27 junio 2017

CARLOS COLÓN, en el "Diario de Sevilla"
El odio a los árboles

En esto el Ayuntamiento representa admirablemente a los sevillanos: a ambos les importan un pito los árboles
     Cuando supe que se había caído una rama en la plaza de San Lorenzo di por talado el árbol. Me equivoqué. Han talado tres. En Sevilla hay que ponerse en lo peor cuando de patrimonio -histórico, cotidiano o verde- se trata. No sé qué hace el Ayuntamiento en lo que se refiere al arbolado de la ciudad. O sí lo sé: nada. Parece que siempre interviene demasiado tarde. Contaba ayer el compañero Juan Parejo que los técnicos de Parques y Jardines han talado los tres árboles "tras realizar una minuciosa inspección". ¿Esta "minuciosa inspección" solo se realiza cuando la caída de una rama alerta sobre el estado del árbol? ¿No se revisan periódicamente para tomar las medidas que impidan el deterioro que obliga a la tala? ¿Son médicos de los árboles o sus ejecutores?
      El compañero Parejo también informaba que los señores técnicos van a colocar mallas protectoras en los 13 árboles supervivientes -que no están en "situación extrema" aunque si malitos- para evitar que las odiosas palomas y las aún más odiosas cotorras invasoras aniden en sus huecos, "ya que es éste uno de los motivos de la mala conservación". ¿No lo sabían? Si cuantos frecuentan la plaza los ven entrar y salir de dichos huecos debe deducirse que nunca se han pasado por allí y que los árboles San Lorenzo, como los del resto de Sevilla, están dejados de la mano del Ayuntamiento hasta que un accidente obliga a talarlos. Digo yo que si se hubieran revisado periódicamente, puesto las mallas y tomado otras medidas preventivas no hubiera sido necesario cortarlos.
     Reconozco que soy injusto con el Ayuntamiento. Si su misión es representar a los sevillanos, en esta cuestión lo hace admirablemente porque a la mayoría de nuestros conciudadanos los árboles les importan un pito, si no es que directamente les molestan y los odian porque ensucian, albergan pajaritos que se cagan en sus queridísimos coches y "tapan" las hermosas vistas de la ciudad. ¿Qué se hizo cuando se restauró el Hospital de las Cinco Llagas y San Telmo? Cortar los árboles que "tapaban" sus arquitecturas. ¿Qué se hizo cuando se peatonalizó la Avenida? Cortar los grandes árboles que iban de la Puerta de Jerez a Santo Tomás, faena de Monteseirín rematada por Zoido talando los de Almirante Lobo (la memoria técnica del proyecto decía que el arbolado "impide las vistas de la Torre del Oro desde la Puerta de Jerez"). Así de horteras y catetos somos.
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Mi opinión...
Odiamos los árboles desde siempre, no hay mas que darse una vuelta por la geografía hispana para comprobar la deforestación, la nula puesta en marcha de planes de plantaciones, el nulo caso en erradicar especies invasoras, la utilización extrema de especies con valor crematístico inmediato, los incendios y los pocos planes para prevenirlos, las podas impropias e inadecuadas, los poquísimos parques en pueblos y ciudades.... yo me deprimo.

25 junio 2017

PRZEMYSŁAW KRUK, (Polonia)
Fotógrafo


La fotografía infrarroja es aquella que nos permite fotografiar uno de los espectros lumínicos comprendidos entre 700 y 1.200 nanómetros, no visibles para el ojo humano. Para realizar este tipo de fotografía sólo necesitamos una cámara, un trípode y un filtro infrarrojo del tipo Hoya-R72. La función de este filtro es bloquear todo el espectro de luz visible y dejar pasar únicamente la luz infrarroja. Además tendremos que contar con un gran aliado, el sol, si no, no tendríamos suficiente luz para hacer la toma. La fotografía infrarroja varía totalmente la visión normal, es impresionante el efecto de las imágenes de naturaleza, sobre todo en paisajes con mucho verde y cielo, en el que podemos incluir algún elemento arquitectónico. He aquí una muestra del maestro polaco...

