7/24/2022

Oficios del bosque en la primera vuelta al mundo

AARÓN RODRÍGUEZ GLEZ.
En "Micro Historias De Tenerife"

Últimos días del mes de septiembre de 1519.
     En los altos del antiguo reino de Abona, un particular sonido se ha convertido en habitual: el de las hachas al impactar con los poderosos y corpulentos pinos canarios. Tras un rítmico "tac-tac" se escucha el crujido de los voluminosos troncos al quebrarse, y entonces sucede lo impensable: siglos de crecimiento paciente se desmoronan en unos instantes.
     Dentro, y tras pasar el día y la noche abrasándose al calor de las llamas, el corazón de tea es reducido a la resina o alquitrán, casi incandescente, que los pegueros llaman "pez". Al enfriarse, la mezclan con aceites y esto da lugar a la brea, una de las fuentes de riqueza más importantes para Canarias. ¿Por qué razón? Porque, en un mundo que se expande gracias al avance de naves de madera sobre las aguas, la brea es la mejor sustancia para impermeabilizarlas y evitar que entre agua en su interior.
     La brea de nuestro pino de hoy tiene como destino la flota que se encuentra anclada en la rada de Montaña Roja, en la costa. Muchos navíos se abastecen de brea en el sur de Tenerife, en su camino hacia hacia el Nuevo Mundo. Pero pocos pueden presumir, a la larga, de haber jugado un papel estelar en la Historia de la Humanidad.
     La expedición que hoy descansa en la bahía partió de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre, la ha financiado la Corona Española y su misión es encontrar un paso hacia el Océano Pacífico por el extremo sur de América. La componen 5 navíos y la dirige un marino portugués llamado Fernando Magallanes. Sólo 16 hombres regresarán con vida de la Primera Vuelta al Mundo....
PD: El diario de Pigafetta, principal fuente sobre la expedición Magallanes-Elcano, recoge, literalmente, que la razón de la estadía de la expedición en la costa del actual municipio de Granadilla fue para abastecerse de "poix", (pez), que es "algo necesario para nuestros navíos"...
-----
 

7/21/2022

El árbol "oficina de correos" en 1501, en la actual Sudáfrica

SUDÁFRICA
"Post Office Tree"

El árbol "oficina de correos" (en africáner: Poskantoorboom) es un famoso árbol, Sideroxylon inerme, en Mosselbaai, Sudáfrica, que fue utilizado por los primeros exploradores portugueses como oficina de correos. Está ubicado en los terrenos del Complejo del Museo Bartholomeu Dias, en Market Street.
     El Sideroxylon inerme (aMasethole o white milkwood, afrikaans: wit-melkhout, xhosa: ximafana, zulú: umakhwelafingqane) es un árbol costero del sur de África, con bayas negras (foto1)
, denso follaje (foto2) y pequeñas, fétidas y verdosas flores (foto3). El nombre genérico del árbol significa, en griego, "madera de hierro" en referencia a la dureza de su madera. Es uno de los "árboles protegidos" de Sudáfrica. El milkwood tiene un valor considerable en la medicina tradicional y atrae pájaros, monos y otros animales a sus flores y frutos. También es un eficaz cortafuegos y se cultiva con ese fin.

Historia

     En 1501, el navegante portugués Pêro de Ataíde buscó refugio en Mossel Bay después de perder gran parte de su flota en una tormenta. Dejó un relato del desastre escondido en un zapato viejo que colgó de un árbol de leche (Sideroxylon inerme) cerca del manantial del que el explorador Bartolomeu Dias se había aprovisionado de agua.

    Siete años más tarde el informe fue encontrado por el explorador a quien estaba dirigido, João da Nova, y, desde entonces, el árbol sirvió como una especie de oficina de correos de facto durante décadas. João da Nova erigió un pequeño santuario cerca del Árbol de la Oficina de Correos, y aunque no quedan rastros de él, se considera el primer lugar de culto cristiano en Sudáfrica. Esto ha asegurado que el árbol siga siendo una de las mayores atracciones turísticas de la ciudad.
     Se cree que el árbol de la oficina de correos en Mosselbaai tiene 600 años. Se encuentra a unos 300 m. de la playa de Santos y se considera la primera oficina de correos (no oficial) en Sudáfrica. 

