5/22/2023

ARMAND PAZ RICO, facebook marzo-2023
La maderada de Cofrentes
 

La “Maderada” era la conducción de troncos desde la zona de tala por el agua de los ríos a los lugares donde se requería la madera. En Cofrentes está documentada desde el siglo XII. Se mantuvo hasta la primera mitad del siglo XX. Desapareció, por el abaratamiento del trasporte por carretera y la construcción de los embalses.
     Este oficio, el de ganchero, como se llama aquí, fue la principal actividad de la localidad. Junto con los de Chelva, en el Túria, y Antella aguas abajo, en el Júcar, eran los más valorados, llamados para trabajar también en ríos de Aragón o Navarra.
     Los ríos Júcar, Cabriel, Tajo o el Turia, son suficientemente caudalosos para permitir la flotación, pero no la navegación libre, de manera que, a diferencia del Ebro, no se conducían las maderas en rais, navatas o almadías, sino los troncos sueltos se dirigían, saltando peligrosamente sobre ellos, organizados en cuadrilla. El «maestro de río», reunía esa cuadrilla que subía a pie hasta las cabeceras para aprovechar el deshielo de marzo. Después de varias semanas, casi dos meses, cuando llegaban a Cofrentes, las familias bajaban al río, en un día festivo y de descanso. Después seguían ellos y la madera su camino hasta Cullera donde se embarcaba hacia València, que era el mayor consumidor en España de madera por su numeroso y potente gremio de carpinteros. Las Fallas p.e. eran su fiesta, y san José su patrón (no lo es de la Ciudad).
     Por el Túria bajaba directamente la madera desde Albarracín y Ademuz (las rampas de subida aún existen en el jardín del Turia) pero el insuficiente caudal se completaba con la que se bajaba de Cuenca por el río Cabriel, todo él mucho más forestado que el Júcar con el que confluye en Cofrentes (cofluentes’)
     Desde hace más de 15 años se celebra en su recuerdo una fiesta el primer fin de semana de mayo. En diciembre de 2022, la UNESCO reconoció al transporte fluvial de la madera como Bien Inmaterial de la Humanidad. La candidatura fue conjunta de varios países europeos, en la de España, Cofrentes junto con Antella, formó parte de la misma.
Fotos de "Levante"
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5/19/2023

Takahashi en Fukushima, el cronista de Japón (101)

TAKAHASHI HIROSHI (1960, Japón)
El Cerezo-Cascada de Miharu-machi (prefectura de Fukushima)

El 80 % de los cerezos sakura que engalanan Japón pertenecen a la especie someiyoshino, que fue creada mediante cruces en épocas históricas recientes. Pero una búsqueda más detenida por el país nos deparará la sorpresa de encontrar enormes cerezos de gran fama que han estado ahí a lo largo de siglos y siglos. La belleza que alcanzan estos ejemplares cuando sus copas se cubren de flores escapa a cualquier posible descripción. 

