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18 julio 2026

Alimentación, la memoria del bosque

EUGENIO MONESMA, (Huesca, 1952)
Las almendras

Vareo manual del árbol, recogida del fruto, técnicas de pelado y secado al sol.

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27 abril 2026

Chirimoyas, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
Chirimoyas

Las chirimoyas son las frutas del género Annona, originarias de zonas tropicales y de las cuales se cultivan industrialmente siete y un híbrido. Su valor nutritivo se debe al alto contenido de azúcares (hasta el 20 %) y el de proteínas (hasta el 2 %) superior al de muchas otras frutas, además de vitaminas del grupo B y minerales. Pese a su origen tropical, en España (se trajo entre los siglos XVI y XVII) se cultiva en las provincias de Málaga y Granada, donde tiene Denominación de Origen Protegida desde 2002. Incluso aquí, al norte de Galicia, he podido encontrar chirimoyos con fruta, lo cual es señal de su buena adaptación. 

      Pero pasadas estas notas de presentación lo que quiero mostrar es (casi con toda probabilidad) para todos una novedad. Se trata de la chirimoya naranja de Bahía (Annona spinescens) que fue citada por primera vez en 1841, cuando la otra chirimoya llevaba décadas en España. Se trata de un arbusto o pequeño árbol que raramente llega a los 6 metros de altura, de ramas espinosas y hojas elípticas, flores blancas y frutos de color naranja y con semillas negras. Natural de Brasil, Argentina, Brasil y Paraguay, donde está muy diseminada pero tiene escasos ejemplares (su situación está considerada como “vulnerable” en Brasil), con el agravante de que sus áreas naturales son también aquellas más demandadas y utilizadas por los humanos. Sólo en el último decenio ha empezado a cultivarse en jardines botánicos, donde es una recién llegada.
      La chirimoya naranja es fruto de recolección por su llamativo color, como alimento y por su uso en la medicina tradicional de los pueblos americanos. El Centro Nacional de Conservación de la Flora de Brasil informa que ha demostrado actividad contra la leishmaniosis y se utiliza en la medicina popular para tratar las úlceras de estómago. En los últimos tiempos, pese a ser una fruta bastante rara, se está tratando de implantar su cultivo al ser los frutos muy sabrosos y de piel fina, que puede ser ingerida junto con la pulpa. Al parecer se trata de una planta rústica, fácil de cultivar, que fructifica a pleno sol y con moderada humedad, que comienza a producir a los 3 ó 4 años y se reproduce a partir de semillas. Naturalmente, los requisitos citados se cumplen en algunas zonas de su tierra de origen y otra cosa sería su adaptación en Europa. Si alguien se anima a probar, puede encontrar semillas a partir de 5 euros/unidad (aunque no sé de cuanto sería el pedido mínimo). Suerte a quién lo intente.
En las fotos: árboles en su zona de origen, cultivado, flores y frutos.

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16 febrero 2026

YUNG CHANG - BUSCADORES DE FRUTA
Fruit Hunters (The Nature of Things) Part 1/2

Idioma: Inglés
Esta es una miniserie de dos partes de la CBC sobre buscadores y aficionados a la fruta, un excelente complemento a la película oficial del director Yung Chang. ¿Quien no ha entrado en un mercado y no sentido curiosidad ante las frutas que no son originales del lugar?. "Los cazadores de frutas" es un delicioso viaje a través de selvas, mercados callejeros y huertos en busca de las frutas más exóticas del mundo. Basada en parte en el libro del mismo nombre "Los cazadores de frutas" de Adam Leith Gollner.
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14 febrero 2026

ADAM LEITH GOLLNER
The Fruit Hunters: A Story of Nature, Adventure, Commerce, and Obsession 

Deliciosas, letales, alucinógenas y medicinales, las frutas han llevado a naciones a la guerra, alimentado dictaduras y atraído a personas a nuevos mundos. Una expedición por el fascinante mundo de la fruta, Los Cazadores de Frutas es la cautivadora historia de algunos de los alimentos más deseados de la Tierra.
     Con una prosa brillante, Adam Leith Gollner transporta a los lectores a un mundo al estilo de Willy Wonka, con mangos que saben a piña colada, moras árticas anaranjadas, frutas con sabor a mantequilla de cacahuete y la fruta milagrosa que transforma todo lo ácido en dulce, haciendo que los limones sepan a limonada. Poblado por un elenco de personajes tan variados y extravagantes como la propia fruta —contrabandistas, inventores, exploradores y sibaritas—, este extraordinario libro desvela el misterioso universo de la fruta, desde las selvas de Borneo hasta los preciados huertos de los cazadores de fruta de Florida y los supermercados estadounidenses.
     Gollner examina las frutas que comemos y explica por qué las comemos (las razones científicas, económicas y estéticas). Este libro recorre el ciclo de vida de las frutas producidas en masa (cómo se crean, cultivan y comercializan) y explora el submundo de las frutas inaccesibles, ignoradas e incluso prohibidas en Occidente. Adam Leith Gollner, periodista intrépido y agudo observador de la naturaleza —tanto humana como botánica—, ha escrito un relato apasionante sobre la obsesión por la horticultura.

