05 septiembre 2026

Premio AEMO 2025

DIARI DE TARRAGONA
El olivo Milenario de Sant Jordi, elegido Mejor Olivo Monumental de España 2025

Con un perímetro de tronco de 770 centímetros medido a 130 cm del suelo, este ejemplar milenario es el mayor del municipio y uno de los más grandes del Territorio Sénia, un área situada entre la Comunidad Valenciana, Catalunya y Aragón

 

El imponente Olivo Milenario de Sant Jordi, ubicado en la partida Mas Na Cabanes, ha sido distinguido como el Mejor Olivo Monumental de España 2025 por la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO). Este reconocimiento destaca su valor histórico, paisajístico y agrícola, y lo sitúa entre los más emblemáticos del país.
     Con un perímetro de tronco de 770 centímetros medido a 130 cm del suelo, este ejemplar milenario es el mayor del municipio y uno de los más grandes del Territorio Sénia, un área situada entre la Comunidad Valenciana, Catalunya y Aragón que alberga la mayor concentración de olivos milenarios del mundo, con más de 7.000 ejemplares catalogados.
     Según una datación realizada por la Universidad Politécnica de Madrid, este olivo fue plantado en el año 744, durante el período de dominación musulmana en la península ibérica, lo que le otorga una edad de 1.281 años. Su antigüedad lo convierte en un testigo excepcional del paso de múltiples civilizaciones por la región.

     De la variedad Farga, conocida por su longevidad y su aceite de gran calidad, este árbol sigue en plena producción, llegando a rendir hasta 160 kilos de aceitunas algunos años. Su morfología espectacular, con un tronco escultórico y ramas sinuosas, ha sido uno de los aspectos más valorados por el jurado del premio.
     El reconocimiento también destaca la labor conjunta de la familia propietaria (Marí Sospedra) y del Ayuntamiento de Sant Jordi, que han convertido este olivo en un auténtico símbolo patrimonial del municipio. Desde hace dos décadas, tanto la Mancomunidad como la Asociación Territorio Sénia trabajan en la conservación y valorización de este patrimonio único, que ha sido incluso declarado Sistema Ingenioso del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la FAO.
     
     Este premio es el octavo galardón que recibe un olivo milenario del Territorio Sénia, uniéndose a una lista que incluye ejemplares emblemáticos en:
2006 al Olivo “La Farga del Arión” sito en el Museo del Arión, en Ulldecona (Tarragona)
2011 al Olivo “Mater” también sito en Ulldecona (Tarragona)
2014 al “Olivo de las parejas” que está en el Museo Pou del Mas, en La Jana (Castellón)
2016 al “Olivo de las 4 patas” que se halla en els Rajos, en Canet lo Roig (Castellón)
2018 al “Olivo de Sinfo”, situado en Traiguera (Castellón)
2021 al Olivo “Mil·lènia”, que se halla en Godall (Tarragona)
2024 al Olivo recuperado de Cervera del Maestre (Castellón)
 
Lo hemos leído aquí
-----

02 septiembre 2026

THÉOPHILE GAUTIER, (Francia, 1811-1872)
Lamento 
 

¿Conocéis la blanca tumba
donde flota con sonido lastimero
la sombra de un tejo?
Sobre el tejo, una pálida paloma,
triste y sola, en el crepúsculo,
canta su canto. 

Un aire enfermizo y tierno,
encantador y fatal al mismo tiempo,
que os hace daño,
y que por siempre quisierais oír,
un aire como los que a los cielos lanza
el ángel enamorado. 

Diríase que el alma despierta
bajo tierra llora al unísono
de la canción,
y de dolor por verse olvidada
muy dulcemente con un arrullo
se queja. 

En las alas de la música
se siente volver lentamente
un recuerdo;
una sombra de angelical forma
pasa en un rayo trémulo,
cual blanca vela. 

Los dondiegos, semicerrados,
sueltan su perfume dulce y débil
a vuestro alrededor,
y el fantasma de blandas posturas
murmura y a la vez os tiende los brazos:
¿volverás? 

¿Oh, nunca más hasta la tumba
iré, cuando la noche hace caer
su negro manto,
a escuchar a la pálida paloma
cantar sobre la rama del tejo
su lastimero canto!

Traducción: Mauro Armiño

Lamento

Connaissez-vous la blanche tombe
Où flotte avec un son plaintif
L'ombre d'un if ?
Sur l'if, une pâle colombe,
Triste et seule, au soleil couchant,
Chante son chant.

Un air maladivement tendre,
A la fois charmant et fatal,
Qui vous fait mal,
Et qu'on voudrait toujours entendre,
Un air, comme en soupire aux cieux
L'ange amoureux.

On dirait que l'âme éveillée
Pleure sous terre à l'unisson
De la chanson,
Et du malheur d'être oubliée
Se plaint dans un roucoulement
Bien doucement.

Sur les ailes de la musique
On sent lentement revenir
Un souvenir ;
Une ombre de forme angélique
Passe dans un rayon tremblant,
En voile blanc.

Les belles-de-nuit, demi-closes,
Jettent leur parfum faible et doux
Autour de vous,
Et le fantôme aux molles poses
Murmure en vous tendant les bras :
Tu reviendras ?

Oh ! jamais plus, près de la tombe
Je n'irai, quand descend le soir
Au manteau noir,
Ecouter la pâle colombe
Chanter sur la branche de l'if
Son chant plaintif !

