miércoles, 30 de septiembre de 2015

LOS AHUEHUETES DE YURIRIA
Leyendas

Según cuentan las crónicas, todo se inició en la batalla que, en 1588, entablaron las tribus chichimecas y los pobladores de Yuriria. Esta es el relato del cronista Basalanque: 

“La tribu Chichimeca fue contra este pueblo de Yuririapúndaro, porque era la primera población que estaba en cerca de chichimecos, al cual le hacían daños continuos hasta nuestros tiempos que se atrevieron atacarle y el pueblo se protegió en la iglesia, ahora ex-convento de San Agustín.
Al entrar al pueblo sobre la puerta de costado de la parroquia, hay una imagen de piedra de San Nicolás y los invasores pensaron que era un guardián, le lanzaron flechas con tanta fuerza que una de ellas se clavó en la piedra del monumento.
     Los Chichimecas al darse cuenta de que no se cayó, vieron que sólo era de piedra y tomaron prisioneros a los yurirenses que se habían escondido en la parroquia, por lo que asaltaron el pueblo llevándose a los indios para utilizarlos como esclavos. Entre ellos se encontraban la esposa e hijo del indio Antón Trombón que en esos momentos no estaba en el pueblo.
Cuando llegó el Ministril Antón Trombón y le relataron lo sucedido, convocó a los heridos y tomó un clarín más dispuesto con corazón que con armas, tomaron los pocos arcos y flechas que les habían dejado y siguieron los pasos de la tribu Chichimeca.
     Los encontraron en una barranca llamada el Capulín donde se habían atrincherado aquella noche, el indio cantor Antón Trombón para espantar y vencer a sus enemigos y dar ánimo a su tribu por la deshonra del ultraje que fueron objeto, tocó un clarín y entre las sombras atacaron los de Yuririapúndaro a los Chichimecas, que no percibieron el ataque del pueblo que habían saqueado un día antes, oyendo el sonido del clarín se atemorizaron más pensando que era el general Alonso de Sosa y sus soldados, alborotados y sin orden emprendieron la huída dejando el producto del robo y a los prisioneros de esta forma infantil fueron vencidos y los indios que comando Antón entraron triunfantes a su pueblo natal de Yuriria.
      En memoria de aquel hecho se plantaron en la huerta del convento tres sabinos a los que les denominaron “Antón Trombón, María Pacueca y el Niño Perdido”; ya que durante esta batalla el matrimonio tenía un niño pequeño que todavía era amamantado por su madre y se perdiera y nunca fue recuperado por sus padres.
     Al correr de los años estos árboles alcanzaron una frondosidad y altura considerable a la par del cariño y respeto de los moradores del pueblo, el cual se vio comprobado cuando al tratar de reponer el pavimento de la parroquia que había sufrido estragos por un incendio que sucedió en el año de 1814.
      Por lo que el padre Torres, pensó aprovechar la madera de estos árboles por iniciativa del Fraile Salvador Agustín de Perea quien ordenó el corte de algunas ramas gruesas; acto que originó una manifestación enérgica que degeneró en un tumulto de indios naturales de esta población, por la determinación descabellada del párroco, que desistió ante la muchedumbre opositora.
Otra fecha que no olvidan los yurirenses, el 30 de diciembre de 1909, cuando por la noche fue quemado el más grande de estos árboles gigantescos, llamado actualmente “Don Juan Trombón” quedando sólo maderas ennegrecidas de su enorme tronco.
Este incendio del centenario árbol fue provocado por “la ignorancia y estupidez” de un individuo de nombre Román Molina apodado “Ligartúa”, quien se encontraba trabajando como encargado de La Huerta Municipal, nombrado por la autoridad civil.
     Román Molina, queriendo exterminar un nido de tlacuaches que anidaban en una gran oquedad que tenía el tronco de Don Juan Trombón, rellenó esta parte del árbol con sácate y le prendió fuego, ardiendo rápidamente la madera resinosa en forma considerable y difícil de apagar.
     Posteriormente durante el año de 1967, los dos sabinos sobrantes llamados cariñosamente como “Doña María Pacueca y El Niño Perdido” comenzaron a secarse, un año después el presidente municipal solicitó el auxilio de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, para salvar la vida de estos gigantes de la historia Yurirense. La dependencia Federal comisionó de inmediato al doctor en Higiene Vegetal Friedrich Stutzner E., de nacionalidad Alemana, que ordeno el día 5 de abril de 1968 perforar el tronco de “Doña María Pacueca” y rociar dicha perforación con una solución de fenol al 2 por ciento, taponando inmediatamente los perforados. Cinco días después del mismo mes se realiza el mismo procedimiento con el ahuehuete del Niño Perdido y se terraplenan los troncos, para agregarle una sustancia para vitaminar el suelo, además de un plaguicida para matar parásitos que habían dañado las raíces de los sabinos.
     Los resultados fueron negativos y los árboles murieron quedando secos tanto el tronco como sus ramajes, actualmente en sus partes huecas les colocaron ladrillos con mezcla de cemento para construcción, la cual de acuerdo al director de Ecología del municipio dice que es contraproducente, ya que el tabique succiona la humedad y siempre estarán mojados, aunque no llueva y por lógica siempre tendrán el peso del agua; que podría provocar que se caigan ante el peso del mismo árbol seco, más la hilera de tabiques de más de dos metros que le colocaron esperando indicaciones de autoridades competentes para saber que hacer en este caso para rescatar los ahuehuetes que son de suma importancia para el pueblo yurirense.”

