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20 mayo 2014

HANNES SIGFÚSSON (Islandia, 1922-1997)
El optimismo de los árboles

Los árboles no sacrifican sus ramas a las estrellas.
Extienden sus dedos hacia los molinos de viento y hacia
los cuartos de la luna. He visto sus puntas
amansan la tormenta con la incesante
flexibilidad de quien no se deja dominar por ella
y comienza su concienzuda búsqueda entre los despojos
apenas amaina: un trozo azul de cielo
un pedazo de plata gris de claridad helada
en la oscura noche. Los he visto dibujados
en la ciega pupila del cielo de invierno
como prueba de un cerebro superinteligente bajo la corteza
que calculase la ganancia de cada día que pasa
en forma de soles que chorrean gotas de lluvia
sobre los húmedos cristales de carámbanos
encendidos por sus conocimientos de las leyes
que hacen girar a la tierra a despecho de las verdades
metereológicas. Con optimismo radical
alzan su antena rastreadora en la calma helada
para captar el lejano rumor de las cálidas brisas
que presagian germinaciones y pájaros...

En mitad del invierno
me paro a contemplarlos.

Traducción: Antonio Fernández Romero, Kisti Baggethuum, Mona Moltke y Pentti Saaritsa. 

24 diciembre 2011

SNORRI STURLUSON, principios del siglo XIII Islandia
El engaño de Gylfi, GYLFAGINNING

XVI - (EL FRESNO)

Entonces dijo Gangleri:
     “¿Qué otras maravillas pueden decirse del fresno?”
     Hár dice:
     “Mucho hay que decir. Un águila se sienta sobre las ramas del fresno, y es muy sabia; entre sus ojos se sienta un halcón que se llama Vedrfölnir. Una ardilla, llamada Ratatosk*, sube y baja corriendo por el fresno y lleva habladurías entre el águila y Nidhögg. Y cuatro ciervos corren por las ramas del fresno y mordisquean el borrajo; se llaman así: Dáinn*, Dvalinn, Duneyr, Durathrór. Y en Hvergelmir hay tantas serpientes que no hay lengua que las pueda contar.
     “Se dice también que las nornas que viven en la fuente de Urd toman agua de la fuente todos los días, y el lodo que hay en torno a la fuente, y rocían el fresno para que no se resequen o se pudran sus ramas. Pero el agua es tan sagrada que todas las cosas que llegan a la fuente se vuelven tan blancas como eso que llamamos clara, que está dentro de la cáscara del huevo.
     “El rocío que cae de él sobre la tierra lo llaman los hombres rocío de miel, y de él se alimentan las abejas. Dos aves se alimentan en la fuente de Urd, se llaman Cisnes, y de esas aves viene la especie de aves que así se llama”

*”Diente raedor”
**Dáin: “muerto”, Dvalinn: “que permanece”, Duneyr: “el que camina con estrépito sobre la grava”, Durathrór (es dudoso su significado).

Textos mitológicos de las Eddas
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