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21 agosto 2026

A.L.M. CANTERA, en "El País"
Por cada niña, un bosque, Piplantri, India

El pueblo de Piplantri, en el estado indio de Rajastán, celebra el nacimiento de cada mujer con la plantación de 111 árboles para asegurar su futuro y concienciar contra los feticidios

Pura y su marido Shubhum Singh plantan un árbol en honor al nacimiento de su hija Disha, en Piplantri (India), en junio de 2013. Prahlad Paliwal

Disha parecía loca de gusto. Su madre masajeaba su cuerpecito con un ungüento de aloe vera. Hábiles y atentos, sus dedos subían y bajaban, animados por una danza tan sinuosa como tenaz. Desde el vientre hasta los talones y la planta de los pies, y desde las nalgas hasta las aletas de la nariz. Pura celebraba con ese baño y la consiguiente puja –rito espiritual hindú– el año y poco de vida de su hija. El baile de caricias hacía brotar carcajadas de felicidad en el bebé, como crecen más de un centenar de árboles en su nombre en Piplantri.
     La árida localidad del estado indio de Rajastán no sólo honra la llegada al mundo de los varones con danzas, cantos y proclamas a las deidades hindúes. Sino que también las niñas son bienvenidas con un ritual más terrenal y menos efímero; la plantación de 111 árboles en su honor. “Cuidamos de los árboles como parte de nuestra familia. Porque son el fruto de la tierra y porque también nos darán el fruto para mantener a nuestras hijas", explica Pura, una de las mujeres de la aldea de 8.500 habitantes que se benefician del proyecto.
     Desde hace seis años, las madres de Piplantri pueden formar parte de la iniciativa Kiran Hadhi Yogana, de forma voluntaria. Al entrar en el proyecto, las familias se responsabilizan de la plantación y cuidado de 111 árboles por cada niña que nazca en su hogar. También de forma voluntaria, los padres se comprometen a aportar un depósito fijo de 21.000 rupias (271,5 euros) para el futuro de sus hijas. “El resto del pueblo contribuye con 10.000 rupias más para hacer un total de 31.000 (400 euros) para cada niña. Si las familias no pueden aportar la cantidad más alta, ésta correría a cargo de la comunidad”, explica el sarpancha –alcalde– de la localidad y creador del proyecto. Shyam Sundal Paliwal concibió la idea cuando asumió el cargo del departamento de saneamiento y medio ambiente de Piplantri, pero fue la muerte por deshidratación de su hija Kiran en 2007 lo que puso la simiente final. “Kiran Hadhi Yogana beneficia a todos. Más de 60 familias se han sumado al programa y hemos plantado 285.000 árboles en un espacio de 2.000 hectáreas”, apunta Shyam, quien asegura que ahora las familias están más predispuestas a aceptar el nacimiento de niñas por la ayuda económica que ello conlleva.
     La concepción de una niña en India supone un contratiempo debido a las imposiciones de una sociedad patriarcal y patrilineal. Los varones son el sustento de la economía doméstica mientras que las hijas son casadas previa dote, lo que implica un gasto añadido para su familia. Pese a que la ley india prohíbe esta costumbre desde 1961, el pago de sumas de dinero por parte de los padres de la novia a la familia del esposo, quien se hace cargo de la mujer, sigue siendo habitual en todos los estados indios. La permanencia de este atavismo conduce, indirectamente, a prácticas que son ya un silencio a gritos en el país asiático, los feticidios femeninos.
     No existen datos certeros acerca de este drama clandestino. Pero las cifras referentes a la proporción de hombres y mujeres en India, reflejados en el último censo de 2011, son reveladoras: 940 mujeres por cada 1.000 hombres. En el estado de Rajastán el fenómeno deja un ratio aun menor, 928 por cada 1.000. Mientras que en el caso de menores de 6 años, los números son contundentes: sólo hay 888 niñas por cada 1.000 niños –una relación muy baja si se compara con la proporción natural de sexos entre recién nacidos, establecida en valores de 103 a 107 varones por cada 100 hembras–. El Gobierno indio ha intentado poner freno al aborto selectivo de niñas mediante la actualización en 2003 de la Ley sobre las Técnicas de Diagnóstico Prenatal (1994), prohibiendo las sonografías y otros métodos de predicción del sexo del feto. Aunque lleva una década en vigor, sólo un pueblo de Rajastán ha interpuesto una denuncia por feticidio en base a la ley. Y únicamente en 13 de los 35 estados de India se han recogido casos judiciales por incumplimiento de la misma.