Idioma: Inglés-2008

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13 julio 2025

JAVIER RICO, en Bosques para Siempre, agosto 2024
Bosques, colmenas, miel… No se nos ocurre nada más sano

Alberto Urías
Polinización entre bosques, mejora de la gestión forestal, recuperación del patrimonio cultural, educación ambiental, investigación y divulgación científica, arte… Todo esto son capaces de aportar las abejas y su buen manejo. Viajamos de Muniellos (Asturias) a O Courel (Galicia), de La Siberia extremeña a la Sierra de Francia salmantina para hablar con apicultores que nos muestran todas las bondades de las colmenas entre árboles, y de la miel que procede de bosques bien gestionados (bueno, en puridad, hay que llamarla mielato, melaza o rocío de miel).
     “Me duermo sabiendo que, al menos, el trabajo diario que mis abejas hacen entre sus flores ayuda a Muniellos a seguir siendo ese mágico lugar capaz de emocionarme”. Es una frase extraída del libro ‘El país del abeyeiro’, de Alberto Uría, apicultor con colmenas entre Pena da Nogueira, en Lugo, e Ibias, en Asturias. Muniellos, en esta última comunidad, es el mayor bosque de roble albar de España. La producción de miel es un aprovechamiento más del bosque que contribuye a su conservación y al desarrollo de comunidades locales. Pero, cuidado, no es miel, porque en la mayoría de los casos no procede del néctar de las flores, sino de la savia exudada de los árboles. Hay más: en muchas ocasiones la savia deriva en gotas azucaradas producto del pastoreo de pulgones que llevan a cabo las hormigas. Procedamos a conocer qué es el mielato, melaza o rocío de miel, pero no miel.
     La visita al Museo de la Miel, en Fuenlabrada de los Montes (Badajoz), supuso hace años un punto de inflexión para el paladar de quien suscribe. Fue allí donde, acostumbrado al sabor y la textura de las mieles monoflorales –de romero, tomillo, brezo, etcétera– o milflores, probé por primera vez la de encina. Otra dimensión: más oscura, densa, contundente de sabor, incluso con un punto salado. Y es que, claro, no es miel, sino mielato, mielada, melada, mela, melaza, ligamaza, rocío de miel… (que de todas estas maneras se la denomina en diferentes lugares de España).
     Al contrario que la miel, que fabrican las abejas a partir del néctar que extraen de las flores de diversas plantas, el mielato lo obtienen de la savia exudada a través de hojas, ramas y frutos de robles y encinas, entre otros árboles. “Al roble y a la encina les ataca un pulgón que hace sangrar a la bellota y las hojas, y al pulgón lo transportan unas hormigas, que también se alimentan de ello”, añade Fermín Gallego, apicultor burgalés con colmenas sobre todo entre brezales de las Merindades, pero también entre zonas más boscosas.
     Entre pulgones y hormigas se establece una relación de mutualismo en la cual las segundas protegen los huevos de los primeros hasta que eclosionan, momento en el que los transportan y reparten a través de los árboles, en algo similar a un pastoreo. A partir de aquí, las hormigas se aprovechan del trabajo de los pulgones, que fabrican su alimento al extraer la savia de los árboles y convertirla en pequeñas gotas de líquido azucarado que hace las delicias también de otros insectos, como las abejas.
     Justo ahora ando apurando un tarro de miel de bosque –una denominación más a añadir a este tipo de manjar– de Abeja Burgalesa, la empresa fundada por Fermín Gallego a partir de una cooperativa centrada en la apicultura. “De los 10.000 kilos que envasamos”, afirma Gallego, “el 50% es miel de brezo, el 25% milflores y el otro 25% miel de bosque, pero siempre teniendo en cuenta que hay especies de brezo muy cerca de zonas forestales. Por ejemplo, ahora mismo, entre junio y septiembre, es la temporada en la que las abejas, además de los brezos, visitan con más frecuencia robles y encinas para aprovechar la savia que expulsan”.
     También lo cuenta Alberto Uría: “Legalmente no puede haber colmenas dentro de la reserva natural integral de Muniellos, ni ningún otro animal doméstico, pero el radio de pecoreo de la abeja es de tres kilómetros, y yo tengo un cortín con colmenas a un kilómetro y pico; y desde luego, ayudan a polinizar todo tipo de plantas dentro del bosque y su entorno. Ahora, con el calor, es buena época para que aprovechen el exudado de savia de robles y encinas y lo lleven a las colmenas”.
     Uría puntualiza que, en general, “los bosques densos no son buenos para los insectos, ya que requieren más variedad en el paisaje, con zonas abiertas. Si subes Muniellos, también hay praderas, plantas asociadas a algunos glaciares. Muchas de estas plantas necesitan sol, y en un bosque cerrado y tupido este no entra mucho y la disposición de comida es menor”. Y apunta algo más: “La apicultura entre bosques es un buen aprovechamiento de un recurso natural si se hace de forma adecuada, sin una carga de colmenas excesiva, para permitir que existan otros polinizadores”. 

