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08 septiembre 2026

La muerte del árbol que cambió la perspectiva del homo "sapiens"


VALLEY OF THE GIANTS
Eucaliptos rojos – The Red Tingle Trees
(Eucalyptus jacksonii
)

Al interesado en los árboles el nombre de "Valle de los Gigantes" le despierta la imaginación. Nos vamos al sur de Perth, Australia Occidental, tomando ruta Albany Hwy o el famoso Bibbulmun Track de 1000 km hasta Albany. A 400 km se encuentra el Walpole-Nornalup National Park (de 194 km²) lugar de gigantes eucaliptos que llaman tingles, un espacio que, aunque pequeño, contiene una especial biodiversidad.       

Serpiente Arco Iris del Bibbulmun Track

     El tingle rojo (Eucalyptus jacksonii) es la estrella de este parque, un árbol magnífico, famoso por su enorme base que se agiganta a medida que crece en altura, adaptando sus someras raíces al suelo granítico. Hay otras especies de tingles... el Rate's o el tingle amarillo (Eucalyptus brevistylis y Eucalypus guilfoylei), pero el tingle rojo les gana en tamaño. (El lector podrá aducir que son demasiados nombres pero hay que considerar que Australia contiene unos 700 tipos de eucaliptos).
      El primer parque nacional en este área se creó en 1924, región que ya destacó por el tingle de floración roja, utilizado ornamentalmente (Corymbia ficifolia, previamente Eucalyptus ficifolia) y por su alta densidad de orquídeas únicas. La información obtenida de Walpole Parks and Wildlife estima la extensión del bosque de tingle rojo original era de unos 30 km²,  ahora 
20 km² se conservan totalmente protegidos de la tala y administrado por el Departamento para preservar este hábitat único ya que la distribución de estos organismos es muy limitada. Desde la última glaciación (hace unos 6.500 años), las precipitaciones han disminuido y los tingles sólo consiguen persistir en las cimas de las colinas que reciben más de 1.200 mm de lluvia al año.
      Este bosque de tingle rojo, aunque pequeño, nunca se inspeccionó exhaustivamente debido a su aislamiento. A pesar de que la madera roja de tingle es de una calidad excepcional, similar a Jarrah, (Eucaliptus marginata), es difícil de trabajar. Su enorme tamaño, a menudo hueco y quemado en la base, dificultaba la tala de forma segura. El jarrah es más abundante y más fácil de manejar en los ingenios de explotación maredera.
      En la década de 1920 se descubrió un tingle (eucalipto) gigantesco al que los hongos, el fuego y el tiempo habían vaciado su interior. Se le llamó el Giant Tingle, se le calculaban unos 400 años, un volumen de entre 180 y 200 m³ y una circunfrencia a 1,3m de 19 m. Durante décadas fue una atracción turística. Los visitantes aparcaban el coche en su interior y se hacían fotografías. El resultado llegó a ser fatal para el árbol
pues colapsó en 1990, incapaz de mantener su gran estructura en un suelo mil veces compactado. Ese año lo habían visitado 140.000 personas y por fin se entendió que las visitas amenazaban gravemente todo el entorno. La zona se cerró hasta 1996 cuando se crearon dos cortos circuitos, el "Tingle Shelter" y el "Ancient Empire Walk" donde se pueden visitar con comodidad otras joyas del lugar. Se construyó una pasarela metálica que es accesible en silla de ruedas, la "Tree Top Walk". Esta rampa metálica asciende ligeramente mientras va ganando gran altura respecto del suelo ya que va a favor de la pendiente. Tiene una longitud de 600m y llega a alcanzar los 40 m en vertical, que eleva al visitante a la altura de las copas de los árboles y permite ver cómo el viento zarandea con más fuerza la copa de los árboles más altos.

      El Tree Top Walk fue diseñado por With Architecture Studio y permite la contemplación al mismo tiempo que preserva y protege el área.

      La fase de construcción procuró minimizar el impacto en esta área ecológicamente sensible, y los diseñadores optaron por técnicas de construcción lentas pero poco invasivas. Los puentes de acero son tan livianos que se balancean suavemente al cruzarlos. Todo esto crea la sensación de estar suspendido en el aire, como si fueras parte del dosel del bosque. Los puentes colgantes permiten a los visitantes conocer de cerca los gigantescos árboles y ver el paisaje desde una perspectiva completamente nueva mientras se aprende sobre la biodiversidad de Australia. Tree Top Walk es un gran ejemplo de cómo la arquitectura paisajística puede utilizar el diseño para conciliar y equilibrar la necesidad del turismo con la necesidad de preservar y proteger la naturaleza, a la vez de que puede financiar ampliamente las necesidades de mantenimiento del parque. Su coste total fue de 1,8 millones de AU$, pero para 2007 ya había atraído a 2,2 millones de visitantes al parque. El diseño contempla ampliar tanto la pasarela como los dos edificios (baños y centro de visitantes), en caso de que así lo requieran demandas futuras.