-----

30 agosto 2026

Árbol del año 2025

El pino "Juan Molinera" de Albacete, ganador del premio "Árbol del Año" en España 2025

Un imponente pino de 19 metros de altura y unos 400 años de antigüedad se alzó con el título de “Árbol del Año en España 2025”. Este ejemplar, conocido como el Juan Molinera, se encuentra en la localidad albaceteña de Abengibre y logró imponerse en el certamen organizado por la ONG “Bosques Sin Fronteras”, respaldado por la Comisión Europea y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
     El pino ganador se distingue no solo por su impresionante tamaño y su antigua edad, sino también por su enorme copa y su cercanía a la localidad. Además, está catalogado como “Árbol Singular” por el Instituto de Estudios Albacetenses de la Diputación Provincial, lo que resalta aún más su valor natural y cultural para la región.
     El pino Juan Molinera ha superado a otros dos contendientes destacados: una encina de Álava, segundo lugar, y otro pino en Moguer, Huelva, que se quedó con la tercera posición. Esta victoria es histórica, ya que es la primera vez que un árbol de Castilla-La Mancha recibe este reconocimiento desde que el certamen comenzara en 2007.
Especie: Pinus pinea
Altura: 19 metros
Perímetro del tronco: 3,8 metros de perímetro en la base
Ficha de la Biblioteca Digital de Albacete pág 71

 
     La cercanía a la localidad de Abengibre ha hecho que sea un emblema para el pueblo y te da la bienvenida cuando accedes desde el oeste. Para el concurso su candicatura fue apoyada por el Ayuntamiento de Abengibre y la Asociación sin ánimo de lucro para el fomento, la conservación y la defensa de la naturaleza Cerroalto. Por su tamaño y longevidad, el pino de Juan Molinera es uno de los mayores de su especie. Su imponente tronco y su copa majestuosa hacen que estar a su sombra sea una experiencia única. Con un poco de paciencia, bajo este pino podréis recolectar un buen puñado de piñones y saborearlos bajo su sombra. Este árbol es orgullo del pueblo, y uno de los árboles singulares de la provincia de Albacete.

     El Pino Juan Molinera logró 6.013 votos, la Encina de Artziniega (Álava) obtuvo 4.134 votos y el Pino Centenario del Parador de Mazagón (Huelva) obtuvo 2.348 votos.

LA ENCINA DE ARTZINIEGA
     La encina, segunda clasificada, está tan vinculada a la historia de Artziniega que figura en el escudo del municipio. En su entorno, junto a un antiguo pozo, se reunía la Junta de Ordunte, compuesta por los pueblos de Sojoguti, Retes de Tudela, Mendieta y Santa Coloma, para dirimir asuntos comunes como el aprovechamiento de los montes y pastos. Hasta los primeros años del siglo XX, bajo ella se remataban los impuestos para la entrada de ganado en el Ferial de la Encina, cada 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de Nuestra Señora. Cuenta la leyenda que una pastorcilla encontró una imagen de la Virgen escondida en esta encina; en otra versión de la leyenda, se dice que fue la propia Virgen la que apareció sobre la encina.

     Por su valor histórico y su excepcional porte, esta gran encina, una de las mayores de Euskadi. Fue declarada Árbol singular en 1995. Gracias a ello, goza de un régimen especial de protección. Se desconoce la edad exacta de la encina, pero sí se sabe que la devoción a la Virgen de la Encina se remonta, al menos, hasta el siglo XII. La Virgen de la Encina fue declarada por las Juntas Generales copatrona de Álava en 1812. Por tanto, además de su importancia natural y patrimonial, tiene un valor religioso y de representación institucional.

PINO CENTENARIO DEL PARADOR DE MAZAGÓN
     La tercera plaza la ocupó el Pino Centenario del Parador de Mazagón. Este pino centenario es una de las reliquias de las repoblaciones llevadas a cabo en toda la comarca de Doñana desde 1730. Su copa se ha desarrollado más en extensión (perímetro de 157 metros, 25 metros de radio y superficie de 1.953 m2) que en altura (12 metros). Tiene unas cualidades poco habituales en su especie, al ser su tronco muy bajo (aproximadamente 1 metro de altura hasta el fuste) y retorcido. Tiene unas gruesas ramas que se extienden en horizontal, dándole aspecto y porte rastrero.
     Es un pino muy singular tanto por su edad como por su porte y tamaño. Actualmente está declarado Monumento Natural por la Junta de Andalucía. Ha sido siempre un árbol protegido y querido por la gente del lugar. Debajo de sus ramas ha acogido desde juegos de la infancia hasta celebraciones de bodas y bautizos.

     El concurso quiere destacar la importancia de los árboles en el patrimonio natural y cultural de España y la importancia de la relación con los seres humanos. El concurso no busca al más bello sino a aquel que aglutine una historia junto a un profundo arraigo con la zona en la que se encuentra.

Lo hemos leído aquí

-----

27 agosto 2026

IGNACIO ABELLA, (Vitoria, 1960)
AL YANNAN, El jardinero


Sinopsis

En el jardín de Al Yânnan el sol sale todas las mañanas para darnos una nueva oportunidad. Esta es la historia de un Paraíso perdido que contiene el mapa para volver a encontrarlo o, mejor dicho, a realizarlo. Porque el jardín más diminuto es infinito y perenne si aprendemos a cultivarlo con la mirada del Jardinero. En estas páginas aprenderás el sortilegio por el que las plantas escuchan y asienten, y extienden su enorme poder de transformación mientras la tierra —sustento y planeta, en su más amplio sentido— palpita de puro contento. Comenzaremos siguiendo los pasos del jardinero y terminaremos cultivando la propia alma como la semilla más preciada de un universo que respira luz y misterio.

Almuzara - 9788418648311 
----- 

24 agosto 2026

ÁLVARO LÓPEZ, en
Los árboles que mejor combaten el calor revelan cómo deberían diseñarse las ciudades del futuro

Un estudio de la Universidad de Granada sitúa al olivo, el fresno, el plátano de sombra, el níspero y el naranjo amargo entre las especies que más enfrían el entorno urbano, pero su principal conclusión está en conectar las zonas verdes para proteger a los barrios más expuestos a las olas de calor.

