
Baobabs of the world
Una buena obra fotográfica, un merecido tributo al baobab, un árbol extraordinario y majestuoso que se encuentra principalmente en Madagascar y, en la periferia, en África y Australia.
"Quién hubiera dicho que estos poemas de otros iban a ser míos, después de todo hay hombres que no fui y sin embargo quise ser, si no por una vida al menos por un rato..." Mario Benedetti. A los amantes de los árboles,... localización, poesía, cuentos/leyendas, etc.
MIKE REYFMAN
"Cuando el lugar correcto, la buena luz y el ojo agudo se encuentran, nace la foto"
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Los trabajadores del café llevan frutos de café recién cosechadas a un vagón en Aquires, Costa Rica.
Fotografía de Edwin Remsberg, VW PICS, UIG, Getty Images |
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Una capa de pulpa de café recién agregada se asienta en un terreno donde las hierbas invasoras se habían apoderado. |
AGENCIA CyTA-INSTITUTO LELOIR, Mar-2018
Una cotorra patagónica es vital para la supervivencia de la araucaria
En lo que podría ser un buen argumento para una fábula, una modesta cotorra patagónica podría estar contribuyendo a la preservación de la majestuosa araucaria,
un árbol emblemático de la región que figura como “amenazado” en el
catálogo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
(UICN).
Así lo sugieren científicos de Bariloche, quienes comprobaron que la cachaña o cotorra austral (Enicognathus ferrugineus)
estaría “protegiendo” de manera indirecta a los piñones o semillas de
la conífera del exceso de recolección humana, sin afectar a su capacidad
de germinación.
En un estudio que publicaron en la
revista “Royal Society Open Science”, los doctores Karina Speziale y
Sergio Lambertucci, del Grupo de Investigaciones en Biología de la
Conservación, y Marcelo Aizen y Gabriela Gleiser, del Grupo de
Polinización del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA),
que depende del CONICET y de la Universidad Nacional del Comahue, y
colegas de España, observaron que las cotorras consumen los piñones de
forma parcial, por lo cual aquellos pierden atractivo para los
pobladores de la zona que salen a recogerlos con el propósito de
comerlos o alimentar al ganado. “Muchas personas prefieren las semillas
intactas y desechan las dañadas”, dijo a la Agencia CyTA-Leloir la
primera autora del trabajo, la doctora Speziale.
Ese deterioro parcial, que aleja a los
recolectores, sería providencial. Speziale y sus colegas ya habían
mostrado en estudios recientes que la cachaña podía favorecer la
dispersión de las semillas y que también podría ayudar a la
polinización. Ahora, comprobaron mediante experimentos que los piñones
dañados siguen siendo capaces de germinar.