 

 

 
Documentación:
https://www.withstudio.com.au/portfolio/valley-of-the-giants-tree-top-walk/
Landscope Magazine (Spring 1996), published by the Department of Conservation and Land Management
https://www.traveltips4trip.com/valley-of-the-giants-western-australia/#cost
https://www.treetopwalk.com.au/tree-top-walk-discover-more
Fotos propias y de la red
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04 julio 2026

El loro que depende del ciclo reproductivo de un árbol, el rimu




EL RIMU Y EL KAKAPO, NUEVA ZELANDA

 

Hoy hablaremos del Rimu, Dacrydium cupressinum, una conífera perennifolia endémica de Nueva Zelanda que tiene una influencia directa en el ritmo reproductor del Kakapo, el loro no volador de Nueva Zelanda. El árbol rimu produce una cosecha masiva de bayas rojas cada dos a cuatro años. Cuando esto ocurre (hecho conocido como mast year), el kakapo entra en su propio ciclo de apareamiento. Los machos trepan a la copa de estos árboles utilizando sus fuertes patas y emiten llamados que se oyen a kilómetros a la redonda para atraer a las hembras. Para las hembras de kakapo, las bayas del rimu son un "superalimento" indispensable, ya que son muy ricas en calcio y vitamina D3. Hasta 2015 la comunidad científica creía que esta vitamina sólo existía en los animales, que las plantas no podían sintetizarla. El valor nutricional de este fruto es lo que les proporciona la fuerza necesaria para poner huevos y criar a sus polluelos con éxito. En resumen la fructificación periódica del rimu desencadena el apareamiento del kakapo.
     El rimu crece en toda Nueva Zelanda pero la concentración más grande de estos árboles se da en la costa oeste de la isla del Sur. Los árboles más grandes están mezclados en los bosques mixtos de podocarpos cerca de Taupo, en los bosques de Pureora, Waihaha y Whirinaki. Puede alcanzar los 50 m de altura, sin embargo, y debido a la explotación silvícola, lo normal son árboles de 30 m. Es una planta dióica, con conos masculinos y femeninos en árboles separados. Históricamente, el rimu y otros árboles nativos como kauri y totara fueron las principales fuentes de madera en Nueva Zelanda para mueblería y la construcción de casas. Sin embargo, muchos de los lugares originales del rimu han sido destruidos, y las recientes políticas gubernamentales prohíben la tala del rimu en bosques públicos. La longevidad se estima en 800 a 900 años.
     Los árboles maduros de rimu tienen hojas escamosas en sus ramitas y producen estructuras hinchadas, similares a frutos (receptáculos), para sostener y proteger parcialmente sus semillas. Las semillas de rimu, que se encuentran en las puntas de las ramitas curvadas hacia arriba, tardan aproximadamente 18 meses en madurar después de la polinización. Las aves comen las semillas y los receptáculos carnosos, y dispersan las semillas que pasan intactas por su sistema digestivo.
     El kakapo -Strigops habroptilus- es un loro gigante de casi 4 kg de peso, no volador, estrictamente nocturno, que fue llevado casi hasta su extinción por los depredadores introducidos por el hombre. Al no poder volar y tener una respuesta defensiva de quedarse completamente inmóvil ante el peligro, la especie estuvo al borde de la extinción en el siglo XX, con poco más de 50 individuos vivos. Gracias a intensos programas de protección en islas libres de depredadores, la población ha logrado superar la marca de los 240 ejemplares adultos en 2024. Son muy longevos pues alcanzan los 80 años. 
      Los esfuerzos para su protección y conservación comenzaron en 1890, pero no tuvieron éxito hasta la implantación del Plan de recuperación del kakapo (Kākāpō Recovery Programme), en 1980. Los ejemplares vivos existentes crían en islas libres de predadores: en la isla Chalky, al suroeste de Fiordland, en la isla Codfish, cerca de la isla Stewart, y en la isla Little Barrier, al norte de Auckland, donde son controlados muy de cerca. En las grandes islas Sur y Norte se han extinguido.
 
Información:
https://teara.govt.nz/en/photograph/12653/rimu-and-kahikatea-foliage-and-seeds
https://www.youtube.com/watch?v=OfcUkImR0NY
https://es.wikipedia.org/wiki/Dacrydium_cupressinum
https://es.wikipedia.org/wiki/Strigops_habroptilus 
Fotos de la red 
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18 septiembre 2025

Boom Die Alles Zag (El árbol que lo vio todo)