Hay una pregunta que cada verano cobra más importancia en ciudades como Granada: ¿cómo bajar la temperatura de unas calles que superan con facilidad los 40 grados? La respuesta pasa, en parte, por los árboles. Pero no por cualquiera ni de cualquier manera. Un equipo de investigación de la Universidad de Granada ha comprobado, tras dos años de mediciones en el parque Federico García Lorca, que cinco especies destacan por su capacidad para refrescar el entorno urbano. Se trata del olivo, el fresno, el plátano de sombra, el níspero y el naranjo amargo, capaces de reducir la temperatura bajo sus copas una media de dos grados y alcanzar descensos puntuales de hasta 3,5 grados respecto a zonas sin vegetación.
     Sin embargo, el hallazgo más relevante del proyecto BioCiTrees no es ese ranking de especies. La investigación apunta a que la forma en que las ciudades distribuyen sus zonas verdes puede resultar incluso más determinante que la cantidad de árboles que albergan. “No basta con plantar más árboles, sino que hay que conectar las áreas verdes de la ciudad para que estén lo más unidas posible”, explica la investigadora del Departamento de Ecología de la Universidad de Granada Nuria Pistón, una de las responsables del estudio.
 
Del mapa del calor al mapa de la desigualdad
     La investigación comenzó mucho antes de instalar sensores en los árboles. El equipo científico quería averiguar dónde coincidían las temperaturas más elevadas con la población que más dificultades tendría para soportar las olas de calor. Para ello cruzaron información climática con indicadores socioeconómicos como la renta, el envejecimiento de la población o la capacidad de adaptación frente a episodios de calor extremo. El resultado permitió localizar las zonas donde el riesgo climático y la vulnerabilidad social se superponen.
     Fue entonces cuando surgió una segunda pregunta: una vez identificados esos barrios, ¿qué tipo de vegetación resulta más eficaz para reducir la temperatura? Entre el verano de 2024 y comienzos de 2026, los investigadores instalaron sensores bajo la copa de 19 especies distintas presentes en el parque Federico García Lorca y los compararon con otros colocados en espacios abiertos sin vegetación.
     “Sabemos que los árboles enfrían, eso ya lo conocíamos. Lo que queríamos era cuantificar qué especies lo hacen mejor y cuántos grados son capaces de reducir”, argumenta Pistón. Los resultados preliminares sitúan al olivo, el fresno, el plátano de sombra, el níspero y el naranjo amargo como las especies que generan un microclima más fresco. Todas las especies estudiadas reducen la temperatura, gracias a la sombra y a la evapotranspiración, aunque estas cinco destacan sobre el resto.
     La investigadora, no obstante, lanza una advertencia para evitar interpretaciones simplistas. “No quiere decir que ahora llenemos la ciudad de olivos”, señala. La elección del arbolado debe incorporar otros criterios como las alergias, el comportamiento de las raíces, el mantenimiento o la adaptación al entorno urbano.
     La principal conclusión del proyecto tiene más que ver con el urbanismo que con la botánica. Según los investigadores, una ciudad obtiene mejores resultados frente al calor cuando sus parques y espacios verdes están conectados mediante calles arboladas o corredores vegetales que cuando concentra toda la vegetación en grandes parques aislados. “La planificación urbana tendría que ir por ahí”, sostiene Pistón.
 
Los barrios de siempre
     Ese planteamiento cobra especial importancia en ciudades mediterráneas como Granada, donde el efecto de isla de calor hace que barrios muy urbanizados acumulen temperaturas significativamente superiores a las de su entorno. Para la investigadora, el objetivo no debería limitarse a crear grandes zonas verdes en la periferia, sino conseguir que el verde penetre hasta el interior de la ciudad mediante una red continua de vegetación. “El cinturón verde es una iniciativa muy interesante, pero tendría que conectarse hacia dentro de la ciudad para que todo el mundo tenga la posibilidad de disfrutar de calles más frescas”, afirma.
      Una de las cuestiones que también plantea el estudio es cómo actuar en barrios consolidados, donde apenas existe espacio para plantar grandes árboles. Pistón cree que incluso esos entornos pueden mejorar su confort térmico mediante soluciones adaptadas al espacio disponible. “Donde no se puedan poner árboles grandes habrá que utilizar otras estrategias, como paredes verdes u otro tipo de vegetación que necesite menos espacio”, explica.
      Aunque reconoce que todavía queda mucho por investigar -los resultados corresponden a un parque y el siguiente paso será medir qué ocurre en calles asfaltadas o en otras ciudades-, la investigadora insiste en que existe una evidencia difícil de discutir. “Sabemos que al final lo que más refresca es la vegetación”. La conclusión llega en un momento en el que las ciudades buscan fórmulas para adaptarse a un escenario de temperaturas cada vez más extremas. Y el estudio de la Universidad de Granada apunta a que combatir el calor no depende únicamente de plantar más árboles, sino de decidir dónde y cómo hacerlo para que la sombra llegue también a quienes más la necesitan.

 Lo hemos leído aquí

----- 

21 agosto 2026

A.L.M. CANTERA, en "El País"
Por cada niña, un bosque, Piplantri, India

El pueblo de Piplantri, en el estado indio de Rajastán, celebra el nacimiento de cada mujer con la plantación de 111 árboles para asegurar su futuro y concienciar contra los feticidios

Pura y su marido Shubhum Singh plantan un árbol en honor al nacimiento de su hija Disha, en Piplantri (India), en junio de 2013. Prahlad Paliwal