INFORMACIÓN:
http://www.travel-leon.net/2009/09/los-ahuehuetes-de-yuriria/
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De forma más simplificada, esta misma historia la tomamos de: 
http://cronistasdeguanajuato.com/monografias/yuriria_opt.pdf
LA HISTORIA DE LOS TRES AHUEHUETES

El cronista basalenque, nos relata que la batalla que libraron las tropas michoacanas de Yuririapúndaro, en contra de las tribus atacantes en el año de 1588, y que el número de atacantes fue considerable, lo mismo que el número de prisioneros que hicieron, cuya libertad se logró gracias a la valentía del indio ANTÓN TROMBÓN, (ministril de la parroquia y dueño de parcelas pertenecientes a la finca de Cuaracurio).
     En uno de esos ataques las tribus chichimecas, hicieron varios prisioneros, entre ellos la esposa de Antón Trombón. Quien al regresar y darse cuenta, este indio cantor convocó a muchos de los agraviados y armándose de flechas, hondas y palos, se pusieron a seguirlos dándose cuenta que pasabanlanocheenlabarrancadel capulín, laestrategiaconsistióenacercarselomásposible,yal amanecer, antes de que se distinguieran bien los bultos de la gente, tocó el clarín y con alaridos los de Yuririapúndaro envistieron a los chichimecas que sorprendidos, emprendieron la huida pensando que se trataba del ejercito de Don Álvaro de Sosa, dejando todo lo robado por lo que Antón recuperó a su mujer, aquel a su hermano, otro a sus pertenencias y así todos regresaron vencedores gracias a la astucia de Antón Trombón, y en memoria del aquel hecho, se plantaron en la huerta del convento TRES AHUEHUETES a los que denominaron ANTÓN TROMBÓN, MARÍA PACUECA Y EL NIÑO PERDIDO, ya que este matrimonio tenía un niño de pecho que en la revuelta se perdió y no fue recuperado.
Tlacuache (Didelphis marsupialis)
      Estos árboles fueron plantados en un lugar muy fértil, por lo que al través de los años, se pusieron muy frondosos y de gran altura, el pueblo les fue adquiriendo cariño, y por ser este sitio de esta huerta muy visitado, se escogió como símbolo del escudo de este lugar.
1909 La noche del 30 de diciembre, fue incendiado el sabino llamado ANTÓN TROMBÓN, el encargado de la huerta un señor de nombre Ramón Molina, alias (Ligartúa), trataba de destruir los nidos de tlacuaches que estaban en una oquedad del tronco del árbol, por lo que lo rellenó de zacates y ramassecas, le prendió fuego extendiéndose con rapidez sobre el árbol, siendo inútil todo esfuerzo para apagarlo, el árbol quedó destruido.
      Estos ahuehuetes plantados en 1588 a la fecha en el año    del 2010 tienen 422 años de edad, ahora, solamente están en pie los troncos ya secos de MARÍA PACUECA hacía el oriente y el NIÑO PERDIDO hacía el poniente quedando como vestigio histórico de aquellos tiempos y que han servido para formar el escudo de Yuriria.
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domingo, 27 de septiembre de 2015

