miércoles, 22 de noviembre de 2017


FAUSTINO GARCÍA MÁRQUEZ
La lección del Pino de Pilancones
Arquitecto urbanista, exdirector de la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y Lucha contra el Cambio Climático

En defensa del territorio en Canarias ante tanta depredación del ser humano, a propósito de la desaparición en un incendio forestal...

Cartel de las Jornadas Forestales de Gran Canaria de 2008, que incluyó el artículo escrito por Faustino García Márquez para PELLAGOFIO. Encabezando la página y bajo estas líneas, detalle de algunas de sus fotografías.
     El Pino de Pilancones era mucho más que un símbolo: era un ser vivo, un resistente, un superviviente. Emociona ver ahora la tremenda amplitud del espacio vacío de su ausencia, y lo levantamos de nuevo, inmortal, en nuestro recuerdo. Pero a él, a su colosal tamaño, a sus 400 años, no le bastan nuestra pequeña emoción ni nuestra efímera memoria. Caído en pedazos, sigue destilando vida en las gotas de resina que caen lentamente hasta el suelo, en el millar de piñas cargadas de semillas que era aún capaz de generar. Para perpetuarse en otros, no sólo en nosotros. El Pino de Pilancones no murió porque le dejaran de poner unas muletas imposibles y humillantes, ni porque no le hicieran alrededor un cortafuegos que nos hubiera privado de su grandeza, de su carácter de parte singular de un todo. Murió porque era un ser vivo gigantesco, viejo y generoso que dio de comer su propia sangre, su resina, en tiempos de hambre y de miseria pavorosas, aunque le costara una negra y enorme herida que terminaría acabando con él.

Los responsables
      Y sólo nosotros, todos nosotros, somos los responsables. Somos responsables de nuestra propia historia y de nuestro propio futuro. Somos responsables de ser los felices herederos de una sociedad que no le dejaba a muchos otra salida que vaciar los bosques y sangrar a los gigantes. Somos responsables de pertenecer a una sociedad que reclama de los poderes públicos el cuidado de la naturaleza, pero no a costa de las autovías que nos permitan llegar, a 80 kilómetros por hora, al último rincón de la isla. No a costa de nuestra comodidad, de nuestra propiedad, de nuestro consumo desaforado de bienes, de recursos naturales, de combustible, de energía, de agua, de territorio.
     Hace 114 años, alguien dijo que esta tierra no es nuestra, que nosotros sólo somos sus administradores, encargados de gestionarla cuidadosamente para entregarla, mejorada, a sus legítimos y únicos propietarios, las generaciones futuras. Administrar bien ese préstamo, esa herencia del futuro, no nos obliga a resucitar al Pino de Pilancones, pero nos exige crear las condiciones necesarias para que sigan viviendo sus nietos y los nietos de sus nietos, junto a los nuestros.
      Y para eso, tenemos que cambiar muchas cosas, empezando por nosotros mismos. Tenemos que hacer un uso más cuidadoso de unos recursos limitados y tenemos que compartirlos con millones de personas que están muriendo por falta de ellos, a nuestras mismas puertas, ante nuestros brillantes escaparates. Limitado es el planeta que estamos calentando y deshelando con el humo de nuestros coches, con la luz escandalosa de nuestras bombillas, con el confort artificial de nuestras casas, con el agua que dejamos perder, con la basura que producimos. Limitado es el territorio que ocupamos, que acosamos, que  compartimentamos, que destruimos. Limitada es la isla que decimos querer, el pinar que queremos asfaltar, la finca que vamos a urbanizar.
     Podemos ahorrar futuro, pero tenemos que reprimirnos, limitarnos, sacrificarnos. Aprender a compartir espacio, a preservar el suelo, a reducir gastos, a habitar en pisos. Aprender de nuevo a movernos, a caminar, a compartir con otros el transporte. Aprender a indignarnos ante el derroche, la destrucción y la injusticia. Aprender a vivir mejor, a vivir con menos, a transformar una sociedad del despilfarro en una sociedad atenta, austera, alegre, feliz, viva.

Última lección
     Aprendamos la última lección del Pino de Pilancones. Aprendamos a respetar y a transmitir la vida hasta después de que haya terminado la nuestra, para que podamos vivir en otros, para que, dentro de 400 años, pueda acostarse un niño soñando que a la mañana siguiente va a hacer su primera gran caminata, a ver su pino de Pilancones, ése que está germinando, justo ahora, al pie del coloso caído.
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Datos del Pino de Pilancones en las redes...
Edad: 550 años
Circunferencia: 5,65 m
Altura: 45 m
Muerte: 30 Enero 2008
Paraje: Barranco  de Ayagaures
Municipio: San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria
Sección del pino a cuatro metros de altura
Altitud: 1000 m

Más información
Fotos de "Plantas de mi tierra" 
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lunes, 20 de noviembre de 2017

TOMÁS CASAL PITA nos propone este relato...
Un hombre, un árbol, ...una historia

Artículo publicado originalmente en la revista de la “XI Feria de la Plantación” (San Sadurniño, A Coruña, 2006) y de nuevo en 2011