Disha parecía loca de gusto. Su madre masajeaba su cuerpecito con un ungüento de aloe vera. Hábiles y atentos, sus dedos subían y bajaban, animados por una danza tan sinuosa como tenaz. Desde el vientre hasta los talones y la planta de los pies, y desde las nalgas hasta las aletas de la nariz. Pura celebraba con ese baño y la consiguiente puja –rito espiritual hindú– el año y poco de vida de su hija. El baile de caricias hacía brotar carcajadas de felicidad en el bebé, como crecen más de un centenar de árboles en su nombre en Piplantri.
     La árida localidad del estado indio de Rajastán no sólo honra la llegada al mundo de los varones con danzas, cantos y proclamas a las deidades hindúes. Sino que también las niñas son bienvenidas con un ritual más terrenal y menos efímero; la plantación de 111 árboles en su honor. “Cuidamos de los árboles como parte de nuestra familia. Porque son el fruto de la tierra y porque también nos darán el fruto para mantener a nuestras hijas", explica Pura, una de las mujeres de la aldea de 8.500 habitantes que se benefician del proyecto.
     Desde hace seis años, las madres de Piplantri pueden formar parte de la iniciativa Kiran Hadhi Yogana, de forma voluntaria. Al entrar en el proyecto, las familias se responsabilizan de la plantación y cuidado de 111 árboles por cada niña que nazca en su hogar. También de forma voluntaria, los padres se comprometen a aportar un depósito fijo de 21.000 rupias (271,5 euros) para el futuro de sus hijas. “El resto del pueblo contribuye con 10.000 rupias más para hacer un total de 31.000 (400 euros) para cada niña. Si las familias no pueden aportar la cantidad más alta, ésta correría a cargo de la comunidad”, explica el sarpancha –alcalde– de la localidad y creador del proyecto. Shyam Sundal Paliwal concibió la idea cuando asumió el cargo del departamento de saneamiento y medio ambiente de Piplantri, pero fue la muerte por deshidratación de su hija Kiran en 2007 lo que puso la simiente final. “Kiran Hadhi Yogana beneficia a todos. Más de 60 familias se han sumado al programa y hemos plantado 285.000 árboles en un espacio de 2.000 hectáreas”, apunta Shyam, quien asegura que ahora las familias están más predispuestas a aceptar el nacimiento de niñas por la ayuda económica que ello conlleva.
     La concepción de una niña en India supone un contratiempo debido a las imposiciones de una sociedad patriarcal y patrilineal. Los varones son el sustento de la economía doméstica mientras que las hijas son casadas previa dote, lo que implica un gasto añadido para su familia. Pese a que la ley india prohíbe esta costumbre desde 1961, el pago de sumas de dinero por parte de los padres de la novia a la familia del esposo, quien se hace cargo de la mujer, sigue siendo habitual en todos los estados indios. La permanencia de este atavismo conduce, indirectamente, a prácticas que son ya un silencio a gritos en el país asiático, los feticidios femeninos.
     No existen datos certeros acerca de este drama clandestino. Pero las cifras referentes a la proporción de hombres y mujeres en India, reflejados en el último censo de 2011, son reveladoras: 940 mujeres por cada 1.000 hombres. En el estado de Rajastán el fenómeno deja un ratio aun menor, 928 por cada 1.000. Mientras que en el caso de menores de 6 años, los números son contundentes: sólo hay 888 niñas por cada 1.000 niños –una relación muy baja si se compara con la proporción natural de sexos entre recién nacidos, establecida en valores de 103 a 107 varones por cada 100 hembras–. El Gobierno indio ha intentado poner freno al aborto selectivo de niñas mediante la actualización en 2003 de la Ley sobre las Técnicas de Diagnóstico Prenatal (1994), prohibiendo las sonografías y otros métodos de predicción del sexo del feto. Aunque lleva una década en vigor, sólo un pueblo de Rajastán ha interpuesto una denuncia por feticidio en base a la ley. Y únicamente en 13 de los 35 estados de India se han recogido casos judiciales por incumplimiento de la misma.
     El proyecto en Piplantri está dando sus frutos. Según el propio Shyam, la proporción de niñas y niños se ha invertido en los últimos seis años hasta llegar a los 48 niños y 52 niñas; con una natalidad anual de 50 a 62 niñas. Además de mejorar el entorno natural, la plantación de 111 árboles por cada niña nacida en Piplantri también previene los matrimonios infantiles, otra de las lacras sociales de India. “Mis padres me casaron cuando tenía 14 años. Pero mi hija tiene la oportunidad de esperar hasta que sea mayor de edad”, cuenta Lalitha, mientras acuna a Puja en sus brazos. Para formar parte del proyecto, Lalitha y su marido Gehari Lal Bhalai tuvieron que firmar una declaración jurada ante el panchayat –ayuntamiento– en la que se comprometían a cuidar de los árboles plantados así como a mantener el depósito concedido hasta que su hija cumpla 18 años, cuando lo podrán usar para su educación o para la dote matrimonial.
     El matrimonio infantil es un fenómeno global, por el que cada tres segundos una niña es obligada a casarse. Pero según el último informe de UNICEF sobre matrimonio infantil, de junio de 2014, India es el sexto país del mundo con mayor incidencia de matrimonios prematuros. El mismo informe confirma que el 58% de las mujeres indias de entre 20 y 49 se casaron antes de cumplir 18 años, y más de un cuarto de la población femenina contrajo matrimonio siendo menores de 15 años.
     El depósito de las familias sirve para diseñar un futuro mejor para las niñas. El valor natural de los árboles también augura más prosperidad para el pueblo de Piplantri. Según cálculos del propio Shyam, después de 18 años de vida –cuando las niñas alcanzan la mayoría de edad– cada árbol llega a valer 50.000 rupias, lo que supone un total de más de 5 millones de rupias (71.000 euros). “El proyecto también hace que el 80% de las mujeres sean el motor del desarrollo del campo, mientras sus maridos trabajan en las minas de mármol”, señala Jeetender Updhayay, responsable del distrito al que pertenece Piplantri. La explotación de las canteras de mármol es la principal fuente de ingresos de las familias de la zona, pero también la razón última de la deforestación de su entorno natural. En una región desértica como la de Rajastán, los desechos generados por la minería no hacen más que degradar un suelo ya yermo. Durante las lluvias del monzón, el agua no se filtraba a las capas freáticas sino que arrastraba la poca vegetación de la superficie. “Con la repoblación del entorno, hemos conseguido mantener el agua y las sales minerales necesarias en el suelo. Hace cinco años, teníamos que cavar 200 metros para encontrar agua, mientras que hoy se puede encontrar a 3,5 metros de profundidad”, concluye Jeetender.
     El Gobierno indio ha premiado la iniciativa por su conjugación de un entorno limpio junto al desarrollo de los derechos de las niñas, y expertos como el reconocido ambientalista de Rajastán, Harsh Vardhan, han descrito este movimiento en términos de eco-feminismo. Pero el proyecto no se ha quedado ahí, sino que ha evolucionado hasta el punto de servir de sustento para algunas mujeres de Piplantri organizadas en cooperativas de producción y venta de productos de aloe vera. Se empezó a sembrar aloe vera junto a los árboles plantados para evitar que las termitas acabasen con los árboles, y los más de 270.000 arbustos de aloe vera que florecen en la actualidad sirven para proteger el entorno y para generar beneficios económicos. “Esta idea ha revolucionado la forma de vida en el pueblo. Las familias no tienen problemas en tener hijas y el proyecto de aloe vera da trabajo a diez mujeres por 200 rupias diarias además de los dividendos de lo vendido mensualmente”, explica Kala Devi, encargada desde hace tres años de la cooperativa de las cremas, zumos y gel de baño creadas con aloe vera. El éxito de los productos con aloe vera ha hecho que la cooperativa piense ya en los posibles usos de la madera y el bambú para la fabricación artesanal de mobiliario casero, y así dar trabajo y generar ingresos para otras mujeres del pueblo.
     La revolución natural de Piplantri está relacionada con el ciclo vital, ya que también se plantan 11 árboles cada vez que alguien muere, para honrar la memoria del difunto. Y como se celebran los nacimientos y las defunciones, también las relaciones entre mortales se glorifican en conexión con la naturaleza. Muchos de los árboles del pueblo están adornados con diminutos cordeles de colores. En una alegoría a la fiesta hindú del Raksha Bandhan –en la que las chicas atan un hilo en la muñeca de los chicos como símbolo de hermandad–, las niñas de Piplantri también enhebran cuerdas en los troncos de los árboles como señal de respeto y protección. “Ahora las familias son conscientes de que los árboles y la naturaleza son una parte importante de la familia”, cuenta Shyam, orgulloso de estar repoblando su tierra con lo vital para asegurar el fruto del mañana. Junto con árboles para el medio ambiente.

