jueves, 29 de diciembre de 2016

RENÈ VILLANUEVA MALDONADO, México
El increíble lenguaje secreto de los árboles y los hongos

     Cada vez que caminamos en el bosque o en un sitio donde hay vegetación, nosotros sólo percibimos una fracción de la realidad que existe a nuestro alrededor. Vemos a las plantas, pero en realidad sólo vemos la mitad de éstas, o incluso menos según de cada especie. Sólo nos damos cuenta de las partes aéreas de la planta, es decir: tallos, hojas, flores y frutos. Sin embargo no somos capaces de observar el sistema radicular de las plantas, esa maraña posee un sorprendente secreto... un sofisticado lenguaje que hasta apenas hace poco empezamos a descifrar y que está cambiando radicalmente nuestra forma de ver el mundo...
     Hoy en día conocemos alrededor de 292,555 especies de plantas alrededor del mundo, aunque se reconoce que esa cantidad en realidad es mucho mayor, puesto que aún no se han realizado suficientes descripciones ni exploraciones a sitios remotos donde existen un gran número de especies vegetales aún no descubiertas. De toda esta diversidad de plantas, cada una es el resultado de la perpetuación evolutiva de su especie y de su capacidad de adaptación y de dispersión a determinados ambientes, frente a un planeta dinámico que determina una serie de variables que van mucho más allá de la voluntad de los seres vivos.
     Para lograr este éxito, las plantas han sofisticado su anatomía y fisiología, en virtud de un alto nivel de interacción ecológica con una gran cantidad de especies que aparentemente no estarían relacionadas, pero con las cuales han estrechado su vínculo al punto que una no sobreviviría sin la otra.
      Uno de estos vínculos es el que existe entre las raíces de la gran mayoría de las plantas y los hongos específicos del suelo que se asocian a estas. Esta compleja relación constituye una simbiosis en la cual las hifas de los hongos desarrollan un sistema parecido a una gran red a través de la cual mediante su interacción, ya sea interna a la raíz, externa, o ambas, dichos hongos funcionan como una extensión del sistema radicular de la planta. En el caso de los árboles en los bosques, dichos sistemas son tan extensos que llegan a comportarse como una red de telefonía subterránea que conecta a todos los árboles y plantas a una sola vía de comunicación.
     De este modo, los árboles envían señales específicas por medio de estas redes y estas señales son recibidas por los otros árboles, los cuales decodifican estos mensajes. Un ejemplo de esta función, es cuando un árbol es atacado por una plaga o un herbívoro, este envía la señal a los demás árboles, los cuales desarrollan una barrera química en sus hojas que repele a los atacantes. Esta defensa puede llegar a ser muy tóxica (se conocen casos de cientos de antílopes muertos simultáneamente debido a este sistema defensivo) o casos donde las plantas repelen de manera eficiente a las plagas, sin que éstas puedan atravesar sus defensas.
     Una gran exponente a nivel mundial de este tema es la Dra. Suzanne Simard, que a través de sus investigaciones en los bosques canadienses ha descubierto que los árboles de este ecosistema, tienen un sistema jerárquico en el cual los individuos más grandes y viejos del bosque, son un eslabón clave en estas redes de comunicación, y que estos árboles llamados Hubs o Mother trees (árboles madre) tienen una particular asociación "familiar" con los árboles jóvenes del bosque, en particular con sus descendientes directos, con los cuales, el árbol madre intercambiará y cederá parte de sus reservas nutritivas a estos jóvenes árboles para favorecer su desarrollo y establecimiento.
     Si bien, es probable que esta situación sea mucho más específica de bosques boreales de coníferas cuya biodiversidad en términos florísticos es limitada y por lo tanto existen especies de árboles que claramente dominan el paisaje, también supone una estrategia ecológica que podría constituir el primer ejemplo de alta sofisticación social en donde existe un intercambio de servicios y ayuda mutua en aras de mantener la salud general de la población de árboles, lo cual constituye a su vez una fuerte defensa comunal en contra de las plagas y las enfermedades.
     En un experimento llevado a cabo por la Dra. Simard en de la Universidad de Columbia Británica, se le inyectó un compuesto radioactivo a un gran árbol madre, el cual fue seguido y medido durante un tiempo con la ayuda de un contador Geiger. Posteriormente se tomaron muestras de los árboles jóvenes que se encontraban en la vecindad del árbol madre. El contador midió niveles considerables de la radioactividad en estos árboles jóvenes, es decir, encontró los mismos isótopos radioactivos que habían sido inyectados en el árbol madre, lo cual demuestra que este árbol compartía sus nutrientes con los jóvenes circundantes.
     Otro experimento llevado a cabo por investigadores de la Universidad de UK, para comprobar estos sistemas de comunicación, no fue llevado a cabo con árboles, sino con habas. A algunas plantas se les estimuló el desarrollo de micorrizas en sus raíces, mientras que a otras se les inhibió. Sin embargo, para descartar que los experimentos realizados no fueran influenciados por estos COV, las plantas fueron cubiertas y aisladas con bolsas plásticas que impidieran la circulación de aérea de las defensas volátiles de las plantas. Las plantas que fueron estimuladas con micorrizas, posteriormente fueron sometidas al ataque de Áfidos (Pulgones), las cuales mostraron una asombrosa reacción en defensa cuyo mensaje se transmitió en cadena a todas las plantas que estuvieran en contacto con las raíces micorrizadas, mientras que las plantas no micorrizadas fueron severamente atacadas por las plagas hasta morir.
     Estos experimentos son una prueba más de la complejidad de nuestros ecosistemas y que apenas estamos empezando a comprender, que van mucho más allá de un simple asunto de biodiversidad, que existen complejas sociedades ecológicas que resultan poseer sistemas de inteligencia altamente sofisticados y que dentro de estos, existen idiomas y lenguajes secretos que apenas estamos empezando a descifrar. Hemos vivido bajo la arrogancia de querer buscar vida inteligente en otros planetas, cuando en realidad no hemos sido lo suficientemente inteligentes para entender la que ya está en nuestro planeta, y que de pronto parece rebasar nuestras propias capacidades, y nos hace ver que lo que nosotros creemos que es la verdad de nuestro planeta, no es más que una mera interpretación cultural propia de nuestra limitada capacidad para ver y percibir nuestro medio, ya que solamente lo podemos ver a través de los ojos de nuestra especie.
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martes, 27 de diciembre de 2016

LO QUE TENEMOS QUE SUFRIR
El olivar de la huerta Weil, Melilla, transformado en una pista de 4x4. ¡Será por espacio! dirán los...
Información: 
https://guelayaecologistasenaccion.wordpress.com/2016/12/02/de-olivar-a-esto/
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"Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido."