     Fue declarado patrimonio provincial en 1938 y está marcado con una placa que dice:

 Este árbol de la oficina de correos se encuentra cerca de las fuentes donde los navegantes portugueses sacaban agua regularmente en Aguada de São Bras (ahora Mosselbaai) desde 1488. En mayo de 1500, Pêro de Ataíde, capitán de un barco de regreso a casa de la flota de Pedro Cabral, dejó aquí un mensaje que fue encontrado el 7 de julio de 1507 por los barcos de regreso de João da Nova. Según la tradición el mensaje se colocaba en un zapato viejo y se amarraba a un árbol”. 

     La carta describía la pérdida en el mar de cuatro barcos de la expedición de Bartolomeu Dias y advertía de las hostilidades encontradas en la costa india. En 1962, el SAPO, el servicio postal de Sudáfrica, erigió un buzón de correos al lado del árbol, con forma de zapato y los artículos enviados desde allí se franquean con un sello conmemorativo.

El "Árbol del Tratado" en Woodstock, Ciudad del Cabo
Otros árboles emblemáticos

El Árbol del Tratado en Woodstock, Ciudad del Cabo, estaba junto a la casa donde en 1806 la República de Batavia (los Países Bajos modernos) entregó Ciudad del Cabo a los británicos.

Fingo Milkwood en el Cabo Oriental fue el lugar donde en 1835 el pueblo Fengu firmó un tratado de alianza con la Colonia del Cabo .

Foto1

Foto2 

Foto3

Sideroxylon inerme tiene tres subespecies:

  • Sideroxylon inerme cryptophlebium (Baker) JHHemsl., que crece en la isla de Aldabra (Seychelles)
  • Sideroxylon inerme diospyroides (Baker) JHHemsl., se extiende por Somalia, Kenia, Tanzania, Zimbabue y Mozambique
  • Sideroxylon inerme inerme, en Mozambique y Sudáfrica
Lista de árboles autóctonos y lianas leñosas del sur de África
-----

7/18/2022

Los bosques de Dmitri Shostakóvich

DMITRI SHOSTAKÓVICH (Rusia, 1906-1975)
La canción de los bosques

La canción de los bosques (en ruso, Песнь о лесах), Op. 81, es un oratorio de Dmitri Shostakóvich compuesto en el verano de 1949. Fue escrito para celebrar la reforestación de la estepa rusa tras el fin de la II Guerra Mundial. Estrenada por la Filarmónica de Leningrado bajo Yevgueni Mravinski el 15 de diciembre de 1949, la obra fue bien recibida por el gobierno, ganando el compositor el Premio Stalin al año siguiente. El oratorio es notorio por contar con líneas alabando a Iósif Stalin como el "gran jardinero".

La cantata tiene 7 secciones en 40 minutos.​

  1. Когда окончилась война – Cuando la Guerra Terminó
  2. Оденем Родину в леса – Vamos a vestir a la Patria con los bosques
  3. Воспоминание о прошлом – Recuerdos del pasado
  4. Пионеры сажают леса – Los Pioneros plantan los Bosques
  5. Комсомольцы выходят вперед – Los Jóvenes Comunistas marchan hacia adelante
  6. Будущая прогулка – Un paseo hacia el futuro
  7. Слава – Gloria

                                                      -----

7/15/2022

Un gigante con los pies de barro en Suecia, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
La picea "Old Tjikko"