EL ÁRBOL QUE LO VIO TODO
Het Groeiend Monument


De Boom Die Alles Zag (El árbol que lo vio todo) es un álamo gris (Populus × canescens) ubicado en Bijlmermeer, Ámsterdam, Países Bajos, que sobrevivió al accidente del vuelo 1862 de El Al el 4 de octubre de 1992. El avión se accidentó en una zona urbana donde un edificio fue destruído. Un árbol situado al lado del edifio destruido, sobrevivió.  Debido a los patrones en forma de ojo en su tronco, el árbol fue considerado testigo ocular del accidente y de sus consecuencias. 
    Alrededor del árbol fue creciendo un monumento donde cada año se recuerda a los desaparecidos. Reunirse para recordar a sus seres queridos  junto al álamo fue casual. Allí, bajo el árbol, ponían flores, fotos y recuerdos. El árbol fue el corazón en cuyo entorno creció el Monumento. "El todo" está enmarcado por una pared en la que se han escrito textos conmemorativos y recuerdos.
     El árbol perdió una parte de sus raíces durante la limpieza del suelo pues el avión era de carga y llevaba "ciertas" sustancias tóxicas, por lo que fue necesario sostenerlo con cables. La tierra se le volvió a cambiar en 2017 para estimular el crecimiento de las raíces. Según las pruebas de tracción realizadas cuatro años después mejoró su condición, pero el árbol todavía está sostenido por cables.
     El diseño de la zona afectada por el siniestro consta de cinco partes diferentes que forman el Monumento Creciente, ya que, con el tiempo, se iban añadiendo elementos.
 
La alfombra-mosaico
Alrededor del árbol que lo vio todo es una enorme mosaico multicolor hecho en baldosas de pavimento. Se montó un taller cercano al lugar para que cualquier persona pudiera decorar una baldosa con el fin de despedirse de alguien o de procesar el duelo. Entre agosto de 1995 y julio de 1996  casi dos mil personas: familiares, residentes locales, escolares, maestros, periodistas, políticos y trabajadores humanitarios hicieron un azulejo de mosaico. Los casi dos mil pequeños mosaicos están conectados al monumento, como un recordatorio duradero del desastre aéreo. La idea fue de Akelei Hertzberger, iniciadora y diseñadora de la alfombra-mosaico. La organización estaba en manos de Jolanda van de Graaf.

El plano del edificio destruido
La huella del edificio desaparecido se hace visible en el Monumento con la impresión de su plano. El espacio que ha surgido de esta manera simboliza el vacío y la pérdida que quedó después del desastre. El punto de impacto de la aeronave está marcado por una pequeña fuente.

El paseo
Es un camino recto y largo que cruza toda la zona. Conecta el lugar del árbol que vio todo y la impresión del plano del edificio destruido. El paseo forma una conexión con los alrededores y está flanqueado por árboles que procedían del Museo de Ámsterdam. Estos árboles expresan las condolencias de toda la ciudad de Ámsterdam para con las víctimas.

El jardín de flores
El área entre el paseo marítimo y la impresión de plano del edificio destruido alberga un jardín de flores en el que hay flores de diferentes regiones del mundo. Murieron 43 personas de 11 nacionalidades.  Las flores son un signo de nueva vida.

El domingo 4 de octubre de 1992, a las 6:30 p.m, el avión de carga Boeing 747 de EI AI  se estrelló contra los edificios de apartamentos Groeneveen y Kruitberg. Este monumento construido alrededor del "árbol que lo vio todo" conmemora el accidente.

 

 

Información:
https://hart.amsterdam/nl/page/1763153/vandaag-30-jaar-geleden-de-vliegramp-in-de-bijlmer
https://amsterdam.kunstwacht.nl/kunstwerken/bekijk/9910-groeiend-monument-bijlmerramp
https://en.wikipedia.org/wiki/De_Boom_Die_Alles_Zag
https://es.wikipedia.org/wiki/Vuelo_1862_de_El_Al
https://www.komoot.com/es-es/discover/El_%C3%A1rbol_que_lo_vio_todo/@52.3189600,4.9745800/tours?sport=tourigbicycle&map=true&toursThroughHighlight=3335776&focusedTour=e389085324&pageNumber=1

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09 septiembre 2025

ALFONSO SANTOS, en "EL PAÍS" (agosto-2025)
Las vacas y el árbol milagro de los incendios de Tres Cantos: la historia tras la foto viral

 
Gracias a los voluntarios y a los bomberos, ojalá sirvan de esperanza en estos tiempos duros en los que las llamas asolan España. 
Historia de esta foto

