¿ES UN OLMO?
"Quién hubiera dicho que estos poemas de otros iban a ser míos, después de todo hay hombres que no fui y sin embargo quise ser, si no por una vida al menos por un rato..." Mario Benedetti. A los amantes de los árboles,... localización, poesía, cuentos/leyendas, etc.
12/15/2017
Para distinguir los olmos
OLMOS: APRENDE A DISTINGUIRLOS
De "Olmos Vivos"
No es infrecuente confundir a los olmos con otras especies de porte
arbóreo y arbustivo con las que
comparte el hábitat. Primero, por tanto, hay que saber si la planta es o
no un olmo para luego distinguir, entre ellos, si se trata del olmo
común (Ulmus minor), el ciliado (Ulmus laevis), el de montaña (Ulmus glabra) o el siberiano (Ulmus pumila).
Las hojas son el carácter más robusto para distinguir a los olmos de
otras especies. No obstante, la gran variedad de formas que presentan
requiere a veces analizar alguna otra característica para afirmar con
seguridad que se trata de un olmo. Las especies con las que es más
frecuente confundirlas son el avellano, el tilo, el almez, el carpe
y, en ocasiones, el chopo o incluso los Prunus.
El carácter que mejor diferencia al olmo
entre todas ellas es la asimetría en la base del limbo (un lado más
desarrollado que otro), aunque sea pequeña pues solo lo comparte con el
almez del que es fácil diferenciarlo por la forma de la hoja, mucho más
alargada.
Además, mientras que el limbo del olmo
se aprecia un único nervio principal del que salen, a ambos lados,
nervios secundarios más o menos paralelos (hoja pinnada o forma de
peine); si de la base del limbo salen tres nervios principales sería un
almez.
También el tilo presenta hojas asimétricas pero tiene el peciolo más largo.
No obstante, dada la precoz floración
del olmo, no es infrecuente encontrar olmos sin hojas pero con flores,
carácter que también los diferencia. Las flores del olmo son muy
pequeñas (menores de 5 mm) y poco vistosas, de color variable, pero
siempre agrupadas en glomérulos que, a su vez, están dispuestos de forma
alterna en la ramilla. El rabillo que los une a la rama es de tamaño
variable según la especie de olmo de que se trate.
Si aún existen dudas, pues no siempre
es clara la asimetría de su hoja, o la simetría de alguno de los otros
géneros, estos son algunos de los caracteres que permitirán confirmar
que se trata de un olmo:
- Las hojas se disponen alternas. Es decir, que en el lugar de unión a la rama sólo se encuentra una hoja, no en parejas (opuestas) o en mayor número (verticiladas).
- El peciolo es muy corto. El rabillo que une la hoja a la es de longitud muy reducida en relación con la longitud del limbo.
- El borde del limbo es irregularmente aserrado. Los bordes externos tienen que estar recorridos por una línea poligonal que forma generalmente una sucesión de dientes grandes y pequeños.
- Los nervios secundarios numerosos, más o menos rectos y prolongados hasta el borde.
Finalmente, si te encuentras un olmo con
hojas y frutos será muy fácil identificarlos. Los frutos son sámaras
pequeñas, redondeadas u ovoideas. Son frutos secos cuando están maduros,
pequeños (menos de 3 cm el eje mayor), de aspecto laminar y de forma
redondeada u ovada, con un pequeño corte en el extremo superior.
¿QUÉ OLMO ES? La época del año, así como las condiciones en las que vegetan los olmos, son los factores que determinan las características a las que recurrir para identificar la especie de olmo.
¿QUÉ OLMO ES? La época del año, así como las condiciones en las que vegetan los olmos, son los factores que determinan las características a las que recurrir para identificar la especie de olmo.
Cuando sólo tienen hojas
No siempre es concluyente el tipo de
hoja para diferenciarlos debido a su gran variabilidad morfológica
dentro de la misma especie. En el cuadro adjunto se detallan algunos
caracteres que mejor los distinguen:
CARÁCTER |
Ulmus minor |
Ulmus glabra |
Ulmus laevis |
Ulmus pumila |
Presencia de costillas en las ramillas | frecuente | no | no | no |
Longitud del limbo | < 8 cm | < 18 cm | < 8 cm | < 7 cm |
Base del limbo | claramente asimétrica | claramente asimétrica | claramente asimétrica | poco o muy poco asimétrica |
Desfase entre lados en la base del limbo | generalmente menor que el peciolo | menor que el peciolo | generalmente mayor que el peciolo | mucho menor que el peciolo |
Dientes del margen | pronunciados | pronunciados | muy pronunciados | pronunciados |
Nervios secundarios bifurcados | algunos a lo largo del limbo | algunos a lo largo del limbo | algunos en la base del limbo | algunos a lo largo del limbo |
Superficie del haz |
áspera o suave |
áspera o suave |
suave |
áspera o suave |
Cuando sólo tienen flores
En el momento de la floración, aún sin
hojas, los caracteres que más pueden ayudar son las inflorescencias (los
glomérulos de flores), la superficie de las ramillas más jóvenes y las
yemas que aún no han abierto, las que darán lugar a ramillas con hojas.