Polinización de bosques y su entorno

De vuelta a Fuenlabrada de los Montes, en plena Reserva de la Biosfera de La Siberia, informan que el 90% de su población activa se dedica a la apicultura, y con alta renovación con gente joven. Esta intensa actividad suma para que Extremadura aparezca, junto a Andalucía y Castilla y León, como una de las principales productoras de miel y la primera en número de colmenas, con el 22% de todas las existentes en España, según el último indicador económico de la apicultura elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Colmenas de la empresa familiar Miel Origen.

     En el Museo de la Miel nos recibió Álvaro Cita, joven apicultor, como le gusta presentarse, que considera que “además de favorecer la polinización entre los bosques y zonas cercanas, la apicultura facilita que los bosques estén más cuidados y limpios, incluso con menos ataques de insectos que no son beneficiosos”. Es tercera generación dentro de una actividad que es principalmente trashumante, es decir, transportan las colmenas con sus abejas persiguiendo las mejores floraciones. “La primera en enero, la buscamos en Huelva; luego vamos subiendo a Sevilla, al girasol; después a Extremadura, con la retama, y a Castilla-La Mancha, con el romero y el tomillo; para terminar en Ávila con el castaño y el roble, ya con la melaza”, explica Citas, que junto a siete miembros más de su familia se encargan de elaborar y comercializar su producción con el nombre Miel Origen.
     La gran mayoría de la melaza de Miel Origen la exportan a Francia y Alemania. Estos dos países encabezan muy por encima del resto –les siguen Italia y Portugal ya a cierta distancia– el destino de las mieles que se elaboran en España, según el mismo anuario estadístico del MAPA. Este informe, con datos todavía de 2021, cifra la producción en España en ese año en 34.065 toneladas, por encima de lo logrado en 2020 (30.513 toneladas), pero advirtiendo que “a falta de datos oficiales para la campaña de 2022, fuentes sectoriales informan sobre bajadas de producción, debido a la problemática multifactorial que afecta al sector apícola en nuestro país”. Estos factores son principalmente la sequía, las olas de calor y dos visitantes no deseados en las colmenas, un ácaro –la varroa– y una avispa asiática (Vespa velutina).
 
Cortines y alvares frente al oso

     A la polinización y mejor gestión del bosque habría que añadir otro beneficio que aporta la apicultura más apegada al territorio: la recuperación del patrimonio cultural e histórico. El ecomuseo El País del Abeyeiro, levantado por Alberto Uría en el monte que da nombre a sus mieles, Outurelos, es un ejemplo, pero también el cortín donde tiene parte de sus colmenas. Los cortines o cortinos son cercados de piedra que se construían principalmente en Asturias, León y Galicia para proteger las colmenas de los ataques del oso pardo. Algo que tiene sentido recuperar ahora, tras el crecimiento de la población y el área de distribución del plantígrado.
     En Galicia, donde el nombre que reciben estas construcciones es alvariza o abellariza, ampliaban las razones de la protección, más allá del ataque del oso, a las inclemencias del tiempo y a posibles robos. Incluso en una zona de Galicia insigne también por sus bosques maduros y cerrados, O Courel, en Lugo, se les llama alvar. “Nuestro proyecto sigue muy activo para combinar el aumento de la producción apícola con actividades de divulgación ambiental con visitas a un albar”, afirma María Lorenzo, apicultura de Seceda.
     Lorenzo habla de la continuidad de su proyecto porque hace dos años pendió de un hilo por culpa de un incendio forestal: “Después del incendio costó mucho que se recuperasen las colmenas –mucha mortandad y falta de alimento– y luego, el año pasado, la llegada de la avispa velutina tuvo un impacto en las producciones de miel muy importante; se vio muy mermada al aumentar las bajas en las colmenas”. Pero siguen, y se aferran a una frase que escojo de su perfil en Instagram y que tiene que ver con su marca de mieles, Coumel. Está en gallego, pero se entiende perfectamente: “Do Courel pódense dicir moitas cousas: natureza, biodiversidade, tradición e un longo etcétera, pero para os apicultores e amantes das abellas nunha frase é: o Courel é mel”.
Colmenas de Abeja Burgalesa.
Las abejas de Humboldt

