sábado, 18 de agosto de 2018

FEDERICO GARCÍA LORCA (1898-18 de agosto de 1936)
Árbol de canción  
Música: Stottuth

Hace 82 años...


Caña de voz y gesto,
una vez y otra vez
tiembla sin esperanza
en el aire de ayer.

La niña suspirando
lo quería coger;
pero llegaba siempre
un minuto después.

¡Ay sol! ¡Ay luna, luna!
Un minuto después.
Sesenta flores grises
enredaban sus pies.

Mira cómo se mece
una vez y otra vez,
virgen de flor y rama,
en el aire de ayer.

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miércoles, 15 de agosto de 2018


EL CARBAYÓN DE OVIEDO - Asturias
     En 1865 una gran tormenta en el Campo San Francisco -lugar de recreo y paseo de los ovetenses a lo largo de los años- derribó un gran árbol, un negrillo u olmo, tan apreciado por los ciudadanos como su vecino "el Carbayón".
     En 1874 se construyó la estación de ferrocarril de Oviedo, que distaba un kilómetro del núcleo de la población, por lo que se proyectó, en el marco del desarrollo urbanístico en curso, abrir una vía de comunicación entre la ciudad y la nueva estación, la calle Uría.
     Con la apertura de esta vía, una parte del Campo de San Francisco, quedó separada del resto y en la zona aislada, quedó el otro árbol querido y admirado por los ovetenses: el Carbayón. Tras quedar sólo este viejo roble, el cariño por él creció exponencialmente. Pero como contaba el rector de la Universidad de Oviedo Fermín Canella: «El silbido de la locomotora anuncia su caída».
    Y como narraba el Diario el Comercio...

Coordenadas: 43°21′44.63″N 5°50′55.40″O, talado en 1879, Foto: Fondo Armán
DEL DIARIO EL COMERCIO: 
      El 13 de septiembre de 1879 el jardinero municipal manifestó la necesidad de derribar el árbol, que, informaba, estaba enfermo. «Lo real es que ocupaba parte de la acera de Uría y en lugar de modificar unos metros el trazado, ganó la chapuza como siempre», describe la cronista oficial. Hubo polémica y una discusión entre los ediles, pero el derribo fue aprobado, tras dos votaciones nulas, por 14 votos contra 9. El Carbayón fue subastado y por él que pagaron 192,50 pesetas. El 2 de octubre comenzó la tala «que duró tres o cuatro días». Las raíces estaban bien ancladas: llevaban al menos cinco siglos, allí hasta alcanzar los 30 metros de altura y un tronco de seis. Así era El Carbayón.
1949, una placa conmemorativa se fija en el lugar donde estuvo situado El Carbayón en la Calle de Uría
     Los datos tomados tras su derribo nos hablan de una altura de 30 metros, un perímetro de seis y una antigüedad de 600 años. Un árbol nacido en el siglo XIV que demolió el "progreso" urbano.

Antiguo grabado, el 2 de octubre de 1879 se hizo efectiva la tala.


Actual Carbayín plantado en 1950 a un lado del Teatro Campoamor, como dice la placa... 
   "Como continuador de aquel árbol simbólico que nos dio el título de carbayones, el Ayuntamiento plantó este roble el día XI de febrero del año de gracia de MCML"

     Carbayón -aumentativo de carbayu, que significa roble en asturiano- ha dado lugar al gentilicio oficioso de los oventenses, llamados también carbayones por este árbol.
     Después de la tala del árbol se creó el semanario primero y luego diario El Carbayón, que en su primera edición rememoró a El Carbayón de esta manera:

Aquí estuvo el Carbayón,
seiscientos años con vida
y cayó sin compasión
bajo el hacha fratricida
de nuestra corporación.
Este pasquín respetad,
si sois buenos ovetenses,
y en su memoria llorad
todos los aquí presentes
por el que honró a la ciudad.
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sábado, 11 de agosto de 2018

