30 septiembre 2025

MARIO RIGONI STERN (Italia, 1921-2008)
Arboreto salvático

Sinopsis
Del alerce, «árbol cósmico por el cual descienden el sol y la luna», al roble con su fuerza heráldica; del haya, «árbol feliz de los dioses», al tejo, símbolo de la muerte y la eternidad: Rigoni Stern escoge veinte árboles muy queridos para contarlos, repasando sus características botánicas y ambientales, ilustrando su historia y riqueza, explicando el influjo que han ejercido en la cultura popular y la literatura, y animando su arboretum con las experiencias propias del hombre de montaña, con los recuerdos y la nostalgia de «cuando los hombres vivían con la naturaleza». Las descripciones se entretejen con las reflexiones personales del escritor, que percibe una consonancia de vivencias y destinos entre las personas y los árboles, contenidos en la parábola eterna de nacimiento y muerte, alegría y sufrimiento; destinados tal vez a vivir mucho tiempo pero condenados, en cualquier caso, a desaparecer y ser remplazados. 
  • EAN / ISBN : 978-84-19168-54-2, 
  • Gallo Nero Ediciones
  • Data d'edició : 01/09/2024
  • 1ª Edición original: 1991 
  • Traductor@s : Gago, Blanca
  • Nº de pàgines : 152
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27 septiembre 2025

Joshua Tree, la seducción de un nombre fuerte e iconográfico


THE JOSHUA TREE

Distribución de la Yucca brevifolia

El llamado árbol de Josué no es realmente un árbol, su aspecto lo asemeja a la estructura exterior de un árbol. Es una yuca, un arbusto perenne, típicamente americano. Crece sólo en el suroeste de los Estados Unidos, en los suelos áridos del desierto de Mojave. La Yucca brevifolia, como se la conoce científicamente, es un miembro de los más grandes de su género con una altura entre cinco y quince metros.  
     El árbol de Josué tiene hojas rectas y en forma de daga, que miden alrededor de un centímetro de ancho en la base y se estrechan hasta formar puntas afiladas en el extremo. Las hojas crecen en forma de espiral en los extremos de los tallos. Las hojas muertas de temporadas anteriores permanecen en el tallo y se acumulan debajo del nuevo crecimiento. Cuando se produce una helada invernal y la cantidad de precipitaciones estacionales ha sido suficiente, estos árboles florecen entre febrero y abril. Sus flores de color blanquecino crecen en racimos y desprenden un olor desagradable. No crece en gran densidad, son individuos salteados en el paisaje.
     El registro más antiguo conocido para la ciencia de Joshua Tree lo da J. C. Fremont en 1844, un teniente del ejército estadounidense que se convirtió en uno de los exploradores más importantes de las regiones de los condados de Kern y Tulare en California. El álamo de Fremont, Populus fremontii, recibe su nombre en su honor.

    El árbol de Josué se reproduce en un acuerdo exclusivo y mutuamente beneficioso con la polilla hembra de la yuca, cuyos órganos son los únicos capaces de recolectar y transferir el polen del árbol. La polilla ayuda al árbol a reproducirse mientras completa su propio ciclo reproductivo: recoge el polen cuando pone huevos dentro del ovario de una flor. A medida que sus huevos se incuban, las semillas del árbol crecen y las larvas de la polilla se alimentan de las semillas cuando eclosionan. Las larvas suelen dejar suficientes semillas para que nazcan más árboles, pero el árbol de Josué tiene capacidades especiales para garantizar que las crías de la polilla de la yuca no consuman un exceso de frutos sin darse cuenta, si hay demasiados huevos de polilla en un ovario, el árbol puede abortarlos.  
     Además de crecer a partir de semillas, el árbol de Josué puede crecer a partir de rizomas. Este tipo de crecimiento ayuda al árbol a sobrevivir a inundaciones e incendios que matan al árbol principal pero dejan el sistema de raíces intacto. El árbol crece muy lentamente. En sus primeros años las plántulas pueden crecer dos centímetros al año, pero luego generalmente crecen solo un centímetro al año. El tronco del árbol está hecho de fibras y por lo tanto no posee los anillos de crecimiento que tienen los árboles. También tiene un sistema de raíces poco profundo que debe soportar su tamaño desproporcionadamente grande y pesado, lo que dificulta la supervivencia en el desierto. A pesar de esto, un árbol de Josué a menudo vive varios cientos de años. 

    Una versión sobre el origen del nombre dice que los colonos mormones nombraron la planta en honor al profeta bíblico Josué. La forma de las ramas extendidas del árbol les recordó la historia bíblica en la que el profeta Josué extiende sus manos hacia el cielo. El nombre botánico “Yucca” proviene del caribeño “yuca”, que se refiere a una planta diferente. La palabra fue adoptada por Linneo como el género Yucca. La especie "brevifolia" describe las hojas estrechas (brevi-folia).
     Esta es la versión de la historia del origen del nombre del árbol de Josué que aparece en Wikipedia, la versión más sucinta que he leído. Es una historia bonita y muy difundida. ¿Pero es cierto? La historia tiene variaciones.
Chris Clarke en este artículo pone en duda la veracidad del origen del nombre de esta Yuca. El nombre de Joshua Tree no entró en el vocabulario de la región hasta el siglo XX y la migración mormona masiva a lo largo del Camino Viejo Español terminó en 1857, cuando Brigham Young llamó a los colonos de vuelta a Salt Lake cuando comenzó la guerra de Utah. En ninguno de los escritos mormones se nombra a esta planta de este modo.
    El Parque Nacional Joshua Tree le otorga al árbol otro lugar importante en la historia estadounidense: Franklin Roosevelt inauguró el parque en 1936 para garantizar que la rápida expansión urbana de California no amenazara el ecosistema desértico único en el que las yucas son las reinas.