Henry David Thoreau

lunes, 26 de diciembre de 2016

HANS CHRISTIAN ANDERSEN (Dinamarca, 1805-1875)
El pino


     Allá lejos en el bosque había un pino: ¡qué pequeño y qué bonito era! Tenía un buen sitio donde crecer y todo el aire y la luz que quería, y estaba además acompañado por otros camaradas mayores que él, tantos pinos como abetos. ¡Pero se empeñaba en crecer con tan apasionada prisa!
     No prestaba la menor atención al sol ni a la dulzura del aire, ni ponía interés en los niños campesinos que pasaban charlando por el sendero cuando salían a recoger frutillas. A veces llegaban con una canasta llena, o con unas cuantas ensartadas en una caña, y se sentaban a su lado.
     -¡Mira qué arbolito tan lindo! -decían-. Pero al arbolito no le gustaba nada oírles hablar así. 
     Al año siguiente se alargó hasta echar un nuevo nudo, y un año después, otro más alto aún. Ya se sabe que, tratándose de pinos, siempre es posible conocer su edad por el número de nudos que tienen.
     -¡Oh, si pudiera ser tan alto como los demás árboles! -suspiraba-. Entonces podría extender mis ramas todo alrededor y miraría el vasto mundo desde mi copa. Los pájaros vendrían a hacer sus nidos en mis ramas y, siempre que soplase el viento, podría cabecear tan majestuosamente como los otros.
No lo contentaban los pájaros ni el sol, ni las rosadas nubes que, mañana y tarde, cruzaban navegando allá en lo alto.
     Cuando venía el invierno y la resplandeciente blancura de la nieve se esparcía por todas partes, era frecuente que algún conejo se acercase dando rápidos brincos y saltase justamente por encima del pinito. ¡Oh, qué humillante era aquello!… Pero pasaron dos inviernos, y al tercero había crecido tanto, que los conejos se vieron forzados a rodearlo. “Sí, crecer, crecer, hacerse alto y mayor; esto es lo importante”, pensaba.
     En el otoño siempre venían los leñadores a cortar algunos de los árboles más altos. Todos los años pasaba lo mismo, y el joven pino, que ya tenía una buena altura, temblaba sólo de verlos, pues los árboles más grandes y espléndidos crujían y acababan desplomándose en tierra. Entonces les cortaban todas las ramas, y quedaban tan despojados y flacos que era imposible reconocerlos; luego los cargaban en carretas y los caballos los arrastraban fuera del bosque.
     ¿Adónde se los llevaban? ¿Cuál sería su suerte, -se preguntaba-.
     En la primavera, tan pronto llegaban la golondrina y la cigüeña, el árbol les preguntaba:
     -¿Saben ustedes adónde han ido los otros árboles, adónde se los han llevado? ¿Los han visto acaso?
      Las golondrinas nada sabían, pero la cigüeña se quedó pensativa y respondió, moviendo la cabeza:
      -Sí, creo saberlo. A mi regreso de Egipto encontré un buen número de nuevos veleros; tenían unos mástiles espléndidos, y en cuanto sentí el aroma de los pinos comprendí que eran ellos. ¡Oh, y qué derechos iban!
     -¡Cómo me gustaría ser lo bastante grande para volar atravesando el mar! Y dicho sea de paso, ¿cómo es el mar? ¿A qué se parece?
     -Sería demasiado largo explicártelo -respondió la cigüeña, y prosiguió su camino.
     -Alégrate de tu juventud -dijeron los rayos del sol-; alégrate de tu vigoroso crecimiento y de la nueva vida que hay en ti.
     Y el viento besó al árbol, y el rocío lo regó con sus lágrimas. Pero él era aún muy tierno y no comprendía las cosas.
     Al acercarse la Navidad los leñadores cortaron algunos pinos muy jóvenes, que ni en edad ni en tamaño podían medirse con el nuestro, siempre inquieto y siempre anhelando marcharse. A estos jóvenes pinos, que eran justamente los más hermosos, les dejaron todas sus ramas. Así los depositaron en las carretas y así se los llevaron los caballos fuera del bosque.
     -¿Adónde pueden ir? -se preguntaba el pino-. No son mayores que yo; hasta había uno que era mucho más pequeño. ¿Por qué les dejaron todas sus ramas? ¿Adónde los llevan?
     -¡Nosotros lo sabemos, nosotros lo sabemos! -piaron los gorriones-. Hemos atisbado por las ventanas, allá en la ciudad; nosotros sabemos adónde han ido. Allí les esperan toda la gloria y todo el esplendor que puedas imaginarte. Nosotros hemos mirado por los cristales de las ventanas y vimos cómo los plantaban en el centro de una cálida habitación, y cómo los adornaban con las cosas más bellas del mundo: manzanas doradas, pasteles de miel, juguetes y cientos de velas.
     -¿Y luego? -preguntó el pino, estremeciéndose en todas sus ramas-. ¿Y luego? ¿Qué pasa luego?
     -Bueno, no vimos más -respondieron los gorriones-. Pero lo que vimos era magnífico.
     -¡Si tendré yo la suerte de ir alguna vez por tan deslumbrante sendero! -exclamó el árbol con deleite-. Es aún mejor que cruzar el océano. ¡Qué ganas tengo de que llegue la Navidad! Ahora soy tan alto y frondoso como los que se llevaron el año pasado. ¡Oh, si estuviese ya en la carreta, si estuviese ya en esa cálida habitación en medio de ese brillo resplandeciente! ¿Y luego? Sí, luego tiene que haber algo mejor, algo aún más bello esperándome, porque si no, ¿para qué iban a adornarme de tal modo?, algo mucho más grandioso y espléndido. Pero ¿qué podrá ser? ¡Oh, qué dolorosa es la espera! Yo mismo no sé lo que me pasa.
     -Alégrate con nosotros -dijeron el viento y la luz del sol- alégrate de tu vigorosa juventud al aire libre.
     Pero el pino no tenía la menor intención de seguir su consejo. Continuó creciendo y creciendo; allí se estaba en invierno lo mismo que en verano, siempre verde, de un verde bien oscuro. La gente decía al verlo:
     -¡Ése sí que es un hermoso árbol!
     Y al llegar la Navidad fue el primero que derribaron. El hacha cortó muy hondo a través de la corteza, hasta la médula, y el pino cayó a tierra con un suspiro, desfallecido por el dolor, sin acordarse para nada de sus esperanzas de felicidad. Lo entristecía saber que se alejaba de su hogar, del sitio donde había crecido; nunca más vería a sus viejos amigos, los pequeños arbustos y las flores que vivían a su alrededor, y quizás ni siquiera a los pájaros. No era nada agradable aquella despedida.
No volvió en sí hasta que lo descargaron en el patio con los otros árboles y oyó a un hombre que decía:
     -Éste es el más bello, voy a llevármelo.
     Vinieron, pues, dos sirvientes de elegante uniforme y lo trasladaron a una habitación espléndida. Había retratos alrededor, colgados de todas las paredes, y dos gigantescos jarrones chinos, con leones en las tapas, junto a la enorme chimenea de azulejos. Había sillones, sofás con cubiertas de seda, grandes mesas atestadas de libros de estampas y juguetes que valían cientos de pesos, o al menos así lo creían los niños. Y el árbol fue colocado en un gran barril de arena, que nadie habría reconocido porque estaba envuelto en una tela verde, y puesto sobre una alfombra de colores brillantes. ¡Cómo temblaba el pino! ¿Qué pasaría luego? Tanto los sirvientes como las muchachas se afanaron muy pronto en adornarlo. De sus ramas colgaron bolsitas hechas con papeles de colores, cada una de las cuales estaba llena de dulces. Las manzanas doradas y las nueces pendían en manojos como si hubiesen crecido allí mismo, y cerca de cien velas, rojas, azules y blancas quedaron sujetas a las ramas. Unas muñecas que en nada se distinguían de las personas -muñecas como no las había visto antes el pino- tambaleándose entre el verdor, y en lo más alto de todo habían colocado una estrella de hojalata dorada. Era magnífico; jamás se había visto nada semejante.
     -Esta noche -decían todos-, esta noche sí que va a centellear. ¡Ya verás!
     “¡Oh, si ya fuese de noche!”, pensó el pino. ¡Si ya las velas estuviesen encendidas! ¿Qué pasará entonces?, me pregunto. ¿Vendrán a contemplarme los árboles del bosque? ¿Volarán los gorriones hasta los cristales de la ventana? ¿Echaré aquí raíces y conservaré mis adornos en invierno y en verano?”
      Esto era todo lo que el pino sabía. De tanta impaciencia, comenzó a dolerle la corteza, lo que es tan malo para un árbol como el dolor de cabeza para nosotros.
     Por fin se encendieron las velas y ¡qué deslumbrante fiesta de luces! El pino se echó a temblar con todas sus ramas, hasta que una de las velas prendió fuego a las hojas. ¡Huy, cómo le dolió aquello!
     -¡Oh, qué lástima! -exclamaron las muchachas, y apagaron rápidamente el fuego. El árbol no se atrevía a mover una rama; tenía terror de perder alguno de sus adornos y se sentía deslumbrado por todos aquellos esplendores… De pronto se abrieron de golpe las dos puertas corredizas y entró en tropel una bandada de niños que se abalanzaron sobre el pino como si fuesen a derribarlo, mientras las personas mayores los seguían muy pausadamente. Por un momento los pequeñuelos se estuvieron mudos de asombro, pero sólo por un momento. Enseguida sus gritos de alegría llenaron la habitación. Se pusieron a bailar alrededor del pino, y luego le fueron arrancando los regalos uno a uno.
      “Pero, ¿qué están haciendo?”, pensó el pino. ¿Qué va a pasar ahora?”
      Las velas fueron consumiéndose hasta las mismas ramas, y en cuanto se apagó la última, dieron permiso a los niños para que desvalijasen al árbol. Se precipitaron todos a una sobre él, haciéndolo crujir en todas y cada una de sus ramas, y si no hubiese estado sujeto del techo por la estrella dorada de la cima se habría venido al suelo sin remedio.
     Los niños danzaron a su alrededor con los espléndidos juguetes, y nadie reparó ya en el árbol, a no ser una vieja nodriza que iba escudriñando entre las hojas, aunque sólo para ver si por casualidad quedaban unos higos o alguna manzana rezagada.
     -¡Un cuento, cuéntanos un cuento! -exclamaron los niños, arrastrando con ellos a un hombrecito gordo que fue a sentarse precisamente debajo del pino.
     -Aquí será como si estuviésemos en el bosque -les dijo-, y al árbol le hará mucho bien escuchar el cuento. Pero sólo les contaré una historia. ¿Les gustaría el cuento de Ivede-Avede, o el de Klumpe-Dumpe, que aun cayéndose de la escalera subió al trono y se casó con la princesa?
     -¡Klumpe-Dumpe! -gritaron algunos, y otros reclamaron a Ivede-Avede. El griterío y el ruido eran tremendos; sólo el pino callaba, pensando:
     “¿Me dejarán a mí fuera de todo esto? ¿Qué papel me tocará representar?”
     Pero, claro, ya había desempeñado su papel, ya había hecho justamente lo que tenía que hacer.
El hombrecito gordo les contó la historia de Klumpe-Dumpe, que aún cayéndose de la escalera subió al trono y se casó con la princesa. Y los niños aplaudieron y exclamaron:
     -¡Cuéntanos otros! ¡Uno más!
     Querían también el cuento de Ivede-Avede, pero tuvieron que contentarse con el de Klumpe-Dumpe. El pino permaneció silencioso en su sitio, pensando que jamás los pájaros del bosque habían contado una historia semejante.
     “De modo que Klumpe-Dumpe se cayó de la escalera y, a pesar de todo, se casó con la princesa. ¡Vaya, vaya; así es como se progresa en el gran mundo!”, pensaba. “Seguro que tenía que ser cierto si aquel hombrecito tan agradable lo contaba. Bien, ¿quién sabe? Quizás me caiga yo también de una escalera y termine casándome con una princesa.”
     Y se puso a pensar en cómo lo adornarían al día siguiente, con velas y juguetes, con oropeles y frutas.
     -Mañana sí que no temblaré -se decía-. Me propongo disfrutar de mi esplendor todo lo que pueda. Mañana escucharé de nuevo la historia de Klumpe-Dumpe, y quizás también la de Ivede-Avede.
Y toda la noche se la pasó pensando en silencio. A la mañana siguiente entraron el criado y la sirvienta.
      “Ahora las cosas volverán a ser como deben”, pensó el pino.
      Mas, lejos de ello, lo sacaron de la estancia y, escaleras arriba, lo condujeron al desván, donde quedó tirado en un rincón oscuro, muy lejos de la luz del día.
     “¿Qué significa esto? -se maravillaba el pino-. ¿Qué voy a hacer aquí arriba? ¿Qué cuentos puedo escuchar así?”
      Y se arrimó a la pared, y allí se estuvo pensando y pensando… Tiempo para ello tenía de sobra, mientras pasaban los días y las noches. Nadie subía nunca, y cuando por fin llegó alguien fue sólo para amontonar unas cajas en el rincón. Parecía que lo habían olvidado totalmente.
“Ahora es el invierno afuera”, pensaba el pino. “La tierra estará dura y cubierta de nieve, de modo que sería imposible que me plantasen; tendré que permanecer en este refugio hasta la primavera. ¡Qué considerados son! ¡Qué buena es la gente!… Si este sitio no fuese tan oscuro y tan terriblemente solitario!… Si hubiese siquiera algún conejito… ¡Qué alegre era estar allá en el bosque, cuando la nieve lo cubría todo y llegaba el conejo dando saltos! Sí, ¡aun cuando saltara justamente por encima de mí, y a pesar de que esto no me hacía ninguna gracia! Aquí está uno terriblemente solo.”
-¡Cuic! -chilló un ratoncito en ese mismo momento, colándose por una grieta del piso; y pronto lo siguió otro. Ambos comenzaron a husmear por el pino y a deslizarse entre sus ramas.
-Hace un frío terrible -dijeron los ratoncitos-, aunque éste es un espléndido sitio para estar. ¿No te parece, viejo pino?
-Yo no soy viejo -respondió el pino-. Hay muchos árboles más viejos que yo.
-¿De dónde has venido? -preguntaron los ratones, pues eran terriblemente curiosos-, ¿qué puedes contarnos? Háblanos del más hermoso lugar de la tierra. ¿Has estado en él alguna vez? ¿Has estado en la despensa donde los quesos llenan los estantes y los jamones cuelgan del techo, donde se puede bailar sobre velas de sebo y el que entra flaco sale gordo?
-No -respondió el pino-, no conozco esa despensa, pero en cambio conozco el bosque donde brilla el sol y cantan los pájaros.
Y les habló entonces de los días en que era joven. Los ratoncitos no habían escuchado nunca nada semejante, y no perdieron palabra.
-¡Hombre, mira que has visto cosas! -dijeron-. ¡Qué feliz habrás sido!
-¿Yo? -preguntó el pino, y se puso a considerar lo que acababa de decir-. Sí, es cierto; eran realmente tiempos muy agradables.
Y pasó a contarles lo ocurrido en Nochebuena, y cómo lo habían adornado con pasteles y velas.
-¡Oooh! -dijeron los ratoncitos-. ¡Sí que has sido feliz, viejo pino!
-Yo no tengo nada de viejo -repitió el pino-. Fue este mismo invierno cuando salí del bosque. Estoy en plena juventud: lo único que pasa es que, por el momento, he dejado de crecer.
-¡Qué lindas historias cuentas! -dijeron los ratoncitos. Y a la noche siguiente regresaron con otros cuatro que querían escuchar también los relatos del pino. Mientras más cosas contaba, mejor lo iba recordando todo, y se decía:
-Aquellos tiempos sí que eran realmente buenos; pero puede que vuelvan otra vez, puede que vuelvan… Klumpe-Dumpe se cayó de la escalera y, aun así, se casó con la princesa; quizás a mí me pase lo mismo.
Y justamente entonces el pino recordó a una tierna y pequeña planta de la familia de los abedules que crecía allá en el bosque, y que bien podría ser, para un pino, una bellísima princesa.
-¿Quién es Klumpe-Dumpe? -preguntaron los ratoncitos. Y el pino les contó toda la historia, pues podía recordar cada una de sus palabras; y los ratoncitos se divirtieron tanto que querían saltar hasta la punta del pino de contentos que estaban. A la noche siguiente acudieron otros muchos ratones, y, el domingo, hasta se presentaron dos ratas. Pero éstas declararon que el cuento no era nada entretenido, y esto desilusionó tanto a los ratoncitos, que también a ellos empezó a parecerles poco interesante.
-¿Es ése el único cuento que sabes? -preguntaron las ratas.
-Sí, el único -respondió el pino-. Lo oí la tarde más feliz de mi vida, aunque entonces no me daba cuenta de lo feliz que era.
-Es una historia terriblemente aburrida. ¿No sabes ninguna sobre jamones y velas de sebo? ¿O alguna sobre la despensa?
-No -dijo el pino.
-Bueno, entonces, muchas gracias -dijeron las ratas, y se volvieron a casa.
Al cabo también los ratoncitos dejaron de venir, y el árbol dijo suspirando.
-Era realmente agradable tener a todos esos simpáticos y ansiosos ratoncitos sentados a mi alrededor, escuchando cuanto se me ocurría contarles. Ahora esto se acabó también… aunque lo recordaré con gusto cuando me saquen otra vez afuera.
Pero, ¿cuándo sería esto? Ocurrió una mañana en que subieron la gente de la casa a curiosear en el desván. Movieron de sitio las cajas y el árbol fue sacado de su escondrijo. Por cierto que lo tiraron al suelo con bastante violencia, y, enseguida, uno de los hombres lo arrastró hasta la escalera, donde brillaba la luz del día.
“¡La vida comienza de nuevo para mí!”, pensó el árbol. Sintió el aire fresco, los primeros rayos del sol… y ya estaba afuera, en el patio. Todo sucedió tan rápidamente, que el árbol se olvidó fijarse en sí mismo. ¡Había tantas cosas que ver en torno suyo! El patio se abría a un jardín donde todo estaba en flor. Fresco y dulce era el aroma de las rosas que colgaban de los pequeños enrejados; los tilos habían florecido y las golondrinas volaban de una parte a otra cantando:
-¡Quirre-virre-vit, mi esposo ha llegado ya! -pero, es claro, no era en el pino en quien pensaban.
-¡Esta sí que es vida para mí! -gritó alegremente, extendiendo sus ramas cuanto pudo. Pero, ¡ay!, estaban amarillas y secas y se vio tirado en un rincón, entre ortigas y hierbas malas. La estrella de papel dorado aún ocupaba su sitio en la cima y resplandecía a la viva luz del sol.
En el patio jugaban algunos de los traviesos niños que por Nochebuena habían bailado alrededor del árbol, y a quienes tanto les había gustado. Uno de los más pequeños se le acercó corriendo y le arrancó la reluciente estrella dorada.
-¡Mira lo que aún quedaba en ese feo árbol de Navidad! -exclamó, pisoteando las ramas hasta hacerlas crujir bajo sus zapatos.
Y el árbol miró la fresca belleza de las flores en el jardín, y luego se miró a sí mismo, y deseó no haber salido jamás de aquel oscuro rincón del desván. Recordó la frescura de los días que en su juventud pasó en el bosque, y la alegre víspera de Navidad, y los ratoncitos que con tanto gusto habían escuchado la historia de Klumpe-Dumpe.
-¡Todo ha terminado! -se dijo-. ¡Lástima que no haya sabido gozar de mis días felices! ¡Ahora, ya se fueron para siempre!
Y vino un sirviente que cortó el árbol en pequeños pedazos, hasta que hubo un buen montón que ardió en una espléndida llamarada bajo la enorme cazuela de cobre. Y el árbol gimió tan alto que cada uno de sus quejidos fue como un pequeño disparo. Al oírlo, los niños que jugaban acudieron corriendo y se sentaron junto al fuego; y mientras miraban las llamas, gritaban: “¡pif!, ¡paf!”, a coro. Pero a cada explosión, que era un hondo gemido, el árbol recordaba un día de verano en el bosque, o una noche de invierno allá afuera, cuando resplandecían las estrellas. Y pensó luego en la Nochebuena y en Klumpe-Dumpe, el único cuento de hadas que había escuchado en su vida y el único que podía contar… Y cuando llegó a este punto, ya se había consumido enteramente.
Los niños seguían jugando en el patio. El más pequeño se había prendido al pecho la estrella de oro que había coronado al pino la noche más feliz de su vida. Pero aquello se había acabado ya, igual que se había acabado el árbol, y como se acaba también este cuento. ¡Sí, todo se acaba, como les pasa al fin a todos los cuentos!
---FIN---

