miércoles, 30 de octubre de 2013

WOLLEMI PINE (Wollemia nobilis)
Nueva Gales del Sur - Australia



Foto del Botánico de Sidney en 2006, árbol plantado en 1996

Este fósil viviente fue descubierto en 1994 por David Noble, guardabosques en Wollemi National Park, New South Wales, a 150 km al sur de Sidney (Australia), en un cañón aislado en los húmedos bosques templados. Pertenece a la familia de las Araucariáceas y es el único representante del género Wollemia. 
En noviembre de 2005, algunos árboles en Wollemi Park -el lugar exacto todavía no se ha comunicado al público- se encontraron infectados con Phytophthora cinnamomi. Este es un moho de los más virulentos, atacando primero las raíces absorventes y posteriormente las estructurales. Los guardaparques de Nueva Gales del Sur creen que el virulento moho de agua fue introducido por visitantes no autorizados.


Se estableció un programa de propagación, distribuyendo ejemplares en jardines botánicos y comercialmente desde 2006.


 



Los responsables de los Jardines del Retiro de Madrid adquirieron varios ejemplares vía Italia. Se plantaron tres y sobreviven dos -de dos metros de altura- plantados junto al Florida Park, en el huerto hay tres de hermoso porte, dos en maceta y otro, el mejor, en suelo, de tres metros de altura. Otro mas se llevó al Jardín El Capricho


En el Retiro, en el huerto, y contrariamente a diversas creencias, este árbol SÍ está ramificado

En el Retiro, junto a Florida Park, 2013
Me dicen los jardineros que desde que los riegan con agua del Canal han mejorado muchísimo.

En el Jardín Botánico desde 2007,  foto de 2013
El Jardín Botánico plantó un ejemplar entre las coníferas. No tiene buena presencia, ¿quizás la falta de luz y/o la calidad del agua?

Puede demostrar ser un árbol valioso para el ornamento, plantándolo a cielo abierto. Es más resistente al frío de lo que su distribución subtropical sugeriría, tolerando temperaturas entre -5 °C y 45 °C, con informes de que puede sobrevivir hasta los -12 °C. Como muchos otros árboles australianos, Wollemi es susceptible al ataque del hongo patógeno Phytophthora cinnamomi, así que éste puede limitar su potencial como árbol productor de madera.



Cuando las plantitas de Florida Park eran tres, con 60cm
Plantación en el Jardín Botánico en 2007
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sábado, 26 de octubre de 2013

ATAHUALPA YUPANQUI (Argentina, 1908-1992) 
No me dejes partir, viejo algarrobo...

No me dejes partir, viejo algarrobo...

levanta un cerco con tu sombra buena,

átame a la raíz de tu silencio

donde se torna pájaro la pena.



Vengo de un mundo lleno de caminos,

montaña, selva, mar, prado y arena.

¡Traigo una sed de paz, tan infinita!...

Hazme un nido de amor para mi pena.



Yo siempre fui un adiós, un brazo en alto,

un yaraví quebrándose en las piedras;

cuando quise quedarme vino el viento,

vino la noche y me llevo con ella.



Mucho tiempo te vi quieto en la tarde,

nada cerca de ti, solo tu fuerza.

Tu balsámica sombra es como el beso

del aura vesperal sobre la tierra.



No me dejes partir, viejo algarrobo,

que ya no se decir: !Hasta la vuelta!...

Hay un río profundo que me llama

desde el antiguo valle de mi pena.



Que en ti se anuden todos los caminos

como un brazo tenaz de enredadera

y no haya mas rumor que el de la tarde,

cuando pasa descalza por la arena.


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martes, 22 de octubre de 2013

ÁNGEL MARÍA GARIBAY (México, 1892-1967)
El Aile

Yo soy el árbol que a la orilla crece
del ondulante y querelloso río;
yo, sin cesar, mi imagen le confío,
él, sin cesar, la copia y desaparece.

Cuando el sol meridiano lo adormece,
bajo a besarlo y sufro su desvío,
cuanto más a mis pies atarlo ansío,
tanto mejor fugaz se desvanece.

¡Así la vida es! Eterna lucha
del amante al amado dura estalla:
cuanto más le persigue, más se aleja.

Cuando el ardor de su pasión escucha,
del amante en el fondo apenas halla
que ama su imagen que el amor refleja.