18 agosto 2026

 DANIEL PACIÑA-LÓPEZ, 
Bambú, el acero vegetal para las construcciones del siglo XXI
Es más ligero que el acero, pero cinco veces más fuerte que el hormigón. El bambú podría considerarse un regalo de la naturaleza para la construcción de edificios por su bajo coste, sostenibilidad, abundancia y dureza. Su uso en el sector de la construcción en América Latina y el Caribe (ALC) ha ganado cada vez más adeptos en los últimos años debido a sus numerosas ventajas ambientales, económicas y sociales.
     El bambú, una planta de rápido crecimiento y renovable, ha demostrado ser una alternativa sostenible y viable a otros materiales convencionales en la construcción de edificios. En este artículo, y con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, te invitamos a conocer las razones por las que el bambú está ganando popularidad en ALC y por qué muchos lo consideran el material por excelencia para las construcciones del siglo XXI.

Beneficios del bambú como material de construcción de edificios
     El bambú se encuentra en casi todo el planeta y crece de forma natural en ALC. Ha sido utilizado durante siglos en nuestra región por comunidades indígenas para diversos fines, incluyendo la construcción de viviendas. Sin embargo, su potencial como material de construcción ha sido subestimado hasta hace poco tiempo. A medida que crece la conciencia sobre la importancia de adaptar nuestros edificios para mitigar los efectos causados por el cambio climático, así como reducir el impacto ambiental de la industria de la construcción, el bambú ha emergido como una opción prometedora para el futuro de la región.

1. Rapidez de crecimiento:
    Una de las principales ventajas del bambú es su rápido cultivo y crecimiento. Algunas especies de bambú pueden crecer hasta un metro por día, lo que lo convierte en una de las plantas de crecimiento más rápido en el mundo. Esto significa que el bambú es un recurso renovable y fácilmente disponible, lo que reduce la dependencia de materiales de construcción menos sostenibles y la deforestación de bosques naturales.

2. Resistencia y durabilidad:
     El bambú es también un material muy resistente y duradero. Aunque pueda parecer frágil debido a su apariencia, esta planta tiene una alta resistencia a la tracción, lo que lo hace adecuado para soportar cargas estructurales. En comparación con la madera, el bambú tiene una mayor resistencia a la flexión, por lo que es un material ideal para techos y vigas, especialmente en zonas con altos niveles sísmicos.

3. Bajo costo:
     Otra ventaja del bambú es su bajo costo en comparación con otros materiales de construcción. En muchas áreas rurales de ALC, el bambú crece de forma silvestre y puede ser recolectado de manera sostenible, lo que reduce los costos de adquisición. Además, la mano de obra requerida para trabajar con bambú también es menor en comparación con otros materiales, con el consiguiente ahorro en costos de construcción.

4. Beneficios sociales:
     El uso del bambú en la construcción tiene también beneficios sociales significativos. Muchas comunidades rurales de ALC dependen de la agricultura para su sustento. Al promover el cultivo y la utilización del bambú, se crea una nueva fuente de ingresos para estas comunidades, con lo que mejora su calidad de vida y se generan oportunidades de empleo locales.