viernes, 23 de diciembre de 2016

CHRISTIAN POSTANIEC (Francia, 1944)
Mon arbre et moi

Lorsque je le caresse,
Mon arbre apprivoisé
Se dresse
Sur la pointe des feuilles
Dans le vent.
Alors moi je lui cueille
Un bouquet d'oiseaux blancs
Et il remue la tête
Heureux
En souriant
D'un grand rire d'écorce
Pour me faire la fête.
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martes, 20 de diciembre de 2016


EDUARDO GALEANO (Uruguay, 1940-2015)
Mudos


     Muchos son los anillos que sus cumpleaños les han dibujado en el tronco. Estos árboles, estos gigantes añosos, llevan siglos clavados en lo hondo de la tierra, y no pueden huir. Indefensos ante las sierras eléctricas, crujen y caen. En cada derrumbamiento se viene abajo el mundo; y el pajarerío queda sin casa.
      Mueren asesinados los viejos incómodos. En su lugar, crecen los jóvenes rentables. Los bosques nativos abren paso a los bosques artificiales. El orden, orden militar, orden industrial, triunfa sobre el caos natural. Parecen soldados en fila los pinos y los eucaliptos de exportación, que marchan rumbo al mercado internacional.
      Fast food, fast wood: los bosques artificiales crecen en un ratito y se venden en un santiamén. Fuentes de divisas, ejemplos de desarrollo, símbolos del progreso, estos criaderos de madera resecan la tierra y arruinan los suelos.
      En ellos, no cantan los pájaros.
      La gente los llama bosques del silencio.
De "Bocas del Tiempo"
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sábado, 17 de diciembre de 2016

CONSERVACIÓN DEL ARBOLADO SINGULAR
Por Bosques Sin Fronteras


     Expertos de todo el territorio nacional se reunieron durante el 27 y 28 de octubre, en el Centro de Investigación Forestal de Lourizán en un Congreso Nacional sobre Árboles Singulares, organizado por la Sociedad Española de Ciencias Forestales y la ONG Bosques Sin Fronteras. (...)
     
(...) todos los expertos destacaron que era preciso llevar a cabo una serie de medidas tanto en Galicia como a nivel nacional.
  • Los árboles y arboledas singulares poseen un valor genético incalculable, ya que son, en muchos casos, únicos representantes de antiquísimas formaciones vegetales que existieron hace ya cientos de años. Es preciso desarrollar protocolos de trabajo para la clonación y creación de bancos de germoplasma.
  • No se puede conservar aquello que no se conoce. Es necesaria una mayor divulgación y difusión dirigida y adecuada del valor que tienen estos seres vivos. Rutas, materiales divulgativos y campañas de participación ciudadana en los catálogos pueden ser algunas de las medidas que pueden ayudar a un mejor conocimiento.(...)
  • El apoyo a los propietarios que poseen ejemplares singulares es vital para su correcta conservación. Por ello, es preciso que las Comunidades Autónomas trabajen con entidades locales (...)
  • Los arboretos y colecciones botánicas son también espacios de alto interés botánico, histórico y paisajístico. Los catálogos de árboles singulares deberían tener una figura especial de protección y conservación para estos espacios.
  • Los árboles necesitan un espacio para desarrollarse mayor al que vemos alrededor del tronco y copa. La protección de los árboles debe ir más allá de la base del árbol (...)
  • Es preciso una mayor divulgación de los catálogos entre ayuntamientos y organismos oficiales para evitar problemas de talas y podas por falta de conocimiento de su importancia (...)
  • Es preciso la vigilancia y revisión de los catálogos. Para ello es necesario que las CCAA doten de algún tipo de personal especializado en esta materia (...) En este sentido es importante recordar la importancia que tienen los agentes forestales como personal fundamental en el apoyo a la gestión y conservación de los catálogos.
  • Muchos árboles singulares se encuentran en zonas ajardinadas y sufren problemas de hongos y pudriciones en las raíces por exceso de riego, debido al césped. Es preciso recordar que se debe evitar el césped alrededor del perímetro de influencia de las raíces de estos árboles.
El grupo de trabajo de la Sociedad de Ciencias Forestales recuerda la necesidad de tener en cuenta estas medidas por la importancia que tienen en el mantenimiento de estos ejemplares, auténticas joyas y testigos de la historia y la cultura de nuestro territorio.
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miércoles, 14 de diciembre de 2016