     Ramón Otero Pedrayo (1888-1976), está considerado, junto con Rosalía de Castro, el patriarca de las letras gallegas. Miembro de la llamada generación “Nós”, profesionalmente fue catedrático de geografía en un instituto de Ourense y, años después, de la Universidad de Santiago. Su obra escrita abarca non sólo obras acerca da su especialidad si no también cuento, ensayo, poesía, teatro, novela y artículos de prensa. Fue miembro de la Real Academia de la Historia e de las Reales Academias Española y Gallega. Durante la segunda república fue también diputado en cortes, pese a no ser un político vocacional.
     Aunque vivió durante muchos años en Ourense capital, su lugar preferido fue siempre su casa del Pazo de Trasalba, a unos treinta Km de esta ciudad. Esta casa, heredada de su padre y a la que añadió una galería diseñada por Castelao, fue su refugio permanente. A su muerte, viudo y sin hijos, fue donada al pueblo gallego a través de la Editorial Galaxia de la que él fuera presidente. Allí, como le gustaba siempre contar a los amigos y a las numerosas visitas, en el llamado jardín de la Solaina, vivía su “Irmanciño” (Hermanito).
     El Irmanciño era un árbol que según contaba D. Ramón fuera plantado por su padre cuando él nació, siguiendo una costumbre familiar (cuando naciera su padre, su abuelo había plantado un naranjo, que puede ser uno que aún vive en el jardín). Como nunca tuvo hermanos siempre se refirió al árbol como su hermano, el "Irmanciño". Y a él se refirió en numerosas ocasiones en estos términos y otros parecidos: “Era una araucaria preciosa, yo la saludaba y hasta le daba abrazos, un día le puse un collar de flores”. Incluso le dedicó un cuento, ”Meu irmao”, escrito cuando ya el árbol cayera, y que se publicó en el periódico del Instituto Virgen de Covadonga de Ourense en 1976. En este cuento, Otero también hablaba de la muerte del árbol: “Cuando le abrí el pecho, con gran dolor, lloró lágrimas de una resina, de fino olor, gruesas como gotas de lluvia de tormenta”
     Tan allegado estaba al Irmanciño que, cuando cayó, tuvo un hondo pesar, y la premonición de que con la caída de uno de los hermanos no tardaría en seguir la del otro. Fue el día 5 de febrero del año 1972 cuando un violento temporal, que alcanzó máximas de hasta 150 km/h, tumbó al Irmanciño sobre el Pazo de Trasalba causando serios daños. Otero Pedrayo estaba en Ourense, donde recibió la noticia con pesar, desplazándose al Pazo para dar las oportunas instrucciones para retirar el árbol y arreglar los daños de la casa. Aún así, debido a su tamaño y a la falta de maquinaria adecuada, no se consiguió sacarlo hasta el verano.
     Mientras tanto, en un homenaje a Otero, sus amigos organizan la fiesta del árbol en Trasalba, al mes siguiente de la caída. De los viveros del Centro Forestal de Lourizán, se llevaron tres araucarias de especies distintas, porque nadie sabía realmente cual era la que cayera (y ninguna se le parecía). De ellas, una murió porque no era adecuada al clima de la zona, otra la tiró años después el ciclón Hortensia, de mal recuerdo en toda Galicia, y la tercera sobrevive en la actualidad a tres metros de donde crecía el Irmanciño.
     Otero le vende el tronco a un maderista, pero sus amigos, siempre sin su conocimiento, hablan con el tratante y lo convencen de deshacer el trato. Ellos mismos, a través de otro maderista que hizo de intermediario, mejoran substancialmente la oferta (Otero necesitaba efectivo de inmediato para arreglar el Pazo) y se quedan con el tronco del Irmanciño que, cortado en trozos, va al aserradero para ser transformado en tableros.
     Los tableros del Irmanciño quedan guardados y sin uso durante un tiempo, porque realmente no saben en qué usarlos. Dos años después a la esposa de Otero, Doña Fita, se le descubre un cáncer irreversible y los amigos de Otero, viendo lo que iba a suceder, deciden encargar un féretro con la madera del Irmanciño. El féretro quedó terminado a tiempo, pero el problema llegó a la hora de barnizarlo, la madera aún estaba verde, rezumaba resina, y no cogía el barniz. Encargaron otro igual, hecho en la misma fábrica y del mismo modelo, pero con otra madera, y aquel quedó esperando en la funeraria por quien, después de toda la vida juntos, habría de ser su usuario final: el hermano humano.
     Cuando en abril de 1976, murió D. Ramón el féretro estaba listo y, aunque él nunca llegó a saberlo, compartió su última morada con su Irmanciño. En la oración fúnebre pronunciada en la Catedral de Ourense, se dijo, entre otras cosas: “Dentro del ataúd también se guardó tierra de Trasalba, con un manojo de camelias blancas, de su jardín, que besaban los pies de D. Ramón. Y, en el sepulcro se le juntó tierra de Padrón, un ramo de laurel de la huerta de Rosalía y también una palma perfumada por los aires de las masías catalanas y por la brisa del mar de la cultura occidental: griega y latina.”
     Esta historia, con muchos más pormenores que los aquí comentados, era conocida al detalle sólo por los que fueron sus protagonistas: los amigos íntimos de D. Ramón. Para los demás era desconocida o sólo sabían una parte y, a veces, parecía que había una especie de leyenda alrededor de la figura del insigne erudito.
     Treinta años después de caer el árbol, otro erudito, en este caso el doctor en botánica D. Carlos Rodríguez Dacal, investigador de la flora de los pazos de Galicia, dirigió su atención a la historia del Irmanciño. Quedó intrigado por ella cuando, en una de sus visitas al Pazo de Trasalba, alguien que recordaba el árbol aún en pié, le enseñó otro árbol del jardín de la Solaina que, al parecer, era igual al que cayó. La sorpresa fue que el otro árbol no era una araucaria, sino un tipo de abeto poco frecuente en Galicia, llamado pinsapo.
     A partir de este momento Rodríguez Dacal, dirige todo su esfuerzo investigador a conocer la realidad del Irmanciño. Puesto a buscar, localiza fotografías en viejos archivos, recortes de prensa, personas que fueron protagonistas de la época de la que hablamos, gente que trabajó en el Pazo y conocían el árbol, el aserradero donde se hicieron los tableros, la fábrica donde se hizo el féretro, etc...y hasta localizó dónde quedaron guardados ¡los tableros no usados del Irmanciño!.
     Con todos los datos y la madera, no sólo recompuso toda la historia, también pudo comprobar que la datación cronológica de la madera correspondía con el nacimiento de D. Ramón, con una pequeña variación de 3 ó 4 años que tendría ya el árbol cuando fue plantado en el jardín. La sorpresa inicial del botánico, de que el Irmanciño no era una araucaria si no un pinsapo, también se ve confirmada por la documentación fotográfica, los testigos vivos y el análisis de la madera. El pazo de Trasalba fue durante décadas un punto de encuentro de la elite cultural de Galicia, pero nadie sacó a Otero Pedrayo de su error. Puede que no pasase por allí ningún conocedor de los árboles, o tal vez que no quisieran contrariar al ilustre geógrafo, eso nunca lo sabremos.
     Después de tener realizada toda la investigación, el profesor Rodríguez Dacal, escribió con todos los datos recogidos un hermoso libro “O IRMANCIÑO DE OTERO PEDRAYO, Pinsapo memorable de Galicia (*)” editado por la Diputación Provincial de Ourense.
     Una tarde de sábado, a finales de la primavera, visité junto a un grupo de estudio de los jardines, el Pazo de Trasalba. Allí, al calor de la tarde, sentados en el jardín de la Solaina, tuvimos la honra de escuchar el cuento “Meu irmao”(**), leído nada menos que por el hombre que, después de D. Ramón, mejor llegó a conocer al Irmanciño: el profesor Rodríguez Dacal. Mientras el leía, y nosotros escuchábamos en silencio, vi lágrimas en algunos, tristeza en otros y emoción en todos. Yo sentí que aquellos momentos eran mágicos, que a nuestro alrededor parecía haber mucho más de lo que veíamos, espíritus del pasado, del más remoto y del más reciente, de toda Galicia, y la propia tierra gallega, juntándose con nosotros en homenaje a dos de sus hijos: Ramón Otero Pedrayo y el Irmanciño.
(*) -Fotos tomadas del libro con el permiso del autor, D. Carlos Rodríguez Dacal
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Segundo pinsapo caído en el pazo de D. Ramón