Probablemente habréis visto una foto de unas cuantas vacas debajo de un árbol en Tres Cantos con todo lo de alrededor quemado. Está presente en todas las redes sociales y muchos medios de televisión la han puesto en antena. Que esas vacas se salvasen fue un milagro, pero no fue el árbol quien las salvó: fue el milagro de la gente. Yo soy el hijo del dueño de esas vacas y, a eso de las 20:00, entrábamos mi madre, mi padre y yo corriendo en el campo donde estaban los animales mientras todo ardía. Este campo tiene una vaquería y unos corrales para guardar las reses, y cuando llegué, el fuego estaba a tres metros de la vaquería. Con los aproximadamente 2.000 kilos de paja que había dentro, habría ardido en cuestión de minutos.
     En el momento en el que entramos corriendo en el campo, ya había mucha gente intentando ayudar como podía. Pero poco podían hacer: no tenían agua con la que apagar el fuego. Por suerte, teníamos más de 20 garrafas de 40 litros de agua llenas, preparadas no para un incendio, sino para el día a día en el campo. Toda esa gente que estaba intentando ayudar empezó a vaciar las garrafas en cada frente del fuego que pudiera hacer que se incendiase el campo donde estaban las vacas o incluso la vaquería. 
     El primer milagro se produjo aquí: además de nosotros, mi hermano y unos primos dueños también del terreno, había unas 15 personas que no nos conocían de nada —alguno que ni siquiera sabía hablar español—, que se jugaron su salud para que el fuego no llegase a tocar el edificio ni incendiase el campo. Literalmente se la jugaron: teníamos fuego por delante y por detrás, y a 10 metros un chamizo que estuvo cinco horas ardiendo con llamas de dos metros. Además, estábamos en el único sitio con pasto sin quemar, por lo que cualquier cambio de viento habría sido fatal.
     Me gustaría poner el foco, sobre todo, en D., un soldado que no solo nos ayudó a nosotros, sino que cuando vio cómo ardía la hípica donde falleció Mircea intentando liberar a los caballos, fue para allá sin dudarlo, acompañado de otras personas que no conocía de nada, y se metió en el fuego para intentar ayudar en lo posible a Mircea y a las otras personas atrapadas en el incendio. Ninguna crónica que haya contado lo que pasó en la hípica habla de él, pero ahí estuvo como un héroe. Según me consta, fue el primero que fue al coche ardiendo a sacar a quien hubiese allí. Un héroe que, al día siguiente, fue de nuevo a la hípica a ver si podía ayudar en algo. Gracias, D. 
Vista del terreno ardiendo durante el incendio de Tres Cantos la pasada madrugada, del 11 al 12 de agosto. Alfonso Santos
     Pasado un tiempo, el único campo que quedaba sin quemar era el del árbol milagroso con las vacas, la vaquería y los desconocidos que ayudaban allí. Tuvimos que tomar una decisión con las vacas: era cuestión de tiempo que el fuego entrase en el campo y ellas no podían quedarse ahí. Podíamos llevarlas a la zona donde ya había pasado el fuego, pero esos campos están delimitados con estacas de madera que se habían quemado, por lo que las vacas podían irse a cualquier sitio con el riesgo que eso conlleva. Así que decidimos meterlas en unos corrales de cemento, donde no podían quemarse y, de algún modo, podían protegerse de las llamas, aunque no del humo, del estrés o del calor que se vivía.
     El tiempo pasaba y el fuego empezó a acercarse a la vaquería con el corral donde estaban las vacas. Tras mucho dilema y con las llamas a unos 700 metros, decidimos soltarlas y obligarlas a que se fuesen a la zona ya quemada para ir a buscarlas al día siguiente. Y en el preciso momento, cuando con ayuda de la Guardia Civil íbamos a sacarlas del corral, sucedió el segundo milagro: apareció a lo lejos un camión de bomberos que protegió la vaquería. No se me olvidará nunca cómo un bombero nos dijo: “Ya estamos aquí, no os preocupéis por las vacas, esto ya lo salvamos nosotros”.
     Y así, gracias a héroes anónimos, junto con los bomberos, esos 36 animales se salvaron del incendio. Es doloroso escribir esto sabiendo que, a nuestro alrededor, varios amigos ganaderos que viven por y para sus animales los han perdido tan trágicamente. Pero quería agradecer a toda esa gente que probablemente nunca más vuelva a ver en mi vida y que nos ayudó. También a los bomberos, que hicieron todo lo posible para que el dolor fuese menor. Que la imagen del árbol “milagroso” y las vacas descansando debajo pueda servir de esperanza en estos tiempos duros de incendios que están asolando España.
 
Lo hemos leído aquí 
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02 abril 2025

La vida de la Magnolia de la Casa Blanca llega a su fin, Washington D.C.






The Oak Ridger’s Historically Speaking, Febr-2010
La historia de la "magnolia de Andrew Jackson"
La Magnolia, a la izquierda de la foto

John Rice Irwin, fundador del Museo de los Apalaches, nos cuenta la historia de la saga de una magnolia histórica y de sus brotes a lo largo de los años. Es una historia que abarca más de 180 años. Es la historia de un árbol que nació en Tennessee, llegó a Washington, D.C. como brote, y que más tarde regresó con más brotes a The Hermitage, cerca de Nashville, Tennessee. 

Esta historia comenzó en 1829 cuando el presidente Andrew Jackson dejó su hogar en Tennessee y viajó a la Casa Blanca para su investidura y presidencia. En algún momento, plantó un brote de una de las magnolias favoritas de su esposa Rachel de los terrenos de su casa, The Hermitage, en la Casa Blanca. Está ubicada en el jardín sur, en el lado oeste de la entrada.

Sin embargo, se cree que el/los brote(s) pudo(n) haber sido cultivado(s) en invernaderos durante algún tiempo antes de su plantación en el césped. Esto indicaría una fecha anterior para su traslado desde Tennessee a la Casa Blanca. 

La plantación real podría haber tenido lugar en 1835, cuando el presidente Jackson, en su segundo mandato, creó el invernadero de la Casa Blanca (una versión temprana de un invernadero). Se sabe que trajo a su propio jardinero paisajista, Will Frost, desde The Hermitage en 1834. Quizás fue entonces cuando el brote fue trasladado del The Hermitage a la Casa Blanca, si no se hubiera llevado allí antes. Varias referencias indican que fue plantado en 1835. Esta fecha es corroborada por Irvin Williams, jardinero jefe de la Casa Blanca, según John Rice Irwin.  