PAWEL KUCZYNSKI (Polonia, 1976)  
...ese ácido ilustrador y el árbol

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domingo, 11 de diciembre de 2016

PETER WOHLLEBEN (Alemania-Bonn, 1964)
La vida oculta de los árboles

Resumen
En los bosques suceden cosas sorprendentes: árboles que se comunican entre sí, árboles que aman y cuidan a sus hijos y a sus viejos y enfermos vecinos; árboles sensibles, con emociones, con recuerdos… ¡Increíble, pero cierto!
Peter Wohlleben, guarda forestal y amante de la naturaleza, nos narra en este libro fascinantes historias sobre las insospechadas y extraordinarias habilidades de los árboles. Asimismo reúne por una parte los últimos descubrimientos científicos sobre el tema, y por otra sus propias experiencias vividas en los bosques; y con todo ello nos ofrece un emocionante punto de vista, una manera de conocer mejor a unos seres vivos con los que creemos estar familiarizados pero de los que desconocemos su capacidad de comunicación, su espiritualidad.
Descubramos, gracias a este libro, un mundo totalmente nuevo…
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jueves, 8 de diciembre de 2016


 LA LEY DE PARQUES NACIONALES DE ESPAÑA, 100 años
Ocho de Diciembre de 1916




Un parque nacional es una categoría de área protegida que goza de un determinado estatus legal que obliga a proteger y conservar la riqueza de su flora y su fauna. Se caracteriza por ser representativa de una región fitozoogeográfica y tener interés científico.

  • La primera área protegida en el mundo, contrariamente a lo difundido por la propaganda de EE.UU., fue el Bosque de Sinharaja, en Sri Lanka, ahora patrimonio de la humanidad.
  • En Estados Unidos se creó la segunda reserva protegida, el Parque de Yellowstone, en 1872, impulsado por Ulysses S. Grant. 
  • El tercer espacio protegido, segundo en EE.UU., fue Yosemite, en 1890, impulsado por John Muir y Robert Underwood Johnson. La ley retiraba de la venta esas tierras para "colonización, tenencia o venta" y protegía "todos los bosques, depósitos minerales, atracciones naturales o maravillas", junto con prohibir la "destrucción desenfrenada de pesca y caza y su captura o destrucción para propósitos de venta o lucro", y este fue el verdadero momento en que se creó la idea de protección de Parque Nacional.
    Pero en esos comienzos no todos fueron felices...    "Todo el valle está atravesado por carreteras polvorientas y arenosas que van desde los hoteles de los blancos en todas direcciones... Todos parecen venir sólo a buscar dinero... Nosotros no tratábamos así este parque cuando lo teníamos. Este valle nos fue quitado para crear un área de recreo... Yosemite ya no es un Parque nacional sino apenas una granja de heno y un campo para ganado". (palabras de los Miwok, tribu asentada en el parque que fue "desalojada")
  • En España el año 1916 se promulga la primera ley que permite, dos años más tarde, la protección bajo esta figura de la Montaña de Covadonga (actualmente Parque Nacional de los Picos de Europa) y el Valle de Ordesa (actualmente Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido).

Los 15 Parques Nacionales de España
 P.N. de Ordesa y Monte Perdido, 1918

P.N. de Picos de Europa, 1918

 P.N. del Teide, 1955

 P.N. de la Caldera de Taburiente, 1955

P.N. Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, 1955

 P.N de Doñana, 1969

 P.N. de Las Tablas de Daimiel, 1969

P.N. de Timanfaya, 1974

P.N. de Grajonay, 1981
 
 P. N. Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera, 1991

 P.N. de Cabañeros, 1995

P.N. de Sierra Nevada, 1999
 
P.N. de las Islas Atlánticas de Galicia, 2002

P.N. de Monfragüe, 2007


 P.N. de Guadarrama, 2013

El gran libro, siempre abierto y que tenemos que hacer un esfuerzo para leer, es el de la Naturaleza y los otros libros se toman a partir de él, y en ellos se encuentran los errores y malas interpretaciones de los hombres. 

 Antonio Gaudí
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martes, 6 de diciembre de 2016

ÁRBOLES SINGULARES DE ALBACETE

Esta primera lista de 190 árboles está extraída del libro "Árboles singulares de la Provincia de Albacete", publicado en 2015. Están agrupados por partidos judiciales.


ALBACETE
(Albacete, Alcadozo, Balazote, Barrax, Chichilla del Monte Aragón, Corral Rubio, La Gineta, La Herrera, Hoya Gonzalo, Peñas de San Pedro, Pétrola, Pozo Cañada, Pozohondo, Pozuelo, San Pedro, Valdeganga)


Albacete, Parque Lineal, cruce Cuba-Legazpi,   Olmo,   P4,3m   h20m  Ulmus minor
Albacete, I.E.S. Los Olmos,  Olmo,  P2,6m    h19m,   Ulmus minor
Albacete, Acequión,  Taray,   P2,2m   Tamarix boveana  h5m
Casasola (Alcadozo), De las Eras, Pino carrasco,   P4,7m     h12m, Pinus halepensis
Casasola (Alcadozo), Pino Guapero,  Pino piñonero,   P5m   h20m,   Pinus pinea
Cerrolobo (Albacete), Encina,   P3,8m   h12m,  Quercus  ilex
Gineta La, de Miralrío, Pino piñonero,   P3,7m   h21m Pinus pinea
Gineta La, de la Fuente del Fraile,  Encina,   P3,9m   h17m  Quercus ilex
Gineta La, de la Marmota,  Taray,   P3,3m   h9m, Tamarix gallica
Horna (Chinchilla de Monte Aragón), Casa Alhama,  Encina,   P4,3m    h14m   Quercus ilex
Hoya, Gonzalo de las Beatas, Pino carrrasco,   P5,3m    h20m  Pinus halepensis
Molata La (Alcodazo), de la Vaca,  Encina,   P5m   h14m,  Quercus ilex
Molinar El (Alcadozo), De El Molinar, Almendro,   P3m    h10,5m,  Prunus dulcis
Pétrola, de la Laguna de Pétrola,  Pino piñonero,    P3,4m    h15m,  Pinus pinea
Pinilla (Chinchilla de Monte Aragón), Casa Gómez Yañez, Olmo,   P3,9m    h21m, Ulmus minor
Pinilla (Chinchilla de Monte Aragón), Casa Gómez Yañez, Encina,    P4,8m    h11m, Quercus ilex
Pinilla (Viveros), del Cerrojo,  Álamo,   P3,5m   h21m    Populus alba
Pinilla (Viveros), del Pozo de los Bueyes,  P2,7m   h10m  Juniperus thurifera
Pozo-Cañada, de la Estación de los Hitos, Pino carrasco,    P4,7m    h21m, Pinus halepensis
Pozo-Cañada, de la Venta Nueva, Encina,   P4,3m   h15m, Quercus ilex
Pozo-Cañada, de Torremahíques, Encina,   P4,4m   h14m Quercus ilex
Tinajeros (Albacete), Casa Benítez, Encina,    P4,4m    h16m., Quercus ilex


ALCARAZ
(Alcaraz, El Ballestero, Bienservida, Bogarra, Casas de Lázaro, Cotillas, Masegoso, Paterna de Madera, Peñascosa,Povedilla, Riópar, Robledo, Salobre, Vianos, Villapalacios, Villaverde de Guadalimar, Viveros)

