12/15/2008

JEFE SEATTLE y la supervivencia

JEFE SEATLE
Así termina la vida y comienza la supervivencia

El documento fue escrito por el Jefe Seattle de la tribu Suwamish de los territorios del noroeste de los Estados Unidos que ahora forman el Estado de Washington. Se trata de una carta que Seattle envió en 1855 al Presidente Franklin Pierce en respuesta a la oferta de compra de las tierras de los Suwamish. (Traducción de Godofredo Stutzin).

El Gran Jefe en Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos qué poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe en Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decidiremos oportunamente. Habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las crestas rocosas, las savias de las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por eso, cuando el Gran Jefe en Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centellean­te que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos vuestros, deberéis en adelante dar á los ríos el trato bondadoso que daríais a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga. Cuando la ha conquistado, la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fueran corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente de la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el rozar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cara del lago y el olor del mismo viento, purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí. Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos.

Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de la vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a si mismo. Lo que ocurra a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aun el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con él de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco tal vez descubra algún día, que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueños de El tal como, deseáis ser dueños de nuestras tierras, pero no podréis serlo. Él es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre de piel roja que para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para Él, y causarle daño significa mostrar desprecio hada su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció.

Así termina la vida y comienza el sobrevivir....

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12/09/2008

ANTONIO MACHADO - Las encinas

ANTONIO MACHADO (Sevilla, 1875-1939)
Las encinas


¡Encinares castellanos
en laderas y altozanos,
serrijones y colinas
llenos de oscura maleza,
encinas, pardas encinas:
humildad y fortaleza!
Mientras que llenándoos va
el hacha de calvijares,
¿nadie cantaros sabrá,
encinares?
El roble es la guerra, el roble
dice el valor y el coraje,
rabia inmoble
en su torcido ramaje;
y es más rudo
que la encina, más nervudo,
más altivo y más señor.
El alto roble parece
que recalca y ennudece
su robustez como atleta
que, erguido, afinca en el suelo.
El pino es el mar y el cielo
y la montaña: el planeta;
la palmera es el desierto,
el sol y la lejanía:
la sed; una fuente fría
soñada en el campo yerto.
Las hayas son la leyenda.
Alguien, en las viejas hayas,
leía una historia horrenda
de crímenes y batallas
¿Quién ha visto sin temblar
un hayedo en un pinar?
Los chopos son la ribera,
liras de la primavera,
cerca del agua que fluye,
pasa y huye,
viva o lenta,
que se emboca turbulenta
o en remanso se dilata.
En su eterno escalofrío
copian del agua del río
las vivas ondas de plata.
De los parques las olmedas
son las buenas arboledas
que nos han visto jugar,
cuando eran nuestros cabellos
rubios y, con nieve en ellos,
nos han de ver meditar.
Tiene el manzano el olor
de su poma,
el eucalipto el aroma
de sus hojas, de su flor
el naranjo la fragancia;
y es del huerto
la elegancia
el ciprés oscuro y yerto.
¿Qué tienes tú, negra encina
campesina,
con tus ramas sin color
en el campo sin verdor;
con fu tronco ceniciento
sin esbeltez ni altiveza,
con tu vigor sin tormento,
y tu humildad que es firmeza?
En tu copa ancha y redonda
nada brilla,
ni tu verdioscura fronda
ni tu flor verdiamarilla.
Nada es lindo ni arrogante
en tu porte, ni guerrero,
nada fiero
que aderece tu talante.
Brotas derecha o torcida
con esa humildad que cede
sólo a la ley de la vida,
que es vivir como se puede.
El campo mismo se hizo
árbol en ti, parda encina.
Ya bajo el sol que calcina,
ya contra el hielo invernizo,
el bochorno y la borrasca,
el agosto y el enero,
los copos de la nevasca
los hilos del aguacero,
siempre firme, siempre igual,
impasible, casta y buena,
¡oh, tú, robusta y serena,
eterna encina rural
de los negros encinares
de la raya aragonesa
y las crestas militares
de la tierra pamplonesa;
encinas de Extremadura,
de Castilla que hizo a España,
encinas de la llanura,
del cerro y de la montaña;
encinas del alto llano
que el joven Duero rodea,
y del Tajo que serpea
por el suelo toledano;
encinas de junto al mar
—en Santander—, encinar
que pones tu nota arisca,
"como un castellano ceño,
en Córdoba la morisca,
y tú, encinar madrileño,
bajo Guadarrama frío,
tan hermoso, tan sombrío,
con tu adustez castellana
corrigiendo
la vanidad y el atuendo
y !a hetiquez cortesana!...
Ya sé, encinas
campesinas,
que os pintaron, con lebreles
elegantes y corceles,
los más egregios pinceles,
y os cantaron los poetas
augustales,
que os asordan escopetas
de cazadores reales;
mas sois el campo y el lar
y la sombra tutelar
de los buenos aldeanos
que visten parda estameña,
y que cortan vuestra leña
con sus manos.
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12/05/2008