Portada del disco y el árbol (hoy desaparecido)
     Casi un siglo después, un viaje en autobús de U2 por esos mismos parajes desérticos, derivó en el título de su quinto álbum de estudio. Se iba a llamar The two Americas, pero el árbol de Josué les hizo cambiar de opinión. El 9 de Marzo de 1987, la banda irlandesa publicó el disco que cimentó su estatus como la mayor banda del planeta. También inmortalizó para siempre The Joshua tree, lugar de peregrinaje para cientos de fans del grupo de todo mundo. En el año 2000 el árbol fotografiado en la portada del disco murió, aunque se desconoce si fue de "éxito".

Información: fotos de la red
https://www.allthingsnature.org/what-is-a-moth.htm
http://www.rsjphoto.net/cal-deserts/yucca/index.html
https://www.pbssocal.org/redefine/how-did-the-joshua-tree-get-its-name
https://www.gutenberg.org/cache/epub/69555/pg69555-images.html#THE_SONG_OF_THE_PINE
https://los40.com/los40/2022/03/08/los40classic/1646752590_941493.html

Con toda probabilidad no es Yucca brevifolia pero la he puesto porque me parece espectacular. Quizás es la Yucca filifera, propia de México

    

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24 septiembre 2025

CHRISTOPHE GUINET, (Francia)
Los insólitos y poéticos troncos de árbol del artista Monsieur Plant
     Nacido en París, creció entre la ciudad y el campo y desarrolló una cierta cercanía a la naturaleza. De adolescente, también se interesó por la cultura urbana, incluido el arte callejero, sin olvidar su primera pasión por la flora hasta convertirla en el tema central de su arte.
     En particular, en plena naturaleza y sea cual sea la estación del año, desentierra tocones y troncos de árboles que luego transforma en verdaderas piezas artísticas que buscan desafiar al espectador. A través de sus composiciones artísticas, desea expresar sentimientos fuertes, pero también denunciar los excesos de nuestra sociedad moderna, como la carrera por la innovación o el consumo excesivo.

     Su último proyecto, llamado TWIST, pretende poner en relieve el universo fantástico e inesperado que puede ofrecer la naturaleza. La colección consta de cinco esculturas de gran tamaño, con formas que van desde símbolos identificables como un corazón y un bucle infinito hasta configuraciones comunes, como la bobina de un muelle y el nudo. La obra más grande y compleja, Encaje de madera, presenta una intrincada confluencia de formas arbóreas.
     Con TWIST, Monsieur Plant ha creado una llamativa obra que es a la vez formalmente bella y engendra una sensación de asombro y curiosidad a cualquier que se tope con ellas. Uno sólo puede imaginar la experiencia de encontrarse con una de estas obras en la naturaleza y cuestionarse todo lo que sabe sobre lo que los árboles pueden y no pueden hacer.
     "No tengo una especie favorita. Es durante mis paseos por la naturaleza cuando más a menudo encuentro la inspiración", dice el artista. "Esta es la razón por la que he querido trabajar en la deformación, exagerando las formas para desafiar y cuestionar a la persona que observa mis obras
     Las obras de Guinet se consiguen mediante un meticuloso proceso de esculpido en yeso antes de cubrirlas con corteza de pino para crear la ilusión de un tronco de árbol real. El efecto final es digno de admiración y desafía completamente la lógica, incluso de cerca.
     Los trabajos anteriores del artista incluyen instalaciones en la naturaleza, performances e intervenciones con objetos hechos por el hombre que complican sus orígenes y los confunden con procesos de crecimiento orgánico, como un par de zapatillas de deporte completamente cubiertas de pétalos de flores o corteza.

 

Información:
https://www.designboom.com/tag/christophe-guinet/
https://culturainquieta.com/arte/escultura/los-insolitos-y-poeticos-troncos-de-arbol-del-artista-monsieur-plant/?_gl=1*18hpys6*_ga*TDVBcjlNemtnTFViLUI5M1dvNDhtMnNFSkFrbk5mSW1tcDZscWYybVFJeHprT1BIdGhwUmZWM0lwTlMyQVlVZQ..*_ga_MC7XEE9W9V*MTc0NjA4Njg4NS4xLjEuMTc0NjA4Njg4NS4wLjAuMA
https://www.designboom.com/art/monsieur-plant-tree-trunk-sculptures-nature-10-03-2022/
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21 septiembre 2025

LLUCIA RAMIS (La Vanguardia, julio-2025)
Fobia a los árboles

En primavera, su perfume invadía el piso. En verano, impedían que el sol irrumpiera a lo bestia por la puerta del balcón. Los árboles hacían que la calle fuera más fresca que el resto de la ciudad. En otoño dejaban una estampa de colores dorados y, de hoja caduca, en invierno permitían que la luz entrara de nuevo por las ventanas. Luego me mudé junto a un parque que lo pasa mal si hay sequía, y que es el climatizador natural de la zona.

La Via Laietana reformada. Gorka Urresola

Ver al menos tres árboles desde casa, tener un 30% de cobertura vegetal en el barrio y estar a 300 metros de un parque o bosque. Es la regla 3-30-300 para tener una ciudad saludable, que debería contar con 50 metros cuadrados de superficie verde por habitante. Eso rebajaría las temperaturas y el consecuente consumo de energía, proporcionaría sombra y mitigaría inundaciones. Y reduciría la contaminación, la angustia y la mortalidad prematura.

Científicos y expertos en urbanismo están de acuerdo en que los árboles contribuyen a crear ciudades más amables cuando el calentamiento global se intensifica. Pero las administraciones les tienen manía. En la nueva Via Laietana de Barcelona no hay una triste rama bajo la que cobijarse (ni la habrá hasta otoño). Recuerda a esa cruzada arboricida que hay en Madrid por la que se arrasa parte del patrimonio verde, se inauguran parques áridos o se ponen toldos en la Puerta del Sol tan caros como inútiles.

La excusa suele ser el subsuelo y que los maceteros entorpecerían el paso de vehículos de emergencias. Hormigón, metro, tuberías, cables, parkings que, al privatizar lo que hay debajo, convierten el espacio público de la superficie en un lugar muy distinto a lo que prometían los renders. España deberá rehabilitar su parque de viviendas para lidiar con el calor extremo porque el 90% de los edificios que habrá en el 2050 carecen de aislamiento. Y es frustrante recordar que el plan Cerdà, diseñado en el siglo XIX, contemplaba que cada manzana tuviera su propio jardín.