¿Existen edificios construidos en este material en América Latina y Caribe (ALC)?
     El uso de bambú como material de construcción está muy extendido, sobre todo en Asia. Sin embargo, aunque su uso no está aún generalizado en ALC encontramos ejemplos de proyectos arquitectónicos innovadores en países como Colombia, Ecuador, Costa Rica y México. Por ejemplo, en Ecuador, este año se construirán 220 viviendas sociales utilizando estructuras de bambú, lo que favorecerá el acceso de las comunidades de bajos recursos a viviendas seguras y sostenibles. En Colombia, tal y como avanzamos en este artículo sobre la ciénaga de Mallorquín, Barranquilla está trabajando, con apoyo del BID, en la construcción de un ecoparque que incluirá pabellones hechos con bambú.

Retos y oportunidades
     A pesar de sus indudables ventajas, el uso del bambú en la construcción enfrenta aún algunos desafíos en la región. Uno de los ellos es la falta de estándares de calidad y certificación para el bambú como material estructural. Existen códigos de construcción que regulan el uso de materiales tradicionales, como el acero y el concreto. Por ello, sería importante establecer regulaciones y normas técnicas para garantizar la seguridad y durabilidad de las estructuras construidas con bambú. 
Casa construida con bambú y la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, con la cubierta de bambú
     Además, se requiere una mayor investigación y desarrollo de técnicas de preservación del bambú para aumentar su resistencia al fuego, insectos y hongos. Esto garantizará que las estructuras de bambú sean duraderas y puedan soportar las condiciones ambientales adversas a largo plazo.
     En conclusión, pese a los retos existentes, el bambú se postula a ser uno de los principales materiales neutro en carbono y localmente adaptado más valioso para la construcción de edificios en nuestra región (...)
 
Lo hemos leído aquí
-----

15 agosto 2026

Autoretrato, 1894

JOSÉ MARIA VALASCO GÓMEZ (MÉXICO, 1840-1912)

 Velasco no es tan conocido en el extranjero como Rivera y Kahlo”, explica el comisario Daniel Sobrino Ralston, quien, junto con el artista y comisario mexicano Dexter Dalwood, organizó la exposición de Londres 2025. Pero en México, su estatus público es análogo al de, por ejemplo, Constable o Turner en el Reino Unido. Y no era solo un pintor. Velasco fue un auténtico erudito que se involucró con el pensamiento contemporáneo en geología, botánica y zoología, y estos intensos estudios científicos de la topografía local también se reflejan en sus pinturas”. La pintura de paisajes era una forma de comprender otras naciones. ¿Cómo era un país? Velasco nació en un mundo febril en el que México había perdido recientemente las vastas tierras que controlaba en lo que hoy es el suroeste de Estados Unidos y se enfrentaba a incursiones del norte. Huérfano de niño, creció en la pobreza en la Ciudad de México, pero finalmente logró ingresar a la primera escuela de arte del país, donde recibió la influencia de un pintor y maestro italiano. «Si bien su obra temprana se inscribe en la tradición romántica europea», explica Ralston, «lo realmente impresionante es cómo esta cambia. Los prerrequisitos convencionales de la pintura de paisajes se abandonan rápidamente para dar paso a obras mucho más austeras y abstractas».

Fuente: https://www.theguardian.com/artanddesign/2025/mar/17/jose-maria-velasco-paintings-view-mexico-national-gallery-london 

Cardón - OaxacaCereus candelabrum, 1887

Valle de México

Estudio de árboles, 1907

Árbol de la Noche Triste, 1910

Árboles del pirú del Tepeyac, 1905

Popocatépetl e Iztaccihuatl

Información:
https://www.youtube.com/watch?v=uopQdvN7Zmw&t=4s
https://www.youtube.com/watch?v=TMS3nO224zc
https://librosoa.unam.mx/bitstream/handle/123456789/2520/f668d6479fd1e7700698a3a16c83f602.pdf?sequence=3&isAllowed=y

----- 

12 agosto 2026

IGNACIO ABELLA MINA (Vitoria, 1960)
OLMOS, La cultura de un árbol venerable

Sinopsis

Desde tiempo inmemorial, en el centro de la plaza principal de cada pueblo o ciudad, habitaba un árbol gigantesco. A su amparo se celebraban fiestas y reuniones vecinales, convirtiéndose en el símbolo identitario de la gente y el territorio. Aunque casi todos han sucumbido a la urbanización salvaje y la grafiosis, variedades resistentes nos permiten restablecer la figura esencial del árbol central para devolverlo al centro de la vida social y cultural. Podemos rescatar para el futuro aquella auténtica ágora viva que representaban aquellas «Olmas» y la plazas «de La Olma»; para disfrutar los múltiples efectos benéficos que producen los viejos árboles sobre su entorno, generando un microclima saludable y propicio para el encuentro, el acuerdo y el bienestar. En Olmos. La cultura de un árbol venerable, el naturalista Ignacio Abella recoge la memoria de cientos de aquellos árboles tutelares por toda la península ibérica, indagando en sus múltiples dimensiones estética y poética, ecológica, paisajística, histórica, pero, sobre todo, identitaria.
----- 

09 agosto 2026

EL ÁRBOL DE LAS BOTELLAS AZULES

 