EN LA MENTE DE LAS PLANTAS

     En los últimos años, un pequeño grupo de investigadores de Alemania, Austria, Alemania, Italia, Reino Unido, Japón, Sudáfrica y Estados Unidos ha desarrollado un nuevo campo de investigación: la neurobiologí­a de las plantas. Y lo cierto es que sus descubrimientos están modificando los lí­mites conocidos entre el reino animal y el vegetal ya que han descubierto que las plantas son capaces de desarrollar el proceso cognitivo, algo que hasta ahora sólo se atribuí­a a seres humanos y animales. Según ellos, las plantas son capaces de sentir su entorno y recordar la información proporcionada por sus percepciones y son capaces de reaccionar en consecuencia. Algunas, incluso, pueden comunicarse y defenderse conjuntamente contra los depredadores. Los árboles de Acacia en Sudáfrica, por ejemplo, reaccionan y se defienden contra los depredadores mediante la comunicación con los demás y el desarrollo de una defensa común. Pero, si las plantas pueden moverse y sentir, ¿podrán también pensar? Este documental que Odisea les presenta podría cambiar por completo los conocimientos que tení­an hasta hoy sobre las plantas.

Duracion: 52:17
Fecha de publicación: 19-02-2010

 

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miércoles, 8 de agosto de 2018

MEIKLEOUR BEECH HEDGES 
de Escocia no descubierta
Meekleour Beech Hedge del Norte en julio de 2008
Meekleour Beech Hedge en julio de 2008
      El seto de Meikleour compuesto de hayas, ubicado cerca de Meikleour, Perth y Kinross, Escocia, en la A93 Perth - Blairgowrie Road, fue plantado en el otoño de 1745 por Jean Mercer y su esposo, Robert Murray Nairne en la finca Meikleour del Marqués de Lansdowne. Se dice que el seto crece hacia los cielos porque los hombres que lo plantaron fueron asesinados en la Batalla de Culloden .
     El seto se destaca en los Récords Mundiales Guinness como el seto más largo y más alto del mundo, alcanzando una media de 30 metros de altura (36m en el norte-24 m en el sur) y 530 metros de longitud.Se recorta una vez cada diez años (más o menos).
 
The Hedge from the South Durante el invierno, marzo de 2010
Durante marzo de 2010

Visto desde el norte, marzo de 2017
Visto desde el norte, marzo de 2017
Fotos de la red
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domingo, 5 de agosto de 2018

EL SETO DE TEJO MÁS GRANDE de INGLATERRA
Cirencester, Gloucestershire

     El seto de tejo más grande de Inglaterra se encuentra en una finca histórica en el pequeño pueblo de Cirencester, Inglaterra. Mide 12 m de alto y 140 m de largo de punta a punta. Cada agosto se le hace un "corte de pelo". A los jardineros Jason Buckton y John Rutterford les costó 10 días recortar la colosal muro verde que rodea Bathurst Estate. Asomándose a una pluma de recoger cerezas los hombres usaron cortasetos eléctricos para recortar los aproximadamente 4.000 metros cuadrados de vegetación. Casi una tonelada de recortes cayó en las mantas dispuestas para recogerlos.
     Allen Bathurst, el propietario de la finca y el noveno conde de Bathurst, disfruta cada año al ver la operación desde su ventana. "Debe tener la forma correcta", dice. Su tatara-tatara... plantó los tejos ingleses a principios del siglo XVIII. 
     Cuando era niño, Bathurst recuerda comtemplar cómo tres jardineros, encima de una escalera de 15 m, recortaban el seto enganchando sus piernas a los peldaños para mayor seguridad. La pluma utilizada para recoger cerezas hace que el trabajo, si no más fácil, si más seguro. "Dependiendo del clima, puede ser o muy húmedo o muy caluroso", dice el noveno conde. "A menudo ponemos un paraguas Pimm's en la parte superior de la plataforma para evitar la lluvia o el sol". 
     Los jardineros Buckton y Rutterford que cortaron el seto, recogieron los recortes en enormes bolsas de fertilizantes para evitar que el ganado los devorase. Algunos años los restos se venden para preparar compuestos anticancerígenos, otras, simplemente, se queman en una enorme hoguera. "Arde bastante bien debido al aceite que contiene", dice Bathurst. "Chisporrotea alegremente". 
     El laborioso proceso mantiene el seto en excelente forma para que todos lo admiren. "La gente lo mira y dice: ¡Dios mío, eso sí es un gran seto!", dice Bathurst. "Pero yo lo miro por la ventana y digo: Oh. Todavía está allí. Con ese tamaño ¡cómo podrías no verlo!"