Las prioridades viraron hacia las plazas duras. Porque las ciudades se fijan más en los costes de cuidarlos que en los beneficios medioambientales, sociales, económicos, estéticos y de salud que proporcionan los árboles. En la era de la república independiente de tu casa, no existe la concepción de lo que sería mejor para el conjunto.

Lo hemos leído aquí 

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18 septiembre 2025

Boom Die Alles Zag (El árbol que lo vio todo)

EL ÁRBOL QUE LO VIO TODO
Het Groeiend Monument


De Boom Die Alles Zag (El árbol que lo vio todo) es un álamo gris (Populus × canescens) ubicado en Bijlmermeer, Ámsterdam, Países Bajos, que sobrevivió al accidente del vuelo 1862 de El Al el 4 de octubre de 1992. El avión se accidentó en una zona urbana donde un edificio fue destruído. Un árbol situado al lado del edifio destruido, sobrevivió.  Debido a los patrones en forma de ojo en su tronco, el árbol fue considerado testigo ocular del accidente y de sus consecuencias. 
    Alrededor del árbol fue creciendo un monumento donde cada año se recuerda a los desaparecidos. Reunirse para recordar a sus seres queridos  junto al álamo fue casual. Allí, bajo el árbol, ponían flores, fotos y recuerdos. El árbol fue el corazón en cuyo entorno creció el Monumento. "El todo" está enmarcado por una pared en la que se han escrito textos conmemorativos y recuerdos.
     El árbol perdió una parte de sus raíces durante la limpieza del suelo pues el avión era de carga y llevaba "ciertas" sustancias tóxicas, por lo que fue necesario sostenerlo con cables. La tierra se le volvió a cambiar en 2017 para estimular el crecimiento de las raíces. Según las pruebas de tracción realizadas cuatro años después mejoró su condición, pero el árbol todavía está sostenido por cables.
     El diseño de la zona afectada por el siniestro consta de cinco partes diferentes que forman el Monumento Creciente, ya que, con el tiempo, se iban añadiendo elementos.
 
La alfombra-mosaico
Alrededor del árbol que lo vio todo es una enorme mosaico multicolor hecho en baldosas de pavimento. Se montó un taller cercano al lugar para que cualquier persona pudiera decorar una baldosa con el fin de despedirse de alguien o de procesar el duelo. Entre agosto de 1995 y julio de 1996  casi dos mil personas: familiares, residentes locales, escolares, maestros, periodistas, políticos y trabajadores humanitarios hicieron un azulejo de mosaico. Los casi dos mil pequeños mosaicos están conectados al monumento, como un recordatorio duradero del desastre aéreo. La idea fue de Akelei Hertzberger, iniciadora y diseñadora de la alfombra-mosaico. La organización estaba en manos de Jolanda van de Graaf.

El plano del edificio destruido
La huella del edificio desaparecido se hace visible en el Monumento con la impresión de su plano. El espacio que ha surgido de esta manera simboliza el vacío y la pérdida que quedó después del desastre. El punto de impacto de la aeronave está marcado por una pequeña fuente.

El paseo
Es un camino recto y largo que cruza toda la zona. Conecta el lugar del árbol que vio todo y la impresión del plano del edificio destruido. El paseo forma una conexión con los alrededores y está flanqueado por árboles que procedían del Museo de Ámsterdam. Estos árboles expresan las condolencias de toda la ciudad de Ámsterdam para con las víctimas.

El jardín de flores
El área entre el paseo marítimo y la impresión de plano del edificio destruido alberga un jardín de flores en el que hay flores de diferentes regiones del mundo. Murieron 43 personas de 11 nacionalidades.  Las flores son un signo de nueva vida.

El domingo 4 de octubre de 1992, a las 6:30 p.m, el avión de carga Boeing 747 de EI AI  se estrelló contra los edificios de apartamentos Groeneveen y Kruitberg. Este monumento construido alrededor del "árbol que lo vio todo" conmemora el accidente.

 

 

Información:
https://hart.amsterdam/nl/page/1763153/vandaag-30-jaar-geleden-de-vliegramp-in-de-bijlmer
https://amsterdam.kunstwacht.nl/kunstwerken/bekijk/9910-groeiend-monument-bijlmerramp
https://en.wikipedia.org/wiki/De_Boom_Die_Alles_Zag
https://es.wikipedia.org/wiki/Vuelo_1862_de_El_Al
https://www.komoot.com/es-es/discover/El_%C3%A1rbol_que_lo_vio_todo/@52.3189600,4.9745800/tours?sport=tourigbicycle&map=true&toursThroughHighlight=3335776&focusedTour=e389085324&pageNumber=1

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17 septiembre 2025

Glosario Botánico de la Universidad Pública de Navarra

En el glosario se explican la mayor parte de los términos botánicos empleados en este sitio web; una definición más completa de los mismos puede encontrarse en BAILEY (1999) y FONT QUER (1985).

A

abrazadora: referido a las hojas, cuando éstas rodean por su base al tallo; sinónimo de amplexicaule.

acodada: doblada en ángulo.

acrescente: que sigue creciendo durante la fructificación.

acúleo: protuberancia rígida y punzante, de origen epidérmico; sinónimo de aguijón.

acuminada: hoja que se estrecha paulatinamente en un ápice alargado.

adpreso: situado muy próximo, en paralelo, sin llegar a unirse.

aguijón: protuberancias rígidas y punzantes en la epidermis de un órgano (tallo, hoja, etc.).

alado: con alguna estructura laminar a modo de ala, como algunos frutos o tallos.

alterna: referido a las hojas, cuando éstas se insertan en el tallo a distintos niveles, una en cada nudo.

amplexicaule: referido a las hojas, cuando éstas abrazan por su base al tallo.

androceo: conjunto de órganos masculinos de una flor: estambres.

angustisepta: se dice de la silícula (fruto de las crucíferas), cuando el tabique que separa las dos valvas es perpendicular a su parte más ancha, como en Capsella bursa-pastoris.

antera: parte apical del estambre, donde se encuentra el polen, dentro de los sacos polínicos.

antrorso: dirigido hacia la parte apical del órgano al que se refiere.

anual: plantas completan su ciclo en un año; sólo tienen tallos fértiles, portadores de flores o esporangios; ver terófito.

apical: situado hacia la parte más alejada de donde se origina un órgano.