Notas de Internet: 

O temporal tumba o pinsapo de Trasalba, árbore coa que se identificaba Otero Pedrayo (25-1-2009)

(**) -¿Alguien puede enviarme el cuento "Meu irmao"? quisiera leerlo, gracias



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sábado, 18 de noviembre de 2017

FRACIS HALLÉ, (Francia, 1938)
Un árbol con cuatro sistemas de raíces

     Las opiniones de los forestales, de los arboricultores y del público en general convergen en un punto: los árboles, están bien, pero crecen muy lentamente. La agronomía clásica es capaz de paliar algo este "defecto" asegurando a los jóvenes árboles un ambiente favorable, agua, luz, un suelo adecuado, defensa contra los competidores y depredadores; la genética puede suministrar variedades de crecimento "rápido" pero a pesar de todo, los árboles persisten en un crecimiento exageradamente lento. ¿Una agronomía no clásica será capaz de acelerar verdaderamente este crecimiento?
     En diversos países de Asia, como Indonesia o Tailandia, una práctica de extraordinaria originalidad permite a los agricultores acelerar el crecimiento de sus árboles y obtener así una cosecha temprana, ya sea de madera, de látex, de forraje o de fruta. Me pareció mucho más útil llevar esta práctica al conocimiento de los lectores, que debe poder aplicarse a nuestros árboles de Europa.
      En lugar de sembrar una semilla para conseguir un árbol, estos arboricultores asiáticos siembran cuatro, formando entre ellas un cuadrado de unos 30 cm de lado (a veces siembran tres o cinco, pero la idea sigue siendo la misma).
      Estas semillas germinan simultáneamente y, cuando las plantas jóvenes tienen una altura aproximadamente de un metro, se les ata sólidamente con rafia. Bajo el efecto de la presión, los jóvenes tallos se sueldan y, después de unas semanas, se puede retirar el vínculo, manteniéndose las plantas unidas.
     Entonces, conservando el vástago más vigoroso, se cortan el resto justo por encima de la unión, creando un elemento biológico fuera de los normal: un árbol con cuatro sistemas de raíces.

     Esto asegura al árbol cuatro veces más de agua y minerales, lo que le confiere un crecimiento extraordinariamente rápido; por otra parte es muy vigoroso, más fuerte contra parásitos y patógenos, que como se sabe atacan a los ejemplares más débiles. En Asia estos "árboles unidos" son frecuentes; se les puede ver en los mercados de Bangkog y el los pueblos del sur de Thailandia. En Indonesia se les puede comptemplar en las explotaciones agropecuarias y hasta en los bordes de las carreteras como árboles de sombra. Los "árboles unidos" son fácilmente reconocibles por la forma de su base pues guardan toda su vida el sello de su origen.
     Esta práctica merece ser estudiada; convendría medir la aceleración de su crecimiento y completar una lista de especies a las que se les puede aplicar. 
     Por el momento nos preocupan ciertos árboles frutales y maderables, como el durian y el tamarindo, pero ¿porqué no aplicarlo a no importa qué árbol capaz de ser aprovechable por el grosor de su tronco? Si probáis esta experiencia con nogales, cerezos o albaricoques, os agredecería tenerme al tanto del resultado. 
Traducción de Andrés Kioko
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jueves, 16 de noviembre de 2017

EL CEDRO DEL LÍBANO, 
testigo milenario de la desertificación de la Tierra, de FORESTTA

     Plagas, incendios, las cualidades de su preciada madera, sus propiedades curativas, ser la morada de los dioses, el cambio climático...  todos estos y otros motivos han llevado a que seamos testigos de la supervivencia de los últimos ejemplares de los bosques que cubrían las laderas del monte Líbano, los llamados Cedros de Dios. Elegidos para permanecer en la tierra durante milenios ahora vemos cómo su supervivencia es verdaderamente dramática, desaparecen y no hacemos nada.

Cedros de Dios
     Las referencias a los cedros del Líbano se remontan a los comienzos de la escritura. La epopeya de Gilgamesh, que narra una visita de Gilgamesh y Enkidu a la montaña del Líbano para cortar árboles, puede remontarse al tercer mileno a.C.:

«Contemplaron la montaña de cedros, morada de dios,
Trono de Irnini.
Desde la faz de la montaña
Los cedros elevan a lo alto su frondosidad.
Buena es su sombra, llena de delicia.»