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viernes, 18 de octubre de 2013

EDUARDO LLANOS (Chile, 1956) 
Poema
heme
pues aquí
soy el frondoso
árbol genealógico
de toda poesía vieja o nueva
sea adánica edénica o satánica
algunas de mis hojas caen es cierto
pero esponjan la tierra se hacen abono
mis mejores frutos estallan sobre las cabezas
de quienes se van por las ramas ramoneando
o de quienes dormitan y roncan bajo mi sombra
la verde verdad de mi follaje busca más y más cielo
por eso mis raíces se hunden en el subsuelo
acepto riegos y podas mis pájaros cantan
me olvido de esos que acuchillan mi corteza
borro sus nombres mientras voy creciendo
me asustan los hacheros que cumplen
órdenes municipales o ministeriales
¿qué daño hago yo a nadie?
A TI QUE MIRAS
TE RUEGO
RESPETAR
Y AMAR
CADA
RAMA
TODA
HOJA
CADA
HIJA
TODO
NUDO
DE MI
TRONCO
Y POR FAVOR
NUNCA ORINES
AQUÍ EN MIS RAÍCES
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martes, 15 de octubre de 2013

SÓFORA DE LA TACONERA
Pamplona - Sophora japonica var. pendula 

La Taconera, como jardín, comienza su remodelación en 1830, siendo el más antiguo y bello de todos los parques pamploneses.

año 1727


El topónimo “Taconera” aparece por primera vez en el poema de Aneliers (1276), el cual trata acerca de la guerra de la Navarrería. Según diversos escritores, puede provenir como derivado de “tocón”, o del euskera “de puertas afuera”, es decir, los campos situados al sur y oeste del recinto amurallado en la Edad Media.



 Hasta el siglo XVI este espacio quedaba extramuros, por consiguiente y debido a los conflictos bélicos ningún elemento debía dar cobijo a un posible enemigo a menos de un km de las murallas. Una vez dentro del recinto de la ciudad amurallada, en el XVII, se crea una zona arbolada como lugar de esparcimiento.


Familia: Leguminosas
Nombre común: Sófora o acacia del Japón
Origen: China, Japón y Corea
Curiosidades: En origen se plantaba en templos y tumbas. De sus flores se extrae una sustancia que sirve para prevenir ataques al corazón. Su corteza se utilizaba para teñir de amarillo la ropa.


Datos: Perímetro a 1,3m: 1,5m; Altura 9,5m; Diámetro de la copa 10m;
Coordenadas: N 42º 48' 59" -  W 1º 39' 3"



Esta foto es de M.A Legarra
de Eiriarte
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sábado, 12 de octubre de 2013

GARCILASO DE LA VEGA (Toledo, 1498-1536)
Égloda I 
(fragmento)

...
Nemoroso:
Corrientes aguas, puras, cristalinas;
árboles que os estáis mirando en ellas;
verde prado de fresca sombra llleno;
aves que aquí sembráis vuestras querellas;
yedra que por los árboles caminas
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno
del grave mal que siento
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría.
...

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miércoles, 9 de octubre de 2013

KAREN ALKALAY-GUT (Londres, 1945)
Una selva

Aquí
en este oscuro
dulce bosque
aprendo
los movimientos
del hacha,
extendiéndose hacia atrás
e inclinándose hacia adentro
en la madera,
el apretón separado
de dos manos
en el mango
deslizándose juntas
cuando la hoja
muerde el corazón,
liberando aroma
de madera interior
luego el ritmo
de repetición.
Es la más
poderosa lección
de todas.
Una y otra vez
el cuerpo devora
incluso el más duro bosque.
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lunes, 7 de octubre de 2013

Nos hacemos seguidores...
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sábado, 5 de octubre de 2013

AUGUSTUS WILLIAM ERICSON (1848-1927) 

La tala de secuoyas

Las fotos de este magnífico trabajo junto al libro de Julia Butterfly Hill, "El legado de Luna" son un testimonio opuesto de las posturas de nuestra civilización, los depredadores y los conservacionistas.
El fotógrafo sueco A.W. Ericson, obtuvo estas fotos en 1915, en Humboldt County  (California).  
San Francisco se cimentó en estos magníficos árboles. Era la época de la fiebre del oro, 1860, cuando se descubrió el preciado metal en California. La llamada de miles de trabajadores dio lugar a la tala masiva de los grandes gigantes, algunos con más de 2.000 años.  
Cuando se creó Redwood National Park, en el año 1968, había desaparecido el 93% de los bosques originales. Estos bosques parece que están fuera de peligro, salvo el que la propia naturaleza provoque, pero miles de Has siguen talándose cada día en Brasil, Indonesia, Colombia, China,...



 

martes, 1 de octubre de 2013

ÁNGEL MARÍA GARIBAY (México, 1892-1967)
El Olivo


Tengo una deuda con tu fruto, olivo,
olivo de la paz y la victoria;
quemé el placer y olvidé la gloria
y al olor de tus ungüentos vivo.

Tuya es la unción con que poder recibo,
tuyo el germen que guarda mi memoria:
al llegar a la vida transitoria,
o al partir, unjo al hombre fugitivo.

Hojas, espadas que besó la luna,
copa florida, que a la abeja mieles
das y al doliente, trepidante abrigo.

Amo la suavidad de tu aceituna
más que palmas y mirtos y laureles,
árbol de Palas y de Cristo amigo.
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