ápice: extremo de un órgano situado en el punto opuesto de donde se origina.

apiculado: hoja que se estrecha bruscamente en el ápice.

aquenio: fruto seco, monospermo e indehiscente, como los de la familia Compositae, también denominado cipsela.

araenosa: cubierta de pelos largos y entrecruzados, de modo que recuerdan a la tela de una araña.

arista: estructura linear, rígida que se inserta en diversas posiciones en las glumas y glumelas de las gramíneas.

articulado: dividido en segmentos.

arvense: planta que vive en los campos de cultivo.

aserrada: con dientes en el margen al modo de una sierra.

asurcado: con surcos a lo largo de las ramas o el tallo.

aurícula: expansión lateral en la base de las hojas; son características las de las gramíneas y que junto a la lígula resultan útiles para su identificación en estado vegetativo.

axilar: situado junto al punto de inserción de una hoja, bráctea o rama en el tallo.

B

basal: en la parte de debajo de un órgano.

baya: fruto carnoso, indehiscente y polispermo; presenta el epicarpio delgado, y el mesocarpio y endocarpio carnosos.

bienal: planta que necesita dos años para completar su ciclo; en el primero desarrollan un tallo con hojas y la raíz, y en el segundo el tallo con flores que producirán las semillas.

bilabiada: corola o cáliz que presenta dispuestos los pétalos y sépalos en dos grupos, como los labios.

bráctea: estructura laminar situada en la base de la inflorescencia; normalmente menores y más sencillas que las normales.

bracteola: órgano laminar, más sencillo que una hoja, que se sitúa en la base de una flor.

bulbo: tallo subterráneo de reserva, carnoso; normalmente está formado por la base engrosada de hojas o escamas. En su parte interna se encuentra la yema apical y en su base desarrolla raíces adventicias.

C

cáliz: verticilo floral formado por los sépalos.

camefito: planta con las yemas de recambio situadas hasta una altura 0,25 m; suelen ser pequeñas matas o herbáceas perennes.

canaliculado: que forma una canaladura, como en la base de algunas hojas.

capítulo: inflorescencia con el eje ensanchado en su extremo (receptáculo), donde se insertan las flores, rodeadas por brácteas (involucro). El conjunto es funcionalmente como una flor. Esta inflorescencia es característica de la familia Compositae. En el capítulo puede haber sólo flores flosculosas, sólo liguladas, o una combinación de flósculos en el centro del capítulo (disco) y lígulas en el exterior (radios).

cápsula: fruto seco, polispermo y dehiscente derivado de la fusión de 2 o más carpelos; la dehiscencia puede ser por poros (poricida en Papaver), a lo largo de suturas (loculicida), etc.

carinado: que al plegarse sobre sí mismo da lugar a un canto o cresta marcada.

cariópside: fruto seco, monospermo e indehiscente en el que la cubierta seminal se suelda a la pared del gineceo. Es característico de la familia Gramineae.

carnoso: fruto que presenta alguna parte del pericarpio carnosa.

carpelo: hojas transformadas que componen el gineceo de las flores; cuando son varios pueden formar un sólo pistilo, con una o varias cavidades, o varios pistilos independientes.

ciatio: inflorescencia que consta de 5 brácteas y 4-5 nectarios entorno a 5 flores masculinas reducidas a 1 estambre y una flor femenina central con gineceo tricarpelar. Es característico de las Euphorbiaceae.

cigomorfa: que presenta un solo plano de simetría, como la flor de las violetas o los pensamientos.

cilio: pelos rígidos y finos del margen de las hojas.

cima: inflorescencia en la que el extremo de la rama florífera acaba en una flor y las restantes flores proceden de ramas laterales.

cipsela: fruto característico de la familia Compositae; sinónimo de aquenio.

compuesta: hoja con el limbo dividido en foliolos.

concrescente: que se suelda con otro órgano.

connado: muy próximos entre sí, aunque sin llegar a soldarse.

cordada: con forma de corazón; acorazonada.

coriácea: con una consistencia similar al cuero.

corimbiforme: con aspecto de corimbo.

corimbo: inflorescencia racemosa en la que las flores se disponen a distinta altura a lo largo del eje; los pedicelos tienen una longitud tal que el conjunto de las flores forma una superficie plana, cóncava o convexa.

corola: conjunto de pétalos que constituyen el verticilo interior del perianto.

cosmopolita: especie distribuida por todo el mundo, sin estar restringida a un territorio concreto.

cotiledón: hoja embrionaria presente en la semilla; en las de las dicotiledóneas son dos y en los de las monocotiledóneas uno; en las plántulas de las dicotiledóneas son las hojas que inicialmente realizan la fotosíntesis y resultan útiles para su identificación.

crenado: margen de la hoja con protuberancias redondeadas.

cuerpo: en el fruto de las crucíferas parte que alberga las semillas.

cuneada: hoja que en su base se estrecha paulatinamente.

D

decumbente: con el tallo tendido sobre el suelo, sin arraigar en él.

decurrente: hoja sésil con el limbo prolongado en su base y soldado al tallo.

decusadas: hojas opuestas que giran 90° con respecto a las del nudo adyacente.

dehiscente: fruto que se abre espontáneamente una vez maduro para dispersar sus semillas.

dentada: hoja con prominencias en el margen a modo de dientes de sierra, pero menos afilados.

denticulado: hoja con el margen dentado con pequeños dientes.

diadelfos: estambres que están soldados por sus filamentos formando dos grupos.

dídimo: que está formado por una pareja, en el caso de los frutos, de mericarpos.

digitada: hoja compuesta con 4 o más foliolos todos ellos insertos en el extremo del peciolo.

dioica: plantas en las que las flores unisexuales se encuentran en pies masculinos y femeninos independientes.

dística: se aplica a cualquier órgano dispuesto en dos filas, como las hojas de las gramíneas.