     El proyecto en Piplantri está dando sus frutos. Según el propio Shyam, la proporción de niñas y niños se ha invertido en los últimos seis años hasta llegar a los 48 niños y 52 niñas; con una natalidad anual de 50 a 62 niñas. Además de mejorar el entorno natural, la plantación de 111 árboles por cada niña nacida en Piplantri también previene los matrimonios infantiles, otra de las lacras sociales de India. “Mis padres me casaron cuando tenía 14 años. Pero mi hija tiene la oportunidad de esperar hasta que sea mayor de edad”, cuenta Lalitha, mientras acuna a Puja en sus brazos. Para formar parte del proyecto, Lalitha y su marido Gehari Lal Bhalai tuvieron que firmar una declaración jurada ante el panchayat –ayuntamiento– en la que se comprometían a cuidar de los árboles plantados así como a mantener el depósito concedido hasta que su hija cumpla 18 años, cuando lo podrán usar para su educación o para la dote matrimonial.
     El matrimonio infantil es un fenómeno global, por el que cada tres segundos una niña es obligada a casarse. Pero según el último informe de UNICEF sobre matrimonio infantil, de junio de 2014, India es el sexto país del mundo con mayor incidencia de matrimonios prematuros. El mismo informe confirma que el 58% de las mujeres indias de entre 20 y 49 se casaron antes de cumplir 18 años, y más de un cuarto de la población femenina contrajo matrimonio siendo menores de 15 años.
     El depósito de las familias sirve para diseñar un futuro mejor para las niñas. El valor natural de los árboles también augura más prosperidad para el pueblo de Piplantri. Según cálculos del propio Shyam, después de 18 años de vida –cuando las niñas alcanzan la mayoría de edad– cada árbol llega a valer 50.000 rupias, lo que supone un total de más de 5 millones de rupias (71.000 euros). “El proyecto también hace que el 80% de las mujeres sean el motor del desarrollo del campo, mientras sus maridos trabajan en las minas de mármol”, señala Jeetender Updhayay, responsable del distrito al que pertenece Piplantri. La explotación de las canteras de mármol es la principal fuente de ingresos de las familias de la zona, pero también la razón última de la deforestación de su entorno natural. En una región desértica como la de Rajastán, los desechos generados por la minería no hacen más que degradar un suelo ya yermo. Durante las lluvias del monzón, el agua no se filtraba a las capas freáticas sino que arrastraba la poca vegetación de la superficie. “Con la repoblación del entorno, hemos conseguido mantener el agua y las sales minerales necesarias en el suelo. Hace cinco años, teníamos que cavar 200 metros para encontrar agua, mientras que hoy se puede encontrar a 3,5 metros de profundidad”, concluye Jeetender.
     El Gobierno indio ha premiado la iniciativa por su conjugación de un entorno limpio junto al desarrollo de los derechos de las niñas, y expertos como el reconocido ambientalista de Rajastán, Harsh Vardhan, han descrito este movimiento en términos de eco-feminismo. Pero el proyecto no se ha quedado ahí, sino que ha evolucionado hasta el punto de servir de sustento para algunas mujeres de Piplantri organizadas en cooperativas de producción y venta de productos de aloe vera. Se empezó a sembrar aloe vera junto a los árboles plantados para evitar que las termitas acabasen con los árboles, y los más de 270.000 arbustos de aloe vera que florecen en la actualidad sirven para proteger el entorno y para generar beneficios económicos. “Esta idea ha revolucionado la forma de vida en el pueblo. Las familias no tienen problemas en tener hijas y el proyecto de aloe vera da trabajo a diez mujeres por 200 rupias diarias además de los dividendos de lo vendido mensualmente”, explica Kala Devi, encargada desde hace tres años de la cooperativa de las cremas, zumos y gel de baño creadas con aloe vera. El éxito de los productos con aloe vera ha hecho que la cooperativa piense ya en los posibles usos de la madera y el bambú para la fabricación artesanal de mobiliario casero, y así dar trabajo y generar ingresos para otras mujeres del pueblo.
     La revolución natural de Piplantri está relacionada con el ciclo vital, ya que también se plantan 11 árboles cada vez que alguien muere, para honrar la memoria del difunto. Y como se celebran los nacimientos y las defunciones, también las relaciones entre mortales se glorifican en conexión con la naturaleza. Muchos de los árboles del pueblo están adornados con diminutos cordeles de colores. En una alegoría a la fiesta hindú del Raksha Bandhan –en la que las chicas atan un hilo en la muñeca de los chicos como símbolo de hermandad–, las niñas de Piplantri también enhebran cuerdas en los troncos de los árboles como señal de respeto y protección. “Ahora las familias son conscientes de que los árboles y la naturaleza son una parte importante de la familia”, cuenta Shyam, orgulloso de estar repoblando su tierra con lo vital para asegurar el fruto del mañana. Junto con árboles para el medio ambiente.