GILBERTO HUERTA MARTÍNEZ (México)
Poema al ahuehuete de San Lorenzo

El árbol que llora
árbol ahuehuete
naciste sobre un manantial
el agua es tu alimento
que por tus entrañas fluye

Mis antepasados te acompañaron
te nombraron Chichihuatel
te hiciste fuerte y gallardo
en el valle de Tehuacán

Ahuehuete Chichihuatel
eres historia y leyenda
es tánto lo que se dice de ti
como el “chaneque” y “la pareje encantada”

en tus dos mil años de vida
cuántos viste pasar
y si pudieras hablar
cuánto nos podrías contar

Árbol ahuehuete Chichihuatel
con tus aguas curativas
cuánto bien has hecho
en salvar tántas vidas

Algunas veces se te ha visto llorar
acaso son los años de tu vejez
No llores más amigo
porque nos haces sufrir

El pueblo de San Lorenzo
se siente orgulloso de ti
no llores más ahuehuete
y menos querer morir

Árbol Ahuehuete Chichihuatel
eres mi hermano mayor
quisiera darte mi vida
para que así puedas vivir.
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     En la Junta Auxiliar de San Lorenzo Teotipilco se encuentra un ahuehuete de tamaño y edad considerables. No se tienen registros históricos de dicho árbol, solo se sabe que su edad se cuenta en muchos cientos de años. Se encuentra al pie del cerro de la meseta de San lorenzo, justo en el manantial del mismo nombre. Se le atribuyen unos dos mil años de edad, pero es dudoso porque el árbol del Tule en Oaxaca le sobrepasa en dimensiones, siendo éste último datado en más de los dos milenios de edad.
     No obstante, el ahuehuete de San Lorenzo es imponente y muy probablemente ya estaba presente aún antes de que los aztecas fundaran la gran Tenochtitlán.
     En 1996 uno de los enormes brazos del ahuehuete de desgajó debido probablemente a una infección por homgos o a la presencia de termes. Fue podado totalmente de modo que parecía que no volvería a recuperarse, pero para fortuna de la región el gran árbol se repuso recuperando actualmente todo su esplendor pasado. (Por Luis Ramón Castañeda)
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jueves, 24 de septiembre de 2015

AHUEHUETES INSIGNES

El llamado árbol del Tule (entrada anterior)


El Árbol de la Noche Triste (entrada anterior), fue quemado en 1972.




El Árbol Sagrado en Ocuilán de Arteaga, Edomex, que recibe a los peregrinos que llegan al santuario de Chalma. Se encuentra en la entrada del pueblo, y en cuya base corre un importante río; junto al árbol se encuentra el altar a Santa Rita, patrona de los imposibles, a la que acuden miles de personas al año para pedirle un favor especial; con el propósito de que se cumpla lo solicitado, la persona cuelga un listón, una imagen u otro objeto del árbol, el cual cobra, así, especial importancia en el rito.




Los bosquecillos de ahuehuetes plantados por Nezahualcóyotl en los alrededores de Texcoco, entre ellos el ahora Parque Los Ahuehuetes o Parque Nacional El Contador, al suroeste del pueblo de San Salvador Atenco, en el Estado de México (19°32'48.22"N, 98°55'27.80" W).