E

elíptico: con el contorno con forma de elipse.

emarginado: hoja con una pequeña depresión en su ápice; sinónimo de escotado.

embudada: corola con forma de embudo.

endocarpio: capa más interna del fruto; en el melocotón, un fruto tipo drupa, es la pared leñosa que está en contacto con la semilla, y se conoce vulgarmente con el nombre de hueso.

enrollada: tipo de prefoliación en el que la hoja externa enrollada sobre sí misma contiene a la otra, también enrollada a su vez.

entero: margen de la hoja, pétalo o sépalo liso, carente de dientes, festones u otro tipo de división.

entomógama: planta que para la fertilización de los óvulos necesita la participación de los insectos.

epicáliz: conjunto de apéndices situados en la base del cáliz semejantes a un segundo cáliz.

escábrida: que tiene la superficie áspera.

escapo: tallo sin hojas que porta en su extremo una flor o inflorescencia.

escarioso: de consistencia membranosa, seco, y normalmente algo translúcido.

escorpioidea: con forma de espiral, como algunas inflorescencias.

escotado: con una hendidura en el ápice; sinónimo de emarginado.

espádice: espiga, generalmente con flores unisexuales, con el eje engrosado y carnoso.

espatulado: con forma de espátula.

espicastro: inflorescencia formada por verticilastros muy próximos.

espiciforme: con aspecto de espiga.

espiga: inflorescencia en la que las flores se encuentran sentadas a lo largo del eje.

espiguilla: unidad básica de la inflorescencia de las gramíneas consistente en 2(1) glumas y una raquilla a lo largo de la cual se disponen las flores.

espiniscente: que tiene pequeñas espinas.

espinoso: que tiene espinas.

espolón: prolongación tubulosa y cerrada en la base de algunas corolas.

esporangio: en los helechos órganos que producen las esporas.

esquizocarpo: fruto procedente de un gineceo formado por 2 o más carpelos monospermos que se dispersan individualmente en la madurez, como el característico de las umbelíferas.

estambre: órgano reproductor masculino de las plantas, que consta de un filamento y la antera, donde se encuentran los sacos polínicos que contienen el polen; el conjunto de estambres forman el androceo.

estaminodio: estambre estéril, generalmente rudimentario.

estigma: en el gineceo, zona donde germinan los granos de polen, normalmente situado en el extremo del estilo.

estilopodio: base sobre la que se sitúan los estilos en las umbelíferas.

estípula: estructuras laminares, en ocasiones glándulas o espinas, situadas en la base del peciolo de algunas hojas.

estolón: tallo que crece paralelo al suelo y que enraíza cada cierto trecho, bien sea por encima del suelo o enterrado; pueden presentar escamas (catáfilos).

estolonífero: planta que desarrolla estolones.

estrellado: referido a los pelos del indumento, cuando éstos presentan 3 o más ramas.

estróbilo: inflorescencia con un eje rígido entorno al cual se disponen brácteas en helicoidal o cíclicamente y entre ellas esporangios (en algunos helechos) o escamas seminíferas (en las coníferas).

eurosiberiana: que se distribuye por Eurasia, excluyendo los territorios meridionales con clima mediterráneo.

exerta: que sale al exterior de la estructura en la que se desarrolla, como sucede con los estambres de las gramíneas.

exocarpio: capa externa del fruto; en el melocotón, un fruto tipo drupa, es la piel.

F

farinosa: con una cubierta que parece de harina.

fistuloso: tallo hueco en su interior.

flor: órgano especializado en la reproducción, y en la que se pueden reconocer cuatro verticilos: cáliz, corola, androceo y gineceo, que se insertan en el receptáculo floral y se unen al tallo por medio del pedicelo. Presenta una gran variedad morfológica y uno o varios de los verticilos pueden estar ausentes.

flósculo, flosculosa: flor de las compuestas (Compositae) con los pétalos de la corola soldados en forma de tubo.

foliáceo: con aspecto de hoja.

foliolo: cada uno de los elementos individuales en los que se divide el limbo de una hoja compuesta.

fruto: órgano especializado en la dispersión de las semillas formado a partir de las paredes del gineceo y en el que también puede participar el receptáculo u otras estructuras florales.

G

geniculada: se refiere a las aristas que presentan un ángulo marcado.

geófito: planta con las yemas enterradas durante la estación desfavorable, en forma de bulbo, rizoma, etc.

gineceo: conjunto de órganos femeninos de una flor; está formado por uno o más carpelos que pueden formar uno o varios pistilos independientes.

glabrescente: casi sin pelos.

glabro: sin pelo.

glándula: órgano que segrega sustancias, normalmente para atraer polinizadores o defensas.

glauca: de color verde azulado.

glomérulo: inflorescencia globosa y muy contraída.

glumas: brácteas situadas en la base de la espiguilla de las gramíneas, que cubren las flores.

H

hastada: hojas que presentan en su base dos lóbulos divergentes.

haustorio: órgano desarrollado por una planta parásita para obtener nutrientes del huésped que parasita.

hemicriptófito: planta con las yemas de recambio situadas en la superficie del suelo durante la estación desfavorable; es una de las formas biológicas de Raunkiaer.

herbácea: que no desarrolla tejidos leñosos.

hermafrodita: flor con androceo y gineceo fértiles.

hialino: fino y translúcido, como el ápice de algunas hojas.

hidrófito: planta que presenta sus yemas de recambio bajo el agua durante la estación desfavorable.

hilo: cicatriz que queda en la semilla al desprenderse del tejido que la une a la pared del gineceo.

hirsuta: cubierta de pelos rígidos y ásperos.

híspido: cubierto por pelos ásperos y rígidos.

hoja: órgano laminar especializado en realizar la fotosíntesis, que normalmente consta de limbo o lámina y peciolo; el peciolo puede ensancharse en su base, formando una vaina, y presentar estípulas.