CARÁCTER |
Ulmus minor |
Ulmus glabra |
Ulmus laevis |
Ulmus pumila |
Forma general de la inflorescencia | glomérulo | glomérulo | Fascículo de flores pediceladas | glomérulo |
Superficie de las ramillas |
glabra o tomentosa | glabra o tomentosa | glabra o tomentosa | glabra |
Presencia de costillas en las ramillas |
frecuente | no | no | no |
Forma de las yemas |
ovoidea |
cónica |
cónica |
ovoidea |
Cuando se ven los frutos
Es el mejor momento para la identificación porque simultáneamente
están frutos y hojas. En el cuadro se aprecian los caracteres que más
ayudarán a diferenciarlos:
CARÁCTER |
Ulmus minor |
Ulmus glabra |
Ulmus laevis |
Ulmus pumila |
Longitud del pedicelo del fruto | < 3 mm | < 3 mm | > 1 cm | < 3 mm |
Forma general del fruto |
redonda a ovoidea | ovoidea | redonda | redonda |
Indumento en el fruto |
glabro | glabro | tomentoso | glabro |
Posición de la semilla en el fruto
|
Desplazada al extremo | centrada | centrada | centrada |
Presencia de costillas en las ramillas |
frecuente | no | no | no |
Presencia de apéndices laterales en el limbo (cuernecillos) |
no | si | no | no |
Durante el invierno, cuando no hay flores, frutos ni hojas también sería posible distinguirlos por observación de las yemas y ramillas o, en los individuos adultos, por su corteza pero recurrir a estos caracteres para su identificación es ya labor de especialistas. No obstante, si te animas a ello, consulta la descripción de cada especie: Ulmus minor, Ulmus glabra, Ulmus laevis y Ulmus pumila.
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12/13/2017
¿Cuál es el árbol más común en España?
- En España hay unos 7.000 millones de árboles, y la encina es la especie predominante
- Huesca es la provincia con más árboles en su territorio, seguida por Lleida
Sin embargo, los investigadores no consideran buenas noticias las conclusiones que arroja este estudio, ya que también se ha constatado que la presencia de árboles en en la Tierra ha disminuido un 46% a causa de la acción del ser humano, responsable del cada vez más acelerado proceso de deforestación. No en vano, cada ser humano destruye dos árboles al año.
El estudio de 'Nature' ha sido elaborado a partir de los datos de diferentes inventarios repartidos por todos los biomas del planeta. En el caso de España, el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF-UAB) ha sido el encargado de analizar los inventarios españoles recopilados en el Tercer ciclo del Inventario Forestal Nacional (IFN3).
Según estos datos, en España hay unos 7.000 millones de árboles. Las comunidades de Castilla y León y Catalunya son las que más especies arbóreas conservan, mientras que Huesca es la provincia con más árboles en su territorio, seguida muy de cerca por Lleida. En valores relativos, La Rioja, con 694 árboles por hectárea, es la comunidad autónoma con mayor densidad de árboles, seguida de Cantabria, con 653, y Catalunya, con 637.
La encina es la especie que predomina en todo el territorio español con un 19,12% de los árboles totales, seguida del pino albar (11,09%) y el pino carrasco (9,87%):
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Incluimos lo referente al olivar, que no está presente por ser una especie exclusivamente cultivada; para aclarar el punto de vista de algún lector...
Datos de Bruselas: España cuenta en este momento con un total de 309 millones de olivos,
una superficie dedicada a este cultivo de 2,4 millones de hectáreas y de
397.000 olivareros. Esta cifra representaría el 4,4 % del arbolado.
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12/11/2017
TERESA GUERRERO
Hallan en la Antártida fragmentos de 13 árboles de hace 260 millones de años
La Antártida conserva todavía zonas vírgenes que siguen
dando sorpresas como la que se llevaron Erik Gulbranson y sus colegas.
