1/13/2017

SANDRA MEEK (USA)
Acacia erioloba o Vachellia erioloba
(Camel Thorn)


Burden
the body, not the beast
of light, grated
glimmer of sand, the desert’s
crowned rising: cool apron
eclipsed by noon, by tree rats
and scorpions, barbed leaves
bitter as use—fence,
knobkierie,
a place to germinate
mishearing: Kameeldoring,
Acacia of the Giraffe: 
the way I confused
tlhokafetse, died, for
tlhoafaletse,
missed, the wind no voice
without you

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1/10/2017

ACACIAS DE SOSSUSVLEI - Namibia
Vachellia erioloba o Acacia erioloba

Se le conoce comúnmente como espina de camello (Kameeldoring en afrikáans) o espina de jirafa, o gáa, nativa de las zonas áridas del sur de África. La jiraja come sus hojas, ya que posee una lengua y labios especialmente adaptados para tomar las hojas. Esta acacia tiene unas vainas, que al caer al suelo son aprovechados por otros animales.
 Sesriem Campsite
Springbok o gacela saltarina de El Cabo (Antidorcas marsupialis), muy común y poco recelosa en los camping
     La madera es de color rojo pardo muy oscura y extremadamente densa, fuerte y arde muy bien. Es de crecimiento muy lento, resiste sequía pero no resiste las heladas. Sus semillas tostadas son un sustituto del grano de café. De acuerdo con una superstición, los rayos alcanzan a A. erioloba más que a otros árboles (pero es que hay muy pocos de otras especies).
Su sombra es inestimable... Para verlo en... Google Maps
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1/07/2017

DEAD VLEI - Namibia
Cementerio de un bosque

El desierto del Namib (en lengua nama se traduce como vasto o enorme) ocupa una franja cercana a los dos mil kilómetros de ancho. Se considera el más viejo del mundo. Su interior contiene joyas tan indescriptibles como
el Parque Namib-Nuakfluft.
      Dentro de este parque se halla Dead Vlei -pantano muerto- al lado de la famosa duna de Sossusvlei. Aunque son solamente troncos de acacia calcinados por el sol tienen un gran atractivo. Es una pequeña depresión rodeada de altas dunas, algunas de más de 300m. En algunas épocas -raras- el río Tsauchab se desborda y anega una amplia zona obstaculizado por el mar de dunas que le impiden llegar al mar. La depresión de Dead Vlei también se anegaba pero el vaivén de las arenas del desierto crearon una barrera que impidió la entrada de humedad y los árboles fueron muriendo. Hay quien apunta que la salinidad del terreno también se ha ido incrementando a lo largo de los siglos, contribuyendo a la muerte de los árboles. Hoy no quedan más que esos inquitantes esqueletos que atraen a los fotógrafos y turistas. Se dice que llevan muertos muchos siglos, ¡quién sabe cuántos!.
      Cuatro son los colores que dominan este espacio, con todos los matices que la luz del sol les va confiriendo, el azul del cielo, el siena asalmonado de las dunas, el ocre amarillento con mucho blanco del suelo y el negro de los troncos.
      Los turistas nos sentimos atraídos por la propaganda de sus magníficas salidas del sol y para verlas hay que encaramarse a esas altas dunas, como las Big Daddy o Duna 45. Pero para mí lo interesante venía después de la salida del sol, el magnífico el espectáculo de la entrada del sol en esta depresión. En este atractivo cementerio sólo estorbamos los turistas.
      En 1850, el explorador sueco Charles Andersson exclamó ante la desolación del desierto del Namib: “Difícilmente otro lugar del mundo simbolizaría mejor el infierno. Preferiría la muerte a ser deportado a este sitio”. Sin embargo, en esta región de las llanuras de Ganab, que a nosotros nos puede parecer inhóspita, la vida se abre camino, otras acacias de espléndidos diseños perviven dando refugio y comida a infinidad de criaturas.






      Esta acacia es la Vachellia erioloba o Acacia erioloba, comúnmente conocida como espina de camello. La madera es roja parda muy oscura y extremadamente densa y fuerte, de buena combustión y de muy lento crecimiento. Resiste la sequía pero no resiste las heladas prolongadas.
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1/04/2017

GOBIERNO DE ARAGÓN
Forma a sus técnicos en la protección de los "bosques viejos"

     De acuerdo al Decreto 27/2015, el Gobierno autonómico regula el ‘Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de Aragón’, que en el mes de julio del año pasado dio lugar a una orden de declaración y protección de 17 ejemplares de árboles de la Comunidad Autónoma. Este decreto define, además, la existencia de lo que debe ser considerado una “Arboleda Singular”, entendiendo como tal al conjunto de árboles de reducida extensión como puedan ser bosquetes, alineaciones o rodales que merezcan un régimen de protección especial por presentar características que les confieren un elevado valor como patrimonio natural y que se debe a diversos motivos como su rareza, edad o bien por su interés científico, histórico o cultural.

     Con el fin de avanzar en este sentido, la Dirección General de Sostenibilidad y el Instituto Aragonés de Administración Pública han organizado por vez primera un curso de formación bajo el título de ‘Identificación y caracterización de rodales forestales maduros-viejos’, destinado a técnicos superiores de la Administración. El curso ha contado con la asesoría y colaboración del personal de la Dirección General de Gestión Forestal, Caza y Pesca y se ha desarrollado en dos jornadas una teórica y otra práctica.
     Los ponentes que han intervenido en el curso han abordado temas como los tipos de hábitats forestales que contempla la Directiva europea 92/43/CE, la ciclogénesis forestal, los elementos de biodiversidad que acogen este tipo de bosques maduros, las características de cara a su identificación y caracterización como bosques viejos o la gestión de espacios protegidos singulares. Mientras que para la parte práctica se realizó una salida de campo, visitando el bosque autóctono de pino carrasco de Villanueva de Huerva (Zaragoza).


La importancia ecológica de los bosques viejos y maduros

     En los pocos bosques viejos y maduros de la Península Ibérica se refugian algunas de las especies vivas más emblemáticas de la Unión Europea. Por ejemplo, en los pinares negros del alto pirineo de Huesca perviven el urogallo, el pito negro o el mochuelo boreal. Lo mismo sucede entre las viejas hayas húmedas en las que aún se pasea el oso pardo o en las que habita un amenazado escarabajo azul que es la rosalía alpina.
     Los bosques viejos y maduros de Aragón, bien conservados a lo largo de los últimos siglos, son arboledas singulares que están siendo inventariadas y que merecen por parte de los servicios técnicos y de la sociedad en general de una atención preferente en lo que a conservación o gestión de los hábitats se refiere.
     En estas masas forestales todavía es posible encontrar una gran diversidad de aves, insectos, flores, hongos y detalles naturales con gran interés científico. También son lugares donde se localizan parte de los árboles de mayor edad, algunos con más de 300 años, muchos de ellos demasiado retorcidos como para aprovechar su madera pero increíblemente valiosos para la vida salvaje y la preservación de los ecosistemas naturales más prístinos de la comunidad autónoma.


Fuente: Aragón Digital
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