MARÍA ÁNGELES MORENO, en "Heraldo de Aragón", enero26
El muérdago en los bosques de Teruel se ha duplicado en dos décadas y empieza a matar árboles.
La DGA pone en marcha tareas silvícolas e investiga posibles usos de la planta para atajar la plaga en la provincia de Teruel
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El muérdago se ha convertido en la gran amenaza para la conservación de los bosques de la provincia de Teruel, por encima, incluso, de la oruga de la procesionaria. Los efectos de esta planta parásita en los pinos en los que se asienta están siendo letales en el contexto de cambio climático que se registra en la actualidad, con sequías pertinaces y olas de calor que estresan y debilitan al árbol, haciéndolo más vulnerable a enfermedades y ataques de insectos.
Es una de las principales conclusiones del estudio desarrollado durante cinco años por la sección de coordinación de Red Natura y Adaptación al Cambio Climático del Gob. de Aragón en Teruel. Otro de los corolarios del trabajo es la necesidad de hallar fórmulas para atajar la plaga e investigar sobre posibles usos del muérdago que ayuden a frenar su imparable expansión. El estudio alerta de que en dos décadas se ha mas que duplicado la extensión de masa forestal infectada de muérdago al pasar de 30.400 en 2002, a 72.500 en 2022. El trabajo de campo se ha realizado en las 500.000 ha. de monte públicos que gestiona la DGA pero se sospecha que similar evolución habrán sufrido el resto de los bosques en manos de particulares. Hace 20 años eran 77 los parajes afectados, hoy son 156.
Cuando en 2001 el Laboratorio de Sanidad Forestal de Mora de Rubielos puso las bases de este estudio al calcular por primera vez la superficie forestal colonizada por el muérdago, las comarcas más afectadas eran Bajo Aragón, Matarraña, Albarracín, Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Martín y Gúdar-Jabajambre. Y en menor medida Maestrazgo y Jiloca. Estaban libres de la plaga la Comunidad de Teruel y la Comarca de las Cuencas Mineras. Pero estos dos territorios ya se han incorporado a la lista de zonas perjudicadas, en particular la Cuencas Mineras con 500 Ha dañadas.
De corteza muy fina
El pino carrasco, el pino silvestre y el pinus nigra son tres de los preferidos por el muérdago para hacer al poder extraer con facilidad de su fina corteza el agua y los nutrientes del árbol y todas estas especies son muy abundantes en la provincia de Teruel, así lo explica el jefe de coordinación de Red Natura y Adaptación al Cambio Climático del Servicio Provincial del Medio Ambiente en Teruel, Felipe Rosado, quien destaca que la mayor afección se da el los bosques naturales y no en los repoblados por el hombre.La plaga, advierte, avanza hacia el interior de la provincia tras haber estado contenida históricamente, en la fachada mediterránea del territorio y puede causar mucha mortalidad. De hecho en los últimos tres años ya han comenzado a morir árboles el mas conocido el pino de los Sasos de Alcorisa, el de mayores dimensiones del Bajo Aragón y considerado un ejemplar singular. Ante esta situación el Gobierno de Aragón ha puesto en marcha tareas silvícolas que consisten en podar las ramas colonizadas por muérdago estas labores se llevan a cabo en 140 Ha situadas entre Muñecas, Cortes de Aragón, Josa, Alcaine y Oliete, donde el nivel de infectación es aún incipiente. Otra de las medidas es anillar el tronco del árbol colonizado con un corte de sierra que provocará su muerte en pie. De esta manera el bosque no pierde densidad y las aves que transportan de un lado a otro las semillas del muérdago pegada en su pico o alas, especialmente los zorzales o tordellas, tienen mas complicado posarse en un árbol dominante. Además, a esta planta parásita, no le gusta la sombra.
Para evaluar la efectividad de los tratamientos silvícolas en Teruel, la DGA, ha participado en dos proyectos: uno desarrollado a través del Centro de Investigación Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y el otro junto algunas universidades europeas. Rosado explica que el aumento de la masa forestal, junto con el abandono de actividades agrícolas y ganaderas tradicionales, es lo que ha disparado el crecimiento del muérdago, antaño alimento de los rebaños de ovejas. Ahora solo unos pocos industriales de Valencia y Catalunya acuden a los montes de Teruel, con sus preceptivos permisos, para coger ramas de esta planta como motivo navideño. La solución es difícil, asegura Rosado. No se ha encontrado un tratamiento químico adecuado para controlar el muérdago que, por otro lado, contribuye el mantenimiento de la biodiversidad al proporcionar alimento a aves en época invernal. Desde el CITA se intenta valorizar para la producción de bioplásticos, pero aún no hay resultados. También está en fase de ensayo la idea de una empresa de la localidad turolense de Agua Viva para usarlo, junto a otros residuos agrícolas, como cama para caballos; por ello se está a la espera de descubrir un uso que permita limpiar y sanear los bosques de esta planta parásita.
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