18 octubre 2025

¡Cuidado al plantarlo! es un árbol de vivero

PINOS Y REVIRAMIENTOS: El peligro oculto


 
En los años 70-80 se plantaron muchos pinos, en su mayor parte piñoneros, en muchas ciudades y pueblos de nuestra geografía. La mayoría procedían de viveros en los que se cultivaba en bolsa de plástico. Este tipo de contenedor, sin costillas, ni ángulos, genera un sistema radicular deformado por el crecimiento circular de las raíces que se mantiene a lo largo de los años (Referencias: Domínguez Lerena, S. 2016. Deformaciones producidas por el cultivo en envase de plantas de Pinus halepensis y Pinus pinea después de cinco años en campo. Revista FORESTA Nº65) 

 Pino criado en bolsa de plástico durante el periodo de vivero.

     En algunos casos, años después, estas deformaciones pueden llegar a producir la falta de anclaje adecuado a la planta y generar puntos de rotura en el propio cepellón, produciendo la caída súbita de grandes pinos, generalmente aislados y con una gran copa.
     El problema es que este importante defecto no da síntomas claros en el exterior y para poder detectarlo es preciso utilizar técnicas de análisis del sistema radicular concretas y costosas.
     Para poder llevar a cabo el análisis de raíces se lleva a cabo un estudio visual, con desenterramiento de parte de la zona del cuello de la raíz bien manualmente, bien mediante sistema de aire comprimido (Air-Spade), también se puede estudiar el desarrollo del sistema radicular superficial mediante un tomógrafo sónico añadiendo una lanza para la medición de raíces. 

Pino con reviramiento del sistema radicular que permanece años después. Foto: M. Serrada

     Es muy importante, tanto el estudio de vientos dominantes y la frecuencia histórica de los mismos, como los vientos y su incidencia a nivel local, teniendo en cuenta la altura de los edificios o zonas de protección en cada uno de los puntos críticos del árbol. Así mismo, hay que considerar si el árbol se encuentra aislado o agrupados en bosquete y se protegen unos a otros formando todas sus copas una estructura conjunta frente al viento. Si el árbol se encuentra protegido frente al viento, el efecto vela desaparece y la probabilidad de caída es mínima. 

Gráfico 1. Ejemplo de tabla con rachas máximas diarias y velocidad media del viento en los últimos 11 años de la zona de estudio.

Gráfico2. Ejemplo de rosa de los vientos de la zona de estudio

Representación de vientos dominantes en la zona objeto de estudio. En rojo la ubicación del árbol; en naranja vientos dominantes con protección poco efectiva.

     Los gráficos sacados del sensor de raíces pueden corroborar algunos datos recogidos con el examen visual o desenterramiento de raíces, como las señales débiles que se muestran en cada una de las raíces testadas, con escasas conexiones con los demás sensores, o bien las zonas con peor estado de la madera (color rojo) de las raíces de las zonas en donde se han detectado grietas.

Ejemplo de observación visual de grietas alrededor de la base del árbol.

Gráfico 3.- Posición de los puntos en donde se ha tomado muestras con el sensor de raíces superficiales y estado y localización de raíces.

     En el caso de que se detecten raíces reviradas alrededor del tronco del árbol, bien mediante excavación manual, bien mediante aire a presión se puede valorar el corte de aquellas que rodeen al tronco más allá de los 180º ya que estás son las que pueden considerarse más peligrosas para la estabilidad presente o futura del árbol.

Exploración del sistema radicular con aire a presión

     Nuestra experiencia nos obliga a recomendar la evaluación de los pinos que se tienen en parques, jardines, colegios y zonas de paso, sobre todo en aquellas que exista afluencia de personas o elementos valiosos que se desea preservar para evitar males mayores a futuro.