Andrew Jackson, presidencia: 1829-1837

No cabe duda de que el brote se plantó en memoria de la amada esposa del presidente Jackson, Rachel, quien falleció el 22 de diciembre de 1828 tras una agotadora campaña en la que Jackson ganó la presidencia. Sin embargo, su querida Rachel fue blanco de numerosos ataques abusivos durante la campaña electoral en relación con su matrimonio anterior. Jackson estaba convencido de que el trato excesivamente duro causó su muerte. En su toma de posesión el 4 de marzo de 1829 vistió de luto por la pérdida de su esposa.

Plantar un brote de esa magnolia obviamente tuvo un gran significado para Andrew Jackson. Desde entonces, el majestuoso árbol ha tenido un profundo significado para varios presidentes y sus familias. El presidente Harry Truman lo consideraba uno de sus favoritos, y Jackie Kennedy le profesaba un gran cariño. Se dice que el presidente Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill se sentaron "bajo esa vieja magnolia"

En 1988, el presidente Reagan apreciaba tanto el magnífico y antiguo árbol que le regaló un esqueje a su jefe de gabinete, Howard Baker, Jr., quien se jubiló y plantó el preciado obsequio en su hogar de Huntsville, Tennessee. Este es el árbol que llamó la atención de John Rice Irwin y constituye la base de esta historia del árbol, que se documenta en "Historically Speaking". 

Lady Bird Johnson llevó brotes de la magnolia de Jackson a su hogar en Texas. Otros brotes fueron llevados a Florida, donde se encuentra una "magnolia de Jackson" cerca del Capitolio. Hay otra en el jardín sur del juzgado del condado de Daviess en Owensboro, Kentucky. Otra en Mississippi y estoy seguro de que hay varios otros lugares donde se han plantado esquejes, y la "Magnolia Jackson" ahora crece con tantos otros majestuosos árboles de Magnolia del Sur, con un significado especial debido a su vínculo con el árbol original que Andrew Jackson llevó de Tennessee a la Casa Blanca. 

La primera dama Michelle Obama llevó una plántula de Magnolia Jackson al Departamento de Agricultura de EE.UU. -USDA- en febrero de 2009. La plántula se puso en el huerto comunitario del USDA como parte de una iniciativa más amplia del Departamento para cultivar huertos en sus oficinas de todo el mundo.

Serie de 1928

De 1928 a 1998, la imagen del reverso de un billete de veinte dólares mostraba la magnolia de Jackson,   en solitario, justo al suroeste de la Casa Blanca, cerca del pórtico sur. En algún momento se plantó una magnolia a juego en el lado este del pórtico redondeado orientado al sur. Los dos árboles enmarcan la entrada y crean una imagen equilibrada y artísticamente agradable… probablemente la vista más fotografiada de la Casa Blanca. 

Esta tradición de los presidentes de plantar árboles en la Casa Blanca ha sido seguida por muchos presidentes. Un par de ejemplos recientes son: George W. Bush plantó un arce plateado de hoja cortada en julio de 2001. George H. Bush plantó un tilo de hoja pequeña con la ayuda de la reina Isabel II en 1991. 

Otro árbol interesante en los terrenos de la Casa Blanca es un olmo americano plantado durante la administración de Teddy Roosevelt, entre 1902 y 1906. Durante las fuertes tormentas de 2006, el olmo se derrumbó. Saque un billete de veinte dólares (desde 1998) y mire la parte de atrás. Puede ver el árbol de Roosevelt a la derecha de la entrada norte de la Casa Blanca. 

Quizás recuerde que la Magnolia Jackson resistió un accidente aéreo en 1994. Un avión Cessna monomotor y biplaza impactó inicialmente contra el césped a unos 23 metros de un seto de acebo y la  Magnolia de Jackson. El avión derrapó contra el seto y su ala izquierda rozó la magnolia, que perdió una rama grande en el impacto. El piloto murió. El presidente no estaba en la Casa Blanca. 

La majestuosa y antigua magnolia inspiró uno de los dos nuevos juegos de porcelana que Laura Bush diseñó para la Sala Azul y la Sala Oval Amarilla, situada encima. Ambas salas tienen vistas a la Magnolia de Jackson. 

Esta magnolia de Jackson también tiene un significado especial para John Rice Irwin, fundador del Museo de los Apalaches. En junio de 1993, mientras disfrutaba de un almuerzo en la residencia del senador Baker en Huntsville, vio una alta magnolia. Como era de esperar, John Rice preguntó por el árbol y se preguntó sobre su origen. 

¿Se imaginan el orgullo y la alegría del senador Baker al ser preguntado por este árbol tan especial? Debió de encorvarse en su silla, llevarse la mano a la nuca y, con gran expresión, describió el regalo del presidente Reagan, unos seis años antes. Estoy seguro de que le señaló a John Rice que la magnolia de Jackson aparecía en el reverso del billete de veinte dólares antes de 1998. 