     No salimos de frases con tono apícola en O Courel, también en gallego y fácil de entender: “O máis fermoso da apicultura é saber que a porta da colmea sempre estará aberta e, polo tanto, a liberdade sempre será delas”. En este caso viene de O Galeirón, otro proyecto similar de apicultura y recuperación patrimonial con nombre del alvar donde comenzó todo. O Galeirón y Coumel están en el mismo municipio, Folgoso do Courel, pero en distintas parroquias, Mercurín y Seceda, respectivamente. Algo de culpa tienen O Galeirón y Coumel para que, como informábamos hace casi tres años, estos bosques de O Courel recibieran de manos de FSC la primera Certificación de Servicios de los Ecosistemas de España por el impacto positivo de la gestión forestal que se hace en ellos.
     Alberto Uría me atiende con un cazamariposas en la mano: “Me pillas en un trabajo de investigación sobre polinizadores silvestres por los Ancares, muestreando abejas y mariposas, para determinar los que hay en fincas agro-ganaderas en extensivo”. Algo parecido realizó este apicultor y otros investigadores a través de la asociación Corripa y el apoyo del grupo de desarrollo rural Montes e Vales Orientais y la Diputación de Lugo para poner en valor otro recurso entre las aldeas de Pena da Nogueira y Robledo en Negueira de Muñiz (Lugo): la recuperación de un antiguo sendero circular abandonado de 4,6 kilómetros que han denominado Souto de Humboldt.
     “Mis abejas también polinizan bosques centenarios de castaños, y aquí sí elaboran miel, porque del castaño aprovechan el néctar y el polen de las flores, al igual que del espino albar, mostajo, acebo, serbal de los cazadores, cerezo silvestre o madroño”, nos recuerda Uría. Las abejas son precisamente uno de los activos de la senda Souto de Humboldt, ya que en el conteo de biodiversidad se registraron 144 especies. Vanessa Paredes, de Corripa, afirma que “el Souto de Humboldt es mucho más que una senda; es recuperación del patrimonio natural, investigación, conservación de la naturaleza y divulgación científica”. En esto de la divulgación, Alexander Von Humboldt fue un pionero. La senda que lleva su nombre es también arte, al presentar paneles con dibujos de Fernando Fueyo y David Despau.
     Polinización entre bosques, mejora de la gestión forestal, recuperación del patrimonio cultural, educación ambiental, investigación y divulgación científica, arte… Todo esto son capaces de aportar las abejas y su buen manejo. Yo seguiré aportando mi granito de arena durante este verano, buscando en Garcibuey, en plena Sierra de Francia salmantina, otro mielato, la miel de encina de productores locales. Lo haré en otra relación de mutualismo semejante a la de pulgones y hormigas: contribuyo a mantener estos aprovechamientos y el mielato me pasa algunas de sus propiedades: alto contenido en sales minerales, hierro, potasio y magnesio para afrontar anemia, estrés y la recuperación tras esfuerzos físicos y mentales.
 
Lo hemos leído aquí

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04 julio 2025

El mayor anacardo del mundo, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
El mayor "cajueiro" del mundo
 
Quienes consuman en alguna ocasión anacardos conocerán este fruto, procedente del árbol del mismo nombre (Anacardium occidentale), pero también llamado cajú, nuez de la India, anacardo, merey, marañón, cajuil, caguil, pepa, y algunos nombres más, que es originario de Centroamérica, nordeste de Brasil y sur de Venezuela. Menos personas sabrán que el fruto es doble: un pseudofruto formado por la estructura carnosa del pedúnculo, que se consume en fresco como fruta y la semilla que, cruda o tostada, llega a todo el mundo como fruto seco. 
     Mi intención ahora era hablar del mayor anacardo (cajueiro) del mundo que crece en la playa de Piranji, cerca de la ciudad de Natal -estado de Río Grande del Norte- en el extremo este de Brasil. Según los vecinos más antiguos de la zona, el árbol fue plantado en 1888 por Sylvio Pedrosa, ex prefecto de Natal y propietario del terreno en esa fecha. Aunque el terreno era suyo, sin duda, otras voces apuntan a que la plantación fue obra de un pescador local. 
     Sea quien fuere el plantador, el caso es que desde entonces no ha parado de crecer de modo continuo y en la actualidad cubre un área de entre 7.300 y 8.400 m2, equivalente a lo que ocuparía una plantación de 70 anacardos normales o dos campos de futbol. ¿A qué se debe esto? Según los estudios científicos, el árbol presenta dos anomalías genéticas debido a las cuales sus ramas no crecen en vertical, si no en horizontal, por su propio peso acaban tocando suelo y enraizando formando nuevos troncos. El tronco original, ya casi indistinguible en este laberinto de troncos, poseía originalmente cinco ramas, de las cuales cuatro sufrían esa alteración.
     Convertido en atracción turística de la zona, desde el año 1994 figura registrado en el “Libro Guiness de los Records”. Hay una serie de pasarelas por el interior, preparadas para visitarlo (previo pago, eso sí) y la parte exterior está urbanizada, con lo que posiblemente se detenga su crecimiento, también se ha levantado una torre para hacer un mirador panorámico. Aparte de esto, el anacardo está rodeado por una superficie igual o mayor de tierra dedicada a tiendas de suvenires de todo tipo con temática de anacardos, incluida cachaça (alcohol brasileño a base de caña de azúcar) con sabor a anacardo. De septiembre a diciembre también se pueden saborear sus frutas, que continúa produciendo. En 2010, se recogió la mayor cosecha en época reciente: una tonelada de frutos.