Raíz revirada en la base del tronco que ha ocasionado una deformación del tronco en el cuello de la raíz del árbol.

Caída de pino en jardín por rotura de raíz principal a causa de deformaciones producidas en el cultivo de vivero.

Lo hemos leído aquí

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12 octubre 2025

ENRIC TINTORÉ (en La Vanguardia, nov. 2024)
“Proteger y recuperar los bosques es mejor que plantar árboles”

Hace 30 años, gran parte de los bosques de Costa Rica habían desaparecido. El apoyo a la biodiversidad ha permitido recuperar su cubierta forestal y captar carbono
Plantar árboles no es la mejor alternativa para capturar carbono contra el cambio climático. Así lo afirma Tom Crowther, el destacado científico y ecologista galés que, paradójicamente, fue quien impulsó con sus investigaciones la moda de plantar árboles para salvar el planeta. La solución, a su juicio, no pasa por los grandes monocultivos de masas arbóreas sino por la protección y recuperación de bosques diversos en todo el planeta, lo que se puede hacer con el apoyo a agricultores y comunidades indígenas y locales que viven en sintonía con la naturaleza. Para lograrlo impulsa la plataforma on line Restor, que presenta cartografiado todo el planeta, y conecta iniciativas locales con el capital global, ya sea de grandes inversores o de ciudadanos particulares. Crowther, que es profesor de Ciencias de los ecosistemas en la ETH (Universidad Politécnica Federal) de Zúrich, reconoce que se entendió mal el mensaje de sus primeras investigaciones. Así lo ha dicho en la nueva edición del ciclo SOS-tenibilidad que desde hace más de dos años organiza La Vanguardia, en el transcurso de la conferencia que el pasado día 31 pronunció por streaming a través de la web de este diario. “La regeneración de la naturaleza –dijo– no consiste en excluir a las personas y plantar hileras de árboles o proteger los bosques a costa de las personas que viven ahí. Eso no soluciona la principal causa de la degradación de la naturaleza, que es la distribución desigual de la riqueza”.

Los bosques regenerados pueden capturar un tercio del carbono que se necesita

Hace unos años –explicó– participé en una iniciativa que no se entendió del todo bien. Cartografiamos el sistema forestal mundial para comprender la biodiversidad de nuestro planeta. Este gran sistema alberga las mayores reservas de carbono del mundo, pero también la mayor parte de la biodiversidad mundial. Tras cartografiar los bosques del planeta, demostramos que la Tierra alberga la increíble cifra de tres billones de árboles. Supuso un recálculo enorme y cambió la forma de comprender este sistema forestal mundial que nos mantiene”.

El profesor Crowther y su equipo de científicos, sin embargo, descubrieron que ese gran sistema de biodiversidad se ha reducido la mitad en los últimos cien años. “Si bien esta transformación de la naturaleza ha dejado espacio para la agricultura y el suelo urbano –dijo– nos percatamos de que se podía aprovechar mucho espacio. Llegamos a determinar que hay novecientos millones de hectáreas de terrenos que no se usan de forma extensiva para la producción o actividad humanas. Son terrenos degradados donde no hay ecosistemas. Llegamos a la conclusión que, si protegíamos y recuperábamos su naturaleza, podía haber espacio para que volviesen a crecer más de un billón de árboles de forma diversa y sana. Además, si estos bosques maduran, capturarían la increíble cifra de 205.000 millones de toneladas de carbono de la atmósfera, alrededor de un tercio de lo que el cambio climático necesita”.

Hay múltiples formas de ganar más dinero sin dañar la naturaleza

Cuando ese descubrimiento se difundió a través de la revista Science se hizo muy viral y salió en la portada de numerosos medios de comunicación internacionales. En pocos días el mensaje llegó a cerca de sesenta millones de personas y fue el origen del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, de cuyo comité asesor es miembro. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el Foro Económico Mundial iniciaron, asimismo, la campaña “Plantemos para el planeta” para proteger y recuperar la naturaleza y los bosques.

El impulso del cambio fue maravilloso. Sin embargo, por desgracia, mucha gente entendió mal el mensaje –admitió el profesor Crowther–. Pensaron que la solución era proteger la tierra, desplazar a las personas y plantar largas hileras de árboles para captar el carbono. Pero estos árboles, captadores masivos de carbono, no son naturaleza, no son ecosistemas naturales y no ayudan a las especies ni a las personas que dependen de ellos”.