Los japoneses y los cerezos sakura
     Antiguamente, los japoneses se valían de la floración de las plantas y de la llegada de las aves migratorias para juzgar en qué momento del ciclo estacional se encontraban y establecer un plan para las labores agrícolas. A estos fines, el cerezo sakura funcionaba como un calendario natural muy eficaz, pues les informaba con gran precisión sobre las pequeñas variaciones de temperatura que se daban cada año. El momento de la floración del sakura, cuyas flores preceden a las hojas, era el criterio más adecuado para juzgar cuándo plantar el arroz.
     Esto explica que a lo largo y ancho del país encontremos ejemplares de sakura que son llamados cariñosamente por los lugareños “el cerezo del sembrado” o “el cerezo del trasplante (de los plantones de arroz del vivero al campo)”. Incluso ahora, cuando su función como especie indicadora está llegando a su fin, el sakura sigue siendo objeto de un trato esmerado y respetuoso, lo cual tampoco es de extrañar si pensamos que desde tiempos antiguos esta especie se ha considerado morada de dioses. La costumbre de comer y beber a la sombra de los cerezos en flor tiene su origen en las ofrendas de alimentos y sake que se hacían a los dioses cuando, según se creía, estos descendían de las montañas a las zonas habitadas por los humanos, un rito cuya finalidad era rogar por una buena cosecha.
     El sakura, además, ha estado tradicionalmente vinculado a los muertos. Esos sakura que florecen exuberantes en los cementerios de cualquier región del país fueron plantados, en su día, para marcar la existencia de una tumba. Los sakura de mayores proporciones, muchos de ellos centenarios, tienen en muchos casos numerosas tumbas a su alrededor. Por lo visto, en todas las épocas históricas ha habido personas que deseaban dormir el sueño eterno a la sombra de uno de estos árboles.
     Esta vez vamos a dejarnos guiar por los sakura gigantes en plena floración para asomarnos a ese misterioso mundo de insondable profundidad.

Especie: Shidarezakura (Cerasus spachiana f. Spachiana), familia de las rosáceas, género Cerasus
Dirección: Aza-Sakurakubo 296, Ōaza-Taki, Miharu-machi, Tamura-gun, Fukushima-ken 963-7714 Perímetro del tronco: 7,9 m.
Altura: 19 m.      Edad: 1.000 años      Designado Monumento Natural Nacional 
Tamaño ★★★★★   Vigor ★★★★    Porte ★★★★★    Calidad del ramaje ★★★★
Majestuosidad ★★★★★

     El municipio de Miharu-machi, en la zona central de la prefectura de Fukushima, es un vergel donde florecen al unísono ciruelos, melocotoneros y cerezos sakura. El significado de la palabra miharu es “tres primaveras” y, efectivamente, es como si tres primaveras ocurrieran simultáneamente. Y el mejor representante de esa belleza floral es el cerezo conocido como el Takizakura o Cerezo-Cascada. Este ejemplar se considera uno de los integrantes de la trinidad de grandes cerezos sakura de Japón, junto al Usuzumizakura de Gifu y al Jindaizakura de Yamanashi. Y entre los shidarezakura (Prunus pendula) del país, se jacta de ser el de mayor tamaño.
     Las ramas de esta especie de sakura describen una suave curva descendente en todas las direcciones, y sobre esa pendiente parecen deslizarse sus rosadas flores como si de una cascada se tratase. Su nombre está, pues, perfectamente justificado. Durante su periodo de floración, a mediados de abril, visitantes llegados de todo Japón se congregan a su alrededor, en número que algunos años supera los 200.000. Cuando la floración es plena, el árbol permanece iluminado por las noches, adquiriendo un aspecto fantástico que no puede verse durante el día.
     Sakurakubo, nombre de la zona donde se encuentra el árbol, significa “hondonada del cerezo”, reflejando muy bien la topografía del lugar, que tiene forma de un suave cono vuelto del revés. Esta ubicación le reporta protección frente a los fuertes vientos y un buen drenaje de agua. Y nada impide que el árbol reciba también una buena insolación. Tampoco hay que olvidar que su ubicación es la ideal debido a que, estando más bajo que el resto, le llegan fácilmente los nutrientes aportados por los campos de labranza de las cercanías. El Cerezo-Cascada está rodeado por un camino que lo circunda y permite disfrutar de su belleza desde todos los ángulos. Cuando uno penetra bajo sus ramas péndulas, aproximándose desde el acceso frontal, tiene la sensación de estar entrando realmente bajo una cascada.
     Si en 2002 un tifón causó daños en su ramaje, en 2005 fueron las copiosas nevadas las que se cebaron en él aunque, por suerte, no afectaron demasiado a su porte. Hoy en día sigue teniendo una figura de gran belleza y elegancia.
     En Miharu-machi hay muchos otros cerezos sakura, en total cerca de 10.000. Unos 2.000 son shidarezakura y de ellos se dice que son “descendientes” del Cerezo-Cascada. En 1990 el conjunto de los shidarezakura de Miharu-machi fue incluido en la selección de los 100 paisajes con cerezos sakura más bellos de Japón. Y siendo el conjunto de este municipio lo que fue objeto de tal reconocimiento, es una verdadera pena que muchos grupos de visitantes dejen Miharu-machi habiendo visto solo el Cerezo-Cascada.


