9/23/2014

NICANOR PARRA (Chile, 1914-2018)
Defensa del árbol

Por qué te entregas a esa piedra
Niño de ojos almendrados
Con el impuro pensamiento
De derramarla contra el árbol.
Quien no hace nunca daño a nadie
No se merece tan mal trato.
Ya sea sauce pensativo
Ya melancólico naranjo
Debe ser siempre por el hombre
Bien distinguido y respetado:
Niño perverso que lo hiera
Hiere a su padre y a su hermano.
Yo no comprendo, francamente,
Cómo es posible que un muchacho
Tenga este gesto tan indigno
Siendo tan rubio y delicado.
Seguramente que tu madre
No sabe el cuervo que ha criado,
Te cree un hombre verdadero,
Yo pienso todo lo contrario:
Creo que no hay en todo Chile
Niño tan malintencionado.
¡Por qué te entregas a esa piedra
Como a un puñal envenenado,
Tú que comprendes claramente
La gran persona que es el árbol!
El da la fruta deleitosa
Más que la leche, más que el nardo;
Leña de oro en el invierno,
Sombra de plata en el verano
Y, lo que es más que todo junto,
Crea los vientos y los pájaros.
Piénsalo bien y reconoce
Que no hay amigo como el árbol,
Adonde quiera que te vuelvas
Siempre lo encuentras a tu lado,
Vayas pisando tierra firme
O móvil mar alborotado,
Estés meciéndote en la cuna
O bien un día agonizando,
Más fiel que el vidrio del espejo
Y más sumiso que un esclavo.
Medita un poco lo que haces
Mira que Dios te está mirando,
Ruega al Señor que te perdone
De tan gravísimo pecado
Y nunca más la piedra ingrata
Salga silbando de tu mano.

De Poemas y antipoemas (Santiago, Nascimento, 1954)
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9/20/2014

YUME CYAN
Fotógrafo

Long Exposure Photographs of Fireflies in the Forests of Nagoya City 
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9/18/2014

ESOPO (Tracia, +/-570-526 a. C.)
El abeto y el espino

Disputaban entre sí el abeto y el espino. Se jactaba el abeto diciendo:
- Soy hermoso, esbelto y alto, y sirvo para construir las naves y los techos de los templos. ¿Cómo tienes la osadía de compararte a mí?
- ¡Si recordaras -replicó el espino- las hachas y las sierras que te cortan, preferirías la suerte del espino!

No hay que enorgullecerse en la vida de la reputación, pues la vida de los humildes, en cambio, está libre de peligros.
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9/14/2014

RAFAEL JANINI JANINI (Tarragona, 1866-1948)



Olivo de Casinos
A principios del siglo XX, cuando el interés de la inmensa mayoría estaba centrado en colonizar territorios naturales para convertirlos en urbanos, agrícolas o industriales, hubo un ilustrado valenciano que fue consciente de los valores que se estaban perdiendo en el proceso. Se llamaba Rafael Janini y trabajaba como ingeniero agrónomo en la Diputación de Valencia, donde se ocupaba preferentemente de buscar remedios contra la plaga de la filoxera, que estaba arruinando los viñedos de casi toda Europa.

Janini (Tarragona 1866 – Valencia 1948) publicó y tradujo numerosos libros y artículos de gran altura científica. Pero su obra más personal, y sin duda la más avanzada a su tiempo, se titula “Algunos árboles y arbustos viejos de la provincia de Valencia”. Se trata de la primera publicación española y una de las pocas del mundo en aquel remoto 1914 donde se recoge de forma exclusiva una muestra ilustrada de lo que hoy llamamos árboles monumentales o singulares.
Olmos negros del calvario de Chelva
Del libro llama la atención la visión, la intención y la profundidad del mensaje, reflejado ya en el prólogo: “No será posible conseguir una repoblación forestal intensa y duradera, y todos los esfuerzos de los amigos del árbol quedarán reducidos a buenas intenciones, chispazos y lirismos, mientras no dé un gran avance la repoblación intelectual”.
A principios del siglo pasado existió una dedicación especial en fomentar la cultura del árbol y llevar a cabo mejoras en el cuidado y plantación de todo tipo de arbolado. Hay que destacar las actividades de la Sociedad Amigos de la Fiesta del Árbol que volvió a instaurar la celebración de esta festividad en muchos pueblos. Entre los miembros más conocidos se encuentran Ricardo Codorniu, Joaquín Costa, Rafael Piug y Valls o Andrés Avelino de Armenteras.
Olmo de Aras
Buscando este reverdecimiento de la mentes, Janini regaló cada ejemplar de la obra a una persona muy concreta y que de alguna manera podría ayudar a convencer a políticos y ciudadanos de la necesidad de repoblar España. El libro era tan anómalo en aquella época que Janini tuvo que editarlo a su cargo. Sólo pudo imprimir 300 ejemplares, teniendo en cuenta que cada una de las 46 fotografías de cada árbol está reproducida sobre papel para reducir los costes y conseguir la máxima tirada.

Olivo de Pedralva
Las fotografías revelan además un avanzado concepto de la relación entre los humanos y los árboles. En muchas de ellas aparecen personas, que no sólo dan idea del tamaño de los ejemplares, sino que proporcionan información etnográfica. Son, en su mayoría obra de Saturnino Muñoz Latorre, perito químico, aparejador y colaborador de Janini, que las obtuvo sobre placas de cristal emulsionado, cuando ambos trabajaban en la Diputación de Valencia. Parte -23- de estas placas acaban de ser recuperadas por el Departamento de Árboles Monumentales de IMELSA de la Diputación de Valencia, justo cuando se cumple un siglo de su publicación, pasando a formar parte del Patrimonio Cultural
Olivo de Liria
Roble de Vallanca
Pino carrasco de El Robollar - Requena
Yuca del Botanic 1914
Yuca del Botanic, mayo 2014
2014 es el "Año JANINI" para la Diputación de Valencia en su departamento de Árboles Monumentales-IMELSA
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