Después de muchas polémicas con la comunidad científica el profesor Crowther afirma que está claro que la regeneración de la naturaleza no puede solucionarse con técnicas de plantación masiva. A su juicio es un error grave sobre la relación entre naturaleza y cambio climático. En una nueva investigación, con la colaboración de cientos de ecologistas de todo el mundo, incluido numerosos españoles, recopiló datos sobre la reserva de carbono en millones de lugares de todo el planeta, creó un modelo de nueva generación y relacionó todos esos datos obtenidos desde tierra con los datos proporcionados por satélites para comprobar cómo se captura el carbono y su potencial en la Tierra. “Esta combinación de enfoques nos demostró –señaló el profesor– que habíamos subestimado ligeramente el potencial de la naturaleza para luchar contra el cambio climático. Los ecosistemas regenerados podían capturar más de 226.000 millones de toneladas de carbono. Y vimos, además, que la solución no estaba en los grandes monocultivos, sino en la protección y recuperación de bosques diversos en todo el planeta. Esta diversidad puede ayudarnos con un tercio de los objetivos del cambio climático”.

El mundo destina diez veces más dinero a destruir el planeta que a regenerarlo

Los “custodios de la tierra”

La recuperación mundial, a juicio del profesor Crowther no consiste en proteger la tierra y excluir a la gente. “Significa –afirmó– encontrar y potenciar a los millones de custodios de la tierra de nuestro planeta, agricultores, poblaciones indígenas, comunidades locales que viven en sintonía con la naturaleza”.

El problema de fondo, en su opinión, es que en el planeta hay unos pocos habitantes con millones de dólares que generan grandes huellas medioambientales, y miles de millones de personas que viven bajo el umbral de la pobreza, en un sistema económico que no les permite alternativas no extractivas. ”Cuando tienes que alimentar a tus hijos y vives al día –afirmó– es obvio que no vas a dedicar tiempo al estado de la naturaleza. No obstante, muchas investigaciones indican que estas personas, cuando salen de esos ciclos de pobreza de forma temporal y ya no tienen que vivir al día, conocen mejor sus ecosistemas, la naturaleza, y son capaces de encontrar opciones sostenibles y renovables, que son las más sostenibles para esas personas a largo plazo”.

Lo hemos leído aquí

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12 mayo 2025

El símbolo de Polonia, "Biały Orzeł", levanta su vuelo

EL ÁGUILA DEL BOSQUE POLACO

Escudo de Polonia
En otoño, cuando algunos árboles modifican su color, del bosque plano, emerge un águila que estaba dormida durante el resto de los meses. En el distrito forestal de Lipusz, 900 m al sureste de Grabowo Parchowskie, el otoño deja ver el símbolo patrio pero únicamente apreciable a vista de pájaro. Según la leyenda, el Águila Blanca se originó cuando Lech, el fundador mítico de Polonia, vio un nido de águila blanca y, considerándolo un buen augurio, allí fundó la ciudad de Gniezno (gniazdo significa nido).
     Polonia recuperó su independencia el 11 de noviembre de 1918, después de 123 años dividida entre Rusia, Prusia y el Imperio Austro-Húngaro. En 2018 hubo numerosos eventos especiales y se completaron muchos proyectos e incluso dieron un día libre adicional en el trabajo para conmemorar ese momento especial. Pero ninguna iniciativa fue tan comparable como la de la Dirección Regional de Bosques Estatales de Gdansk y la Bandera de Gdansk de Scouts.
    
Antecedentes: En agosto de 2017 la zona al oeste de Gdansk fue devastada por un huracán. Una gran extensión de terreno debía ser acondicionada y reforestada. Se tuvieron que talar, aproximadamente, 2,3 millones de metros cúbicos de árboles. Un año después, en una superficie de 4 hectáreas se perfiló, mediante estacas numeradas, el águila coronada, símbolo patrio. El 20 de octubre se convocó a 3000 personas -1.200 scouts, deportistas, residentes locales, funcionarios, ...- que plantaron 100.000 árboles (pinos, abedules y alerces) para dibujar el ave.
     El cuerpo del águila lo formaron con 23.000 abedules, 400 alerces dibujaban las garras y la corona, y 67.000 pinos llenaban el fondo de la composición.
     Hoy día es un verdadero fenómeno a escala nacional, que inspira admiración no sólo por su impresionante apariencia, sino también por la historia única de su creación. Gracias a esta iniciativa se estableció un nuevo récord, siendo el dibujo más grande realizado con árboles. Además, el proyecto fue presentado al concurso Guinness World Record.
     El símbolo nacional verde es impresionante (270 m x 270 m). Sin embargo, esto es sólo el principio de la "vida" del águila. Según los forestales podemos esperar que en unos años causará una impresión aún mayor.