El "árbol de las botellas azules" tiene diversas interpretaciones, siendo la más común una tradición folclórica del sur de Estados Unidos donde se cuelgan botellas de vidrio azul para atrapar espíritus. También se asocia con la práctica espiritual de solarizar agua (botellas de vidrio azul al sol) o con instalaciones artísticas y sostenibles. Esta práctica tiene sus raíces en tradiciones espirituales del África occidental, especialmente entre pueblos como los bakongo, aunque parece ser una tradición que se remonta aún más atrás, al antiguo Egipto, según el experto en jardinería sureña Felder Rushing. Con el tiempo esta costumbre viajó a América en la mente de los esclavos africanos y se integró en el folclore del sur de Estados Unidos, especialmente en estados de Carolina del Sur y Georgia. 
     En el sistema espiritual afroamericano conocido como Hoodoo —una práctica de magia popular con raíces en África occidental— los árboles de botellas se colocan tradicionalmente en el exterior de la casa, en jardines y cerca de la entrada. Hoodoo no es una religión organizada con templos o dogmas formales. Más bien es un sistema de prácticas espirituales y mágicas centradas en la protección, la sanación, la justicia y la influencia espiritual en la vida cotidiana. Según la tradición Hoodoo, este mundo está lleno de espíritus merodeadores malignos, generalmente nocturnos. 
Se creía que estos espíritus malignos vagaban por el campo durante la oscuridad de la noche. Por la noche, si no tienes cuidado, pueden entrar en tu casa causando estragos en tu familia. Sin embargo, estos espíritus malignos están muy interesados en botellas de vidrio brillantes. Si las cuelgas en árboles de tu casa, los espíritus entrarán en las botellas para examinarlas, quedarán atrapados dentro y, por la mañana, cuando salga el sol, serán destruidos en la botella por la luz solar. Si no estás seguro de que la luz del día haya hecho realmente su trabajo, puedes taponar la botella, llevarla al río y tirarla al agua. Un mal espíritu no tiene ninguna posibilidad contra el río porque, según Hoodoo, odian absolutamente el agua.

 

     Y ¿por qué de color azul? Porque el azul -llamado haint blue-  se asocia con el agua y el mundo espiritual en varias tradiciones africanas. Se considera un color protector que confunde o repele a los espíritus. Haint blue es un tono de azul claro (entre azul cielo y azul verdoso) que se usa tradicionalmente en el sur de Estados Unidos como color protector espiritual. El término “haint” viene del inglés dialectal del sur y significa “espíritu” o “fantasma”. El color "haint blue" también se utilizaba en los techos de los porches, en los marcos y ventanas y contraventanas. 

     La mayoría de las personas que tienen "árboles botella" hoy en día están más interesadas en el arte de jardín único que en matar espíritus malignos. De igual forma se utiliza el color azul para decorar los porches, aunque se haya perdido el sentido espiritual de antaño.

Fotos de Pam Penick
https://www.penick.net/digging/?p=36760
https://es.wikipedia.org/wiki/Hoodoo

 ---Fin---

06 agosto 2026

RICHARD ALLEN y KIMBAL BAKER
Australia's remarcable trees

Al leer «Los árboles extraordinarios de Australia», uno experimenta un gran asombro. El hecho de que estas antiguas reliquias, a veces de formas singulares, sean únicas en el paisaje y la historia de Australia genera una sensación de grandeza ante volúmenes tan extraordinarios, la certeza de que es un país con un conjunto de vestigios orgánicos incomparables. 
     Kimbal Baker recorrió más de sesenta mil kilómetros para capturar las impresionantes imágenes. Entre ellos se encuentra el pino Wollemi,  un linaje de 120 millones de años, cuyo descubrimiento en 1994 se describió como el equivalente a encontrar un pequeño dinosaurio vivo en la Tierra. Otro ejemplo es el baobab, un árbol de tronco abultado en la región de Kimberley, en Australia Occidental, que los lugareños utilizan para almacenar agua.
     Cabe destacar que estos árboles también constituyen un vínculo importante con la historia de la humanidad. Como nos informa el autor Richard Allen, el árbol de coolibah en Cooper Creek, Queensland, fue el lugar donde se enterraron las provisiones de los exploradores Burke y Wills. Si bien este libro puede generar sentimientos de satisfacción botánica, también es, sin duda, una celebración de los magníficos árboles y sus historias. Casi es una guía, aunque no de bolsillo, repleta de datos e historias fascinantes, una guía que destaca estos árboles extraordinarios como tesoros nacionales y deben ser tratados como tales.

Idioma: Inglés / Published 01-05-2015 (nueva edición) / ISB   9780522866599 / 272 pag. 

En esta wed puedes visualizar algunas páginas

----- 

03 agosto 2026

PABLO NERUDA (Chile, 1904-1973)
Oda al aceite

Cerca del rumoroso
cereal, de las olas
del viento en las avenas,

el olivo

de volumen plateado,
severo en su linaje,
en su torcido
corazón terrestre;
las gráciles
olivas
pulidas
por los dedos
que hicieron
la paloma
y el caracol
marino:
verdes,
innumerables,
purísimos
pezones
de la naturaleza,
y allí
en
los secos
olivares
donde
tan sólo
cielo azul con cigarras,
y tierra dura
existen,
allí
el prodigio,
la cápsula
perfecta
de la oliva
llenando
con sus constelaciones el follaje:
más tarde
las vasijas,
el milagro,
el aceite.

Yo amo
las patrias del aceite,
los olivares
de Chacabuco, en Chile,
en las mañanas
las plumas de platino
forestales
contra las arrugadas
cordilleras
en Anacapri, arriba,
sobre la luz tirrena,
la desesperación de los olivos,
en el mapa de Europa,
España,
cesta negra de aceitunas
espolvoreada por los azahares
como una ráfaga marina.

Aceite,
recóndita y suprema
condición de la olla,
pedestal de perdices,
llave celeste de la mayonesa,
suave y sabroso
sobre las lechugas
y sobrenatural en el infierno
de los arzobispales pejerreyes.
Aceite, en nuestra voz, en
nuestro coro,
con
íntima
suavidad poderosa
cantas;
eres idioma castellano:
hay sílabas de aceite,
hay palabras
útiles y olorosas
como tu fragante materia.
No sólo canta el vino,
también canta el aceite,
vive en nosotros con su luz madura
y entre los bienes de la tierra
aparto,
aceite,
tu inagotable paz, tu esencia verde,
tu colmado tesoro
que desciende
desde los manantiales del olivo.