Nº 101

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5/16/2023

TAMARÁN - Pasión por Gran Canaria
Palmera del Paquesito de la Villa de Ingenio

En el parque municipal Néstor Álamo, en el sector conocido popularmente como “Culo Pesao”, encontramos esta palmera singular, símbolo de Ingenio. 
     Aunque se le llegó a reconocer como la palmera más alta de Canarias con sus 33 metros, una algo más alta la destronaría, la palmita de Tenoya con 36 metros. Eso no le resta alcurnia a la Palmera de Paquesito, que se yergue orgullosa desafiando a la gravedad. 
     Los terrenos y la palma pertenecieron a Doña Mariquita Díaz del Pino quien ha dado testimonio sobre la tradición oral que afecta a la palmera. Hay quienes relacionan a dicha palmera con las brujas, de quienes dicen raptaban a los recién nacidos y los abandonaban en lo alto de su copa. 
     El nombre que toma la palmera, Paquesito, hace referencia a un jornalero del siglo XX que vivía en una chocita muy cerca de su base. D. Paquesito iba con su burro y unas pocas herramientas por el pueblo haciendo arreglos para ganarse la vida. El hijo de D. Paquesito, D. Andrés Afonso, que nació en Ingenio en 1913 cerca de esta palmera, recordaba que cuando era un niño existían dos palmeras gemelas, la actual y otra que se llevó el barranco cuando se produjo un temporal. Quien se encargaba de podar la palmera era D. Rafael Hernández quien la trepó muchas veces. Una vez arriba tenía por costumbre de sentarse en su cogolla y encender un cigarro.

DATOS GENERALES
Nombre local: Palmera de Paquesito
Nombre científico: Phoenix canariensis
Localización: Ingenio
Espacio protegido: No
Propiedad: Público
Visitable: SÍ
Características morfológicas: Diámetro base: 0,7 m - Diámetro 1,30: 0,7 m - Perímetro 1,30: 2,2 m
Altura: 33 m - Diámetro copa: 7 m
Edad estimada: > 250 años

PALMERA CANARIA
Phoenix canariensis es la única palmera, de las más de dos mil trescientas especies que existen, endémica de las Islas Canarias, donde se le considera símbolo vegetal. Es una especie protegida muy longeva, tanto que los ejemplares más altos llegan a superar los dos y quizás tres siglos de edad, de gran tamaño, algunas pasan los 30 metros de altura, y no presenta retoños. Su tronco es muy grueso.
     Es una de las especies propias de la zona de bosque termófilo. La palmera canaria, o palma, se distribuye ampliamente gracias a que es capaz de adaptarse a condiciones ambientales muy diferentes. Se encuentra en todas las islas, en poblaciones aisladas con mayor o menor número de ejemplares según la zona. Es más frecuente en La Gomera y Gran Canaria y escasa en El Hierro. En el resto del mundo se utiliza como árbol decorativo y también se encuentra de forma natural en varias zonas del Mediterráneo, Estados Unidos, Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Argentina, Chile o Venezuela.