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19 junio 2025

El futuro del Castaño

UNIVERSIDAD DE OVIEDO, marzo 2025
El cambio climático amenaza al castaño en la Península Ibérica
El investigador Pedro Álvarez, de la Universidad de Oviedo, junto a un castaño.

El castaño europeo (Castanea sativa), una de las especies nativas más emblemáticas de la Península Ibérica, fue inicialmente promovido por griegos y romanos debido a su alto valor alimenticio y forestal, aunque no fue hasta la Edad Media cuando su cultivo se consolidó como una práctica habitual en muchos sistemas agroforestales, ya que proporcionaba madera de alta calidad y frutos básicos para las comunidades rurales. A lo largo de los siglos, ha mantenido un papel relevante en los ecosistemas ibéricos y en la economía local, pero el impacto del cambio climático podría poner en jaque su distribución y capacidad productiva en las próximas décadas.
     Un estudio publicado en la revista Frontiers in Forests and Global Change y en el que participan investigadores de la Universidad de Oviedo, de la Universidad de Santiago de Compostela, del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (Universidad de Oviedo, CSIC, Principado de Asturias), de la Universidad de Granada y de la Fundación Oso Pardo ha evaluado la idoneidad del hábitat del castaño hasta el año 2100 bajo diferentes escenarios climáticos. Los resultados anticipan una tendencia a la reducción de esa idoneidad, con pérdidas más pronunciadas en las regiones mediterráneas, mientras que las zonas atlánticas presentan una mayor resiliencia.
     Pedro Álvarez, profesor del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas de la Universidad de Oviedo, subraya que el hábitat idóneo del castaño está estrechamente vinculado a regiones húmedas, con precipitaciones anuales superiores a ochocientos litros por metro cuadrado y temperaturas medias de entre diez y quince grados centígrados. Estas condiciones se encuentran en la actualidad principalmente en el norte de la Península Ibérica. “Las proyecciones climáticas de nuestro estudio indican que el hábitat idóneo para el castaño sufrirá una reducción progresiva en las próximas décadas, especialmente en las regiones mediterráneas, donde el aumento de temperaturas y la disminución de precipitaciones limitarán su capacidad de supervivencia”, apunta este investigador.
     En cambio, “las regiones atlánticas, con mayores niveles de humedad, muestran una mayor resiliencia frente al cambio climático, aunque el castaño podría verse afectado por la competencia con otras especies más adaptadas a las nuevas condiciones”, añade. Como consecuencia, se estima que el castaño experimentará un desplazamiento altitudinal de unos sesenta metros de media, migrando hacia zonas más elevadas donde las condiciones ambientales sean más favorables.

¿Cómo asegurar su supervivencia?
     El estudio, publicado en una de las revistas de más impacto en su área del conocimiento, también destaca la necesidad de estrategias de mitigación y adaptación para asegurar la supervivencia del castaño en la Península Ibérica. Entre las principales medidas recomendadas por sus autores se encuentran la selección genética de variedades más resistentes a la sequía y a temperaturas extremas, el manejo eficiente del agua en plantaciones agroforestales y la restauración de ecosistemas forestales degradados. “Estas acciones serán fundamentales para garantizar la sostenibilidad del castaño a largo plazo y preservar su papel en la biodiversidad y en la economía rural de muchas regiones ibéricas”, apunta el profesor de la Universidad de Oviedo.

Rodal de castaños sometidos a podas periódicas.

     El castaño no sólo representa una fuente de recursos madereros y alimentarios, sino que también desempeña un papel clave en la estructura y funcionamiento de los ecosistemas forestales. Los autores del trabajo explican que su declive podría generar cambios en la composición de los bosques y en la disponibilidad de hábitats para diversas especies, lo que afectaría tanto a la flora como a la fauna dependiente de estos ecosistemas. Por ello, la investigación y el desarrollo de estrategias de conservación y adaptación se presentan como un reto prioritario para científicos, gestores forestales y comunidades rurales que dependen de este recurso.

     Este estudio se ha realizado en el marco del proyecto LIFE19 NAT/ES/000913 "Osos con Futuro", financiado por la Unión Europea y coordinado por la Fundación Oso Pardo. También ha recibido apoyo financiero adicional del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España.

Lo hemos leído aquí 

Estudio de referencia:
Pedro Álvarez-Álvarez y otros autores (2025). Impact of climate change over distribution and potential range of chestnut in the Iberian Peninsula. Frontiers in Forest and Global Change, 8: 1561027. DOI: 10.3389/ffgc.2025.1561027

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20 abril 2025

"Sangrando en verde" nos cuenta la simbiosis entre Robles, Encinas y sus Micorrizas
Una cooperación vital para su supervivencia


Cuando sembramos una bellota, ya sea de roble o de encina, si lo hacemos en tierra vegetal comercial que carece de hongos micorrizas, la germinación se produce sin problemas y el nuevo arbolito se desarrolla bien durante el primer año gracias a las reservas nutricias de los cotiledones de la bellota, pero en cuanto éstas se acaban, deja de crecer y languidece poco a poco hasta morir de ¡inanición! Sin los nutrientes que el micelio de la micorriza absorbe del sustrato y posteriormente transfiere a las raíces de la pequeña fagácea a través de pequeñas anastomosis micelio-raíz, el joven árbol no puede alimentarse y muere literalmente de hambre.