Árboles venerables del Reino Unido, England

Árboles singulares del Reino Unido
ENGLAND 
Apuntes de: Meetings with remarcable trees, T. Pakenhan

GB, England, Bicton College, Devon, Araucaria, Monkey puzzle, P4m h30m
Araucaria araucana

GB, England, Borrowdale and Lorton, Cumbria, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, England, Bowthorpe, Near Bourne, Lincolshire, Roble albar-Common oak,
Quercus robur

GB, England, Bryanston School, Dorset, Platanero-London plane, P5m h48m
Platanus x hispanica

GB, England, Burnham Beeches, Buckinghmshire, London, Haya-Beech,
Fagus sylvatica

GB, England, Caerhays Castle, Cornwall, Magnolia-Campbell's magnolia,
Magnolia campbellii

GB, England, Cheshisre, "The Marton", Roble-Oak, P44pies

GB, England, Church of St Michael, Stow-on-the-Wold, Oxfordshire, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, Engalnd, Clapton Court, Somerset, Fresno-Common ash, P9m h12m
Fraxinus exelsior

GB, England, Coowhurst Church, Surrey, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, England, Emmanuel College, Cambridge, Botanic Gardens, Secuoya-Dawn redwood,
Metasequoia glyptostroboides

GB, England, Emmanuel College, Cambridge, Platanero-Oriental plane,
Platanus orientalis

GB, Engalnd, Fredville, Kent, Roble albar-Comon oak, P12m h24m
Quercus robur

GB, England, Goodwood House and Nymans, Sussex, Cedro del Libano-Cedar of Lebanon,
Cedrus libani

GB, England, Harlington Churchyard, Middlesex, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, England, Heligan, Cornwall, Common tree ferm, helecho gigante
Dicksonia antarctica

GB, England, Hyde Park, London, Sauce llorón-Weeping willow,
Salix x sepulchralis

GB, England, Holker, Lancashire, Tilo-Common lime, P7m h22m
Tilia x vulgaris

GB, England, Knap Hill Nurseries, Surrey, Haya-Weeping beech,
Fagus sylvatica

GB, England, Kew Royal Botanic Gardens, Surrey, Hybrid strawberry tree,
Arbustus x andrachmoides

GB, England, Kew Royal Botanic Gardens, Surrey, Chesnut-leaved oak, P7m h33m
Quercus castaneifolia

GB, England, Kew Royal Botanic Gardens, Surrey, Gingo-Maidenhair tree,
Ginkgo biloba

GB, England, Kew Royal Botanical Gardens, Surrey, Tulip tree
Liriodendron tulipifera

GB, England, Kew Royal Botanic Gardens, Surrey, Glicinia-Chinese Wisteria,
Wisteria sinensis

GB, England, Levens Hall, Cumbria, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, England, Lincolshire-Bourne, Bowthorpe Park Farm, Roble-Oak, P42pies,
Quercus robur