 
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5/13/2023

La vida de un manzano que terminó en junio de 2020

FRANCESCA GIULIANI-HOFFMAN, en CNN junio 2020
Murió un manzano de 194 años, el patriarca de la industria de la manzana del Noroeste
El "Old Apple Tree" en Vancouver, Washington, en una imagen histórica sin fecha, a la izquierda, y en 2020
Un manzano que se cree que era el más antiguo del noroeste del Pacífico murió este verano a los 194 años. El Viejo Manzano en Vancouver, Washington, fue plantado en 1826 cuando los comerciantes de pieles de la Compañía de la Bahía de Hudson se establecieron en el área. Se le consideraba la matriarca de la próspera industria de la manzana de la región y producía una manzana verde que tenía un sabor amargo pero era excelente para hornear.
     “Si bien sabíamos que llegaría este día, esperábamos que aún faltaran años”, dijo a CNN Charles Ray, guardabosques urbano de la ciudad de Vancouver. Alrededor de 2015, el equipo de expertos que cuidaba el árbol notó que la capa de cambium, la parte en crecimiento del tronco, estaba comenzando a morir, explicó Ray. Eso contribuyó a la creación de una grieta en espiral en el tronco, que se ahuecó con el paso de los años. El árbol finalmente murió en junio."
     “El árbol mismo adquirió su propia personalidad. Era un organismo vivo, como nosotros, y se ha enfrentado a toda una vida de desafíos”, dijo Ray. “Estuvo allí durante generaciones y fue testigo del cambio del mundo a su alrededor”.
     "Old Apple Tree" soportó innumerables tormentas y la construcción de vías férreas y carreteras en sus cercanías, convirtiéndose en un hito querido por la comunidad.
     “Las escuelas locales hacían viajes al árbol, ha impactado a generaciones de personas en todo el noroeste y probablemente en todo el país”, dijo Ray.
     El árbol era una celebridad muy conocida entre los expertos en manzanas patrimoniales, que están interesados ​​en preservar y estudiar tipos antiguos de manzanas plantadas originalmente por los primeros colonos.
     “Cuando alguien habla del manzano más antiguo del noroeste, todos saben que era ese manzano”, dijo a CNN David Benscoter, un agente retirado del FBI que ahora dirige “The Lost Apple Project”. “Estoy seguro de que la gente nunca pensó que podría llegar a esa edad”, dijo Benscoter.
     En 1984, se construyó un parque público alrededor del árbol y, desde entonces, cada octubre la ciudad organizaba un festival para celebrarlo. La edición de este año fue cancelada debido a la pandemia de coronavirus.
     El domingo, los miembros de la comunidad de Vancouver realizaron un homenaje al árbol en Facebook, compartiendo historias y recuerdos.

Arraigado en la historia

The Old Apple Tree in a picture from 1940.
     Se cree que en 1826 el teniente de la Marina Real, Aemilius Simpson, recibió unas semillas en una cena en Londres antes de partir hacia el puesto de comercio de pieles de Hudson's Bay Company en el noroeste del Pacífico. “Una mujer joven que estaba allí con él, mientras se despedía de él, deslizó algunas semillas de manzana de su postre en el bolsillo de su chaqueta y le sugirió que las plantara cuando llegara al noroeste”, dijo Brad Richardson, director ejecutivo de el Museo Histórico del Condado de Clark. Después de llegar a Fort Vancouver, Simpson entregó las semillas al Jefe Johnba McLoughlin, quien supervisaba el establecimiento de huertos y jardines locales para el sustento. Sin embargo, cabe destacar que el árbol no está ubicado dentro del perímetro del histórico huerto de Fort Vancouver, sino a media milla de distancia, en lo que habría sido la vivienda de los trabajadores del Fuerte. Específicamente, es posible que el árbol creciera inicialmente en el patio de una casa donde John Johnson, un tonelero británico, vivía con su esposa, según una historia del Viejo Manzano escrita por el arqueólogo del Servicio de Parques Nacionales, Robert Cromwell. Más tarde, el Fuerte se convirtió en una base del Ejército de los EE. UU., y entre los que sirvieron allí estaba Ulysses S. Grant.
     Esa no es la única vez en su larga vida que el Viejo Manzano tuvo un roce con la historia presidencial. Richardson dijo que en 1934, el presidente Franklin Delano Roosevelt, de visita en la zona, recibió un pastel horneado con manzanas del árbol. El pastel fue horneado por la Sra. Fay Peabody, la “panadera oficial de tartas de manzana” de Oregón y Washington, según informes de prensa de la época.
     Un descendiente del Viejo Manzano fue plantado cerca del Museo Histórico del Condado de Clark en la década de 1950, según Richardson. “Arrojará un montón de estas manzanas verdes sobre nuestra caminata todos los años”, dijo Richardson. “Produce muy prolíficamente”.

