29 marzo 2026

ANTONIO CERRILLO, en La Vanguardia

España, última clasificada en el ranking mundial de conexión con la naturaleza


España es el país que tiene menor conexión con la Naturaleza de todo el planeta, según el primer estudio mundial sobre cómo los ciudadanos se relacionan con el mundo natural. España ocupa el último lugar en este ranking en un listado de 61 países realizado con 57.000 participantes. Este informe, aparecido en la revista Ambio, analiza cómo los factores sociales, económicos, geográficos y culturales que influyen en las actitudes hacia la naturaleza.
     Nepal es el país con mayor conexión con la Naturaleza, seguido de Irán, Sudáfrica, Bangladesh y Nigeria, según el estudio publicado en la revista Ambio. Croacia y Bulgaria son los únicos países europeos entre los diez primeros, seguidos de Francia en el puesto 19. Por debajo de Gran Bretaña se encuentran Holanda, Canadá, Alemania, Israel, Japón y España, que es el país con menor conexión con la Naturaleza de todos los encuestados.  
     La conexión con la Naturaleza es un concepto psicológico que mide la cercanía de la relación de un individuo con otras especies. Diversos estudios han demostrado que las personas con mayor conexión con la Naturaleza disfrutan de un mayor bienestar y son más propensas a actuar de forma respetuosa con el medio ambiente.
     La escasa conexión con la Naturaleza se ha identificado, en sentido contrario, como una de las tres principales causas subyacentes de la pérdida de biodiversidad, junto con la desigualdad y la priorización de los beneficios materiales individuales.
     El grado de conexión con la Naturaleza se considera cada vez más como un factor que está en la raíz de las crisis ambientales y a la vez es “una poderosa estrategia para el cambio transformador”, dice este informe. Sin embargo, se sabe poco sobre cómo varía entre países y los factores que influyen en la relación entre el ser humano y la Naturaleza a nivel social. Utilizando un amplio conjunto de datos exactamente 56.968 de 61 países, este estudio exploró cómo se relacionan los indicadores objetivos (contexto socioecológico) y subjetivos (valores sociopolíticos) con la conexión con la Naturaleza. Mediante análisis se observó que varios indicadores (urbanización y entorno empresarial) y subjetivos (valores científicos y religiosos) estaban significativamente asociados a la conexión con la Naturaleza.
     El estudio utilizó el conjunto de datos recopilados mediante una investigación colectiva con la participación de 253 científicos de 65 países (fueron descartados luego 4), entre noviembre de 2020 y febrero de 2022. La edad de los participantes osciló entre los 18 y los 99 años. 

El alto nivel de espiritualidad 
     Investigadores de Gran Bretaña y Austria, liderados por Miles Richardson, profesor de la Universidad de Derby, descubrieron que el indicador más fuerte de una relación estrecha con la Naturaleza era un alto nivel de espiritualidad en la sociedad. Las sociedades más religiosas y las culturas donde se priorizaba la fe sobre la ciencia mostraron altos niveles de conexión con la naturaleza. 
     En contraste, el estudio también halló que la facilidad para hacer negocios —el Banco Mundial que evalúa el entorno favorable a los negocios de un país— se correlacionaba con una menor conexión con la naturaleza.

Factores concretos que influyen
     Entre los factores más concretos que el estudio vinculó con la falta de conexión con la naturaleza se incluyen los niveles de urbanización, el ingreso promedio y el uso de internet.
     También se ha evaluado el nivel de afiliación a las organizaciones ambientales del mundo, aunque este indicador no necesariamente comporta una correlación directa con un impacto favorable a la naturaleza.
     “La conexión con la naturaleza no se limita a lo que hacemos, sino que abarca cómo sentimos, pensamos y valoramos nuestro lugar en el mundo natural”, afirmó Richardson. 

Regidos por la racionalidad, la economía...
     Los expertos destacan que la sociedad es cada vez más racional, regida por criterios económicos y los avances científicos. Esto, sin duda, ha traído consigo beneficios pero ha comportado también algunos desequilibrios.
     El gran reto es cómo reintegramos el pensamiento natural en nuestro mundo tan tecnológico.
     “Obviamente, es muy difícil cambiar las culturas, pero se trata de integrar el valor de la naturaleza en la vida cotidiana, de hacerla parte esencial de nuestro bienestar, para que llegue a ser respetada y casi sagrada”, explica Richardson en declaraciones a The Guardian. 

Propuestas para superar este déficit: aquí van algunas
     Según Richardson, algunas maneras de fomentar la conexión con la naturaleza podrían incluir un mejor uso de los entornos naturales en los tratamientos de salud mental y pública, el desarrollo de derechos de la naturaleza en la legislación; y la incorporación de la naturaleza en las decisiones de las juntas directivas y la implicación del mundo empresarial en las regulaciones y la protección de la biodiversidad.
     La tensión entre las empresas y la protección del medio ambiente es una constante, y todavía la defensa de la naturaleza se ve en ciertos sectores como un valor supeditada a la economía. “Hay otras maneras de replantearse cómo hacemos negocios: incorporando la naturaleza en la toma de decisiones, estando en los consejos de administración y fomentando la biodiversidad. Esto puede empezar a transformar el sistema, de modo que la naturaleza no se considere simplemente un recurso, sino un actor clave”, dice Richardson. 