Epopeya de Gilgamesh

Cedars of God
Cedars of God

     Su madera fue explotada por los asirios, los babilónicos y los persas así como los fenicios. El templo de Salomón se construyó con ella. Su incorruptibilidad llevó a los egipcios a construir ataúdes, bajeles, estatuas, amuletos…
Lebanon Cedar Forest
Lebanon Cedar Forest

     Hubo un tiempo en que los árboles, y por encima de todos los cedros, hacían del Líbano uno de los principales pulmones de Oriente Próximo. La vegetación cubría las montañas de Monte Líbano, haciéndolo un lugar tan abrupto que las minorías buscaban refugio en su intrincada topografía cuando se sentían perseguidas.
     La palabra inglesa cedar procede del hebreo “qatar”, que significa purgar, indicando que la madera de cedro se usaba para los rituales de purificación y limpieza. En los Himalayas, el cedro es llamado “deodar” de la palabra sánscrita “devdar”, que significa la madera de los dioses.
     El cedro es el símbolo nacional del Líbano, que aparece en su bandera sobre un fondo blanco y flanqueado por dos franjas rojas. Incluso el propio nombre del país parece provenir de la palabra Luban, que significaría “montaña de perfumes”, siendo una de sus más apreciadas características el intenso aroma que desprende la corteza del árbol.
     Usos medicinales del Cedrus Libani – Formas galénicas – posología:
  • Emplasto se aplica sobre las heridas para desinfectar.
  • Cápsulas (25 a 50 mg/caps), 2 o 3 al día.
  • Supositorios (10- 40 mg/sup), 1 a 3 al día.
  • Aceite esencial 1 a 3 gotas, 2 o 3 veces al día.
  • Bálsamo.
Cedar of Lebanon
Cedar of Lebanon

     Por desgracia los frondosos bosques de cedros que aparecen en las descripciones del país de los historiadores de la antigüedad han ido desapareciendo a lo largo de los siglos. La desertificación ha avanzado mucho desde aquellos viejos tiempos. Los cedros que se mantienen hoy en pie son objeto de especial protección por parte de las autoridades, tanto por su valor natural como por su carga cultural. Buena parte de estos últimos supervivientes se concentra en las laderas del Monte Líbano, altura que domina Beirut, la capital del país. Es el famoso bosque de cedros de Bechare.
     A mediados del siglo XIX (…) los bosques estaban esquilmados y hubo gran preocupación por la pérdida de esta importante especie. Desde entonces, los gobiernos sucesivos, las comunidades locales y la comunidad internacional se han esforzado por proteger y restaurar los bosques de cedros del Líbano.
     La falta de equipamiento para combatir los incendios, que este año ya han devorado 1.400 hectáreas de terreno en un país de 10.400 kilómetros cuadrados, sumada a la falta de prevención y el calentamiento global hacen de la situación algo dramático. “En los años 70 teníamos un 30% de superficie verde; hoy sólo queda el 13%”, explica Mitri. “Sólo el año pasado perdimos un 2,5% de nuestros bosques. Si no hacemos nada para evitarlo, en 10 años no quedará ni un solo árbol“.
Tannourine-Hadath El-Jebbeh
Tannourine-Hadath El-Jebbeh

     El significado cultural del Cedrus libani ayuda a explicar por qué el Gobierno del Líbano recientemente, consideró prioritario, defender los árboles contra una plaga grave anteriormente desconocida, Cephalcia tannourinensis.
     La situación era particularmente crítica en el bosque de Tannourine-Hadath El-Jebbeh, al norte del Líbano (…). Hasta el 80 por ciento de los cedros de este bosque estaban infectados. El insecto se había extendido también al «Bosque de los Cedros de los Dioses» en Bcharreh, incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Cedar Forest
Al-Shouf Cedar Nature Reserve

    Para combatir la amenaza, se formó un equipo compuesto de científicos de la Universidad Americana de Beirut, el Ministerio libanés de Agricultura y expertos franceses. La FAO aportó fondos y medios especializados mediante su Programa de cooperación técnica. Tras casi cinco años de esfuerzos, la plaga está ahora reducida a un nivel económico, pero es todavía necesaria una vigilancia constante de la situación.
     Los incendios son otro gran problema. La reforestación es insuficiente y jamás podrá compensar el bosque quemado, como explica el ciéntifico de la ACDB. “En 2007, en sólo tres días se quemó el equivalente a todo lo replantado en los últimos 17 años”. De ahí que todas las campañas civiles se centren en mentalizar a los libaneses de que el monte es responsabilidad de todos. “No hay ninguna conciencia social. Nuestro símbolo, la herencia de nuestros antepasados es precisamente un árbol. Si queremos estar orgullosos de él, debemos preocuparnos”, concluye Hani. En caso contrario, habrá que eliminar el cedro de la bandera libanesa.
Cedros del Libano
Cedros del Libano

¡Qué hermoso eres, amado mío
qué delicioso!
Todo verdor nuestro lecho.
Vigas de nuestra casa son los cedros,
cipreses los artesonados.
(Cant 1,16-17)
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Contenidos extraidos de:
El cedro, árbol nacional del Líbano. ACTUALIDAD VIAJES.
Los Cedros: Símbolo de Immortalidad. Cristales y Gemas.
El país de los cedros se desertifica. Crónicas desde Oriente Próximo. El Mundo.
El cedro del Líbano, Cedrus libani –un emblema cultural–, y los trabajos para su salvación. Depósito de Documentos de la FAO.
El Cedro del Líbano: Emblema de Eternidad. AMBIENTE ECOLÓGICO WWW
Cedrus libani. WIKIPEDIA.
Lebanon’s most beautiful Cedars trees. Hadath Cedars Forest.
Cedars of Lebanon. Bcherri Grove.
Cedars of God. Wikipedia.
Cedar. LookLex Encyclopaedia
El cedro del Líbano, Cedrus libani –un emblema cultural–, y los trabajos para su salvación
Tannourine Cedars Forest Reserve
Tannourine Cedars Forest Reserve
Imagen destacada del artículo:
By Jerzy Strzelecki – Own work, CC BY-SA
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martes, 14 de noviembre de 2017

EL CEDRO EN LA BIBLIA

Los cedros constituyen un género de coníferas pináceas. Son árboles de gran tamaño, de madera olorosa y copa cónica o vertical, muy utilizados para ornamentación de parques. Hay tres tiposque crecen en el Norte de África, Oriente Medio y el Himalaya.
La palabra «cedro» procede del latín cedrus, que a su vez viene del griego (kedros), expresión con la que se denominaba también al enebro.
En el lenguje bíblico el cedro simbolizaba la fuerza, la grandeza espiritual, la dignidad, la aristocracia y el coraje. Se utilizó para construir edificios de importancia y pensando que serían "perdurables", como el templo del rey Salomón y los palacios de David y del rey Salomón.
En la Biblia se nombra en numerosos versículos... he aquí unos cuantos.