Alcaraz, Puente de la Potrera,  Álamo,   P4m   h19m  Populus alba
Acaraz, de Correos, Olmo,      P3,8m   h10m, Ulmus minor
Bienservida, De la Mesta de Bienservida,  Quejigo,    P3,6m    h14m,  Quercus faginea
Bienservida, De la Pila,  Tejo,   P5m    h8,5m,  Taxus baccata
Canaleja (Alcaraz),  Pino piñonero,   P4,6m   h17m,  Pinus pinea
Canaleja (Alcaraz), Quejigo,    P4m   h20m,  Quercus faginea
Canalejuela (Alcaraz), Fuente La Marta, Encina,    P6m    h10,5m   Quercus ilex
Canalejuela (Alcaraz), Fuente de la Raíz,  Encina,   P4,3m    h15m,  Quercus ilex
Cañada de Provencio (Molinicos), Boquera de la Hoya,  Pino negral,    P4m    h24m,
 N 38º 30' 46” - W 2º 20' 51”,  Pinus pinaster
Cañada del Provencio, Molinicos, Collado del Judío,  Pino negral,  P4,2m   h24m
N 38º 31' 50” - W 2º 22' 20”,  Pinus nigra
Carrizal El (Riópar), por el Camino Rural,  Encina,   P3,9m   h21m     1006m,
 N 38º 30' 44" - W 2º 26' 33”,  Quercus ilex
Carrizal El (Riópar), por el Camino Rural,  Roble,  P4,3m   h18m   1002m,
N 38º 30' 44” - W 2º 26' 33”,  Quercus faginea
Casa de la Noguera (Riopar), Nogal,    P3,4m   h21m,
N 38º 28' 56” - W 2º 24' 51”,  Juglans regia
Cotillas, De Cuatro Patas,  Pino negral,    P5,6m   h17m,  Pinus pinaster
Galapagar El (Bogarra), Pino carrasco,    P5,3m   h20m,  Pinus halepensis
Galapagar El (Bogarra), Encina,    P4,6m    h18m,  Quercus ilex
Horcajo El (Alcaraz), Fuente de el Horcajo,  Álamo,   P3,6m   h20m,  Populus alba
Jardín El (Alcaraz), de Las Alamedas, Encina,  P4m   h11m,  Quercus ilex
Jardín El (Alcaraz), de Las Alamedas, Nogal,  P4,5m    h17m,  Juglans regia
Jardín El (Alcaraz), del Jardín, Plátano,    P5,6m   h27m,  Platanus hispanica
Jardín El (Alcaraz), Cuarto de la Seda,  Encina,  P4,3m   h14m   Quercus ilex
Masegoso, Roble,     P3,3m    h13m,  Quercus faginea
Molinicos-Mesones, Del Pozo de la Bomba, Guindo,   P2,9m    h9,3m,  Prunus mahaleb
Molinicos-Mesones, de la Tiná del Coto de la Mina,  Arce,   P2,9m     h17,7m    Acer opalus
Molinicos-Mesones,  Pozo de las Nieves,  Tejo,  Taxus baccata
Molinicos-Mesones,  del Calar del Mundo,  Tejo,   P4,07m    h11,3m,
N 38º 27' 17” - W 2º 22' 39”,  Taxus baccata
Miolinicos-Mesones, Sauce del Camping,  Sauce,    P4,1m     h33m,
N 38º 29' 18” - W 2º 20' 44”,  Salix alba
Molinicos-Mesones,  de Juegobolos,  Serbal,   P1,7m   h15m,  Sorbus domestica
Peñascosa, “Gordo de Caballería”,  Roble,   P5,5m      h15,5m ,  Quercus faginea
Peñascosa, de la Centella,  Encina,   P4,9m    h13m  Quercus ilex
Peñascosa, Pino-Roble de Peñascosa,  Pino-Roble,   P3m   h17m,  Pinus nigra-Quercus faginea
Peñascosa, “Tirachinas”,  Pino negral,    P2,6m    h22m,   Pinus nigra
Peñascosa, Mohedallana, La Anchura, “De Calixto”,  Pino negral,   P2,6m    h25m,
N 38º 38' 50” - W 2º 21' 35”,  Pinus nigra
Peñascosa, de el Vidrio,  Álamo blanco,   P5m    h24m,  Populus alba
Paterna de Madera, Tejo Viejo,  Tejo,   P5,2m     h9,5m
N 38º 33' 17” - W 2º 30' 50”,  Taxus baccata
Pinilla (Viveros), del Cerrojo,  Álamo,   P3,5m   h21m,  Populus alba
Pinilla (Viveros), del Pozo de los Bueyes,  Sabina albar,     P2,7m      h10m,  Juniperus thurifera
Reolid (Salobre), Cortijo del Duende, Enebro,   P1,3m    h6,3m,  Juniperus oxycedrus
Riopar, del Rebulle,  Fresno,    P3,6m    h17m  Fraxinus angustifolia
Riopar, Lugar Nuevo, Collado del Judío,  Pino negral,   P4,1m     h25m,  Pinus nigra
Riopar, Arroyo de la Puerta,  Tejo,    P2,5m     h8,5m
N 38º 29' 45º – W 2º 30' 50”,   Taxus baccata
Riopar, Fuente de las Raigadas I,  Tejo,   P4,5m   h12m,  Taxus baccata
Riopar, Fuente de las Raigadas ,  Acebo,    P1m    h10m,  Ilex aquifolium
Riopar, Torca de los Melojos,  Melojo,    P4m    h14m,  Quercus pyrenaica
Riopar, Torca de los Melojos,  Olmo de montaña,    P3,2m    h27m,  Ulmus glabra
Riopar, Viboreros,  Tejo,    P8,1m    h11m Taxus baccata
Riopar, Coto de la Mina, Poyo del Serbal o Juegolobos,  Serbal,   P1,7m   h13,5m
N 38º 27' 15” - W 2º 22' 15”,  Sorbus domestica
Riopar-La Dehesa, Encina,   P4,2m     h17m,  Quercus ilex
Riopar, Fuente de las Raigadas ,   Pino negral,     P3,6m    h15,5m   Pinus nigra
Riopar, Fuente de las Raigadas II,  Tejo,   P2,3m     h15m,  Taxus baccata
Salobre,  del Duque,  Quejigo,    P2,2m    h12m,   Quercus faginea
Vianos, de El Escorial,  Sauce,    P4m     h12m,  Salix alba
Vianos, Refugio del Barrancazo,  Almendro,    P2,8m     h15m,  Prunus avium
Vianos, del Gato,  Moral,     P3,6m     h10m   Morus nigra
Zapateros, Nogal,    P4m     16m,   Juglans regia
Villapalacios, del Relumbrar,  Alcornoque,    P2,15m   h7m,  Quercus suber
Villapalacios, de San Cristóbal,  Acebuche,     P4,5m    h11m,  Olea europaea sylvestris
Villaverde de Guadalimar, Collado Salero,  Pino piñonero,   P4,4m   h25m,   Pinus pinea
Villaverde de Guadalimar, Arroyo del Tejo,  Tejo,    P3,5m    h8,5m  Taxus baccata


ALMANSA
 (Almansa, Alatoz, Alpera, Bonete, Carcelén, Caudete, Fuente Álamo, Higuerurla, Montealegre del Castillo)

Alatoz, De la Dehesa Clementina,  Enebro,   P2,6m   h8,8m   Juniperus oxycedrus
Almansa, De los Pozuelos,  Encina,  P5,5m     h15m   Quercus ilex
Almansa, Hoya de la Carrasca,  Encina,   P4,5m    h12m,  Quercus ilex
Almansa, Pino Jabonero,  Pino piñonero,    P2,4m    h16m,  Pinus pinea
Almansa, Jardín de los Reyes Católicos,  Olmo,   P4,5m   h12m,   Ulmus minor
Alpera, Dehesa Clementina, Enebro del Vallejo,  Enebro, P2,5m  h6,5m,
N 39º 2' 35” - W 1º 20' 15”,  Juniperus oxycedrus
Alpera, de Casa Gil, Álamo negro,    P7m     h15m,  Populus nigra
Alpera, Casa de Delgado,  Olmo,    P4m   h20m,  Ulmus minor
Alpera,  Vallejo de la Carrrasca Gorda,  Encina,    P4,5m    h17m,  Quercus ilex
Carcelén, Plátano,    P3,3m     h23m,  Platanus hispanica
Caudete, Los Cuadones, Casa del Ninflo,  Almez,   P4,9m   h12m   150años,
N 38º 40' 23” - W 1º 3' 12”,  Celtis australis
Higueruela, de la Señorita de Casa Aparicio,  Encina,  P6,7m    h15m,  Quercus ilex
Higueruela, Rambla del Cenajo,  Álamos,  P7,2m   h19m,  Populus nigra


HELLÍN
 (Hellín, Albatana, Ayna, Elche de la Sierra, Liétor, Molinicos, Ontur, Tobarra)

Agramón (Hellín), “Doncel de Tedelche”,  Pino piñonero,   P4,2m  h25m   375m ,
N 38º 25' 33” - W 1º 41' 48”,   Pinus pinea
Agramón (Hellín), De El Azaraque,  Pino piñonero,   P4,5m    h27m,  Pinus pinea
Ayna, Pino Puntal,  Pino carrasco,    P4,3m     h18m,  Pinus halepensis
Ayna, olmos de la Plaza Mayor,  Olmo,    P2,3m    h15m,  Ulmus minor
Elche de la Sierra, De las Rambla de las Tinajas,  Pino carrasco,   P3,8m   h17,8m,  Pinus halepensis
Elche de la Sierra, Del Convento,  Encina,  P4,7m    h17m,  Quercus ilex
Elche de la Sierra, de la Fuente del Pilar,  Plátano,    P5,5m    h29m,  Platanus hispanica
Elche de la Sierra, del Derramnadero,   Pino carrasco,   P4,6m   h17,5m,  Pinus halepensis
Elche de la Sierra, de Aguas Saladas,  Pino piñonero,   P5,2m    h15,5m,  Pinus pinea
Elche de la Sierra, Collado de El Pozuelo,   Encina,    P4,5m   h13m  Quercus ilex
Elche de la Sierra-Horno Ciego,   Pino carrasco,   P4,4m    h17m,  Pinus halepensis
Elche de la Sierra, Cortijo de Camacho,  Pino carrasco,     P5m    h21m,  Pinus halepensis
Elche de la Sierra, de Escaraviruela,  Pino carrasco,     P3,8m    h32m,  Pinus halepensis
Elche de la Sierra, Morote de Arriba,  Pino carrasco,     P7,8m     h19m,  Pinus halepensis
Elche de la Sierra, Casa del Retamar,  Encina,    P4,5m    h13m,  Quercus faginea
Elche de la Sierra, de las Labores de Rubielo,  Pino piñonero,    P5m   h20m,  Pinus pinea
Isso (Hellín), Casa de la Carrasca,  Encina,     P5,7m    h17m,  Quercus ilex
Sarguilla La (Ayna), de los Cinco Gajos,  Pino carrasco,   P4,4m    h18m,  Pinus halepensis
Sierra (Tobarra), Acerolo de Sierra,  Acerolo,   P1,5m    h6m,  Crataegus azarolus
Talave (Liétor), Eucalipto,   P5,7m   h32m,  Eucalyptus camaldulensis
Talave (Liétor), Fuente del Talave,  Pino carrasco,     P4,4m    h22m,  Pinus halepensis
Tobarra, de Aljubé,  Pino piñonero,    P4,3m    h22m,  Pinus pinea
Tobarra, de El Raso,  Pino piñonero,    P4,4m    h16m,  Pinus pinea
Tobarra, de la Pestosa,  Eucalipto,   P6,7m   h22m,  Eucalyptus camaldulensis


CASAS IBÁÑEZ
(Casas-Ibáñez, Abengibre, Alborea, Balsa de Ves, Casas de Juan Núñez, Casas de Ves, Alcalá del Júcar, Cenizate, Fuentealbilla, Golosalvo, Jorquera, Mahora, Motilleja, Navas de Jorquera, Pozo-Lorente,La Recueja, Villamalea, Villatoya, Villavaliente)