I

imparipinnada: hoja compuesta y pinnada cuyo raquis termina en un foliolo.

indehiscente: fruto que una vez maduro no se abre espontáneamente para dispersar las semillas; en este caso se dispersan conjuntamente fruto y semillas.

ínfero: gineceo cuyo punto de inserción está por debajo del resto de los verticilos florales: cáliz, corola y androceo; la flor es entonces epigina.

inflorescencia: agrupaciones de flores estructuradas de formas muy diversas.

infrutescencia: fruto que deriva de una inflorescencia.

introducida: planta introducida en el territorio por el hombre y que se asilvestra.

involucro: conjunto de brácteas que rodean a las flores en una inflorescencia.

L

laciniada: hoja, pétalo u otro órgano laminar dividido en segmentos muy finos.

lanceolado: con forma de lanza, es decir con forma elíptica y alargada, y estrechado en el ápice y la base.

lateeurosiberiana: de distribución principalmente eurosiberiana, pero que penetra en territorios próximos.

latemediterránea: de distribución principalmente mediterránea, pero que penetra en territorios próximos.

látex: líquido espeso y viscoso que presentan algunas plantas y que se observa al partir alguno de sus órganos.

latisepta: se dice de la silícula (fruto de las crucíferas), cuando el tabique que separa las dos valvas es paralelo a su parte más ancha, como en Erophila verna.

legumbre: fruto seco, polispermo y dehiscente por sus dos suturas, característico de la mayor parte de las leguminosas.

lema: bráctea inferior, membranosa, de las dos que se encuentran en la flor de las gramíneas; también se denomina glumela inferior.

lenticular: con forma de lenteja.

lígula, ligulada: flor de las compuestas (Compositae) con los pétalos de la corola soldados en forma de lengüeta; en las hojas de las gramíneas estructura membranosa o pelosa que puede encontrarse en la zona de contacto entre el limbo y la vaina.

limbo: parte laminar de la hoja; sinónimo de lámina.

linear: hoja con los bordes paralelos y mucho más larga que ancha, como el limbo de las gramíneas.

lirada: hoja de pinnaticompuesta con el foliolo terminal mayor que los inferiores, que además van aumentando de tamaño desde la base hacia el ápice.

lóculo: en los frutos, las cavidades donde se encuentran las semillas.

lomento: fruto seco, polispermo, con estrechamientos en las zonas donde no hay semillas y que se fragmentan transversalmente.

M

mediterránea: que se distribuye por los territorios con clima mediterráneo que se sitúan alrededor del mar Mediterráneo.

membranosa: que forma una lámina fina y flexible.

mericarpo: cada una de las porciones individuales en las que se divide un esquizocarpo.

mesocarpio: capa media del fruto; en el melocotón, un fruto tipo drupa, es la pulpa del fruto.

micropilo: en la semilla, orificio de la testa; es el lugar por donde penetra el tubo polínico para fertilizar el óvulo.

monadelfos: estambres que están soldados por sus filamentos formando un solo grupo.

monoica: planta que en un mismo pie tiene flores unisexuales masculinas y femeninas.

monospermo: fruto con una sola semilla.

mucrón: prolongación linear en el ápice de la hoja.

N

napiforme: con forma de nabo, es decir, engrosada y con un eje principal.

nectario: órgano que segrega néctar para atraer a los insectos.

nícula: nuez de pequeño tamaño.

nudo: en el tallo puntos donde se insertan las hojas o las ramas.

nuez: fruto seco, monospermo e indehiscente, normalmente con el pericarpio endurecido.

O

oblongo: hojas alargadas, más largas que anchas.

obovado: con el contorno ovado, con forma de huevo, pero con la parte más ancha en la zona apical.

ócrea: estructura membranosa que rodea el tallo procedente de la soldadura de las estípulas, característica de las poligonáceas.

opuestas: referido a las hojas, cuando éstas se insertan a lo largo del tallo una enfrente de otra, es decir, dos en cada nudo; si giran 90° con respecto a las del nudo adyacente, se denominan decusadas.

ovado: con el contorno en forma de huevo, con la parte más ancha en la zona basal.

P

pálea: bráctea superior, membranosa, de las dos que se encuentran en la flor de las gramíneas; también se denomina glumela superior.

panícula: inflorescencia muy ramificada consistente en un racimo de racimos.

parásita: planta que obtiene sus nutrientes de otra especie, el huésped.

paripinnada: hoja pinnaticompuesta con dos foliolos en su extremo; entre ambos puede encontrarse un zarcillo.

patente: estructura que se inserta en otra con un ángulo muy abierto, como puede suceder en una rama respecto un tallo.

peciolo: parte de la hoja que une el limbo al tallo.

pedicelo: el rabillo que une cada flor al eje de la inflorescencia (pedúnculo).

pedúnculo: eje principal de una inflorescencia.

péndula: colgante.

perenne: planta que desarrolla órganos de reserva y estrategias como la pérdida de hojas en la estación desfavorable, que le permiten vivir más de dos años. Poseen tallos fértiles, portadores de flores o esporangios, y tallos estériles.

perennizante: planta que siendo habitualmente anual, vive dos o más años.

perianto: conjunto de estructuras florales estériles que protegen al androceo y gineceo durante su desarrollo. En las dicotiledóneas suele estar formado por dos envueltas diferenciadas, el cáliz y la corola. En muchas monocotiledóneas estas envueltas son similares y sus componentes se denominan tépalos.

pericarpio: conjunto de las paredes del fruto, que derivan de las del gineceo y en ocasiones también de otras estructuras de la flor, como el receptáculo.

petaloideo: con aspecto de pétalo, es decir coloreado y vistoso.

pétalos: piezas de la flor que en conjunto forman la corola; normalmente suelen presentar colores vistosos para atraer a los insectos y permitir la polinización; junto a los sépalos del cáliz forman el perianto.

pico: prolongación estrecha en el fruto de las compuestas, normalmente provista de vilano en su extremo.

pinnada: nervación de la hoja en la que hay un nervio medio principal y a ambos lados se disponen varios nervios laterales secundarios.