1 Reyes 4:33
Disertó sobre los árboles, desde el cedro que está en el Líbano hasta el hisopo que crece en la pared; también habló de ganados, aves, reptiles y peces.

Jueces 9:15
Y la zarza dijo a los árboles: ``Si en verdad me ungís por rey sobre vosotros, venid y refugiaos a mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y consuma los cedros del Líbano."

2 Reyes 14:9
Y Jeoás, rey de Israel, envió {mensaje} a Amasías, rey de Judá, diciendo: El cardo que estaba en el Líbano envió a decir al cedro que estaba en el Líbano, diciendo: ``Da tu hija por mujer a mi hijo." Pero pasó una fiera que estaba en el Líbano, y pisoteó el cardo.

2 Reyes 19:23
``Por mano de tus mensajeros has injuriado al Señor, y has dicho: `Con mis numerosos carros subí a las cumbres de los montes, a las partes más remotas del Líbano; corté sus altos cedros {y} sus mejores cipreses, y entré en su morada más lejana, en su más frondoso bosque.
 
Isaías 37:24
`Por mano de tus siervos has injuriado al Señor, y has dicho: ``Con mis numerosos carros yo subí a las cumbres de los montes, a las partes más remotas del Líbano, y corté sus altos cedros {y} sus mejores cipreses; iré a su más alta cima, a su más frondoso bosque.
 
Salmos 29:5 
La voz del SEÑOR rompe los cedros; sí, el SEÑOR hace pedazos los cedros del Líbano;
 
Salmos 92:12
El justo florecerá como la palma, crecerá {como} cedro en el Líbano.
 
Salmos 104:16
Los árboles del SEÑOR se sacian, los cedros del Líbano que El plantó,
 
Isaías 14:8
Aun los cipreses {y} los cedros del Líbano se alegran a causa de ti, {diciendo:} ``Desde que fuiste derribado, no ha subido talador contra nosotros."
 
Jeremías 22:23
Tú que moras en el Líbano, anidada en los cedros, ¿cómo gemirás cuando te vengan los dolores, dolor como de mujer de parto!
 
Ezequiel 27:5
`De los cipreses de Senir te han hecho todas tus tablas; del Líbano han tomado un cedro para hacerte un mástil.
 
Oseas 14:5-6
Seré como rocío para Israel; florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como {los cedros del} Líbano. Brotarán sus renuevos, y será su esplendor como el del olivo, y su fragancia como {la de los cedros del} Líbano.
 
Zacarías 11:1-2
Abre tus puertas, Líbano, y consuma el fuego tus cedros. Gime, ciprés, porque ha caído el cedro, porque los {árboles} majestuosos han sido derribados; gemid, encinas de Basán, porque ha caído el bosque impenetrable.
 
Ezequiel 31:3
He aquí, Asiria {era} un cedro en el Líbano de hermosas ramas y frondoso, de sombra abundante y de elevada estatura, y su copa estaba entre las nubes.
 
Job 40:17 
  Mueve su cola como un cedro; entretejidos están los tendones de sus muslos.
 
Salmos 80:10 
  Los montes fueron cubiertos con su sombra, y los cedros de Dios con sus ramas.
 
Isaías 2:12-13
Porque el día del SEÑOR de los ejércitos {vendrá} contra todo el que es soberbio y altivo, contra todo el que se ha ensalzado, y será abatido. Y {esto será} contra todos los cedros del Líbano altos y erguidos, contra todas las encinas de Basán,
 
Ezequiel 17:22-23
Así dice el Señor DIOS: Yo también tomaré {un renuevo} de lo más alto de la copa del cedro y {lo} plantaré; arrancaré de la punta de sus renuevos uno tierno y {lo} plantaré en un monte alto y eminente. En el alto monte de Israel lo plantaré; extenderá ramas y dará fruto, y llegará a ser un cedro majestuoso. Debajo de él anidarán toda clase de aves, a la sombra de sus ramas anidarán.
 
Ezequiel 31:7-8
``Era, pues, hermoso en su grandeza, por la extensión de sus ramas; porque sus raíces estaban junto a muchas aguas. ``Los cedros no lo igualaban en el huerto de Dios; los cipreses no se podían comparar con su ramaje, y los plátanos no igualaban sus ramas. Ningún árbol en el huerto de Dios podía compararse a él en su hermosura.
 
Amós 2:9
Yo destruí al amorreo delante de ellos, cuya altura {era} como la altura de los cedros, y {era} fuerte como las encinas; yo destruí su fruto por arriba y su raíz por abajo.
 
Números 24:5-6
¿Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob; tus moradas, oh Israel! Como valles que se extienden, como jardines junto al río, como áloes plantados por el SEÑOR, como cedros junto a las aguas.
 
Salmos 92:12-15
El justo florecerá como la palma, crecerá {como} cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, Leer más.
 
Isaías 41:17-20 
  Los afligidos y los necesitados buscan agua, pero no la hay, su lengua está reseca de sed. Yo, el SEÑOR, les responderé, yo, el Dios de Israel, no los abandonaré. Abriré ríos en las alturas desoladas, y manantiales en medio de los valles; transformaré el desierto en estanque de aguas, y la tierra seca en manantiales. Pondré en los desiertos el cedro, la acacia, el mirto y el olivo; pondré en el yermo el ciprés, junto con el olmo y el boj, Leer más.
 