Fotografías de Dawid Miłto (Galería)

 
Información:
https://www.polsatnews.pl/wiadomosc/2022-10-27/gigantyczne-godlo-polski-ze-100-tys-drzew-sa-pierwsze-zdjecia/
https://gs24.pl/niezwykly-lesny-orzel-w-nadlesnictwie-lipusz-z-lotu-ptaka-patriotyczny-symbol-zachwyca-na-zdjeciach-dawida-milto/ar/c1-18935681
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26 febrero 2025

MOISÉS ÁVILA, en Newsweek, junio/2023
Este ‘escuadrón de cabras’ facilita el crecimiento de los árboles

Después de pasar un entrenamiento de varios meses desde su nacimiento, las cabras saben qué deben comer para eliminar la excesiva hierba en Estados Unidos.

 Al llamado de su comandante, el escuadrón deja el descanso y se introduce en el parque. No llevan motosierras ni usan herbicidas. Son cabras, listas para devorarse la excesiva hierba que dificulta el crecimiento de los árboles en Estados Unidos.
     “Goaty, goaty, goaty” (cabrita), las invoca su amo, Kyle Carr, cuya voz identifican. Mocha, Wynonna, Nelson y Beckham responden con balidos y se aproximan a él. Integran un equipo de 150 cabras que “podan” la maleza en un área de 6.5 acres (2.6 hectáreas) en el Brackenridge Park Conservancy de San Antonio, un centenario parque municipal de más de 138 hectáreas en Texas, sur de los Estados Unidos. Les tomará unas dos semanas.
     “Las plantas de las que queremos deshacernos son aquellas como el ligustrum, arbustivo, que necesita mucha agua. Y esa agua se la lleva este árbol invasivo en lugar de ir destinada a los robles más viejos, que es realmente lo que el parque protege y tiene en el área”, dice Kyle, de 36 años, y copropietario con su esposa Carolyn de Rent a Ruminant, Texas. Es una parte de una franquicia que opera en varios estados del país.
      Después de pasar un entrenamiento de varios meses desde su nacimiento, las cabras saben qué deben comer. Están acostumbradas al alimento natural y no al forraje o alfalfa. Aprenden a mantenerse con el grupo y respetar la cerca de protección —con una leve carga eléctrica— colocada alrededor del área donde trabajan, para evitar depredadores. Su eficiencia está incluso hasta en la forma en que eliminan lo que comen.
     “Las cabras tienen un tracto digestivo muy eficiente. Cada vez que ingieren semillas (mientras van comiendo hojas), la mayoría de ellas son esterilizadas a través del proceso natural de comer material vegetal. Cada vez que defecan, ese estiércol es bastante estéril” y no resiembran las semillas de la planta que están eliminando, detalla Kyle.  