pinnaticompuesta: hoja compuesta en la que los foliolos se encuentran a ambos lados del raquis, en dos hileras.

pinnatífida: hoja con nervación pinnada, con el limbo dividido en lóbulos que como mucho llegan a la mitad del espacio entre el margen de la hoja y el nervio medio.

pinnatipartida: hoja con nervación pinnada con el limbo dividido en lóbulos que superan la mitad del espacio entre el margen de la hoja y el nervio medio, aunque sin alcanzar a éste.

pinnatisecta: hoja con nervación pinnada con el limbo dividido en lóbulos que alcanzan el nervio medio.

piriforme: con forma de pera.

pistilo: órgano con frecuencia con forma de botella, compuesto por un carpelo o por varios carpelos soldados, en el que suele distinguirse el ovario, donde se encuentran los óvulos que darán lugar a las semillas, el estilo, y el estigma.

pixidio: fruto seco y polispermo con dehiscencia transversal.

plegada: tipo de prefoliación en el que la hoja externa doblada sobre sí misma contiene a la otra, también doblada a su vez.

plumoso: referido al vilano cuando los pelos que lo componen están ramificados en largos pelos más finos.

plurirregional: planta que se distribuye por dos o más regiones biogeográficas.

poliaquenio: fruto formado por varios aquenios.

polispermo: fruto con numerosas semillas.

póntica: planta procedente de la región de las estepas, en el SE de Europa y el W de Asia.

prefoliación: modo en el que se disponen unas hojas respecto a las otras en la yema; este carácter es útil para identificar gramíneas en estado vegetativo.

pubescente: con pelos finos y cortos.

Q

quilla: los dos pétalos inferiores, conniventes o soldados, de la corola papilionácea, característica de las leguminosas.

R

racimo: inflorescencia en la que las flores, todas ellas pediceladas, se insertan directamente en su eje.

raquis: en las hojas compuestas eje en el que se insertan los foliolos; eje principal de la inflorescencia de las gramíneas (Gramineae).

rastrero: que crece tumbado sobre el suelo.

receptáculo: extremo del pedicelo o del pedúnculo, más o menos ensanchado, en el que se insertan los verticilos florales (cáliz, corola, androceo o gineceo) o las flores en el caso de los capítulos.

reniforme: con forma de riñón.

reticulada: con aspecto de red, como la nervación entre los nervios principales de una hoja.

retrorso: dirigido hacia la parte basal del órgano al que se refiere.

revoluto: que se vuelve sobre sí mismo, como las hojas en sus márgenes o algunas brácteas en su extremo.

rizoma: tallos subterráneos alargados, más o menos engrosados, que dan lugar a tallos aéreos y raíces; suelen presentar escamas (catáfilos).

roseta: conjunto de hojas que aparecen muy próximas al no crecer los entrenudos.

rotácea: corola con los pétalos cortamente soldados en su base y extendidos en un plano, como en el género Solanum.

S

sagitada: hoja puntiaguda con dos lóbulos divergentes en la base; los lóbulos son más agudos y menos divergentes que en las hojas hastadas.

seco: fruto que presenta todo el pericarpio seco.

segmento: porciones en las que se divide una hoja o un fruto.

semiamplexicaule: hoja sésil que abraza al tallo hasta su mitad.

sepaloideo: con aspecto de sépalo.

sépalos: piezas de la flor que en conjunto forman el cáliz; suelen ser verdosos y tienen una función protectora; junto a los pétalos de la corola forman el perianto.

sésil: sentada, carente de peciolo en el caso de las hojas o de pedúnculo o pedicelo en las flores.

seta: pelo rígido no muy corto.

silícua: fruto seco, dehiscente y polispermo consistente en 2 valvas separadas por un tabique denominado replo, de origen placentario; es 3(4) veces más largo que ancho y es característico de la familia Cruciferae.

silícula: fruto seco, dehiscente y polispermo consistente en 2 valvas separadas por un tabique denominado replo, de origen placentario; su longitud es menor que 3(4) veces su anchura y es característico de la familia Cruciferae; en función de la posición del tabique respecto a la máxima anchura, pueden ser latiseptas o angustiseptas.

simple: referido a las hojas, aquellas que no presentan el limbo dividido en varios foliolos; referido a los pelos, aquéllos no ramificados.

subcordado: hoja con la base algo cordada.

subcosmopolita: especie distribuida por casi todas las regiones del mundo.

subentera: hoja con el margen casi entero.

suborbicular: con forma de medio círculo.

subsésil: casi sésil, es decir, con el peciolo casi inapreciable.

suculenta: carnosa.

sufruticosa: planta con tejidos leñosos sólo en su base.

súpero: gineceo cuyo punto de inserción está por encima del resto de los verticilos florales: cáliz, corola y androceo; la flor es entonces hipogina.

T

tépalo: piezas del perianto en flores en las que no se distinguen cáliz y corola, al presentar las piezas de ambos verticilos una consistencia, color y forma semejante; esto sucede en algunas liliáceas, como los ajos (Allium).

terminal: situada en un extremo de la planta o del órgano del que se trate.

terófito: planta anual que durante la estación desfavorable se encuentra en forma de semilla.

testa: cubierta de la semilla.

tetráncula: grupo de cuatro núculas.

trepador: tallo que crece apoyándose en diversos soportes como otras plantas, muros, etc.

tricarpelar: gineceo formado por tres carpelos.

trígono: con tres caras, como algunos tallos o frutos.

truncada: con el extremo aplanado.

tuberculado: con pequeñas protuberancias en la superficie.

tubérculo: tallo subterráneo o raíz hinchados que almacenan sustancias de reserva.

U

umbela: inflorescencia en la que los pedicelos de todas las flores se insertan en un mismo punto de su eje, de modo semejante a las varillas de un paraguas. Las ramas de una umbela pueden dividirse sucesivamente (umbela compuesta) y en situarse en su extremo umbelas de segundo orden denominadas umbélulas. Este tipo de inflorescencia es característica de las umbelíferas (Umbelliferae).

umbélula: umbelas de segundo orden en las umbelas compuestas.

uncinado: con forma de gancho, como algunos pelos y espinas.

unisexual: flor que consta sólo de androceo o gineceo; se opone a hermafrodita.

urceolada: corola con los pétalos soldados casi en toda su longitud y ensanchada en su parte media de modo que asemeja la tulipa de un quinqué.