De: Nuevas odas elementales, 1956

-----

       

31 julio 2026

OLIVO DE LA ERA DE LA ZARZA, en Castillo de Locubín, Jaén

Fotos: Antonio García Prats

El Olivo de la Era de la Zarza destaca por su forma y por su edad. Es un ejemplar monumental y emblemático de la Sierra Sur jiennense, de interés cultural, una verdadera joya de la naturaleza y la historia. Se encuentra ubicado en la tranquila localidad de Castillo de Locubín, en la provincia de Jaén, España, junto a la carretera que enlaza Castillo de Locubín con la N-432, en cuyos márgenes crecen juncos (Juncus sp.), tarajes (Tamarix sp.) y chopos (Populus nigra). Se cree que tiene más de 1500 años de antigüedad y ha sido declarado como Árbol Monumental y figura en el inventario de árboles y arboledas singulares de Andalucía, y en el libro correspondiente editado por la Consejería de Medio Ambiente por la Junta de Andalucía.
     Es un portentoso ejemplar con una base de 6 m. que parece proceder de tres pies fusionados que se separan a 40 cm del suelo en diferentes direcciones, con perímetros que alcanzan los 2 m. Las tres potentes ramas crecen: una al norte, otra al sur y la tercera casi vertical. Su copa es amplia e irregular, también muy densa que produce gran cantidad de fruto, siendo un icono del paisaje olivarero de la zona. Se diría que en determinado momento de la historia del árbol, al igual que el olivo de Fuentebuena, el hombre les dejó libertad de crecimiento aumentando considerablemente su tamaño.
     Es uno de esos árboles vive en el paraje de La Meloja, al que los vecinos lo conocen como “el olivo milenario”. No hay placa oficial ni centro de interpretación. Solo un árbol enorme, una finca de labor y la carretera comarcal que pasa a su lado. El resto de la vegetación que se observa en el entorno está constituida únicamente por olivos, de tamaño y edad considerablemente menores a la del descrito.

  • Junto a la carretera del Polígono Industrial, pasado éste, en la Era de la Zarza.
  • Es Árbol Singular por la Junta de Andalucía.
  • Se le ha llegado a coger más de 700 kilos de aceituna.
  • Es de la especie Olea europaea var. europaea.
  • Se desarrolla sobre una peana de 6 metros de contorno, que a 30 centímetros del suelo se divide en tres potentes ramas, de perímetros que rondan los 2 metros y que crecen en diferentes direcciones: una al norte, otra al sur y la tercera es casi vertical..

 ARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS:
- Altura total: 10,00 m
- Altura del fuste: 0,30 m
- Perímetro (a 0,25 m): 6,00 m
- Perímetro en la base: 9,30 m
- Diámetro de copa: dirección N-S: 15,50 m. Dirección E-W: 13,80 m
- Proyección de la copa: 168,00 m2

COORDENADAS GEOGRÁFICAS:
Latitud 37°31\'36.30"N. Longitud 3°57\'34.57"O

 
Información:
https://www.variedadesdeolivo.com/vivero_planta_de_olivo/433/zarza/
https://www.olearum.es/det_olivos_monumentales.php?id=22&primero=35
http://paisajesdeandaluciaoriental.blogspot.com/2019/12/castillo-de-locubin-y-sus-olivos.html
https://gavin.es/olivo-milenario-de-la-era-de-la-zarza/  
 -----

28 julio 2026

MIGUEL PAZ CABANAS, en "Diario de León" 
El país de los tejos

Tres años después de que los médicos me dijeran que nunca podría volver a subir un monte, decidí probar suerte: acabé derrengado, pero llegué al sitio. Supongo que mereció la pena.

A la salida de Rioscuro, camino de Los Bayos, hay un desvío que te permite internarte en un bosque que, como dictan los cánones, se va haciendo impenetrable. Tiene un prestigio razonable, porque en él se hallan varios de los tejos más antiguos de Europa Occidental. Llegar allí, sin embargo, no es sencillo, pues las indicaciones desaparecen a mitad de trayecto. A partir de ahí puedes extraviarte fácilmente, convertido en un druida loco o en un dominguero enajenado y quejumbroso. Salvo que, como a nosotros, se te aparezca la Virgen.
     La Virgen, en realidad, tenía el aspecto de un minero retirado que lleva por nombre Luis Martínez. Es propietario de un refugio donde ofrece pan, vino y aliento. Es también aficionado al tiro con arco y ha escrito un maravilloso libro de botánica. Si, como era mi caso, detecta que nunca llegarás por tus propios medios, es posible que te acompañe personalmente: creo que hay cientos de personas que han conseguido ver esos árboles milenarios solo gracias a él.
     Es difícil describir ese bosque sin emocionarte profundamente. Es un espacio lento y fabuloso, como aquellos que nombraran en sus sueños los hermanos Grimm: a primera hora de la mañana, hay una luz transparente hecha de pequeños cristales helados; más tarde, esa misma luz hace pensar en muchachas brillando débilmente en medio de la oscuridad. Las cuestas son exigentes y los árboles amenazadores; el corazón se te sale de la boca. Así era para mí, aunque a mi alrededor los demás, bastón en mano, ascendían con soltura. La temperatura bajaba y el terreno se volvía resbaladizo. Súbitamente, sin aviso previo, aparecen los tejos.
     No son muchos, pero su aspecto, tortuoso y formidable, te deja sin palabras. Llevan allí mil años, piensas, y aunque los Rolling Stones no les andan a la zaga, su presencia tiene algo de leyenda murmurada: hombres que combatieron a sus pies, criaturas trasfiguradas, hogueras de llamas pavorosas. Uno de ellos, el más grande, está totalmente hueco y su tamaño te deja meterte en su interior. Cuando alzas los ojos hacia arriba observas un destello que, seguramente, se parece a esa luz que, en el último suspiro, deben ver los moribundos.
     En el corral de mi casa hay plantado un tejo, obsequio de unos amigos por no bañarme antes de tiempo en las aguas del río Leteo. Eso fue hace tiempo. A veces me veo en esa montaña con los pulmones a punto de estallar, las piernas temblando como las de un niño y pienso que mi tumba debería estar al lado de ese tejo que me mira muchas tardes con ironía.

Lo hemos leído aquí 

-----