Abengibre, Pino Juan Molinera,  Pino piñonero,   P3,8m    h19m,  Pinus pinea
Alcalá del Júcar, Casas de Piqueras,  Encina,  P3,8m   h19m,  Quercus ilex
Cantoblanco (Balsa de Ves),  Olmo,    P4,9m     h16,5m   Ulmus minor
Casas Ibáñez, Huerta del Belloto,  Encina,  P3,6m    h18m,  Quercus ilex
Casas de Juan Núñez, De Solfa,  Olmo,    P3,2m   h17,5m  Ulmus minor
Casas de Juan Núñez, De La Romana,  Pino carrasco,    P2,4m   h15m,  Pinus halepensis
Golosalvo, “La Viga”,  Pino piñonero,     P3,4m    h19m,  Pinus pinea
Las Eras (Alcalá del Júcar), de la Fausta,  Pino piñonero,   P3,9m    h20m,  Pinus pinea
Las Gilas (Alcalá del Júcar),  Casas del Conde,  Almez,   P3,5m    h17m,  Celtis australis
Mahora, de Bocanavas,  Encina,     P4,7m    h15m,  Quercus ilex
Pozo-Lorente, de las Tres Zancas,  Pino carrasco,    P5,7m    h20m,  Pinus halepensis
Recueja La, Fresno,    P3,7m    h21m,  Fraxinus angustifolia
Tabaqueros (Villamalea), de Tamayo,  Platanero,    P5,8m     h36m,  Platanus hispanica
Tabaqueros (Villamalea), Peñón del Cucú,  Pino piñonero,    P3,5m    h20,4m   Pinus pinea
Tabaqueros (Villamalea), Huerta de Correales,  Pino carrasco,   P3,8m    h30m,  Pinus halepensis
Villatoya, Baños de la Concepción,  Encina,   P4,9m   h14m,  Quercus ilex
Villavaliente, Caserío de Peñarrubia,  Pino carrasco,  P3,5m   h15,5m,  Pinus halepensis


LA RODA
(La Roda, Minaya, Lezuza, Fuensanta, Madrigueras, Montalvos, Tarazona de la Mancha, Villagordo del Júcar)

Fuensanta (La Roda), Ruta de El Carmen, Acerolo,   P0,74m   h8,5m ,  Crateagus azarolus
Lezuza, de la Subida al Castillo,  Platnaneros,   P7,3m    h40m,  Platanus hispanica
Minaya, Antigua Huerta de Felipe Jávega,  Olmo,   P5,2m   h21m   Ulmus minor
Minaya, del Paseo Real,  Olmo,   P3,4m    h9,6m,  Ulmus minor
Montalvos, de Casa de Olivares,  Enebro,    P2,3m     h7m,  Juniperius oxycedrus
Tarazona de la Mancha, Casa de Escobosas,  Encina,   P4m   h16m,  Quercus ilex
Tarazona de la Mancha, Recodo Bello,  Pino piñonero,   P4,4m   h22m,  Pinus pinea
Tiriez (Lezuza), de las Peralejas,  Plátano,   P4,5m   h25m, Platanus hispanica
Tiriez (Lezuza), Casa de las 3 FFF, Sabina albar,    P3,9m     h11m,  Juniperus thurifera
Roda La, de Valtenebroso, Encina,   P8,3m   h16m,  Quercus ilex
Santa Marta (La Roda), de Monteagudo,  Encina,   P5,9m   h16m,  Quercus ilex


VILLARROBLEDO
(Villarrobledo, Munera, Ossa de Montiel, El Bonillo)

Bonillo El, (Sotuélamos), Del Aljibe del Catalán, Sabina albar,    P3,2m     h10m  Juniperus thurifera
Bonillo El, (Sotuélamos), de la Fuente del Espino, Álamo,    P3,9m    h26m,  Populus alba
Bonillo El (Sotuélamos), Olmo,    P3,9m   h8,5m,  Ulmus minor
Bonillo El (Sotuélamos), del Mariposal,  Sabina albar,    P2,8m    h15m,  Juniperus thurifera
Bonillo El, (Sotuélamos), del Guijoso,  Sabina albar,     P2m    h12m,  Juniperus thurifera
Ossa de Montiel, de la Salvadora, Lagunas de Ruidera,  Álamo,   P6,1m   h29m ,  Populus alba
Ossa de Montiel, Aldea de San Pedro, Casa de Pacheco,  Nogal,    P4,35m   h23m  Juglans regia
Ossa de Montiel, del Trono,  Quejigo,   P5,8m    h14,5m    Quercus faginea
Ossa de Montiel, de las Pimientas,  Sabina albar,    P3,35m   h14,5m  Juniperus thurifera
Sotuélamos (El Bonillo), Fuente del Espino, Álamo,    P3,9m   h26m   Populus alba
Villarrobledo, del Sisonar,  Encina, P4,2m  h14m,  Quercus ilex
Villarrobledo, Casas de Cenantes,  Encina, P3,6m  h13,5m,  Quercus ilex


YESTE
(Yeste, Socovos, Letur, El Nerpio)

Collado Tornero (Yeste),  Nogal,    P2,5m     h17,5m,  Juglans regia
Fuente de la Sabina (Letur), Cortijo Pocico de Arriba,  Encina,   P3,8m    h10m,  Quercus ilex
Fuente de la Sabina (Letur), Cortijo Pocico de Arriba,  Sabina albar,  P5,7m  h12,3,  Juniperus thurifera
Fuente de la Sabina (Letur), Gorda de Pradosabina,  Sabina albar,   P5,4m   h8m,  Juniperus thurifera
Fuente de la Sabina (Letur), de Los Riberos,  Encina,      P6,2m     h11m,  Quercus ilex
Fuente de la Sabina (Letur), del Nevazo,  Encina,   P4,8m     h14m,  Quercus ilex
Fuente de la Sabina (Letur), del Nevazo,  Sabina albar,   P3,2m      h17m,
N 38º 14' 30” - W 2º 8' 21”,  Juniperus thurifera
Fuente de la Sabina (Letur), de los Riveros,  Pino negral,    P3,9m    h9m,  Pinus nigra
Letur, Madroño de las Juntas,  Madroño,    P1,8m    h9,5m,   Arbustus unedo
Letur, de Los Castillejos,  Encina,    P6,2m    h15m,  Quercus ilex
Letur, del Arado,  Sabina,    P3,5m     h4m,  Juniperus thurifera
Letur, Cortijo de las Tejeras,  Encina,     P5,7m   h18m,  Quercus ilex
Letur, Umbrías del Nevazo, Pino rodeno, P3,7m   h18m
N 38º 14' 30” - W 2º 8' 25”,  Pinus pinaster
Los Tejeros (Yeste), Encina,    P3,5m    h21m,  Quercus ilex
Moheda La (Yeste), Encina,    P3,6m     h12,5m,  Quercus ilex
Nerpio El,  "de El Campillo”,  Sabinas,    P4,2m    h9m  1055m,
N 38º 10' 54" - W 2º 13' 16”,  Juniperus thurifera
Nerpio El, del Molino,  Nogal,        P4,1m     h22m,  Juglans regia
Nerpio El,  de los Chorretites,  Enebro,     P2,8m   h9,3m,  Juniperus oxycedrus
Nerpio El, de los Casares, Álamo blanco,   P6,1m    h12m   1260m,
 N 38º 9' 41” - W 2º 21' 13”,  Populus alba
Nerpio El, Pino Melguicero,  Pino laricio,     P4m     h18m,  Pinus nigra
Nerpio El, Fuente del Sapo,  Nogal,     P4,4m    h17m,
N 38º 11' 20" - W 2º 21' 17”,  Juglans regia
Nerpio El, Cortijo de Ramón Pedra,  Nogal,     P4,4m      h21m,  Juglans regia
Nerpio El-Pedro Andrés, de los Habares,  Enebro,     P5,2m     h8,3m,  Juniperius oxycedrus
Nerpio El-Pedro Andrés, Cortijo del Sabinar,  Sabina albar,     P4,5m     h9,3m   Juniperus thurifera
Nerpio El-Pedro Andrés, de las Cañadas de Arriba,  Tejo,     P3,8m    h10m,  Taxus baccata
Nerpio El-Pedro Andrés, “El Lorito”,  Pino negral,   P4,6m    h19m,
N 38º 3' 13" - W 2º 27' 27”,  Pinus nigra
Nerpio El-Hoya del Espino de Abajo,  Almendro,     P2,6m     h9,8m,  Prunus dulcis
Socovos, El Cabezo,  Olivo,    P4,9m   h7,5m,  Olea europaea
Socovos, del Campillo,  Pino piñonero,    P4,1m      h13m,  Pinus pinea
Socovos, Casa del Madroño,  Encina,     P6,8m     h19m,  Quercus ilex
Socovos, Casa del Madroño, “Pino Doncel”,  Pino piñonero,     P4m     h20m    792m,
 N 38º 18' 14” - W 2º 1' 9”,  Pinus pinea
Socovos, de la Viñica,  Pino carrasco,    P4,2m     h19m,  Pinus halepensis
Socovos, Casas del Arroyo,  Quejigo,    P5,6m     h26m,  Quercus faginea
Socovos, “de los Bañuelos”,  Lentisco,     P3,2m    h7m     585m,
N 38º 20' 53” - W 1º 55' 35”,   Pistacia lentiscus
Socovos, del Yesar,  Olivo,      P6,2m     h10,2m,  Olea europaea
Socovos, “de la Casa Roja”,  Roble (10),     P5m     300años
N 38º 20' 44” - W 1º 54' 24”,  Quercus faginea
Socovos, “Del Madroño”,  Encina,    Pb7m     h15m    300años,
N 38º 18' 13” - W 2º 00' 57”,  Quercus rotundifolia
Villar El (Yeste), Del Collado Verde,  Tejo,     P2,2m   h8,3m   Taxus baccata
Yeste-La Parrilla,  Alcornoque,   P3,7m     h7,5m,  Quercus suber
Yeste, Monte Ardal, “Candelabro”,  Pino negral,  P1,3m   h12m,
N 38º 21' 44” - W 2º 21' 5”,  Pinus nigra
Yeste, Fuente de Tragoncillo, Pino,  N 38º 12' 48" - W 2º 22' 25”, 
Yetas de Abajo (El Nerpio), Fuente del Tragoncillo,  Pino negral,    P3,4m    h15,5m,  Pinus nigra
Yetas de Abajo (El Nerpio),  Encina,    P6m     h21m,  Quercus  ilex

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Esta recopilación de 2005 sobre los árboles singulares de la Sierra del Segura, Albacete,  la publicó Tudmiria en su blog