EL Sabino de San Juan, con casi 4 metros de diámetro, 25 metros de alto y alrededor de 700 años. Está ubicado en Xochimilco, en la Ciudad de México.




Los ahuehuetes sagrados del bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México.
En este bosque, entre la Fuente de la Templanza y la Tribuna Monumental dedicada al Escuadrón 201, está el segundo Ahuehuete más famoso de la ciudad, después del Árbol de la Noche Triste, cuenta con una placa que nos da la siguiente explicación:
Es el árbol mayor del Bosque. Cuenta la tradición, que fue plantado por Nezahualcoyotl a petición del emperador azteca Moctezuma. Se dice que el señor de Texcoco fue quien plantó los primeros ahuehuetes en el año de 1460, por lo que el árbol vivió 500 años hasta que se secó a causa de falta de agua y contaminación en 1969. Tiene una circunferencia de 12.5 metros y llegó a más de 40 de altura. Fue bautizado como el “El Sargento” por los jovenes cadetes del antiguo Colegio Militar, aunque
también se le llamó “El Centinela”

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El Sargento
 

Tlatoani
Árbol de la vida

Los ahuehuetes de Coyoacán:
    En el parque "Los Viveros".
    En el Jardín Hidalgo, retoños del de Santa María del Tule, traídos de Oaxaca.
    En el jardín de Frida Kahlo, cerca de "La Conchita".


El llamado "El Pino" en Valle de Bravo.


El Árbol de Ahuhuete localizado en la localidad de Ahuhuetes del Municipio de Santiago Yaonáhuac, siendo este árbol representativo de dicha localidad y del municipio.




El Sabinal, Salto de los Salado, Aguascalientes


El Sabino Gordo, ubicado en la ciudad de Múzquiz, Coahuila, en medio de una calle, lo que lo ha hecho muy popular en esa ciudad del norte de México; un hotel lleva su nombre, así como varios establecimientos comerciales, etc.


El ahuehuete ubicado en la Misión de Concá, en Querétaro.


El Sabino Gordo, que se localiza en la hacienda Espíritu Santo, en General Terán, Nuevo León. Tiene un diámetro de 5.3 metros y una altura de 18 metros. Su edad se calcula en mil años.



El sabino ubicado en la ciudad de Zimapán, Hidalgo, que se dice es el segundo más grande de América.


Ahuehuete conocido como "El Sabino" de Tepetitlán, Estado de Hidalgo.



El Ahuehuete de los Peroles, en la comunidad de San Franciso, Rioverde, S.L.P.


Ahuehuetes del Río Blanco. A lo largo de este río, en el Valle de Orizaba, Veracruz, hay alrededor de unos 660 árboles. Estos árboles forman un bosque de galería, el cual es único en la región y también representa el único bosque de galería dominado por ahuehuetes en el estado de Veracruz. Se han hecho investigaciones, colectas y libros al respecto. Desde 2012 se lleva a cabo un Festival del Ahuehuete en Ciudad Mendoza. Actualmente se lleva a cabo un proyecto de rescate y conservación del bosque de ahuehuetes, y la Ruta de los ahuehuetes.


En 2012, se publicó un libro sobre la importancia del ahuehuete en esta zona.


Ahuehuete fuera del ex convento de San Diego de Churubusco – Museo de las Intervenciones

Localizado en Tepotzotlán, en la ex hacienda de San Nicolás Tolentino de Lanzarote y en medio de las tierras de cultivo.



El ahuehuete de San Lorenzo de Teotopilco

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El ahuehuete ubicado en Teoloyucan sobre una de sus calles, crece con una altura y circunferencia mayor a los de la zona y en su tronco tiene un altar.

Los ahuehuetes de "Casa de Campo" en Xalapa, Veracruz.