Ezequiel 17:1-4
Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: Hijo de hombre, propón un enigma y relata una parábola a la casa de Israel. Y dirás: ``Así dice el Señor DIOS: `Una gran águila de grandes alas, largos piñones y espeso plumaje de muchos colores, vino al Líbano y se llevó la cima del cedro; Leer más.
 
1 Reyes 10:27
El rey hizo la plata {tan común} en Jerusalén como las piedras, e hizo los cedros tan abundantes como los sicómoros que {están} en el llano.
 
2 Crónicas 1:15
El rey hizo la plata y el oro {tan común} en Jerusalén como las piedras, e hizo los cedros tan abundantes como los sicómoros en el llano.
 
2 Crónicas 9:27
El rey hizo la plata {tan común} en Jerusalén como las piedras, e hizo los cedros tan abundantes como los sicómoros que {están} en el llano.
Isaías 9:8-10  El Señor envía mensaje contra Jacob, y cae sobre Israel. Y todo el pueblo {lo} sabe, {es decir,} Efraín y los habitantes de Samaria, los que con arrogancia y altivez de corazón afirman: Los ladrillos han caído, pero con piedras labradas reedificaremos; los sicómoros han sido cortados, pero con cedros {los} reemplazaremos.
 
Levítico 14:48-53 
  Pero si el sacerdote entra y {la} examina, y la marca no se ha extendido en la casa después de que la casa fue recubierta, el sacerdote declarará la casa limpia, porque la marca no ha vuelto a aparecer. Entonces, para purificar la casa, tomará dos avecillas, madera de cedro, un cordón escarlata e hisopo, y degollará una de las avecillas en una vasija de barro sobre agua corriente. Leer más.
 
Levítico 14:1-7
El Señor habló a Moisés, diciendo: Esta será la ley del leproso en los días de su purificación. Será llevado al sacerdote, y el sacerdote saldrá fuera del campamento. El sacerdote lo examinará, y si la infección ha sido sanada en el leproso, Leer más.
 
Números 19:1-6 
Después el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón, diciendo: Este es el estatuto de la ley que el SEÑOR ha ordenado, diciendo: ``Di a los hijos de Israel que te traigan una novilla alazana sin defecto, que no tenga manchas {y} sobre la cual nunca se haya puesto yugo. ``Y la daréis al sacerdote Eleazar, y él la sacará fuera del campamento, y será degollada en su presencia. Leer más.
 
Esdras 3:7 
Entonces dieron dinero a los canteros y a los carpinteros, y alimento, bebida y aceite a los sidonios y a los tirios para que trajeran madera de cedro desde el Líbano por mar hasta Jope, conforme al permiso que tenían de Ciro, rey de Persia.
 
2 Samuel 5:11 
Y envió Hiram, rey de Tiro, mensajeros a David con madera de cedros, carpinteros y canteros, y construyeron una casa para David.
 
1 Reyes 5:1-11
Hiram, rey de Tiro, envió sus siervos a Salomón, cuando oyó que lo habían ungido rey en lugar de su padre, pues Hiram siempre había sido amigo de David. Entonces Salomón envió {palabra} a Hiram, diciendo: Tú sabes que mi padre David no pudo edificar una casa al nombre del SEÑOR su Dios a causa de las guerras en que se vio envuelto, hasta que el SEÑOR puso a sus enemigos bajo las plantas de sus pies. Leer más.
 
2 Crónicas 2:3-16
Entonces Salomón envió {un} mensaje a Hiram, rey de Tiro, diciendo: Haz conmigo como hiciste con mi padre David, enviándole cedros para edificarle una casa donde habitar. He aquí, voy a edificar una casa al nombre del SEÑOR mi Dios, para consagrársela, para quemar incienso aromático delante de El, {para colocar} continuamente el pan de la proposición y para ofrecer holocaustos por la mañana y por la tarde, en los días de reposo, en las lunas nuevas y en las fiestas señaladas del SEÑOR nuestro Dios; esto {será ordenanza} perpetua en Israel. Y la casa que voy a edificar {será} grande; porque nuestro Dios es grande, más que todos los dioses. Leer más.
 
1 Reyes 9:11 
  (Hiram, rey de Tiro, había proporcionado a Salomón maderas de cedro y de ciprés y oro conforme a todo su deseo), que el rey Salomón dio a Hiram veinte ciudades en la tierra de Galilea.
 
1 Crónicas 22:4
y madera de cedro incalculable, porque los sidonios y los tirios trajeron grandes cantidades de madera de cedro a David.
 
1 Reyes 7:2-3
Edificó la casa del bosque del Líbano, de cien codos de largo, cincuenta codos de ancho y treinta codos de alto, sobre cuatro hileras de columnas de cedro con vigas de cedro sobre las columnas. Estaba cubierta de cedro sobre las cámaras laterales que estaban sobre las cuarenta y cinco columnas, quince en cada hilera.
 
2 Samuel 7:2
el rey dijo al profeta Natán: Mira, yo habito en una casa de cedro, pero el arca de Dios mora en medio de cortinas.
 
1 Reyes 7:7 
  También hizo el pórtico del trono donde había de juzgar, el pórtico del juicio, y fue cubierto de cedro desde el suelo hasta el techo.
 
Jeremías 22:11-15 Porque así dice el SEÑOR acerca de Salum, hijo de Josías, rey de Judá, que reinó en lugar de su padre Josías, {y} que salió de este lugar: Nunca más volverá aquí; sino que en el lugar adonde lo llevaron cautivo, allí morirá, y no verá más esta tierra. Ay del que edifica su casa sin justicia y sus aposentos altos sin derecho, que a su prójimo hace trabajar de balde y no le da su salario. Leer más.
 
1 Reyes 6:18
Y por dentro la casa {estaba revestida} de cedro tallado {en forma} de calabazas y flores abiertas; todo era cedro, no se veía la piedra.
 