Tras escuchar la gran historia del árbol, John Rice pidió un esqueje. El senador Baker accedió y dispuso que se enraizaran dos esquejes y se los enviaran a John Rice, al Museo de los Apalaches. En la próxima entrega de "Historically Speaking", retomaremos la historia de la magnolia de Jackson y les contaremos el sinuoso camino que llevó al árbol de vuelta a su hogar original en el Hermitage, cerca de Nashville, para reemplazar al árbol original que fue destruido por un tornado en 1998.

 

¿Por qué el Gobierno de Donald Trump cortará la magnolia de 200 años en la Casa Blanca?

La Casa Blanca ha anunciado la inminente remoción (para la primera semana de abril de 2025) de una Magnolia grandiflora sureña, un ejemplar arbóreo que ha adornado el jardín sur de la residencia presidencial durante casi 200 años, siendo uno de los árboles más importantes del recinto ubicado en Washington D.C., Estados Unidos.

     La decisión, tomada por el presidente Donald Trump tras una evaluación conjunta con el personal de la Residencia Ejecutiva y el Servicio de Parques Nacionales, se basa en el avanzado estado de deterioro del árbol, que representa un riesgo para la seguridad en la entrada de la Casa Blanca.
     La magnolia, originaria de Tennessee, fue plantada por el expresidente Andrew Jackson (1829-1837) como un homenaje a su difunta esposa, Rachel. La plantula fue traída directamente de su hogar, The Hermitage, y plantada en el jardín sur de la Casa Blanca.
     Según el comunicado oficial, la tala del árbol se llevará a cabo la próxima semana, y será reemplazada por un nuevo ejemplar. Se evalúa la posibilidad de dar un uso posterior a la madera del árbol.
     La magnolia grandiflora sureña es una especie arbórea que se caracteriza por su gran tamaño, su forma piramidal y sus grandes flores blancas. La decisión de talar el árbol se enmarca en la administración de riesgos y los protocolos de seguridad que se aplican en la Casa Blanca

La visión de Pauline Brault avec AFP

     Trump cortará un magnolio histórico de la Casa Blanca por "grave riesgo, por seguridad".
     El presidente estadounidense, que ya había podado el árbol durante su primer mandato y precisa que su madera puede “utilizarse para otros fines nobles y grandes”.
     Se dice que fue el ex presidente Andrew Jackson quien plantó esta magnolia de flores grandes, en memoria de su esposa, que murió poco antes de su toma de posesión en 1829. Se dice que el joven árbol fue traído desde su casa en Tennessee en ese momento.
     No es un gran amigo de la flora. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este domingo 30 de marzo que la "Jackson Magnolia", un gigantesco árbol que da sombra al Pórtico Sur de la Casa Blanca desde el siglo XIX, será talado esta semana. El árbol ya había sido podado considerablemente en 2017, durante el primer mandato del republicano.
     El "Jackson Magnolia" es el árbol más antiguo de los terrenos de la Casa Blanca, según el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos. Precisa que a partir de la década de 1870, la mayoría de los presidentes estadounidenses plantaron su propio árbol conmemorativo.
     Los arbolistas han luchado durante años para mantener vivo el árbol enfermo cuya llamativa silueta, a lo largo de la fachada sur del edificio, atrae la atención. Se encuentra cerca de un pórtico curvo, donde los líderes extranjeros a menudo son recibidos para visitas ceremoniales y el presidente aborda el helicóptero Marine One.

Trump también quiere pavimentar el jardín de rosas
     “La mala noticia es que todo llega a su fin”, escribió Donald Trump en su red social Truth. La magnolia, "en muy mal estado", representa "un grave riesgo para la seguridad en la entrada de la Casa Blanca" y "ahora debe ser retirada", añadió.
     Donald Trump indicó que la magnolia iba a ser reemplazada por “otro árbol muy bonito” y que su madera iba a ser preservada “y podría usarse para otros nobles y grandes propósitos”.
     Esta no es la primera vez que los jardines de la Casa Blanca aparecen en los titulares desde la toma de posesión de Donald Trump. En febrero, dijo que planeaba pavimentar el famoso jardín de rosas con vista a la Oficina Oval, para darle la apariencia de un patio como el de su propiedad en Mar-a-Lago, Florida.
     "El césped simplemente no funciona", dijo Donald Trump a Fox News, afirmando que el césped se "empapaba" fácilmente.
     Durante el primer mandato de Donald Trump, su esposa Melania supervisó la renovación del jardín de rosas, renovando de manera polémica el diseño tradicional del famoso parterre.

