Wolfredo Wildpret (Tenerife, 1933-2026)

Wolfredo Wildpret no podía ocultar su vocación docente ni por teléfono. Cada llamada con él era una lección sobre Botánica y sobre la vida. Conocí al profesor, al investigador y al entrañable amigo cuando yo no llevaba en esto del periodismo ni dos años pero, desde el principio, él me trató como una profesional más y me supo inculcar la importancia de un área de estudio que era mucho más que su trabajo, era su vida.
La labor docente de Wildpret traspasó aulas y con nosotros colaboró de manera mensual con El árbol del mes, una sección publicada en La Opinión de Tenerife durante varios años y que surgió de una conversación trivial a la sombra de un tamarindo en Valleseco. Allí me invitó a probar por primera vez ese fruto mientras terminaba de hacerle una entrevista y allí quedó sellada una relación que permitió que su inmenso conocimiento llegara cada mes a los lectores del periódico.
Sus explicaciones eran dignas de una enciclopedia. No en vano, la leíamos juntos cada vez que preparábamos un nuevo reportaje y con esos encuentros no solo mejoré en el periodismo, sino que aprendí de flores y plantas de la mano del mejor y del que más lo disfrutaba. En más de una ocasión dijo que sería una buena idea publicar todos aquellos reportajes en un libro. Quizás le tome la palabra, Wolfredo. Nos veremos a la sombra del tamarindo.
De: "Los Vigilantes de los Árboles. Gran Canaria." (Facebook)
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