Estos geólogos de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, en EEUU,
aprovecharon el pasado verano en el continente helado -de noviembre de
2016 a enero de 2017- para ascender al Promontorio McIntyre, en las
Montañas Transantárticas. Allí se encontraron con los restos de árboles que florecieron hace 260 millones de años, es decir, son anteriores incluso a los dinosaurios.
En concreto, hallaron fragmentos de 13 ejemplares que, según Gulbranson, formaban parte de un bosque que debió ser bastante distinto a los que existen en la actualidad en otras zonas del planeta. Durante el periodo Pérmico, que acabó hace 251 millones de años con una gran extinción que se llevó por delante al 90% de las especies, los bosques estaban formados por diferentes tipos de plantas y árboles. "Lo más sorprendente de nuestra investigación es que el patrón de vegetación, es decir, los tipos de plantas que crecían juntas, variaban a lo largo del continente. También cambiaba la densidad de los bosques", explica Gulbranson a este diario.
La expedición estaba compuesta por cuatro geólogos y un montañero. "Acampamos en el glaciar Shackleton y exploramos las montañas de los alrededores en avión", recuerda. La principal razón por la que acabaron yendo al Promontorio McIntyre fue porque los otros lugares que habían seleccionado "resultaban inaccesibles debido a los vientos extremadamente fuertes, a veces de 40 nudos (74 kilómetros por hora) y a las malas condiciones para aterrizar".
Huellas de vida antigua
Hace más de un siglo que se descubrieron los primeros fósiles en la Antártida. Durante la expedición al Polo Sur realizada entre 1910 y 1912 por el británico Robert Falcon Scott (1868-1912) se encontraron algunos de ellos. Scott y sus colegas fueron hallados congelados en su tienda, pero antes de morir habían logrado reunir unos 18 kilos de rocas fosilizadas que contenían plantas con semillas.
Las misiones modernas también han ido poco a poco recolectando pruebas de la fauna y flora que vivió en esta remota región del planeta en el pasado. Una colección que tiene ya cientos de fósiles que prueban que fue un territorio propicio para la vida. Por ejemplo, en 2006 un equipo argentino encontró el esqueleto completo de un plesiosaurio, un reptil marino de 1,5 metros que se extinguió hace unos 65 millones de años. Los científicos creen que el animal vivía en un océano mucho más cálido que ahora y murió hace 70 millones de años, posiblemente como consecuencia de una erupción volcánica. También se han encontrado fósiles de aves de la misma época. Jane Francis, de la Universidad de Leeds, ha hecho más de una decena de expediciones a la Antártida, donde ha encontrado restos de los últimos árboles que poblaron el continente (con una antigüedad de unos tres millones de años) antes de que quedara totalmente helado. En los años 90, se encontraron en la Antártida los primeros fósiles de dinosaurio. Cryolophosaurus ellioti o Glacialisaurus hammeri son algunas de las especies que poblaron la Antártida.
Hallan en la Antártida fragmentos de 13 árboles de hace 260 millones de años
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Erik Gulbranson, geólogo, posa con fragmentos de árboles U |
En concreto, hallaron fragmentos de 13 ejemplares que, según Gulbranson, formaban parte de un bosque que debió ser bastante distinto a los que existen en la actualidad en otras zonas del planeta. Durante el periodo Pérmico, que acabó hace 251 millones de años con una gran extinción que se llevó por delante al 90% de las especies, los bosques estaban formados por diferentes tipos de plantas y árboles. "Lo más sorprendente de nuestra investigación es que el patrón de vegetación, es decir, los tipos de plantas que crecían juntas, variaban a lo largo del continente. También cambiaba la densidad de los bosques", explica Gulbranson a este diario.
La expedición estaba compuesta por cuatro geólogos y un montañero. "Acampamos en el glaciar Shackleton y exploramos las montañas de los alrededores en avión", recuerda. La principal razón por la que acabaron yendo al Promontorio McIntyre fue porque los otros lugares que habían seleccionado "resultaban inaccesibles debido a los vientos extremadamente fuertes, a veces de 40 nudos (74 kilómetros por hora) y a las malas condiciones para aterrizar".