El Ahuehuete que se localiza en la comunidad de Ahuacatitlán, municipio de Almoloya de Alquisiras, Estado de México. tradicional en la celebración del 25 de julio dÍa del Sr. Santiago Apóstol.
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Madrid, España, cuenta con el Ahuehuete del Parterre en el Parque del Retiro -posiblemente el árbol más viejo de Madrid- y con los ejemplares del Jardín del Príncipe en Aranjuez, Madrid (entrada anterior)

INFORMACIÓN:
http://www.sedema.df.gob.mx/areasverdesvidaparatodos/arboles_emblematicos.html#.VWgxQqZFhIg
http://blogs.ua.es/losaztecas/2012/01/02/la-muerte-de-moctezuma/
http://blogdebanderas.com/2014/11/04/10-joyas-desconocidas-de-la-ciudad-de-mexico/
http://www.sopitas.com/site/250723-vagando-con-sopitas-com-presenta-el-arbol-de-la-noche-triste/
http://www.mexicodesconocido.com.mx/ahuehuetes-los-viejos-del-agua.html
http://www.cuexcomate.com/2011/05/etnobotanica-de-ahuehuete_20.html
 http://www2.inecc.gob.mx/publicaciones/download/123.pdf (Árboles notables de México)
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lunes, 21 de septiembre de 2015

La leyenda del Ahuehuete
Publicado en  "nosoydali.blogspot.com.es"

Pasaba cada día por tu lado
preguntándome si realmente
vives desde hace tanto
combatiendo a las épocas
siendo un objetivo claro
de entre tantos abatidos
de este mundo mortal de años

Tú conociste a mis antepasados
Y ellos pasaban ante ti diciendo
“¡Es solo un árbol!”
Ahora, continúas enhiesto
Cansado de permanecer levantado
Buscando el reposo sobre la hierba
Soñando convertirte en cesto

Cronología: Plantaron los reinados
Las guerras napoleónicas devastaron
Y por último, llegó el pueblo
Y tú, si ser mutilado, ni transplantado
te convertiste en símbolo, a pesar tuyo
Eras un árbol y ahora un monumento

¿Cómo puedes vivir tanto?
¿Sobrevivirás al fin del mundo?
¿Agotará tu savia el aburrimiento?
Cuando el mundo salga rodando
Tú, vertical, perpendicular
Le impedirás el paso
Tropezando contigo, no habrá descalabro

Pienso en ti, árbol milenario
Mientras tapado con tu sombra
Espero ese sol que nunca te aparta
En este día de diario
Ombra mai fu, poesía del parque
Temor de los mortales, recordatorio
Emblema de este parque tan centrado

Eres, más que árbol de la ciencia
árbol de la vida…
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viernes, 18 de septiembre de 2015

EL AHUEHUETE DEL PARQUE DEL RETIRO - Madrid

Antonio López Lillo

Es, posiblemente, el árbol más antiguo de Madrid, en opinión de Antonio López Lillo, autor del libro «Árboles Madrileños», año 2000. Fue plantado en 1633.
      Es un ahuehuete -Taxodium mucronatum-, una especie originaria de México que tiene la particularidad de que no pierde las hojas todos los años, sino sólo algunos. Cuenta con familares en el estanque frente al Palacio de Cristal, aunque esos sí que pierden la hoja, son cipreses calvos (Taxodium distichum) que tienen un aspecto diferente en otoño, porque toman un color rojizo.

De “El Retiro para todos” ficha 49, extraemos...

En el parterre
     Este árbol, llamado Ahuhuete -Taxodium Mucronatum Ten-, es el ejemplar más antiguo del Parque del Retiro y, probablemente, de Madrid. Procede de México y fue plantado en 1633, año en el que se estaba construyendo el Palacio de Recreo del Buen Retiro (1632-1640).
     Las defensas que construyeron los franceses en el Parque del Retiro, hicieron que se destruyera la casi totalidad de los árboles para ser utilizados para leña. Pero este ejemplar se salvó debido a que su horcadura fue aprovechada por los franceses para instalar una batería de artillería. Tres años después, las tropas inglesas del general Hill se enfrentaron y derrotaron a los franceses, y los pocos jardines que quedaban fueron arrasados junto a gran parte de las dependencias palatinas. Afortunadamente este árbol sobrevivió a la contienda y todavía hoy podemos contemplar su belleza y exotismo. Desde 1991 se encuentra rodeado por una valla que lo protege. El decreto 18/92 del 26 de marzo de 1992 lo incluyó en el Catálogo de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid.