 
 
 
 
 
 
 
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21 junio 2017

La edad de los árboles

REYES ALEJANO,  la ingeniera que descifra la edad de los últimos árboles milenarios de España
por S. FERRER en "El Confidencial"
Foto: La ingeniera  Reyes Alejano descifra la edad del último bosque milenario de España. (EC)
La ingeniera Reyes Alejano descifra la edad del último bosque milenario de España. (E
     La madera también tiene una historia que contar. La dendrocronología es una ciencia joven y de extravagante nombre que estudia la edad de los árboles y permite desde gestionar mejor nuestros bosques hasta reconstruir el comercio maderero de hace siglos. La investigadora de la Universidad de Huelva (UHU) Reyes Alejano es una de las encargadas de narrar esta historia. Para ello cuenta con el apoyo de una de las becas que National Geographic ofrece a científicos, fotógrafos y periodistas y que esta semana ha presentado en Madrid.
     Los anillos de crecimiento de los árboles son una huella digital que no miente: gracias a ellos es posible saber el año exacto en el que se cortó la planta, pero también la especie e incluso la zona geográfica. "Pensábamos que había menos comercio maderero, bastante desconocido porque no se presta atención al material, que también lleva historia aunque no se piense", explica a Teknautas la ingeniera de montes.     Conocer la edad de la madera es sólo una parte del trabajo de Alejano, más centrado en el estudio de árboles vivos. Al contrario de lo que pueda parecer, para datar una de estas enormes plantas no es necesario talarla: "No cortamos, extraemos un cilindro de unos cinco milímetros de diámetro de muestra cuya longitud va desde la corteza hasta el centro del árbol". La resina natural que genera el organismo facilita que la 'herida' se cierre antes de causar daños.
     ¿Cuánto puede vivir un árbol? Hoy sabemos la respuesta, que no por ello deja de ser fascinante. El 6 de agosto de 1964 un estudiante universitario cortó en las montañas del este de Nevada (EEUU) al pino 'Prometeo', que había nacido 5.000 años antes, más o menos cuando el ser humano comenzaba a usar la escritura cuneiforme. Más allá de este récord al organismo más antiguo conocido, los bosques milenarios todavía sobreviven. También en España.

Los pinos milenarios de Jaén

     "No es tan fácil que haya bosques milenarios, en Europa no quedan muchos aparte de Albania, Grecia y España", comenta la ingeniera. La Sierra de Cazorla (Jaén) alberga pinos salgareños de algo más de mil años que vieron la luz poco antes de que comenzara la Primera Cruzada. Alejano centró su tesis doctoral precisamente en esta especie, 'Pinus nigra', la más longeva de nuestro país.
     La importancia de estos datos va más allá de la mera curiosidad, ya que permite saber "cómo funciona el bosque", su dinámica y su evolución. Así podemos calcular cuánto vive un árbol, cuándo surge la siguiente generación y a qué edad se pueden talar. "La gestión de los bosques es desconocida. Hay una mala educación ambiental porque la gente cree que cortar un árbol es un crimen, cuando todos nos sentamos en sillas de madera, más fáciles de reciclar que unas de plástico".
     "No quedan bosques sin gestión en Europa. Nosotros trabajamos con 'manchitas' relegadas a zonas de montaña, aunque aquí hemos tenido la gran suerte de que en las cordilleras béticas se han conservado bastante". La ingeniera defiende la buena gestión de los bosques españoles, a pesar de que "hemos heredado unos bosques muy utilizados porque tenemos una historia muy larga con muchas civilizaciones". Nuestra responsabilidad ahora reside en cuidar esta herencia y el primer paso es preguntarles a los árboles cuántos años tienen.

Más información

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