Joven encina de tres años sembrada de bellota en una maceta con tierra vegetal comercial, pero regada con agua de manantial de montaña cargada de esporas de micorriza de las encinas que crecen alrededor de la surgencia de la fuente, cuyas raíces están profusamente micorrizadas por el micelio blanco del hongo.

Inmenso encinar de la alta montaña mallorquina prácticamente virgen, cuyas raíces crecen en un sustrato pedregoso muy pobre tanto en tierra como en nutrientes, millones de veces lavado por las fuertes lluvias que se llevan los minerales aguas abajo, y que sin embargo crece exuberante y lleno de vida gracias a la maraña de filamentos del micelio de los hongos micorrizas, que rodean sus raíces en un abrazo simbionte en el que ambos seres vivos salen ganando.
 
Nada mas nacer la bellota, su primera raíz pivotante es rodeada rápidamente por una micorriza que le aporta los minerales que tanto necesita para crecer, y el arbolito recién nacido le devuelve el favor transfiriéndole azúcares, proteínas, grasas y vitaminas sintetizadas por sus hojas con la fotosíntesis. Tu me das, yo te doy, una simbiosis positiva que durará toda la vida del árbol, a veces varios siglos. Las encinas mediterráneas son verdaderas campeonas de la supervivencia. Resisten sin problemas tanto el calor tórrido del verano como el frío intenso del invierno.
Raíz de encina rodeada por el micelio blanco del hongo micorriza. Ambos seres vivos simbiontes están unidos por microscópicas anastomosis o conexiones, idénticas a las de los axones y las dendritas de nuestras neuronas cerebrales, salvo que en lugar de transferirse neurotransmisores con órdenes precisas se transfieren nutrientes. Este micelio huele a tierra buena, sana, llena de vida, el mismo aroma delicioso de la hojarasca del sotobosque de un encinar o un robledal.
Alcornocal virgen todavía no hollado por el hombre en el municipio gaditano de Jimena de la Frontera. El sustrato bulle de vida con toneladas y toneladas de micelio micorriza rodeando las raíces, no sólo de los alcornoques sino también de todos los arbustos que visten el sotobosque, cada uno de ellos con su micorriza simbionte específica.(...)

Con el permiso del autor he reproducido una parte  de este interesante artículo, podéis leerlo completo AQUÍ
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16 diciembre 2024

CARLA SAMON ROS, en National Geographic Dic-2024
El desierto peruano, la capital mundial del arándano
Fotografía de Alessandro Cinque
Así es como Perú acelera, tras la ola de calor del año pasado, la carrera por conseguir variedades de frutos más resistentes al cambio climático y que necesiten menos frío.
A principios de agosto, las colinas arenosas de la costa de La Libertad, en el norte de Perú, están cargadas de frutos de color púrpura azulado. Faltan pocas semanas para la cosecha del arándano en un desierto considerado inhóspito para las bayas desde hace poco más de una década. Ahora, la árida región está situando a Perú a la cabeza del mercado mundial de arándanos.
     Mientras camina entre los arbustos, Álvaro Espinoza, de apenas metro y medio de altura, se inclina hacia ellos y sus ojos se abren de par en par ante tantos arándanos y el tamaño gigantesco de algunos. "Incluso el calibrador no sirve", dice el ingeniero agrónomo, tratando de medir uno con un llavero con diferentes aberturas circulares. La baya no cabe en el agujero más grande, de 2,5 centímetros.
     Espinoza fue uno de los primeros en experimentar con el cultivo de arándanos en Perú hace unos 15 años, cuando esta fruta, originaria del hemisferio norte, apenas aparecía en el radar del país. "La gente me llamaba loco", recuerda. Desde entonces, el crecimiento de la industria peruana del arándano ha sido tan meteórico como el del Bitcoin.
     El país sudamericano pasó de plantar solo unos cientos de hectáreas de arándanos en 2012 a convertirse en el primer exportador mundial de arándanos frescos durante los últimos cinco años consecutivos.
Los trabajadores de una importante multinacional del arándano son transportados entre las distintas zonas de la explotación en un autobús de la empresa
Carlos Núñez, investigando variedades en su laboratorio

"Los avances tecnológicos y científicos están impulsando el crecimiento de los arándanos en Perú, con empresas científicas que mejoran genéticamente la fruta para que prospere en el difícil clima desértico de la región", afirma Núñez.