Fotos de la red
https://www.wired.com/story/photo-of-the-week-trimming-the-worlds-biggest-yew-hedge-is-a-righteous-pain/
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jueves, 2 de agosto de 2018

JUAN GUZMÁN OJEDA, Ing. Técn. Forestal
Mil y un nombres de los pinos canarios (2)

     Los ‘Pinus canariensis’ con nombre propio por su forma o aspecto, tal y como han sido bautizados por los isleños a lo largo de los siglos. Como el Pino Bonito que hay junto a la presa de las Niñas, aquí fotografiado por Alejandro Melián durante un vuelo en helicóptero.
    Continuando con la nomenclatura popular con la que nosotros, los humanos, hemos identificado ciertos individuos de Pinus canariensis, consideramos en las siguientes líneas aquellos que por su particular silueta o figura, a veces apreciable a grandes distancias, han sido bautizados con nombre propio.
     La relación entre nombre y morfología suele basarse en el grado de apariencia con el que asimilamos éstos seres vivos a nuestra cultura. No obstante, otras veces, la razón de esta etimología forestal se encuentra en el gran tamaño de los ejemplares en cuestión.
     Como una descomunal mano izquierda de seis dedos encontramos al magnífico Pino de la Mano del Señor (La Orotava, Tenerife), o de nombre más moderno Pino de King-Kong –como indica César Javier Palacios–. Otros pinos notables en el mismo municipio son el Pino Garfiado y el Pino Lerito, el primero por sus curvas imposibles y el segundo para indicar –parece ser que en castellano antiguo– su rectitud.
     El acusado porte tumbado por el viento fue perfectamente adjetivado para señalar al Pino Esrrengao (Arico, TF), pino que también recuerda en su aspecto al ya desaparecido Pino de Tetir en Fuerteventura. Igualmente se secó en pie el conocido Pino Paraguas, figura de bella copa abierta y aparasolada que habitara en Inagua (La Aldea, Gran Canaria). También el especial desarrollo de la parte más alta del árbol ha servido para conocer al Pino Copudo (La Orotava, TF). Sigue siendo la forma, pero en este caso inducida por los huecos del aprovechamiento –agrandados con los incendios– la que ha determinado ejemplares como el Pino de la Catadura (El Rosario, TF), El Pino Furado o Pino Jurado (Icod de Los Vinos, TF) o el Pino Castrado (Tejeda, GC). En este grupo también hay que incluir al imponente Pino Rajado (Mirca, La Palma), destacable de camino a las cumbres palmeras. Sobre estos ejemplares llama poderosamente la atención su particular desafío que mantienen tanto con la gravedad como con su propia supervivencia, especialmente cuando sus cimientos se encuentran atravesados de uno a otro lado.
     Bajo el nombre de pernada, de significado muy alejado al derecho de los señores medievales, se designan a los grandes fustes de pies bi o trifurcados, entre ellos destaca sobre todo el Pino de las Tres Pernadas (Vilaflor, TF), espécimen de mayor altura en su especie.
     Por otro lado una exagerada o atípica ramificación del árbol ha sido la razón para calificar al Pino Ramudo de Inagua (Tejeda, GC) o al Pino Ramullado (La Orotava, TF). Cabe recordar que además del aprovechamiento que antaño se hacía de todo el follaje, también las ramas de grandes pinos fueron aprovechadas en pie para leña o carbón. Como consecuencia del desramado general varió la forma de muchos árboles, caso de los Pinos Mochos (Tijarafe, PA). Otras veces es el peso de la nieve o el hielo el que provoca una inversión o aplastamiento en el crecimiento de las ramas confiriendo un aspecto desgarbado y curioso, quizás la mejor prueba sean los Pinos Gachos observables junto a las cumbres palmeras.
     Un apelativo muy común en los ejemplares de mayor tamaño, aquellos que Sabino Berthelot tachó de “tan gruesos y altos que maravillan”, es el de Pino Gordo. Entre estos destacamos el Pino Gordo del Morcillo (El Pinar, El Hierro) o los Pino Gordo tanto de Vilaflor como de Arico (TF).
     Otros nombres para reflejar la envergadura, majestuosidad o mayor rango de los abuelos forestales son el Pino Rey y el Pino Alférez Mayor (La Orotava, TF). Bajo el nombre de Pino Basto los garafianos (PA) quisieron capturar el carácter primitivo de primer árbol que gira en torno a este singular ejemplar.
     Y terminamos este recorrido por la forma de los pinos isleños con uno de los nombres más cariñosos y sencillos con el que el paisanaje se ha dirigido a una forma natural: el Pino Bonito (Tejeda, GC). Sin embargo pocos conocerán a este mismo árbol por tan elegante seudónimo ya que el urbanita ha preferido reinventarlo como Pino de la Bruja Casandra.