GB, England, Tandridge Church, Surrey, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, England, Montacute House, Somerset, Monterey pine,
Pinus radiata

GB, England, Montacute House, Somerset, Tejo-Irish yew,
Taxus baccata

GB, England, Much Marcle Church, Hereforshire, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, England, Penshurt House, Kent, Roble albar-Common oak
Quercus robur

GB, England, Pitchford Hall, Shropshire, Tilo-Broad-leaved lime, P7m h14m
Tilia platyphyllos

GB, England, Tolpuddle, Dorset, Arce-Sycamore
Acer seudoplatanus

GB, England, Tortworth Church, Castaño-Sweet Chestnut,
Castanea sativa

GB, England, Tregrehan, Cornwall, Tejo-Irish yew,
Taxus baccata

GB, England, Wakehurst, Sussex, Tejo-Yew,
Taxus baccata

GB, England, Windsor Park, Berkshire, Roble albar-Common oak,
Quercus robur

GB, England, Welbeck Abbey, Nottinghamshire, Roble albar-Common oak,
Quercus robur

GB, England, Westonbirt arboretum, Gloucestershire, Cedro de California-Incense cedar,
Calocedrus decurrens

GB, England, Westonbirt arboretum, Gloucestershire, Japanese maple,
Acer palmatum

GB, England, Westonbirt arboretum, Gloucestershire, Secuoya-Wellingtonia
Sequoiadendron giganteum

GB, England, Whitfield House, Herefordshire, Secuoya-Redwood
Sequoia sempervirens

GB, England, Wymondham, Norfolk, Roble albar-Common oak
Quercus robur

GB, England, Selborne Churchyard, Hampshire, Tejo-Yew MUERTO
Taxus baccata

GB, England, Chatsworth, Derbyhire, Roble albar-Common oak, MUERTOQuercus robur
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12/04/2008

Árboles venerables de IRLANDA


IRLANDA - IRELAND*Apuntes de: "Meetings with remarkable trees", Thomas Pakenham, Random House

*Ir, Charleville Castle, Co. Offaly, Tullamore, Roble albar=Comon oak,
Quercus robur

*Ir, Muckross Abbey Killarney, Co. Kerry, Tejo=Yew,
Taxus baccata http://www.killarney.ac/mapindex.html

*Ir, Rossdohan, Co. Kerry, Cyathea, Helecho gigante
Cyathea dealbata

*Ir, Tullynally, Co. Westmeath, Roble albar=Common oak
Quercus robur http://www.tullynallycastle.com/

*Ir, Tullynally, Castlepollard, Co. Westmeath, Haya=Beech, P7m h33m
Fagus sylvatica http://www.tullynallycastle.com/

*Irlanda, Wild Cherry at Studley Royal, N Yorkshire, 5.7m (18ft 8in) wide
Prunus apium
http://www.nationaltrust.org.uk/main/w-vh/w-visits/w-findaplace/w-fountainsabbeyandstudleyroyalwatergarden.htm


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NORTHERN. IRELAND

N.Ireland, Borrowdale, Cumbria, 3Tejos-Yew, (ver Wordsworth's 1803 poem)
Taxus baccata
N.Ireland, Runnymede, Priory of Ankerwycke, Berkshire, Tejo-Yew, P9,4m(31ft) 2000 años
Taxus baccata
*N. Ireland, Rowallane, Co. Down, Handkerchief tree,
Dividia involucrata

*N. Ireland, Florence court, Co. Fermanagh, Tejo=Irish yew,
Taxus baccata
http://www.nationaltrust.org.uk/main/w-vh/w-visits/w-findaplace/w-florencecourt.htm

*N. Ireland, Old castle at Crom, Co. Fermanagh, (2)Tejos-Yew, h23m,
Taxus baccata
http://www.nationaltrust.org.uk/main/w-vh/w-visits/w-findaplace/w-cromestate.htm


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