LOS ANIMALES ALCANZAN LUGARES DONDE LOS HUMANOS O MÁQUINAS NO PUEDEN ACCEDER

     “Es mucho más eco-amigable tener cabras aquí que grandes máquinas o herbicidas. Estamos cerca a un río (San Antonio), y sería muy inseguro usar veneno (herbicida), porque podría deslizarse hacia el río”, explica Charlotte Mitchell, integrante del directorio del parque. Además, es mucho más divertido de ver y mucha gente, que no hubiera venido normalmente, viene para ver cómo las cabras trabajan, agrega. Vienen a ver y a mostrarle a sus hijos cómo los animales y el ecosistema van juntos, y ver cómo se puede manejar la tierra de una forma más segura.
     “Corro todos los días por aquí y traigo a pasear a mi perro. Hay mucha maleza y sería bueno ver el área un poco despejada. Me alegra ver que estos muchachos (las cabras) están haciendo el trabajo”, comenta Aaron Rodríguez, de 47 años, vecino de San Antonio.
     Kyle explica que las cabras pueden llegar a lugares en donde los humanos o maquinarias a veces no acceden con facilidad, como pendientes o zanjas de drenaje. “Son una excelente alternativa para algunas áreas problemáticas, es un problema de seguridad para empleados o maquinaria pesada, especialmente en pendientes pronunciadas (…) Las cabras están diseñadas para poder subir y bajar en esos tipos de situaciones”, detalla.
     Incluso, en la eliminación de maleza, se devoran la hiedra venenosa, librando así de incomodidades a los humanos que luego retiran los troncos o ramas que quedan en el área de trabajo.
     “Como método tiene más sentido, es armonioso y más eficiente, supongo”, dice Natasha Shirley, de 24 años, quien visita el parque para ver a las cabras facilitando el crecimiento de los árboles.
     Como todo trabajador, las cabras tienen momentos de descanso, en donde rumian la comida y beben agua. Si se enferman, son sustituidos por uno de los 600 miembros del equipo y, al llegar a los 11 años de edad (pueden vivir hasta 15 años), pasan a un plan de retiro.
      La empresa de Kyle, con 7 años en el mercado, no las mata ni las usa de almuerzo. “Trabajamos con ellos todo el tiempo y tenemos una especie de programa de jubilación para ellos. Cuando llegan a cierta edad y no pueden viajar, porque el estrés del viaje los desgasta, los llevaremos a un rancho donde tienen pasto y ayudan a criar a la próxima generación de cabras”.
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08 agosto 2024

¿Pueden los árboles paliar la crisis climática? 

El cambio climático se refiere a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Las actividades humanas han sido el principal motor del cambio climático, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.
      La reforestación es posible tanto en la ciudad como en el campo. En cualquier lugar se puede crear una zona arbolada, incluso entre el asfalto y el cemento. Stefan Scharfe, un científico forestal que ha creado 14 "minibosques" en Alemania y Polonia, sabe cómo hacerlo. Su explicación del concepto de minibosque, creado por el arquitecto japonés Akira Miyawaki para predios urbanos, es entusiasta: "Con el minibosque, traemos la selva a la ciudad". Stefan Scharfe pone una cubierta vegetal, arbustos y árboles nativos junto al estacionamiento de un hospital en Herford. "Lo importante es el tratamiento del suelo. Imitamos el suelo de un bosque de décadas de antigüedad". Así es como se crea una robusta base vital. La arboleda silvestre ofrece sombra y un hábitat para pájaros e insectos además de reducir la temperatura del aire y del suelo en verano.
      En Brasil, Miriam Prochnow y Wigold Schaffer han dedicado sus vidas a preservar la selva tropical atlántica. Miriam Prochnow explica que "estamos atravesando una crisis humana sin precedentes y no podemos darnos el lujo de rendirnos”. En la década de 1970, los dos comenzaron a cultivar árboles de selva en su terraza. Con 25 empleados, actualmente administran una especie de vivero de árboles sin fines de lucro donde cultivan 200 especies, sobre todo variedades tradicionales. Los rescatistas forestales han plantado nueve millones de árboles hasta ahora para compensar la tala.
      Investigadores e investigadoras de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Eberswalde, Alemania, recurren al conocimiento empírico de los pueblos indígenas para comprender mejor el ecosistema forestal enfermo. Por eso invitaron a los kogi, una comunidad colombiana reconocida mundialmente por su visión de la naturaleza. Científicos como Carsten Mann se inspiran en sus opiniones sobre los daños causados por plagas o sequías. "Para mí, el mensaje principal de los kogi es que no tiene sentido luchar contra las leyes de la naturaleza y que perderemos si no lo aceptamos”. Los investigadores e investigadoras ahora quieren proteger mejor los bosques utilizando el conocimiento de los kogi.

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29 marzo 2024

Técnicas aliadas de la reforestación

GARA SANTANA, en Canariasahora, marzo2024
Recolectar la niebla: una alternativa a la sequía y para reparar los daños de los incendios

Estas innovaciones tienen potencial para instalarse en otras localizaciones de España y Portugal, sobre todo en zonas de la meseta central catalana, la cordillera litoral y el Prepirineo, un aliado con el que quizá no contaban creado con tecnología netamente canaria

Niebla en El Pinillo, Valleseco (Gran Canaria).

