7/15/2013

EL ÁRBOL QUE DA FRUTOS DE OPINIÓN
Medellín-Colombia

Cuando iba por la carrera 66 de Medellín buscando este árbol del que había tenido noticias, le pregunté a un tendero si lo conocía y me dijo: ¡Ah, usted pregunta por "el árbol escrito"!; expresión que inmediatamente la registré en mi memoria porque en esto del lenguaje los colombianos son excelentes.
Don Guillermo charlando con dos chicas cerquita del falso laurel elegido para su propósito
Guillermo Quintero, el autor de esta iniciativa, tenía en su pensamiento el crear un periódico crítico de izquierdas. La falta de recursos le hizo desistir de su propósito inicial pero no de su convicción.
Hace dos años tuvo la idea de colgar un cartel en un árbol de la 66. Visto el impacto que causaba entre los transeúntes siguió colgando frases, generalmente críticas con el sistema.
No le han faltado apoyos y críticas por igual.
Lectores no le faltan
Su iniciativa tuvo continuidad en la Universidad de Antioquia y en la Universidad Nacional. Se auguraban nuevos retoños de este árbol en otros puntos de la ciudad pero no tengo noticias de ello.
 
Al árbol de la Universidad de Antioquia le han dejado pocos frutos






El árbol de la Universidad Nacional ha perdido sus frutos, me indican que los "gestores"
La noticia que apareció en los periódicos El Tiempo "El Colombiano"
 


En facebook y twiter tenéis el recurso que ha planteado su abogado por una demanda del municipio


En YouTube
http://www.youtube.com/watch?v=UC2xrT1La4c
-----


7/12/2013

DENUNCIA en MEDELLÍN

Los pueblos, sean de un continente u otro, de una raza u otra... todos tenemos los mismos problemas. En este caso nos trasladamos a Envigado, un pequeño núcleo de población pegadito a Medellín.
Estación de Parque Berrío, pegadita al Palacio de la Cultura
La mega-Medellín puso en funcionamiento su primer tramo de Metro Aéreo en año 1995. Desde entonces ha ido ampliando su red mediante nuevos tramos elevados, cabinas y metro bus, todo aéreo. Cuando la línea aérea transcurre a lo largo del río Aburrá no hay problemas. El problema viene cuando esta línea se adentra en el casco antiguo y queda pegadita a las ventanas del tercero. A mi no me hace ninguna gracia ese espantoso mamotreto. Las ciudades que han optado por este metro han visto degradadas las zonas por donde pasa. 
Campamento permanente de protesta
Ahora se está llevando a cabo el proyecto de unir mediante metro-bus Medellín-Envigado. La insistente oposición de los ciudadanos no importa a los políticos que parecen ser la cuerda de transmisión de otros intereses. El metro-bus necesita de un carril exclusivo. La Carrera 43A por la que va a trazarse no tiene espacio. La solución la han encontrado al eliminar la zona ajardinada que, literalmente, es un túnel verde, una zona que se enajenará a los ciudadanos.
Los políticos se niegan a contemplar otra solución.
Soterrar el metro ya se ha inventado, puede ser mas caro, pero evita congestionar las vías de comunicación, reduce la contaminación y no genera ruido.






Túnel verde de doble vía



Condenado por el cemento








Consistorio de Envigado, restos de la manifestación del 29 de Junio
 
Desolación de cemento cuando pasa el Metro-Bus, foto desde Hospital

7/09/2013

NÂZIM HIKMET (Imperio Otomano-Salónica, 1901-1963)
El Nogal 

Mi cabeza en las nubes pura espuma y espuma
Por fuera y por dentro estoy lleno del mar
En el jardín de Gulhané soy un nogal

Soy un viejo nogal lleno de heridas
de nudos y de heridas cubierto está mi tronco
Pero nadie lo sabe
          tú tampoco
              ni siquiera la misma policía
En el jardín de Gulhané soy un nogal
Todo mi cuerpo vibra
               como el pez en el agua, allá en el fondo
 

Cual pañuelos de seda mis hojas se estremecen
Arráncalas, amor, para secar tus lágrimas
          Mis hojas son mis manos
     Yo tengo justamente cien mil manos
          Y con mis cien mil manos yo te toco
          y yo toco Estambul
              Mis hojas son mis ojos y yo miro extasiado
              o con mis cien mil ojos te contemplo
                   y contemplo Estambul
             o mis hojas palpitan y palpitan
                   Cual cien mil corazones

En el jardín de Gulhané soy un nogal
Pero nadie lo sabe
          tú tampoco
              ni siquiera la misma policía




HABLA NÂZIM HIKMET

«Un poeta comunista, progresista, revolucionario, el término no me interesa. Un poeta ligado al progreso de la humanidad debe crear obras de arte verdaderamente dignas de ese nombre. Sus poemas deben ser, por una parte, comprensibles para el pueblo, incluso si es analfabeto, y poder servir de fondo a la literatura futura, por otra. (...) Un poeta revolucionario es un hombre que actúa: no debe únicamente reflejar el alma de su pueblo, sino que debe darle una dirección. (...) En Estambul, escribía para que me lo imprimieran, para que me leyeran con los ojos. Pero en Anatolia comprendí que era preciso leer los poemas en voz alta, para el pueblo. (...) Entonces me dediqué a escribir poemas sonoros, con rima y expresiones populares (...).  Pero cuando estuve encarcelado, comprendí otra cosa: que se puede tener a un solo hombre por todo auditorio y, a través de él, hablar a toda la humanidad. Sin gritar: en voz baja, con una entonación muy de charla, muy íntima.
»La poesía es tan útil como el pan, la sal y el agua. (...)
»Mi oficio esencial es el de poeta. Hago teatro también y estoy empezando una novela. No existen temas específicos de la poesía, la novela o el teatro, todos los temas pueden ser tratados por uno u otro. Cuando se trata de la poesía, no hago ninguna concesión, quiero decir ninguna concesión formal. Concesiones ideológicas, las hago cuando me equivoco y digo: “tenéis razón, amigos míos”. Pero en el teatro, en la prosa, como son cosas secundarias para mí, puedo hacer concesiones formales, incluso puedo ser conformista. A veces se hacen concesiones sobre las cosas secundarias. La vida es tal que no hay que hacer concesiones en las cosas esenciales».

Fragmentos de la entrevista con Régis Debray y Jean-Marie Villegier para Clarté, nº 48

7/07/2013

ÁRBOLES VENERABLES EN ESTAMBUL