Municipio        Localidad        X   -   Y          Especie         Perímetro      Altura        Estado
Ayna,  La Noguera,   583500 - 4273500 -  Pinus halepensis,    3,03m                            R
Ayna,  Navazuela de Abajo,   581500 - 4274500    Pinus halepensis,  3,13m  4,35m  M
Ayna,  Casas del Pozuelo,
    573500 - 4265500 -  Pinus halepensis   3,4m    17,25m   B
Ayna,  Villarejo,
   584500 - 4272500     Pinus halepensis,   3,55m  16,25m  M
Ayna,  La Dehesa,  578500 - 4270500     Quercus rotundifolia,   3m  12 m  B
Ayna,  La Dehesa,  578500 - 4270500     Quercus rotundifolia,   3,07m   14,5m  B
Ayna,  El Ginete,   580500 - 4264500     Quercus rotundifolia,    3,1m  11m  R
Ayna,  La Dehesa,   578500 - 4270500    Quercus rotundifolia,    3,1m  12m   R
Ayna,  La Dehesa,   578500 - 4270500    Quercus rotundifolia,  3,15 m   10,5m  R
Ayna,  El Ginete,   579500 - 4264500   Quercus rotundifolia,    3,2m    12,5m   B
Ayna,  La Dehesa,   578500 - 4270500    Quercus rotundifolia,   3,2m  13,1m  M
Ayna,  La Dehesa,   578500 - 4270500    Quercus rotundifolia,   3,4m    14,75m  R
Ayna,  La Dehesa,   578500 - 4270500    Quercus rotundifolia,   3,55m  12m  M
Ayna,  La Navazuela de Abajo,   581500 - 4275500  Quercus rotundifolia   3,63m  13,35m  B
Ayna,  La Dehesa,   578500 - 4270500    Quercus rotundifolia   3,63m   10,5m   R
Ayna,  La Dehesa,  578500  - 4270500   Quercus rotundifolia   3,7m  13,5m    R
Ayna,  El Ginete,  579500 - 4264500   Quercus rotundifolia   3,75m   15,5m  M
Ayna,  El Ginete,   579500 - 4264500    Quercus rotundifolia  4,2*m  12,5m   R
Bogarra,  Casa de la Toba,   548500 - 4264500    Juglans regia   3,30*m  16,5m  M
Bogarra,  Casa de la Toba,   548500 - 4264500    Juglans regia   3,65*m   20,5m  B
Bogarra,  Cañada de las Haches,  568500 - 4273500   Pinus halepensis  3,2m   24m     B
Bogarra,  Cortijo de Galapagar,  573500 - 4270500   Pinus halepensis  4,85m   16,75m     B
Bogarra,  Las Mohedas,   564500 - 4273500   Quercus rotundifolia   3m  12,75m   R
Bogarra,  Dehesa del Val,    564500 - 4275500    Quercus rotundifolia   3,05m    11,5m   B
Bogarra,  Dehesa de las Haches de Arriba, 573500 - 4275500 Quercus rotundifolia 3m 13,75m  B
Bogarra,  Dehesa de las Haches,  573500 - 4275500  Quercus rotundifolia  3,2m   11m  M
Bogarra,  El Altico,  563500 - 4276500    Quercus rotundifolia   3,2m  13,25m  B
Bogarra,  Dehesa de las Haches de Arriba  573500-4275500 Quercus rotundifolia 3,3m  9,75m M
Bogarra,  Dehesa de las Haches de Abajo 573500-4275500 Quercus rotundifolia  3,4m  10,25m  M
Bogarra,  Cortijo de Galapagar,   573500 - 4270500   Quercus rotundifolia  3,5m  8m  M
Bogarra,  Dehesa de las Haches   573500 - 4275500   Quercus rotundifolia  3,6m  12m   B
Bogarra,  Prado del Caño,   564500 - 4275500  Quercus rotundifolia  3,7m  17m   B
Bogarra,  Cortijo de Galapagar,  573500 - 4270500  Quercus rotundifolia  4,35m  18,75m  R
Bogarra,  Cañada de las Haches de Abajo 573500-4275500  Quercus rotundifolia 4,4m 12,25m  M
Bogarra,  Dehesa de las Haches de Arriba 573500-4275500 Quercus rotundifolia  4,6m 6,75m  M
Bogarra,  Cortijo de Galapagar,  573500 - 4270500   Quercus rotundifolia  4,6m  12m   M
Elche de la Sierra,  Huerta   583500 - 4254500   Olea europaea   3,75m   6,5m   R
Elche de la Sierra,  Huerta,   583500 - 4254500   Olea europaea   4,2m  7m   R
Elche de la Sierra Loma del Cestero 570500 - 4259500  Pinus halepensis   3m  13m   M
Elche de la Sierra, Casas de Morote 569500 - 4259500  Pinus halepensis  4m  16m  M
Elche de la Sierra,  Derramadero,  582500 - 4259500  Pinus halepensis  4m  18m   B
Elche de la Sierra, Paseo de la Libertad 583500-4256500  Platanus orientalis  5,1m   23m  R
Elche de la Sierra, Rambla de las Tinajas 589500 - 4258500 Quercus rotundifolia  3m  10m  B
Elche de la Sierra,  La Laguna,  568500 - 4259500  Quercus rotundifolia   5,5m  12m  M
Elche de la Sierra, P. de la Libertad,  583500 - 4255500  Platanus orientalis  3,5m  17m  R
Elche de la Sierra, P. de la Libertad SE, 583500 - 4255500  Platanus orientalis  3,75m 15,5m  R
Elche de la Sierra, Hoya del Retamar,  569500 - 4259500  Quercus rotundifolia  5m 15m   M
Elche de la Sierra, Col."Cristo Crucificado" 583500 - 4256500 Quercus rotundifolia 5m 13m B
Elche de la Sierra, Peñarrubia,  571500 - 4253500  Ulmus minor    4,45m  17,25m   M
Férez,  La Hondonada,   586500 - 4246500  Olea europaea   4,05m   4,1m  M
Férez,  La Hondonada,   586500 - 4246500  Olea europaea   4,1m   3,7m   M
Férez,  La Hondonada,   586500 - 4246500  Olea europaea    5,3m  5m   M
Férez,  La Herrada,   593500 - 4247500  Pinus halepensis   3,05m  13,75m   R
Férez,  La Herrada,  593500 - 4247500    Pinus halepensis    3,1m  14,25m   R
Férez,  Casa Nueva,  592500 - 4247500    Pinus halepensis   3,55m  14,25m   B
Férez,  La Herrada,  593500 - 4247500    Pinus halepensis    4,1m  16,1m   B
Férez,  Casco urbano,   586500 - 4245500  Ulmus minor   3m   15,8m    R
Letur,  Los Riveros,   573500 - 4232500  Juglans regia   3m  11,1m   B
Letur,  Casa Blanca,  570500 - 4232500   Juniperus thurifera   3,5m   9,5m   R
Letur,   Pocico de Arriba,   570500 - 4234500   Juniperus thurifera   5,2*m  11,1m   B
Letur,  Sorbas,   576500 - 4233500   Juniperus thurifera  3,03m  16m  B
Letur,  Fte. de la Sabina,   569500 - 4232500   Juniperus thurifera   3,85m   8,4m,  R
Letur,  Calares de Sorbas,  578500 - 4234500  Juniperus thurifera    4,75*m   6,5m   R
Letur,   Llanos de la Vida,  575500 - 4249500  Pinus halepensis   3m  12,8m    B
Letur,   Llanos de la Vida,  575500 - 4249500  Pinus halepensis   3,1m   19,1   M
Letur,   Las Beatas,  568500 - 4233500  Pinus halepensis  3,1m   11,7m   M
Letur,   Los Riveros,   573500 - 4232500   Pinus nigra    3m   9,1m   B
Letur,  Los Riveros,   573500 - 4232500   Pinus nigra   3,9m  6,2m   B
Letur,  Cañada del Roble,   569500 - 4230500  Pinus nigra  3,7*m   12,3m  M
Letur,  Cjo. Sorbas,   577500 -4233500   Populus alba    3,1m   17,1m   R
Letur,  Cjo. Sorbas,   577500 - 4233500  Populus alba   3,3m  16,3m   R
Letur,  El Calarico,   572500 - 4232500  Quercus rotundifolia   3,1m  12,8m   R
Letur,  El Calarico,    572500 - 4232500  Quercus rotundifolia    3,3m  13,1m   R
Letur,  Las Encebras,   570500 - 4235500   Quercus rotundifolia   3,75m  10,8m    R
Letur,  Casa de Cano,   573500 - 4237500   Quercus rotundifolia   3,8m  9,5m   
Letur,  Las Encebras,   570500 - 4235500    Quercus rotundifolia   3,93m   11,1m  R
Letur,   El Calarico,   572500 - 4232500   Quercus rotundifolia   4,1m  14,2m   R
Letur,  Casa Blanca,  570500 - 4232500   Quercus rotundifolia  4,1m  12,3m   R
Letur,  Cjo de los Pozos,  574500 - 4237500   Quercus rotundifolia   4,15m  12,5m  M
Letur,  Prado Salado,   572500 - 4232500  Quercus rotundifolia    4,15  10,8  MM
Letur,  Pocico de Arriba,   570500 - 4233500   Quercus rotundifolia  5,2m  10,6m  M
Letur,  Sorbas,   576500 - 4233500  Quercus rotundifolia   3m  16,1m  B
Letur,  Bco. de los Tornajos,   578500 - 4235500   Quercus rotundifolia  3,05m  11m   B
Letur,  Bco. de los Tornajos,   578500 - 4235500   Quercus rotundifolia   3,1m   10m   M
Letur,  Bco. de los Tornajos,  578500  - 4235500  Quercus rotundifolia   3,1m   12m  R
Letur,  Bco. de los Tornajos,  578500 - 4235500   Quercus rotundifolia   3,45m   9m  B
Letur,  Bco. de los Tornajos,   578500 - 4235500   Quercus rotundifolia   3,6m  12m  R
Letur,  Sorbas,  576500 - 4233500   Quercus rotundifolia   3,85m  15,8m  B
Liétor,  Venta del Juez,  591500 - 4258500  Pinus halepensis  3m   25m   B
Liétor,  Casas de Tedón,  597500 - 4271500   Pinus halepensis   3,9m  16,25m  B
Liétor,  Casa del Paradero,  591500 - 4269500  Pinus halepensis  4,1m  19m  R
Liétor,  Rambla del Collado,  592500 - 4273500  Quercus rotundifolia  3,05m  11,5m  R
Molinicos,  Cerca del Toril,  554500 - 4265500  Pinus nigra  3,05m  20m  R
Molinicos,  El Toril,  554500 - 4265500  Pinus nigra,  4,1m  23m  R
Molinicos,  Mesones,  556500 - 4260500  Pinus pinea L.  3,05m  15,5m  R
Molinicos,  Mesones,  556500 - 4260500  Pinus pinea L.  3,1m   14,5m  R
Molinicos,  Pinilla,  567500 - 4261500   Populus nigra   3,3m  27m   B
Molinicos,  Los Alejos,  565500 - 4263500   Quercus rotundifolia  3m  10m  B