Desde tiempos remotos el ser humano ha observado el modo en que la naturaleza es capaz de proveerse de agua y de aprovechar cada gota. Las nubes que rebosan en las calderas y picos traídas por vientos del norte están cargadas de agua atrapada esperando a evaporarse. Con esta observación, la ingeniería humana se ha puesto al servicio de la naturaleza y es el motivo por el que un grupo de investigadores, con la colaboración de varias instituciones como el Cabildo de Gran Canaria, han conseguido sacar partido a ese agua, que de otro modo se perdería, a través del proyecto Life Nieblas.
     En concreto, se han desarrollado tres sistemas diferentes con variedad de materiales y tecnologías capaces de captar más de 500 litros de agua por metro cuadrado en 10 meses, según las pruebas realizadas en las instalaciones.
     Uno de los objetivos fundamentales del proyecto es reforestar y combatir la desertificación para evitar la pérdida de biodiversidad y la degradación del suelo. En este sentido, en la isla de Gran Canaria el proyecto se ha centrado en curar las heridas que dejó en la tierra el incendio que sufrió la isla en 2019 y en comprobar la captación que se obtiene con respecto a los métodos tradicionales de recolección de agua.
Colectores de niebla en la zona afectada por el incendio de 2019 en Gran Canaria.

     Desde este periódico nos hemos puesto en contacto con el biólogo José Francisco González Artiles, técnico del Cabildo de Gran Canaria y uno de los responsables de esta experiencia pionera.
¡Cómo construirlos? Aquí
     Por un lado, encontramos el sistema autónomo de descarga, desarrollado por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC). “Se trata de un depósito que cuando llega al sexto nivel de agua que la persona que lo maneja determina, produce una descarga parecida a la de las cisternas y alimenta un sistema de riego por goteo situado en la ladera inferior”, explica.
Actividades de plantación. Proyecto Life Nieblas.
     Por otra parte, se desarrolla el método de captación Cocoon. Los “Cocoon” son depósitos biodegradables que proporcionan riego constante por capilaridad, “es como el molde de un queque”, explica González, “ese molde funciona como un depósito de agua y como es poroso va soltando el agua a la planta de un modo muy lento, con lo cual la humedad en el suelo se mantiene más tiempo”. 
     También se lleva a cabo el sistema captadores individuales de niebla, “un vallado alrededor de cada planta y sobre esa malla ponemos la misma red que tienen los captadores de niebla como si fuera un captador de niebla individual para cada planta”.

Los árboles prefieren agua de niebla

     Comparando los datos de supervivencia de las plantaciones de los métodos innovadores con respecto al método tradicional, los resultados nos hacen pensar que las plantas prefieren agua de niebla. “Con el método tradicional”, nos cuenta el biólogo “llegábamos al 83%, con el Cocoon llegamos al 87% de supervivencia y con los captadores individuales llegamos al 89%”.
     El grupo de investigación ha medido la eficacia de cada método en función a la menor cantidad de agua que necesiten. Si para plantar un árbol y mantenerlo vivo necesitamos 133 litros de agua, “con el sistema de descarga individual se necesitan unos 100 litros, con el Cocoon, 57 litros, y con los captadores individuales de niebla, 35.
Trabajadores del proyecto 'Life Nieblas' en tareas de reforestación
     Para González, las funcionalidades de estos métodos pueden tener un impacto positivo en la vida de las personas ante un panorama de sequía o incendios de sexta generación, “podría llevarse a cabo en zonas donde se produzca neblina, zonas aisladas a las que no llegue el suministro de agua de forma convencional: pequeñas explotaciones agrarias, agrícolas o ganaderas; pequeñas comunidades de vecinos; o viviendas aisladas. Un suministro de agua que, si bien, no sea la solución al problema global de la sequía, ayudará a mitigarla”.
     Estas innovaciones tienen potencial para instalarse en otras localizaciones de España y Portugal, sobre todo en zonas de la meseta central catalana, la cordillera litoral y el Prepirineo, un aliado con el que quizá no contaban creado con tecnología netamente canaria.

Lo hemos leído aquí

Técnicas similares se han llevado a cabo en otros continentes: Sudamérica, África, ... o las diversas experiencias como: Warka Water 

Cuando vivía en Las Palmas en los 80 conocí a un campesino que plantaba sus árboles frutales poniéndoles un saco de papas vacío en invertido, sostenido con dos palos para que se sujetara a modo de vela. Me comentaba que ese agua recogida de la niebla era suficiente para que el arbolito prosperara. 

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27 diciembre 2016





"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido."

Henry David Thoreau