V

vaina: ensanchamiento en la base del peciolo; en algunas monocotiledóneas, como las gramíneas, parte basal de las hojas, que envuelve al tallo.

verticilastro: conjunto de flores muy próximas, como sucede en las labiadas, que parecen agruparse en verticilos.

verticilo: referido a las hojas, cuando éstas, en número de tres o más, se insertan al mismo nivel en el tallo; también se emplea para referirse a los elementos que constituyen la flor, cáliz, corola, androceo y gineceo, como verticilos florales.

vilano: conjunto de pelos o escamas situados en el extremo del fruto de algunas compuestas (Compositae), y que facilita su dispersión.

voluble: tallo o rama que en su crecimiento crece helicoidalmente, como los tallos trepadores que se enroscan en el tallo de otras plantas.

Z

zarcillo: estructura filiforme que permite el soporte de la planta al enrollarse sobre diversos objetos, como otras plantas próximas; pueden formarse en las hojas, ramas, etc.

Lo hemos leído aquí 

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15 septiembre 2025

VARLAM SHALÁMOV (Rusia, 1907-1982)
El «stlánik», de relatos de Kolymá.

En el extremo norte, donde la taiga se confunde con la tundra, entre abedules enanos, matas achaparradas de serbal con sus bayas amarillentas, jugosas e inesperadamente grandes, entre alerces de seiscientos años, que alcanzan su edad adulta a los trescientos, vive un árbol peculiar, el stlánik. Es un pariente lejano del cedro, el cedro siberiano, un arbusto de pinocha perenne con un tronco algo más grueso que un brazo humano y una altura de dos a tres metros. No es un árbol caprichoso y crece en las laderas agarrándose con las raíces a las grietas de las rocas. Es valeroso y obstinado, como todos los árboles del norte. Y posee una sensibilidad poco común.
     Termina el otoño, hace tiempo que debería haber llegado la nieve, el invierno. Hace mucho que por los bordes del blanco firmamento corren como derrames unas nubes bajas y azuladas. Desde por la mañana, el penetrante viento otoñal se ha calmado como una amenaza. ¿Anuncia nieve? No. No caerá. El stlánik aún no se ha acostado. Uno tras otro pasan los días y la nieve sigue sin caer, las nubes merodean lejos tras los oteros, y en el alto cielo sale un pequeño y pálido sol. Todo es otoñal...
     Pero el stlánik se dobla. Se dobla cada vez más, como bajo un peso insoportable cada vez mayor. El árbol araña con su copa la roca y se apretuja contra el suelo, extendiendo cual patas sus ramas azulinas. Se tiende. Parece un pulpo vestido de plumas verdes. Acostado espera un día, otro, y de pronto del blanco cielo empieza a caer, polvorienta, la nieve, y el stlánik, como el oso, se sumerge en un sueño invernal. Sobre la blanca montaña se alzan enormes bultos de nieve: son los arbustos del stlánik que se han puesto a hibernar.
     A finales del invierno, cuando aún la nieve cubre la tierra con tres metros de espesor y en los desfiladeros las nevascas han formado una capa tan dura que sólo se puede atacar con barras de hierro, los hombres buscan inútilmente en la naturaleza señales de la primavera. Aunque el calendario anuncie la llegada de la nueva estación, el día no se distingue de otro de invierno: el aire es cortante y seco como cualquier día de enero. Por fortuna, la sensibilidad del hombre es muy tosca, sus percepciones demasiado simples. Por lo demás, los sentidos de que dispone el hombre, cinco en total, son pocos, insuficientes para predecir o adivinar nada.
     La naturaleza es algo más sutil que el hombre en sus sensaciones. Sabemos algo de esto. ¿Recuerdan los salmónidos que van a desovar sólo en el río en que cayeron las huevas que les dieron vida? ¿Y las misteriosas trayectorias de las aves migratorias? Son muchas las plantas y flores barómetro que conocemos.
     Pues bien, entre la inmensidad albina de las nieves, en medio de la desesperación más absoluta, de pronto se alza el stlánik. El árbol se sacude la nieve, se alza en toda su estatura y levanta hacia el cielo sus ramas verdosas, ateridas y algo anaranjadas. El stálnik oye la llamada imperceptible de la primavera, y como cree en ella, es el primero en levantarse en el norte. El invierno ha terminado.
     Pero también ocurre esto otro. Arde una hoguera. El stlánik es demasiado confiado. Aborrece tanto el invierno que está dispuesto a confiar en el calor del fuego. Si en invierno, junto a un arbusto de stlánik, que duerme acostado, retorcido su sueño invernal, se enciende una hoguera, el stlánik se levantará. La hoguera se apaga y el defraudado cedro siberiano, llorando por el engaño, de nuevo se doblará para acostarse en el viejo lugar. Y lo cubrirá la nieve.
     No, no sólo predice el tiempo. El stlánik es el árbol de las esperanzas, el único árbol en todo el extremo norte perennemente verde. En medio del blanco cegador de la nieve, sus ramas de un verde apagado nos hablan del sur, del calor y de la vida. Durante el verano es humilde y pasa desapercibido, todo a su alrededor florece con premura, esforzándose por llegar a fructificar en el fugaz verano boreal. Las flores de la primavera, del verano y del otoño se precipitan las unas tras las otras en la incontenible y fragorosa floración. Pero se acerca el invierno y empieza a llover pinocha amarillenta que deja desnudos los alerces, la pajiza hierba se mustia y se seca, el bosque clarea, y entonces se ve cómo entre la pálida hierba y el musgo gris se encienden a lo lejos las enormes antorchas verdes del stlánik.
     A mí, el stlánik siempre me ha parecido el árbol ruso más poético, mejor que el venerado sauce llorón, que el plátano o que el ciprés. Y la leña del stlánik es la que más calienta. 

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