2 Samuel 7:7 
``Dondequiera que he ido con todos los hijos de Israel, hablé palabra a alguna de las tribus de Israel, a la cual haya ordenado que pastoreara a mi pueblo Israel, diciendo: `` ¿Por qué no me habéis edificado una casa de cedro?"
 
1 Reyes 6:9-10
Edificó, pues, la casa y la terminó; y cubrió la casa con vigas y tablas de cedro. También edificó pisos junto a toda la casa, cada uno de cinco codos de alto, y estaban asegurados a la casa con vigas de cedro.
 
1 Reyes 7:12
El gran atrio {tenía} en derredor tres hileras de piedras talladas y una hilera de vigas de cedro, igual que el atrio interior de la casa del SEÑOR y el pórtico de la casa.
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Información 
https://bible.knowing-jesus.com/Espa%C3%B1al/topics/El-Cedro
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sábado, 11 de noviembre de 2017

LOS CEDROS DEL LÍBANO...
como nunca se habían visto, de "Lebanon Culture"


 El cedro puede ser el emblema de la bandera libanesa, pero representa mucho más que eso. Por lo que la historia nos puede recordar, el cedro ha sido apreciado por su belleza, su majestad, su misticismo y por sus poderes curativos.

 The Cedar may be the emblem of the Lebanese flag, but it represents much more than that as well. For as far back as history can remember, the Cedar has been cherished for its beauty, majesty, mystical and healing powers.

 Cedrus libani (Lebanon Cedar or Cedar of Lebanon), is an evergreen coniferous tree growing up to 40 m tall, with a trunk up to 2.5 m in diameter. The crown is conic when young, becoming broadly tabular with age with fairly level branches. The cedar of Lebanon is a plant of cold high mountainous regions.it occurs most abundantly at altitudes of 1,000-2,000 m.
  
Cedrus libani (Cedro del Líbano), es un árbol conífero de hoja perenne que crece hasta 40 m de altura, con un tronco de hasta 2,5 m de diámetro. La corona es cónica cuando es joven, siendo ampliamente tabular con la edad con ramas bastante niveladas. El cedro del Líbano es una planta de frías regiones montañosas altas. Se produce más abundantemente a altitudes de 1.000-2.000 m.

 In the past, Lebanese mountains were covered with Cedars. In fact, the Cedars of Lebanon formed one great big forest. Sadly enough and due to deforestation and over exploitation, all that is left today is 18 scattered patches of protected Cedar land. In total, protected forests (both Cedar and other) make up approximately 4 to 8% of the Lebanese territory.

En el pasado, las montañas libanesas estaban cubiertas de cedros. De hecho, los cedros del Líbano formaron un gran bosque. Lamentablemente, y debido a la deforestación y la explotación excesiva, todo lo que queda hoy son 18 dispersas manchas de cedro protegidas. En total, los bosques protegidos (Cedros y otros) representan aproximadamente del 4 al 8% del territorio libanés.

Therefore the Lebanese state has created several Cedar Reserves or nature reserves that contain cedars, including the Chouf Cedar Reserves, the Jaj Cedar Reserve, the Tannourine Reserve, the Ammouaa and Karm Shbat Reserves in the Akkar district, and the most famous reserve is the Forest of the Cedars of God near Bcharri.
Por lo tanto, el estado libanés ha creado varias reservas de cedro o reservas naturales que contienen cedros, incluyendo las reservas de cedro de Chouf, la reserva de cedro de Jaj, la reserva de Tannourine, las reservas de Ammouaa y Karm Shbat en el distrito de Akkar y la reserva más famosa es el bosque de los Cedros de Dios cerca de Bcharri.


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miércoles, 8 de noviembre de 2017

EVIE KARLSSON (EE.UU., 1956)
The tree song

One day as I walked along,
Straight as an arrow and pointing to the sky growing tall and strong
How do you grow so tall and strong I said to the riverside tree,
This is the song that my tree friend sang to me.

I've got roots growing down to the water,
I've got leaves growing up to the sunshine and the fruit that I bear is a sign of life in me,
I am shade from the hot summer sundown,
I am nest for the birds of the heaven,
I'm becoming what the Lord of trees has meant me to be.

I saw a tree by the city street where buildings blocked the sun,
Green and lovely I could see it gave joy to everyone.
How do you grow in the city streets I said to the downtown tree,
This is the song that my tree friend sang to me.



by Ken Medema (EE.UU., 1943)


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domingo, 5 de noviembre de 2017

LOS INCENDIOS, ABC Natural  
Los incendios pueden favorecer la diversidad de fauna y flora