Enero
Marzo



Noviembre



Una tormenta en Setp de 2013 le desgajó una rama
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martes, 15 de septiembre de 2015

JUAN DE DIOS PEZA (México, 1852-1910)
El Ahuehuete de Santa María del Tule

¡Con qué pompa a la vista
te presentas titán de estas
risueñas soledades!
Si sacuden tu copalas
tormentas,
sollozan en las ramas las edades.
¿Qué te puedo decir?
Inspiras tanto que a mí
me basta recoger tu nombre
y darte mi mutismo
como canto.
¡Junto a un árbol así nada es el hombre!

 

The Ahuehuete of Santa María del Tule

How grand and stately
the sight of you colossus
of these inviting solitudes!
When storms rock
your crown, all the ages
moan in your branches.
What could I possibly say to you?
You inspire me so much
I´d rather withdraw your name
and give you instead my silence
in the form of a song:
Next to a tree like this,
a name means nothing.
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sábado, 12 de septiembre de 2015

AHUEHUETE DEL TULE -"EL GIGANTE"
Oaxaca - México

El ahuehuete es un árbol sagrado para los mexicanos. Es considerado como el abuelo de los árboles nativos de México. Por su fuerte arraigo en las tradiciones populares, su vínculo en la historia y en las leyendas prehispánicas, es considerado como un símbolo de México.
     Entre los individuos de su especie, el más famoso es el Árbol del Tule, Oaxaca, el árbol con el tronco más grueso del mundo, con casi 42 metros, con sinuosidades mide 54 metros, y otros tantos de altura. Dicen que serían necesarias al menos 30 personas, con las manos entrelazadas, para poder abarcar su circunferencia. Será por ello que le llaman El Gigante… y le atribuyen unos 2000 años. El segundo lunes de cada mes de octubre se celebra una fiesta en su honor.
      Dada la pérdida de vigor que aquejaba al árbol hace unos años y puesto que se observaba una bajada en el manto freático de las dos microcuencas que tienen influencia directa en la localidad donde este se encuentra, se creó una asociación civil, "Mi amigo el árbol" que pretendía cuidar este ejemplar único, de alto valor natural, y los que lo circundan, mediante la protección de dichas cuencas y riegos compensatorios. 
     Durante mucho tiempo se consideró que este árbol era el resultado de la fusión de varios individuos cercanos. Pero, en 1996 con evidencia de uniformidad genética de análisis de ADN, las teorías de árboles múltiples contra un solo árbol fueron aparentemente resueltas. La evidencia soporta la teoría de un especimen único y como tal, uno de los árboles más grandes en circunferencia (Debreczy y Rácz, 1998).
     Este majestuoso árbol ha sido reconocido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como el ahuehuete más grande del país y fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el 2003.
     El ronco y ramas presentan variadas y caprichosas formas, alimento para la imaginación popular. Entre las figuraciones destacan una tortuga, un león, un oso hormiguero, un delfín, un elefante, un cocodrilo, un pez, los Tres Reyes Magos, un venado, una cabeza de ajo, una piña y lo que cada uno quiera ver...
INFORMACIÓN:
http://blogs.ua.es/losaztecas/2012/01/02/la-muerte-de-moctezuma/
http://blogdebanderas.com/2014/11/04/10-joyas-desconocidas-de-la-ciudad-de-mexico/
http://www.sopitas.com/site/250723-vagando-con-sopitas-com-presenta-el-arbol-de-la-noche-triste/
http://www.mexicodesconocido.com.mx/ahuehuetes-los-viejos-del-agua.html
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