Molinicos,  Arroyo de la Celada,  555500 - 4256500   Taxus baccata  3m  9m  B
Nerpio,  Casas de Solana,  564500 - 4225500   Juglans regia  3,1m  16,5m  B
Nerpio,  Casco urbano,  561500 - 4222500   Juglans regia  3,55m  19,2m  B
Nerpio,  Casco urbano,  561500 - 4222500   Juglans regia  3,63m  16,6m  B
Nerpio,  Casco urbano,  561500 - 4222500   Juglans regia  3,9m  14,5m  B
Nerpio,  Casco urbano,  561500 - 4222500   Juglans regia  4,15m  18,5m  B
Nerpio,  Cortijo nuevo,  551500 - 4220500   Juniperus oxycedrus badia  1,15m  8,6m  B
Nerpio,  Los Chorretines de Arriba,  555500 - 4220500   Juniperus oxycedrus badia  1,7m  8m  R
Nerpio,  Los Chorretines de Arriba,  556500 - 4220500   Juniperus oxycedrus badia  2,05m  9m  B
Nerpio,  Campillo de Arriba,  567500 - 4226500   Juniperus thurifera  3,55m  10,85m  B
Nerpio,  Ctra de Las Bojadillas,  563500 - 4223500   Pinus halepensis  3,55m  14,3m  R
Nerpio,  Barranco del Romero,  547500 - 4212500   Pinus nigra  4,9m  17,9m  B
Nerpio,  Cañadas de Abajo,  551500 - 4215500   Prunus dulcis  4,9m  9,85m  M
Nerpio,  La Solana,  565500 - 4226500   Quercus rotundifolia  3,05m  14,2m  B
Nerpio,  La Solana,  565500 - 4226500   Quercus rotundifolia  3,4m  13,9m  B
Nerpio,  La Solana,  564500 - 4225500   Quercus rotundifolia  4,2m  10,5m  B
Paterna del Madera,  El Encebrico,  554500 - 4267500   Fraxinus angustifolia  3,2m  21m  B
Paterna del Madera,  Molino de La Vega,  563500 - 4274500   Populus nigra  3,9m  30m  R
Paterna del Madera,  Torca Roya., Sierra del Agua 550500 - 4267500 Taxus baccata  4,75m13m R
Riópar,  Majuelo de Haza de San Luis,  550500 - 4260500   Crataegus monogyna  1,15m  10m  B
Riópar,  Fresno del Rebulle, Cjo. del Cura, 546500 - 4262500  Fraxinus angustifolia  3,65m 19m  R
Riópar,  Cjo. de la Humildad,  548500 - 4261500   Quercus rotundifolia  4m  14,75m  R
Socovos, El Madroño,  585500 - 4241500   Celtis australis  3,15m  8,9m  R
Socovos,  Huerta,  588500 - 4242400   Juglans regia  7,6*m  8,2m  M M
Socovos,  La Carrasquilla,  591500 - 4238500   Juniperus oxycedrus  1,4m  4,5m  B
SocovosLa Carrasquilla,  593500 - 4240500   Juniperus phoenicea  1,1m  4,2m  B
SocovosHuerta,  589500 - 4242500   Olea europaea  3,9m  5,3m  B
Socovos,  Huerta,  589500 - 4242500   Olea europaea  4,7m  4,6m  B
Socovos,  Barranco del Yesar,  596500 - 4246500   Olea europaea  6*m  6,5m  M M
Socovos,  Quebradas Bajas,  586500 - 4242500   Pinus halepensis,  3,12m  15,1m  B
SocovosLas Carrasquilla,  592500 - 4240500   Pinus halepensis  3,3m  8m  B
Socovos,  El Almirez,  600500 - 4244500   Pinus halepensis  3m  9,3m  R
Socovos,  La Carrasquilla,  592500 - 4240500   Pinus halepensis   3m  21,9m  B
Socovos,  Molino,  590500 - 4243500   Pinus halepensis  3,05m  13,2m  B
Socovos,  El Almirez,  599500 - 4245500   Pinus halepensis   3,1m  16,6m  B
SocovosLa Carrasquilla,  592500 - 4240500   Pinus halepensis   3,1m  24,6m  B
SocovosCasas del Arroyo,  595500 - 4244500    Pinus halepensis  3,15m  21  B
SocovosErmita San Felipe,  591500 -  4242500   Pinus halepensis  3,25m  14,5m  B
SocovosLos Canalizos,  590500 - 4242500   Pinus halepensis  3,3m  18,6m  B
Socovos,  La Carrasquilla,  592500 - 4240500   Pinus halepensis  3,3m  21,1m  B
SocovosLa Carrasquilla,  592500 - 4240500   Pinus halepensis  3,3m  22,3m  B
Socovos,  El Almirez,  602500 - 4244500   Pinus halepensis  3,75m  15,1m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500   Pinus halepensis  3,75m  22,7m  B
Socovos,  La Viñica,  586500 - 4239500   Pinus halepensis  3,95m  17m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500   Pinus halepensis  4,18m  23,1m  B
Socovos,  Ayº. de Benizar,  596500 - 4245500   Pinus halepensis  4,2m  8,3m  B
Socovos,  Ayº. de Benizar,  596500 - 4245500   Pinus halepensis   4,2m  26,7  R
Socovos,  Llano Boino,  588500 - 4241500   Pinus pinea  3,03m  12,6m  B
Socovos,  Sifón del Taibilla,  588500 - 4241500   Pinus pinea  3,35m  14,5m  B
Socovos,  Casa del Madroño,  585500 - 4239500   Pinus pinea  3,95m  15,3m  B
Socovos,  El Almirez,  603500 - 4244500   Pistacia lentiscus  1,3m  4,7m   R
Socovos,  El Almirez,  603500 - 4244500   Pistacia lentiscus  1,5m  6m  R
Socovos,  El Almirez,  603500- 4244500   Pistacia lentiscus  1,8*m  6m  R
Socovos,  Los Bañuelos,  593500 - 4245500   Pistacia lentiscus   2,0*m  5,5m  M
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500   Quercus faginea   3m  12,9m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500   Quercus faginea  3,05m  13,5m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500   Quercus faginea  3,1m  13,25m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500   Quercus faginea  3,15m  13,6m  R
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea  3,35m  13,4m  R
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   3,45m  13,7m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   3,45m  14,5m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   3,6m  15,5m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   3,7m  13,7m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   3,7m  15,6m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   3,7m  16m  R
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea  3,9m  16,6m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   3,9m  20m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   4m  13,2m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   4m  18,5m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   5,2m  14,1m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   5,4m  15,3m  B
Socovos,  Casas del Arroyo,  595500 - 4244500  Quercus faginea   5,6m  15,5m  R
Socovos,  Casas del Madroño,  586500 - 4239500  Quercus rotundifolia  6,85*m  14,5m  B
Socovos,  Los Olmos,  596500 - 4241500  Quercus rotundifolia  3,15m  16,6m  B
Socovos,  Tazona,  596500 - 4240500  Quercus rotundifolia   3,2m  13,3m  B
Socovos,  Los Olmos,  596500 - 4241500  Quercus rotundifolia   3,2m  15,1m
Socovos,  Tazona,  596500 -4240500  Quercus rotundifolia    3,7m  15,6m  B
Socovos,  Huerta Socovos,  588500 - 4242500  Quercus rotundifolia   3,76m  16,4m  B
Socovos,  Casco urbano,  588500 - 4243500  Ulmus minor   3,3m  17,3m  B
Socovos,  Los Olmos,  596500 - 4240500  Ulmus minor   3,8m  16,7m  M
Yeste,  Sierra de Gontar, Los Álamos,  550500 - 4227500  Juniperus oxycedrus badia 2m 9,75m R
Yeste,  Arroyo del Infierno,  559500 - 4246500  Olea europaea   3,9m  6m  R
Yeste,  Arroyo del Infierno,  559500 - 4246500  Olea europaea   4,1m  7,25m  R
Yeste, Sierra de Gontar, Los Álamos,  550500 - 226500   Pinus nigra   3,5m  13,75m  R
Yeste,  Pino de la Campana, Gontar,   550500 - 4232500   Pinus nigra   4,7m 25,5m  R
Yeste,  Pino Candelabro,  El Ardal  556500 - 4246500   Pinus nigra  4,3m  16,5m  R
Yeste,  Tinada de la Huelga, La Dehesa,  550500 - 4248500  Pinus pinaster   3,35m  21,5m  R
Yeste,  La Tobica,  548500 - 4248500  Quercus faginea    3m  12m   R
Yeste,  Bochorna,  555500 - 4245500  Quercus rotundifolia    3m  12m  R
Yeste,  Graya,  557500 - 4239500   Quercus rotundifolia   3m  16m  R
Yeste,  La Moheda,  548500 - 4246500  Quercus rotundifolia   3m  15,5m  B
Yeste,  Villar del Tús,  550500 - 4228500  Quercus rotundifolia   3,05m  11,2m  R
Yeste,  Arguellite,  549500 - 4242500  Quercus rotundifolia   3,1m  10,5m  R
Yeste,  Bochorna,  555500 - 4245500  Quercus rotundifolia   3,2m  14m  R
Yeste,  Majada carrasca,  557500 - 4251500  Quercus rotundifolia   3,2m  11,5m  R
Yeste,  Los Prados,  549500 - 4244500  Quercus rotundifolia   3,2m  11m  B
Yeste,  La Tobica,  548500 - 4248500  Quercus rotundifolia  3,25m  15m  B
Yeste,  Moropeche,  555500 - 4249500  Quercus rotundifolia   3,3m  12m  R
Yeste,  Boche,  558500 - 4248500  Quercus rotundifolia    3,4m  9m  R
Yeste,  La Moheda,  548500 - 4246500  Quercus rotundifolia   3,45m  14m  M
Yeste,  Bochorna,  555500 - 4245500  Quercus rotundifolia    3,6m   9,75m  M
Yeste,  Los Ruscas,  550500 - 4248500  Quercus rotundifolia   4,25m  14,25m  B
Yeste,  Río Tus,  544500 - 4245500  Taxus baccata   1,1m  5,75m  M
Yeste,  Ermita de Tús,  550500 - 4248500  Ulmus minor   3,2m  14m  M
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