Información:
http://www.msn.com/es-mx/noticias/mundo/por-qu%C3%A9-gobierno-de-donald-trump-cortar%C3%A1-%C3%A1rbol-de-200-a%C3%B1os-en-la-casa-blanca/ar-AA1BY09Z#fullscreen
http://smithdray1.net/historicallyspeaking/2010/2-16-10%20The%20Andrew%20Jackson%20Magnolia%20tree%20story.pdf
http://www.oakridger.com/article/20100216/NEWS/302169988
https://www.cbsnews.com/news/jackson-magnolia-on-white-house-south-lawn-coming-down/
https://www.huffingtonpost.fr/international/video/trump-va-abattre-le-magnolia-historique-de-la-maison-blanche-qui-presente-un-grave-risque-pour-la-securite_248155.html?fbclid=IwY2xjawJXsa9leHRuA2FlbQIxMQABHfz9eldPFWNKUL-3xYAk7NwW05qE_u9xounYSvK6SyH0_tLWIUlNdUXDoQ_aem_fWVuT003lk2DjO0kQ4SzkQ

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27 marzo 2025

DANIEL STONE, en National Geographic, 2025
¿Por qué hay cerezos japoneses (sakura) creciendo en Estados Unidos?
Los árboles de sakura japoneses llegaron a la capital estadounidense con la ayuda de unos cuantos sorprendentes defensores.
Un grupo de personas disfruta de una tarde con cerezos en flor en el Jardín Botánico de Brooklyn el 24 de abril de 2024, en Nueva York. Los cerezos en flor, una de las atracciones más destacadas de la primavera del jardín, han alcanzado su punto álgido de floración, que durará un tiempo limitado antes de que el suelo se tiña de pétalos rosados. Foto: Spencer Platt

En Estados Unidos, la primavera en Washington D.C. comienza cada año con el famoso Festival de los Cerezos en Flor, en el que florecen los esponjosos cerezos rosados que rodean el National Mall y el Tidal Basin. Cientos de miles de personas acuden allí para contemplar las hermosas flores, lo que lo convierte en uno de los acontecimientos más queridos de Washington. Resulta difícil de imaginar, pero hace más de un siglo, esta misma zona de Washington estaba desnuda, sin un solo cerezo.
     La historia de la llegada de los cerezos a Estados Unidos es casi tan extraordinaria como la de los propios cerezos en flor, y es posible que nunca hubiera ocurrido de no ser por un puñado de aventureros y defensores improbables.
     En una época en la que la agricultura estadounidense era tan variopinta como la mugre, un cazador de alimentos para el Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés) llamado David Fairchild se lanzó a la búsqueda de plantas novedosas que pudieran tener un valor económico para los agricultores estadounidenses. Impulsado por la curiosidad y alimentado por el optimismo, trajo muchas plantas y frutas que ahora se dan por sentadas, como mangos de la India, melocotones de China y aguacates de Chile.
     En 1902, Fairchild conoció por primera vez los sakura, los cerezos en flor de Japón. Encantado por su belleza, Fairchild quiso llevárselos a casa y encargó 125 sakuras para su jardín de Chevy Chase (Maryland).
     El propietario del vivero de Yokohama estaba tan contento de tener un cliente americano que cobró a Fairchild sólo 10 centavos por árbol. En la primavera de 1906 los árboles importados de Fairchild florecieron por primera vez, y la noticia de las flores rosas atrajo a tantos curiosos a su casa que Fairchild encargó 300 más como regalo a la ciudad de Chevy Chase.
     Eliza Scidmore, la primera mujer escritora, fotógrafa y miembro de la junta directiva de National Geographic, fue también una defensora de los cerezos en flor en D.C. Tras pasar un tiempo viviendo y haciendo reportajes en Japón, regresó a Washington con fotografías de cerezos en flor ("lo más hermoso del mundo") y comenzó a solicitar a la administración del presidente Grover Cleveland que los plantara a lo largo de la cuenca de las mareas.
     Años más tarde, el presidente Theodore Roosevelt habló a menudo de "embellecer" la capital del país, entonces cubierta de barro por el Potomac. Helen Taft, la primera dama, creía que los cerezos en flor eran la solución. Su marido estaba de acuerdo. Además de su belleza, el presidente William Taft también vio la oportunidad de forjar una amistad diplomática con los japoneses.
     En otoño de 1909, el alcalde de Tokio envió 2000 árboles jóvenes a Washington. Sin embargo, llegaron apenas vivos, con las raíces demasiado cortas y plagados de insectos. Temerosos de las plagas extranjeras, los entomólogos del USDA los quemaron en una gran hoguera en el National Mall. Sólo cuando Japón envió un segundo cargamento más grande de 3020 árboles, todos altos y maduros, los árboles lograron llegar al suelo.
     El 27 de marzo de 1912, la Sra. Taft cavó la tierra durante una ceremonia privada en el West Potomac Park, cerca de las orillas del río Potomac. La esposa del embajador japonés fue invitada a plantar el segundo árbol. Fairchild cogió una pala poco después y participó en el acto.
     Sólo hicieron falta dos primaveras para que los árboles se convirtieran en objeto de adoración universal por parte del público estadounidense, al menos lo suficiente para que el Gobierno de Estados Unidos correspondiera y enviara a Japón un regalo a cambio. Los funcionarios decidieron ofrecer a Japón un cargamento de cornejos en flor, nativos de Estados Unidos, de floración blanca y brillante.
     La mayoría de los árboles originales han desaparecido. Los sakura suelen sobrevivir unos 25 años, 50 si tienen suerte, más si se trata de un milagro. De los 3020 originales, sólo quedan dos, canosos y caídos, cerca de la base del Monumento a Washington, junto a una placa que conmemora el día, 27 de marzo de 1912, en que fueron plantados.

