos. “Son muchos los años que llevamos desarrollando proyectos de restauración ecológica, de educación y sensibilización ambiental, de recuperación del patrimonio etnográfico... pero de entre todas las líneas de trabajo y proyectos que llevamos a cabo, siempre nos hemos preocupado de una forma especial por los árboles singulares, intentando protegerlos y conservarlos frente al desconocimiento y las agresiones externas que puedan sufrir”.
     Rafael Marco afirma que “los grandes olmos que habitaban en las plazas y ermitas de nuestros pueblos también eran árboles singulares y hemos escrito este libro para que nunca los olvidemos. Nos gustaría que en la medida de lo posible pudieran recuperarse. No es un pasado tan lejano. La gente más mayor todavía lo recuerda”.
     Sin embargo, reconoce que no resulta sencillo. “Ahora la distribución de las plazas ha cambiado. El trazado urbano no es el mismo, ni tampoco los materiales que se usan en el diseño. Algunas ya no tienen hueco para ponerlo”, advierte.

Lo hemos leído aquí
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11 octubre 2026

Sellos de 1973 - Árboles de las Islas Canarias

SELLOS DE CORREO DE ÁRBOLES CANARIOS DE 1973
Descripción: Apollonias canariensis - Barbusano

Temas: Flores | Plantas (Flora)
Fecha emisión: 1973-03-21
Tamaño: 41 x 29 milímetros
Colores: Multicolor
Formato: Sello
Emision: Conmemorativo
Perforación: peine 13
Impresión: Fotograbado
Valor facial: 1 Pta - Peseta Española
Tiraje: 7.000.000
 
Don José Viera y Clavijo en su libro "Historia natural de las Islas Canarias" nos dice de este árbol, el barbusano:  “La madera del barbusano es oscuro muy estimado sumamente sólida, sin nudos, pesada, incorruptible, capaz del más terso pulimento, y de adquirir con el tiempo un color oscuro muy estimado; así se ven en nuestras Canarias muchas mesas, algunas de dos varas de ancho, hechas de solo un tablón, que teniendo ya siglos, prometen tener algunos más, pues ni aún el fuego levanta llama en esta madera”. Pertenece a la familia lauraceae, y es un árbol poco exigente en humedad, localizándose en las cotas más bajas de la laurisilva, sobre todo en La Palma, Tenerife, La Gomera, El Hierro y Gran Canaria. Debido al excesivo uso en trabajos de ebanistería y en otras labores artísticas, como la escultura, es hoy una madera bastante escasa.
 
 Descripción: Myrica faya - Faya

Temas:Árboles | Flores | Plantas (Flora)
Fecha emisión:1973-03-21
Tamaño:29 x 41 milímetros
Colores:Multicolor
Formato:Sello
Emision: Conmemorativo
Perforación: peine 13
Impresión: Fotograbado
Valor facial: 2 Pta - Peseta Española
Tiraje: 7.000.000

Se trata de uno de los árboles del monteverde canario que muestra una mayor valencia ecológica pudiendo encontrarla en las formaciones más secas y en las más expuestas al viento. Es una especie que protege el suelo durante su recuperación hasta que reaparecen especies de mayor porte.  Wikipedia

Descripción: Phoenix canariensis - Palmera
canaria

Temas: Árboles | Plantas (Flora)

Fecha emisión: 1973-03-21
Tamaño: 29 x 41 milímetros
Colores: Multicolor
Formato: Sello
Emision: Conmemorativo
Perforación: peine 13
Impresión: Fotograbado
Valor facial: 4 Pta - Peseta Española
Tiraje: 7.000.000

“... Las utilidades que sacamos de las palmas son muchas. Las primeras casas de la ciudad de Las Palmas fueron techadas con sus incorruptibles troncos. Sus hojas suministran a la industria el material de las escobas, esteras, espuertas, serones, y de aquellas delicadas obras de palma, en que con tanta celebridad se han distinguido las monjas de San Bernardo de Canaria... ni el adorno y amenidad que dan los palmitos a nuestros festejos públicos y funciones de iglesia” 
Don José Viera y Clavijo

Descripción: Ilex canariensis Holly - Acebiño 

Temas: Árboles | Plantas (Flora)
Fecha emisión: 1973-03-21
Tamaño: 29 x 41 milímetros
Colores: Multicolor
Formato: Sello
Emision: Conmemorativo
Perforación: peine 13
Impresión: Fotograbado
Valor facial: 5 Pta - Peseta Española
Tiraje: 7.000.000

Acebiño: “Su madera es blanca, sólida y pesada, la mejor para tomar la tintura negra y recibir el más perfecto pulimento, la estiman mucho los carpinteros y ebanistas” Historia Natural de Canarias

Descripción: Dracaena drago - Drago

Temas: Árboles | Plantas (Flora)
Fecha emisión: 1973-03-21
Tamaño: 29 x 41 milímetros
Colores: Multicolor
Formato:SelloEmis Conmemorativo
Perforación: peine 13
Impresión: Fotograbado
Valor facial: 15 Pta - Peseta Española
Tiraje: 7.000.000