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lunes, 30 de julio de 2018

CARLOS LAORDEN, en "El Pais"
De Vitoria a Singapur, árboles para las ciudades,
"Bosques y ciudades sostenibles", comentando un libro


Una avenida arbolada en Barcelona.
Una avenida arbolada en Barcelona.

      Mejoran la calidad del aire, rebajan el ruido, invitan a hacer ejercicio y, por qué no, también embellecen las ciudades. Los árboles y arbustos y las zonas verdes en general aún brillan por su ausencia en gran parte de las urbes mundiales, donde ya vive más de la mitad de la humanidad. "Hasta hace poco, hemos pensado que proteger los bosques consistía en preservarlos allá donde están, protegiéndolos del hombre y su contaminación. Así, hemos separado espacios verdes de espacios urbanos. Pero no ha funcionado en muchos sitios. Y ahora buscamos la forma de integrar ambos".
     Así hablaba Mattia Palazzi, alcalde de la ciudad italiana de Mantua, en un evento celebrado en la sede de la FAO (agencia de la ONU para la alimentación y la agricultura) en Roma (Italia). (...) "También ayudan a filtrar el agua y regular los flujos hídricos", ha añadido José Graziano da Silva, director general de la agencia.
      La FAO ha presentado Bosques y ciudades sostenibles, un libro en el que se analizan las historias de cómo 15 ciudades de todo el mundo de Vitoria-Gasteiz a Singapur, pasando por Filadelfia y Nairobi— han logrado reverdecerse y sacar provecho de las ventajas que ofrecen los árboles en un contexto urbano.
     Evans Sifuentes Ocaña, regidor de Independencia (un distrito de Lima, la capital peruana) ha contado cómo plantar árboles en la ladera del municipio ha ayudado a proteger a sus habitantes de la erosión del terreno. "Ante la falta de vivienda la gente se instala donde puede, también en zonas vulnerables". La población del distrito, de bajos ingresos, construía sus asentamientos en una zona con riesgo de derrumbe con sismos o llegada de lluvias torrenciales. "Al plantar bosque, evitamos que más gente se instale ahí, al tiempo que reforzamos el terreno y creamos un área de esparcimiento que puede dar lugar a emprender negocios", decía Sifuentes.



Un grupo de mujeres hace ejercico en un parque arbolado de Hanoi (Vietnam).Un grupo de mujeres hace ejercico en un parque arbolado de Hanoi (Vietnam).


      En el libro se habla del caso de Vitoria-Gasteiz, que fue capital verde europea en 2012, de su cinturón verde y de cómo las 1.412 hectáreas de espacios públicos verdes de que dispone son fruto de una planificación y una visión que se lanzó hace más de un cuarto de siglo. Lo mismo ocurre en el caso de Singapur. La mayoría de los miles de árboles de la ciudad-Estado que cuenta con los mismos metros cuadrados de zona verde por habitante que la capital alavesa— tienen su origen en un programa que se puso en marcha hace más de 50 años.
      Pero, aunque la planificación es clave, siempre hay tiempo para subirse al tren de los bosques urbanos. La pequeña Mantua (50.000 habitantes) ha invertido 2,5 millones de euros en los últimos dos años para aumentar un 55% el número de plantas en su término municipal, según su alcalde. También se han creado dos bosquecillos en zonas dedicadas a polígonos industriales y logísticos. "Debemos ser conscientes de que con esto podemos hacer ciudades más bellas y sanas", decía Palazzi.
      En Filadelfia, que cuenta con el mayor sistema de parques urbanos de los Estados Unidos, siguen ampliando su cobertura forestal, centrándose sobre todo en las zonas más desfavorecidas. "No hay que limitarse a apoyar a los vecinos que quieren plantar árboles, sino convencer a los que no están interesados", explicaba Michael Di Berardinis, el director de gestión de su Ayuntamiento. "Antes lo hacíamos solo por el medio ambiente, para secuestrar carbono. Pero hemos entendido que aportan muchas otras cosas. Entre otras, los barrios más verdes son más seguros.