El fuego promueve que en muchos ecosistemas haya más variedad de especies animales y vegetales, porque crea una mayor diversidad de ambientes para vivir
El fuego promueve que en muchos ecosistemas haya más variedad de especies animales y vegetales, porque crea una mayor diversidad de ambientes para vivir - ABC
     El fuego promueve que en muchos ecosistemas haya más variedad de especies animales y vegetales, porque crea una mayor diversidad de ambientes para vivir. Este efecto no es universal y requiere un conocimiento profundo sobre las especies y el régimen de incendios de cada región. Es esencial para planificar estrategias de gestión del combustible, quemas controladas y supresión de incendios en todo el mundo.
     Los incendios podrían utilizarse para promover la biodiversidad. Esta es la idea principal de un reportaje publicado en Science, y firmado por Lluís Brotons (investigador del CSIC en el CREAF Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales), y Luke T. Kelly (investigador de la Universidad de Melbourne). Los autores recalcan que la aparición de fuegos naturales variados —grandes y pequeños, de copa y de sotobosque, que afectan a especies más adaptadas o menos adaptadas al fuego— en algunos ecosistemas permite que se creen hábitats únicos y diversos, que de otra manera no aparecerían. Estos nuevos hábitats permiten que viva una variedad de especies mayor de la que había originariamente antes del fuego, explica Verónica Couto, técnico de Comunicación en el CREAF.
     De hecho, hay casos muy específicos, como el pico ártico (Picoides articus), que dependen de las zonas post-incendio para vivir. Pero, a pesar de que una parte de la fauna y flora de una zona pueda resultar beneficiada por la aparición de fuegos de diferentes tipos, también necesita un tiempo mínimo para recuperarse.
      «Todo parece indicar que los hábitats más heterogéneos favorecen la coexistencia de un mayor número de especies. Los fuegos potencian esta heterogeneidad, pero no quiere decir que haya siempre una relación directa entre más incendios y más biodiversidad», aclara Brotons. Y advierte que «hay que conocer las características de cada zona. Por ejemplo, si un pinar de pino carrasco y de pino silvestre convive con fuegos demasiado frecuentes, acabará desapareciendo, así como una parte importante de su fauna y flora asociada, porque los nuevos pinos no tienen tiempo para madurar y reproducirse».     «Una de las cosas más importantes que queremos transmitir es que el fuego no es necesariamente malo. De hecho, hace tiempo que conocemos que hay algunas plantas y animales que lo necesitan para vivir», comenta Kelly. «Lo que es nuevo y excitante es que estamos aprendiendo suficiente sobre cómo responde la biodiversidad a los incendios para poderlo aplicar en la gestión de los hábitats. Podremos ayudar a los gestores a decidir cuándo y dónde hacer quemas controladas», añade.
      Cuando los expertos planifiquen una serie de fuegos controlados o estrategias de supresión de los incendios, donde la biodiversidad pueda resultar favorecida, los autores recomiendan tener en cuenta tres factores: el ciclo de vida de la vegetación que se quemará, cómo afecta el cambio climáticoen esa zona concreta y qué efecto tienen los fuegos conducidos directa o indirectamente por humanos. Según Brotons, «el fuego es parte de nuestros ecosistemas y lo seguirá siendo. Tenemos dos opciones: podemos utilizar estos nuevos conocimientos que estamos generando desde el mundo de la ecología y reforzar los aspectos positivos del fuego, o podemos esperar y responder a un ciclo de incendios impetuoso con impactos que pueden ser catastróficos».      El cambio climático reduce el intervalo entre los incendios y pone en peligro a muchas especies que tienen los períodos de recuperación largos. «En el escenario que nos encontramos, muchas especies no podrán seguir este ritmo tan rápido de afectación por el fuego y se acabará alterando toda la estructura del ecosistema. Esto se acentúa en regiones de clima seco y en hábitats que están afectados por otras actividades humanas, como es el caso del Mediterráneo», alerta el investigador.
Por otra parte, los investigadores recuerdan que el cambio climático es sólo uno de los factores que afectan el ciclo natural de incendios, y que el cambio de usos del suelo o la fragmentación de los hábitats también ayudan a modificar este ciclo. La deforestación que sufren Asia y América del Sur o el abandono de los campos en la región mediterránea son dos ejemplos de estas alteraciones en el régimen de incendios y, de rebote, en la biodiversidad de la zona.

Información

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jueves, 2 de noviembre de 2017

SABINO DE XOCHIMILCO
Plazuela de San Juan Bautista, Ciudad de México

     Ciudad de México está asentada en lo que fue una zona lacustre. Cuatro pontones daban acceso a la capital del imperio acteca. En este ambiente húmedo prosperaron bien los ahuehuetes, "señores del agua". Hoy día aún podemos visitar algunos de estos árboles ilustres. En la Plazuela de San Juan Bautista de Xochimilco, visitamos al gran sabino que tiene tres pies.
 
    Según me contaron, hasta no hace mucho tiempo eran los propios vecinos los que se encargaban de cuidar el recinto del árbol. Allí tenían sus tertulias y allí exponían los trabajos los artesanos del papel maché. Después llegaron los organismos públicos -Universidad de Antropología de Chapingo- que se otorgaron dicha responsabilidad, -"Salid de este espacio, nosotros nos hacemos cargo". -¿Por qué, si este es un espacio del pueblo?. A partir de ese momento nadie más se ocupó de árbol, sólo le quitaron las ramas muertas y le liberaron de los anillos de hierro que le habían colocado en los años 60 pensando que podría abrirse y colapsar, y nada más. Ahora nadie se ocupa del Sabino. Este recinto está abandonado -basura, perros bravos- la plazuela debería estar limpia y libre de coches para uso de los vecinos. El ahuehuete requiere espacio, es un árbol de gran embergadura y su tamaño, si le dejan, puede llegar a ser descomunal.
     Artesanos como Lorenzo Mendoza y demás gentes deben emprender una campaña para recuperar dicho espacio. Si antes era suyo y lo cuidaban ahora deben recuperarlo. 
     Según relató Rodolfo Cordero López, cronista de Xochimilco, este árbol fue plantado en 1521 por el tlatoani Cuauhtémoc en agradecimiento a los xochimilcas por haber defendido Tenochtitlán junto con los tlateloalcas, y establecer una alianza permanente contra los conquistadores.
     Una de las leyendas cuenta que en un templo del Barrio de la Santísima, a finales del siglo XIX, se cayó la imagen del Dios Padre y no se pudo recomponer. Para reponer esa imagen los vecinos pidieron a los viejos de San Juan que les aportaran un pedazo del ahuehuete que tenía tres pies, uno de ellos seco. Cortaron el seco y con él labraron una imagen. Con el tiempo un tercer pie se formo en la base del árbol. Los viejos xochimilcas dijeron al haber tallado la imagen del Dios Padre con el tronco del sabino, en éste se reprodujo la divina trinidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
Se aprecia la huella que dejaron por los anillos de hierro
     Este árbol ha visto, con el paso de las generaciones del México postcolonial a la ciudad moderna, cómo se secaban los canales y se urbanizaba el espacio. De entre las raíces del árbol brotaba un manantial que vertía las aguas a los canales de la zona. Ahora ya no hay manantial pero me aseguran que al árbol se le riega.

Ubicación: Calle Sabino, plaza de San Juan Bautista, Xochimilco, Ciudad de México
Patrimonio Histórico por el Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) en 1987
Edad: +/- 500 años
Altura: 19 m
Circunferencia a 1,30m.: unos 14m (se ramifica a poca altura)
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