En 2008 se dio a conocer una noticia sensacionalista según la cual Leif Kullman, profesor de geografía física en la Universidad de Umeå (una pequeña ciudad al norte de Suecia) y una de sus estudiantes, la Dra. Lisa Öberg, afirmaron haber descubierto el árbol más viejo del mundo, con una antigüedad fechada en 9.550 años en la región sueca de Dalarna. 
     El árbol, que fue denominado como “Old Tjikko”, está situado en el Parque Nacional de Fulufjället, en la provincia de Dalarna, a unos 400 Km al noroeste de Estocolmo, una meseta relativamente estéril,  situada entre los 850 y 1.040 m por encima del nivel del mar, con muy pocos árboles. Las principales especies arbóreas son el abedul y el sauce, que en la mayoría de los casos crecen como arbustos, aunque también hay algunas piceas que se entremezclan. 
     Old Tjikko está ubicado en el borde mismo de la meseta a unos 950 m de altura. Es una pícea de Noruega (Picea abies L.) que parece ser un árbol individual, resistente, curtido por el clima, con un tallo de aproximadamente 4,75 m de altura y con un diámetro de 0,15 m a la altura del pecho y numerosas piñas en la copa. Debajo hay una mata arbustiva, de menos de medio metro de altura, que también parece formar parte del árbol. 
     La noticia corrió como la pólvora en la prensa escrita y las redes sociales, puesto que hasta entonces, en general, se aceptaba que los pinos Bristlecone de la Gran Cuenca (Pinus longaeva D.K. Bailey) en el oeste de los Estados Unidos, con edades que alcanzaban unos 5.000 años, eran los más antiguos. Pero entre los científicos hubo dudas, y no todos estuvieron de acuerdo. Algunos señalaron que pudiera ser una colonia clonal, por lo que, aunque el genoma pudiese tener 9.550 años, no había un árbol vivo (es decir, un individuo que pertenezca a un clon conocido) de esa edad.
     En la actualidad, la presencia de flores, polen y piñas elimina la posibilidad de la reproducción clonal y en la zona se ha encontrado polen fósil de hasta 8.000 años, por lo que se descarta la existencia de la reproducción clonal también en el pasado. Supuestamente el árbol ha sobrevivido tanto tiempo debido a un proceso de esqueje, dado que la parte visible del árbol es relativamente joven, pero sus raíces datan de miles de años. El tronco del árbol podría así morir y volver a crecer muchas veces, pero el sistema de raíces permanecería intacto y siempre aparecería un tallo nuevo. El tronco de Old Tjikko no vivirá más de 600 años (en realidad según sus descubridores, debe tener menos de 80 años ahora), pero cuando el tronco muera, supuestamente crecerá otro en su lugar.
     Es necesario aclarar aquí que la picea noruega más antigua documentada se llamaba Želnavský Smrk y creció en la región de Šumava, en lo que hoy es la República Checa. Tenía 585 años cuando se derribó para mostrarse en la Exposición Internacional de 1867 en París. Según Kullman y Öberg, bajo el árbol hallaron restos de madera de pícea que, una vez datados por medio de carbono 14, dieron edades extraordinarias. Durante los años siguientes ambos descubridores, tanto de forma conjunta como por separado, publicaron una serie de artículos en los que explicaron su hallazgo.
     El resumen de todo esto es que, bajo un árbol creciendo en terreno inhóspito, encontraron restos de madera muy vieja y se montaron un sin fin de conjeturas. Hablaron de “evidencias circunstanciales”, “detalles”, y juegos de palabras varios para sugerir que los restos de madera en descomposición y el árbol vivo actual son genéticamente iguales y pertenecen a distintas etapas de un mismo ser vivo con miles de años de edad. Sin embargo, no se dieron informaciones para probar esta afirmación, ni siquiera se informó si tales restos de madera estaban unidos a las raíces del árbol. 
     Los textos originales, en ocasiones medio ocultan y en otras señalan claramente, un hecho esencial: en ninguna parte se hace referencia al análisis genético. Los documentos proporcionan descripciones de la metodología utilizada, pero no se mencionan los análisis genéticos, salvo una referencia sobre la existencia de dichos métodos. Dicho de otro modo: existe la posibilidad de comprobar si la madera encontrada y el árbol son distintas fases del mismo ser vivo, pero esto no se hizo y sin embargo afirman que es así y que debemos creer que dicen la verdad, aunque no lo demuestren. ¿A qué suena esto?
     En 2015, la Revista de la Sociedad Botánica de Gran Bretaña e Irlanda, publicó un artículo con una revisión crítica de los trabajos sobre “Old Tjikko”, en la que tira por tierra prácticamente todas las afirmaciones hechas al respecto. Antes de ser publicado se le ofreció a Kullman la posibilidad de que aportase sus propios comentarios al mismo, pero no quiso hacerlo. En la actualidad, numerosas publicaciones siguen defendiendo como cierta la afirmación de “el árbol más viejo del mundo”. Internet es especialmente rápido para propagar rumores, pero muy lento para desmentirlos y la misma Wikipedia, escrita por los internautas sigue sosteniendo esta afirmación como cierta.
-----