A la caza de un arándano que ame el desierto

Inspirados por el éxito de sus vecinos chilenos, los empresarios peruanos empezaron a explorar un mercado local de arándanos a principios de la década de 2000. Pero encontrar la variedad adecuada llevó años de ensayo y error: Espinoza intentó montar un vivero, pero fracasó. Ahora trabaja en ventas para Planasa, una empresa española que desarrolla bayas más sabrosas y de mejor crecimiento.
     En Perú, el reto consistía en superar la creencia convencional de que los arándanos necesitaban un número mínimo de horas de frío (temperaturas inferiores a 7°C) para prosperar. Aunque el altiplano andino reunía estas condiciones, el terreno accidentado planteaba importantes obstáculos para una industria que dependía en gran medida de la mano de obra y de una infraestructura de avanzados sistemas de riego y plantas de envasado.
La pequeña ciudad de Malverde ha crecido con la floreciente industria de las bayas. Los trabajadores de las granjas de arándanos suelen alquilar casas cercanas para permanecer cerca de sus puestos de trabajo. Al fondo se ven los campos de arándanos de Camposol, la primera empresa que exportó arándanos peruanos.
     El objetivo era la costa, donde ya había megaproyectos de irrigación y grandes empresas agroexportadoras, dice Carlos Gereda, pionero en el sector y fundador y director general de Inka's Berries.
     Él fue el primero en identificar una variedad de arándano que pudiera adaptarse a la templada costa peruana, donde la corriente de Humboldt se encuentra con los Andes, creando condiciones similares a las del desierto.
     Nacido en una familia de agricultores, Gereda empezó a viajar a Chile en 2006 para aprender sobre los arándanos. En uno de sus viajes se trajo 14 variedades para probarlas en el desierto peruano. Tardó dos años en encontrar la adecuada, bautizada como Biloxi. Una vez identificada esta variedad, invirtió unos 280 euros en crear una empresa que se convirtió en pionera del arándano peruano.
 
El cultivo de los arándanos resistentes del futuro

     En la actualidad, los campos de arándanos de Perú abarcan más de 20.000 hectáreas (el doble del tamaño de la ciudad de Barcelona) y el país envía al extranjero más del doble de arándanos que sus competidores más cercanos. Más de la mitad de las ventas se destinan a Estados Unidos, donde Perú suministra cuatro de cada 10 importaciones de arándanos frescos.
     Pero el año pasado este auge sufrió su primer revés. Una fuerte ola de calor provocada por el fenómeno de El Niño azotó la costa norte de Perú, incluida La Libertad, el corazón de la industria del arándano. Las temperaturas superaron la media en 4°C, convirtiéndose en el invierno más caluroso del país en más de 60 años. El calor devastó algunas variedades de arándanos y la producción se desplomó un 25%.
     “La agricultura es así: nada es seguro y todo está por demostrar; hay que vivirla”, dice Gereda. “Hay momentos en los que, de la nada, un acontecimiento climático poderoso te obliga a replanteártelo todo”, explica.
     Esta experiencia, junto con la previsión de un aumento de las temperaturas debido al cambio climático, ha acelerado los esfuerzos para desarrollar nuevas variedades de arándanos genéticamente mejoradas que puedan prosperar en climas aún más cálidos.
     Para crear estas variedades resistentes, los científicos cruzan plantas madre, germinan las semillas y las evalúan durante años para seleccionar los mejores individuos, que luego son clonados y multiplicados in vitro. Otro objetivo de esta carrera genética es producir arándanos “jumbo”, es decir, arándanos que midan un par de centímetros, para aumentar la producción y satisfacer las expectativas del mercado.
     El año pasado, Inka's Berries lanzó dos nuevas variedades de tamaño gigante, Alessia y Abril, que llevan el nombre de las sobrinas de Gereda. Ambas son variedades tropicalizadas que prosperan sin temperaturas frías.
Los arándanos que miden más de 18 milímetros de diámetro se clasifican como "jumbo", un tamaño premium muy valorado por el mercado, especialmente en China.
Un trabajador agrícola transporta arándanos en carretilla durante la temporada de cosecha. En 2012, Perú solo tenía unos cientos de hectáreas de arándanos; ahora el país cuenta con más de 49 000 campos de arándanos.