Sociedades urbanizadas
     Una recomendación habitual es la propuesta de integrar la naturaleza en las zonas urbanas para revitalizar la conexión con ella en las sociedades más urbanizadas “No se trata solo de crear un parque. Porque ¿cómo se crea un espacio sagrado de naturaleza urbana? Es fácil construir un parque, pero se necesita algo más profundo.
     La correlación entre la conexión con la naturaleza y la “espiritualidad” en los países se descubrió mediante mediciones de la importancia de la religión, las creencias en un dios y la fe en diferentes países, registradas por la Encuesta Mundial de Valores.

Lo hemos leído aquí 

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26 marzo 2026

I. CAMARERO JIMÉNEZ, en "Diario de Ávila"
Los tilos de El Arenal, 'Árbol del año 2026'

 

Han logrado sumar a la causa casi 7.000 votos, que son muchos teniendo en cuenta los  vecinos de El Arenal, en torno a un millar. Ahora tendrán el honor de representar a España en el concurso europeo.

Tienen en El Arenal un magnífico patrimonio natural. Es así en sus montes y también en el propio pueblo, sobre todo poseen impactantes ejemplares de tilos en el mejor sitio en el que podían estar, que no es otro que el colegio, dando sombra y protección a centenares de pequeños a lo largo de décadas. Es así hoy y desde hace un siglo. 100 años contemplan a un tilo y una tila que han visto pasar bajo sus ramas a cuatro generaciones de arenalos, tantos como años lleva en pie el Centro Rural Agrupado 'Camilo José Cela'. Dos exuberantes ejemplares con los que han ganado el concurso nacional Árbol del año 2026 y que hará que defiendan título ahora en Europa.
     Precisamente se plantaron al acabar las obras del centro educativo, «lo hizo Paulino, también conocido como tío Motola». Desde entonces, desde finales de 1925 llevan echando raíces, procurando sombra y rebajando las calurosas temperaturas de este precioso enclave del Tiétar. Atrayendo a vecinos y a visitantes y al final... Haciendo comunidad y estrechando lazos porque....¿cuántas conversaciones y amistades no nacieron a sus pies? Con todo ese arraigo y precisamente porque el colegio está de aniversario decidieron presentarse al concurso que organiza la ONG Bosques sin Fronteras bajo el título 'Árbol y Bosque del año 2026' y lo han ganado. Así que con ello tendrán el honor de representar a España en el concurso europeo lo que ya de por sí es una alegría.
     Aitor Cortázar estuvo detrás de esta iniciativa y, con él, Mayte, la directora del centro educativo y también Miguel Salgado, quien es el juez de paz y la persona que ha investigado sobre el origen de tan tremendos ejemplares. A ellos se ha sumado la pareja de Aitor que se ha encargado de mover la candidatura por redes sociales. Con tanto ahínco lo ha hecho que ha propiciado para la causa casi 7.000 votos que permitirán que el tilo y la tila de El Arenal sigan ganándose adeptos. Son majestuosos, longevos, espectaculares y están tremendamente sanos. 25 metros de altura, 100 años de vida, tres metros de perímetro de tronco y ante todo, mucha gente que sabe las joyas que les cobijan cada día del año. Y es que de eso iba este concurso: «Se trata de centrarse en la historia y la conexión emocional de los ejemplares o masas forestales con las personas y el territorio». Al final es cuestión de que en el caso de El Arenal, sus dos árboles, se hayan integrado profundamente en la vida de la comunidad».

    El Arenal vence y lo hace en un año especial, tanto por el siglo de vida de tilo y tila, como porque en lo medioambiental ha sido duro ya que uno de los más graves incendios ocurridos en Ávila y también en Castilla y León el verano pasado dañó parte de su patrimonio natural. Al menos ahora pueden alardear de tener al árbol del año que encima son dos.
 

     Se impusieron los abulenses al impresionante eucalipto rojo de Paiporta, el cual llegó a estar por delante en las votaciones y también ha superado los 6.000 votos. Más lejos han quedado El almez del Parque Bruil, en Zaragoza, con 1.799 votos o el ficus CEIP Huerta De Santa Marina, que se erige en Sevilla, con 1.486 votos. En definitiva, un gran respaldo para el abulense que ha logrado movilizar muchos más votos que habitantes tiene su localidad y es que al final «arenalos somos muchos por ahí» y todos se sienten orgullosos de sus majestuosos ejemplares que a tantos han cobijado.

 

Lo hemos leído aquí
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24 marzo 2026

YUNG CHANG, buscadores de fruta
Fruit Hunters ( The Nature of Things ) Part 2/2

Idioma: inglés

Esta es una serie de dos partes de la CBC sobre buscadores y aficionados a la fruta, un excelente complemento a la película oficial del director Yung Chang. Basada en parte en el libro del mismo nombre "Los cazadores de frutas" de Adam Leith Gollner.

21 marzo 2026

Día del Árbol y de la Poesía

BRITTA TECKENTRUP, (Alemania, 1969)
El árbol de los recuerdos

Zorro había tenido una vida larga y feliz, pero ahora estaba cansado. Observó su querido bosque una última vez y cerró los ojos para siempre. Un libro para enseñarnos a comprender hechos tan importantes en la vida como la muerte o la ausencia de los seres queridos.


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