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10 diciembre 2024

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De pie, frente al Palacio de Justicia del Condado de Goliad, un edificio de piedra caliza particularmente hermoso terminado en 1894, hay un enorme roble* con ramas gruesas y bajas. Una placa histórica señala que a mediados del siglo XIX, cuando se dictaba una sentencia a muerte, ésta se ejecutaba inmediatamente en el inocente árbol. La placa también señala que algunos de los ahorcados no tuvieron derecho a juicio. No es de extrañar que al leer esto te entren escalofríos. Los Texas Rangers pusieron fin, formalmente, a los ahorcamientos en 1870, pero los atropellos siguieron sucediéndose.
      La historia no debe olvidarse para que no se repita. Hace dos años, una fraternidad (organización estudiantil) de la Universidad de Oklahoma fue noticia cuando fue captada por una cámara gritando un canto racista contra los afroamericanos, insinuando que el único buen lugar para un candidato fraternal de color era debajo de un árbol (es decir, linchado). Desde entonces, la fraternidad ha sido cerrada y se le ha prohibido la entrada al campus.
     El hecho de que semejante virulencia se pueda repetir en el siglo XXI es inquietante. Si bien la soga ha sido identificada como emblema de la violencia y la opresión hacia los afroamericanos, a menudo se pasa por alto que también fue un símbolo de terror para los mexicano-estadounidenses.
     Ninguna región vio más de cerca esta práctica contra los mexicano-estadounidenses que el sur de Texas. Entre 1846 a 1870 se dictaron sentencias de muerte a lo largo del césped del palacio de justicia, donde más de 100 víctimas fueron ahorcadas bajo el famoso "Árbol del Ahorcado", muchas de ellas linchadas y sin derecho a juicio. Otros muchos fueron azotados en “postes de azotes” por lo que se definieron como delitos contra la esfera pública. 
      Durante otros muchos juicios y ejecuciones públicas del siglo XIX, las familias anglosajonas presenciaron estas atrocidades en una atmósfera carnavalesca, llevando cestas de picnic y tomando fotografías. Estas acciones kafkianas son episodios que revuelven el estómago y no entiendo cómo el Árbol del Ahorcado de Goliad está etiquetado como una atracción turística, además de un lugar histórico.
     Los documentos registran 871 mexicano-estadounidenses linchados en 13 estados del oeste después de la Guerra Civil (1861-1865). Pero estas cifras no se pueden comparar con lo que se hizo en Texas. Según los historiadores William D. Carrigan y Clive Webb, entre 1910 y 1920, 5.000 mexicano-estadounidenses fueron asesinados en una ola de terror, muchos de ellos a manos de los Rangers de Texas. Éstos no eran ajenos a la injusticia colectiva y los linchamientos deliberados. Los Rangers comenzaron como una milicia, financiada y apoyada por ganaderos de la zona que querían más tierras y detestaban a sus vecinos de habla hispana.
      Los ahorcamientos entre mexico-americanos no eran exclusivos contra el género masculino. Josefa “Chipita” Rodríguez, la primera mujer "legalmente" ahorcada en Texas, fue ejecutada en 1863. Rodríguez vivía a orillas del río Aransas, en una humilde cabaña que también servía como casa de huéspedes para los excursionistas que buscaban comida y refugio en la costa del sur de Texas. En agosto de 1863, en el apogeo de la Guerra Civil, Rodríguez junto con Juan Silvera (presuntamente su hijo ilegítimo), fueron acusados de asesinar a John Savage, un comerciante de caballos. Ella fue sospechosa del crimen sólo porque encontraron el cuerpo en el río cerca de su casa. Savage, después de hacer un trato comercial con el ejército confederado, viajaba con las carteras llenas de oro. Debido a que muchos excursionistas frecuentaban la cabaña de Rodríguez, ella fue considerada la principal sospechosa. Si bien Silvera se declaró culpable de un cargo menor de asesinato en segundo grado, Rodríguez se negó a admitir un delito que no cometió y se declaró inocente. Negándose a dignificar estas acusaciones falsas y las burlas en un absurdo juicio, guardó silencio y mantuvo su dignidad. El hecho de que una mera evidencia circunstancial fuera suficiente para sentenciar a muerte a una anciana es una prueba histórica de la abominable justicia impartida hacia los mexicano-estadounidenses. 

* No he encontrado referencias al tipo de roble ni de su edad. Probablemente ya estaba allí cuando se construyó el Palacio de Justicia

*Los Rodríguez fueron "indultados" después de un siglo, en 1985,  por el gobernador Mark White. Los texanos deben aprender a perdonar, pero nunca olvidar los pecados del pasado para que no vuelvan a repetirse estos hechos. 
  
 Información: 
Alfredo Torres Jr. es editor de CTN: a Journal of Pedagogy and Ideas, e historiador independiente que trabaja en Palo Alto College.
https://www.mysanantonio.com/opinion/commentary/article/The-noose-plagued-Mexican-Americans-too-12381761.php
Hay una entrada anterior en este blog que también aborda este tema y otra entrada con la
Canción del compositor  James Newton Howard     
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