 La prosperidad se olvida de los recolectores

A pesar de las dificultades iniciales, el microclima costero de Perú ha demostrado ser ventajoso para obtener altos rendimientos de arándanos y producción durante todo el año. Las empresas nacionales y extranjeras (atraídas por los incentivos fiscales y una mano de obra barata) ganaron dinero rápidamente vendiendo la fruta a un precio superior durante la temporada baja en Chile y Estados Unidos.
     Incluso teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas extremas del año pasado, Perú vendió en el extranjero arándanos frescos por un valor récord de 1600 millones de euros. En la actualidad, los arándanos son el segundo cultivo más importante del país, después de la uva, y han contribuido a multiplicar por 13 el total de las exportaciones agrícolas anuales desde 2000.
     Sin embargo, las condiciones de vida de los recolectores de arándanos no han seguido el ritmo del éxito del sector. "Mientras las empresas siguen creciendo, a nosotros nos explotan con el salario mínimo [260 euros al mes]", afirma Julisa González, recolectora de Camposol, el mayor exportador de arándanos. Lo que gana diariamente apenas cubriría el coste de tres paquetes de arándanos en Nueva York.
     Aunque unas pocas grandes empresas dominan la industria peruana del arándano, cada vez son más los agricultores medianos que se incorporan al negocio.
     Entre ellos está Emilia Luján Pérez, una agricultora de 76 años que se dispone a plantar arbustos de arándanos en su parcela de 0,8 hectáreas en Virú, provincia costera de La Libertad. En ocho meses espera cosechar sus primeras toneladas de arándanos para satisfacer el creciente apetito mundial.
     "Si necesito más tierra", bromea Pérez, señalando con su bastón las áridas montañas que hay detrás de su propiedad, “tomaré las colinas”.

Emilia Pérez Luján dedica parte de sus tierras al cultivo de arándanos. Forma parte de una tendencia creciente de pequeños agricultores de regiones como La Libertad (Perú), que esperan sacar provecho del auge del arándano en Perú

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07 enero 2023

Tuber melanosporum, la memoria del bosque

EUGENIO MONESMA (Huesca, 1952)
La trufa negra. Búsqueda con perros adiestrados, cultivo y su uso en la gastronomía

 
La trufa negra o Tuber melanosporum es una de las especies más codiciadas por su calidad y versatilidad culinaria, y el pueblo turolense de Sarrión se ha convertido en uno de los importantes productores. En el año 2007 pudimos participar de la recolección de este producto con Daniel Bertolín y María, quienes también nos mostraron cómo poderlo conservar y algunos sencillos guisos con trufas.  
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02 noviembre 2021

Las castañas, la memoria del bosque

EUGENIO MONESMA MOLINER (Huesca, 1952)
Las castañas. Recolección, conservación y elaboración de este fruto

Muchos pueblos de la comarca leonesa de El Bierzo han podido conservar hasta nuestros días un referente cultural de una actividad tradicional: el cultivo de las castañas. En el año 2002 pudimos recoger en imágenes el popular método de secado de estos frutos al humo y distintas formas de elaboración y conservación.

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27 abril 2021

Los piñoneros, la memoria del bosque

EUGENIO MONESMA (Huesca, 1952)
Los piñoneros, recogida artesanal 
 
En el centro de Castilla se extiende la llamada Tierra de Pinares. Allí uno de los productos que se obtiene es el piñón. Para coger las piñas, los hombres suben a los altos pinos colgándose de unas largas varas, lo que les ha dado el sobrenombre de "ardillas humanas". En el año 1997 pudimos compartir con los piñoneros de Pedrajas de San Esteban (Valladolid) el difícil trabajo de extraer los piñones.

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04 enero 2018

Aymak Djangaliev - El origen de la manzana

Aymak Djangaliev
AYMAK DJANGALIEV (Kazajistán, 1913-2009) y CATHERINE PEIX (Francia)
Les origines de la manzana en Kazajistán

      Película dedicada a Aymak Djangalievitch Djangaliev (1913-2009), estudioso, recuperador, propagador y conservador de los manzanos originales Malus sieversii. Un trabajo merecedor del Premio Internazionale Carlo Scarpa per il Giardino, XXVII edizione, 2016.

Película en francés, 54 minutos, aquí
      En Kazajistán, en las montañas de Tian Shan, crecen prehistóricos manzanos silvestres, algunos de los cuales miden más de 30 m de altura y cuyas manzanas, de diversas formas y colores, son sabrosas y dulces. ¿Cuál es el misterio de estos árboles hasta ahora desconocidos por el mundo occidental?
    
¿Serían los antepasados ​​de nuestros manzanos cultivados, y Kazajistán sería el Jardín del Edén? A través de una investigación científica e histórica, esta película presenta la obra de Aymak Djangaliev, científico kazajo que ha dedicado su vida al estudio y la conservación de estos bosques, y el trabajo de científicos americanos, ingleses y franceses que han examinado el verdadero "milagro" que representa esta biodiversidad. Descubrimos el secreto de la extraordinaria resistencia a las enfermedades de los manzanos Malus sieversii que podrían ofrecernos mañana las manzanas sin pesticidas. Una biodiversidad que es esencial salvaguardar para las generaciones futuras.

Fotos obtenidas de la película https://vimeo.com/112089524
Más información:
http://www.finnegans.it/foreste-dei-meli-selvatici-del-tien-shan-conversazione-natalya-ogar/
http://www.originedelapomme.com/AymakDjangaliev.html
https://www.youtube.com/watch?v=wNQG4egtwWI
https://www.youtube.com/watch?v=y_Gu0QPqwNA
https://www.youtube.com/watch?v=LcRZTAmPUxI 
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