Un árbol 'único'

     Las manzanas producidas por Old Apple Tree se denominaron "English Greenings", una clasificación genérica utilizada para describir las manzanas del viejo mundo, según Charles Ray. Un análisis de ADN realizado por expertos del departamento de horticultura de la Universidad Estatal de Washington reveló que el viejo manzano es genéticamente único. “El Old Apple Tree no es idéntico a ninguna otra variedad nombrada en un conjunto de datos de colaboración mundial de varios miles de perfiles de ADN de variedades de manzanas”, dijo a CNN Cameron Peace, profesor de genética de árboles frutales en WSU. “The Old Apple Tree es, por lo tanto, único, único en su tipo. Contará con factores genéticos que no están presentes en otras reliquias o cultivares modernos”, agregó Peace.
     Los científicos pudieron establecer que el viejo manzano es casi seguro un nieto de la Reinette francesa, una variedad de 500 años apodada "la abuela de todos los cultivares de manzana", explicó Peace. La Reinette francesa es un antepasado directo cercano de la mayoría de las variedades modernas y también padre o abuelo de muchas variedades tradicionales.

Un nuevo comienzo

     A medida que el tronco del Viejo Manzano se estaba muriendo con el tiempo, varios "retoños de raíces" (o nuevos brotes) comenzaron a salir de su sistema de raíces.“Tomamos la determinación de comenzar a nutrir a estos retoños de raíces para que en el futuro tuviéramos un nuevo árbol”, dijo Charles Ray a CNN. “Sigue siendo el mismo sistema de raíces, el mismo árbol que crece dentro de ese lugar”, agregó Ray. Uno de los retoños permanecerá en el mismo lugar para convertirse en el "nuevo" viejo manzano a lo largo de los años. Se quitará parte del tronco original para permitir que entre más luz al nuevo árbol, pero parte permanecerá en el lugar para que se deteriore e ilustre el ciclo de vida de los árboles. “Todavía se lo llamará el Viejo Manzano para garantizar que este legado perdure”, dijo Ray.
     Los otros árboles jóvenes se trasplantarán al huerto histórico cercano de Fort Vancouver administrado por el Servicio de Parques Nacionales, según Ray.

¿Tienes un trozo del Viejo Manzano?

     Si asististe al festival anual Old Apple Tree en Vancouver a lo largo de los años, es probable que estés en posesión de una parte viva del Old Apple Tree. Desde 1984, los visitantes del festival recibían esquejes del árbol en cada edición para ser plantados en sus patios traseros. Según la estimación de Ray, se habrían regalado alrededor de 200 esquejes cada año. “A lo largo de los años, la gente volvía y nos contaba historias, sus recuerdos del árbol, y si sus esquejes crecieron o empezaron a crecer, de todo el Pacífico, todo el oeste”, dijo Ray.     Ray anima a todos aquellos que tienen un trozo del Viejo Manzano en su jardín, o algún recuerdo para compartir sobre el Viejo Manzano, a participar en el programa "Letters to Trees" de la ciudad de Vancouver. Cree que involucrarse con los bosques comunitarios y plantar árboles es una excelente manera para que las personas de todo el país hagan historia, “para que en 20 o 200 años, haya árboles patrimoniales para que otros los disfruten e historias que contar. ”

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