06 septiembre 2025

CUANDO LOS ÁRBOLES FUERON A UNGIR A UN REY...

En la Biblia, en el libro de Jueces, hay una parábola que se puede aplicar a nuestros días.

Todo sucedió después de la muerte de Gedeón. Mientras él vivió y fue líder en Israel, hubo paz en toda la nación. (Este hecho siempre se repite: a tal líder, tal nación.)

Sucedió que después de que Gedeón murió, uno de sus hijos, Abimelec, quiso reinar en el lugar de su padre, a pesar de que Gedeón había afirmado en vida que ninguno de sus hijos reinaría sobre Israel (8:23). Tomado por la ambición por el poder, Abimelec mató a todos sus hermanos. Quería tomar el asiento de líder de la nación solo para él. Sin embargo, Jotam, el hijo menor de Gedeón, logró escapar y pronunció una alerta severa al pueblo de su tierra, sobre lo que estaba a punto de suceder. Y les contó esta parábola:

Jotam les dijo:
– Una vez los árboles fueron a ungir un rey sobre ellos, y dijeron al olivo: “Reina sobre nosotros.” Mas el olivo les respondió: “¿He de dejar mi aceite con el cual se honra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?”
Entonces los árboles dijeron a la higuera: “Ven, reina sobre nosotros.” Pero la higuera les respondió: “¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ondear sobre los árboles?”
– Después los árboles dijeron a la vid: “Ven tú, reina sobre nosotros.” Pero la vid les respondió: “¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?”
– Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: “Ven tú, reina sobre nosotros.” Y la zarza dijo a los árboles: “Si en verdad me ungís por rey sobre vosotros, venid y refugiaos a mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y consuma los cedros del Líbano.”
Jueces 9:8-15

 Lo hemos leído aquí

---Fin---

02 septiembre 2025

En el norte de Italia, del narrador de historias

TOMÁS CASAL PITA
El plátano de "Los cien Bersaglieri"

 
 
En el norte de Italia, a medio camino entre Venecia y Milán, existe una localidad llamada “Plátano” (y que antes se llamaba Salgarèa, un puñado de casas y algunas villas a pocos kilómetros de Caprino Veronese) donde crece un plátano oriental -es inútil explicar de quién toma el nombre el lugar en la actualidad- llamado “de los cien Bersaglieri“ y declarado monumento nacional. Los “bersaglieri” son un cuerpo muy especial de la infantería italiana, creado en 1836.
     Cerca del árbol, el mayor de esta especie en Italia, un cartel indica que este mide 15 metros de circunferencia y 24 de altura y cubre un área de 300 metros cuadrados, pero no marca su edad. Se estima que fue plantado en el año 1400 (+/-10), por lo que tiene en la actualidad unos 620 (+/-10 años). El plátano crece en el borde de un terraplén por cuyo fondo pasa un torrente y al que se le supone que debe sus extraordinarias medidas: nunca ha conocido la sequía.
      Los vecinos de la zona conocen bastante bien su historia, a fin de cuentas el árbol da nombre al pueblo, aunque su propio nombre es bastante reciente. Fue en 1937 cuando un compañía de soldados bersaglieri se subió al completo a este árbol
(eran 100), de ahí el nombre que le ha quedado, pero no es este el único suceso que se recuerda de él.
      Hubo otro suceso trágico anteriormente: al terminar la Primera Guerra Mundial quedó algún depósito de armas sin recoger por la zona. Dos muchachos, uno mayor que el otro, robaron explosivos plásticos empaquetados en forma de panes alargados con mechas y se fueron al plátano, dónde el mayor subió y el pequeño esperó abajo. Desde arriba el primero se dedicó a encender mechas y arrojar lejos los explosivos, mientras el pequeño miraba divertido desde abajo. En el enésimo lanzamiento, una repentina ráfaga de viento detuvo el explosivo en el aire, lo hizo girar y lo deslizó, precisamente, dentro de la camisa abierta del más pequeño, pulverizándolo. Durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes tuvieron un cuartel cerca del plátano, así que lo mutilaron drásticamente ya que su exuberancia y su proximidad a la carretera podrían haber sido explotados por los partisanos como excelentes escondites para atacarles. Seguramente muchas de las oquedades que en la actualidad presenta, datan de esa época.

 
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30 agosto 2025

El bosque de Doramas en la memoria

BARTOLOMÉ CAIRASCO DE FIGUEROA (Las Palmas de G.C., 1538-1610)
 

Éste es el bosque umbrífero
que de Doramas tiene el nombre célebre,
y aquéstos son los árboles
que frisan ya con los del monte Libano
y las palmas altísimas
mucho más que de Egipto las pirámides,
que los sabrosos dátiles
producen a su tiempo y dulces támaras.
Aquí de varias músicas
hinchan el aire los pintados pájaros.
La verde yedra estática
a los troncos se enreda con sus círculos
y más que el yelo frígidas
salen las fuentes de peñascos áridos.
Aquí de Apolo délfico
no puede penetrar el rayo cálido
ni del profundo océano
pueden damnificar vapores húmedos.
Aquí con letras góticas
se escriben epigramas, nombres, títulos
en árboles tan fértiles
que parece que estuvo recreándose
en ellos el artífice
de las terrenas y celestes fábricas.
Aquí, pues, de la próspera
fortuna está gozando el fuerte bárbaro
que por sus propios méritos
alcanzó la corona y regia púrpura
y en la terrestre máquina
es celebrado en ejercicios bélicos:
Doramas es el ínclito
nombre del capitán fiero e indómito

 Tomado de: Cairasco de Figueroa y el mito de la Selva de Dorama, pág. 34

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27 agosto 2025

MARÍA OLIVELLA, Nov2-023 en "La Vanguardia"
¿Están vivos los árboles huecos?


Las cavidades arbóreas se forman en muchas especies y dan refugio a pequeños animales, hongos y bacterias.

En Las Fotos de los Lectores de La Vanguardia podemos ver esta fotografía del tronco de un árbol hueco, lo que nos ha llevado a preguntarnos: ¿estos árboles están vivos o muertos?
     La respuesta es que puede haber ejemplares con esta cavidad arbórea perfectamente vivos. De hecho, está demostrado que suelen servir de refugio a pequeños animales, hongos y bacterias.
     Un agujero en un árbol es una cavidad semicerrada que se ha formado naturalmente en el tronco o en una rama. Se encuentran principalmente en árboles viejos, vivos o no.
     Estas curiosas cavidades se forman en muchas especies de árboles. La amplitud del hueco depende de la edad y el diámetro del árbol. Pueden formarse cavidades como resultado del estrés fisiológico de las fuerzas naturales (el viento, el fuego, el calor, los rayos, la lluvia, el ataque de insectos, bacterias u hongos) que provocan la excavación y exposición del duramen.
     Muchos animales desarrollan y hacen aún más grandes estos huecos utilizando instrumentos como el pico, los dientes o las garras. El tamaño de las cavidades puede depender de la edad del árbol.
     Los huecos pueden ser un rasgo de adaptación de los árboles, ya que los animales proporcionan fertilizante al árbol huésped. Y hay cavidades de árboles húmedos y secos.

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