"Drago milenario: es el símbolo vegetal de la isla de Tenerife. Cuenta la leyenda, que tomó su nombre del latín que significa “dragón” porque estos animales alados se convirtieron en este árbol cuando desaparecieron. Tiene una particularidad muy especial: su savia es de color rojo y no blanco o transparente como ocurre en la mayoría de las especies vegetales."  
Sociedad Filatélica de Madrid
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08 octubre 2026

ASOCIACIÓN MICORRIZA
La Sabina Gorda de Escalera, Guadalajara

Es lo que tienen los árboles singulares, que por la razón que sea destacan entre el resto de arbolado y es por ello que han sido objeto de admiración, fotografías y, en el mejor de los casos, de cuidados para conservarlo.
     Escalera, pueblo arropado por uno de los mejores sabinares de la Ibérica, tiene, entre las miles de sabinas que lo rodean, una que destaca entre todas; es la Sabina Gorda. Su gran porte ha hecho que tenga nombre propio y que las gentes de Escalera hayan fijado sus disparos fotográficos en ella, haciendo que hoy podamos ser testigos de la evolución de esta gran sabina. Hace 46 años, la sabina lucía una copa tupida y compacta, con un tronco recio y colosal.
     Ubicada en el camino a Lebrancón, sufrió una aparentemente inocua afección, como fue la conversión del camino en carretera. El empinado del terreno anexo al árbol para hacer el talud, dejó a la vista parte del sistema radicular. 34 años después (año 2013), la sabina presenta una apariencia más abigarrada, perdiendo parte de la copa y ya se empieza a notar una incipiente grieta en uno de sus brazos principales.
1979. Fotografía de Antonio Checa 

2013. Fotografía de Andoni Jurado

2013. Detalle del tronco. Se vislumbra un inicio de grieta en la parte izquierda del tronco. (Fotografía de Ossian de Leyva)

     En el año 2018, después de una de las cada vez más anecdóticas nevadas, uno de los brazos principales se desquebraja por el peso de la nieve. Para evitar la descompensación de la copa, se evita el corte de la rama dejándola en posición de apoyo, cual muleta. Además, un cartel con el nombre de la sabina acompaña al árbol con el fin de que sea tenido en cuenta por habitantes, visitantes y administraciones.

2018. Fotografía de Ossian de Leyva

     Las últimas fotos, de 2025, muestran una intervención de urgencia. Gracias a los fondos de las personas socias que apoyan Micorriza, se ha podido estabilizar el talud con la construcción de un muro de piedra seca, para evitar que siga progresando la erosión y dificultar una potencial caída del árbol.

2025. Muro de piedra seca construido. Fotografía de Julián Garcí

     Nuestro más sincero agradecimiento a las personas que nos han facilitado las fotografías. Y por supuesto a socias y socios de Micorriza que posibilitan estas intervencciones.

¡Manos a la azada!


05 octubre 2026

San Wolfgan, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
El roble de San Wolfgan, Babiera, Alemania

Este es el conocido como “Roble de San Wolfgang” en Baviera que, con una circunferencia de casi 10 metros, es uno de los robles (Quercus robur) más gruesos de Alemania. El roble toma su nombre de San Wolfgang, uno de los primeros obispos de la zona, aunque ciertamente nadie sabe porqué, pero también a él está dedicada la capilla del castillo vecino "Schloss Haus". El roble da una impresión de gran vejez: el tronco está completamente hueco y exteriormente muestra muchos bultos. 
     Es característico de él, una enorme rama horizontal que ha sido sostenida por postes durante al menos el último siglo. Según la leyenda el árbol tendría unos 1250 años y el santo habría predicado bajo su copa hace 1.000 años. Como todas las leyendas, es curiosa, pero nada más. Las mediciones de grosor del árbol en los últimos 120 años, permiten
Foto de 1905
 conocer su velocidad de crecimiento y por ello se le otorga una edad de 400 a 500 años, o un máximo de 600 años, pero siempre muy lejos de la leyenda (cosa por otro lado muy frecuente; pocos sitios hay en España que no tengan un árbol “milenario”, aunque sólo tenga un par de metros de perímetro). 
     El castillo próximo en cuyas tierras crece el roble, hunde sus raíces al menos en el siglo XII y ha sido permanentemente habitado y modernizado. Desde 1835  hasta 2008 en que fue vendido, perteneció a la familia Thurn und Taxis. Ésta era una familia de origen italiano que en el siglo XV fundó un servicio privado de mensajería que duró hasta el XVIII, para entonces ya eran ricos y, desde finales del XVII, alemanes con título de Príncipes. En la actualidad son una de las familias más ricas de Alemania conocida por ser propietaria de un gran número de cervecerías, entre otras cosas, claro. En el jardín del castillo de los príncipes de Thurn und Taxis, durante muchos años, era el deber del aprendiz más joven del jardinero cuidar el bienestar del árbol. Su jornada laboral comenzaba con una inspección obligatoria del viejo roble. Solo cuando estaba seguro de que todavía estaba en la entrada superior del parque y en buen estado de salud, podía comenzar el trabajo del jardinero. Todo un ejemplo. 
Imagen de Rainer Lippert
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02 octubre 2026

JUANA DE IBARBOUROU (Uruguay, 1892-1979)
La higuera


Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.

En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.

En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.

Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste...

Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:

¡Hoy a mí me dijeron hermosa!
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