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viernes, 27 de julio de 2018

Foto de la red
EL BIBOSI Y EL MOTACÚ
En "SoySantaCruz.com.bo"

     Uno de los más curiosos y pintorescos casos de falsa simbiosis vegetal que se presentan en nuestra tierra es la del árbol llamado bibosi y la palmera motacú. Tan estrechamente se enredan uno con otro y de tal modo viven unidos, que entre las gentes simples y de sencillo pensar se da como ejemplo vivo de enlace pasional. Una vieja copla del acervo popular lo expresa galanamente:

El amor que me taladra
necesita jetapú;
viviremos, si te cuadra,
cual bibosi en motacú.

     Quienes saben más acerca de ello señalan que la palmera es el sustento y la base de la unión, pese a su condición femenina, y el árbol es el que se arrima a ella porque le procura mantenimiento y firmeza, no obstante su ser masculino. La observación del conjunto da qué pensar, habría en ello material sufciente para especulaciones de orden social y hasta moral si se quiere.
     Dando al sugestivo asunto otro cariz y tratando de explicarlo por el lado poético-afectivo, el poeta don Plácido Molina Mostajo (1875-1970) cantó:

El membrudo bibosi que a la palma

por entero rodea
con tal solicitud, que al fin la ahoga
Celoso enamorado prefiriera 
antes que en otros brazos a su amada,
entre los propios contemplarla muerta.

     Dice la leyenda sobre la peregrina unión del árbol corpulento y la grácil palmera...
     ... que por los tiempos de Maricastaña y del tatarabuelo Juan Fuerte, vivía en cierto paraje de la campiña un jayán de recia complexión y donosa estampa. Amaba el tal con la impetuosidad y la vehemencia de los veinte años a una mocita de su mismo pago, con quien había entrado en relaciones a partir de un jovial y placentero "acabo de molienda". La mocita era delgaducha y de poca alzada, pero bonita, eso sí, y con más dulzura que un jarro de miel. 
     No tenía el galán permiso de los padres de ella para hacer las visitas de "cortejo" formal, por no conceptuarle digno de la aceptación. Pero los enamorados se veían fuera de casa en cualquier vera de senderos o bajo el cobijo de las arboledas. 
     Entre tanto los celosos padres habían elegido por su cuenta, como futuro yerno, a otro varón que reunía para serlo las condiciones necesarias. Un buen día de esos notifcaron a la hija con la decisión inquebrantable y la inesperada novedad de que al día siguiente habrían de marchar al pueblo vecino para los efectos de la boda.
     La última cita con el galán vino esa misma noche. No había otra alternativa que darse el adiós para siempre. El la tomó en los brazos y apretó y apretó cuanto daban sus vigorosas fuerzas... 
"Antes que ver en otros brazos a la amada, entre los suyos contemplarla muerta",  referían en el campo los ancianos, y singularmente las ancianas, que el primer bibosi en motacú apareció en el sitio mismo de la última cita de aquellos enamorados.
    El bibosi es un tipo de ficus que se enreda apasionadamente sobre el motacú (Scheelea princeps) una frágil palmera de ricos frutos.

---Fin---

martes, 24 de julio de 2018

LOS MANGLARES

     El vídeo nos da la información sobre qué características tiene el manglar, qué tipos de manglares se encuentran en Guatemala, qué diferencias se presentan entre éstos, qué importancia y beneficios proporcionan a las comunidades, los peligros o riesgos que sufren y cómo los podemos conservar y proteger.

Manglares de Guatemala

Manglares de México

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sábado, 21 de julio de 2018

FELIX FINKBEINER
... addresses United Nations with speech to open the International Year of Forests 2011


     El precoz Finkbeiner fundó con nueve años -2006- «The plant for the planet children initiative», una organización internacional dirigida básicamente a promover que los niños planten un millón de árboles en cada uno de sus países (hasta ahora ha actuado en 91 estados) como medida para combatir el calentamiento, aunque la meta más ambiciosa de este organismo es llegar a plantar un billón de árboles.
     Con una camiseta que le iba un poco grande y que le hacía parecer incluso más joven de los 14 años según su biografía, Finkbeiner mostró un asombroso aplomo sobre el escenario para defender sus teorías conservacionistas y reclamar medidas más contundentes para mitigar el cambio climático y las emisiones de CO2.
      «Habla menos y planta más», es su lema.
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