Según el geólogo, los 13 árboles pertenecen al mismo género,
pero podrían ser de varias especies. "Estos árboles tenían que ser
capaces de sobrevivir y florecer en una gran variedad de condiciones",
dice Gulbranson. Y es que, aunque durante ese periodo la Antártida "era más húmeda y cálida que ahora",
habrían tenido que soportar la oscuridad total durante los cuatro meses
del invierno y la luz perpetua durante otros cuatro o cinco meses.
"Probablemente, la Antártida se parecía entonces a la actual Siberia y a la taiga (el bosque boreal) del hemisferio norte. Grandes sistemas fluviales cruzan el continente y sabemos que también allí había grandes lagos", recrea.
"Es probable que hubiera nieve durante el invierno austral pero que se derritiera durante el verano", señala el paleoecólogo, que en enero regresará a la Antártida para investigar cómo y por qué cambió el clima, causando esa gran extinción.
Extinción masiva
Una de las teorías más aceptadas para explicar la desaparición de tantas especies sostiene que se produjo un gran incremento de gases de efecto de invernadero en la atmósfera, como metano y dióxido de carbono, que habría desencadenado una extinción masiva de animales y plantas. Los científicos especulan con que toneladas y toneladas de gases de efecto invernadero habrían sido emitidas a la atmósfera durante las erupciones volcánicas que tuvieron lugar en Siberia en el transcurso de 200.000 años.
Cuando el bosque del que ahora han encontrado restos fosilizados estaba en su plenitud, hace 260 millones de años, la superficie terrestre estaba agrupada en dos enormes continentes, uno en el norte y otro en el sur. La Antártida formaba parte de Gondwana, el bloque continental que se expandía por el Hemisferio Sur y que incluía los territorios que hoy ocupan Sudámerica, África, India y la Península Arábiga.
"Probablemente, la Antártida se parecía entonces a la actual Siberia y a la taiga (el bosque boreal) del hemisferio norte. Grandes sistemas fluviales cruzan el continente y sabemos que también allí había grandes lagos", recrea.
"Es probable que hubiera nieve durante el invierno austral pero que se derritiera durante el verano", señala el paleoecólogo, que en enero regresará a la Antártida para investigar cómo y por qué cambió el clima, causando esa gran extinción.
Extinción masiva
Una de las teorías más aceptadas para explicar la desaparición de tantas especies sostiene que se produjo un gran incremento de gases de efecto de invernadero en la atmósfera, como metano y dióxido de carbono, que habría desencadenado una extinción masiva de animales y plantas. Los científicos especulan con que toneladas y toneladas de gases de efecto invernadero habrían sido emitidas a la atmósfera durante las erupciones volcánicas que tuvieron lugar en Siberia en el transcurso de 200.000 años.
Cuando el bosque del que ahora han encontrado restos fosilizados estaba en su plenitud, hace 260 millones de años, la superficie terrestre estaba agrupada en dos enormes continentes, uno en el norte y otro en el sur. La Antártida formaba parte de Gondwana, el bloque continental que se expandía por el Hemisferio Sur y que incluía los territorios que hoy ocupan Sudámerica, África, India y la Península Arábiga.
Huellas de vida antigua
Hace más de un siglo que se descubrieron los primeros fósiles en la Antártida. Durante la expedición al Polo Sur realizada entre 1910 y 1912 por el británico Robert Falcon Scott (1868-1912) se encontraron algunos de ellos. Scott y sus colegas fueron hallados congelados en su tienda, pero antes de morir habían logrado reunir unos 18 kilos de rocas fosilizadas que contenían plantas con semillas.
Las misiones modernas también han ido poco a poco recolectando pruebas de la fauna y flora que vivió en esta remota región del planeta en el pasado. Una colección que tiene ya cientos de fósiles que prueban que fue un territorio propicio para la vida. Por ejemplo, en 2006 un equipo argentino encontró el esqueleto completo de un plesiosaurio, un reptil marino de 1,5 metros que se extinguió hace unos 65 millones de años. Los científicos creen que el animal vivía en un océano mucho más cálido que ahora y murió hace 70 millones de años, posiblemente como consecuencia de una erupción volcánica. También se han encontrado fósiles de aves de la misma época. Jane Francis, de la Universidad de Leeds, ha hecho más de una decena de expediciones a la Antártida, donde ha encontrado restos de los últimos árboles que poblaron el continente (con una antigüedad de unos tres millones de años) antes de que quedara totalmente helado. En los años 90, se encontraron en la Antártida los primeros fósiles de dinosaurio. Cryolophosaurus ellioti o Glacialisaurus hammeri son algunas de las especies que poblaron la Antártida.
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